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    Por Prof. Dra. María Elena Cisneros Rueda.

Se trata de un tema muy utilizado en todos los aspectos y levantado en son de bandera por muchos grupos, pero en verdad muy poco conocido en sus causas y orígenes.

En  la más remota antigüedad, existieron dos grupos de personas, (y eso va tal vez  desde los homínidos): los que producen lo que ellos mismos consumen y los que esperan que venga “todo de arriba”. Como siempre existieron los “intermediarios” entre lo desconocido mágico y las personas, esos “conocedores” eran tratados casi como divinidades y para realizar sus rituales requerían de la persona necesitada “algo a cambio”. Por esa razón poseían muchísimas cosas que el resto de la gente no tenía, aparte de sus utensilios para llevar a cabo esos rituales. Esos eran “los ricos” de esas tribus primitivas y en general poseía el doble título de jefe y chaman que luego se extendió al mejor guerrero, al mejor cazador, etc.

A medida que las sociedades fueron evolucionando y pasando de una era a la otra, este tipo de comportamiento se fue agudizando. Si vamos al año aproximado 35 de nuestra era y leemos los relatos contenidos en el Libro de los Hechos de los apóstoles, vemos que ellos todo lo compartían, vendían  sus propiedades y ponían todo para ser utilizado por todos en partes iguales y éste comportamiento continúo mientras los apóstoles vivieron. Pero hacía el año aproximado 100 de nuestra era, cuando solo quedaban las comunidades cristianas, perseguidas, atacadas, diezmadas y destrozadas, esto ya había cambiado. Como entre los nuevos cristianos se encontraban familias nobles romanas, griegas y gentiles los que eran apresados en general dejaban sus pertenencias a los que por alguna razón podían escapar de esa muerte segura y ahí comenzó la acumulación de riquezas que, bueno está decirlo, muchas veces se utilizó para la construcción de iglesias dedicadas al recuerdo de Aquel que murió en la cruz pero que eran  dirigidas por los “nuevos elegidos” entre los que se encontraban, sacerdotes, obispos, continuadores de Cefas (Pedro) y toda la jerarquía que se fue gestando. En esos lugares se concentraba entonces todo el poder temporal y atemporal, los conocimientos, se copiaban documentos de las cartas y escritos de los apóstoles, nunca les faltaba alimento, ropa y lugar de descanso para ese reducto de personas que de ninguna manera podían ser todos como al principio. Entonces lo mejor era fomentar la importancia de la pobreza económica para lograr la grandeza espiritual. Como siempre existieron los más avispados, los guerreros que defendían las aldeas que crecían necesitaban que el resto de la gente produjera para que ellos pudieran ir a la guerra y van surgiendo los impuestos que eran vistos como “donativos”, pero eso tenía su origen en la casta sacerdotal judía de los Levitas, único pueblo al que no se le otorgaron tierras cuando Josué conquistó al Tierra Prometida, porque estaban destinados al servicio de Dios. Entonces cada habitante del éxodo debía aportar el diezmo, sí, el mismo que Abel le presentó al Señor en Génesis y que le atrajera el rencor de su hermano Caín que terminó matándolo de un piedrazo. Ese es el origen del diezmo. El diez por ciento de todo lo que ganes le pertenece al Señor  mejor dicho a  la casta sacerdotal. Si quieres expiar tus pecados, debes aportar un poco más y eso engorda las arcas sacerdotales que va pudiendo “prestar” a los que pueden devolver con intereses, mientras que el pueblo sigue viviendo en chozas, comiendo sobras y viviendo miserablemente. Hay muchas películas ambientadas en esas épocas y que son altamente informativas como por ejemplo “El nombre de la rosa” sobre el libro de Humberto Ecco.

El caso es que, si la gente del pueblo alcanza la posibilidad de comer bien, educarse, progresar y mejorar, pone en tela de juicio a los que los “gobiernan” por tanto lo importante es mantenerlos en el medievo mental, viviendo en casi las mismas condiciones paupérrimas, porque de esa manera son muchísimo más fáciles de conducir, dirigir, amedrentar, utilizar y sacarlos de encima por una pandemia, por ejemplo, cuando ya no son útiles.

Es un negocio muy rentable esto de tener cada vez más y más pobres en todos los sentidos, vale decir sin educación para que no piensen, reflexionen y cuestionen. Sin atención médica de excelencia porque así enfermos, desnutridos, con poco desarrollo cerebral, se los puede matar antes de nacer, no se atienden sus patologías por “falta de recursos”, se mueren de inanición o de vejez prematura. No se les permite avanzar en la vida, crecer, mejorar, crear, conducir, mejorar, porque no pueden ser manipulados. Por tanto, se les otorga una “ayuda económica” para tenerlos quietos, inactivos, casi como muertos en vida, para poder inducirlos y llevarlos a manifestaciones, votaciones, agresiones, reuniones de miles pidiendo sandeces, ataques a organizaciones, a comercios a escuelas, a hospitales, a universidades, a las fuerzas del orden.

Pueblo que come bien, que crece, que evoluciona, progresa, mejora, adelanta, adquiere educación, y reflexiona es realmente la némesis de los gobernantes. Eso ya lo había comprendido los reyes de Francia y por eso hubo una revolución y el caso es que de ahí en adelante todas la revoluciones que siguieron fueron al revés. Vale decir, no para liberar y mejorar al pueblo, sino para utilizar esa utópica bandera y esclavizar al pueblo muchísimos más, convirtiéndose los líderes en los nuevos reyes de Francia. Claro que olvidaron algo muy pero muy importante y es que finalmente el pueblo cansado de tanta marginalidad literalmente, ¡le cortó la cabeza al rey!

No existe ninguna revolución supuestamente “libertadora” de algún “dictador” que mejorara sus condiciones de vida. Todas esas sociedades se hundieron en el ostracismo de un pasado que fuera y que no volverá. De norte a sur y de este a oeste, especialmente en nuestra América Latina,  no podemos apreciar alguna mejora en algún sentido. En absoluto. Antes bien, se ha manejado con mano maestra la máquina de “crear pobreza” a través de cualquier subterfugio que tenga aires de ayuda pero que en realidad es una forma de esclavitud.

Nos parecemos más al “Planeta de los simios” que al de los “Homo sapiens”, donde el simio que posee el árbol de bananas se alimenta y está bien gordito y de vez en cuando le tira al resto de la manada alguna cáscara  para conformarlos. Eso lo hacen con todo: los recursos naturales, la educación, la salud, los recursos económicos. De cuando en vez un aumentito de haberes, de ayudas, deportes gratis, unos huesitos miserables, un poco de pan, un vinito de cuarta categoría….mientras que ellos viven en casa suntuosas, en barrios residenciales, con todo lo necesario para una vida placentera, sin sufrir necesidades de ningún tipo y para eso es absolutamente indispensable que la cantidad de pobres crezca más y más. Cuanto menos tienen en el pueblo, más aprovechan los simios gobernantes. Para eso utilizan sindicatos, uniones, punteros, partidos políticos, discursos inflamados de mentiras, medios de comunicación, redes sociales, todo les es útil para lograr sus propósitos.

Si, es muy lucrativo el negocio de la pobreza…para los “vivos”.

Por acá se dice que “yacaré que se queda quieto lo hacen cartera”. ¡Pueblos, despierten! ¡No se queden quietos! ¡No permitan que los hagan cartera! Reaccionen. ¡No se conformen con migajas, vayan por el todo, porque el todo les pertenece! Todavía hay tiempo. Dejen países prósperos para sus descendencias. Tomen las banderas y que flameen alto y poderosas:

               ¡LIBERTAD! ¡IGUALDAD!  ¡FRATERNIDAD!

¡Que así sea!

 

MARÍA ELENA CISNEROS RUEDA, nacida el 16 de marzo de 1951, en la Provincia de Entre Ríos, Argentina, es: profesora superior de danzas clásicas, profesora superior de danzas españolas, maestra normal nacional, profesora superior de piano, profesora superior de teoría y solfeo, dactilógrafa, licenciada en Ciencias de la Educación, en la  Universidad de Ginebra, Suiza, profesora superior de idioma francés, habla además español inglés, italiano, portugués y hebreo bíblico. Ha compuesto más de 150 obras musicales y escrito: “Cuaderno de Iniciación Musical”, y 15 libros de partituras entre los que se encuentran: “La educación musical de los pequeñitos”, “El señor de la Isla” (obtuvo premio de la ciudad de Meyrin. Suiza), “Rulos y Bigotes”, “La evolución de la musicoterapia a través del tiempo”. En deportes ha practicado: natación, tenis, equitación, golf y cetrería. Entre otros, ha recibido premios como: “Ciudad de Meyrin” (Suiza) en Literatura. “Gian Batista Viotti” (Italia) en música, y “ Rosa Mística”, (Curitiba. Brasil) en piano. Se ha desempeñado como profesora de Parvularios y  Técnica especializada en Dirección y Supervisión de Escuelas de la Universidad Católica Argentina. Es creadora del “Atelier de Creation Musical”, en Ginebra. Suiza y   creadora del “Centro Pedagógico Musical”, en la Escuela de Música de Paraguay. Posee un Masteradocen de Musicoterapia y es doctorante en la Universidad de Cambridge (Reino Unido de Gran Bretaña).  Un Masterado en Educación Musical en el Instituto de Ribaupuerre Lausanne de  Suiza. Y un Masterado en “Educación y Didáctica Universitaria” en la Universidad Americana de Paraguay. En ese país, donde reside ha sido profesora en: El Ateneo Paraguayo, Colegio de San José, Colegio Teresiano, Colegio San Nicolás de Bari, Panamericana International School, Colegio Francés, Universidad Evangélica, y Universidad Nacional. Actualmente es Profesora investigadora en el Centro de Investigación de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Arte. Universidad Nacional de Asunción y da clases de piano en la casa que alquila en “Rincón San Lorenzo” un humilde barrio de Asunción. Siendo proteccionista convive con 12 perros y 20 gatos, rescatados. Así espera que el tiempo transcurra y finalmente la lleve a reunirse nuevamente con el amor de su vida, JOSÉ LÓPEZ REGA, quien, en junio de 1989, le dijera por última vez: “Hasta que la muerte nos vuelva a unir”.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Feb 4, 2023


 

8 thoughts on “EL RENTABLE NEGOCIO DE LA POBREZA”

  1. Que terrible

  2. Depredadores compulsivos

  3. Excelente escrito.

  4. Voy a discutir el diezmo porque hay mucho aprovechamiento en ese rubro
    Para qué “el Señor” necesita dinero????
    Hay muchas personas que se han empobrecido por sostener vagos con el diezmo.
    Es una forma de subvencion al que no lo merece.
    Cuando se mezcla política y lo que pretenden incorporar como historia (religión) siempre hay un daño.

    • betzale
    • posted on January 20, 2023

    the banana plant, though it is not a ‘banana-tree’, is technically regarded as a herbaceous plant (or ‘herb’), not a tree, because the stem does not contain true woody tissue.

    • Caty
    • posted on January 20, 2023

    Entonces los apostoles eran comunistas.

    • DANIEL ROBERTO
    • posted on January 20, 2023

    ESTOS SINVERGUE3NZAS LA TIENEN BIEN PENSADA Y POR SIEMPRE GANAN

    • Claudio Kussman
    • posted on January 20, 2023

    María Elena, como siempre excelente su nota. Totalmente veraz y precisa. Cordialmente CLAUDIO KUSSMAN

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