LA TRAGEDIA TERRORISTA ARGENTINA

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 Escribe: Carlos Españadero

De acuerdo a lo prometido, hoy publico el tomo 03 de mi trabajo titulado “La tragedia terrorista argentina”.
En este tomo, trato de hacer historia sobre la resistencia peronista entre el final de la presidencia de Frondizi hasta casi final de la presidencia del Dr. Illia. Y necesariamente considero las gestiones de gobierno durante ese lapso de cada uno de los intervinientes.
Como lo he expuesto reiteradamente, todo proceso político es un juego de acciones y respuestas de los grupos sociales existentes en ese momento. Y en todo juego de esta naturaleza, se manifiesta el poder que la conducción de cada uno vuelca en su respectiva conducta, que impondría de los participantes y de los que estudian el proceso, establecer las relaciones de poder. No es una tarea fácil. Requiere un equipo especializado que permita valuar objetivamente todas las variables utilizadas, que son innumerables.
Obviamente, que como muchos, que pretenden elaborar un trabajo historiográfico, no dispongo de esto. En consecuencia como la mayoría aprovecho el resultado de los acontecimientos y evaluar la manera en que ocurren los hechos y los dichos de los protagonistas, para llegar a algunas conclusiones. Pero este intento está expuesto a muchas limitaciones que hacen que lo que se expone en este orden de ideas sea cuestionable. Y mas si considero la subjetividad que cada uno lleva en su interior.
Siempre insistiré que un trabajo historiográfico no expone la historia que desea o le gusta. Aporta a la vivencia de ésta, y no necesariamente lo que le gusta sino lo que por el estudio realizado sostiene que realmente ha ocurrido.
En este caso, mi esfuerzo ha sido señalar hechos que ayudan al lector a revivir lo ocurrido, guste o no guste.
Y en muchos casos, doy mi opinión que en alguna manera pretende ayudar esa remembranza.
Pensando que la historia es maestra de la vida y mas hoy para extraer experiencias de las cuales se pueden elaborar enseñanzas para el presente y el futuro, escribiendo este trabajo donde busco exponer experiencias y enseñanzas para proteger a una nación de una guerra civil, surgen también otras muy útiles para otras finalidades, que no trato para no desperdigar mi esfuerzo. Pero son invitaciones al lector para incursionar en ellas.
Una que aconsejo seria comparar la gestión del Dr. Frondizi con la gestión actual de Macri, teniendo en cuenta que cada proceso político es único y por lo tanto no mutuamente igualable. Pero aún considerando las distintas situaciones en que se han desarrollado, las diversas condiciones objetivas y subjetivas, las estrategias de ambos apuntaron a implementar el sistema capitalista dependiente de EEUU. Y esto le está costando mucho a la población argentina.
Dado que los que quisieron imponer este sistema al país son muchos, que repetitivamente han tratado de llevar a la población a sufrir un costo humano casi insoportable, germen de rebeliones, de insurrecciones, y de frustraciones dolorosas que destruyen todas las legítimas aspiraciones humanas que son básicas para no solo querer nacer en este país, sino permanecer en el mismo aportando sus esfuerzos para ir mejorando nuestra nación.
Da la sensación que la tragedia no ha existido, y al percibir esto, parecería que la historia es un pasado desconocido, del cual salimos con gran soberbia, dispuestos a buscar culpables de hechos de los cuales somos ajenos.



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PrisioneroEnArgentina.com

Mayo 16, 2019


 

LA TRAGEDIA TERRORISTA ARGENTINA

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Escribe: My (RE)

Carlos Españadero

EL ANTECEDENTE PRINCIPAL DE LA TRAGEDIA TERRORISTA ARGENTINA

Si bien todos los antecedentes gravitaron en la tragedia, la resistencia peronista estuvo presente en todos ellos. Es que el peronismo en la Argentina es un componente omnipresente en todo estudio político de nuestro país a partir de mediados del siglo XX. Esto no quiere decir, que el peronismo sea responsable de la guerra civil. Lo que quiero expresar es que este pensamiento político se convirtió en un estado afectivo de la población hacia los connacionales que no pensaban en esta idea como ellos. Y como es llevado al campo de los afectos, hay muchos que lo asumen por amor y otros muchos por odio. Y ahí finaliza la posibilidad de encontrar posturas racionales tendientes a un diálogo entre unos y otros. Y deja libre para la soberbia de unos y otros, al mutuo desprecio, donde la riqueza del pensamiento que pudiera tener, se pierde en la mutua calificación sea de odio violento o de inmoralidad, siendo unos y otros sensibles a ser criticado por lo mismo que desprecia.
El tomo 02 y 03, presenta datos que servirán para coincidir o no con mi hipótesis de trabajo, pero es a mi juicio muestra, de este cruzamiento, que sin querer pone en evidencia un campo favorable para el aprovechamiento de un pensamiento tan afectivo como es el marxismo. Pero este es el fomento del odio a todo lo ajeno. Es la búsqueda de la lucha de clases, y esto en pos de la acción violenta contra lo que califica como la clase opuesta a la cual hay que destruir, dado que es irredimible.
En esta idea impregnó en esta tragedia, del odio entre connacionales, y aseguró el enfrentamiento cruento entre dos sectores, no importara lo que sostuviera. Pero esto quedará en el juicio personal de quien lea los dos tomos. Espero las críticas enmarcados en el diálogo que nos aparta del odio y nos abre el camino a conocer y comprender los que creen quienes se encuentran en las antipodas de nosotros.
Como he informado el mes pasado, hoy publico el tomo 02, y dejo para el otro mes el tomo 03, mientras yo continuo el tomo 04 si DIos me lo permite.

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EL CASO LARRABURE

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 Escribe: Carlos Españadero

c_espanadero@yahoo.com

 

 

Cuando uno vive 87 años como yo, y tiene la vivencia de la dramática y cruel experiencia de mi compañero Argentino del Valle Larrabure, un año menor que yo, (hasta en eso me superó); debo reconocer que la acción inhumana y repugnante de los terroristas erpianos, devenidos en “luchadores del bien de la Patria” resulta una tremenda tragedia, que hoy no es tal, al percibir la talla, la entereza, la virilidad, de un hombre que no pudo ser amilanado con 372 días de secuestro en pocilgas propias para las cucarachas que lo acompañaban.

  El “Vasco” era un ingeniero militar, y como tal; subdirector de una fábrica militar que, en el formato de una estructura militar, carecía de poderío. Su función era fabricar pólvora y armamento que es natural se emplee en un aparato militar a nivel Estado. El momento elegido: una noche de franco, y una reunión social en el casino de oficiales, donde aprovechando el sábado se reunía a los familiares como un acto de camaradería.

  Los bandoleros, aprovechando la sorpresa localizan a Larrabure que se encontraba en la reunión social, representando al Jefe de la fábrica, en ese momento enfermo en la casa. El “vasco” sin armas, y en medio de los familiares, civiles y la mayoría esposas e hijos, no podía permitir una resistencia con tantos inocentes presentes. Se hace reconocer y se entrega,

 ¡Revolucionario secuestro! Secuestrar a un subdirector de una Fábrica Militar, en medio de una reunión social. Para peor no necesitaban de él, para nada. El soldado entregador (Pettigiani) tenía los datos necesarios de las instalaciones y personas de la fábrica. Larrabure, por sus funciones, nadie se ha atrevido hasta hoy de acusarlo como “luchador contra los héroes contrarrevolucionarios”. No tocó un pelo ni de los “perros” [1] ni de los otros. Y esto era porque su función imponía una dedicación técnica propia de su especialización.

  Y Larrabure, asume su vía crucis. Las necesidades fisiológicas en balde delante de mujeres y hombres del terrorismo. La comida tirada bajo la puerta, adornada por algún insecto, La higiene con alguna palangana, con un jabón de circunstancia y algún trapo para secarse si lo había. Bañarse con una lata con un poco de agua fría, por “seguridad”. Aislamiento total, ausencia de sol y aire puro. ¡Con tanto dinero que robaban!

 Lo más revolucionario: si se sentía que se aproximaba un vehículo policial que pasaría ignorando el lugar, por delante del mismo, los “carceleros” debían amartillar sus armas para asesinarlo antes que ingresara la “represión”, Lo llamaban “ajusticiamiento” pero sin juicio previo.

Pero me amilana describir las agresiones a la dignidad, a su admirable personalidad, a su capacidad intelectual. ¡Son 372 días escuchando alocuciones sobre lo que no podría venir! Y que no vino. Gracias a Dios. Y esto no es problema para ellos, que no creen en la existencia de Dios, salvo sus divinas personas.

Y dejemos de lado, si los Kirchner intentaron gobernar para ellos, sin ser estos energúmenos. Según se cree, en lo único que trataron de acercarse fue en los millones de dólares que robaron. ¿O tendremos que sumar los millones robados a bancos, a empresarios, por secuestros extorsivos con o sin asesinatos durante su guerra?

 Realmente, pensar en Larrabure en esas condiciones es increíblemente absurdo.

Pero la respuesta del “Vasco” es descomunal: el Himno Nacional. ¿No es mucho para ellos?

Dejo mi homenaje, que algún día lo tiene que hacer esta nación, si es bien nacida. Y sus secuestradores y asesinos también.

 Hoy vuelvo a ver al hijo, luchando como Don Quijote, para escuchar algún reconocimiento para su padre. Mi admiración, Digno hijo luchando contra la adversidad por la memoria de su padre.

Y fue a golpear la puerta más distante. En su frente está escrita: Derecho. Por suerte no escribieron J. B. Alberdi.

Pero adentro, los integrantes de los grupos de tareas fabricados por los Kirchner. Claro que acomodados a la situación actual: para estos la tortura es solo física. No existe la tortura psicológica, la dignidad humana, por la sencilla razón que la moral y ética no existe, más que la que ellos definan como tales y más que todo para quienes.

Son tan revolucionarios que descubrieron que ellos por las suyas pueden modificar el artículo 18 de la Constitución Nacional, y que en este país “la política de estado” es superior a ésta y la decide el Presidente de la Suprema Corte de Justicia. Se ha derogado solo de la primera parte, 10 artículos de la ley Suprema y se ha modificado la vigencia de derechos internacionales al imponerlos con fecha retroactiva, etc. Finalmente, y con poca timidez, insinúan que la “ley del talión” es la que ellos aplican.

Solo el amor de hijo incansable de golpear puertas, lo podía llevar a ésta. Y tuvo un mérito: los asustó. Si reconocían el alevoso crimen de su padre como de lesa humanidad, tiraba abajo el “relato”. Y tiraban abajo, indirectamente la falsía a la acusación a más de 2000 personas que lucharon contra ellos, por la misma causa. Si lo ocurrido a su padre no era de lesa humanidad, porque había prescripto, prescribían los de los 2000.

  Pero si bien son cortos de conocimientos, recurrieron a otro recurso: lesa humanidad es para los gobiernos y cuando actúan contra civiles. Claro que omitieron que los terroristas subversivos siempre salvo poquitísimas excepciones son civiles.  Y estamos ante la resolución de 5 (Cinco) jueces[2]. Y por si acaso insistieron “imprescriptibilidad” quiere decir “retroactividad”. ¡Y al demonio con el art. 18 de las CN!. Por supuesto la causa fue archivada.

Apreciado Argentino Larrabure: no soy nada para rendirte honores. Solo tu compañero y tu admirador. No me preocupa que las alimañas te sigan agraviando y negando lo que fuiste. Al contrario, digo con entusiasmo: Es lo único que pueden hacer. Sus conciencias y Dios los juzgue.

MI CORONEL: SALUD

 

1)Denominación que los terroristas de las otras bandas daban al PRT – ERP

2) La Cámara Federal de Rosario, integrada por Fernando Barbará, Aníbal Pineda, Jorge Gallino, Elida Vidal y José Toledo.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Septiembre 2, 2018


 

LA TIRANÍA Y LA HORCA

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Por el VGM – Dr. Carlos del Señor Hidalgo Garzón*

 

Para que Dios esté contento el diablo debe estar triste, y el mundo en paz. Pero parece que Tata Dios, por más que las escrituras digan lo contrario, tiene flor de laburo con semejante tirano, que parece es eficiente en anidar en las almas poniendo no solo pimienta para que pique sino maldad andrógina y sociopática. Aclaro me faltan siglos para ser un conocedor valedero de la Teología, pero en reunión de amigos, que algunos creen y otros no, pero que hay algo que supera los credos y es la bondad, la paciencia y el aguante de los demás y se crea o no ahí se pone triste el “coludo” (Que no es boludo)

Ayer me levanté con la intención de volver a escribir y encontré que un amigo, de esos que piensan y no abrevan en el jarabe de pico, sino que, a lo largo de su vida, ha hecho lo que se supone debe ser una vida con patrimonio espiritual e intelectual, culturalmente hablando, siempre estudiar, leer y escribir sin empacho, aunque algunas veces saltemos la buena educación y los buenos modales, por las porquerías que nos están ocurriendo.

El asesinato de la Oficial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Para mí que creo conocer el alma de los azules, fue como que el vaso se “chorrió”. Y pensé con reminiscencias de los setenta. Esto es peor. Matar a un Policía en el mundo entero no tiene perdón ni conmiseración alguna, para el que lo hizo, es la pena de muerte. Y así debe ser. Tolerancia cero y punto.

La marsellesa, canción que identifica la Revolución Francesa, como de costumbre en este páramo de país, odiada por unos e idolatrada por otros, lo grave es que en general, ignoran la esencia de una época, como la de ahora. En francés traducido es un canto contra la Tiranía y un llamado a armarse derrocándola y colgando o cortando las cabezas de los tiranos.

A veces el pueblo, tiene cojones, acá – no el pueblo – parece que nos hemos vuelto con voz aflautada y ademanes floridos-

  

BASTA YA- CON LOS TIRANOS de LA ARGENTINA SIGUIENDO EN PRINCIPIO LAS REGLAS O PASOS DE SAN AGUSTIN. PERO ES NECESARIO QUE EL PUEBLO TERMINE CON LOS TIRANOS AL COSTO QUE SEA NECESARIO Y VOLVAMOS A TENER LA REPUBLICA ARGENTINA – NUESTRO PAIS NUESTRA PATRIA – HOY MAS QUE NUNCA CORROMPIDA POR DELINCUENTES DE TODA LAYA. ¡¡ BASTA!!

 

Rescato, mis apreciaciones al valorizar un escrito del amigo Carlos Españadero, también en homenaje de la Oficial de la Policía de la Provincia de Buenos Aires – Asesinada.

 

DIGO:

 

La ex- república Argentina – ya que para serlo tal de acuerdo a la Ciencia Política, debería cumplir el Contrato Social y el Espíritu de las Leyes y tener en cuenta que una res-publicae, se sostiene sobre tres pilares incontrastables y fundamentales – El Poder Ejecutivo (el administrador de bienestar del pueblo) el Poder Legislativo ( que debe sostener la legalidad por la aspersión de las necesidades del pueblo y manifestarse por medio de Leyes, tendientes al Bien Común) y el Poder Judicial ( elemento sustantivo y trascendente en la doctrina del reparto, basada en la equidad y la legitimidad de los actos públicos y privados – por ello los Jueces deben ser impolutos.

Y finalmente el elemento nutriente y base de los poderes del Estado, por la Recta Razón – hacia el bien común que es la Constitución.

Es posible siempre dentro de la Ciencia Política y del Derecho, discernir, la existencia y el desarrollo de lo antes enunciado, en beneficio del real tenedor del Poder, que es el Pueblo. En la Patria, y en  el Estado Nación Argentina.

Todo está conculcado por la parodia de una res-publicae. Y la mentira tiene patas cortas. Actualmente y desde siempre, pero para no irnos tan lejos un mínimo de 70 años, la Esencia republicana, que asumió el país al entronizar su Carta Magna, en 1853. Es las evidencias, más allá de toda la Filosofía y Praxis del derecho Político (un bollo de papel mojado).

Donde la Sinarquía vernácula, y con alguna intervención de la Internacional, hemos de asumir, que la razón y los sentimientos del pueblo, han sido direccionados, con la desculturización de por medio, aplicando la doctrina de entre otros Antonio Gramsci, matando literalmente el pensamiento de las generaciones post década del 50 y con un epicentro en la del 70 con los efectos deseados por quienes como bandoleros detentan el Poder.

Siempre en “nombre del pueblo” pero “nunca a favor del pueblo”- Legítimo tenedor del Poder Soberano. Hasta aquí las Ciencias de la Política y el Derecho. Pero al decir de Aristóteles – “la única verdad es la Realidad”… ¿y cuál es esa realidad ficta de la argentina en miniatura? –

Tomamos del léxico popular el concepto de Oligarquía y Sinarquía. Y nos encontramos que quienes sodomizan al país, encajan perfectamente en este estilo- tan bien explicado por el Sr. Carlos Españadero en el artículo en que rinde homenaje a esta gloriosa mujer, que dio la vida…para que otros sigan matándonos!!

El terrorismo desde nuestro punto de vista – Funge en lo Intelectual, cultural y Financiero descaradamente. Estamos en poder desde hace muchos años de una verdadera TIRANIA.

Solo se es soberano cuando la tierra en la que posamos nuestra humanidad – es NUESTRA – y tal como dice el Preámbulo de nuestra vilipendiada Constitución Nacional – vivir en Paz y Armonía, con seguridad exterior e interior y generosamente hermanados por la tierra y la bandera. Que ya alguna mente la sueña como una de las de la Commonwealth.

Ya que el pueblo – también responsable y concomitante con la TIFA (Tiranía Ideológica Financiera y Asesina) Y sufre el escarnio, de cada día tener que preguntar sin ir más lejos, “el precio del día de un medicamento necesario”.

Contra esta especie de visión apocalíptica, se esgrimen logros, por ejemplo en la Obra Pública, que como todos sabemos es la más rentable en materia de dividendos “cometas”, y no estamos hablando de solo teoría política, es posible ver, sentir y tocar, que la pobreza no es la realidad que “debemos aceptar como un integrante lógico de la civilización” – Por ello los curas han revitalizado con la anuencia del satánico Papa Francisco, la doctrina y Teoría de la Liberación, canjeada por el eufemismo Teoría de la Pobreza y con los curas y obispos subversivos de nuevo a menear el caldo en los andurriales.

Lamentablemente, la solución de tan grave problema, no es ni simple ni indolora. Sangre por la Patria (defenestrada) corre a mansalva, ya se están preparando ansiosamente los que se fueron para volver. O sea, la continuación del populismo y la demagogia grasienta y dadivosa.

De la cuál- también el Pueblo (no le doremos la píldora) TIENE SU GRAVE CULPA. Españadero, nos hace ver absolutamente fundamentado en la enjundia del catedrático de nombre y honra que es, parte del diagnóstico. Pero a la TIFA, no le importa, ni le teme, pues como dicen los británicos…”one hand washes the other and both wash the face” y tristemente, el triunfalismo gótico de los perversos detentadores del poder no dejará de cumplir este acerto.

Lamentablemente al pueblo argentino le queda poco para tener “su millón de muertos” y quizás su valle de los caídos…si no prima la inteligencia…¡¡ay Patria mía exclamo Belgrano y expiró…! Finalmente, como corresponde reitero que Carlos Españadero con su visión clara de la historia remota y reciente alimenta la posibilidad de que aun ya en la tercera edad, se puede seguir siendo un estudioso y reflexivo, con el concreto objetivo de generar actitudes y conductas para la caída de la Tiranía y el ruego, del regreso de la República de que siga nutriendo caletres y molleras, para no seguir siendo un pueblo inerme.

 

Carlos del Señor Hidalgo Garzón es Mayor de Infantería. Paracaidista, preso político, veterano de guerra, abogado y criminólogo. Tiene 72 años de edad, es Mayor (RO) del Ejército Argentino. Sirvió en la Infantería, fue Comando, Paracaidista, y Oficial de Inteligencia Estratégica.  Es veterano de la Guerra de Malvinas, donde fue herido en combate, por lo que lo pasaron a retiro obligatorio, por Inútil de todo Servicio. Es Doctor en ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales, criminólogo, Catedrático Universitario y fue Subsecretario de Culto de la Cancillería Argentina . Ha sido condecorado con la Medalla al Valor en Combate, Medalla La Nación Argentina al Herido en Combate, Distinción de Campaña Malvinas y Distinción Universitaria.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Agosto 4, 2018


 

DEFENSA NACIONAL

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 Escribe Carlos A. Españadero

c_espanadero@yahoo.com

 

  Desde vieja data, toda nación cuenta con la conveniencia de contar con estrategias sectoriales necesarias para asegurar que la estrategia del gobierno alcance los objetivos preestablecidos por la conducción superior del país.

   Lamentablemente hay numerosos gobiernos, que no se preocupan en preparar sus estrategias para alcanzar esos objetivos, o no saben hacerlas y, en esos casos, medio a los tumbos, casi intuitivamente llevan a su país a destinos inciertos, muchas veces logrados como el “burro” de la fábula que por casualidad soplo por la flauta.

    Para peor, toda nación, tiene sectores que existen en todas las circunstancias de existencia de la nación y, ante la ausencia de una estrategia general, instintivamente se sale de “su canal” e intenta diseñarlo, con la intención inicial de luego insertarse en el mismo. Pero una vez hecho, aspira muchas veces de buena fe de imponerlo para toda la estrategia gubernamental.

     Para tener en cuenta, a modo de ejemplo, generalmente toda conducción nacional, tiene fundamentales estrategias sectoriales, como la estrategia internacional, la estrategia interior, la estrategia de defensa nacional, la estrategia económica, la estrategia educativa, etc. No todos los gobiernos tienen las mencionadas. Incluso tienen muchas propias del criterio de la conducción, que en esta nota no tengo tiempo de desarrollar.

   Como he indicado, muchas estrategias existen en toda circunstancia, y una de ellas es la defensa nacional.

   En este caso, para comenzar ha hablar de una estrategia de defensa nacional, la conducción general debe precisar cuál es el enemigo, lo que hay que proteger de nuestra nación, que se teme intente atacar, la forma en que puede hacerlo, y lo que el sistema de defensa nacional debe hacer para evitar que logre sus objetivos.

     En esto, se debe tener en cuenta que la defensa nacional cuenta con organizaciones armadas, que contribuyen a ésta, pero que no es por si sola la defensa nacional. El estudio profundo de la defensa nacional determinará cuál será la función del aparato militar. Y a la vez, de éste lo que necesita para responder a las exigencias que emergen de la misión.

      No sigo explicando esto, que seguramente lo podrán detallar personas mas versadas en este tema.  Pero lo que no puede equivocarse, es sentar doctrina, que la estrategia sectorial militar, debe fijar la estrategia general de la nación.

     Es difícil ser militar. Su amor a la Patria le impone una gran abnegación y un profundo perfil bajo, que debe llevarlo a no pretender que su sector deba regir los destinos de la nación. Ni siquiera debe imponer el sistema de defensa nacional, que debe involucrar a todo el país, contando con el aporte de todos los integrantes de la nación.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Julio 24, 2018


 

LOS ESCRACHES NO SON ACTOS DE GUERRA

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 Escribe el My (RE) Carlos Españadero.

 

  He leído las narraciones que el My. (RE) Hidalgo Garzón relata sobre las tropelías sufridas a manos de anónimos seres humanos, devenidos en bestias furibundas; cobardes, que como tales, se muestran capaces de asumir conductas bestiales, que las alejan hasta de la posibilidad de ser llamados animales.
Los actos de guerra, requieren por lo menos el enfrentamiento armado de dos grupos humanos, que son concientes que en nombre de algo superior a ellos, deben luchar a muerte para que otros puedan disfrutar de algo superior, algo que podemos llamar causa o causas que hacen a la Patria, o a una idea superior a ésta.
  Y hay que aceptar que, en la guerra, se realizan actos violentos donde la valentía, la temeridad (que no es lo mismo que la primera), se manifiestan en medio de muchas actitudes cobardes y temerosas de otros, puestos en la obligación de ser combatientes a pesar  que como Mafalda, en su interior gritan: ¡Paren el mundo que me quiero bajar!
  Gracias a Dios, la Humanidad, responsable de fomentar y desarrollar las ideas bélicas, desde el siglo XX, hace esfuerzos concretos para contener las bestialidades y aberraciones que genera la guerra.
  Desde las Convenciones de Ginebra, se ha tratado de dar forma concreta a la contención de muchas atrocidades que emergían salvajemente de la situación de violencia convertida en lucha a muerte y que liberaba el odio que lo transforma en salvaje crueldad.
  No se ha logrado mucho. Incluso con el reciente Estatuto de Roma, se observa que siguen existiendo campos de combate, donde gracias a “expertos abogados” logran convertir en epopeyas las más ayectas e inmundas acciones y gracias al periodismo, silenciar la existencia de las mismas o minimizarlas dando justificativos ficticios para disimularlas.
 Hasta aquí, estoy hablando de la guerra. Soy conciente que seguramente la mejor solución es que desaparezca de la superficie de la Tierra. Pero esto, como decía Juan Tenorio, “que largo que lo fiais”.
  Y hasta ahora, me parece que es notable, que lo que mas ayudó a humanizar a la guerra, ha sido la educación impartida en las escuelas militares, donde siempre se ha enfatizado la formación de militares respetuosos del ser humano, que ven en el “enemigo”, humanos, decididos a combatir a muerte, por una causa, pero que ven al otro, como otro ser humano que puede tener hasta mayores virtudes que él, y que se enfrentan por una misión que es superior a ellos.

Esto hace que el militar dispuesto a matar al enemigo, detiene su espada, cuando lo ve caído frente a él. En ese momento, dejó de ser el enemigo para ser un humano como él, que en su desgracia, requiere toda la atención. Y el campo de concentración no es un lugar de castigo, sino de retención de un combatiente, que de este modo no puede intervenir en la lucha.
   Por supuesto, que siempre ocurren acciones salvajes e inhumanas en todas las guerras. Aún en las actuales. Pero esto se manifiesta hoy mas que ayer. Hoy somos concientes de estas atrocidades, y como debe ser, no se las excusa. Y gracias a Dios, aun siendo imperfectas existen convenciones y tratados que penalizan estas barbaridades.
   A mi juicio, es necesario observar, que como he dicho, los conjuntos humanos que se enfrentan, no están constituidos solo por valientes. Hay muchos que no pueden superar el límite del temor y no pueden llegar a la valentía. Son los cobardes.
Porque debe quedar claro. Todos tienen miedo salvo los temerarios. Pero el valiente es quien lo supera y lo transforma en valentía.
 El problema es que los cobardes en la guerra, son humanos con poder para matar. Y son los mas duros y crueles cuando las condiciones le son favorables. Dios libre de caer en manos de un cobarde con poder. Pero para eso, los ejércitos en sus reglamentos, disponen sanciones. Y esto limita en mucho los efectos negativos de los cobardes.
  Igual los hay. Y en los militares, se produce un rechazo hacia ellos. Así como se produce un efecto que estimula a su lucha, el ver los cobardes del otro bando.
  Pero los cobardes existen en todos lados, sea en la paz o en la guerra.
 Quizás en la paz, pasan mas desapercibidos. Pero un cobarde con poder tiene un ego que lo lleva a tratar de dañar a prójimos que ellos entienden que los perjudican. Y esto es mas favorable, porque la paz, puede asegurarle impunidad.
  Los scraches a adultos mayores que ya están sometidos a la Justicia, sin que exista ninguna razón para pensar que esta se encuentra sometida al poder militar, demuestra que los cobardes devenidos en “scrachadores” vislumbran que los pueden dañar impunemente, y aun así “se protegen” para ocultar sus identidades y realizar las mas groseras demostraciones, buscando (como terroristas que son) que el miedo de los vecinos les sirva para completar su faena.
  Estas actividades no son actos de guerra. En la guerra no podrían hacerlo. ¿Ud. vió un escrache entre 1965 y 1983?

 


PrisioneroEnArgentina.com

Marzo 4, 2018


 

LAS CONSECUENCIAS DEL MARXISMO – TERCERA NOTA

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¿SEXOS OPUESTOS?

Escribe: My. Carlos Españadero

 

  Escribir de sexos opuestos, en la cúspide de la escala biológica terrenal, nos impone hablar del hombre y la mujer. ¡Nada menos!
Es referirse al antecedente esencial y necesario, para quien considera a la familia como el núcleo fundacional de una sociedad. Con una lógica rigurosa, se podría sostener que sin el hombre y la mujer no hay familia. Y sin esto no hay sociedad.
Pero he aquí, que creo de larga data, cuando se hace referencia a la relación entre ambos es muy común hablar de los sexos opuestos. Yo creo que viví escuchando esta calificación. Y confieso que siempre “me hizo ruido”. Y esto lo enfatizo, haciendo reserva de mi particular enfoque, sin comprometer a los demás hombres y con toda seguridad a todas las mujeres. Sobre éstas, siempre sostuve, que puedo intelectualmente valorarlas. Pero me resulta imposible describir sus sentimientos. Los disfruto o los sufro, pero no puedo “ponerme dentro de ellos”.
Aun así, tengo la seguridad de que “ellas” sienten diferente a “ellos”. Intuyo, con mayor riqueza, con mayor pasión, con una mayor sensibilidad, con una  “exclusividad innacesible” que solo puedo  entender por sus “efectos” sobre la masculinidad. ¡Y qué efectos!

Por todo esto, durante mi larga vida vi a la mujer como esencialmente diferente. Pero jamás como el sexo opuesto.
Nunca podría calificar a mi madre, como el sexo opuesto. Hasta podría sostener que fue una maravllosa mujer,  y si el sexo debe ser calificado a través de ella, me impele mas a sostener que fue un sexo necesario, y jamás se me ocurriría calificarlo de opuesto.
Claro, que mis críticos podrían sostener que la madre “es la excepción a la regla”. Y mi argumento definitorio es que fue un testimonio que me mostró la vida, de amor, de sensibilidad, de fuerza inspirada en ello, de altruismo tan poco frecuente en la vida, de abnegación, de sabíduria educativa, que bueno seria aceptable como excepción.
Pero a poco de ir creciendo, cuando desde la adolecencia comencé a fijarme en mis contem-poráneas, me comenzaron a deslumbrar. Y no solo por su belleza y su enorme capacidad de seducción envuelta en una timidez auto protectora. Su inteligencia práctica, su orgullo protegiendo su sensibilidad, su fuerza para seleccionar lo suyo y a la vez, su celo para protegerlo de los demás. Y bueno no puedo decir que mi madre era la excepción. Lo que era la excepción era su función con respecto a mí.
Se podría escribir un libro mas sobre la mujer desde la imperfecta visión del hombre. Dejo a mis congeneres que hagan su propia valoración. Pero estoy seguro llegarán a conclusiones semejantes. La mujer no es el sexo que se nos opone. Es el sexo que necesitamos.
Y tratando de vivir lo que pasa en el interior de la mujer, no creo estar muy errado al llegar a la misma conclusión: para ellas es el sexo que necesitan.
Volviendo a mi interior, percibo de ellas, la fuente de una relación intrasferible, la compañera de por vida o de una parte de ella, es la madre de nuestros hijos, es el ejercicio de una mutua seducción, que llena la vida y muchos etc. mas.
Y vocacionalmente, es quien nos inspira protegerla, creyendo en su dependencia, y sin percibir lo que ellas nos protegen.
Bueno, basta, no vamos a hacer una novela de amor a los 86 años.
Esto es suficiente para rechazar la calificación de opuesto, cuando me refiero a la mujer.  Y sin poder ponerme en mujer, creo que tampoco ellas puedan sostener que somos el sexo opuesto.
Somos mutuamente necesarios, es como si ambos sexos estuvieran incompletos. Y ansiosamente buscamos lo que puede completarnos. Es el “yo” que busca el “tú” para conformar el “nosotros”.

Hasta aquí, mi objeción semántica. Durante mi vida no incidió en nada. Sirvió para algún “chichoneo” con alguna mujer, pero por un rato. Por lo tanto, lo dejamos para charla de café y punto.
Pero el marxismo transformado en un virus, generador de odios, ha detectado lo de “sexos opuestos” y le ha volcado su virulencia a partir de su metódica inserción en un tema propicio: “la vulneración de los derechos de la mujer desde toda la historia”. Y es un tema muy bien elegido.
Quién podría dudar, que la mujer ha sufrido desde Adán, de un desconocimiento de sus derechos, que necesariamente deben correr en paridad con los del hombre.
Creo que en los XXI siglos de existencia semiconocida, la mujer hizo de su abnegación y su maravillosa capacidad amatoria, su disposición a acompañar al hombre en sus vitales vicisitudes, a pesar de la necedad de muchos varones, que se creyeron mas poderosos que ellas. Pero a la vez  hombres llenos de capacidad que descubrian en “una compañera” la luchadora que necesitaban para seguir adelante superando los duros golpes de la vida.
Estos dos últimos siglos se ha puesto de manifiesto, varias generaciones de mujeres dispuestas a alcanzar la igualdad indiscutible que les corresponde, en esta relación tan vital para la Humanidad que se materializa entre el hombre y la mujer.
Pero como he dicho, el marxismo aplica una fórmula aparentemente infalible para generar y estimular el odio. Con su ingenioso malabarismo de las palabras ha percibido una que resulta mágica para sus incursiones en toda sociedad: los derechos.
Hábilmente presenta a los derechos ignorando los deberes. Más precisamente “los derechos del yo” y los “deberes de los opuestos”. Llamando opuestos a la relación social existente convertida en contraria. Por ejemplo: Los “derechos del estudiante contra los deberes del profesor”, “derechos del trabajador contra los deberes del empresario” , “derechos del peatón contra los deberes del transportista”; “derechos de la protesta contra los deberes del perjudicado por ella”, etc.
A la vez, pasa por alto la inversión lógica. Tiene derechos pero no tiene deberes con los demás. “Él tiene derecho para alterar la convivencia ciudadana” y “las fuerzas de seguridad tiene el deber de no “reprimir” su derecho”.
Y esto cuando tiene campo propicio, sin decirlo explicitamente, en la práctica intenta que su derecho es superior a los deberes en el mismo campo de los demás. Recuerdo en tiempo del terrorismo, cuando las bandas terroristas advertían a la policia que cuando ellos atacaban, la policia no debía intervenir. Y si lo hacian sería la responsable de desatar la violencia. En la mentalidad marxista la culpa siempre es del otro.
Esto llevado al tema que intento exponer, ha encontrado entusiastas defensoras de los derechos de la mujer, que han logrado descubrir, que el asesinato de una mujer no es un homicidio con los agravantes correspondientes, sino es un femicidio. El homicidio resulta una calificación más benigna. Claro que si asesinan a un infante no es “infanticidio”, ni a un hombre, no es un “masculicidio” sino un homicidio.
Y sin querer, crean un derecho superior a su respectivo deber.
Algunas entusiastas mujeres luchadoras por derechos legítimos para ser iguales al hombre, las lleva a pensar que por ejemplo, las legislaturas tienen que tener igual cantidad de hombres y mujeres. Es como si exigieramos que tendría igual número en todas las actividades laborales, dejando de lado el deber de ser lo suficientemente capaz. Y dejo claro, mi deseo es que la legislatura tenga a los mas capaces, sin que me perturbe que haya mucho mas mujeres que varones.
  Y esto se proyecta a la necesaria convivencia de un hombre con una mujer. Hoy es notable, la poca duración de muchas parejas, que a pesar de decidir unir sus vidas, descubren que al compartir no pueden superar las inevitables asperezas de la vida diaria. El descubrir que su pareja carece de la perfección que le atribuia, y para peor, que está flotando en medio de nuevos conflictos generado por la atadura al “sexo opuesto”.

Y sin querer, transforma al sexo en enemigo, con algunos “oasis” cuyas ausencias dia a dia se van sintiendo mas.
Ya al fin de mi vida, estoy convencido de la necesidad mutua que se inicia en cada unión de un hombre y una mujer, en cada proyecto que se irá conformando en el trascurso de cada día, en la felicidad que origina ir ambos tirando del mismo carro, que aún pareciendo pesado, resultará liviano al sentirse mutuamente solidarios. No son sexos opuestos, no hay uno que manda y otro que obedece por un supuesto mandato de la historia. Son dos que según las capacidades de cada uno, asumirá sus tareas, pero planificadas por ambos.
Todo lo expuesto, me lleva a proponer que dejemos de utilizar la frase “sexo opuesto” para referirnos a la relación del hombre y la mujer. Muchas veces algo tan superficial como una frase, sirve para establecer una falsa base sobre la cual construir algo tan importante como la vida en común de un hombre y una mujer.
Yo sugiero, que vean al ingresar a esa relación, la conciencia de un “yo” que se une al “tú” que necesitamos para caminar en nuestra vida, constituidos en un “nosotros” que hace que junto, aún en la diversidad de nuestros enfoques, seamos capaces de encontrar el proyecto necesario y fecundo en el cual como frutos han de desarrollar sus hijos los primeros años de su vida. Y teniendo en cuenta que estos no significan un fin ni razón de ser de la pareja, sino nada menos y nada mas que una responsabilidad, un deber, que la Humanidad nos requiere.
La relación hombre y mujer es tan necesaria, que supera la etapa de padres hijos. Los hijos los tenemos a partir de una fecha, y si bien es para toda la vida, llega un momento en que debemos dejarlos que asuman sus vidas. Y muchas veces se convierte en pecados inmiscuirnos en ellas. Ellos son los “dueños” de sus vidas, y los padres deben quedar como sostén espiritual si es que han ganado ese lugar. Ya no importaran los gustos de estos. Y es el redescubrir de la existencia de la pareja, que se convierten nuevamente en los constructores solitarios de sus caminos y en espectadores del de ellos.
En definitiva, el hombre y la mujer son los sexos complementarios cuando materializan su pareja. El camino que se hace al andar por la vida, los fusiona en una misma senda, y dentro de ella van surgiendo el famoso reparto de funciones, que no solo sirven para fortalecer la propia personalidad, sino para fusionar dos personalidades, dos diversas identidades que se integran en ese buscado “nosotros”.
Y esto no es de “sexos opuestos”. Y a los equivocados marxistas, aplicados en su afán de crear la lucha de unos contra otros; les digo ¿Qué me van a decir de sexos opuestos? Son necesarios y complementarios. No hay grieta.

 

 


PrisioneroEnArgentina.com

Diciembre 14, 2017


 

LAS CONSECUENCIAS DEL MARXISMO – SEGUNDA NOTA

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 Escribe: Carlos Españadero

 

Cuando escribí mi primer artículo, creí que lo dicho, en función de brevedad era suficiente. Pero en la autocrítica (que tampoco es monopolio del marxismo) noté que no era suficiente. Y esto me impulsó a escribir un poquito mas sobre este tema antes de entrar en mi objetivo: ¿Los sexos opuestos?
Marx, entre sus virtudes, ha expresado su pensamiento con una ingeniosa habilidad para cambiar el significado de las palabras, y los caminos del razonamiento. En esta senda, a reemplazado el razonamiento por la intuición. Y mientras el primero recorre necesariamente un complejo camino metodológico buscando la verdad, el segundo se apoya más en el chispazo que emerge luego de observar determinada realidad.
Esto hace, que los que se someten al razonamiento, llega a una afirmación que se respaldan en conclusiones fundamentadas a sostener, y a la vez expuestas a argumentaciones que se le opongan de la misma manera. Esto es el diálogo donde dos posturas o mas sobre un mismo proceso, permite entender que la búsqueda de la verdad impone enrriquecerse con conclusiones diferentes. En este caso, nadie es dueño de la verdad. Somos todos exploradores que buscamos la verdad ayudados por otras verdades diferentes. Lo expuesto, hace que el logro de las afirmaciones vayan precedidas por los fundamentos que permite llegar a ellas.
En vez, la intuición, es algo que salta repentinamente, como una verdad que ya lo es, y la tarea para exponerla, es buscar luego de obtenerla, los fundamentos con los cuales se puede sostener. Y hay intuiciones geniales, propio de seres humanos excepcionales. Sin embargo, en el campo del pensamiento siempre se ha sido reticente en reconocerlo como un método adecuado. Ni siquiera Descartes, se confió de ella, y tuvo que recorrer un duro camino de dudas, para llegar a su genial intuición.
Marx, deja fluir sus intuiciones, y con ellas construye una serie de verdades que luego de existir, las irá fundamentando principalmente con la historia y su genialidad. Pero esta metodología tiene un notable defecto. Siendo un chispazo que salta como un corto circuito dentro de un ser, es no solo reconocido como una verdad indiscutible, sino amada por su autor. Y cuando llegamos a este punto dejamos a un lado el razonamiento para dar lugar al sentimiento. Por lo tanto las intuiciones se defienden más sentimentalmente que lógicamente. Y leer a Marx y sus seguidores es encaminarse por sensibleros y emotivos caminos que parten de un punto de partida: la verdad intuitiva, donde el diálogo solo deja camino abierto a la disputa. Esto hace sus destrozos en el mismo marxismo, donde la discrepancia no se arregla con diálogo sino con lucha para imponerse. Y en ese camino largo fueron quedando Marx, Engels, Lenín, Trotsky, Stalin, Ho chi Ming, Castro y tantos otros. Y los que seguirán quedando.

 

Un dato curioso, es que los marxistas ignoran a Hussler. Éste desarrolló su método fenomenológico, que en alguna forma posibilitó la “intuición eidética” como un instrumento muy apropiado para el pensamiento filosófico. Aclaro que Hussler en sus estudios parece ser más un continuador de Descartes que de Marx, a quien no tiene en cuenta en sus “Meditaciones cartesianas”.
Marx, invierte el pensamiento de Hegel, pero asume su metodologia al hacer propia la famosa triada (tesis – antítesis – síntesis) aunque abandona pensar mucho sobre la síntesis. Además mientras Hegel se dedicaba al pensamiento, Marx lo va a aplicar en la lucha política.
Y esto hace muy diferente los efectos de la triada. Marx la convierte en un método (materialismo dialéctico, del cual derivará el materialismo histórico). Claro que al aplicarlo al devenir político, necesitó dar vida a la triada, mediante el enfrentamiento de la tesis y la antitesis, es decir la lucha de una contra otra. Dejando para la sintesis, el resultado de la lucha. Y ésta es de resultado incierto. Por lo tanto su comunismo es impredecible, y lo convierte en una entelequia. Mas adelante sus seguidores lo convierten en la antitesis triunfadora, a través de la dictadura del proletariado, que a su vez, tiene un modelo que fluirá de los detentores del poder (ellos). En consecuencia, el modelo comunista se encuentra en la mente de estos, sea China, Vietnam, Corea, Cuba u otro. Y como será resultado de la lucha, es incierto. Simplificando, la revolución comunista es tal si la hace un marxista.
Hasta aquí el enfoque político. Pero el marxismo necesita para dar vida a su proyecto, la lucha social. Para ello, necesita que exista la lucha de clases. Y el motor de la misma es el odio de clases.
¿Cómo lograr el odio?. En el campo humano, es sentirse dueño de la verdad. Este sentimiento hace innecesario el diálogo. La verdad no se discute. Se acepta o no. Y si es no, el autor del mismo, es un ignorante al que hay que someter intelectualmente o combatir para destruirlo. Y con ello deja de ser un mecanismo del pensamiento para ser un sentimiento de odio que incita a la lucha, para imponer su voluntad.
El marxismo ha logrado con esto un genial procedimiento de lucha, y dejó los campos de las posturas políticas, para ir a las de cada persona. ¿Quién no tiene intereses a defender? Estos se convierten en derechos, y a partir de ahí, el interés contrario atenta contra los derechos propios. No hay manera de congeniar. Hay que imponerlos convertidos en reivindicaciones irrenunciables.
Es esto, lo que algunos observadores descubren como “la grieta”.
Yo diria las grietas. Cada día son mas.
No son hoy inocentes divergencias, son profundos enfrentamientos, que muestran conductas agresivas y violentas, propicias al odio y por supuesto vacias de amor.
Y al observarlas, se las ven llenas de necedad[1] que ofensivamente ataca a quien no piensa como uno y se trata de someter atacando los derechos de cualquiera para lograr sus “conquistas.
Hoy el marxismo ha logrado una población que se encuentra en estado emotivo, cerrada a la compresión de los demás, cuando toca algún interés propio, y a plantear todo en función del mecanismo de la tesis antítesis: pobre-rico; automovilista-peatón, maestro-alumno, patrón-dependiente, policía-infractor, gobierno-gobernados, padres-hijos, médico-paciente, y lo que hoy me motiva: hombre-mujer.
Pero esto sí es mi próxima nota.

 

[1] Necio: la ignorancia hecha verdad despreciativa y llena de un falso orgullo.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Diciembre 10, 2017


 

 

 

 

 

LAS CONSECUENCIAS DEL MARXISMO -Primera nota-

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 Escribe: My (RE) Carlos Españadero.

 

 Luego de la Tragedia Terrorista Argentina, que asoló nuestro país entre 1965/1983, veo con preocupación, las consecuencias que un triunfante marxismo ha dejado en nuestra población.

  En el trabajo interminable que estoy escribiendo, titulado de la misma manera, en el tomo 1 desarrollo  entre otros antecedentes de la tragedia al marxismo.

  Transcribo las conclusiones de dos tediosos capítulos, que creo ayudarán a percibir mi hipótesis de trabajo sobre esta ideología transformada hoy en sentimiento.

 

CONCLUSIONES FINALES SOBRE KARL MARX

La lectura de una parte pequeña de su producción literaria, y la vivencia de mi experiencia durante la tragedia terrorista argentina, me permite expresar mis opiniones, que no creo se encuentren lejos de la verdad.
Por principio, emerge de la lectura que he hecho, de la cual he volcado en una apretada síntesis, algunos aspectos que creo necesario destacar:
Salta a quien lee sus trabajos, su minuciosa manera de estudiar los temas que desarrolla. Emerge del tratamiento de los mismos, un acrecentado amor propio, sobre su persona, una conciencia de una capacidad intelectual poco común, pero a la vez, una soberbia que no tolera una opinión disidente en sus afirmaciones. Alejado de Kant, está convencido que es dueño de la verdad. Y quienes se atreven a discrepar, se arriesgan – aún en el campo intelectual – a recibir numerosas respuestas, que lo atacarán implacablemente, con gran riqueza argumental, pero expresada de una manera rayana en el desprecio, en la descalificación, y hasta en el insulto.

Karl Marx, en sus acciones y dichos, demuestra ser una persona desmedidamente emotiva, pero en sus sentimientos no se percibe ningún atisbo de amor, y sí una entusiasta y demostrativa inclinación hacia el odio. Destaco estos datos de su personalidad psicológica  porque se ponen en evidencia al leer sus numerosos documentos.
Yendo a su teoría “materialista”, no encuentro grandes diferencias con algunos idealistas. Él también sostiene que la realidad es la que ingresa por los sentidos, y llegando al cerebro humano, va permitiendo que los seres humanos puedan conocerla y actuar en consecuencia. Nadie actúa inventando la realidad que lo rodea, porque ésta lo haría chocar con el medio dentro del cual se mueve.
Como en todo el espectro del pensamiento, se encuentran afirmaciones  que la realidad se encarga de mostrar que son equivocadas. Esto era común entre los filósofos griegos, que debatían sobre temas que hoy pueden resultar obvios. Lo extraño es que en la contemporaneidad nos encontremos con temas similares, que en realidad se convierten en ejercicios malabarísticos intelectuales.
Con respecto a la conducta de los agrupamientos humanos, es seguro, que aún hoy, existen una variedad muy compleja de incidencias en la misma. Y es cierto, que esta compleja cantidad de incidencias (filosóficas, sociológicas, psicológicas, históricas, religiosas, y políticas, esta última a su vez, mediante variados componentes) nos pongan en la necesidad de estudiar el suceso que se toma, y buscar diversas metodologías y apoyos científicos, para arribar a un conocimiento claro del mismo. Lo original, es sostener que todo esto puede ser simplificado al estudio de una variable, que no admite más que un enfoque “sobre el desarrollo de la producción y los términos de intercambio emergentes”.
Posiblemente, habrá que aceptar que Marx, vive una época donde el determinismo es una concepción que incluye a muchas ciencias; que establecían consecuencias necesarias de su aplicación  transformándolas en “supe ciencias”. Pero poniendo una fecha cierta, no lo podríamos sostener a mediados del siglo XX.
Esto último no lo digo como un cargo a Marx, sino a los que después de esta fecha, aceptaron esta  forma de determinismo, y a partir de esto justificaron el crimen, el secuestro, la tortura en todas sus múltiples manifestaciones, para alcanzar una nueva utopía, que a través de una mágica revolución alcanzaría el mundo ideal, que en última instancia, transformaron en una entelequia.
Esto no quita, destacar las minuciosas explicaciones de Marx, cuando describe con acierto, las notables injusticias generadas por el capitalismo, y su relación necesaria con los anteriores sistemas de explotación humana. No es cuestión de querer ignorar esta realidad con la excusa de que la teoría del conocimiento de Marx, se limita sensiblemente, al querer simplificar las múltiples variables que hay que tener en cuenta para un análisis a solo dos y en algunos casos tres, del mismo origen (económico). Quizás el mérito está que con tan poco puede describir los hechos en su materialismo histórico. Pero es evidente que está impedido de bucear en profundidad, las  múltiples incidencias que hay que considerar.
Pero hasta acá, lo expuesto y el diálogo que se puede generar en torno a esto, no pasa de ser un problema de gabinete. O de mesa de café, si lo queremos bajar de nivel. Y hasta ´como hacía Marx – podemos escribir un libro en respuesta a las objeciones. Como tantos grandes y pequeños pensadores, nos ayudan a vivir la realidad.
Pero el caso de Marx, es de otra naturaleza. Su pensamiento como un arma filosa, impulsa a detectar las contradicciones de una sociedad, para transformarla en lucha de clases, inyectadas de un odio irreductible, y siempre en ascenso.

Tumba de Karl Marx en el cementerio de Highgate. Londres, Inglaterra.
Y busca como un primer desenlace, la revolución violenta, que tiene en cuenta la eliminación de una clase poderosa a través de violentas acciones que la aniquilen. Pero a la vez, es una revolución sin salida. Porque el proyecto se agota antes de concebir la creación de una sociedad comunista que la harán los dominados, impregnados de odio, y seguramente de afán de revancha. Y esto es independiente del desarrollo de la producción y los medios de intercambio, que en la lucha seguramente han logrado destruir.
Para peor, aunque sin tomar conciencia de la lucha que desata, percibe que será cruenta, donde la mayoría aunque esté llena de odio, está vacía de poder, y propone un corte transversal de la nación que la contiene, y busca internacionalizar su combate, con las otras clases dominadas de otras naciones. Y esto es romper la cohesión de las naciones, dejándolas inermes ante ataques que puedan recibir del exterior. Esto hace que el marxismo considere necesario, destruir el sentimiento nacional, ese sentimiento de amor a lo suyo, a su país. Los sucesores de Marx, luego, van a condenar todo grupo político que tenga en cuenta el bien de su nación. Y con una habilidad que es notable, se preocupó en quitarles el amor a su nación  y transformó en mala palabra este término, queriendo demostrar que el nazismo y el fascismo eran las exclusivas manifestaciones del nacionalismo. En esto el marxismo, con astucia va a omitir, que cada país tiene su nacionalismo y no es transferible a ninguna otra nación. El nazismo, si es nacionalismo ha sido de Alemania, y el fascismo si lo es, es de Italia. No es transferible.
Por lo expuesto, queda claro mi postura política ante el marxismo. No soy marxista, más; soy antimarxista, si con ello se estimula a dividir mi nación, y se trata de -en nombre de clases sociales – enfrentar con violencia a unos argentinos contra otros.
Habría mucho más por decir, pero teniendo en cuenta mi proyecto literario, creo que lo expuesto, explica y explicará la conducta de las bandas terroristas, aun cuando – sin cometer el error de Marx – crea que esta no es la única razón de sus criminales conductas. En el DVD anexo, he colocado  copias completas de los Principios del Comunismo, del Manifiesto Comunista y la  circular del CC a la Liga Comunista con respecto al Partido Demócrata. Ésta última permitirá percibir la conducta “revolucionaria” de los marxistas, hacia su aliado.
Dada la habilidad del marxismo, para tomar algo por un extremo y convertirlo en lo sustancial, reitero mi posición de rechazo hacia el capitalismo.

Esto no me impide percibir, que a diferencia del marxismo, constituido en instrumento de destrucción, los grupos internacionales capitalistas, han aportado a la Humanidad muchos beneficios que hoy nos permiten una calidad de vida nunca alcanzada, y hasta para los humildes de la sociedad.
Los procedimientos de explotación se han reducido en ciertas naciones, y en otras han perdido la agresividad de las tremendas injusticias cometidas durante las sucesivas conquistas, y en los procesos de colonización. Es cierto que estas se mantienen disfrazadas de alianzas y de apoyos políticos, donde la corrupción juega un papel preponderante.
Pero esto, lamentablemente, no es suficiente.  En lo alcanzado, afirmo, que mucho se ha logrado a través de proyectos marxistas “civilizados” a su pesar, que sin triunfar ayudaron. Pero más que todo, se han logrado conquistas, gracias a las democracias constitucionales, que mal que les pese deben tratar de escuchar a su población. Este camino, si bien no podemos sostener que se recorre con amor, se camina sin odios.
Pero he aquí otro aspecto negativo del marxismo, que dejo para ulteriores etapas, y que solo enuncio: si bien el marxismo como tal ha fracasado, aún en la URSS, en China, en Vietnam, en Cuba, ha logrado incidir en la educación de las diversas naciones, donde inyectaron la capacidad de odiar, con un primer punto de partida: la insatisfacción con lo logrado (cosa aceptable) pero acompañada con reacciones violentas, que incluso incide en la juventud.
Finalmente, veo con preocupación, que en toda la población, el marxismo ha logrado transformar todas las relaciones sociales, en una lucha impregnada de odio. Es así la mujer luchando por sus legítimos derechos, transforma al hombre en un enemigo que hay que doblegar. El deporte se transforma en una lucha contra quien se nos opone. Se ha olvidado la caballerosidad entre los adversarios, y el respeto y homenaje a quien gana en buena ley. En general, el repudio a quien no piensa como uno, que hace imposible no solo dialogar sino hasta tratarse. Quizás sea oportuno, volver al mensaje cristiano de amor.
Esta nota, la vi como necesaria para presentar otra, esta vez referente a algo tan complicado y sensible en donde hoy veo una manifestación de esta insidiosa incidencia del marxismo, en un tipo de relación fundamental en la vida de cada uno pero también de la Humanidad. Luego de dar tiempo para “masticar” esta nota, y si mi editor lo permite, caeré sobre Uds. con otra que titularé ¿Los sexos opuestos?

 


PrisioneroEnArgentina.com

Diciembre 6, 2017


 

EL PROBLEMA DEL TERRORISMO

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 Escribe My (RE) Carlos Españadero

 

Por el año 2009 escribí un libro digital titulado “El problema del terrorismo”. Convencido de que podía ser útil, no recurrí a ninguna editorial. Y lo publiqué gratis en internet en Google y en Monografías.
Quizás con cierta soberbia pensé que no existiendo limitaciones económicas ni de distancia, podría ser leído y de ser erróneo, recibir críticas desde “sangrientas y crueles” a “diplomáticas” y hasta burlonas. Y esto me interesaba, porque me siento totalmente comprometido contra el terrorismo y me alentaba que mis reflexiones impulsaran a otros con mayores títulos que yo a mejorar esa lucha contraterrorista.
Debo destacar, que tuve mi enemigo terrorista entre 1965 y 1983, que se ha preocupado por escribir sobre mi persona, pero no consideraron de interés esbozar una crítica sobre mi trabajo.
Hasta hoy, pienso que el tema es sumamente importante para la Humanidad para que sea pésimo o por lo menos innecesario de discutir.
Y esto lo formulo, convencido que para criticar a un libro, es necesario primero leerlo. O  leer lo que opinan críticos del libro que gastaron tiempo en su lectura.
Lo que no entiendo, es cómo hacer para criticar un libro sin leerlo ni conocer de alguna manera lo que dice.
Hoy, 8 años después, veo que aparecen nuevos escritos sobre “el terrorismo”. Y son muy respetables y necesarios de tener en cuenta. Pero en ninguno veo un atisbo que indique que se ha perdido tiempo en leer mi libro. No solo resultó inaceptable sino merecedor del desconocimiento  de su existencia.
En algo, pasa lo que ocurre con nosotros, los presos políticos, donde escribimos a todos lados, pero no generan respuesta. Como si no existiéramos. Y todo lo que nos rodea corre la misma suerte. Fíjense que el periodismo siempre tan ávido de noticias, no ha notado que dentro de la cárcel de mujeres de Ezeiza hay un pabellón de presos políticos. Y al no existir nos vemos beneficiados evitando ser insultados por ser desconocidos.
¿Por qué estos pensamientos? Bueno mi libro tiene 256 páginas que explican lo que es el terrorismo en todas sus manifestaciones. Y sin dar soluciones magistrales o respaldadas en curriculums académicos, son las enseñanzas de haber vivido intensamente, unos 17 años de terrorismo subversivo, más de 51 años de terrorismo gubernamental y espectador de más de 30 años de terrorismo mercenario. Y sobre estos dos últimos, seguirlo sufriendo posiblemente hasta mi muerte.
Es cierto, que muchos sufren esto, pero no sienten la necesidad de reflexionar sobre el problema. Y en la mayoría de las veces las reflexiones apuntan a aprovechar estas desgracias de la Humanidad, para sacar agua para su molino.
Ante esto, y viendo reverdecer el tema y el agua para el propio molino, no voy a dejar de lamentar el tiempo que me llevó mi modesto libro, que amo como ocurre con todo lo que hacemos.
Por este motivo, no voy a escribir otro. Ya tengo el que estoy haciendo con el temor que escribo sintiendo los pinchazos de la Parca, que ya me quiere sacar del mundo.
Pero les dejo algunas máximas emergentes de mis reflexiones sobre el terrorismo, originadas luego de publicarlo gratis por internet:
  1. Actualmente, las FFAA en el mundo, no están capacitadas para luchar contra el terrorismo dentro de su propio territorio. Por supuesto las nuestras tampoco.
  2. La lucha contra el terrorismo, tiene en la profesionalidad policial[1], la mejor expectativa de lucha contra el terrorismo en el interior de un país. Evidentemente carecemos de esa profesionalidad.
  3. La lucha contra todos los terrorismos, impone la conducción superior de la nación, donde se debe compatibilizar – en nuestro caso – los tres poderes del Estado para sincronizar una lucha enérgica contra las bandas terroristas que existan de afuera y de adentro –  pero respetando con firmeza, la constitución nacional y la independencia de los poderes que impone sí, una seria coordinación funcional.
  4. El principal medio de lucha, es la formación desde la niñez, de la personalidad del ser argentino,  que se materializa en una educación integral dispuesta a luchar contra cualquier terrorismo, empleando los medios que la constitución y las leyes establecen.
  5. La población es el núcleo de lucha contra el terrorismo. Y esto emerge también de la educación a proporcionar.
Un ejemplo fundamental, es la prescindencia de estructuras al margen de nuestro sistema legal. Si se cree necesario crear la justicia militar, debe ser dentro del Poder Judicial (aún cuando pueda o no estar compuesto por militares). Recordar que el PEN no puede sancionar a nadie. Si se ve necesario organizar dependencias de asuntos internos de las organizaciones de seguridad, dentro del Poder Judicial, etc.
Obviamente esto impone un sistema de supervisión del Poder Judicial, sumamente severo y eficaz, para “sin elasticidades” imponer la ley dentro del mismo.
Y teniendo en cuenta mi experiencia vigente de mis dos libros anteriores[2], sigo escribiendo mi tercer trabajo, que Díos dirá si puedo terminar.

[1] Fuerzas de Seguridad (Gendarmeria, Prefectura y la Policía Aérea) y Policía Federal y provinciales.

[2] “El problema del Terrorismo” y “La Seguridad Pública”

 


PrisioneroEnArgentina.com

Noviembre 7, 2017


 

EL PROBLEMA DEL TERRORISMO

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Por Carlos Españadero.

  El terrorismo al igual que la guerra o cualquier actividad de la naturaleza que sea, no es igual. Cada una de éstas puede tener “cuestiones parecidas”. Pero esto nunca puede ser asumido de tal manera que exista una formula común para enfrentarlo.
  Es indiscutible, que esto no quita la importancia de estudiar cada una de las “guerras terroristas”. Y en función de esto sacar experiencias y enseñanzas, que ayude a enfrentar el terrorismo en presencia.
   Un aspecto esencial para los profesionales de la seguridad e incluso del accionar armado del aparato gubernamental, es tener en cuenta que así como en las FFAA, se hizo carne el estudio de la historia militar, no puede estar ausente en cualquier organización a nivel superior de la misma.
   Noto con preocupación, que muchos argentinos comparan los Montoneros o “erpianos” que asolaron nuestro país, con las que condujo Bin Laden y hoy Isis.
  Las condiciones de ejecución son tan diferentes, que seguramente habría fórmulas aplicadas en nuestra guerra civil, que no sirven para el Isis por ejemplo.
   Pero es inaceptable, que burocráticamente nuestros “expertos” crean que la metodología empleada durante nuestra lucha contraterrorista, es la que se debe aplicar. Y omiten tener en cuenta, los errores intrínsecos existentes en nuestra guerra.
 Existen muchas características, modos de acción y fundamentalmente consideraciones políticas que deben ser profundamente estudiadas, tanto a nivel estratégico como táctico.
  Desde Bin Laden, se dio vida a emplear al terrorismo como instrumento bélico contra países poderosos. Y en este sentido sus efectos pueden considerarse como la generación de un “terror” casi equiparable al que genera las bombas atómicas o de hidrógeno.

   Se debe tener en cuenta, que en la guerra convencional el enfrentamiento armado se encuentra encuadrado en un determinado territorio (teatro o zona de operaciones). Dentro de este se produce un salvaje enfrentamiento donde la mutua determinación es matar o morir.
    Pero la población recibe los efectos por vía indirecta,(la pérdida o incapacidad de sus seres queridos). No digo que en la guerra actual, la existencia de la Fuerza Aérea, puso a la población en serio peligro de su seguridad. Pero para esto, los países han instrumentado medidas de seguridad que permiten una “expectativa” de superar los efectos de los bombardeos. Habrá que reconocer; desde la II Guerra Mundial, el riesgo de los ataques aéreos se convirtió en un motivo de “terror”. Pero aun así, hay una mayor defensa que en una guerra contra el terrorismo.
   El terrorismo no tiene teatro de operaciones. Su lucha es abarcativa a cualquier lugar que resulte favorable a él. Abarca todo lugar donde hay no solo población sino elementos materiales que sirvan a sus efectos.
   Las Fuerzas de seguridad encuentran que los objetivos de ataque potenciales son tan numerosos, que hacen imposible cuidarlos a todos. Para peor la estructura terrorista posee integrantes de sus bandas, que viven en cualquier lugar, y por lo tanto aprovechando la liberalidad que tiene el modo de vida institucional de las naciones de hoy, es racionalmente muy difícil proporcionar una seguridad total a la población.
 El terrorismo puede producir un ataque en cualquier lugar, y puede atentar contra cualquiera, hasta niños o mujeres o ancianos o adultos que por necesidades de la vida debe concurrir a sus trabajos. Puede ser un objetivo, desde un “bunker” a un hospital o una escuela. Pero no se puede descuidar objetivos como embajadas e incluso instalaciones de las mismas Fuerzas de Seguridad o Fuerzas Armadas.
  Realmente, creo que es necesario un estudio profundo del terrorismo y en el caso concreto un estudio de las razones del mismo, de las personalidades que lo conducen, de sus propias medidas de seguridad, y de los proyectos que formulan.
  Posiblemente, se mantiene a pesar del tiempo, la necesidad de insistir en la “infiltración”, es decir de la posibilidad de incorporar a la banda de terrorista de personas “antiterroristas” que valientemente deciden arriesgarse a vincularse con estas organizaciones, para desde adentro ir anticipando indicios o evidencias de los proyectos de la banda.
 Y esto son preocupaciones de las bandas. Y generalmente lo normal es que aparte de las medidas de seguridad que toma (como es el “tabicamiento”) sean muy categóricos en las decisiones contra el infiltrado, que casi siempre supone la muerte del mismo.
  Esto hace muy difícil para un gobierno, el reclutamiento de infiltrados. Es una tarea ardua. No es lo que en la jerga policial se llama “buchones”. La selección impone encontrar potenciales héroes, decididos a dar su vida y soportar los peores tratamientos antes de morir. Para peor son personas que no pueden esperar reconocimiento de la sociedad, y su muerte es erróneamente ocultada por la Fuerza que lo tiene. Olvidan que para el terrorismo, es motivo de especial temor la existencia de infiltrados en su organización. Esto los lleva a desconfiar tanto de los propios que la conducción busca un constante “tabicamiento” que muchas veces limita ejecutar sus operaciones.

   Sobre esto debo esperar que muchos “experimentados” traten de aportar a sus instituciones ideas que ayuden a luchar contra el terrorismo.
  Siempre se debe tener presente, que la actividad del terrorismo, apunta directamente a generar terror en la población. No hay intermediarios. Estudiar y pensar sobre esto, es posiblemente un desafío para el siglo XXI, donde el “hábitat” de la población no debe ser afectada más  de lo debido, y mucho menos que con argumentos antiterroristas, se perjudique a la población. Aunque parezca increíble, la seguridad de la población es el cuidado de los aparatos de seguridad sobre ellos.
 Es seguro, que estudios severos sobre este problema, permitiría a las Fuerzas intervinientes a capacitarse como Fuerza de Seguridad que tiene algunas coincidencias con la metodología operativa del terrorismo, y la infiltración una preocupación indispensable.
Dios nos guarde. No basta con rasgarse las vestiduras. Hay que dar la batalla.
Carlos Españadero

 


PrisioneroEnArgentina.com

Agosto 19, 2017


 

CONSEJOS PARA MEDITAR, SIN TENER EN CUENTA, A PRIORI, SI SON BUENOS O MALOS

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 Escribe Carlos Españadero.
  En la vida militar y en la de las organizaciones de seguridad y policiales, no es nada común que entre las motivaciones para incorporarse a estas, exista predominantemente la obtención de dinero para alcanzar una vida suntuaria. En vez, pensando en la responsabilidad que adquieren ante la sociedad naturalmente surge la contracción al trabajo, más allá de las obligaciones propias de su función.
  Lamentablemente, muchas veces, el contacto con lo “suntuario” tergiversa la importancia, y se ve a militares o policías que parecería que le dan más importancia a éste que el trabajo. Y no perciben el necesario equilibrio entre éstas y su vida personal.
  Es por esto, que me ha parecido interesante las opiniones de un magnate que sin desconocer la prioridad de una vida placentera no olvida sentimientos y deberes que son naturales en cualquier ser humano.
Jack Ma, como muchos otros millonarios, ha insistido en que el dinero es una consecuencia y no una causa. Él mismo ha confesado que perdió importantes momentos de su vida por estar dedicado a los negocios. De ahí que en sus consejos para la vida se esfuerce en transmitir la idea de que ni el dinero, ni el trabajo deben convertirse en una prioridad absoluta. Esto es lo que dice al respecto:
Estamos aquí para disfrutar de la vida. Siempre me digo que nosotros no nacimos para trabajar, sino para disfrutar de la vida. Para hacer que la vida de los demás sea mejor y no para pasar todo el tiempo en el trabajo”.
Solo los tontos usan la boca para hablar, mientras que el inteligente habla con la cabeza y el sabio con el corazón”.
A veces puede darse el gusto de lamentarse, no existe nada malo en esto. Pero si se deprime regularmente y con frecuencia se queja de la vida, entonces esto se parecerá al alcoholismo. Mientras más bebe, más difícil será parar”.
¿Qué es el fracaso? No hay mayor fracaso que darse por vencido”.
“Si gastas todo tu tiempo en el trabajo, tarde o temprano te arrepentirás”.
Las oportunidades están ahí, donde los demás no las ven”.

Sueña en grande, pero trabaja como los pequeños”.

Ayuda a los jóvenes que quieren tener éxito, y recuerda que lo pequeño es hermoso verlo crecer“.
 
Carlos Españadero
Ma Yun, conocido profesionalmente como Jack Ma, es un magnate de negocios chino que es el fundador y presidente ejecutivo de Alibaba Group, una familia de negocios basados ​​en Internet. Wikipedia
Fecha de nacimiento : 10 de septiembre de 1964 (edad 52), Hangzhou, China
Patrimonio neto : 22.7 Billones de USD (2017) Forbes
Cónyuge : Zhang Ying
Residencia : Hangzhou
Niños : Ma Yuankun
Educación : Cheung Kong Graduate School of Business (2006), Universidad Normal de Hangzhou (1988)

 



PrisioneroEnArgentina.com

Julio 30, 2017



 

CAMARADAS -Tercera Parte-

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Por Carlos Españadero.

 

 

Señor Comisario Mayor Hugo A. Vaccarezza:
Hay muchas maneras de servir a la Patria. En la mayoría de las oportunidades, se nos presentan sin nosotros haberlo deseado o buscado. Y es que la Patria nos exige, más en esos casos, que demostremos nuestro amor hacia ella, viviendo las circunstancias que nos presenta. Hoy; quienes estamos castigados por delitos que no cometimos, seguimos sirviéndola, sin averiguar mucho si existen causas para ello, y sufriendo la peor condición que se le puede imponer a un patriota, como son el oprobio, el agravio, las difamación y la injurias de su pueblo y mirando a nuestras instituciones y camaradas que se encuentran beneficiados por sus legítimos derechos muchas veces pensando ¿Porque a mí?
No me alarma que el pueblo se manifieste de esa manera. Es un conjunto humano, fundamentalmente emotivo, que los lleva a vernos como secuestradores, torturadores, asesinos, violadores, apropiadores de bebés, “desaparecedores” y cuantas mayores palabras crueles les vengan a la memoria.
Pero me resulta extremadamente doloroso, percibirlo en alguien que pertenece a nuestras instituciones, y se llama camarada.
Calculo que Ud. vivió la trágica guerra civil que asoló nuestro país. Y sabe tanto como yo, que en todo grupo humano, existen seres humanos de todas las calificaciones que se puedan asignar. Desde místicos patriotas a execrables individuos, merecedores de nuestro máximo repudio.
Sin embargo, pienso que es muy difícil que un camarada que haya llegado al penúltimo grado de la jerarquía policial, ignore que la venganza del extremismo terrorista apuntó a nuestras instituciones y no a autores de esos actos repudiables.
A la vez, yo tuve oportunidad – que Ud. no tuvo – de estar en la cárcel tres veces, por la misma causa  y conocer a algunos de los autores que los “medios” publicitan. Y quizás de muchos de ellos, se debería hacer un análisis comprensivo de los momentos que vivieron, del lugar donde estuvieron, y de las exigencias abusivas a las que estuvieron sometidos. Y más que todo de la perversa manipulación a que con autoridad de “vida o muerte” le impuso una conducción política totalitaria.
Es seguro que veríamos en los miembros de la Policía y del Ejército que seguramente la motivación central de sus resoluciones se inspiraron en la alevosía con que el terrorismo arrasaba con nuestra nación.  No equivocaron al enemigo. Equivocaron los modos. Y esto de por sí es muy grave.
Seguramente habría numerosas explicaciones que se podrían dar. Algunas dolorosas, porque reflejan el egoísmo que nuestras instituciones estimulan con la impunidad, en sus integrantes,  para en muchos y lamentables casos convertirlos en secuestradores, torturadores, y todos los otros calificativos que enuncié en el segundo párrafo.
Aceptemos que el pueblo no lo sepa, lamentemos la poca catadura moral de los enemigos, que no solo incentiva el odio contra todos nosotros, sino que también impunemente se burla del Derecho, emplea jueces y fiscales prevaricadores, para satisfacer sus ansias de venganza y humillación
Esto me permite entender lo que el pueblo piense, que lo lleva a reconocer en cada uno de nosotros un perverso asesino en potencia, que busca afanosamente el momento y lugar para desatar sus pasiones.
Lo comprendo en el enemigo, que solo sabe odiar, y usando su poder lo vuelca contra nosotros.
Pero me resulta tremendamente doloroso, cuando un “par” nuestro asume la emotividad de nuestro pueblo o peor el odio de nuestros enemigos, para pretender sumarse a quienes nos pone a prueba buscando nuestro derrumbe y el de nuestros seres queridos.
Usted y yo sabemos que, en ese duro momento de la vida patria, los que violaron normas humanas sobre un prisionero, no han sido la mayoría. Y existían leyes para contenerlos e incluso sancionarlos. Muy por el contrario fueron activos y “seleccionados” por una superioridad que como nuestros enemigos, quiso arrastrarnos a nuestra propia destrucción, que es esencialmente moral. Y se preocuparon en no dejar huella de sus perversiones. Ante esto, los enemigos centraron en quienes actuamos a la luz pública, con decisión, convencimiento y energía, para combatir de la manera que impone la guerra.
Hoy hay unos 2000 entre condenados y procesados. Muchos no logran salir de su asombro. Muchos quebrados por distintos motivos, entre los cuales la edad no falta, se refugian en el amor de su entorno, y sufre muy dolorosamente la ausencia de sus camaradas.
Y esto hace más cruel su misiva de crítica hacia los argumentos del comisario mayor; como Ud.
Si bien durante mi vida he estado afectivamente muy cerca de mis apreciados “patas negras”, como el haber sido profesor de subcomisarios en la Escuela Superior de Policía, incluso de haber dado varias charlas en DIGBA, y haber organizado un curso en la casa de la Provincia de Buenos Aires durante un año, para oficiales recién egresados en forma gratuita y sin perjuicio de mis complicadas funciones en el Batallón de Inteligencia 601. Recuerdo los avatares de cumplir esta obligación, donde era el único profesor para dar todas las materias, sin posibilidad de reemplazo.
Pero todo esto, es solo para que nos conozcamos. En el orden personal, no soy afecto a tener amigos. Soy muy exigente, y me eduqué en la idea de no exigir lo que no puedo cumplir.
Al comisario mayor Claudio Kussman, lo conocí en la cárcel de Ezeiza, por lo cual usted me debe igualar con los narcotraficantes porque somos condenados por la “Justicia”. Mi simpatía inicial fue producto de mi afinidad con los “patas negras”. Pero a poco de andar conocí la dimensión personal de Kussman, que primero me asombró, y luego me inclinó a correr el riesgo de ser su amigo. Y no me arrepiento. Explicado esto, paso a sus comentarios: Ud. dice:
“Entiendo la vehemencia de Kussman frente a las adversidades que le toca enfrentar. Aclaro que en actividad fuimos contemporáneos y aunque nunca trabajamos juntos, guardo de él las mejores referencias en el ejercicio de la profesión.”
 Esté tranquilo las referencias si son como pienso, reflejan a su personalidad.
Me permito disentir y dudar de algunos pasajes de su exposición.
Me parece bien. Es su derecho. Y estoy seguro que Kussman piensa así.
En primer lugar, pienso que los hijos de uniformados o ex uniformados presos por delitos de lesa humanidad, no necesariamente son o fueron cooptados – se entiende que por sectores de la izquierda revolucionaria- para volverse en contra de ellos; sus padres. Puede ocurrir que siempre pensaron así y al alcanzar la adultez y cierta independencia económica y política, lo hacen público. Hay un patrón de singular importancia en la niñez y la adolescencia de esos hijos cuyos padres priorizaron el compromiso militar o policial en detrimento del compromiso familiar. Padres ausentes al fin, porque la madre suplía esa deficiencia. ¿Quién puede asegurar que esa ausencia no fue lo que provocó ese sentimiento de rechazo a todo lo que tenga que ver con la imposibilidad de construir afecto e interacción familiar, que ahora visibilizan con toda crudeza? Al fin de cuentas, confiesan que se sienten más acompañados hoy que antes, y no son pocos.
Supongo que Ud. extiende este concepto a toda la Policía y el Ejército. Con esto nuestra irregular situación deja de serlo. En realidad Kussman se refiere a nosotros, los presos políticos. Le recuerdo lo afirmado por él.
¿Que nos pasó? Estamos siendo sometidos a la estigmatización, destrucción, desmoralización, y aniquilamiento más cruel y artero de la historia. Nuestras esposas enferman y mueren. Los hijos son cooptados volviéndose los enemigos más crueles que pueda tener un ser viviente, lo cual no es mi caso. Hoy exitosa e inteligentemente, se lleva a cabo con nosotros una siniestra, maquiavélica e injusta acción, más peligrosa y continua que cualquier enfrenamiento armado o guerra que haya habido en este territorio llamado Argentina. “Nos usaron para enfrentarnos con toda la sociedad” como bien expresaran, a su nivel, los dignos y visionarios ruralistas.
  Le agrego algunos detalles: Ya he estado en la cárcel 3 veces (6 meses cada vez) a pesar de ser un ochentón. He visto muchos hijos que vienen a visitar a sus padres, La amargura, dolor y angustia que expresan no me hace pensar que sus padres no le dieron todo lo que debían. Kussman se refiere a hijos que se han manifestado en contra de sus padres públicamente, que según mis cuentas no llegan a más de 5/6. O a otra cantidad similar de hijos que las exigencias de sus vidas y las exigencias carcelarias no pueden ser compatibilizadas. Me imagino que un profesional como Ud. debe saber que para ingresar y salir de la cárcel, el visitante es requisado, Y que esto hasta permite desnudar al mismo para revisar sus partes íntimas. Y aunque sé que para Ud. esto lo realiza una persona del mismo sexo, existen algunas que podría llamar “marimachos”. ¿Esto lo puede comprender? ¿Le parece bien que si usted, estuviera en nuestro lugar, su hija, quizás adolescente sea requisada? Y le aseguro que esta actividad es ordenada por la “superioridad” (juez, ministro, congreso, PEN, director de la cárcel, o nadie, etc.). Claro que si para usted, somos iguales que los policías narcotraficantes, podemos tener algo que ver con las drogas.
  Para sacarle las dudas, le informo que Kussman tiene un solo hijo y una esposa que es una heroína luchando por la causa de su marido. El hijo lo ama a su padre, pero no solo por esto, sino por la dignidad, la virilidad y su inclaudicable decisión de luchar contra la injusticia que sufre hasta su muerte. usted, sabrá seguramente que el comisario mayor Kussman logró la prisión domiciliaria (que se la pueden cambiar en cualquier momento) luego de casi 36 días de huelga de hambre? ¿Ud. me imagino habrá hechos cosas semejantes, a lo largo de su vida? Realmente lo envidio, porque a mí me cuesta ir en ayunas a sacarme sangre.
  Siguiendo su ordenada exposición usted, dice: En segundo término, dice Kussman, que “nos usaron para enfrentarnos con toda la sociedad”. ¿Por quienes se sintieron usados? No me queda claro.
  Posiblemente Ud. vive – y lo felicito – alejado del país donde vive. Me imagino que nunca escuchó un discurso de Hebe de Bonafini, o de Carlotto, o de la propia Cristina cuando era presidente. Habrá tenido oportunidad de escuchar la afirmación de estas “que se pudran en la cárcel”. O que si bien la ley autoriza a los 70 años a ser enviado a prisión domiciliaria, para nosotros esto es muy difícil de lograr. Quizás no tuvo oportunidad de escuchar por TV, los dimes y diretes referidos al 2×1. Y pensará que lo que dicen de nosotros es tan cierto que lo merecemos más que los policías narcotraficantes o los corruptos. O aquellos que disfrutan  de suntuosas propiedades y esplendidas vidas respaldadas por el producto de sus “capacidades de ahorro de sus modestos sueldos” o de “sus geniales empresas atendidas diligentemente cuando se encontraban en actividad, quitando “un poco” de tiempo y capacitación para prevenir la seguridad de sus conciudadanos.
   Señor comisario mayor: me parece una enormidad suponer que Ud. no sabe que los presos políticos han sido enfrentados con la sociedad.  Yo le sugiero humildemente que se trate de informar.
Razona lo siguiente: En tercer lugar la muerte no tiene lógica, de modo que no somos ancianos porque estemos más próximos a ella. Insisto que la muerte no discrimina por edad, ancianos o jóvenes, niños o adolescentes. Solo se es anciano por los hábitos de vida, la edad es una circunstancia biológica que nos permite solo el hecho de haber cumplido y seguir cumpliendo más años de existencia que otros.
  Esta afirmación me impresiona. En realidad Kussman lo dice antes que Ud. Se lo agrego: “Quienes de afuera nos quieren ayudar nos dicen ancianos. Demostremos que solo lo somos por estar próximos a la muerte. Que interiormente todavía fluye sangre de la buena, y que también podemos producir hormona de adrenalina, como en el pasado. Los actos heroicos, si realmente se llevaron a cabo, ya fueron, fenecieron. Quien supo dominar el miedo, tiene la obligación de seguir haciéndolo hasta el último día de su vida. El valor de verdad, se lleva adentro de siempre y para siempre. Solo es una condición que se tiene o no se tiene. Demostrémoslo.
  Kussman habla de los que nos quieren descalificar tratándonos “como ancianos”. Y nota con pena, que algunos de nosotros no estamos luchando contra el oprobio y la injusticia, No creo sea difícil de comprender.
 Sigue Ud.;  Cuarto, el miedo es un estado, un sentimiento natural de preservación frente al peligro de una amenaza real o imaginaria; tener miedos nos puede salvar la vida. No me parece atinado tratar de reprimir el miedo, entendido como la ruptura del freno inhibitorio. Si de acciones reivindicativas se trata, lo más lógico sería hablar de tener alto el umbral de la autoestima, y aquí si, el valor de la autoestima se lleva siempre hasta el último día de la vida como nos propone el opinante.
  Comparto con usted, que el miedo es una saludable indicación para preservarnos del peligro. Pero curiosamente si uno es policía es un recalcitrante desobediente de esta indicación. ¿Usted se imagina un policía que tiene miedo antes de iniciar un allanamiento a una casa sospechada de hallarse en ella asesinos decididos a luchar a muerte? Por algo sostengo que la valentía es cuando se siente miedo y se lo supera por una decisión firme de la voluntad. En cuanto a “las acciones reivindicativas” no creo sea el caso. ¿O será reivindicación pretender ser juzgado a derecho, según la Constitución Nacional y las leyes? No creo que usted, piense que muchos de los que estamos en esta situación “somos represores, torturadores, secuestradores, ladrones, violadores o “desaparecedores”. Estamos por ser militar en mi caso y policía en el caso de Kussman. Usted hoy podría estar entre nosotros, porque en principio tiene la misma situación de Kussman.
 Fíjese las paradojas de esta situación: a Kussman cuando sospecharon de él, se presentó espontáneamente y teniendo su vida resuelta en EEUU, se quedó para que la “Justicia” lo juzgara. No hicieron nada y tres años después lo enviaron a la cárcel donde permanece sin haber cambiado su situación de “supuesto” delincuente de lesa humanidad.
  Le hago un comentario. Mientras estuvo en libertad, Kussman iba a visitar a sus camaradas de “lesa” en la cárcel, y se indignaba cuando veía a un agente de policía de Monte Grande que no hizo nada viviendo en prisión desde hace unos 4 años. A mi juicio eso es camaradería. No se confunde con solidaridad con un delincuente, sino con un policía modesto inocente, que vivía penosamente el “vía crucis” que le tocaba vivir. Seguro que usted, disfrutando de su libertad no cuestionada, debe estar visitando a camaradas que están imputados del mismo delito que podría estar sufriendo Ud.; ser de “lesa” por ser policía.
 Pero remata su opinión con la siguiente: Quinto, ¿fueron las autoridades gubernamentales o los jueces quienes dispusieron compartir prisión con los policías narcos? Si fue el gobierno es una intromisión inaceptable en otro poder del Estado como el Judicial. Si por el contrario fue éste, está dentro de su competencia elegir el lugar de detención, que supongo ha sido por cuestiones de seguridad. ¿Para quién o que sector es indigna esa convivencia obligatoria?; es necesario aclararlo, porque ellos, los policías o ex policías narcos, pueden pensar lo mismo de los presos por delitos de lesa humanidad, bajo el supuesto que son corruptos en el negocio de la droga que los enriqueció, pero no mataron, no torturaron, no desaparecieron a nadie ni se apropiaron de bebés, ni obligaron por medio de una coacción irresistible a nadie, a ser parte de un plan criminal.
  ¿Ud. cree que puede haber razones de seguridad para que personas mayores de 70 años, sin apoyo de ninguna naturaleza, sean capaces de poner en riesgo la seguridad de una cárcel del silo XXI? ¿Y en esto igualar a policías narcotraficantes, de unos 30 años, muchos de los cuales ya vienen en sus alforjas delitos cruentos?
Pero lo lastimoso es que crea que los de “lesa” de hoy son los verdaderos delincuentes de lesa. Los que han matado, torturado, secuestrado; fueron “desaparecedores”, se apropiaron de bebés, u obligaron por una coacción irresistible a ser parte de un plan criminal.
Si su deseo de ser camarada, lo hubiera llevado a conocer el tema de los presos políticos, hubiera descubierto que los presos de hoy, son personas ajenas a esta caracterización, pero que se ha necesitado ensuciar por los autores de este nuevo plan criminal´. Y no solo hay razones políticas sino también económicas.
Sexto, para finalizar, más allá de la proclama de nuestro camarada, me gustaría saber ¿qué significa decir “BASTA”!!!
“BASTA” quiere decir: Basta de difamar, calumniar, humillar, inventar acusaciones e imputaciones sobre personas que si bien son policías como en este caso, no son los autores de lo que se dice. Que no haya una escuela de testigos donde se le enseña a éstos a declarar de forma de lograr que la justicia suponga (“como Ud. también”)  tomando la suposición como prueba. Que se cumpla la Constitución Nacional, como el artículo 18, o el Pacto de San José de Costa Rica  como el artículo 8, 9 y 11, o la ley argentina sobre el Estatuto de Roma, en su artículo 13. Como verá nuestro “BASTA” no es violento, ni reivindicativo.
Como se dice a los jueces me despido: Dios guarde a Ud. Será justicia. Carlos Españadero, condenado a prisión perpetua sin haber cometido ningún crimen, por un gobierno vengativo.

 

 

My. (RE) Carlos Antonio Españadero. Argentino, nacido en 1931, militar, técnico de inteligencia, dedicó sus estudios a la inteligencia estratégica, la estrategia, la seguridad y el contraterrorismo. Se desempeñó como profesor de Inteligencia, en la Escuela Superior de Policía de la Provincia de Buenos Aires; en la Academia Superior de Estudios Penitenciarios y en la Escuela de Inteligencia de la Fuerza Aérea. Fue profesor de geopolítica, en la Universidad Nacional de Mar del Plata (Bs.As.), Departamento de Geografía, y profesor de Antropogeografía y geografía histórica en el CONSUDEC (Consejo Superior de Educación Católica), Departamento de Historia. En 1980, produjo dos trabajos para el departamento doctrina de la Jefatura II – Inteligencia del EMGE del Ejército Argentino, titulados: “Experiencias y enseñanzas de los ataques terroristas a los cuarteles” y “Experiencias y enseñanzas de los homicidios cometidos por los terroristas”. Posteriormente, continuó perfeccionando sus teorías sobre el terrorismo, los sistemas de seguridad, la conducción y la filosofía de las ciencias. En el 2001, publicó un trabajo confeccionado en equipo con el Dr. Eduardo Jorge Parisi (actualmente en Italia): Seguridad contraterrorista. Tiene en preparación varios trabajos más, próximos a su publicación.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Julio 29, 2017


 

UNA MANERA DE CORRUPCIÓN

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Por Carlos Españadero.

 

 

  Nuestro país en el tablero de posiciones sobre la corrupción ocuparía el puesto 100 entre 180 intervinientes. Es decir un poco más debajo de la mitad. No soy amigo de señalar debajo de qué países o arriba de cuales. Esto apunta a subestimar o sobre estimar a los nombrados.

    Lo importante es el puesto que ocupamos. Y no es caprichoso entender que el Poder Judicial es un protagonista de esta lamentable situación. Sin embargo, el país no solo tiene a este poder. Tiene el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, El primero responsable que hacer cumplir las leyes y el segundo nada menos que hacerlas.

    Si entendiéramos honestamente al Poder Judicial se desenvuelve esencialmente con jueces, cuya razón de ser les exige ser esclavos de la ley.

     Y el sistema republicano exige que los tres poderes aunque sean independiente uno con relación al otro, son inevitablemente necesarios entre sí. Esto porque deben configurar un sistema y esencialmente porque tiene la responsabilidad de conducir una nación.

     No es cuestión de decir desde un poder, que esto es responsabilidad del otro. Más si un poder cree que el hacer de uno lesiona el deber del otro, tiene que intervenir. Para eso, hay uno que hace las leyes que debe ejecutar otro y uno que debe hacer cumplir las leyes que se promulgan y juzgar a personas o grupos para exigir que se cumpla la ley y para ejemplo se sancione al transgresor.

     Si el sistema funciona, la conducción se materializa. Si no funciona, el caos está al final del camino.

  Y el camino del caos tiene muchas alternativas, entre las cuales la soberbia de los representantes que creen que dejan de serlo cuando están ocupando cargos para los cuales el pueblo los ha elegido, y se convencen que ellos representarán a los que piensen como ellos. Pero hay otra alternativa muy grave,son los caminos de la corrupción.

   En general la gente identifica corrupción con apropiación de bienes materiales a partir del poder de un funcionario que lo utiliza para sus propios fines. Sin embargo creo que existen otras maneras de corrupción que producen mucho daño y lo que es peor burla a la ley poniéndola a su servicio.

   Dentro de los múltiples caminos de la corrupción, un cáncer que destruye al país es lo que llamo “corrupción cultural”. Ésta es la que produce otros países importantes que forman en sus universidades e institutos a naturales del nuestro, inyectándole una inmejorable cantidad de conocimientos, pero entre ellos las ideas que conviene a la nación formadora. Es un método sencillo de dominación. Darles una sobresaliente capacidad para gobernar y cuando ocupen cargos sean mas que todo representantes de ellos. Y dejo claro que no veo mal la capacitación en el extranjero, que nos pueden mejorar lo nuestro. Digo a muchos que vuelven convencidos que tenemos que ser como el país que lo capacitó, sin entrar a analizar cual es el interés de Argentina y el costo que se impondría a su población para terminar siendo satélite de otro. Esto muchas veces desvirtúa eslogans como “Argentina abierta al mundo” (buena frase pero hay que ver el contenido), o Argentina revolucionaria (que impone saber a cual revolución se refiere).

  En la década de los 60 y 70, recuerdo que se capacitaron en Cuba para destruir su país, y la Escuela de las Américas que capacitaba para ser satélite de EE UU. Tampoco pasa desapercibido la formación de economistas en diversos países capitalistas donde le enseñaron las recetas para seguir siendo dependientes. Esta corrupción cultural, llena de títulos y medallas, son un problema mayor que  solo podría disminuirse con un nivel intelectual de quienes pretende dirigir el país hacia mejores destinos.

   Pero el marxismo volcó su lucidez emotiva hacia la “conflicto armado no internacional”, que se identifica comúnmente con “guerra civil”. Y esta es la más cruel experiencia que puede vivir una nación. Rompe la cohesión interna de la nación. Lo que hoy llaman “la grieta”. Y mientras no se manifiesta la lucha armada dentro de la población, durante el estado “cuasi pacífico” lucha por apoderarse del poder político de cualquier modo. Y esto es otro camino de la corrupción.

    En nuestro caso, ha hecho pie en sectores del Poder Legislativo, pero esencialmente del Poder Judicial. Y éste ha dejado de ser esclavo de la ley, para ser esclavo de una venganza cruenta contra quienes lucharon en su momento del explendor terrorista durante la trágica década del 70.

      Es seguro que como en la mayoria de las guerras civiles, la crueldad y la perfidia que despierta,  hace ver al enemigo como de otro planeta, enceguece a muchos combatientes de todos lados, que analizados en frio, generan un sentimiento de rechazo y hasta de manifiesto repudio, al observar increíbles conductas que superaron la perversidad que el ser humano ofrece en esas circunstancias.

       Es razonable, que algunos afectados por todo esto haya golpeado las puertas de las Justicia, para reclamar derechos conculcados, perfidias cometidas, acciones repudiables. Pero el Poder Judicial queda impotente ante la ausencia de la ley. Y la venganza buscó afanosamente transfigurar la razón de ser del Poder Judicial. Éste dejó de ser esclavo de la ley para pasar a ser un órgano más de lucha fratricida, persiguiendo a los que no debía perseguir.

   Es así que la ley se transformó en una formalidad para justificar la venganza, la prueba legal fue solo la “suposición”, el testimonio en una declaración novedosa de lo que no se pudo haber visto, la condena una imperiosa necesidad, y convirtió a las cárceles en “centros clandestinos de detención, para adultos mayores que en una suerte de condena formal a muerte, se los sometió a una atención final para un mal morir.

   ¡Y esto también es corrupción!

 

 


My. (RE) Carlos Antonio Españadero. Argentino, nacido en 1931, militar, técnico de inteligencia, dedicó sus estudios a la inteligencia estratégica, la estrategia, la seguridad y el contraterrorismo. Se desempeñó como profesor de Inteligencia, en la Escuela Superior de Policía de la Provincia de Buenos Aires; en la Academia Superior de Estudios Penitenciarios y en la Escuela de Inteligencia de la Fuerza Aérea. Fue profesor de geopolítica, en la Universidad Nacional de Mar del Plata (Bs.As.), Departamento de Geografía, y profesor de Antropogeografía y geografía histórica en el CONSUDEC (Consejo Superior de Educación Católica), Departamento de Historia. En 1980, produjo dos trabajos para el departamento doctrina de la Jefatura II – Inteligencia del EMGE del Ejército Argentino, titulados: “Experiencias y enseñanzas de los ataques terroristas a los cuarteles” y “Experiencias y enseñanzas de los homicidios cometidos por los terroristas”. Posteriormente, continuó perfeccionando sus teorías sobre el terrorismo, los sistemas de seguridad, la conducción y la filosofía de las ciencias. En el 2001, publicó un trabajo confeccionado en equipo con el Dr. Eduardo Jorge Parisi (actualmente en Italia): Seguridad contraterrorista. Tiene en preparación varios trabajos más, próximos a su publicación.


 

PrisioneroEnArgentina.com

Julio 13, 2017


 

POLÍTICA DE ESTADO “DE FACTO”

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 Escribe Carlos Españadero.

 

Nuestra dirigencia política se ha desarrollado con una vocación de ilegalidad constante.
Cuando era joven, era corriente saber que los cuarteles eran frecuentados por dirigentes políticos que consideraban necesario el “golpe de estado”. O éramos invitados a reuniones muy “coquetas” donde se producía un acercamiento personal. Para ello nos alababan con hermosas palabras y más que todo, describían terribles desgracias que podían suceder a nuestro país si no aceptábamos que había que derrocar al gobierno. Y leves insinuaciones a nuestra falta de valor cuando manifestábamos nuestro desacuerdo. Por supuesto no se necesita ser hombre de derecho para percibir que estaban proponiendo una ilegalidad. Pero ilegalidad existe cuando se hace y no cuando se habla.
Como nunca fui un militar importante, tuve la suerte que salvo en tertulias amigables donde se expresaban opiniones que definían una mirada de simpatía hacia el golpe de estado, no veía más.
Gracias a Dios. Para “tocar” a algún militar, lo normal era de jefe de unidad (teniente coronel o coronel, cuando no algún general). Yo hablo cuando era subteniente y hasta capitán.
Mi obsesión era el trato con mis subalternos, entre los cuales existía una gran cantidad que eran soldados. Y estoy seguro, que a través de ello aprendí lo que es mi pueblo. Anualmente conocía entre 150 a 200 soldados, y más profundamente hasta teniente a unos 50. Y en ellos veía una pintura de lo que es nuestro pueblo.  Y aprendí a amarlo. ¡Cuántos diálogos sostuve con ellos que me enseñaron cosas! Y conste que no era un superior que saliera del reglamento.
Mi teoría era que, con mis subalternos, el reglamento, pero con sentido humano. Para mis superiores, el reglamento que no solo me obligaba, sino que me defendía. Para el militar en la paz, el reglamento es la ley militar. No está escrito en broma ni para que se lo burle. Está para ser cumplido.
Nuestra dirigencia política noto, se educó con otras normas. Le ley es algo formal. La cumplimos si nos conviene. Si no la burlamos. Y si así no se logra nada, se la viola, eso sí con un racimo de argumentos ideológicos donde la democracia, la libertad, la dignidad y otras yerbas son manoseadas con hermosas palabras.
Los tiempos cambian. Y con ello los “caballitos de batalla”. Las hermosas palabras están de moda o cambian con otras nuevas más sensibles para la población. Hoy el culpar a los derechos humanos, de toda la ilegalidad que late dentro de ellos.
Dentro de este marco, se ha puesto de moda la frase: “política de estado”. ¿Qué es eso? Si bien no hay una definición indiscutible, podemos intuir que apunta a evitar los enfoques divergentes de sectores políticos que confrontan violentamente contra otros. Y si vamos a la expresión ideológica es muy bueno.
Argentina es un país fracturado, con una dirigencia política incapaz de buscar un sentir común como nación. Entonces se mantiene un quiebre permanente de su frente interno. Basta ver en economía la lucha entre “los capitalistas” y los “nacionalistas” (que desarrollaría en otra oportunidad). Esto conlleva que, por la vía democrática, los gobiernos cambian y sea una línea u otra necesita tirar abajo lo que hizo el otro. ¿Y la población que decide por el voto? Ante las dos líneas que hacen un buen “marketing”, la ciudadanía parece que alternativamente les da oportunidad para que encontremos el país deseado. Pero si observamos las expresiones de su voto, interpreto que se inclinan más a las ideas “nacionalistas” que a las “capitalistas”. Pero ambas albergan aspectos muy negativos, en los cuales la corrupción quiebra toda esperanza.
Los “capitalistas” sueñan con las inversiones extranjeras y se baja los pantalones ante el “capitalismo salvaje” cambiando soberanía por una “feliz dependencia”. Los “nacionalistas” es un amplio abanico va desde la idea de crear su propio capitalismo hasta el que quiere hacer la guerra mundial contra el capitalismo internacional. Son miradas muy diferentes. Cada una de estas busca el poder. Y si es diferente de la línea gubernamental que se va, cambia en 180ª todo lo que se ha hecho en el país. Luego una política de estado parece ayudar a evitar los cambios bruscos que al final sea para un lado o para el otro, perjudica a la población. Nuestra Argentina vive en el cambio, y nuestra población (que es lo más importante que tiene una nación) es golpeada por los efectos que no son motivos de preocupación real (es decir de hechos) de nuestra dirigencia. Cada uno cautiva con sus palabras y actúa pensando más en cómo convertir su cargo gubernamental en una tarea laboral cómoda y rendidora.  Y esto se agrava con la tendencia al caudillismo que ha desvirtuado la vida de los partidos políticos. Todo esto transforma a la política de estado en algo no solo positivo sino necesario.
Pero nuestra dirigencia, vocacionalmente ilegalista, quizás por haragana o por usarla a su albedrío, no quiere legislar sobre esto.
Hay que notar que, en un país, las normas de juego son imprescindibles para convivir e incluso para desarrollarse. Y las normas de juegos son las leyes.
Si fuera yo, propondría una ley sobre política de estado que diga que hay que cumplir las leyes y modificarlas dentro de las normas que se establecen para modificarlas. Esa podría ser una buena política de estado.
Pero el problema básico es establecer como se da forma a “una política de estado”. Parecería obvio que hay que legislar sobre esto.
El primer problema es ubicarla en el marco legal. Una política de estado debería ser superior a las leyes. Porque si es igual no es necesaria. Debe ser inferior a la constitución, salvo que se modifique ésta.
En nuestro país hay dos niveles legales: La constitución nacional y las leyes que se deben fundamentar en la constitución nacional. Una ley referida a la política de estado” debería ser superior al mecanismo legislativo para sacar una ley. ¿Por qué? Porque si no una ley modifica otra, y la política de estado puede cambiar según las mayorías, que normalmente son cambiantes. Entonces no hagamos una política de estado, dejamos la ley y basta.
Otra solución es convocar a una constituyente y dentro de la constitución establecer como se establece una política de estado que garantice su continuidad a pesar de cambiar los gobiernos, y también cómo puede ser cambiada, sin necesidad que se convoque a una nueva constituyente. Por ejemplo, imponer que debe ser una ley que debe contar con el 80% de los votos y sea aprobada por un referéndum vinculante. Tanto para ponerla en vigencia como para cambiarla.
Nuestra dirigencia pretende omitir “este detalle”. Y por lo tanto el Dr. Lorenzetti puede establecer una política de estado, o el Dr. Kunkel o mi tía si se le ocurre. No hay norma que limite establecer una política de estado. Puede darle vigencia algún buen periodista con “plafón” sea Víctor Hugo, o Asís, o Laje, o en un programa de debate político periodístico.
En consecuencia, los presos políticos hasta ahora no estamos afectados por ninguna “política de estado” que no tiene vigencia en nuestro andamiaje legal. Solamente estamos sometidos al Poder de la Corte Suprema de Justicia, que, en vez de establecer jurisprudencia sobre su conducta anticonstitucional e ilegal, prefiere asombrarnos por una “política de estado” carente de vigencia en nuestro país, dictada (al modo de una dictadura) por el Dr. Lorenzetti con sus amigos.

 


Carlos Españadero

PrisioneroEnArgentina.com

Mayo 16, 2017


 

Acto por la libertad a EMILIO NANI y a todos los PRESOS POLITICOS

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PrisioneroEnArgentina.com

Mayo 15, 2017


 

LA GUERRA INTERNA

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 Escribe Carlos Españadero.

 

La literatura militar, se ha dedicado más frecuentemente a la “guerra internacional”, que ha permitido denominarla “guerra convencional” habida cuenta que se han escrito documentos internacionales que aspiran a reducir las nefastas consecuencias de la misma. A la vez, hay muchos trabajos de políticos y militares que la han estudiado, sea para hacerla mejor (para matar) o para hacerla más humana. También las naciones que han hecho de la guerra, un negocio más, han mejorado día a día la eficacia de las armas, con el criterio de hacerla más mortal para la mayor cantidad de personas, Eso sí, viendo de reducir el sufrimiento de los que mueren o los objetos culturales que son declarados “patrimonio de la humanidad”.

   En vez, sobre la “guerra interna” no existe el mismo entusiasmo. Y esto va desde los políticos, hasta los militares.

   En todos se manifiesta la preocupación de no igualar a la guerra convencional con la guerra interna.

  Y este esfuerzo, se manifiesta en la preocupación de no identificar como enemigo al que lucha contra uno, “para no darle estado de beligerante”

   En mi libro “El problema del terrorismo” explico mi posición sobre el “enemigo”. Expreso:

   “Esto ocurre, porque en la guerra, no hay ninguna ley para combatir o para matar al enemigo. Las pocas que existen, se refieren a cuando el enemigo se rinde o para el tratamiento de heridos o con respecto a los muertos encontrados.”

  • “Lo que existe para los militares, son los reglamentos que indican como realizar las matanzas colectivas para llegar al aniquilamiento del enemigo.”

  • “Tampoco se habla de ningún juez, para juzgar a un enemigo. No es necesario. Al enemigo se lo mata y ahí queda.”

  • “Además, al enemigo se lo va a buscar para matarlo o para que se rinda. Si alcanza a rendirse antes que lo maten, no hay que someterlo a ningún juez, porque no cometió ningún delito. Sencillamente es enemigo.”

  • “No tendrá pena ni castigo. Va a un campo de concentración porque de alguna manera hay que tenerlo inoperante para la guerra.”

  • “Y aquí es necesario que hablemos de lo que es enemigo”.

  • “El enemigo es un ciudadano del país que combate contra nosotros. No es un delincuente. Por lo tanto, no hay ningún delito que ”

  • “No se lo mata como castigo, sino como ejercicio sistemático de la violencia. Humanamente puede ser más virtuoso que nosotros. Eso no está en cuestión.”

  • “Nadie le enseña a un militar que debe discutir las razones de la guerra, ni trate de convencerlo de la razón de su causa.”

  • “No se encuentran y toman el café con leche juntos. Porque si bien en la guerra lo usual es matar, es difícil matar sin odio, más cuando no se es un asesino.”

  • “Por lo tanto, al enemigo se lo odia, y la motivación más común son los propios muertos por un lado y la supuesta razón de nuestra causa. Los propios muertos, son un estímulo muy fuerte.”

  • “El compañero que convivió con uno las carencias de la guerra, sobrellevó las luchas a muerte, incluso muchas veces le salvó la vida; el compañero permanente, que reemplaza a la familia y a los seres queridos las 24 has. del día, que se ve morir horriblemente, muchas veces despanzurrado por los disparos; impulsa a apretar los dientes y buscar la venganza. ¡Y la venganza está en matar enemigos! A medida que la guerra avanza, el odio hace natural matar enemigos.”

  • “A la vez, el enemigo no tiene una entidad para toda la vida. Es mientras estén en guerra. “

  • “Cuando los Gobiernos acuerdan la paz, el militar se queda sin enemigo. No es fácil, dado que el odio almacenado durante la lucha queda sin destino.”

  • “Pero es ahí donde también la subordinación lo obliga. Ese enemigo que quizás un día antes de la paz, estaba dispuesto a matar, el día de la paz, debe estar en condiciones de abrazar.”

  • “Para lograr este artilugio emocional, en la historia se observa la educación bélica compatibilizada con la caballerosidad.”

  • “Los enemigos hasta ayer enfrentados a muerte, no impiden a unos detectar al caballero que se encuentra dentro de los otros.”

  • Y esto ¿qué tiene que ver con nuestro tema? Tiene y mucho. La tendencia en la guerra interna es no reconocer “enemigos”. Si se está en el bando gubernamental, los rebeldes son delincuentes. Si está en el bando rebelde, los gubernamentales son seres despreciables, mercenarios y crueles al servicio de algo presentado como deleznable, como la tiranía, el imperialismo, etc. etc.

  • Y ambos pueden tener razón. Pero esto se produce en el marco de un país que les es propio. Son combatientes del mismo país. El contenido emocional que proyecta produce la ruptura del frente interno de la nación. Y hoy los malabaristas de la palabra, la denominan “grieta”.

  • Lo curioso es que lo dicen asombrados. Todos siembran para profundizar la grieta, pero todos se quejan de que exista. Salvo en la verborrea de los que no saben nada de la guerra, los bandos en lucha no se llaman enemigos, se llaman delincuentes. Y esto es de nunca acabar. Porque como dije, los enemigos son circunstanciales, pero los delincuentes pueden ser permanentes.

  • Y entonces la “grieta” es para siempre.

  • Los europeos son más inteligentes que nosotros. Han proyectado el criterio de “enemigo” a los combatientes hasta el término de sus guerras internas. Y luego la paz, implico, aún a regañadientes que eran connacionales. Se dan cuenta que sino debilitan sus países.

  • Lamentablemente hay experiencias lamentables. Y el motivo es la influencia emotiva del marxismo

  • Hoy, en el siglo XXI, han quedado pocos rastros del pensamiento de Marx. Uno de ellos es la lucha de clases. El otro su internacionalismo.

  • Hablar de la lucha de clases, es tratar de polarizar a la población. La famosa tesis – antítesis, impone la división de un país en dos. Y esto es lo mismo que hablar de la grieta. Para peor, para el neo marxista no existe la síntesis, dado que él se ubica en una de las dos y solo supone el éxito de la suya. No hay una nueva situación. Es la imposición de su postura. Esto desdibuja la idea de la guerra. Ya no es una desgraciada circunstancia, es una agudización de la lucha y como tal un avance en la lucha de clases. Por otros medios

 En esta postura, para el marxista, no basta tener el poder. Solo es aceptable el monopolio del poder. Y esto hace que la guerra siga “aunque haya terminado”. No en vano, Mao Tse Tung afirmó que “la paz es la prosecución de la guerra por otros medios”[1].

Por suerte, toda inspiración en el “materialismo dialéctico” tiene dos vulnerabilidades: Impone que nadie puede pensar distinto. Sino es de la clase opuesta (sea por ignorancia, maldad, o divergencia). Por lo tanto, dialogar es una mala palabra. Lo correcto es disputar. Gracias a esta manera irreductible de pensar y hacer, se pelea con los propios marxistas.

Esto se debe en principio, que su dialéctica no explica por donde pasa el eje separador de las clases. El método es intuitivo, no reflexivo. Entonces es frecuente que varios marxistas juntos se pelean fácilmente, acusándose mutuamente de servir al imperialismo. Es decir, para uno la lucha es proletarios y burgueses, ¿pero a quienes ponen en la bolsa? Uno de los “lumpen a los obreros industrializados” contra el resto. Otros a los “obreros contra los empresarios”, etc. etc.  Esto ayuda a debilitarlos. Pero el problema que en cualquier clasificación que se busque, estamos los militares, los de la seguridad y peor si nos atrevimos a luchar contra ellos; como parte de la clase explotadora.

Digamos que “nos bancamos esta permanente preocupación”. Pero el problema es la población. Con gran habilidad han trasladado la lucha de clases a los problemas de la sociedad. Y una muletilla es, por ejemplo, el derecho de protestar. ¡Qué mejor que protestar, dado que es un derecho! Pero el arte es enfrentar. Alumnos contra maestros, obreros contra empresas, inseguridad contra policías, etc. Y se ha llegado al sumun, dado que, al asumir los problemas de género, lo encaran como la lucha de la mujer contra el hombre.

El producto es una sociedad enfrentada. Es el germen de la lucha de clases. Todos los días se abren grietas. Lo que pasa que de algunas ni nos damos cuenta.

Otro tema es su internacionalismo. Los marxistas son unidos a los extranjeros que piensan como ellos. No son amigos de todos los brasileños, o bolivianos, o cubanos o rusos. Lo son de los que piensan como ellos. El vínculo es casi superior al sentimiento de la nacionalidad.

Por lo tanto, la Patria pierde entidad. Su relación de “Patria” es el internacionalismo, es decir porciones de cada país, que piensan como ellos. Por lo tanto, en el poder, sus proyectos son confrontativos, o burladores del sistema legal. ¿Cómo se hace? Sacando leyes que niegan leyes fundamentales. Un ejemplo claro lo tenemos en la ley que establece que los desaparecidos de los 70, fueron 30.000. ¡Al diablo con la libertad de expresión! Es como el decreto 4161 de la revolución libertadora que prohibía el nombre de Perón.[2]

Bueno, ya es largo esto. Se la sigo en otra nota.

 

 

[1]     ¡Pobre Carl von Clausewitz!

 

[2]     Lo puede ver en Internet

 


PrisioneroEnArgentina.com

Mayo 14, 2017


 

LA CAPTURA DEL DETALLE. Un pantallazo al libro EL PROBLEMA DEL TERRORISMO de Carlos Españadero

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A mis doce años Frederick Forsyth era William Shakespeare. Solo mencionando los títulos en el orden en que los leí, y no en el turno en que fueron publicados, Los Perros de la Guerra, Los Archivos de Odessa y El Día del Chacal (Aún hoy una fabulosa novela, que hubiera sido más si -cambiando el curso de la historia- Forsyth hubiera asesinado a De Gaulle) eran dulces licores para mis ojos. Al final del día, Shannon o Peterkin Miller eran tan importantes como mis héroes deportivos. Luego, con una La Alternativa del Diablo tan llena de referencias y particularidades económicas, confieso que le perdí el rastro. Pero ningún autor de espionaje político me atrapó para darle una nueva oportunidad (A pesar de esporádicas lecturas, como El Fantasma de Manhattan o El Afgano, las que debí obligarme a terminar). O cambié. Descubrir no ficción y autores como Russell, Hitchens o Chomsky -tan iguales, tan distintos- abrió un abanico que mostraba que, sin importar la ideología, buenas ideas son buenas ideas. De todas maneras, hay una enorme diferencia entre una novela y un tratado o un ensayo, o una biografía o una entrevista. El Problema del Terrorismo es una hipótesis, una pregunta y una respuesta en suspenso. Si el Terrorismo es un problema o no (Al no tener solución) es el eje de las tribulaciones de Españadero y si bien no es Woody Allen -que, al no encontrarle significado a la vida, se dedica a hacer geniales bromas al respecto- el autor atrapa concediendo presencia a lo no excepcional y lo no excepcional es el comportamiento humano. Si todos -como generalmente decimos- somos tan buenos, tan honestos, tan compasivos, tan humanitarios (ese yo-yo interno que funciona como el mejor reloj suizo) no necesitaríamos de autoridades, de recolectores de impuestos y viviríamos despojados de la eterna inseguridad. La gran falla de Karl Marx y su idea romántica es que no todos somos iguales. Proclamamos que tenemos los mismos derechos, pero somos diferentes. Creemos en la paz, pero no somos pacíficos. Apreciamos nuestra vida y la de los nuestros, pero no las vidas de otros. Aplaudimos a quien nos dice lo que queremos escuchar, mientras nos pone un pie en el cuello. ¿Cuántas veces condenamos al terrorismo o al narcotráfico y vivimos en países que constantemente pisotean sus leyes, sus códigos, sus Cartas Magnas?

Algunas frases emanadas por Maquiavelo (“es más seguro ser temido que amado”) o atribuidas al gran Thomas Jefferson (“el árbol de la libertad debe ser regado con la sangre de los patriotas y de los tiranos”) pueden ser dirigidas tanto a terroristas como a estadistas, dictadores o  empresarios. Se debe ser cuidadoso con el contexto. Ha habido Terrorismo desde el comienzo de los tiempos y se han creado, escrito y vociferado incontables soluciones. Todas ellas expresiones de deseo. En nuestro tiempo, las Naciones Unidas han comprometido comisiones, politólogos y filósofos en busca de la piedra fundamental, y los resultados están a la vista. No han pasado doscientos años del fin de la segregación en Estados Unidos de América y aún no nos hemos dado cuenta de lo mal que se ha tratado a los esclavos. Pasarán otros doscientos para que aún no nos demos cuenta del daño infligido a los animales o al medio ambiente. Nunca, de la pena ocasionada a nuestros vecinos. Españadero lucha por salir de este laberinto irrespirable y lo consigue al localizar que el Terrorismo es uno solo, pero son varias sus caras. El mejor ejemplo es su pasaje sobre Kofi Annan y sus ideas para combatir este problema. Pero Annan mismo se convirtió -en Ruanda- en un terrorista al ignorar los informes desgarradores del Coronel Dallaire, quien estaba en las puertas del infierno, con su reporte de inteligencia fehacientemente comprobado. Hoy los resultados de la historia lo verifican.

Españadero es incansable y despliega con complicada simpleza los diferentes departamentos del Terrorismo. Así sea por ideales, fanatismo o ignorancia, es una adicción a la violencia que nadie puede curar, ni siquiera con los años. Pero esas ideas sobreviven y como la criatura de la película Alien, se desarrollan en el vientre y explotan en el momento menos pensado.  Al señalar la naturaleza de sus opiniones, Carlos Españadero puede comprender al terrorista y sus motivos, no al Terrorismo y a sus acciones. En un acto de Terror no hay -como bien diría el General Heriberto J. Auel- “Caballeros de la Guerra”.

El Napoleón y el Bola de Nieve de George Orwell vivían en la misma casa. Se puede estar en desacuerdo con el segundo, pero no es posible no temer al primero. Es como las muertes buenas y las muertes malas de las que habla Españadero. Los nazis contra los judíos, Stalin contra su propia gente, Estados Unidos y el incidente en Timor del Este. ¿Cuál es el verdadero bien en el sacrificio de unos pocos en beneficio de muchos?

Antes señalado, la concepción y ejecución de este notable trabajo va a dejar un montón de preguntas con múltiples opciones de respuestas. No hace apología del Terrorismo, pero si comprende su origen y sus motivaciones, aunque no las comparta, y si habla de los Estados que no analizan esas génesis y en oportunidades actúan como sus enemigos. La mesa de la controversia está servida. Solo faltan comensales que se atrevan a probar el primer bocado.

 

 


Fabian Kussman

email@PrisioneroEnArgentina.com

www.PrisioneroEnArgentina.com

@FabianKussman

Mayo 4, 2017


 

EL PROBLEMA DEL TERRORISMO. Un libro de Carlos Españadero

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Respetada lectora y lector:

No es necesario ser “experto” ni doctorado para opinar y expresar ideas sobre el terrorismo. Por este motivo, este trabajo está desarrollado para cualquier habitante de este mundo. No puedo dejar de señalar, que todos somos interesados, porque todos podemos ser víctimas, sin que se nos pregunte si somos “expertos”. Potencialmente somos víctimas; incluso los victimarios. La intención de este libro no es sostener o publicar que lo escrito es la verdad indiscutible. Por el contrario, sigo buscándola. Y para eso preciso su ayuda. Este trabajo es modestamente una hipótesis. Está a disposición para ser rechazado, criticado y más que todo mejorado. El publicarlo, solo expresa mi verdad sobre este tema a la fecha. Y supone que desde ahora deberé seguir pensando sobre esto, para perfeccionarla. Y en esto será importante conocer lo que piensan lo demás. Tenga Ud. la seguridad, que si logro que medite sobre esto, el objetivo del libro está logrado. Estoy seguro, que esto contribuirá para mejorar la manera de disminuir los efectos del terrorismo. Posiblemente, si a partir de esto, se logra mejorar la lucha (no violenta) contra el terrorismo, podré sentir que he cumplido parte de mi deber.

Carlos Españadero

 

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EL AUTOR

My. (RE) Carlos Antonio Españadero. Argentino, nacido en 1931, militar, técnico de inteligencia, dedicó sus estudios a la inteligencia estratégica, la estrategia, la seguridad y el contraterrorismo. Se desempeñó como profesor de Inteligencia, en la Escuela Superior de Policía de la Provincia de Buenos Aires; en la Academia Superior de Estudios Penitenciarios y en la Escuela de Inteligencia de la Fuerza Aérea. Fue profesor de geopolítica, en la Universidad Nacional de Mar del Plata (Bs.As.), Departamento de Geografía, y profesor de Antropogeografía y geografía histórica en el CONSUDEC (Consejo Superior de Educación Católica), Departamento de Historia. En 1980, produjo dos trabajos para el departamento doctrina de la Jefatura II – Inteligencia del EMGE del Ejército Argentino, titulados: “Experiencias y enseñanzas de los ataques terroristas a los cuarteles” y “Experiencias y enseñanzas de los homicidios cometidos por los terroristas”. Posteriormente, continuó perfeccionando sus teorías sobre el terrorismo, los sistemas de seguridad, la conducción y la filosofía de las ciencias. En el 2001, publicó un trabajo confeccionado en equipo con el Dr. Eduardo Jorge Parisi (actualmente en Italia): Seguridad contraterrorista. Tiene en preparación varios trabajos más, próximos a su publicación.


Carlos Españadero

c_espanadero@yahoo.com

PrisioneroEnArgentina.com

Mayo 2, 2017


 

LA GUERRA SIGUE SIENDO LO MISMO, PERO MÁS GRAVE

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 Escribe Carlos Españadero.

 

  • Me ha parecido interesante algunas reflexiones del Dr. Carlos Pellegrini expresadas con referencia a la guerra argentina – paraguaya y brasileña en 1866.

  • “El ataque paraguayo a Corrientes me hizo sentir la necesidad de servir a la patria atacada, con mi cuerpo, y mi propio sacrificio si fuera necesario.”

  • “Yo no constituía un caso aislado. Este era el sentimiento unánime entre los jóvenes que todavía no habíamos dejado las bromas y la superficialidad de la edad. De pronto deseamos ardientemente hacernos hombres al servicio de la Nación, con el fusil y la pólvora.”

  • “Fuimos a la guerra formando una legión especial que proveyó Buenos Aires, el Batallón Fui luego destinado al Regimiento de Artillería Ligera.”

  • “Tuyutí me viene a la memoria. Ver tanta gente masacrada tal vez influyó para que adquiriera esa intensa aversión a los alzamientos revolucionarios, cargados de violencia estéril.”

  • “Habíamos levantado las carpas al borde de un naranjal, y nuestras baterías estaban situadas entre los regimientos.”

  • “El estero que teníamos al frente era posible vadearlo por varios pasos. Antes del mediodía sentimos en la lejanía un toque de generala que inmediatamente electrizó el campamento. Instantáneamente el coronel De Vedia me ordenó subir con un gemelo de campaña a un mangrullo e informar lo que ocurría en el frente.

    “Trepé en un suspiro con la elasticidad de los 19 años y, al escrutar el horizonte divisé dos columnas de caballería enemigas que atacaban por el frente y por nuestra derecha, mientras una división de infantería se dirigía a tomar contacto con los brasileños.”

  • “Había subido al mangrullo dispuesto a no inmutarme si había fuego enemigo. Cuando comenzaron los disparos apreté más fuerte los gemelos y continué informando porque me había propuesto ni mosquear a pesar del silbido de las balas. Me mantuve ubicado en lo alto del mangrullo hasta que el mismo coronel De Vedia se percató de mi exposición y me ordenó bajar. Lo hice inmediatamente y como un rayo me precipité a mi puesto de combate.”

  • “El fragor del combate se hacía cada vez más violento. Cumplí con fidelidad mis órdenes y me aseguré que el fuego de las piezas a mi cargo se mantuviera a discreción. Procuraba producir el mayor efecto posible en los escuadrones enemigos que hacían un esfuerzo supremo por alcanzar nuestra artillería a cualquier costo.”

  • “Tan ofensivo era el ataque y cercano el asedio paraguayo que habíamos tomado fusiles y armas de puño y comenzado a balear las arremetidas más audaces que ya llegaban hasta los cañones argentinos. Un joven oficial paraguayo, desprendido de toda lógica y sin más sustento que su desesperado arrojo, embistió contra mi reducto para caer entre nuestros cohetes con un balazo en la cien. Un charco de culpa invadió mi conciencia: certera y cruel era mi puntería.”

  • “No pude sustraerme a la conmoción: era un hombre de aspecto hermoso, gallardo, que quedó mirando al cielo con la espada en una mano y el rostro con la expresión de audacia y soberbia con que había cargado.”

  • “El fragor del combate y el peligro hicieron que me sobrepusiera y continuara atendiendo el servicio de mi batería. Ahora nos sentíamos más libres de la presión de la caballería porque el ímpetu que la llevó hasta nuestros emplazamientos le había costado muy caro y empezaba a retirarse deshecha.”

  • “En cambio se había incrementado el fuego de fusilería, porque en el borde izquierdo del estero se encontraron las infanterías y numerosos compañeros nuestros yacían muertos y malheridos.”

  • “Vi al coronel Riveros, que había recibido un balazo en medio del pecho, caer del caballo y ser arrastrado lejos por la corrida aterrorizada del animal, de cuyo estribo colgaba.”

  • “Pero las fuerzas paraguayas no pudieron continuar su asalto y se retiraban con pérdidas tremendas.”

  • “Sin embargo, a eso de las tres de la tarde intentaron la última carga de Tuyutí. Pero ya para entonces fueron recibidos con el fuego unánime de toda la artillería argentina más el de dos batallones que habían sido dispersados en la mañana y se habían recuperado.

   El espectáculo fue dantesco; los pobres infelices fueron arrojados a una verdadera masacre, literalmente apuntando con sus pechos a la boca de nuestros cañones.”

  • “A las cuatro de la tarde todo había terminado. De los 24.000 paraguayos que se abalanzaron sobre nosotros, 10.000 murieron en ese campo y convirtieron los esteros de Tuyutí en una de las batallas más sangrientas de América.”

  • “Esa noche estuve taciturno. No dejaba de pensar en esa carga desesperada de la caballería paraguaya que terminó con un mayor muerto a mis píes de un tiro en la cabeza.”

  • “Me fui al catre farfullando entre sueños conmigo mismo que a pesar de todo yo no había buscado ni preparado el destino de aquel hombre. Pero no pude dormirme.”

  • “Volvía a ver los caballos con expresión de terror, a punto de estallarle los ojos, chorreando sangre, acicateados sin contemplaciones por los jinetes que iban a la muerte. Escuchaba los gritos de dolor y de furia; los juramentos, la cara y el olor de la muerte, como había dicho mi padre… ¡Qué valentía de esos varones!


 

PrisioneroEnArgentina.com

Mayo 1, 2017


 

EL PROBLEMA DE LA GUERRA CIVIL (CONFLICTO ARMADO NO INTERNACIONAL[1]

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 Escribe: Carlos Españadero.

 

Los militares como todas las profesiones, tienen limitaciones para tratar cuestiones nuevas o que rompen esquemas. En este caso, me referiré a una cuestión antiquísima, tanto que tendríamos que acercarnos a Adán y Eva. Pero, sin embargo, en el siglo XX y XXI, los encuentra medio “desnudos” para encararlo. Y cuando ocurre esto muchas veces se manotea a lo que se tiene para otra cosa, o a pensadores que han explicado cuestiones de manera muy valiosa, pero refiriéndose a algo distinto.

   Buscando una denominación para el tema, podría referirme a lo explicado por la OTAN después de la II Guerra mundial: Guerra interna. O por las mencionadas convenciones, Conflicto armado no internacional. O por los pensadores políticos o del derecho o sociólogos: guerra civil. En realidad, es una expresión más común, más antigua y popular. No selecciono a los marxistas, no solo por razones de buen gusto, sino por su habilidad de ser malabaristas de la palabra. Para ellos, utilizarían mejor la palabra “revolución” cuando luchan por alcanzar la dictadura del proletariado, y “contrarrevolución”, o “represión” o “nazismo” o “fascismo” si se refiere a los que lo enfrentan, en una fase superior, combatiendo contra la dictadura del proletariado.

   Yo creo que las más ajustada a lo que se quiere definir, es guerra interna. Pero los hombres de derecho han descubierto que se puede regimentar el pensamiento mediante leyes y decretos. Sabemos que hoy por ley, en la guerra de los 70 hubo 30.000 desaparecidos. Y el que discrepe, tendrá las sanciones pertinentes. Mañana podrán sacar una ley que diga que el ERP y Montoneros son los herederos de San Martín, y el que diga lo contrario deberá ir a la cárcel.

    Como se verá la “guerra interna” ya presenta problema para encontrar un título que ayude a definirla. Los marxistas, como digo buenos malabaristas de las palabras, tienen por ley, que si lo dice la OTAN está al servicio del capitalismo internacional y el imperialismo, y por lo tanto si la OTAN dice “Buenos días” esa frase pasa a encumbrar al imperialismo y a tratar de agredir a todo buen marxista que transita esta tierra, pese a sus tremendas disputas internas.

Juan XXIII

Martin L. King Jr.

George Patton

     Pero no hay que intimidarse, y por lo menos en mi caso, y aunque se enojen la denominaré “guerra interna”. Y para el neófito que lee esto, es lo mismo que decir guerra civil.

     Me voy a apartar de definiciones de muchos pensadores que definen a la guerra, de una manera que podríamos decir que es más simpática.

     Yo me animo aquí a explicarle que es una guerra convencional (que no es una guerra interna, pero es un punto de partida para entender el tema). Para ello recurro a lo que escribí en mi libro: “El problema del terrorismo”:

  CONCEPTO DE LA GUERRA

  • La guerra es un conflicto. Pero se desarrolla teniendo en el uso sistemático de la violencia un instrumento imprescindible.

  • Podremos decir que el uso sistemático de la violencia es proporcionalmente mínimo, dado que la estrategia en desarrollo, contiene aspectos económicos, culturales, jurídicos, sociales, etc. cuantitativamente más importantes. Pero al existir la primera, ya estamos en la guerra.

  • Por eso, de no existir violencia aplicada sistemáticamente, no hay guerra. Es un conflicto, que podemos denominar de otra manera (económico, financiero, de intereses, etc.).

  • Hay que destacar que generalmente, el estado de guerra, enfrenta a los beligerantes a una situación límite.

  • Una guerra entraña el peligro de marcar el fin de la existencia de una nación, con todas las consecuencias colectivas e individuales que esto supone.

  • O por lo menos, de cercenar su extensión territorial o su personalidad nacional. Es indudablemente, la Patria (ruego me disculpen aquellos que han convertido en pecaminosa esta palabra) en peligro de muerte.

  • Por lo tanto, toda la nación es convocada incluso por la fuerza (mediante la modificación del sistema legal imperante en la paz), y toda la población es obligada a participar, sea incorporando grandes efectivos al aparato armado, sea limitando derechos laborales, para producir materiales y equipos de guerra, sea estableciendo privaciones para el manejo financiero al servicio de las operaciones militares, sea ajustándose a medidas de seguridad limitativas de la libertad privada, etc.

  • En general, para una nación es una situación límite. Para hacer la guerra debe poseer una cierta preparación.

  • En un mundo como el nuestro, no existe adjetivo positivo sin utilizar en los justificativos de las guerras (la guerra justa, la guerra en defensa propia, la guerra para defender a Díos, la guerra para defender la democracia, la guerra para defender la libertad, la guerra para defender la justicia, la guerra por la justicia social, la guerra por el hombre nuevo, etc.).

  • Observe que nadie habla de la guerra para robar a otro, ni la guerra para obligar a un pueblo a ser explotado.

  • Casi ningún país tiene un ministerio de la Guerra (a principios de siglo XX, los había). El avance de la psicología y de los especialistas en acción psicológica ha logrado que todos sean de defensa nacional. ……¡Nadie tiene un ministerio de agresión internacional!

  • Pero es momento de escarbar un poco. ¿Qué es el uso sistemático de la violencia?

  • Amigo mío, el uso sistemático de la violencia es…matar en cantidad industrial. Y hacerlo con toda premeditación, mediante sesudas planificaciones que tienen por finalidad aniquilar al enemigo.

  • Muchos aclararán que aniquilar no es matar sino quitar la voluntad de lucha. Es cierto, pero para quitar la voluntad de lucha; en la guerra, se realizan matanzas colectivas.

  • Sabemos que alguien podrá pensar que se puede quitar la voluntad de lucha repartiendo caramelos o dulces, o enviando hermosas odaliscas.

  • Es probable, pero para eso no necesita emplear la violencia sistemática. Y entonces no será guerra. Será un conflicto donde intervendrán diversos ministerios que son más adecuados para el empleo de estos procedimientos.

  • No se hablaría de guerra, sino de un estado de paz, donde mediante el dulce o el sexo pensamos alcanzar nuestras finalidades.

  • Esto no lo sugiero, sino que lo muestra la historia, los documentos de las guerras, las directivas y órdenes que se han impartido, los reglamentos militares de cualquier país, las benditas leyes de la guerra escritas trabajosamente en Ginebra.

  • Y si decimos uso sistemático de la violencia, entenderemos que es una actividad (no digo arte, aunque para el caso es lo mismo) que se debe estudiar, ejercitar, entrenar para lograr continuadamente, “las mejores matanzas colectivas” (¡esto es eficiencia!).

  • Si Ud. es un activista de los derechos humanos, puede comenzar a juntar piedras para lanzarlas sobre mí. Pero le aseguro que esto es cierto.

  • Además, para conformar a un “idealista” de esta naturaleza, podríamos calmarlo afirmando que la matanza colectiva la podemos hacer con todos aquellos que él califique de nazi y por si acaso podemos agregar a los militares (a los que le prohibiremos que actúen como tales).

  • Ahora imagínese lo que es organizar un equipo de miles de personas adiestradas para producir matanzas colectivas. Necesita entrenadores (y disculpe si lastimo su sensibilidad). A la vez, hay que entrenarse para evitar que nos hagan a nosotros las matanzas colectivas.

  • Quedamos tranquilos porque esto es solucionado por las naciones constituyendo su aparato militar desde tiempo de paz.

  • Claro que tanto Ud. como yo lo aprobamos cuando hablamos de nuestra “defensa nacional”. Además, somos contribuyentes para sostenerlo.

  • Admiro a Luther King y a Juan XXIII, pero si hay guerra prefiero al general Patton o al general Rommel. O en Argentina a un militar como Seineldín.

  • Pero para encabezar la lucha por los derechos humanos, estoy seguro que podemos pensar en muchos, pero no elegiríamos ni a Patton ni a Rommel ni a Seneildin.

  • Esta posición irreducible, se fundamenta en que cada cosa tiene su función. Y consecuentemente, no podemos organizar una lechería para trabajar como una carnicería. Parece ilógico.

  • La guerra ha sido escrita como una aventura, como una película de suspenso, o como las proezas de un héroe (con el cual Ud. termina identificándose) que arrasa con el enemigo.

  • Claro que ahora, en plena vigencia de los derechos humanos, uno se siente apabullado ante la crueldad de los héroes de “Mortal combat” y de los “Caballeros del Zodíaco”; que hacen las delicias de los niños, y según cuentas de un episodio que tuve que soportar, matan uno por minuto.

  • Vamos a vivenciar la guerra. Tibiamente, porque hay que vivirla, para medir lo que se pueda describir. Y para entonces sí, formular un coherente rechazo a la misma.

  • Tenga en cuenta, que lo explicado se refiere a la guerra convencional, entre países, que las convenciones denominan “conflicto armado internacional”. Pero esto es necesario para que tratemos la “guerra interna” (o conflicto armado no internacional o guerra civil), para someramente observar las notables diferencias que hay que tener en cuenta.

  • Si mis apreciados editores lo permiten, y no recibo un aluvión de protestas de los respetables lectores, los trataremos en varios trabajos. Si es que no me envían a la cárcel los conductores gubernamentales.

[1]    Para el art. 3 (común) de las convenciones de Ginebra, esta es la denominación de: Guerra Civil.

 


Carlos Españadero

PrisioneroEnArgentina.com

Abril 29, 2017


 

PRESOS POLÍTICOS, UNA COSA MÁS QUE PODEMOS HACER

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 Escribe Carlos Españadero.

 

La conducta biológica, está sometida a un juego de “acción -respuesta”. Y en esto los seres humanos estamos sometidos a esta inexorable ley, mal que nos pese.

Y en esto, la capacidad de acciones Iniciadoras de algo o de respuesta, ante acciones que nos afectan, se da fatalmente.

Entrar en esto es sumamente complejo, y no es mi intención referirme a esto. Lo que pasa que al escribir estas líneas he pensado sobre estos proyectos dado que puedo sugerir alguna idea que quizás le puede servir a otro compañero de desgracia.

Hay una multiplicidad de acciones y respuestas que se pueden realizar cuando uno se encuentra inmerso en una tragedia como la que padecemos. Y siendo “adultos mayores” que hemos conformado nuestro conocimiento en múltiples experiencias personales, sale de nuestro interior acciones que deberíamos realizar dentro de las que podemos.

Esto a la vez, despierta la capacidad de crítica, sobre aquellos que hacen lo que creemos no deben hacer, o de los que no hacen lo que estimamos deberían hacer. Y fastidia muchas veces consejos de terceros que juzgamos no están a nuestra altura.

Por este motivo les contaré lo que estoy haciendo, aceptando que sea algo merecedor de toda crítica, o de algo que los demás hacen mejor.

Mi pensamiento es que nuestra relación de poder contra los que quieren nuestra desgracia, es tan inmensurable como 0 para nosotros y máximo para los otros. Esto tomado literalmente hace que se piense que no vale hacer nada. Y parece cierto si con ello, pretendemos una respuesta positiva en nuestro presente, que seguramente no se va a dar.

Sin embargo, creo que, en el humano, no hay nada absolutamente 0 ni nada absolutamente todo. Y si esto lo proyectamos al futuro, estoy seguro que el que hoy tiene todo, no lo tendrá hasta el fin del mundo, ni tampoco lo nuestro será 0 para siempre.

Por lo tanto, es bueno entender, que hoy que somos 0, debemos dar rastros, que mañana puedan servir, por lo menos a nuestros descendientes para hacerlos valederos para potenciar el valor que vamos adquiriendo, aunque nosotros ya no estemos.

En este sentido, y sin dejar de lado muchas medidas muy valiosas que no son nada despreciables. Creo que no se puede descuidar la vía legal, que tiene bajos costos y riesgos que, si bien pueden ocasionarnos problemas, también se lo puede generar a los que quieren dañarnos.

Otra idea importante, es que no hay que gastar la vía legal, complicando innecesariamente el mecanismo judicial con cuestiones falsas. Ni gastar tiempo en nuestras apologías sobre nuestros hechos épicos, que solo la historia (dentro de 100 años) podrá evaluar. Todo esto, siempre darán malos resultados. Y en este caso, tenemos razones de peso, muy valiosas y verdaderas, que son rastros que hay que dejar.

En este caso, y sin entender que digo algo que debe ser hecho por los demás, y a la vez, para mostrar que no solo hablo sobre esto, sino que también lo hago, les cuento mi proyecto.

Inspirándome en la idea que se expresa: “Lo sencillo siempre promete éxito”, he percibido que las imputaciones a todos, y las condenas, tienen en común que se ha hecho violando la Constitución Nacional y el Pacto de San José de Costa Rica, sin considerar muchos otros documentos e independientes de las violaciones en cada caso en particular, que tendrá lo propio de su causa. Pero si se logra demostrar las gruesas violaciones a nuestra constitución y al documento regional de los derechos humanos, ningún juicio puede ser llevado a cabo.

A la vez, quita al juez, al fiscal y al defensor el argumento de que la causa es complicada o es una mega causa. Solo tiene que estudiar el artículo 18 y 30 de la constitución nacional y el artículo 19 y 31 del Pacto de San José de Costa Rica. Se los agrego al final.

Pero a la vez, siendo todos los involucrados “hombre de Derecho” no pueden ignorar estos dos documentos, y mucho menos entenderlo, sea el Presidente de la Corte Suprema o el abogado empleado en el juzgado. En consecuencia, cometen el delito de prevaricato.

Por lo tanto, cada uno de los presos políticos “deberían” denunciar por prevaricato “en principio” a sus jueces y fiscales.

Si Ud. piensa que yo digo lo que se debe hacer a los demás; le informo que he presentado la denuncia de prevaricato desde el Presidente de la Nación (y ahora podría llegar a considerarse al actual Presidente, sus ministros, y todo funcionario que jura por la Constitución Nacional. Y ahí me quedo para no dejar vacío al Gobierno de la Nación).

Mi denuncia la presenté el 01 de febrero de 2016, siendo “correctamente cajoneada”. En setiembre presenté la denuncia al nivel superior, “siendo adecuadamente cajoneada”. En marzo de 2017, he presentado en el nivel superior, aparentemente seguirá con el mismo destino. Ahora sin conexión con esto, me iniciaron un nuevo juicio que puedo interpretar como “vendetta”. Es posible que como estoy en prisión domiciliaria justificarán con esto mi envío nuevamente a la cárcel, y limitarán mi asistencia médica, “ayudándome” para el “mal morir”. Lo triste es el sufrimiento y molestia que ocasionan a mis seres queridos. Pero esto me impone reabrir nuevamente el camino de la CIDH y las NU. Y esto quedará para la historia, o en el mejor de los casos para algún tímido reclamo que el periodismo “independiente y dependiente” ignorará.

He remitido a nuestra apreciada página que conducen tan bien los Kussman, para ponerlo a disposición del compañero que crea necesario ver estas presentaciones. Estoy seguro, que, si se recibieran muchas denuncias en diversos juzgados, algún juez, tenga algún problema de conciencia, y esto puede ser útil. Esto es ser muy optimista, dado que creo que puede haber conciencia en algún funcionario judicial. Pero no debe descartarse. Y llegar a la instancia internacional, incluso por nuestros descendientes. Les agrego una síntesis de mi planteo legal. Estoy seguro que Uds. lo podrán hacer mejor. Suerte.

 

CARLOS ESPAÑADERO

c_espanadero@yahoo.com


 

CONSTITUCIÓN NACIONAL

Artículo 18.– Ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso, ni juzgado por comisiones especiales, o sacado de los jueces designados por la ley antes del hecho de la causa. Nadie puede ser obligado a declarar contra sí mismo; ni arrestado sino en virtud de orden escrita de autoridad competente. Es inviolable la defensa en juicio de la persona y de los derechos. El domicilio es inviolable, como también la correspondencia epistolar y los papeles privados; y una ley determinará en qué casos y con qué justificativos podrá procederse a su allanamiento y ocupación.

Quedan abolidos para siempre la pena de muerte por causas políticas, toda especie de tormento y los azotes.

Las cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas, y toda medida que a pretexto de precaución conduzca a fortificarlos más allá de lo que aquélla exija, hará responsable al juez que la autorice.

Artículo 28.– Los principios, garantías y derechos reconocidos en los anteriores artículos, no

podrán ser alterados por las leyes que reglamenten su ejercicio.

Artículo 29.– El Congreso no puede conceder al Ejecutivo nacional, ni las Legislaturas provinciales a los gobernadores de provincia, facultades extraordinarias, ni la suma del poder público, ni otorgarles sumisiones o supremacías por las que la vida, el honor o las fortunas de los argentinos queden a merced de gobiernos o persona alguna. Actos de esta naturaleza llevan consigo una nulidad insanable, y sujetarán a los que los formulen, consientan o firmen, a la responsabilidad y pena de los infames traidores a la patria.

Artículo 30.- La Constitución puede reformarse en el todo o en cualquiera de sus partes. La necesidad de reforma debe ser declarada por el Congreso con el voto de dos terceras partes, al menos, de sus miembros; pero no se efectuará sino por una Convención convocada al efecto.

PACTO DE SAN JOSÉ DE COSTA RICA (DERECHOS HUMANOS)

ARTICULO 9.- PRINCIPIO DE LEGALIDAD Y RETROACTIVIDAD

Nadie puede ser condenado por acciones u omisiones que en el momento de cometerse no

fueran delictivas según el derecho aplicable. Tampoco se puede imponer pena más grave que

la aplicable en el momento de la comisión del delito. Si con posterioridad a la comisión del

delito la Ley dispone la imposición de una pena más leve, el delincuente se beneficiará de

ello.

ARTICULO 11.- PROTECCIÓN DE LA HONRA Y DE LA DIGNIDAD.

  1. Toda persona tiene derecho al respeto de su honra y al reconocimiento de su dignidad.

  2. Nadie puede ser objeto de injerencias arbitrarias o abusivas en su vida privada, en la de su familia, en su domicilio o en su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra o reputación.

  3. Toda persona tiene derecho a la protección de la Ley contra esas injerencias o esos ataques

DENUNCIA de CARLOS ESPAÑADERO

 



Carlos Españadero

www.PrisioneroEnArgentina.com

Abril 20, 2017


EL PROBLEMA DE LA PENALIDAD EN EL DERECHO

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Olvidando que la prisión no es para castigo, la población se ha convencido que hablar de castigo es hablar de cárcel.

 

 

 Escribe Carlos Españadero.

 

No soy abogado. Por lo tanto escribo como un ciudadano que siente sufrir a su población por la falta de seguridad. Y gracias a Díos, los sistemas políticos fundamentados en la democracia constitucional, están aportando día a día, maneras de que la población sea escuchada.

El problema no solucionado, es tener una dirigencia política incompetente y muchas veces inmoral, que hace de la corrupción y de la mentira, los instrumentos para burlar la voluntad popular.

El pueblo[1] generalmente manifiesta una cuestión que le preocupa, con lo cual pide a los especialistas[2] que instrumenten la manera de dar
respuestas técnicamente adecuadas para solucionar la preocupación. Y para estos no son válidos títulos, sino eficiencia.

Cuando los especialistas no están a la altura de las circunstancias se produce un clamor popular que comienza como una suave protesta pero que puede terminar en manifestaciones violentas.

Esto que hace poco se manifestaba y se sigue manifestando ante la existencia de una delincuencia infantil y adolescente que se considera inimputable, ahora se muestra dolorida e implacable cuando nos sacuden acciones violentas contra mujeres, que culminan con violaciones y asesinatos.

Y en orden de expresiòn, la población no puede hacer mucho mas que incrementar su protesta convertida en furia, que siempre es mala consejera. Instintivamente ve que si un  “niño” mata o hace otras tropelias debe ser castigado, y si un violador es detenido debe ser condenado a prisón perpetua sin mas consideración…. Y tímidamente se insinua la pena de muerte.

Y esto como reacción popular es lógica, ante el silencio de los especialistas envuelto en discusiones sobre temas que enfocan como si no tuvierasn los conocimientos específicos que tienen el deber de poner de manifiesto.

Muchos de estos especialistas se dedican a “bucear” en la historia, buscando fórmulas utilizadas o dichas por sabios de sus campos, qae puedan aplicar. Y pese a declararse revolucionarios, no entienden que los especialistas sirven para dar solución a los problemas de su sociedad e incluso el mundo sin renegar de los principìos de convivencia que se ha ido logrando, pero creando nuevas soluciones.

A falta de esto, nos obligan ha hacernos especialistas a los que somos población.

En este caso, me referiré a un criterio que podría ser válido para contemplar los problemas que se presentan, referido a la inconducta lesiva para la seguridad de la población.

Hasta ahora, nuestros especialistas, en especial los vinculados al Derecho parecen que creen que las leyes se hacen para no cumplirlas. Y por lo tanto no entran a considerar ni siquiera los grandes anuncios que deberían regir los criterios de aplicación de la ley. Educados en la idea de defender “clientes” que aseguran su pasar y su prestigio, olvidan que tienen leyes que deben regular la vida en sociedad. Y este regular es asegurar la limitación posible a la inconducta social que se manifiesta criminalmente.

En este caso,hay una frase iluminadora y brillante de nuestra Constitución Nacional: Art. 18…. Las cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas, y toda medida que a pretexto de precaución conduzca a fortificarlos más allá de lo que aquélla exija, hará responsable al juez que la autorice.

Esto está escrito desde hace mas de un siglo. Pero nuestros especialistas (políticos y abogados) han visto más fácil convertir a las cárceles en penas de castigo. Y para peor, la evolución del pensamiento político inspirado en lo social, les ha pasado “por arriba”.

Por lo tanto, olvidando que la prisión no es para castigo, la población se ha convencido que hablar de castigo es hablar de cárcel.

Sin ánimo de creer que lo que voy a expresar sea la solución del problema, creo que merece ser considerado una hipótesis de trabajo.

Por principio hay que revisar todo el código penal y subsidiarios, en cuanto a tipificar un nuevo sistema penal, donde la cárcel sea para “seguridad”.

Para eso, mi propuesta apunta a establecer un criterio de juzgamiento de causas criminales, que tengan un doble enfoque: el castigo por un lado y la seguridad por el otro.

Es para mí imprescindible, que tanto los jueces, fiscales y defensores sean capacitados en estos dos criterios.

El primer criterio, impondía todas las actividades investigativas orientadas a la obtención de las pruebas que permiten imputar a un procesado si es culpable del delito investigado. Es decir es como deberían ser los actuales procesos. Y las penas; las emergentes de las correspondientes leyes.

El segundo criterio, sería el novedoso. Al tener frente a la Justicia a un ser humano, que podría ser un motivo criminal de inseguridad para la población, no puede estar en libertad. Pero esto debe ser comprobado científicamente, mediante la acción de juntas de estudio del procesado, no dependientes del Poder Judicial ni del Poder Ejecutivo, que funcionaran como ONG, que en forma colegiada se expidiera responsablemente (con sus firmas y responsabilidades emergentes), e incluso que admitieran el recurso a otras juntas a constituirse.

Por otra parte, este procedimiento debería ser independiente del criterio legal penalístico. Un procesado podría ser condenado legalmente, y con ello podría ser absuelto. Pero aún así el dictamente de seguridad puede establecer que en cumplimiento de la Constitución Nacional debe ser privado de su libertad.

A mi juicio es obvio, que una decisión de esta naturaleza, impondría necesariamente un tramiento profundo, que impondría una revisión de toda la política carcelaria, donde prevalecería el tramiento científico que tienda a posibilitar reintegrar a la sociedad a un ser humano compatible con la convivencia social.   

Este criterio sería muy importante para evitar las “inconsistentes” discusiones para bajar la edad de inimputabilidad o para considerar que todo violador sea condenado a muerte (figurada o real).

Por supuesto esto requería una ley que contemple en totalidad lo expuesto, y además una capacitación de personas del Derecho, para su equilibrada aplicación, así como la constitución de las Juntas de Seguridad intervinientes, con sus facultades y responsabilidades y la de los procesados sometidos a ellas.

En el estado en que se encuentra la ciencia, es prudente que la Juez y la Junta de Seguridad se abstengan de dar fallos estipulados en lapsos superiores al año, sino a períodos de tiempo al fin de los cuales el privado de su libertad es sometido a nuevo estudio que deberá decidir su libertad en el caso de haber cumplido su condena o continuar la misma en las condiciones establecidas por el enfoque penal.

Como consecuencia a la norma constitucional, la nueva ley debería estipular las penas que no incluyan “cárcel”, dado que esta sería producto de las propuestas y decisiones de la Junta de Seguridad.

Si esto fuera posible, las condenas podrían a partir de las obligaciones de servicio a la comunidad con tareas a cumplir (salvo razones de seguridad), prisiones domiciliarias aprovechando los controles técnicos, donde como consecuencia de su nula peligrosidad, pueda cumplir su condena, así como muchas otras que se podrían bosquejar.

En cuanto a los sometidos a vivir en la cárcel por razones de seguridad, deberían estar en establecimientos donde se les proporciones la asistencia recomendada por la Junta y supervisada por esta.

Expongo estas ideas que requieririan un estudio de forma y fondo a cargo de los especialistas, en especial legisladores y abogados.

 

[1]     Cuando digo “pueblo” me refiero a toda la población, sea del nivel que sea y del modo de pensar que se le ocurra.

[2]     Como dirigentes políticos, (en especial legisladores) o dedicados a ciencias vinculados con el problema (abogados, sociologos, psicólogos, economistas, etc)


Carlos Españadero . Abril 16, 2017


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Carlos Españadero

www.PrisioneroEnArgentina.com

Abril 16, 2017


REFLEXIONANDO

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 Escribe Carlos Españadero.

El kichnerismo ha logrado con gran capacidad una venganza que es un “ejemplo de maldad”. Para peor lo ha hecho tan bien que el gobierno opositor que lo sucede la continúa contra su voluntad. Para ello mantiene jueces prevaricadores y ni siquiera logra evitar que sigan delinquiendo burlándose de la constitución y las leyes. El nivel dirigente político se silencia. Los periodistas muestran su desconocimiento sobre los derechos humanos y la ética profesional, inventando palabras o cambiando sus significados, desarrollando la autocensura permanente para mostrar lo que les conviene o volviendo inexistente lo que no les gusta.

Todo esto es una carga muy pesada, para un pueblo acostumbrado a la inseguridad mantenida por incompetentes, a la miseria que lúcidos economistas originan, cortes de luz de dirigentes de corta imaginación para arreglar algo que podría lograrse sin recurrir a vaciar los bolsillos de la población y engordar la de los accionistas de las empresas del ramo. Pero hasta ahí vivimos en las consecuencias que nos tratan de enseñar gracias a la corrupción y la demagogia.

Y en este magnífico panorama, se ha logrado un nuevo producto: los presos políticos. Y gracias a una alquimia de los Kirchner, convertidos en épica e ilegal tarea, en la “frutilla del postre”.

Sin embargo, se ha encontrado con algunas dificultades para mostrar el monstruo bajo el brazo de la Justicia ejemplar que ya ha sufrido varios reveses.

No lograron soliviantar las organizaciones de defensa y de seguridad. Y esto supuso no encontrar “los tipos crueles” de los 70, ni apologías de sus actuaciones. Adultos mayores, enfermos, que ven la angustia de sus seres queridos ante la salvaje y miserable injusticia, pero que no piden piedad de rodillas. Que luchan con las armas que les da la constitución y las leyes, aunque sepan que no serán oídos y no hay dirigentes con la virilidad (sea hombre o mujer) para gritar su verdad y hacer funcionar las normas éticas de la democracia.

Yo he estado 3 veces en la cárcel por un delito que no he cometido. Los he denunciado por prevaricato sin que hayan osado dar la cara, aunque sea para negar la acusación. Lucho contra el “cajoneo” de los cobardes que me ha llevado a reiterarla en 3 instancias, que los hacen temblar de temor y bronca. Y esto exuda a través de fabricar otra acusación contra mí, que no podrían hacer, más que en esta Argentina que nos toca vivir.

Hasta ahí, como soldado estoy en la lucha, y voy a morir en ella. Como tengo 85 años, faltas poco para la cita fatal.

Sin embargo, hace unos días tuve un cimbronazo preocupante y doloroso. Como consecuencia de la detención del general Milani y su envío a la cárcel U 31, se originaron muchos escritos de Prisioneros Políticos poniendo de manifiesto su crítica a este General que ha sido nada menos que Comandante en Jefe del Ejército. Y la mayoría de ellas las comparto sin epítetos. Es en último caso: un camarada, que no estuvo a la altura de sus responsabilidades. No es el primero y seguramente tampoco el último.

Pero al leer el comentario de dos artículos en nuestra prensa diaria (www.dev3.greymatter.one) pegué un salto y sentí el calor de la indignación. Se decía que el general debía ser violado como si fuera una regla de la prisión.

Los Presos Políticos no son presos comunes. Sigue vigente en sus almas el código de honor. Si lo hiciéramos, aunque sea en un caso, nos habríamos convertido en lo que el kichnerismo quiere lograr. Y no es porque sea un general que no nos satisface. Es porque nosotros, y hoy él también, no aceptaría fomentarlo o aceptarlo canallescamente.

Como ya dije, estuve 3 veces en la cárcel. Nunca encontré algún personaje dispuesto a asumir la conducta humillante de un violador. Al contrario, lo único positivo, fue la relación afectiva entre hombres de honor hacia el camarada necesitado, que se podía despojar de lo propio por el bien de otro ser humano.

Justamente esto que es natural es la más grande derrota del kichnerismo, de los jueces prevarica-dores, de una dirigencia corrupta y de periodistas silenciosos.

Y esto creo que no debe ser callado.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Abril 5, 2017


 

Prisionero En Argentina

Email@PrisioneroEnArgentina.com