DÍA 4, IMAGEN 4 . CIEN DIAS, CIEN IMÁGENES DE UN  MUNDO PARALELO

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UNIDAD PENITENCIARIA 31 – EZEIZA – ARGENTINA

Ahora estamos ante la guardia interna, cuyo personal de turno comparte una castigada mesa de madera para todo uso, a metros de un destartalado escritorio utilizado únicamente para sostener del televisor que funciona las 24 horas del día los 365 días del año. El personal penitenciario, no es ni bueno ni malo, cumple con su misión y según los problemas que pueda arrastrar de su hogar es lo que les cambia el humor. Saben que si algún día se produjera un gran y utópico cambio en el país y se investigara que pasó y que hicieron con nosotros los adultos mayores, condenados a morir en prisión a como dé lugar, ellos seguramente serían los que paguen las consecuencias, por ser la parte más delgada del hilo. Los Garavanos, los Avruj y tantos otros quedarían afuera, como lo hicieron con todos aquellos que en el pasado firmaron por el “aniquilamiento del accionar subversivo”.  Esos mismos  que desde el gobierno democrático clamaron en los cuarteles, para que los militares se hicieran cargo y pararan la matanza que el terrorismo llevaba a cabo en Argentina. Por ello, la mayoría de las veces que uno presenta un escrito (yo lo hacía varias veces por semana, dirigidos a autoridades médicas, carcelarias o judiciales) y solicita la constancia de su recepción mediante la firma y aclaración en una copia, hay que armarse de paciencia. Surgen escusas, demoras, lecturas casi de censura y si es posible que lo firme la próxima guardia. Siendo la hora de entrega  las siete de la mañana, una hora antes del relevo, yo obsesivo de los horarios y   no queriendo deber favor alguno a nadie,  me levantaba a las seis, me bañaba y a las siete estaba  con mis escritos frente a la desvencijada mesa de madera. Allí, donde transcurre gran parte de la vida de los penitenciarios que deben custodiarnos. En una oportunidad faltando dos minutos para la hora señalada, me hicieron volver después, porque “no era el horario establecido”. Poniendo cara de jugador de póker, así lo hice y dos minutos después volví para que me recibieran las notas.  Por supuesto recordando los tiempos cuando llegué a tener 2.500 efectivos bajo mis órdenes y preguntándome, cuántos de ellos habrían tenido actitudes similares para con terceros.

Claudio Kussman

Interno L.U.P 345.349

Servicio Penitenciario Federal

Diciembre 09, 2018

 

 

“¿Tal vez por eso manda usted a sus adversarios políticos a la cárcel? (…)

Lo encuentro muy lógico. Primero me encerraban ellos a mí. Ahora los encierros yo a ellos”

Benito Mussolini (1883-1945)

 


PrisioneroEnArgentina.com

Diciembre 9, 2018


 

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3 thoughts on “DÍA 4, IMAGEN 4 . CIEN DIAS, CIEN IMÁGENES DE UN  MUNDO PARALELO”

  1. La verdad y la mentira son contrarias y se parecen poco…la mentira es más bonita y suena mejor, la verdad es bastante desagradable, áspera, amarga, humillante… la austeridad de la verdad nos lanza a ser mejores, Nos estimula a ser más… necesitamos las disidencias, sacudirnos el alma y volver a empezar… para destruir las mentiras, una a una, con nobleza y en el recto camino, eso ud Kussman está haciendo, enfrentando todo… Graciasss

    • Teresa Almeida
    • posted on December 9, 2018

    Triste, muy triste. Es una macabra jugada, que le hicieron los terroristas conjuntamente con los gobiernos “democráticos”

    1. Estimada Teresa Almeida, los terroristas supieron mutar y aprovechar al máximo la idiosincrasia de la población argentina. Finalizada la lucha armada, continuaron sin tregua llevando su causa adelante y los resultados son palpables y están a la vista. En lo que respecta a nosotros los adultos mayores en prisión solo somos silenciosos dinosaurios que nos están extinguiendo, a tal punto que ni nuestras propias instituciones ni nuestros camaradas del pasado (salvo excepciones que se cuentan con los dedos de la mano) quieren saber de nosotros. Esta es la total y absoluta realidad que hay que aceptar sin engaños. Al no poder unirnos para tener algo de fuerza y decir BASTA, por lo menos no hay que callar para que nuestra desaparición sea un poco digna. Agradeciendo su participación le hago llegar un cordial saludo. CLAUDIO KUSSMAN

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