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-LA PACA-

 

Había llegado el final del año escolar y en consecuencia el acto de fin de curso donde cada grado preparaba un número artístico para presentar a sus alumnos. Todo era bullicio, los chicos que se reían entre ellos al verse vestidos de animales, ángeles, flores, plantas, nubes, sol, luna, mendigos, payasos o reyes, Difícilmente faltaba alguna bruja suelta haciendo estragos con su escoba. las madres queriéndolos tranquilizar al grito de ¡No corras, te vas a ensuciar el traje! ¡Sebastián, vení, terminá de vestirte!!Pobre maestra aguantarlos todo el año! Lo que no sabían las mamás es que la maestra había sido muy feliz con sus niños y en ese momento disfrutaba tanto como ellos. Comenzó la fiesta, cada número era coronado por el aplauso de, abuelos chochos en primer lugar, padres orgullosos, hermanos críticos para la cargada, tíos, primos, vecinos, público en general y la sonrisa de los artistas que saludaban al mejor estilo de grandes personajes. Y llegó el turno de “LA PACA”. La maestra había preparado un número sobre la paz con la canción de Perales, que canten los niños…Finalizaba con una suelta de coloridos globos con mensajes escritos por los alumnos, que se trajeron de otra ciudad porque se inflaban con helio ¡carísimos! El vendedor aseguró que: No se preocupen yo vendré temprano a la tarde y los preparo, se mantendrán intactos para la noche. Así lo hizo. En un salón el piso se cubrió de colores, los globos prisioneros de hilos atados a ladrillos no podían volar. La maestra los miraba embelesada, 

¡Qué lindo cuando se suelten, el viento los llevará a distintos lugares como mensajeros de paz! ¡Me encantan, me encantan! ¡Pueda ser que todo salga bien! Por supuesto señora, dijo el globero, asegurando el éxito. Llegó el momento de utilizarlos: ¡Terror! estaban todos desinflados, parecían pájaros muertos cansados de luchar por su libertad. La maestra, exclamó ¡No! ¿Qué hacemos ahora? Con mucha tristeza uno de los chicos le dijo, no importa seño, lo terminamos sin los globos. 

Uno de los papas que era el encargado de trasladarlos al ver el rostro desilusionado de la docente, sabiendo que cuando organizaba algo no se resignaba a los no se puede, comentó: Yo tengo la solución, no te pongas triste, mando a mi papá a buscar la PACA y arreglamos todo. Con la preocupación del momento nadie preguntó quién era ni qué haría la paca. Comenzó el número artístico, salió como se lo esperaba, ¡bellísimo!, los aplausos lo decían. En el lugar correcto el papá levantó el dedo en señal de ¡listo!, abrió una jaula y de ella salió una paloma con mensajitos de paz atados a una de sus patas. Para sorpresa de todos, no volaba, se desplazaba lentamente de un lado a otro. Los chicos, el papá y la seño la impulsaban a que levantara vuelo, ella se detuvo en medio de la pista de baile, abrió sus alas, pero no pudo volar, entonces como si saludara haciendo una reverencia, bajó su cabeza y abrió su cola en un abanico colorido y perfecto. Algunos reían otros aplaudían, los chicos corrieron en busca de la paloma, sacaron los mensajes de su pata y los repartieron entre la gente. Dirigiéndose a los padres con lágrimas en su rostro, la maestra dijo, fracasé. Abrazándola el papá de uno de sus alumnos exclamó: Los únicos que nunca fracasan son los que jamás hacen algo, y, volviéndose a su padre le dijo: viejo, justo “LA PACA”, fuiste a traer la única con el ala quebrada. Y bueno en el oscuro, y con el apuro yo saqué la primera que agarré y la traje, contestó el abuelo de Sebastián. ¡Un coro de carcajadas rompió la tristeza, bravo Paca! gritaban los chicos. Desde la jaula, LA PACA, miraba a todos sin entender nada, ¿o entendería? Porque abrió su cola como si fuera un traje de luces. Mira, le dijo una mamá a la seño, alégrate, salió hermoso, total nadie más que vos y los chicos sabían cómo era el número. Esa noche la maestra, aprendió dos lecciones que enseñó a sus chicos y todos nosotros: Que aun si no puedes volar el camino se hace con los pies, con las manos y la voluntad. Que, aunque te quiebren las alas para soñar te queda el alma y la Fe. ¿Después se dijo que fue un espectáculo hermoso, la estrella de la noche? Una Paloma llamada paca con el ala rota y las patitas sanas. Hace como la paca, enfrenta al mundo aun con tu ala rota, pues con el tiempo se cura y podrás volver a volar hacia la libertad, la paca lo hizo, ¿por qué vos no? Es que cada uno de nosotros tiene una historia diferente en el que factor común es el ESFUERZO Y LA FE. LA VOLUNTAD, esa facultad humana por excelencia debe ser nuestra aliada, nuestro sostén permanente. Con voluntad suplimos todas nuestras dificultades y siempre está allí “Tata Dios” que nos manda un cable. La voluntad y el tesón para resistir, para emprender, para no cejar. Perseverancia y orgullo para demostrarnos que, a pesar de todo, contra todo, podemos. “Arriba los corazones, siempre más allá”, si Dios nos toco es por algo, quiere mucho más de nosotros, no nos quedemos jamás en la mediocridad. Siempre es posible enfrentar a las adversidades y ganarle. Siempre es posible mejorar. Se Puede. Siempre se puede como LA PACA. 

Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón

María Isabel Clausen – Marisa – (Mic)

 


PrisioneroEnArgentina.com

Noviembre 23, 2020


 

2 thoughts on “NUESTRA PALOMA”

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