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Que este  testimonio de la doctora Andrea Palomas Alarcón, sirva como  tributo a los recuerdos que todo hombre o mujer policía,  que ya no está, deja en las hijas e hijos que los suceden en la vida. No todos tuvieron la suerte de ser acompañados  por sus padres luego del retiro, por ello aquellos que aún lo tienen, sepan valorar los buenos momentos  de su compañía ya que pueden ser irrepetibles. Que quienes sintieron su ausencia debido a los requerimientos del deber, sepan ser benignos y no guarden rencor ya que ese policía solo es un ser humano.  Quienes lo perdieron en forma trágica, se sientan protegidos por él, pero también vivan la vida. Ese es el deseo de todo padre o madre para con sus hijos.  Mientras se los recuerde ellos estarán presentes.
Prisionero En Argentina

 

 

Mi vida como hija de policía.

 

No sufrí lo que sufren otros hijos de policías. No sufrí el miedo a que no vuelva con vida a casa ni la ingratitud de la cárcel en su vejez. Mi padre, un comisario de la Policía Federal,  se retiró de la Fuerza cuando yo tenía dos años de edad.

Los que tienen relación con las FFAA y de Seguridad saben la diferencia entre “retirarse” y “jubilarse”. Un policía nunca se jubila, se “retira”. En teoría nunca deja de ser policía sólo deja de trabajar de policía. En la práctica también.

Ser policía para mi papá no fue sólo un trabajo. Lo conocí muchos años más como retirado que como policía y, sin embargo, lo recuerdo con un uniforme al que nunca le vi puesto más que en fotos y un bigote que era obligatorio tanto como el uniforme azul. Conozco a casi todos sus compañeros de trabajo aunque a algunos nunca los vi. Hasta su muerte en abril de 1998 que ocurrió en el Hospital policial Churruca sus historias sobre casos resueltos y no resueltos llenaron mi imaginación sobre el mundo policial.

Algo definía a los policías “de antes” y es la lealtad a sus compañeros. En la calle todos son enemigos potenciales, desde el delincuente hasta la víctima, desde el juez hasta el político. Los policías sólo se tienen entre sí. No se sobrevive en un tiroteo sin la asistencia de los compañeros policías. Algunos confunden lealtad con complicidad pero el buen policía sabe la diferencia.

Entre las anécdotas que pintan el trabajo de un jefe policial de hace cuarenta años una me pareció reveladora. Mi padre, como jefe de su comisaría, pagaba los sueldos. Recibía todos los meses el dinero y lo ensobraba con su subcomisario, Guillermo Pavón, para entregarlo a cada subalterno. En un descuido faltó un sobre. Investigando llegaron a la conclusión de que otro policía lo había robado. Ante las pruebas (encontraron el sobre entre sus pertenencias), lo confesó. Papá  le ordenó que pidiera su traslado. No lo denunció ni hizo que lo despidieran; no se deja a un policía sin trabajo por un error. La lealtad. Tal vez es una lealtad cuestionable, el policía era un ladrón, le robó a sus propios compañeros. Si no hubieran descubierto la verdad papá habría debido reponer el dinero de su propio bolsillo. También es cuestionable que se deje trabajando a un policía ladrón, que podría volver a hacerlo, yo misma lo cuestioné. Me contestó que para el policía es más importante la lealtad que todo eso. Ya lo castigarían de otra forma, le darían las peores ocupaciones, lo vigilarían.

Sin embargo mi padre no era tolerante con la corrupción. Los policías de antes no lo eran. En la jurisdicción en la que estaba su comisaría se encontraba una de las marroquinerías más importantes del país. Esto me lo contó mi madre con un dejo de indignación. Los dueños de la marroquinería le enviaban toda clase de carteras y valijas costosas “para la esposa del comisario”, las que mi padre devolvía prolijamente sin siquiera ver. Insistían en que era “sólo una atención, que no esperaban nada a cambio” pero él las devolvía nuevamente. La línea que separa una “atención” y un soborno es muy delgada y papá nunca estuvo dispuesto a traspasarla.

Durante el segundo gobierno peronista falleció Eva Perón. Mi padre, profundamente antiperonista, se negaba a llevar luto como le habían ordenado a todos los empleados públicos. Un jefe lo llamó, le explicó que debía usar luto porque era una orden, a lo que papá se negó nuevamente. El jefe estaba en una situación precaria, tenía orden de sancionar a todo el que se negara a usar luto; en su lugar le dio una licencia por el tiempo que debía llevarlo. La lealtad.

Papá se retiró y en su lugar quedó el que había sido su subcomisario, el que ensobraba los sueldos junto con él, Guillermo Pavón. Pavón fue ascendido a comisario, al puesto en el que alguna vez estuvo papá. Siguieron siendo amigos, venía a mi casa a cenar. Recuerdo reuniones de fin de año en el que todos los compañeros de mi padre lo invitaban aunque ya estaba retirado.

Un día papá nos explicó a mi hermana y a mí que si alguien nos preguntaba a qué se dedicaba teníamos que contestar que era empleado público, que no debíamos decir que era retirado de la policía. No entendía por qué si se sentía orgulloso de ser policía debíamos ocultarlo. Con los años lo supe, el comisario Pavón había sido asesinado por Montoneros cuando salía de su casa rumbo al trabajo. Los policías fueron los primeros asesinados en la guerra subversiva y si mi padre no fue asesinado es sólo porque otro policía murió en su lugar. No me transmitió el profundo odio que sentía por los terroristas; ese lo adquirí por mí misma.

Mientras nuestros enemigos querían matarnos un primo mío ingresó a Montoneros. En el peor momento del enfrentamiento llegó a tener pedido de captura, en blanco, ignoro por qué. Mi padre le solicitó a un ex compañero que le entregue la ficha del pedido de captura, que él se comprometía a que su sobrino no fuera una amenaza para nadie. El compañero se la dio “sólo porque es Palomas quien me lo pide” le dijo al emisario. La lealtad. Papá sacó a mi primo de Montoneros y del país y se ocupó personalmente de que hiciera otra clase de vida.  Nunca volvió a ser una amenaza hasta que murió de cáncer varias décadas después.

Siguió con dolor cada noticia sobre corrupción policial. Heredé esa mortificación.

También heredé su amor hacia la institución policial, sin saberlo, sin quererlo y muchas veces sin aceptarlo. Cuando pasa frente a mí un patrullero con las sirenas encendidas me persigno y le pido a Dios que proteja a los policías y les permita volver a su casa sanos y salvos.

Agradezco que mi padre haya fallecido antes de ver la persecución cobarde a policías y no policías ancianos que instauró el kirchnerismo. Le habría hecho mucho mal.

Comencé a visitar presos políticos hace alrededor de siete años, en distintos penales hasta que fui a Devoto donde la mayoría son comisarios de la Policía Federal. También hay de otras fuerzas pero la mitad son “Federicos”. Ellos me reciben con cariño, como a una hija y yo no puedo evitar pensar que son como mi padre. Alguien me explicó (no ellos) que ante el abandono de su institución era muy importante que la hija de un camarada los visite y desde entonces voy todos los viernes.

En una ocasión, uno de ellos necesitaba un favor y me pidió que fuera a ver a un amigo suyo, comisario. Me dio su tarjeta recomendándome que le dijera que iba de su parte. Lo hice. Fue durante el Ministerio de la Garré. El terror de este comisario se palpaba en el aire, ni siquiera me recibió. Envió a un subalterno a que me atienda en una oficina prestada, sin duda pensando que lo escuchaban.

El gobierno destructivo de los Kirchner terminó por quebrar el hilo de solidaridad que existe entre los policías. Convirtieron a los policías en empleados públicos sin alma, sin ideales  ni orgullo. ¿Cómo esperar que arriesguen la vida por un magro sueldo?

Y la gente exige seguridad.

Mientras las fuerzas policiales no se autodepuren de corruptos, de cobardes, y restablezcan el valor de la lealtad, seguirán siendo ninguneados por cuanto político arribista se encarame en el poder.

Por mi parte, seguiré ocupando el lugar de mi papá. Si él viviera iría cada viernes a ver a sus compañeros policías como yo hago en su lugar. Por lealtad.

Andrea Palomas Alarcón

 


La Dra. Andrea Palomas Alarcón nació en Buenos Aires en el seno de una familia de clase media. Padre policía (se retiró como comisario de la Policía Federal en 1967) y madre empresarias. Fue a una escuela religiosa en donde perdió la fe en la Iglesia, no en Dios ni en Cristo, sólo en la Iglesia. Estudió equivocadamente agronomía, por creer que esos veranos en el campo de unos amigos en La Pampa eran la forma en que quería vivir el resto de su vida. Nunca se desvinculó totalmente de ese sueño pero siguió otros… como pelear contra la injusticia. Estudió derecho y conoció la justicia desde ambos lados del mostrador, estuvo algún tiempo en un juzgado civil como meritoria y luego pasó por varios estudios jurídicos como procuradora, abogada junior y socia. Hoy tiene su propio estudio y perseguir el sueño de pelear por un país más justo, más ajustado a las leyes es como se ve terminando sus días. Tuvo unas tímidas participaciones en política, en los años de la UCeDe, como afiliada y militante y como dirigente de UPAU cuando seguía la carrera de agronomía. Se considera a sí misma liberal de derecha “si es que eso existe” dice. Una amiga la llevó un día a la Fundación Felices los Niños y allí conoció lo que llama “una hermosa obra de Fe” “Los niños no sólo eran felices, eran solidarios entre ellos, educados, los más grandes cuidaban a los pequeños, estudiaban, varias generaciones de niños se forjaron un futuro mejor” dice sobre la Fundación. Le explicaron que las reglas en la Fundación era que los chicos no trabajaban, sólo estudiaban y jugaban. Conocer esa Fundación le devolvió la fe en la Iglesia. Opina que el padre Grassi es de alguna manera un visionario que le permite a personas de clase media, con una familia, con un trabajo de 9 a 17 convertirse en misioneros a pocas cuadras de su casa, sin necesidad de viajar al Africa o an El Impenetrable. Grassi adoptó el concepto de “voluntarios”: las personas van a ayudar a los niños, a trabajar por ellos, a solicitar donaciones para ellos. Personas de barrio norte con mucama van a la Fundación a limpiar, cocinar y lavar los platos para los niños pobres. Estas personas que renunciaban a la comodidad de sus vidas en beneficio de otro  la volvieron a la Iglesia. Opina que las acusaciones contra el padre Grassi no se salen del tradicional odio ideológico contra la Iglesia Católica y que el cargo de “pedofilia” no se sale del estándar. La Dra. Palomas lo apoyó siempre y lo sigue apoyando convencida de que es inocente;  de que su caso es sólo una muestra más de la falta de Justicia que existe en Argentina. Tuvo participación muy activa en la resistencia al desalojo de los niños del Hogar San José Obrero de Chacarita. El Hogar nunca pudo ser desalojado por la Justicia. Pero las injusticias en Argentina son muchas y comenzaron los juicios por delitos de “lesa humanidad”. Miles de hombres y mujeres  fueron secuestrados por jueces corruptos y en ese cuadro no pudo mantenerse al margen. Supo de la Asociación Abogados por la Justicia y la Concordia y se asoció. Visita a los presos políticos desde hace varios años, siempre pensando que éste será el último. Compatibiliza su servicio con el trabajo de abogada civilista, laboralista y con las clases que da en la Universidad de Buenos Aires a los alumnos del último año de derecho, en la materia “práctica profesional”, Una materia equivalente a la residencia de los médicos, porque los alumnos actúan como abogados en casos reales con la asistencia y el control de los profesores. En todos estos años, incursionó en el periodismo admitiendo que no tiene una verdadera vocación, sólo por acallar las palabras que salen de su mente y que necesita compartir. Escribió artículos firmados en el diario La Prensa, tuvo un fugaz paso por una publicación de números limitados Prensa Confidencial (de Jorge Vago) y le han publicado artículos en El Informador Público y otros portales. También actúa como columnista en el programa “De eso no se habla”, un programa artesanal volcado casi completamente a las vicisitudes que transitan los presos políticos de Argentina.


PrisioneroEnArgentina.com

Agosto 8, 2017


 

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54 thoughts on “Mi vida como hija de policía.”

    • FRANCISCO BENARD
    • posted on September 6, 2020

    Excelente y sentido homenaje y recuerdo a su padre POLICIA CON MAYUSCULAS.

    • Oscar Melillo
    • posted on August 14, 2017

    Hermosa nota♥

    • Federico Alorri
    • posted on August 14, 2017

    Si bien hay q aclarar q hay de todo. Mil veces del lado de la policia
    Tengo muchas experiencias que lo validan

    • Jorge Colongues
    • posted on August 13, 2017

    Celebro este comentario de la doctora Palomas Alarcón. Hay un homenaje pendiente a muchos de estos hombres

  1. Hermosa historia. Un sentido homenaje a su padre y tantos servideores a la patria que hemos abandonado.

  2. Estremecedor, muy buen relato de lo que es ser hijo-a de un policía

  3. Todo hombre o mujer policía (vivo o que ya no este con nosotros) deja un enorme legado que cada hijo o hija debe homenajear, tal como lo ha hecho la doctora Alarcón en esta oportunidad.

    • Mirna Pallattini
    • posted on August 13, 2017

    Gracias! Los que tenemos o hemos tenido familiares en la policía se lo agradecemos de todo corazón.

    • Ada Feliccelli
    • posted on August 13, 2017

    Dra. Andrea, me ha hecho emocionar.

    • Miguel Aguero
    • posted on August 12, 2017

    He tenido muchos amigos policias incluso he jugado al futbol para el equipo de la policia aca en Entre Rios y se bien lo que les pasa. Les dan la espalda, los llaman cuando hay problemas y ni una flor en la tumba. Gracias a la doctora alarcon por recordar estas vivencia.

    1. Si, he conocido casos de policías ayudando a chicos a salir del paco llevandolos a clubes de futbol.

    • Mabel Reggiardo
    • posted on August 12, 2017

    Felicitaciones doctora Palomas… muchos nos sentimos asi.

    • Walter Quirarte
    • posted on August 12, 2017

    Grandes palabras , doctora. La felicito.

  4. Policemen get no respect … until they are needed. This happen all over the globe.

      • TRADUCCIÓN
      • posted on August 12, 2017

      A los policías no los respetan … hasta que se necesitan. Esto sucede en todo el mundo.

    • Juan D. Bogado
    • posted on August 12, 2017

    felicitaciones. un a nota muy buena

    • Juan Carlos Del Valle
    • posted on August 11, 2017

    Garra tremenda esta mujer. Ademas del muy sentido relato.

    SEÑOR DE TÍ MISMO (Poema al Policía)

    Cuando patrulles la ciudad,
    y sientas que tu misión es custodiarla,
    cuando veles el sueño de los otros
    y creas en el apostolado de tu guardia,
    cuando el eco de tus pasos en la noche
    lleven tranquilidad y den confianza
    y representes la paz en cada esquina
    bajo el sereno contra de tu mirada,
    cuando el frío y el sol muerdan tu carne
    sin que se mueva un músculo en tu cara,
    cuando el miedo penetre en tus entrañas
    y encuentres allí un altar de fe cristiana,
    cuando tengas la humildad de los valientes
    para ordenar hacer lo que más cueste
    y los hombres te sigan por tí mismo,
    aunque vayas incluso hasta la muerte,
    cuando impongas respeto y disciplina
    con tu sola presencia ante quien sea,
    cuando nadie juzgue tu conducta
    porque no das lugar para que puedan
    y el código de honor que rige tus actos
    marque el norte vital de tu existencia,
    cuando la lista de muertos día a día
    signifiquen para tí, deudas pendientes
    y en el llanto de huérfanos y viudas
    encuentres para luchar un aliciente,
    cuando el surco caliente de una bala
    rompa el espejo negro del silencio,
    cuando florezca un clavel ensangrentado
    en el pecho de tu compañero
    y eleves al Señor una plegaria,
    sin rencor ni quejas ni lamentos,
    cuando debas tirar y tu disparo
    sea sin odio y a la vez certero,
    cuando aceptes morir solo en la calle
    teniendo como mortaja el firmamento
    y aspires a formar junto a los otros
    que hacen guardia junto a los luceros,
    cuando seas imparcial contigo mismo
    sin creerte poseedor de las verdades,
    cuando puedas reprimir impulsos propios
    desechando egoísmo. envidias y vanidades
    y logres irradiar sin falsas poses
    esa hombría de bien con la que naces,
    cuando estés penetrado totalmente
    de tu hermosa misión en esta tierra,
    cuando no te encandilen los honores
    y el poder no se te suba a la cabeza
    y el dinero no pueda doblegarte
    ni ponerle precio a tu defensa,
    cuando eso consigas con tu esfuerzo,
    recién entonces habrá llegado el día
    en que puedas gritarle al universo
    por la gracias de Dios, ¡¡¡SOY POLICÍÍÍAAA!!!

      • Atena Biaggini
      • posted on August 13, 2017

      Muy bello

  5. La verdad, empecé a seguir a la Dra. Andrea Palomas Alarcón creo que por haberla vista en el Informador Público.com y después en otros comentarios, seguramente en Prisioneroenargentina.com. Me gustó siempre su empuje, su personalidad puesta al servicio de la Justicia, sobre todo por los presos inculpados de los delitos de lesa humanidad. Y ahora a través de su comentario me entero de que es hija de un ex Policía Federal. Me agrada y me comprenden las generales de la Ley porque soy Subcomisario retirado (año 1983) y cuando su padre murió en 1967 -según su relato- yo era un nóvel Oficial Ayudante. Por otra parte, al haber estado en Tucumán en 1975 prestando servicio en la Delegación de Policía Federal, figuro como acusado, con otros muchos oficiales, por delitos de lesa humanidad con acusaciones falsas, infundadas, injustas y malintencionadas de los Fiscales puestos a dedo por la Gil Carbo, Camuña y Rovira, quienes nos acusan sin ningún elemento fáctico ni jurídico y por simple mandato de los Kirchner con aquiescencia de la Corte Suprema liderada por un delincuente como Ricardo Lorenzetti. Es en el llamado Operativo Independencia que se vive cobrando “víctimas” y que pese a lo que dijo MACRI (que eran un “curro”) la causa sigue su curso “normal” y con cada vez más acusados. Felicito a la Dra. Andrea, le doy todo mi apoyo, y estoy en contacto seguido a través de su mail. Saludos y hasta siempre.

    • Antonio Guigart
    • posted on August 11, 2017

    Los KK han destrozado tambien (como contra los militares) a la policía. Yo (hoy en dia) si me roban, sigo llamando a la policía. Pero esto no es de ahora, Alfonsin hizo su partecita. (Gran parte)

  6. Una luchadora incansable. He leido mucho de la doctora Palomas. Un verdadero ejemplo.

  7. This is a fact: Police officers can always benefit from some encouragement from members of the community. They spend each day doing a great job guarding our lives and property, often at risk to themselves.
    We should Take time to let them know how much we appreciate their efforts.
    This article is a great tribute by the way.

      • TRADUCCIÓN
      • posted on August 11, 2017

      Esto es un hecho: los agentes de policía siempre pueden beneficiarse de algún estímulo de los miembros de la comunidad. Pasan cada día haciendo un gran trabajo guardando nuestras vidas y propiedad, a menudo en riesgo a sí mismos.
      Deberíamos tomar tiempo para hacerles saber cuánto apreciamos sus esfuerzos.
      Este artículo es un gran tributo por cierto.

  8. QUERIDA AMIGA Y COMPAÑERA DE LUCHA ,NO PODIA SER DE OTRA MANERA , LA IMPRONTA DE TU PADRE ESTA EN VOS Y LOS FAMILIARES DE LOS PRESOS POLITICOS QUE TE CONOCEMOS Y COMPARTIMOS “EVENTOS” ESTAMOS MUY ORGULLOSOS Y AGARADECIDOS POR CONTRTE ENTRE NOSOTROS COMO UN “BRAVA MAS DE AFYAPPA ” E IRENE Y YO ESPECIALMENTE COMO LA INCONDICIONAL AMIGA MAS ALLA DE LA SUPER PROFESIONAL, QUE SOS
    SOS UNA GRANDE !!
    GRACIAS POR ESTAR !
    TE QUEREMOS Y ADMIRAMOS (TAMBIEN NOS DIVERTIMOS MUCHO JUNTAS)
    NO ME EQUIVOQUE CUANDO LEIA TUS NOTAS EN EL INFORMADOR PUBLICO Y TE CONTACTE Y UN DIA TE APARECISTE EN UNA DE NUESTRAS VUELTAS A LA PIRAMIDE EN PLAZA DE MAYO (AÑO 2008)
    DOY GRACIAS A DIOS PORQUE “EL VIENTO NOS AMONTONO ”
    SE LO QUE ES SENTIRSE ORGULLOSA POR UN PADRE QUE HA VESTIDO UN UNIFORME QUE LUCHO POR EL PROJIMO Y HOY LO HACEMOS NOSOTRAS POR ELLOS
    HASTA TODOS LIBRES !!
    TE ABRAZO EN LA PATRIA CON EL CORAZON !

  9. Muchas gracias a tantos lindos mensajes. Me abruma la repercusión que tuvieron estas simples palabras. El mérito se lo lleva todo mi padre porque no hice otra cosa que contar la verdad. Les pido que no se olviden de los presos políticos de Argentina y que ayuden a liberarlos reclamando constantemente a los políticos, periodistas y al resto de la población

    • Ismael Garrido
    • posted on August 10, 2017

    Hago llegar mis felicitaciones a la doctora Palomas Alarcón con un caluroso saludo desde Babahoyo en Ecuador. mono y con mucho orgullo de haber servido a la policia de mi pais. https://www.youtube.com/watch?v=rZnsWhgDgDA

    1. Señor Ismael, como dice la canción”soy policía por convicción” y allí está lo importante. Todo lo demás viene en la sangre de ese policía por convicción. Por ello ponen su vida en manos de la delincuencia, de terroristas, de los malos, para salvar al prójimo. El que no sienta eso, que mejor trabaje de otra cosa. Hermosa canción!!!

    • Cari Valenzuela
    • posted on August 10, 2017

    Un ejemplo de lucha

    • Jorge Vallemayor
    • posted on August 10, 2017

    Que frase: “Agradezco que mi padre haya fallecido antes de ver la persecución cobarde a policías y no policías ancianos que instauró el kirchnerismo. Le habría hecho mucho mal.”

    • Pachi Bollini
    • posted on August 10, 2017

    La importancia de los que hacen se ve reflejada en la labor de esta valiente y coherente mujer

    • Raúl Emilio García
    • posted on August 9, 2017

    Debo decir que la doctora Palomas me llena de admiración. Una vida dedicada a la verdad.

    • norbertocozzani
    • posted on August 9, 2017

    felicitaciones a la Dra. Palomas, es un honor tenerla entre nosotros. Ojalá las Instituciones recuperen los valores que le trasmitió su padre, Claudio, gracias Beto

  10. Me parece una postura con mucha consideración y muy valiente. Gran nota de Andrea Palomas

  11. El del buen policia es un destino no apreciado. Como lei en otra nota, no sabe cuando se le interrumpe el descanso

  12. Dra. Me permito una aclaración. El comisario Pavón no fue muerto por montoneros. Fue ejecutado por el subcomisario Carlos Washington Ovide NG Bochin, 2° Comandante del ERP, infiltrado en PFA, en el operativo llamado Perejil.

    1. Desconozco. Cuando lo asesinaron yo tenía diez años de edad. Me remito a las publicaciones como “Los otros muertos” de Victoria Villarruel y Carlos Manfroni que dice que fueron los montoneros.

  13. Felicitaciones a la dra. Palomas. La entidad policial, tan basureada, merece ser mirada desde varios angulos.

    • Mabel T.
    • posted on August 9, 2017

    Un trabajo loable es visitar a los PP. Ojalá nos hicieramos tiempo cada uno de nosotros para hacerlo. Los Presos Políticos son los “Venezolanos” de aca, se entiende?

  14. Conmovedor relato de la dra. Alarcón, Soy hija de policía también y encuentro muchas coincidencias con su vida y la mia,
    Felicitaciones por tan sinceras y valientes declaraciones

    1. Estimada Valeria Martinez, queda invitada, si así lo quiere, a contarnos sobre su padre. Único requisito, hacerlo con el corazón. Gracias por participar. Cordialmente CLAUDIO KUSSMAN

      1. Muchas gracias. No soy de escribir notas, pero voy a intentar. Gracias

    • Federico Times
    • posted on August 9, 2017

    Felicitaciones a la doctora Palomas .

    • Adan
    • posted on August 9, 2017

    Felicitaciones Andrea !!!!

  15. Me gusta cuando la gente no se va con vueltas. Tiene una posición tomada y hay que respetarla. Yo no odio a los terroristas que azotaron el pais en los 70. Tienen que pagar sus delitos? Si, hay estamos de acuerdo.

  16. Sin dudas la dra. Alarcón es la prueba viviente de la lealtad. La lealtad no es más que la permanente devoción o fidelidad sobre aquello en lo que ella se siente honrada a pertenecer, El antónimo (Que ejercitan muchos fascinerosos en nuestra sociedad) de este valor moral que su padre y ahora ella perseguían y persigue se describiría sin lugar a dudas como traición.

    • Fabricio Rognali
    • posted on August 8, 2017

    Mis sinceras felicitaciones a una mujer de bien.

    • Jose Colombres
    • posted on August 8, 2017

    Que lejos de todo esto tan lindo de la vida, están los politicos que porquería que tenemos. Felicitaciones doctora

    • bazn.graciela2017
    • posted on August 8, 2017

    La nobleza -a veces, como en este caso- se hereda. Su padre debió ser un gran hombre.

      • Jorge A. Famizzi
      • posted on August 13, 2017

      Sin dudas, pienso lo mismo.

    • Javier Bresán
    • posted on August 8, 2017

    La valentia de esta señora es admirable.

  17. Como hijo de policia (En mi caso pcia de Santa Fe) me emociona este escrito de la Dra. Palomas , me hago eco de sus palabras.

    1. Estimado Silvio, queda invitado, si así lo quiere, a contarnos sobre su padre. Como ya lo expresara, el único requisito, hacerlo con el corazón. Gracias por participar. Cordialmente CLAUDIO KUSSMAN

    • Patricio
    • posted on August 8, 2017

    Lo que ella denomina Lealtad, es más conocido como “Espíritu de Cuerpo” pero el bien entendido, no como muchos creen que es proteger al mal policía, ya que cuando se cruza esa barrera, se convierte en delincuente quien lo protege; es el arma mortal silenciosa, la que uno tiene al lado, sin saberlo. Ese Espíritu De Cuerpo, es el que hace mucho tiempo, ha desaparecido de la vida policial por miedo, conveniencia, vaya uno a saberlo. Dra. Saludos cordiales

  18. Excelente nota. Excelente vida. Con afecto CLAUDIO KUSSMAN

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