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  por Gerardo Palacios Hardy[1]

En la vida de las naciones sin rumbo -o, peor, con rumbo de colisión-, resulta inevitable la irrupción en la escena pública de uno o varios émulos del Dr. Tirteafuera, quien con sus recomendaciones estrambóticas se complace en imitar al perro del hortelano. Cuando su aparición coincide con una catástrofe, será también inevitable que aquellas recetas no contribuyan a moderar sus efectos, sino más bien a agravarlos.

Ahora bien, lo que puede ser letal en el sentido más estricto, es la combinación de un Dr. Tirteafuera con un Tartufo. La Argentina, que ha sido pródiga en la generación de catástrofes, también lo ha sido en el alumbramiento de Tirteafueras y Tartufos, con lo que hoy no se puede saber si aquellas son la consecuencia de éstos o éstos los causantes de aquellas.

Quizás sea por eso que aquí nunca hay culpables.

Horacio Rodríguez Larreta (Tirteafuera)

Por ejemplo, a uno de esos Tirteafueras tan abundantes entre nosotros, se le ocurrió que, para luchar con eficacia contra la invasión de virus, hay que encerrar en sus domicilios a los hombres y mujeres mayores de 70 años. Previendo lo mal recibida que sería esta receta, los Tirteafueras buscaron suavizarla, llamando a los flamantes cautivos adultos mayores en vez de viejos inútiles y contaminantes, mientras que muy rubias y pulposas animadoras de televisión, debidamente instruidas, han preferido referirse a  ellos como abuelos o – más cariñosamente – abuelitos.

El Tartufo de la ínsula mayor, advertido de lo mal que había caído este anuncio entre los carcamales y sus descendientes y, por ende, de los votos que había puesto en riesgo, se apresuró a balbucear que a él no lo movía sino el afán de velar por la seguridad, la salud y hasta la felicidad de los ancianitos.

El pobre Tartufo no advirtió, sin embargo, que esa es precisamente la cuestión, es decir, que los viejitos, así como muchos de otra condición, ven a los Tirteafueras –y al mismo Tartufo- como una parte del problema, que no de la solución. Luego, no confían en ellos, de modo tal que cuando escuchan que el Estado va a ocuparse de su bienestar, miran hacia el cajón donde guardan la pistola.

Y la verdad es que les sobran razones para desconfiar.

Muchos de los ancianitos siguen trabajando. ¿Y saben por qué?: ¡Porque no podemos vivir –dicen- con las jubilaciones miserables que ustedes, los Tartufos y los Tirtafueras, nos han asignado después de toda una vida de trabajo y aportes! ¡Porque son ustedes responsables de la crisis argentina, de esta pobreza, de la falta de recursos, de los hospitales en ruinas y desabastecidos, del saqueo sistemático de las riquezas que producimos, de habernos llevado a la triste y vergonzosa condición de mendigos mundiales y deudores insolventes y fraudulentos, el hazmerreír de naciones con menos posibilidades que las que nosotros teníamos y ustedes arruinaron! ¡Porque culpables como son de esta tristeza y pesadumbre moral en que nos fuerzan a vivir, nos siguen esquilmando para que paguemos con más y más impuestos y trabajos vuestro tirtafuerismo y tartufismo, mientras que ustedes, sembradores seriales de miserias, se niegan a reducir siquiera en un mínimo porcentaje vuestros salarios, canonjías, prebendas, gabelas, comisiones, exacciones y gastos de representación!

Pedro Recio de Tirteafuera junto a Sancho Panza

Es por todo eso y mucho más que estos adultos mayores no quieren saber nada con la protección que les promete la casta de los Tirteafueras, Tartufos y sus cómplices y subordinados. Les sobran motivos. Pertenecen a una generación que empezó a ganarse la vida allá por los años ’60 del siglo pasado, otro momento lleno de oportunidades para la Argentina. Pero que en manos de los Tartufos y Tirteafueras de diverso pelaje, la llevaron de fracaso en fracaso, hasta sumirla en una decadencia de la que a veces parece imposible salir. Y lo que es todavía peor, si cabe, es que ni uno solo de los Tartufos y Tirtafueras ha admitido su responsabilidad, ninguno se ha reconocido culpable del daño causado, ninguno ha mostrado arrepentimiento. Al contrario, cada vez se muestran más prepotentes, arrogantes, amenazadores, exigentes, voraces… y ansiosos por vender protección.

El punto acá – como se suele decir – es que Tartufos y Tirteafueras tienen poder, pero carecen en absoluto de autoridad. Como bien dice Calderón Bouchet, “se puede hablar del poder de una lancha, de una bomba, de un terremoto, pero no de su autoridad. ¿Por qué? Porque esta palabra supone siempre inteligencia, saber …” . Y nosotros, argentinos de esta hora, contemplando a nuestros políticos, gobernantes y dirigentes en general, podríamos decir que éste o aquél tienen más o menos poder; ¿pero de quién podríamos predicar que tiene autoridad?

Ese es otro tema. La autoridad. Palabra desacreditada, por cierto, que frecuentemente se hace derivar en autoritarismo o autoritario, asociándola al ejercicio arbitrario o despótico del poder. Lo que es falso, como todo lo que proviene de Tartufos y Tirteafueras.

¿Qué hacer pues con los Tirteafueras y los Tartufos?

Personalmente me atrae la solución que propone Castellani, en El nuevo gobierno de Sancho: “Se debe fletar una draga y trasladarlos en masa a las Orcadas del Sur, con bastimento de pan para dos años y toda clase de implementos agrícolas, mineros y ganaderos con el fin de fundar allí una colonia autóctona.”

 

[1] Abogado, Presidente de la Academia del Plata. Vicepresidente de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia.

 

 


PrisioneroEnArgentina.com

Abril 23, 2020


 

21 thoughts on “DE TARTUFOS Y TIRTEAFUERAS, LIBERA NOS…”

    • Jonatan Benítez
    • posted on April 24, 2020

    Si se cambia la camiseta, guay que el Nosferatu Larreta puede ser presidente.

    • Juan Carlos Lay (@LaybalLayla)
    • posted on April 24, 2020

    Pensar que hace menos de un siglo el mundo veía a la Argentina como uno de los paises con mayor proyección internacional. El único que por el nivel educativo , de produccion y de economia, podía llegar a competir con las grandes potencias. Hoy la Argentina es la lagrima mas grande en el universo.

      • Fernando Carpi
      • posted on April 24, 2020

      Cuanta razon la de Julio Maria Sanguinetti, no?
      Doloroso, pero una gran verdad!!!
      La Argentina desapareció del mapa internacional por completo.
      Los únicos países de América Latina que cuentan en el mundo son Brasil y México, a quienes los argentinos miraban desde arriba.
      Chile, Perú y Uruguay (Muy poquito nosotros) se encaminan hacia un futuro promisorio.
      Argentina no tiene futuro.

    • MARIANA TUCCI
    • posted on April 24, 2020

    ARGENTINA TIERRA DE ODIO Y SALAMES

    • Sugus
    • posted on April 24, 2020

    Lo triste es comprobar que tipos ignorantes nos gobiernan es que da miedito

    • Sergio Campos
    • posted on April 24, 2020

    En algun mome nto tendran que chocar entre los Fernandez y patapufete

    • Benigna Do Santos
    • posted on April 24, 2020

    DESGRACIADOS LOS ARGENTIN QUE CAMBIAN DE GOBERNO Y NO LLEGA QUIEN LOS SAQUE ADELANTE POR EL CONTRARIO CADA UNO QUE PASA LOS VAN HUNDIENDDO MAS YMAS

    • Benito
    • posted on April 24, 2020

    Al territorio habitado por personas al cual algunos llaman República Argentina, hay que prenderle fuego como a la maleza y empezar un nuevo sembradío. La tierra es fertil, el cultivo es maleza, hay que sacarla y poner buena siembra para tener buena cosecha. Lo que está es basura .

    • Marco
    • posted on April 24, 2020

    No manda quien quiere ni quien puede sino quien sabe mandar: Ése es el principio de la autoridad.

      • QUEMEMOS LA AFA
      • posted on April 24, 2020

      ES CIERTO LO QUE DECIS…. Y MUY LAMENTABLE

    • Brit Collins
    • posted on April 23, 2020

    It is possible that more of us were out than should have been, given recent reports showing very low death rates in an Italian city that instituted a quarantine, and tragically high numbers of deaths in a nearby city that did not. That’s why one particular category of citizens surprised me: people who were clearly in their 60s, 80s, and probably even in their 90s — the highest risk group for Covid-19. They are taking the same precautions as anybody else. So, stay at home should be for everybody and shopping should be for everybody as well. No discrimination whatsoever.

      • BRIT COLLINS - TRADUCCIÓN
      • posted on April 23, 2020

      Es posible que hayamos salido más de lo que deberíamos, dados los informes recientes que muestran tasas de mortalidad muy bajas en una ciudad italiana que instituyó una cuarentena, y un número trágicamente alto de muertes en una ciudad cercana que no lo hizo. Es por eso que una categoría particular de ciudadanos me sorprendió: personas que claramente tenían entre 60 y 80 años, y probablemente incluso entre los 90, el grupo de mayor riesgo para Covid-19. Están tomando las mismas precauciones que cualquier otra persona. Por lo tanto, quedarse en casa debería ser para todos y las compras también deberían ser para todos. Sin discriminación alguna.

    • Susana
    • posted on April 23, 2020

    Larreta es un bicho

    • Luciana Caffaro
    • posted on April 23, 2020

    cristina segurarmente volvera a ser presidenta si bien la edad ya le va jugando en contra .a prepararse

    • Patricio
    • posted on April 23, 2020

    Estos Tartufos salen de nuestra sociedad, así que no hay cambio posible, sino cambiamos nosotros, cosa harto probable porque ya infundieron el miedo y el miedo no es sonso, saben que cambiar caballo en medio de río, significa la Muerte segura (el caballo se salva nadando y a nosotros nos arrastra la corriente “mañana que quiero ver”)Así de simple “Arquetipo inconfundible de tartufos que disfrazan; con el corte irreprochable de algún smoking o frac” fiel descripción de los Tartufos actuales, lo malo es que gobiernan sobre nosotros con autoridad tirana y dictatorial.

    • Sonia
    • posted on April 23, 2020

    El gobierno fue elegido por el voto de la mayorua y hay que respetrlo o caso quieren que vuelvan el macricio o los militares ?

      • Patricio
      • posted on April 23, 2020

      No Sonia, es una minoría, la mayoría es el 52 % que NO LOS VOTÓ Y AHORA NO LOS BOTA POR MIEDO. Así de maneja el mundo ahora, con terror y un campo de concentración de más de 3.200 millones de seres, amenazados con una falsa espada de Damocles.

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