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Por Carlos Españadero.

  El terrorismo al igual que la guerra o cualquier actividad de la naturaleza que sea, no es igual. Cada una de éstas puede tener “cuestiones parecidas”. Pero esto nunca puede ser asumido de tal manera que exista una formula común para enfrentarlo.
  Es indiscutible, que esto no quita la importancia de estudiar cada una de las “guerras terroristas”. Y en función de esto sacar experiencias y enseñanzas, que ayude a enfrentar el terrorismo en presencia.
   Un aspecto esencial para los profesionales de la seguridad e incluso del accionar armado del aparato gubernamental, es tener en cuenta que así como en las FFAA, se hizo carne el estudio de la historia militar, no puede estar ausente en cualquier organización a nivel superior de la misma.
   Noto con preocupación, que muchos argentinos comparan los Montoneros o “erpianos” que asolaron nuestro país, con las que condujo Bin Laden y hoy Isis.
  Las condiciones de ejecución son tan diferentes, que seguramente habría fórmulas aplicadas en nuestra guerra civil, que no sirven para el Isis por ejemplo.
   Pero es inaceptable, que burocráticamente nuestros “expertos” crean que la metodología empleada durante nuestra lucha contraterrorista, es la que se debe aplicar. Y omiten tener en cuenta, los errores intrínsecos existentes en nuestra guerra.
 Existen muchas características, modos de acción y fundamentalmente consideraciones políticas que deben ser profundamente estudiadas, tanto a nivel estratégico como táctico.
  Desde Bin Laden, se dio vida a emplear al terrorismo como instrumento bélico contra países poderosos. Y en este sentido sus efectos pueden considerarse como la generación de un “terror” casi equiparable al que genera las bombas atómicas o de hidrógeno.

   Se debe tener en cuenta, que en la guerra convencional el enfrentamiento armado se encuentra encuadrado en un determinado territorio (teatro o zona de operaciones). Dentro de este se produce un salvaje enfrentamiento donde la mutua determinación es matar o morir.
    Pero la población recibe los efectos por vía indirecta,(la pérdida o incapacidad de sus seres queridos). No digo que en la guerra actual, la existencia de la Fuerza Aérea, puso a la población en serio peligro de su seguridad. Pero para esto, los países han instrumentado medidas de seguridad que permiten una “expectativa” de superar los efectos de los bombardeos. Habrá que reconocer; desde la II Guerra Mundial, el riesgo de los ataques aéreos se convirtió en un motivo de “terror”. Pero aun así, hay una mayor defensa que en una guerra contra el terrorismo.
   El terrorismo no tiene teatro de operaciones. Su lucha es abarcativa a cualquier lugar que resulte favorable a él. Abarca todo lugar donde hay no solo población sino elementos materiales que sirvan a sus efectos.
   Las Fuerzas de seguridad encuentran que los objetivos de ataque potenciales son tan numerosos, que hacen imposible cuidarlos a todos. Para peor la estructura terrorista posee integrantes de sus bandas, que viven en cualquier lugar, y por lo tanto aprovechando la liberalidad que tiene el modo de vida institucional de las naciones de hoy, es racionalmente muy difícil proporcionar una seguridad total a la población.
 El terrorismo puede producir un ataque en cualquier lugar, y puede atentar contra cualquiera, hasta niños o mujeres o ancianos o adultos que por necesidades de la vida debe concurrir a sus trabajos. Puede ser un objetivo, desde un “bunker” a un hospital o una escuela. Pero no se puede descuidar objetivos como embajadas e incluso instalaciones de las mismas Fuerzas de Seguridad o Fuerzas Armadas.
  Realmente, creo que es necesario un estudio profundo del terrorismo y en el caso concreto un estudio de las razones del mismo, de las personalidades que lo conducen, de sus propias medidas de seguridad, y de los proyectos que formulan.
  Posiblemente, se mantiene a pesar del tiempo, la necesidad de insistir en la “infiltración”, es decir de la posibilidad de incorporar a la banda de terrorista de personas “antiterroristas” que valientemente deciden arriesgarse a vincularse con estas organizaciones, para desde adentro ir anticipando indicios o evidencias de los proyectos de la banda.
 Y esto son preocupaciones de las bandas. Y generalmente lo normal es que aparte de las medidas de seguridad que toma (como es el “tabicamiento”) sean muy categóricos en las decisiones contra el infiltrado, que casi siempre supone la muerte del mismo.
  Esto hace muy difícil para un gobierno, el reclutamiento de infiltrados. Es una tarea ardua. No es lo que en la jerga policial se llama “buchones”. La selección impone encontrar potenciales héroes, decididos a dar su vida y soportar los peores tratamientos antes de morir. Para peor son personas que no pueden esperar reconocimiento de la sociedad, y su muerte es erróneamente ocultada por la Fuerza que lo tiene. Olvidan que para el terrorismo, es motivo de especial temor la existencia de infiltrados en su organización. Esto los lleva a desconfiar tanto de los propios que la conducción busca un constante “tabicamiento” que muchas veces limita ejecutar sus operaciones.

   Sobre esto debo esperar que muchos “experimentados” traten de aportar a sus instituciones ideas que ayuden a luchar contra el terrorismo.
  Siempre se debe tener presente, que la actividad del terrorismo, apunta directamente a generar terror en la población. No hay intermediarios. Estudiar y pensar sobre esto, es posiblemente un desafío para el siglo XXI, donde el “hábitat” de la población no debe ser afectada más  de lo debido, y mucho menos que con argumentos antiterroristas, se perjudique a la población. Aunque parezca increíble, la seguridad de la población es el cuidado de los aparatos de seguridad sobre ellos.
 Es seguro, que estudios severos sobre este problema, permitiría a las Fuerzas intervinientes a capacitarse como Fuerza de Seguridad que tiene algunas coincidencias con la metodología operativa del terrorismo, y la infiltración una preocupación indispensable.
Dios nos guarde. No basta con rasgarse las vestiduras. Hay que dar la batalla.
Carlos Españadero

 


PrisioneroEnArgentina.com

Agosto 19, 2017


 

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8 thoughts on “EL PROBLEMA DEL TERRORISMO”

  1. Con el avance de la tecnología, se ha hecho mucho mas fácil, toda lucha contra los grandes males que afecten una sociedad. Mientras se siga invirtiendo en dicho rubro mayores éxitos se obtendrán y los atentados serán de baja magnitud como los de hoy en Europa, en donde no se emplean gran armamento ni potentes explosivos. En el de Barcelona, creo que hubo decidía por parte del mismo gobierno. Si cada 100 metros hubieran existido pequeños pilares que impidieran el paso de vehículos , el recorrido de 500 metros en un paseo peatonal no sería posible y la cantidad de víctimas hoy sería mucho menor. Imagino que rápidamente corregirán. Excelente nota, felicitaciones Carlos. Cordialmente. CLAUDIO KUSSMAN

    1. Apreciado Claudio: Es correcto que el avance de la tecnologia aumenta las soluciones a los problemas. Pero también las facilita del otro. Quizás mientras en el mundo se colocan pilares en las calles peatonales,puede haber terroristas que con varios drones lo hacen explotar en una cancha de futbol o en una manifiestación, o deciden hacer un desastre en una escuela o en un hospital. Las posibilidades de ataque del terrorista son tan inmensas, que prácticamente no hay cosa que no puedan hacer. Por otra parte la sorpresa es un arma insuperable. Deja sin respuesta oportuna. Se busca inmovilizar ante el terror, convencer que hacer algo es exponerse a sufrir la muerte o la incapacidad, no solo de uno sino de seres queridos o aún de prójimos. Por supuesto una opción es que la población se resigne a enfrentar el riesgo de vida de su entorno, y no digamos que no tenga miedo sino que aun así aprieta los dientes para seguir haciendo lo que hay que hacer. Pero el tema es evitar el ataque terrorista o tenga tal dificultad, que no pueda hacerlo. Pero el hombre de seguridad a veces dando prioridad a la necesidad puede convertirse el mismo sin querer en alguien que con todo lo que trata de evitar y las medidas a tomar, logre convertir incluso a la prevención en terror. Siempre los problemas humanos exigen soluciones. Y esto no implica suicidarnos antes que nos maten. Pero tampoco ser derrotistas y reconocer que la paz existe en los cementerios.La idea es que el ser humano debe viviri su vida y dentro de ella tenga la mejor vida, que ya las circunstancias naturales limitan. En el tema del terrorismo, quienes luchan contra él, deberán seguir quemando neuronas con el edquilibrio de no llevar al hombre común a vivir pensando siempre en la muertye. Un gran abrazo. Muchas gracias por tus opiniones. Nosotros en Argentina estamos trtanquilos, porque sabemos que los primeros que quieren matarnos es nuestra dirigencia política, la justicia federal y la mayoria del periodismo. No necesitamos terroristas. Carlos Españadero condenado a prisión perpetua sin haber cometido delito, en venganza por haber luchado en su momento contra el terrorismo argentino.

      1. Estimado Carlos, seguramente el problema mas tarde o mas temprano, también llegará a la Argentina y así deberá pagarse las vilezas y la hipocresía llevadas a cabo por la clase dirigente. Lástima que quienes paguen primero será la gente del llano, ya que este terrorismo a diferencia del de los 70 va directamente por el ciudadano de a pie. Gracias por participar y un gran abrazo. CLAUDIO KUSSMAN

    • Marín Vicario
    • posted on August 19, 2017

    Por supuesto que el terrorismo es impredecible, siembra miedo en sus victimas y paraliza a la sociedad pero el problema viene por ciertos partidos políticos en Europa que han permitido que el radicalismo islámico ponga en peligro nuestra sociedad.

    1. Señor Vicario: el problema es muchas veces creerr que es consecuencia de algo. En el caso del terrorismo, como son todos difertentes y aun sin serlo, son tantas sus posibilidades, la solución no pasa por una cosa. Lo que sugiero que haga en sus reflexiones es por ejemplo pensar si desaparecidos esos partidos politicos y ver si el problema sigue existiendo. Si es así, puede ser que esto no sea el problema o que hay muchos mas. Es que verá que los problemas iniciadores son muchísimos, incluso lamerntablemente nosotros mismo en vayas a saber porqué. Por otra parte salvo que logre que espontaneamente los partidarios de esos partidos cambien de parecer, o alguien “fundamentalista” decida hacer terrorismo sobre ellos, creo que no se lograria la solución del problema.Muchas gracia por ayudarme a pensar. Carlos Españadero

    • Juan Carlos Rodríguez Cuadrado
    • posted on August 19, 2017

    El concepto del Terrorismo esta desbaratado en sudamerica. La izquierda le llaman patriotismo

    • IvánelMimoso
    • posted on August 19, 2017

    Algunas personas denuncian que como una etiqueta se aplica casi sin cuestionamiento en los ataques llevados a cabo por musulmanes, pero tiende a evitarse cuando sus protagonistas son occidentales.

    1. Comparto su pensamiento. El terrorismo no tiene etiqueta común. Pôr eso son diferentes. Muchas gracias. Carlos Españadero

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