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Jerusalén

  Por JORGE B. LOBO ARAGÓN

Se supone que el fenómeno de la bilocación o desdoblamiento que se me ha concedido es un hecho natural sin consecuencia. Muchos imaginan que puede ser durante el periodo del sueño o durante la transición del sueño a la vigilia. En mi caso es una manifestación mental intensa que se interrumpe por periodos. Un fenómeno maravilloso que pone de manifiesto la gran espiritualidad del ser humano. Un privilegio que me dio la posibilidad de  volar y soñar como un pájaro. Los espacios de tiempo o regresos solían angustiarme ante el temor de un despertar sobresaltado. Pero la  búsqueda inagotable del conocimiento y mi espíritu aventurero me llevan  sin titubear a lugares peligrosos o sorprendentes. Nunca puedo saber mi destino, salvo el que Tata Dios me depare. Hoy el misterio me llevó a Tierra Santa.  Jerusalén. Los cristianos, por devoción, visitaban estos lugares sagrados. Santa Elena, madre del emperador Constantino, había hecho construir templos en los sitios que recordaban el paso del Señor. El peregrinar hacia los lugares sagrados es anterior al cristianismo, pero el catolicismo le daría una especial espiritualidad con las gracias reconocidas por los pontífices a los fieles que peregrinan con la debida unción. Los persas dominaron el país, después los árabes. Las caravanas de fieles devotos se multiplican, como también la aparición de  los turcos seljúcidas, hombres  duros, feroces, que oprimen a los cristianos de la Palestina y a todo el oriente cristiano. En mi vuelo me pregunto. ¿Será imposible visitar piadosamente la tierra santificada? En la Edad Media el occidente cristiano, la cristiandad, está compuesta de pueblos jóvenes, pequeños pero vigorosos. A la sabiduría clásica se le suman la energía bárbara y la solidaridad en la fe. ¿Cómo van a mantenerse indiferentes ante el atropello? Pedro “el ermitaño” que predica en Italia, Francia, Alemania está decidido. Al grito de Deus le Volt levantó el entusiasmo de miles de cristianos. Vamos a poner orden en la Tierra Santa y a librarla de tiranos. ¿Que los infieles pueden matarnos? Pues claro que sí, pero revistámonos con la Cruz del Salvador y en el otro mundo en el acto se nos va a ubicar donde nos corresponda. Y allá van, los veo, cruzados con una elocuente Cruz. Hemos venido peregrinando hasta aquí, revestidos por la Cruz, para ampliar la Cristiandad. Y allá pasan. Cruzan el Bósforo, con fervor y esperanza se internan “in partibus infidelium”. Triunfan en Iconio; sin resistencia toman Tarsis y con denodado esfuerzo, Antioquía. Encuentran la lanza con que fue abierto el costado de Cristo estando el Señor en la Cruz. Y con renovado entusiasmo, “Dios lo quiere, se dirigen a Jerusalén que está en poder de los fatimitas de Egipto. Son 20.000 soldados de a pie y 1.500 de a caballo; la defienden 60.000 turcos aguerridos. Pero, “Dios lo quiere”. Desde mi nido fulgurante, puedo mirar el milagro. Como un 15 de julio de 1099 la ciudad santa es liberada de sus captores. También apreciar como el futuro gobernador cuando le ofrecen coronarse rey de Jerusalén, manifestaba  con enorme emoción. Cómo… ¿Ceñir yo corona de oro donde Jesús la llevó de espinas?.. Solamente puedo ser un humilde defensor del Santo Sepulcro. Cuanta historia Jerusalén eterna. Estoy sentado en mi computadora tratando de explicar y entender este  regalo de Dios. Siempre las palabras serán cortas pero lo importante es saber que para el Señor nada es imposible. Es por eso que en este tiempo de dificultad y pandemia, le  pido a mis lectores intensa suplica a Tata Dios para que cese el Bichito malicioso. “Dios lo quiere”. De a  poco mi ensueño me devuelve a mi cuerpo real y estoy aquí sentado contando mi experiencia. Gracias Sion por permanecer para siempre.

Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón

 


PrisioneroEnArgentina.com

Junio 27, 2020


 

1 thought on “Dios lo quiere”

    • Nunca Quilla
    • posted on June 28, 2020

    Querido amigo, yo disfruto sus viajes siderales ya que usted tiene coraje para compartir. Gracias y siga compartiendo con nosotras sus fieles lectoras

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