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Por Claudio Kussman.

 

 

EL MINISTERIO DE JUSTICIA, CON PRISIONEROS SIN VACUNAR

El 4 de Noviembre de 2016 publicamos una nota titulada BOSQUEJOS DE UN MUNDO PARALELO. Parte III.  Uno de sus párrafos descriptivos decía: “Se vacuna mal y a destiempo, por lo que es mejor hacer el trámite y adquirirla e ingresarla en forma particular. Todo esto hace que durante la noche las toces se reproduzcan en un enfermizo coro de viejas gargantas”. Así hoy 20 de mayo de 2017,  una vez más rememoro a ADRIANA TABOADA, esta falaz doctora, cuya especialidad debe ser el odio, por el odio mismo. A ella, que también mintió cuando hizo su juramente hipocrático, le hago saber que pese a la altura del año en que nos encontramos, los prisioneros imputados por los mal llamados delitos de lesa humanidad aún no fueron vacunados contra la gripe ni la neumonía. ¿Será que están simulando? ¿Si bien poco le importa, sabrá que las cárceles son uno de los lugares de mayor riesgo de contagio de enfermedades en el mundo? Así en los últimos días,  en la Unidad Penitenciaria 31 de Ezeiza, gran cantidad de los prisioneros adultos mayores, se han engripado en una, o más oportunidades.

 

PRISIÓN PARA MUCHOS, SHERATON PARA POCOS

Esto ocurre gracias a la complicidad de los funcionarios del Servicio Penitenciario Federal, su cuerpo médico, y del pomposamente llamado MINISTERIO DE JUSTICIA Y DERECHOS HUMANOS DE LA PRESIDENCIA DE LA NACIÓN. Allí se destacan como máximos responsables dos funcionarios: el Ministro GERMÁN GARAVANO y el no menos importante Secretario de DDHH, CLAUDIO AVRUJ. Mientras estas inhumanas y dolosas mezquindades se llevan a cabo, desde ayer y hasta el día 26 del corriente mes, sesiona por primera vez en el país, la COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS. La apertura estuvo a cargo del presidente, comisionado FRANCISCO EGUIGUREN, el vicecanciller PEDRO VILLAGRA DELGADO, y el ministro GARAVANO. El acto se llevó a cabo en el HOTEL SHERATON, donde por supuesto, el dormir, el comer y el beber, tienen  casi cinco estrellas, y además el sonido de toces, en un enfermizo coro de viejas gargantas, no llega.

 

 

“La libertad y salud son prendas de gran valía, ninguno las reconoce hasta que las ve perdidas”.
Melchor de Palau (1843-1910)

 


BOSQUEJOS DE UN MUNDO PARALELO. Parte III

Publicada en Noviembre 4, año 2016

EL BARRIO CHINO

Todo aquel que llegue a la U 31 de Ezeiza, por primera vez, ya sea en forma permanente dada la intención de los jueces prevaricadores, o de paso va a parar al Pabellón 19, conocido como “El barrio chino”. Luego de recorrer, cargando o arrastrando las pertenencias los 80 metros del pasillo central se traspone una pesada puerta de metal pintada de negro, que existe sobre la izquierda al final del mismo. Ya adentro de este cubículo irregular de 22 metros de largo con 12 de ancho a la entrada y 8 al fondo (UNO) tropezamos con una mesa hexagonal con 2 teléfonos para llamadas de salida a nuestra derecha. Por allí pasa el mundo  familiar íntimo de todo prisionero compartido con el personal de inteligencia que controla los mismos.  Le siguen 4 heladeras de diferentes tamaños, con algún TV sobre ellas, una mesada y una cocina a gas, todo en bastante mal estado. Luego una mampara grande de seguridad metálica con acrílicos que alguna vez fueron transparentes, que  da a un patio de 12 por  10. (DOS y TRES). Allí está la pileta para lavar ropa, 3 cordeles para colgarla y una muy alta pared coronada por alambre de púas, nos recuerda donde estamos.

 

PRIMATES

Por arriba de las heladeras asoman las 3 ventanas con vidrios repartidos de “la pecera” sala de control y vigilancia del personal penitenciario. Por tener formato octogonal otras 3 ventanas dan al SUM. Ubicado frente a nuestro pabellón, que por tamaño y diseño lo duplica casi en forma exacta. Aparte del control últimamente y evidentemente como parte del CAMBIEMOS, han traído hasta ese lugar estudiantes al parecer de la UBA, siendo así los adultos mayores exhibidos como como primates (entrevista con René Langlois). La ley lo prohíbe, pero…

 

COMIENDO JUNTO A LAS LETRINAS

Enfrente de todo esto siguen  3 mesas de madera para 6 u 8 comensales, protegidas por floridos y antiguos manteles de hule. Si bien están paralelas entre sí, se unen en una sola para navidad y fin de año (CUATRO) Sobre la izquierda de la puerta de entrada, el baño (CINCO) con una pared divisoria de 1.20 metros de altura. Pegada a la misma una mesada y 5 bachas  pequeñas. Tanto que quien se lava la cara deja caer casi toda el agua afuera de las mismas. Contra la pared 4 duchas con cortinas de plástico y 3 casi letrinas con ¾ de puerta, sin techo o cerramiento de algún tipo, por lo que están desagradablemente incorporadas al mismo pabellón. Entre ellas y la primera mesa existe 7 metros de distancia. Las camas en cantidades variables de 15 a 21 según los requerimientos. Están alineadas en 3 filas y poseen unos rústicos muebles de símil madera de 1.10 de altura con 3 estantes, sin puertas. No alcanzan para todos por lo que también hay un par de cajas de cartón de equipos de aire acondicionado en las que se improvisaron estantes de Telgopor. Las camas de pino poseen sus patas suplementadas para darle más altura. Originalmente no permitían levantarse a muchos de sus ocupantes por su avanzada edad, o enfermedades que los aquejaban.

 

LUMBALGIAS

Los colchones son de baja calidad y densidad, así existen problemas lumbares. Si uno por casualidad obtiene uno nuevo del penal, dura exactamente dos meses. Luego se duerme contra las tablas de la cama. Se  pone  cartón entre ambos, pero ello no disminuye mucho el mal dormir. Se superan con un poco de paciencia, un certificado médico y un permiso para ingresar uno de buena calidad, que se regala cuando uno se va del lugar con vida o sin ella.  En este pabellón se está cómodo si podemos hablar de comodidad, cuando la cantidad de prisioneros no superan los 14 o 15. Con 18 comienza el hacinamiento. Estando en el lugar llegamos a ser 21. Presentamos un Habeas Corpus que el servicio no mandó a los tribunales, y luego lo “negociamos” con las autoridades del penal, por el cambio de las válvulas de seguridad de las duchas por canillas mezcladoras. Esas válvulas funcionaban mal y repentinamente  el agua salía  tibia, hirviendo o fría. Imposible de utilizar sin ayuda, por quienes tenían dificultades físicas. El ejemplo extremo fue el Comisario Mastrandrea, sin piernas, y ya fallecido con la ayuda del “NADA” ROZANSKI, sobre quien ya contara en otro escrito.

 

DIÓXIDO DE CARBONO

Cuando digo hacinamiento este no solo se manifiesta por la falta de espacio. También falta  oxígeno y sobra dióxido de carbono, por lo cual hay que estar calmo, de lo contrario el ambiente se vuelve claustrofóbico. Esto lo alivian las palas de 3 destartalados y ruidosos ventiladores de techo que a pesar de todo funcionan sin parar durante meses. El pabellón a la noche carece de ventilación exterior. Si bien tiene 14 ventanas estas son fijas con acrílicos quemados por el sol. En la parte superior poseen banderolas pero por seguridad están soldadas al marco. Durante mi estadía se logró que se cambiaran las mantas que oficiaban de cortinas por telas azules, que “uniformaron y “alegraron” el lugar. (SEIS) En invierno la gripe se adueña de la prisión y en forma rotativa siempre varios prisioneros la padecen. Se vacuna mal y a destiempo, por lo que es mejor hacer el trámite y adquirirla e ingresarla en forma particular. Todo esto hace que durante la noche las toces se reproduzcan en un enfermizo coro de viejas gargantas.

 

U 28 IGUAL A LAS CÁRCELES TURCAS

Quien llega a este pabellón, previamente pasó 24 o más horas en la Unidad 28 ubicada debajo del Palacio de Justicia Metropolitano. Su dirección, téngala en cuenta, LAVALLE 1337. Cuando pase por allí, recuerde,  el lugar  es igual o peor que la cárcel Turca  de la película “Expreso de Medianoche”. Una verdadera porquería. Reinan los insectos, la promiscuidad y es una de las tantas deudas de nuestros incapaces, indiferentes e hipócritas dirigentes, políticos y miembros de la “justicia, que no es justicia. Mientras sus mentirosas bocas repiten como pericos, verdad, justicia, derechos humanos, etc.            Volviendo al pabellón 19, a la llegada, uno de inmediato es rodeado por los prisioneros antiguos, quienes le dan la bienvenida y quieren saber la fecha y lugar de detención, causa, fuerza a la que se  pertenece y mil datos más. Toda esta información de inmediato es trasmitida a otros prisioneros en el pasillo central y de allí al resto de los pabellones. Listo así uno es un camarada más, pudiendo quedar rotulado como desconocido, buena o mala persona. Por supuesto siempre llegan compañeros de la juventud de la fuerza a la que se perteneció, los que son reales referentes.

 

EL PRISIONERO NOVATO

En mi caso yo había estado  visitando prisioneros con anterioridad  y sabía de qué se trataba el lugar. Como novato se debe ocupar la peor cama que por lo general queda en el centro del pabellón casi pegada a las mesas del “comedor” y posiblemente con guardarropa de cartón. Con el tiempo y adquiriéndose antigüedad, uno va mudándose hasta llegar al lugar que más le “guste”. Yo luego de algunos meses había logrado un espacio de 2.20 por 2 (SIETE) metros contra la pared debajo de una ventana con rejas oxidadas, desde donde  podía entrever el pabellón 2, la cabina del termo tanque y la puerta de salida a una cancha de futbol. Realmente un paisaje vetusto y deprimente (OCHO). También me había separado de mis vecinos con los muebles guardarropas. Allí estaba mi cama con un colchón bueno, una mesa y sillas de plástico, como así una computadora boba (sin Internet) autorizada por un juez, que había llevado a través de sus viajes de 370 kilómetros, mi esforzada esposa.

 

MI ESPOSA, LAS ESPOSAS

Debo destacar que nuestras esposas son  las víctimas por excelencia de toda esta caterva de funcionarios hipócritas y mentirosos que nos gobiernan. Ellos nos están dando muerte en prisión a nosotros pero también a ellas en su libertad restringida y solitaria por nuestra ausencia. A la mía y a  todas  mi respeto y eterno tributo.

 

Claudio Kussman
PrisioneroEnArgentina.com
Noviembre 4, 2016

 

 


Claudio Kussman

PrisioneroEnArgentina.com

claudio@PrisioneroEnArgentina.com

@PrisioneroA

Mayo 23, 2017


 

 

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7 thoughts on “La Licenciada del Odio”

    • Javi Mónaco
    • posted on October 7, 2017

    Vayan de visita a la carcel van a ver que estan todos con una peste

  1. Una basura de persona. No es un ser humano.

  2. La ha ganado el odio a esta mina

  3. En las cárceles argentinas hay tuberculosis, y en grandes cantidades. El Muñiz está acostumbrado a recibir pabellones enteros de contagiados.

    • Carlos Gancedo
    • posted on May 23, 2017

    Vivimos en el país de la locura y apoyamos a estos delincuentes.

    • Adolfo Ochoa
    • posted on May 23, 2017

    Para ser ciudadano de primera categoria nada mejor que tener un puestito en el gobierno.

  4. Según la “doctora” Taboada los de lesa tienen los mejores hospitales etc etc…. alguien miente, quien sera?

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