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  Por JORGE B. LOBO ARAGÓN

La Bilocación es el fenómeno por el que una persona aparece visible en dos lugares diferentes, que pueden ser distantes, al mismo tiempo. Este fenómeno determina que mi espíritu de un modo voluntario y consciente se aleje de mi cuerpo carnal mientras aparece simultáneamente en otros lugares, con forma astral”. Lo explico porque de esa manera el lector entiende el porqué de mis contactos con personajes de la historia y mi viaje de sueño y pájaro a través del orbe trayendo información de planetas, estrellas y constelaciones. Sin darme cuenta siento que mi cuerpo sideral se aleja intempestivamente para transportarse a diciembre de 1810. Época en que uno de nuestros próceres patrio Mariano Moreno renunciaba a su secretaría de la Junta Provisional Gubernativa y se lo manda a Inglaterra en barco a una misión diplomática. Observo que lo lleva de secretario a su hermano Manuel, que muchos años atrás se desempeñará como embajador durante el gobierno de Rosas. Advierto también conmovido que el eminente patriota no llega a destino. Durante el viaje sufre una enfermedad. – dicen que de una apendicitis o tal vez una sobredosis – vaya uno a saber. Muchas veces me sucede que en estado de tribulación como desde una burbuja puedo adentrarme en las intimidades. Trato de evitar las ocasiones. Siento que es de mal educado leer correspondencia ajena. Más aún si se trata de lo que una mujer enamorada le escribe a su marido lejano. Pero como la carta se ha hecho pública, y la remitente y el destinatario desde hace muchísimo tiempo gozan en este mundo de general respeto y suponemos que, de gloria en el otro, no ha de ser malo que mis lectores puedan enterarse de sus familiaridades. Distingo la correspondencia.  Se refiere a sentimientos íntimos…“Ay, Moreno de mi vida, qué trabajo me cuesta el vivir sin vos, todo lo que hago me parece mal hecho, hasta ahora mis pocas salidas se reducen a lo de tu madre; no he pagado visita ninguna, las gentes, la casa, todo me parece triste…”. Noto por su templanza que es mujer de un político.  Está atenta a las novedades del gobierno y con dolor le daba a su marido las noticias ingratas de la suerte de sus seguidores. Al mismo tiempo observo claramente otra misiva sobre el motín del 5 de abril y el desplazamiento de las morenitas. Le dice con énfasis a su marido que “esto que acaba de suceder con los vocales, me es un puñal en el corazón, porque veo que cada día se asegura más Saavedra en el mando, y tu partido se tira a cortar de raíz”. Se explaya sobre las cosas que suceden, le da noticias de sus amigos Azcuénaga, Posadas, Larrea, Peña, Vieytes, French, Beruti, Donado, desterrados a las provincias; Castelli, calumniado; Agrelo, pasado al bando contrario. Argumenta con enojo…“Saavedra y los pícaros como él son los que se aprovechan y no la patria”. Aunque sus juicios no sean nada imparciales -no tienen por qué serlo-, en política está jugada por el partido de su marido, que Doña Guadalupe estaba informada y tenía mucho criterio para opinar. Comúnmente se dice sobre las mujeres de esa época, que ni se interesaban en los negocios públicos ni recibían educación. Distingo perfectamente que escribía con una corrección y soltura que hoy es difícil encontrar en los grados superiores de la enseñanza. Así se evidencia en otra carta, a la que puedo ver que comienza: “Buenos Aires, 20 de abril de 1811″… Guadalupe estaba con sus ojos llenos de lágrimas se sentó y recibió de manos de una nodriza un mensaje. Pálida, demacrada se levantó sobresaltada y no pudo evitar dar un grito sofocante de angustia y amor. “Ay, mi Moreno de mi corazón, no tengo vida sin vos; se fue mi alma y este cuerpo sin alma no puede vivir y si quieres mándame llevar. “Se había enterado del fallecimiento de su marido tal vez asesinado por una sobredosis de un medicamento administrado por el capitán, de la fragata inglesa “Fame” en viaje a Gran Bretaña. MI cuerpo físico como un mazazo me atrae a seguir con mi rutina. Parece que las cosas del corazón son reticentes a mi experiencia actual ante la crisis en la que vivimos. Entiendo que, con el tiempo, vacuna mediante, podré adéntrame con la prudencia del caso a los sentimientos de los muchos personajes que el destino me tiene reservado…

 

Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón

Jorgeloboaragon@gmail.com


PrisioneroEnArgentina.com

Setiembre 12, 2020


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