Share

♦♦

 Por CARLOS del SEÑOR HIDALGO GARZÓN

 

MÚSICA DE BANDAS MILITARES

Cuando era subteniente de la Infantería, me di cuenta que el sonido de las Marchas Militares, contenían un irrefrenable sentimiento emocional de gratitud a la Patria y que la mayoría fueron diagramadas por hombres de profunda raigambre espiritual. Y comencé a querer siempre escucharlas, llegaban a mi alma. Pasaron los años los grados y las funciones, pero de mi contacto personal con los hombres de las bandas se intensifico, en clara experiencia vívida del significado de los acordes marciales, ya no solamente de la Infantería, ya como el de las otras armas. Los hombres de las bandas, músicos por vocación, llevan en su hacer la esencia espiritual de las unidades de combate y por ello mi gratitud y sincero reconocimiento.

Ya segundo jefe del Regimiento de Infantería 8, antes y después de la guerra de Malvinas de 1982, sentí profundamente las esencias de la música militar, ya sea como practica reglamentaria, como en lo personal.

El Maestro de Banda, cuando se aproximaba a la Plaza de Armas, para cumplir el rito del izado de Pabellón, sabiendo que estaba en mi despacho y conociendo, como estos gratos hombres, conocen de lo espiritual, desde cien metros antes de la Mayoría, cambiaba los acordes y ordenaba tocar algo tan sentido por mi como la Marcha de los Paracaidistas, cosa que me predisponía en el ejercicio del mando muy positivamente.

Cuando fuimos a la guerra de Malvinas, no podíamos llevar la banda, pero llevamos a un Trompa de órdenes con su trompeta.

El 26 de mayo de 1982, a los sones de la trompeta del aislado y heroico músico el RI8 llevó a cabo sobre las tierras irredentas el Solemne Juramento a la Bandera de los bisoños soldados y tocando “Mi Bandera” el posterior desfile.

Cuando tuvimos bajas, en el acto de sus sepulturas, en medio de la noche el Suboficial, ejecutaba el “Silencio” de acompañamiento.

También figuraba en sus responsabilidades, los toques de reunión y alertas enemigas. Fue un hombre que su silencioso actuar, sonaba en beneficio de los corazones del Regimiento de Infantería 8, lamento que la vejez no me permita recordar su nombre. Pero me cuadro en señal de Gratitud y Homenaje, como lo hicieran San Martín, Belgrano y todos los comandantes ante los Pífanos y Tambores, sin en esta oportunidad dejar de recordar al adolescente “el Tambor de Tacuarí”.

Es hora de honrar a las Bandas de Música Militar, sobre todo en estas épocas de locura política y pandemia. Intentaré colocar en este escrito algunas, sino lo logro pido perdón por faltas a la capacidad del manejo de este instrumento de comunicación vía internet.

Es hora de levantar la cabeza, descomprimir el pecho de angustias y liberar el espíritu de una vida, que, aunque SIN LIBERTAD Y PANDEMIA, debe ser vivida, con FORTALEZA INTERIOR Y SALUD AL PRÓJIMO.

 

Carlos del Señor Hidalgo Garzón

Prisionero Político – Abogado

Cshg.krieg.357m@gmail.com

 


PrisioneroEnArgentina.com

Mayo 4, 2020


 

Comment

Su Opinión Aquí

%d bloggers like this: