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Por Dra. Josefina Margaroli

Por Dr. Sergio Maculan



            Quienes, con mayor o menor interés, leemos, escuchamos o vemos información sobre los hechos y actos políticos, judiciales, sociales o cualesquiera que tengan relación con la forma de vida de los ciudadanos, observamos, si usamos un mínimo pensamiento crítico, la disonancia cognitiva (tensión o desarmonía interna del sistema de ideas, creencias y emociones que percibe una persona que tiene al mismo tiempo dos pensamientos que están en conflicto). Viene causada por la falta de coherencia que existe entre los datos (realidad) y el relato (lo que una persona o grupo refiere de la realidad). Los datos y los relatos dan, por lo tanto, un universo de hechos y otro de palabras.

            Aristóteles dijo «la única verdad es la realidad», frase que luego fue usada por Juan Domingo Perón. La realidad, a la cual no siempre se tiene acceso en forma directa, puede ser suplida por el lenguaje, sistema simbólico de comunicación que es característica de los humanos, y que permite que la información, conocimiento, explicación, de la realidad sea difundida por diferentes medios de comunicación. Claro que, a través de la comunicación humana, el emisor pueda adulterar o modificar, la realidad, en cuyo caso el relato es falso, mentiroso. También se puede, suprimir partes de la realidad a efectos de lograr alguna forma de acomodamiento del falso relato a los intereses del emisor. Asimismo, la comunicación depende del receptor, que escucha o entiende lo que puede o quiere.

La inexactitud de la narración puede ser producto de la errónea observación, la falta de conocimientos para comprender la realidad que se expresa; o una forma de engaño de maquinación con el objeto de influir sobre los otros, con un interés personal o de grupo. El discurso demagógico es una prueba de ello.

A lo que hay que agregar, que aparentar ser o definirse como progresistas, no impide a sus seguidores, utilizar los principios nazis de Joseph Goebbels; con la aplicación en el discurso de falacias sobre todo las “ad verecundiam” [o falacia de autoridad, vincula la veracidad de una proposición a la autoridad de quien la defiende, como si eso proporcionase una garantía absoluta]; “del hombre de paja” [no se critica las ideas del oponente, sino una imagen caricaturizada y manipulada de estas]; y “ad hominem” [se niega la veracidad de ciertas ideas o conclusiones resaltando las características negativas (más o menos distorsionadas y exageradas) de quien las defiende, en vez de criticar la idea en sí o el razonamiento que ha llevado a ella].

Recuperación del Mascarón de proa del navío Admiral Graf Spee – Centro Wiesenthal

            Algunos ejemplos:

1.- Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único Símbolo; Individualizar al adversario en un único enemigo.

En nuestro país, esto es palmario, desde los actuales “fue Macri”, “la culpa es del FMI”, hasta la antigua persecución por la “sinarquía internacional”. Aplicar este principio implica una forma de deslindar las responsabilidades por las acciones del grupo político hoy gobernante, o lo que es peor justificar violaciones al derecho, en aras de defenderse del presunto enemigo.

3.- Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”.

Ya la Gestalt, había enunciado el principio de la transposición, cuando la figura primitiva se halla enmascarada y ya no se la percibe inmediatamente.

Ejemplo de Wertheirmer y Gottschaldt: si se añaden líneas al hexágono,

estas pueden incidir sobre el enmascaramiento o la permanencia de la forma.

La descripción de los hechos, la historia real, es decir liberada de falsos relatos, demuestra que durante las varias décadas que el peronismo (en sus diferentes caras) gobernó la Argentina, cometió la suficiente cantidad de desaciertos como para perder tres elecciones desde la restitución del sistema democrático: Alfonsín, De La Rua, Macri. Equivocaciones o errores que nunca se reconocen y que como vemos en la actualidad se repiten como si la experiencia de los mismos no hubiera sido comprendida.

Es de observar que, en su existencia, y no obstante sus múltiples máscaras, el peronismo ha sostenido en su marca primigenia y como característica el «combatiendo el capital». Luego carga contra el adversario (real o ficticio) la falta de inversión, la fuga de capitales, es como si alguien pretendiera promocionar vacantes en un jardín de infantes, y simultáneamente promoviera la pederastia. Solo una grosera disonancia cognitiva puede pretender semejante incongruencia.

En cuanto a la capacidad de inventar noticias o excusas, el actual gobierno se lleva las palmas, sobre todo por un Presidente que ocupa casi más lugar por sus errores, lapsus linguae, fallidos que, por sus acciones de gobierno, solo logra falta de credibilidad, lo cual para el representante político del Estado es absolutamente negativo, tanto a nivel local como internacional. El recurso visual de la Gestalt en política resulta nefasto.

4.- Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

Pedro y el lobo – https://www.canva.com/es

Tanto sea desde la comunicación oficial, sobre todo desde la designación de la actual vocera, como desde los medios afines al gobierno, es una práctica reiterada, construir verdaderos complots sin fundamento fáctico alguno; un error de los opositores es visto como una tragedia, un cambio de opiniones entre los integrantes de la oposición se vende como la ruptura del bloque. En tanto, las contradicciones y las oposiciones dentro del partido gobernante, se ignoran o minimizan.

5.- Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar”.

Los autoritarismos, siempre han pretendido limitar la calidad educativa, avalando la ideología por encima de las ideas, o por prácticas de adoctrinamiento. De acuerdo a pruebas internacionales la Argentina ha perdido muchos lugares en lo que fue un sitio de excelencia en cuanto a su calidad de conocimientos, y desarrollo intelectual. Esto facilita la utilización de medios de propaganda claramente contradictorios, no solo con la realidad sino con el mismo discurso, que es posible cuando se limita la posibilidad del pensamiento crítico. Que alumnos egresados del secundario no puedan comprender un diario, es una prueba lamentable de esta degradación. Obviamente cada vez es necesaria una menor calidad en la construcción de relatos.

La fantasía de que a un alumno que no aprueba o es aplazado, implica aplicarle una estigmatización, es en realidad no considerar alguna falta de capacidad intelectual, de compromiso o de dedicación al estudio. Tal vez existan mejores formas de evaluación de los resultados del aprendizaje de un individuo, pero hasta tanto no se obtenga tal método, no se puede arrasar con el mérito, permitiendo continuar a estudiantes que no han comprendido o aprendido los conceptos que luego deberán usar en grados superiores o su futura actividad. La falta, necesariamente los llevará a la frustración; por otra parte, los que si son meritorios o podrían serlo ven que el esfuerzo no es recompensado, que todo da igual, y que hay cosas más divertidas o placenteras en que usar el tiempo. Poco se dice sobre que lo aprendido es patrimonio de quien lo adquiere, que permitirá seguir aprendiendo, adquiriendo conocimiento. Claro, que mérito, patrimonio, adquirir, resultan términos inapropiados para la vulgarización.

Tango “Cambalache”. Enrique Santos Discépolo – 1934.

“…y en un sable sin remaches, ves llorar la Biblia, junto a un calefón.”

6.- Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentadas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas”. De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.

Es el enunciado del “Miente, miente, que algo quedará”. Tal vez el ejemplo más patético de la primera parte de la frase de este principio, lo efectuó la entonces candidata a diputada por la Provincia de Buenos Aires Victoria Tolosa Paz, cuando en el debate con el candidato de la oposición Diego Santilli, interrumpía en forma obsesiva diciendo, «pero perdieron», negando que su partido había perdido las elecciones en 2015; el pasado cuando conviene no se considera.

Las pretensiones son básicamente dos, delegar culpas con la consecuente irresponsabilidad por lo que se comete, y generar un enemigo al cual perseguir y con ello unir a la tropa propia, algo que se conoce como «síndrome del complot» o «casus belli».

CONTINUARÁ…

Juan Domingo Perón (f)
Joseph Goebbels (f)
Raúl Alfonsín (f)
Fernando de la Rúa
Mauricio Macri

 

Josefina Margaroli

Sergio Luis Maculan

 


PrisioneroEnArgentina.com

Enero 14, 2022


 

 

 

 

 

 

4 thoughts on “DATOS vs. RELATOS (Parte uno de cuatro)”

    • jorge saquilla
    • posted on January 14, 2022

    Es la descripcion de TODOS los gobernantes desde que tengo uso de memoria

    • Shockeante
    • posted on January 14, 2022

    interesante concepto y perspectiva

    • Sandra Barcia
    • posted on January 13, 2022

    amamos el cuengto y n la mentira

    • Sebastian
    • posted on January 13, 2022

    argenzuela no existe es todo mentiras

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