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Por JORGE MUÑÓZ

 

Una  fila de 510 almas se encamina lentamente hacia su encuentro con Dios. Son viejos soldados de una guerra que no buscaron pero que ganaron. Van en pos de esa corona de laureles que según San Pablo esta prometida a quienes combatieron el buen combate y no perdieron la Fe.

Infinitamente mas abajo otra larga fila de mas de dos mil hombres  aguarda pacientemente el turno de ser llamados al estrado supremo de la Gracia.

Son también soldados de la misma guerra, los que luego que ésta terminara fueron entregados por los mandantes políticos de turno, a juicios presididos por jueces prevaricadores, que enarbolaban la mal nombrada “política de estado”.

Estos soldados ya no están condiciones de combatir con las fuerzas que tuvieron en su plenitud. Agotados por el incesante reclamo sin respuesta. Agobiados por el ominoso e injusto encierro. Deteriorados por cruentas enfermedades, sufren calladamente sus destinos de “prisioneros políticos”.

Los mismos congéneres que timoratos y cobardes les pidieron a gritos que los salvaran de caer en garras del mas oprobioso de los regímenes dictatoriales; hoy los ignoran, les echan en cara el haber actuado con demasiada fuerza, como si una guerra no fuera cruel en sí misma.

El bando perdedor  se ganó la cocarda del “humanismo” y pese a sus alevosos crímenes hoy goza de plena libertad y los placeres de cargos públicos que otrora desdeñara y hoy defiende, pues de ellos viven; de la prebenda “democrática” y de los subsidios infamantes.

Llevamos casi veinte años en este estado de cosas y casi a cuarenta de los hechos que hoy la ingrata población menciona con “horror” haciéndose la desentendida sobre la verdadera historia.

Avizorando el porvenir y el desarrollo de los enjuagues políticos, los viejos soldados están prevenidos de su destino. No serán amnistiados; no serán indultados; no se les perdonará ninguna acción u omisión. La condena será cumplida hasta el final y solo cuando haya desaparecido terrenalmente el último condenado, la triste historia dará vuelta esa página que a muchos horroriza y a otros enaltece.

                                                                              

JORGE MUÑOZ                                                  

Comisario General (R) PFA

 


PrisioneroEnArgentina.com

Junio 26, 2019


 

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3 thoughts on “HASTA EL ÚLTIMO HOMBRE”

    • Patricio
    • posted on June 27, 2019

    Adhiero, sin palabras extras.

    • Alicia Perdriel
    • posted on June 27, 2019

    Muy triste todas estas injusticias

  1. UN FUERTE ABRAZO MUÑOZ
    Un Arresto Domiciliario
    Ayer 16 de Junio del año 2015, en horas de la mañana, fue notificado por fin, luego de un año de interminables trámites, un arresto domiciliario.
    El destinatario fue el Comisario General (R) de la Policía Federal Don Jorge Muñoz de 80 años de edad, sobre quién ya me referí previamente en esta página.
    A mi llegada a este Pabellón 19. siete meses atrás, lo conocí demostrando en todo este tiempo ser un hombre de bien. Todavía estaba de pié. Con los meses, comenzó a guardar cama casi todo el tiempo y en los últimos días -lo poco que caminaba- lo hacía con la ayuda de un bastón.

    Una paloma y un mito

    Hace siete días una, paloma ingresó al Pabellón sorteando la puerta que da al patio. Fue hasta el fondo, sector donde justamente tiene su cama Muñoz y volvió a salir. De inmediato, César Nast dijo una y otra vez a lo largo de los días, que en el ambiente carcelario significaba que alguien se iba a su casa.
    Mito o azar, sus afirmaciones se cumplieron. Hoy, a la 1:10 de la mañana, Jorge Muñoz con caminar lento y apoyándose en su bastón, se retiraba a su hogar, con sus seres queridos.
    Mientras dos celadores portaban sus efectos personales, la mayoría nos despertábamos e incorporábamos de la cama para abrazarlo y desearle lo mejor.
    Fueron estos instantes emotivos, en nuestra madrugada.
    En la pizarra junto a la puerta de salida quedó su nombre en el puesto número 12 de la lista y su recuerdo en nuestros pensamientos.
    Mientras tanto, el Coronel Rubén Cervera de 85 años de edad aguarda entre nosotros, los prisioneros del Pabellón 19.

    Claudio A. Kussman
    Comisario Mayor (R)
    Policía de la Provincia de Buenos Aires
    https://www.ar.dev3.greymatter.one/jorge-muoz-c1quz

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