CRISIS DE SEGURIDAD Y DEFENSA EN ARGENTINA

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   Por Dr. Jorge Corrado* 

“Las nuevas guerras no serán hijas de la primera Guerra del Golfo, sino hijastras de Chechenia y Somalia” 

Hans Magnus Enzensberger 

1.-Consideraciones preliminares. 

    El pueblo argentino y en general el Iberoamericano, somatiza una profunda sensación de angustia y desesperanza por el futuro. La crisis cultural y política se tornó endémica, transformándose en decadencia. Todos hablan de un agravamiento del escenario social pero nuestra obligación como académicos es penetrar y llegar a las causas profundas  de nuestra crisis, buscando llegar al concepto central, su centro de gravedad siguiendo a Clausewitz. Los efectos ya son públicos y más que evidentes 

   Hans Magnus Enzensberger, en su ensayo “Perspectiva de Guerra Civil” (1994), planteó el concepto “de guerra civil molecular a escala planetaria”, expresada en ámbitos urbanos y vinculada a las subculturas de tipo marginal.  

   Es un conflicto sin objetivos políticos claros, con un alto grado de violencia, y en ese sentido, el escritor alemán advierte que “cualquier vagón de subterráneo puede convertirse en una Bosnia en miniatura”.  

   El desarrollo de esta guerra es, en un comienzo, incruento. Se inicia en forma imperceptible, ya que no necesita movilizar ejércitos, pero ya está presente en las sociedades occidentales cuyos focos comienzan a formar parte cotidiana de muchas grandes ciudades.  

“Poco a poco en la calle se van acumulando basura. En el parque aumenta el número de jeringuillas y de botellas de cerveza destrozadas. Por doquier las paredes se van cubriendo de graffitis monótonos, cuyo único mensaje es el autismo: evocan un yo que ya no existe. Los colegios aparecen con el mobiliario destrozado. Nos hallamos ante una declaración de guerra, aunque pequeña, muda, el urbanista experimentado sabe interpretarlo”. 

   Lo verdaderamente grave de este tipo de conflictos es que no están regulados por el derecho internacional, ya que ocurren en el seno de los Estados, por lo que la aplicación del derecho humanitario se hace impracticable; y lo que es peor; el agresor no reconoce leyes regulatorias ni le interesa la antijuridicidad de sus actos. 

   En estas últimas semanas se han producido hechos dramáticos en el campo de la seguridad estratégica y de la seguridad pública, tanto en el ámbito nacional cuanto en el internacional. Las crisis en la ciudad de Rosario y en nuestro vecino País Ecuador son el ejemplo más nítido. 

  La escalada de la inseguridad interna es incontenible y, desde varias décadas, el Estado juega su rol cada vez más alejado de la realidad circunstancial, refugiándose en forma suicida en concepciones ideológicas cuyas consecuencias agravan el baño de sangre, dolor y angustia en que vive la población. Una vez más nos apercibimos de cuan lejos está nuestra “corporación dirigencial” para asumir la realidad mundial y regional, en la que Argentina está inmersa.  

  El conflicto contemporáneo no es comprendido por nuestra actual dirigencia, ocupada en asuntos crematísticos, ideológicos o electorales. La seguridad, como “bien público”, es hoy un bien mostrenco. No solo está ausente la idoneidad estratégica, también lo está la “voluntad política” para enfrentar la realidad. Ello aumenta progresivamente la desconfianza del “soberano” y la falta de representatividad de los funcionarios.  

   Ninguno de ellos ha podido explicar razonablemente el “porqué” de la sangre que corre en nuestras calles, el dolor de ver a diario a nuestros hermanos muertos a mansalva y sin piedad. Han muerto decenas de ciudadano y agentes del orden en los últimos años, cifra record y que denota un estadio de guerra civil, en ocasión de robo o secuestro. Pero, ¿quién puede calcular con exactitud la cifra de muertos civiles, en ocasión de delitos violentos?. La cifra real de secuestros, tomas de rehenes, zonas liberadas al narcotráfico, asaltos a mano armada, robo de ganado en el interior del país, piratas del asfalto, tráfico de personas y un sinnúmero de hechos delictivos, sólo demuestran a las claras un hecho central: la carencia de Estado y por ende de las Instituciones Necesarias. 

   DESDE HACE 25 AÑOS nuestro Instituto ha expuesto, en cuanto ámbito académico le ha tocado participar, el riesgo que corría Latinoamérica ante el avance de la amenaza del Crimen Organizado Transnacional, y específicamente del NARCOTERRORISMO. Ha alertado sobre su modo de acción y sus consecuencias para el desarrollo de la Región. Su amenaza vehemente a todas las estructuras de los Estados, para feudalizarlos, como objetivo central de la maniobra.  

   Al mismo tiempo, con insistencia y autoridad académica, hemos expresado la perversidad arcaica y disfuncional de nuestro sistema de Seguridad y de Defensa, para afrontar los nuevos riesgos estratégicos. Hoy vemos que un número considerable de legisladores, se aperciben que nuestro sistema de Seguridad no existe y que debe ser reformulado ante las nuevas formas de agresión. 

   Pero debimos llegar al borde del abismo para que la dirigencia política y los “medios de comunicación” hablen, por supuesto en forma superficial y con un notorio grado de desconocimiento del tema. 

   Un viejo proverbio oriental puede explicarnos tanta irrazonabilidad:  

Si miras que el viento ya no mueve tu barco, es tiempo de que ajustes las velas”. 

   Pero, ¿estamos en tiempo para ajustar nuestras velas?. La situación es crítica. Tenemos contaminadas gran parte de las estructuras de los poderes del Estado. Hay un generalizado clamor por el relevo y el cambio. Las Fuerzas de Seguridad estuvieron durante décadas afectadas, manoseadas, sin Dirección Política. El Estado sin planeamiento estratégico. Las Fuerzas Armadas sin misiones y consecuentemente sin el despliegue, el equipamiento y el adiestramiento mínimos. Maniatadas política y legalmente por el relato unidireccional de los “Derechos Humanos”, que las sacó del Estado, dejándolo huérfano de Planeamiento Estratégico para las nuevas formas de guerras internas que el mundo soporta hoy (Hibridas, Asimétricas, de 7° Generación) Zonas territoriales con altísima densidad de población, totalmente inaccesibles al Estado, atestada de drogas y con gran cantidad de armas de todo tipo. Un poder judicial obsoleto, sin recursos y disfuncional. Un sistema carcelario desbordado y anarquizado. Altísimos niveles de desocupación, pobreza, hambre y condiciones miserables de vida, rozando con lo infrahumano. Desnutrición y mortalidad infantil.  

   Esto es lo que percibimos a diario y es lo que somatizan nuestros espíritus. ¿Qué hay detrás de todo esto?. ¿Qué es lo da origen a tanta perversidad? Y la pregunta del millón: ¿Podremos estar peor?. Para cambiar, ¿Será necesaria más sangre? ¿Terminaremos en una guerra civil franca y abierta?, o ¿Habrá capacidad de reacción ante tanta estupidez, egoísmo e ignorancia? 

Los escenarios posibles y alternativos que se nos presentan no son muchos: 

  

  • La revolución autodestructiva, montada sobre sofismas y utopías ideológicas. Es la regresión que nos lleva a la disgregación.
  • La restauración de la cultura originaria, de la ética de nuestra identidad; el rápido ingreso a la etapa de la civilización del conocimiento y la rehabilitación institucional Es la recuperación de la identidad, el progreso y la inserción internacional; escenario éste esbozado por la actual administración elegida por el 56 % del electorado.
  • La intervención externa, inducida por un incidente, provocado o no provocado, o bien la reacción por impotencia, como detonante de una escalada sangrienta. La guerra civil de la “tercera especie”.

  La reconstrucción urgente de un mínimo “Estado Necesario” se torna imprescindible para contener al Crimen Organizado y su manifestación en nuestra región Iberoamericana, el NARCOTERRORISMO.  

La confluencia de la agresión estratégica y el delito común será la nota distintiva del agravamiento del conflicto regional

  Si nuestros dirigentes no advierten la realidad estratégica que nos abarca, estarán justificando las sospechas de ignorancia o complicidad que los inmovilizan. 

  El drama de la guerra civil enlutará a nuestras comunidades. Sólo pedimos, en estas horas críticas, un mínimo de claridad conceptual y de patriotismo, dejando de lado las críticas estériles y el cuestionamiento sin propuestas. Recordemos una sentencia de un gran filósofo chino: 

 “No maldigas a la oscuridad, sólo prende una vela”. 

Las Américas, como el resto del planeta, reciben y perciben el efecto de la globalización tecnológica post Guerra Fría impulsada por la revolución de las comunicaciones y el transporte y contemporáneamente el proceso de reafirmación de los particularismos nacionales, de las identidades, que se confronta con un globalismo universal que trata de desintegrar a través de maniobras políticas-financieras-culturales las identidades nacionales.  Ese es el gran enfrentamiento a nivel global que pasa desapercibido para nuestras dirigencias. Tradición, cultura, valores centrales de nuestra identidad vs. globalismo relativista, nihilista, negacionista.     

Hay menos tensión ínter-estatal, pero aumentó el conflicto intra-estatal y actores privados presionan al Estado Nacional o bien lo agreden, feudalizándolo. 

El Crimen Organizado Transnacional es uno de ellos. Y dentro de éste el Terrorismo Internacional unido al sostén financiero del Narcotráfico Internacional. Estas agresiones estratégicas tienen, en algunos casos, una conducción de altísimo nivel técnico y jurisdicción internacional, dividiendo sus actividades según las conveniencias que le presentan los espacios geográficos. Hasta el momento, esta es una ventaja fundamental de los carteles, frente a la fragmentación política de los Estados. 

Los Estados actúan individualmente o con leves coordinaciones, frente a un enemigo privado transnacional, con comando unificado. Los Estados tienen problemas diferenciados y reacciones distintas e individuales, ante un enemigo monolítico, sin códigos y normalmente más poderoso; que tiene la iniciativa, impone la división del trabajo y explota las crisis de la transición de era, de la moral pública y de  la debilidad estructural de nuestros estados. 

En el Continente Americano: 

Bolivia y Perú son productores del insumo básico, la hoja de coca. Si eliminan las plantaciones., lanzan a los brazos de la guerrilla a los desocupados y agravan su situación. 

 Colombia es espacio de destilación de la pasta básica y base de los principales carteles que apoyan a las guerrillas. El Gobierno, bajo sospecha,  no controla gran parte de su territorio. 

 México es el principal país puente, con relación a EE.UU.. Los países puente se hacen consumidores, lavadores y organizan carteles. Estos ocupan progresivamente al Estado. Núcleo central de la acumulación del Fentanilo. Aclaremos: la agresión de ésta amenaza en nuestro hermano País ha causado 180.000 muertos en casi 12 años…tres veces la cantidas de bajas de EEU en 10 años de guerra en Vietnam….y algunos creen todavía que se trata de una amenaza policial, de Seguridad Pública, que puede ser contenido con UFIS y Juzgados. 

 EE.UU. es el principal consumidor y el tamaño de su economía facilita el lavado de dinero, que en mayor o menor medida se realiza en todos los demás estados. 

 Brasil, hoy nuestro principal aliado, tiene una situación particular. Limita con los principales países productores y destiladores, a través de fronteras selváticas y montañosas que dificultan enormemente el contralor del tráfico. Su numerosa población y la existencia de antiguas organizaciones criminales, han llevado a algunos analistas a señalarlo como la futura “potencia narco” de la Región.  

Una respuesta continental unificada, a ésta situación estratégica de muy difícil resolución, a pesar de las continuas reuniones internacionales que provoca, no se ha logrado y sus consecuencias están a la vista en toda América. 

 Quienes se oponen a la consideración estratégica de éste conflicto, que afecta al Estado y a la sociedad como un todo, demuestran un alto grado de confusión o despiertan diversos grados de sospecha.  

 A veces, extrañamente se presenta a ésta agresión como un mero problema social, de drogadicción; otras considerándolo como un hecho policial o de seguridad pública y entre militares, es común observar una visión exclusivamente táctica, traducida en esta expresión: “nos quieren reducir a Guardias Nacionales“. Se imaginan con perros, controlando valijas en las aduanas y esa es la razón de su equívoca actitud. 

La respuesta a este inédito ataque y ocupación del Estado (a sus instituciones), a través de la capacidad de compra de voluntades de las poderosas organizaciones criminales, debe ser necesariamente innovadora y requiere de las  de las Fuerzas Armadas y de Seguridad…ACTUANDO BAJO UNA ESTRATEGIA DE SEGURIDAD NACIONAL EN FORMA CONJUNTA…y que requiere sus mejores hombres para la tarea de planificación estratégica combinada y conjunta; en la conducción y perfeccionamiento del sistema de comando y control, en el alto mando; en la operación de la radarización aérea, naval y terrestre de la Región; en el cruzamiento de los controles en todos los niveles y áreas intervinientes y en la supervisión de la cooperación internacional e interinstitucional. 

   La ejecución táctica será desempeñada por las FFSS que ya están desplegadas en las fronteras o en los lugares precisos. 

   Las FF.AA. deberán aportar el cerebro y el sistema nervioso central de la nueva estructura conjunta y combinada, dejando a la Gendarmería, Prefectura, PSA, Policiías Federales y Provinciales el sistema de procedimientos tácticos sobre el terreno. EE.UU. lo viene haciendo desde 1988. 

  Actualmente, de acuerdo a las leyes vigentes, los argentinos estamos haciendo exactamente lo contrario, invirtiendo las jerarquías institucionales, como ya fue dicho. Además, “pedimos peras al olmo”.        

La expansión del Narcoterrorismo revela no solo el deterioro generalizado de los Estados y de la autoridad gubernamental, como manifiesta tendencia finisecular, sino que el ritmo de su avance lo ubica como la amenaza estratégica principal para la Región. 

   A pesar de ello, este fenómeno mundial que afecta particularmente a las Américas, “permanecerá invisible, en gran medida, en tanto el Poder Político no tenga la voluntad para reconocer la relación entre grupos Terroristas en la región, y el narcotráficoque incluye la producción, tráfico, consumo, lavado de dinero y fuerzas sistémicas mundiales más amplias…”. 

   La “Seguridad Nacional”, que conceptualmente ya se trataba en la Universidad de Yale en 1790, que el Secretario de Marina Forestal empleó en el Congreso de los EE.UU. en 1945 y que se difundió desde 1947, a través del Acta Nacional de Seguridad al ámbito de la comunidad académica internacional, en Iberoamérica es una expresión contaminada por su vecindad fonética con la “Doctrina de la Seguridad Nacional”, creación falaz, pero muy eficaz en relación con sus fines, del teólogo Comblin. 

  

   Debido a éste condicionamiento ideológico, en la legislación argentina de los años ‘80 se utiliza la palabra “Seguridad” sin consideración de su contenido universal y sin adjetivación alguna. Se la define, por ley, como una situación “de hecho”(¿?), sin distinción entre Seguridad Estratégica o Seguridad Pública. 

   Las confusiones conceptuales legislativas trajeron consecuencias gravísimas en la institucionalidad de la Seguridad y Defensa Nacionales y en la disfunción del Estado Nacional argentino. Dada la caracterización de los conflictos que enfrenta Iberoamérica, es indispensable abarcar con urgencia el concepto que la ciencia le otorga a la “Seguridad Nacional”, sin determinantes ideológicos. Concientes de estas falacias, es frecuente repetir en discursos parlamentarios aquello de que “las cuestiones de seguridad, constituyen políticas de Estado”, pero en los hechos el Estado no está cumpliendo con sus roles centrales, en la mayor parte de la Región. La Seguridad y la Defensa carecen de Institucionalidad. 

   Ante la ambigüedad y diversidad conceptual que hemos recogido en nuestro Instituto acerca de la “Seguridad Nacional”, deseamos retener este concepto brindado por la “Enciclopedia Internacional de Ciencias Sociales” (1968): “La habilidad de una Nación para proteger sus valores internos de las amenazas externas”. Su amplitud permite abarcar la naturaleza de la crisis cultural-política que arrasa con los valores de nuestra cultura hispano-criolla, conmoviendo las soberanías y corrompiendo a las sociedades y a las instituciones. La “protección” de esos “valores internos”, en mi país no existe y las “amenazas externas” han dejado de ser potenciales. Son hechos presentes en los frentes internos.  

   Amerita un párrafo específico la ligazón que la “Política Nacional de Seguridad” debe tener actualmente con la “Política de Defensa Nacional”. La naturaleza de la presente agresión estratégica, en todos los frentes de la actividad pública, obliga a interrelacionar las políticas, las estrategias y los planes de la seguridad nacional y de la defensa nacional. Para ello hemos trabajado infructuosa y arduamente en los últimos 25 años, proponiendo reformas estructurales, a fin de lograr el “Estado Necesario” en el pórtico del siglo XXI.   

  Los procesos de integración regionales, las fuertes tendencias al continentalismo y la caracterización internacionalizada del agresor común, exigen la urgente revisión del Sistema de Seguridad Interamericano y en particular del Iberoamericano, absolutamente inoperantes o inexistentes. Hemos propuesto en ámbitos políticos y académicos la necesidad de acordar en la Región la Seguridad Colectiva y la Defensa Común, en oportunidad. Sin embargo, por las razones ya expuestas, estos temas no ingresan en las agendas de los dirigentes políticos.   

2.-La Situación Estratégica Continental y su Relación con la Seguridad y Defensa

   Clausewitz homologaba a las formas de los conflictos y de la guerra con un camaleón, que adapta su color al espacio y tiempo por donde transita. La guerra, hecho socio-político “espectacular”, evoluciona con la situación internacional y con los medios tecnológicos disponibles. Es consecuencia en sus formas, del progreso, de la civilización, del cambio. La Seguridad y la Defensa tienen la paradójica función de preverla, para evitarla. Ello exige tener percepciones claras, para no prever lo que pasó y no captar lo que pasará. 

Sun tzu

   Los Estados no se preparan y desarrollan un Plan de Seguridad para el “delito abstracto”, sino para uno o más conflictos determinados, y se estudian para eludirlos, superarlos o ganarlos. Ello supone contar con el Estado Necesario, con Instituciones funcionales y operativas, con personal idóneo, actualizado conceptualmente, en constante seguimiento y comprensión del alto ritmo de evolución de los procesos que signan a las últimas décadas.   

Cinco siglos antes de Cristo, Sun Tzu establecía en su importantísimo tratado sobre el conflicto:  

“Si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro. Si no conoces a los demás, pero te conoces a ti mismo, correrás peligro en cada batalla. La guerra es de vital importancia para el Estado: es el dominio de la vida o de la muerte, el camino hacia la supervivencia o pérdida del Imperio. Es forzoso manejarla bien. No reflexionar seriamente sobre todo lo que le concierne es dar prueba de una culpable indiferencia en lo que respecta a la conservación o pérdida de lo que nos es más querido y ello no debe ocurrir entre nosotros”. (Los subrayados son nuestros) 

   A pesar de esta severa advertencia, 2500 años después la “culpable indiferencia”, que más arriba hemos citado como una “irresponsable inconciencia dirigencial”, está presente en gran parte de Iberoamérica. “Todo lo que le concierne” a la guerra, es materia de la Seguridad y Defensa Nacional, responsabilidad excluyente del Estado y de la de Política, como inteligencia del Estado. La Política ha sido desplazada por las meras ideologías y el Estado, sus Instituciones, se encuentran licuadas. “El dominio de la vida o de la muerte” y de lo que “nos es más querido”, carecen de conducción, aunque siga siendo “forzoso manejarlo bien”, como primaria responsabilidad esencial del Estado y sus Instituciones. 

   Las políticas de seguridad, en sus aspectos legales, deben reflejar el nuevo ambiente internacional y no escenarios pasados. Pero los pensadores estratégicos deben hacer estrategia y no táctica. Debemos ir de lo general a o particular. No deben legislar para hechos que ocurrieron 50 años atrás, sino para el futuro previsible. De lo contrario estaríamos caminando hacia adelante, de espaldas al frente. Si así lo hacemos, iremos de tropezón en tropezón, tratando de resolver a diario los efectos de cada trastabillar, colocando parches urgentes por todos lados.  

  1. Consideraciones finales a propósito de la situación actual y el accionar del gobierno nacional.

Hemos querido resumirlas a modo de cuadro a fin de ser claros en nuestras apreciaciones: 

De carácter positivo: 

  1. Denota una loable preocupación sobre la situación de gravedad institucional respecto a la situación de la Seguridad Pública.
  2. Crea un marco de excepcionalidad que desde el punto de vista psicológico marca una bisagra en las expectativas de la población en general y coloca al tema en un sitial de preocupación extrema.
  3. Propone debatir las causas y no los efectos del conflicto.
  4. Demuestra la intención manifiesta de utilizar TODO EL PODER DEL ESTADO, para resolver la crisis planteada en la ciudad de Rosario, pero pone su análisis también al escenario probable de expansión de éste fenómeno en otras zonas de riesgo estratégico, el AMBA por ejemplo.
  5. Propone soluciones en materia de cambio o modificación de la legislación actual de Defensa y Seguridad como también respecto a Seguridad Pública en el ámbito de la ley penal, penitenciaria y policial.

De carácter negativo o ausentes: 

  1. Carencia de una ESTRATEGIA DE SEGURIDAD NACIONAL, tanto a nivel regional como nacional. Única forma de enfrentar a las nuevas amenazas transnacionales. (Narcotráfico, Terrorismo, Narco-Terrorismo, Mafias, Tráfico de armas Químicas, Bacteriológicas y Nucleares, es decir a las guerras y conflictos actuales (7° Generación). Que conducen inexorablemente a la situación de Estado Fallido, fundamentalmente a través de dos manifestaciones claves: la pérdida del monopolio de uso de la fuerza por parte del Estado y la falta de control territorial por parte del mismo. Los dos comienzan a darse en nuestro país
  2. Medidas aisladas y de carácter táctico. Salvo el caso de las propuestas en educación, pero que deberían ser complementadas con directivas de creación de nuevas ciudades productivas en el interior.
  3. Carencia de estructura de Inteligencia Estratégica para evaluar los escenarios posibles y probables a fin de asistir a la Estrategia de Seguridad Nacional
  4. No se hace distinción entre los riesgos que afecta a la Seguridad Estratégica del Estado (detallados en el punto a.) respecto a los riesgos a la Seguridad Pública (enumerados en el Código Penal). De acuerdo a nuestra Ley de Seguridad Interior dichos riesgos estratégicos deben ser previstos y planificados por las policías. Los resultados están a al vista. La elevación del índice de delitos en la Seguridad Pública en forma exponencial se homologa con la fiebre de un enfermo con neumonía (Riesgo estratégico). Si no entendemos éste concepto central aplicaremos aspirina en vez de penicilina. El enfermo seguramente morirá. Será nuestro destino?
  5. Desconocimiento que juega el manejo de la información y su procesamiento para la toma de decisiones. Vivimos una etapa civilizatoria donde EL EJE DEL PODER ES EL CONOCIMIENTO Y LA VELOCIDAD EN QUE SE LO TRANSMITE. Gana el que tiene más información y decide más rápido. El Crimen Organizado actúa en red, en tiempo real, sin freno legal, aprovechando al máximo la globalización en las comunicaciones, y sirviéndose de la misma. El Estado con procedimientos del siglo XIX, en forma piramidal y burocrática, amén de la corrupción. Enfrentamos procedimientos del siglo XXI con los nuestros del siglo XIX.
  6. Reformulación total de las fuerzas de Seguridad y del sistema judicial. Basado en la tarea conjunta y en tiempo real de la instrucción y la decisión, el liderazgo organizacional, el entrenamiento intensivo, la conceptualización estratégica y la elaboración de una nueva Teoría del Conflicto Contemporáneo (carencia de conocimiento Polemológico en nuestro País), de la cual derivaría como lógico correlato su correspondiente Doctrina, teniendo como sustento la situación planteada en los primeros puntos de éste informe.

Éste artículo surge de la necesidad de aclarar algunos puntos que resultan del agravamiento de la situación en la ciudad de Rosario, pero que son una manifestación inicial de escenarios similares que podrían plantearse a futuro. Por supuesto el tema es de tal magnitud que exige un compromiso total de todos los sectores de la comunidad, y especialmente del nivel dirigencial, que hacen ineludible el estudio de las causas profundas de nuestra grave situación en materia de seguridad. 

Y queremos dejar expresamente aclarado que nuestro Instituto realizó el Primer Simposio Internacional de Narcoterrorismo en el Teatro Gral. San Martin de CABA, año 1988, es decir hace 36 AÑOS…conclusión NADIE ESCUCHA…!!! Las consecuencias y la sangre en las calles están a la vista..! 

 

* El Dr. Jorge Corrado es Abogado, diplomado en la Universidad de Buenos Aires, Director del Instituto de Estudios Estratégicos de Buenos Aires, Profesor Titular de Ciencia Política, Estrategia y Geopolítica en la Universidad Católica de La Plata, profesor del Campus Internacional para la Defensa y Seguridad, Sevilla, España. 

 


PrisioneroEnArgentina.com

Marzo 15, 2024


 

PINTAR LA CARTA

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 Escribe el General Heriberto Justo Auel.

 

 

Cte. J. FFAA.: LLEGÓ LA HORA DE PINTAR LA CARTA

 

Grl. Heriberto Justo Auel

Febrero de 2017

 

“La memoria salva el alma de un pueblo de aquello o de aquellos que quieren dominarlo, o utilizarlo para sus propios intereses.”

Papa Francisco

 

  1. Todo está…como era entonces.

  2. Porqué llegó la hora de pintar la carta.

  3. El “rompecabezas global” y el de los iberoamericanos.

  4. El “rompecabezas” de los argentinos:

 

  1. Todo está…como era entonces.

En los últimos años, con insistencia -y ya acumulamos más de tres décadas-, el  IEEBA ha venido advirtiendo que nuestra querida Patria Argentina no debía continuar con la absoluta situación de inseguridad nacional -inseguridad pública e inseguridad estratégica-, como consecuencia de la perversa y absurda legislación que la originó y continúa agravando, sin pausa, acumulando progresivamente una mayor cantidad de bajas y una mayor probabilidad de nuevos riesgos terroristas-revolucionarios 1), 2), 3), 4), 5), 6), 7), 8), 9), 10), 11), 12), 13), 14) y 15).

Hemos leído un artículo de fecha 17 Ene 17, que nos lleva a escribir el presente. Su título: “Un Ministerio de Defensa ausente” 16), de Mariano González Lacroix, que cinco días antes había publicado un anticipo: “Ministerio de Defensa: entre el lobby y la pasividad” 17). El autor, editor de “Zona Militar”, es sin duda un obsesivo y entusiasta periodista dedicado a temas que hacen a la Seguridad Nacional, temas que son de la mayor preocupación de la ciudadanía pero, que a pesar de ello,  no son prioridad del actual gobierno.  

González Lacroix hace una crónica cruda y objetiva de lo que observa. En el artículo del 12 Ene 17, concluye: “El horizonte actual para el sistema de defensa nacional no se aleja de la crisis heredada. En algunos aspectos el enfoque actual parecería profundizar la problemática que tiene este país con sus instituciones de defensa. Por lo pronto, el Ministerio de Defensa tambalea entre los lobby y su propia pasividad”.

Y en el último, del día 17 Ene 17, insiste: Hoy por hoy parecería que la política de defensa sigue siendo un tema tabú. El Ministerio encargado de esta área no tiene peso especifico al lado de otros ministerios y en función de esto, la posibilidad de un verdadero cambio evolutivo y positivo en el sector parece sumamente lejano”.

González Lacroix, sin ser un académico de la Polemología, acierta, por aquello que “todos los caminos llevan a Roma”. Una real Política de Defensa hoy no existe, porque las “leyes de inseguridad” vigentes lo impiden y ha sido reemplazada por la Política de Derechos Humanos desde 1988, transformando a ésta en una intocable vaca sagrada,  cuya vestal actual es el Secretario Avruj, desde el Ministerio de Justicia.

La Seguridad Nacional es un temido “tabú” para la clase política y además la expresión misma es “políticamente incorrecta”. Jamás la pronuncian. Por ello nuestro autor agrega: “Lejos quedaría que el sector militar y el civil aúnen esfuerzos en tratar una Ley de Financiamiento de las Fuerzas Armadas o incluso una reformulación de la Ley de Defensa Nacional, que se ate a las necesidades y desafíos que posee el sistema de defensa nacional de cara al futuro”.

Es en éste párrafo donde el cronista deja de serlo, para ingresar -aunque tangencialmente- a lo esencial, al enorme desafío que tiene el nuevo Presidente para “superar el muro más alto” que ha heredado el 10 Dic 15. 18).

La inseguridad nacional argentina es responsabilidad directa de las leyes que la desorganizan y pervierten.

Dejando de lado la exigencia constitucional de “idoneidad” para ocupar los Ministerios del ramo -lejos estamos de ello- la mayor parte de las personas que ocupan los más altos cargos en Seguridad y Defensa provienen de la sementera que elaboró la legislación vigente, que responde más a la ideología que anida en las trincheras que hoy los argentinos seguimos enfrentando, que a la que identifica públicamente a “Cambiemos”. Son los riesgos de las coaliciones y sus “límites” internos, por cierto muy bien encubiertos, pero inocultables.

La creación del Ministerio de Seguridad -Interior-, hijo dilecto de los exabruptos legislativos 19), fue una clarísima demostración de carencia de los mínimos conocimientos estratégicos contemporáneos de sus promotores.  Recordemos que la creación se origina en el enfrentamiento entre la ex – presidente con el entonces Jefe de Gobierno de la CABA, por los tres muertos en Villa Soldati.

 En esa oportunidad la mandataria nacional dijo:

“Han querido hacernos aparecer como que como (sic) creemos en los derechos humanos no nos importa la seguridad, como (sic) si las dos cosas no estuvieran íntimamente ligadas. Cada vez que se ha violado un derecho humano se ha creado más inseguridad y más violencia. Derechos humanos y seguridad son los términos de la misma ecuación que nos permite vivir en democracia”.

El resultado de éste pensamiento es la inseguridad e indefensión que vivimos, aún hoy, pues la política de derechos humanos continúa.

Pero hay más. La ex presidente confunde derechos humanos con política de derechos humanos, que es la que ella ha conducido como instrumento revolucionario discursivo y pantalla de sus latrocinios.

El Ministerio fue  creado a fines del año 2010. Ya había transcurrido una década desde el comienzo de la nueva guerra mundial 11), que en el 2017  continúa y se agrava -el 08 Feb 17, Rusia movilizó a la totalidad de su Fuerza Aérea-. Los estrategas teóricos ya habían elaborado -después del 11S01- las teorías de las guerras de cuarta y quinta generación y la característica central de ellas es la síntesis unitiva de la seguridad estratégica con la seguridad pública.

En consecuencia la reorganización imprescindible del Estado Institucionalpara atender y entender a los nuevos desafíos-, no era seguir transitando caminos paralelos, sino incardinados. Se hizo todo lo contrario.

Ha llegado el momento de crear el Ministerio de Seguridad Nacional y, dependiendo de él, las Secretarías de Defensa y de Seguridad Pública. Es la fórmula para alcanzar una Gran Estrategia y no tomar -una a una- medidas operativas reactivas, sin plan, sin coherencia y siempre reactivas.

Es el fin el que exige qué organizaciones y qué medios son necesarios y no a la inversa, como se continúa haciendo, guiados por la inercia de situaciones e     ideologías  totalmente superadas.

  1. Porqué llegó la hora de pintar la carta.

El 23 Ene 17, el programa televisivo “Desde el llano” recibió como invitado al Sub-Jefe de Gabinete, Lic. Mario Quintana. Sobre el final de su intervención dijo que el Gobierno Nacional persigue ocho objetivos “prioritarios”. Logró describir los cuatro primeros, referidos a economía, a finanzas y a problemas sociales. La seguridad Nacional, debemos deducir, se encuentra entre los cuatro últimos, que quedaron en el tintero. Se confirmaría así lo expresado más arriba: la Seguridad Nacional no es prioridad para el actual gobierno, pero sigue siendo la principal preocupación de una gran mayoría de ciudadanos.

Ello indica que lo dicho por el lúcido sub-jefe de gabinete al prologar sus palabras: “gobernamos escuchando lo que desea la gente”, reconoce una grave hipoacusia o bien el poder ejecutivo carece del nivel de poder para “superar el muro” heredado, como lo venimos repitiendo 14). Nos inclinamos por esto último, que González Lacroix expresa diciendo: “por ahora la República Argentina se tiene que acostumbrar a un Ministerio de Defensa ausente”.16).

El pacto social entre el electorado y el Estado Nación, desde el momento mismo de su aparición en la Alta Edad Media y hasta hoy, establece que el ciudadano de a pie paga sus impuestos y el Estado Nación le asegura la Paz, es decir la Seguridad Nacional, como su primera e insoslayable obligación constitucional.

 Pretender desarrollar una economía estable sin seguridad es absolutamente inviable. Si se busca “confianza” y “credibilidad” interna e internacional -como lo expresara  reiteradamente Quintana- debe asegurarse la existencia de una eficiente Seguridad Nacional. Nadie confía ni cree en quien no se defiende y la Argentina ha dejado de hacerlo, hace más de treinta años.

Hemos dicho con anterioridad 14) que “desde el 10 Dic 15 la Argentina es la vanguardia contra-revolucionaria en Iberoamérica” y ello nos pone en alto riesgo, pero también hemos afirmado reiteradamente que el Presidente carece de la fuerza política necesaria para terminar con “el curro” y restablecer una política de defensa actualizada. Si alguna duda quedara, allí están para demostrarlo la “rectificación” del feriado del 24 de marzo o las vergonzosas declaraciones del Secretario Avruj ante los dichos de Gómez Centurión.

La “pseudo-revolución” está en retirada pero no está muerta y sigue infiltrada en las instituciones.  

Con Ene 17 llegó la hora de pintar la carta en la Sala de Situación del Cte J FFAA argentinas, porque ya no es posible retener la crítica situación provocada por el desarme unilateral que se inició en 1984 y su consecuencia: la creciente inseguridad nacional.

El 20 Ene 17 se inició el trazado de un nuevo mapa político-estratégico mundial y no solo porque asumió Trump. Estamos frente a un nuevo escenario geopolítico global, altamente complejo y nuestra frágil Argentina padece una situación general sumamente riesgosa: intenta recuperarse del tsunami K sin planeamiento estratégico, desarmada, endeudada, en recesión y conducida por una coalición gobernante débil, frente a una “resistencia” regional e interna  organizada y centralmente conducida por el Foro de San Pablo y el comunismo local, en sus diversas expresiones. En la declaración final de su último encuentro en Rosario, el 22 Ene 17, el comunismo ha expresado:

Hace un siglo la Revolución bolchevique empujaba a los trabajadores organizados como clase, a enfrentar al capital y luchar por el poder proletario, por una sociedad de seres libres e iguales, sin fronteras, sin estado, sin explotación del hombre por el hombre y sin miseria. Hoy, debido a la derrota (momentánea en términos históricos) y a la acción de las corrientes oportunistas, posibilistas, los llamados progresismos que lo único que hacen es asegurarle los privilegios a los explotadores del mundo, la clase trabajadora lucha por modelos “menos inhumanos” de explotación, muy a pesar de que la riqueza social alcanza y sobra para que los sueños revolucionarios sean posibles. Es cuestión de reemprender el camino. 21).

Sin embargo, estos estalinistas dispuestos a “reemprender el camino” de la violencia armada deberían reconocer que esos “llamados progresistas” de diferentes pelajes, son sus socios-aliados en el Foro de San Pablo y han sido los que produjeron en los últimos años el mayor debilitamiento de las tradiciones republicanas, licuaron las instituciones del Estado y destrozaron la cultura occidental heredada, en la UE, en Iberoamérica y en particular en nuestra Patria desde 1984, allanando el camino que confirma el comunismo  en el encuentro de Rosario.

Carlos Escudé, que no puede ser considerado un guerrerista conservador de extrema derecha o fascista, ha publicado un documento de trabajo 20) titulado “Un experimento pacifista: las políticas exteriores y de seguridad de Argentina, en el siglo XXI”. En su Resumen, dice:

“Después de la crisis 2001-02 y a pesar de los fuertes gastos militares y compras de armamentos de sus vecinos Chile y Brasil, la Argentina acentuó una política de desarme unilateral que había comenzado en los ´90. El registro histórico sudamericano demuestra que la región es menos propensa a la guerra que Europa, Asia y África y los sucesivos gobiernos argentinos no han demostrado una preocupación especial frente a la creciente asimetría en capacidades militares. El escenario se aproxima a una situación experimental. ¿La historia falseará o consolidará la hipótesis de que un país sudamericano como Argentina pueda desatender su defensa frente a sus vecinos, sin arriesgar su integridad territorial? O puesto en los términos inversos, para el caso sudamericano, ¿la historia falseará o consolidará la hipótesis del realismo clásico, que supone que el equilibrio del poder militar no puede desatenderse, sin graves consecuencias para la seguridad del Estado?

 

Y Escudé concluye diciendo:

“Ésta es también -la política de desarme unilateral- una ruleta rusa en la que se juegan la integridad territorial, la vida y la muerte” de los argentinos-.

Nuestros intelectuales que revistan -como Escudé- en la “progresía liberal”, tienen en común con la numerosa “progresía neo-marxista”, omitir hipócritamente que hemos sufrido una guerra civil contrarrevolucionaria  durante treinta años y que ésta aun está abierta como “estado de guerra”. 6).

El “documento de trabajo” solo señala como única y eventual guerra futura a la convencional, “frente a sus vecinos”. Escudé se conduce con “corrección política”. No considera a la situación que nos envuelve, sino que acepta y se subordina a la perversa legislación “de inseguridad” vigente, que así lo establece. Por ley, los legisladores sentenciaron que la Argentina solo tendrá guerras “exteriores”. En el “interior” no habría riesgos estratégicos.

Como investigador y profesor en el área de las ciencias sociales, Escudé no puede ignorar que desde el final de la guerra fría -1989/1991- en adelante, el 99,5 % de las guerras que se produjeron en el mundo o las que están en pleno desarrollo, son internas y no convencionales. Son guerras civiles. La peor especie de las guerras, en el amplio espectro de la violencia socio-política universal.

Tampoco puede ignorar el investigador-profesor de la UCEMA, que ésta negación ideologizada acerca de la existencia de la guerra civil contrarrevolucionaria, es la que nos ha llevado a la “situación experimental” que claramente describe, pero a la que pareciera no encontrarle origen, es decir,  sus causales centrales. Desde nuestro humilde Instituto le proponemos al Dr. Escudé dejar de jugar a la “ruleta rusa”. El “realismo clásico” le permitiría resolver el interrogante planteado en su hipótesis de trabajo.

 Mantener esa confusión y continuar induciéndola en la opinión pública,  colabora en la autodestrucción de nuestra sufrida Argentina. Llegó la hora de pintar la carta, con realismo  y dejar de “experimentar” con la vida de los argentinos.

  1. El “rompecabezas global” y el de los iberoamericanos.

La impronta de la nueva carta de situación internacional ha sido llamada por Sergio Berenztein -como lo expresamos en el subtítulo- “rompecabezas global” 22). Es una expresión muy gráfica, ajustada a lo que objetivamente sucede. El listado de los hechos internacionales que lo componen -los más importantes-  puede sintetizarse así:

  • Los excesos del multiculturalismo. Trajeron como consecuencia el chauvinismo, el racismo, la xenofobia y un deterioro casi irreversible de las bases culturales del occidente-cristiano,

  • El Brexit, en desmedro de la UE,

  • Los atentados macro-terroristas del islamismo radical,

  • La crisis de los refugiados, con la consecuente crisis socio-política de la UE culturalmente debilitada y hoy afectada por el terror islamista.

  • La elección de Trump, como desafío inédito que impacta al planeta, ya sea en el campo de la seguridad cuanto en el del comercio internacional,

  • Xi Jinping, que consolida su liderazgo en China,

  • Japón, que somatiza el fracaso del acuerdo Trans-Pacífico,

  • Corea del Sur, que continua sin resolver su inestabilidad y Corea del Norte, que continúa siendo una amenaza nuclear.

  • Rusia -que regresó a sus aspiraciones imperiales- ocupó Crimea, intervino en Ucrania y en Siria provocando que la OTAN despliegue tropas en Polonia y en los Países Bálticos. Cabe agregar la intromisión de hackers rusos en las elecciones de EEUU.

El “rompecabezas” de los iberoamericanos:

  • Como ya lo señaláramos, la pseudo-revolución del “socialismo siglo XXI” 23) continúa en retirada, provocada principalmente por su corrupción.

  • El proceso de Paz en Colombia podría transferir a las FARC la nueva sede territorial “revolucionaria”, en reemplazo de la Venezuela de Chávez-Maduro-, pues la guerrilla estalinista retiene el enorme poder que le otorga el nuevo Premio Nobel de la Paz, al concederle continuar operando como poderoso cartel de la cocaína.

  • La muerte de Fidel, el anunciado retiro de Raúl y la promesa de Trump de retrotraer la política de acercamiento -de Obama- a Cuba comunista, preanuncian la llegada de un liderazgo joven a La Habana, probablemente el Grl. Castro -hijo de Raúl-, para reconducir el proceso revolucionario, ahora inexorablemente relacionado con la “diáspora” del ISIS.

  • El Foro de San Pablo está imposibilitado -desde la caída de Dilma- para pasar a una pretendida contraofensiva revolucionaria. En su “XXII Encuentro” de Jun 16, en El Salvador, ha ordenado la “resistencia generalizada” en Iberoamérica, para luego “reemprender el camino”.

  • El presidente Morales, legalmente imposibilitado para presentarse como candidato en La Paz, ha prometido ingresar en desobediencia constitucional, siguiendo los pasos de Maduro.

  • PPK, recién llegado a la presidencia en Lima, está amenazado por el juicio político como consecuencia de las actividades de Odebrecht en Perú, cuando era Ministro del gobierno de Toledo.

  • Bachelet, en Chile, está cosechando los frutos de sus despropósitos en casi todos los frentes, asegurándole así a la oposición -Piñera- un eventual -casi asegurado- triunfo en las próximas elecciones.

  • Correa, en Ecuador, ha perdido las elecciones de medio tiempo y no tiene reelección. Propuso -sin éxito- una reforma constitucional para lograr la reelección indefinida, ante la alta probabilidad de un cambio.

  • Maduro, en Venezuela, ha abandonado a la Constitución “bolivariana”, militarizó el poder y provocó crisis sociales extremas. Los cubanos exhiben hoy su poder en Caracas, a la luz del día.

  1. El “rompecabezas” de los argentinos:

 

La creciente situación de inseguridad que aflige a nuestros conciudadanos, ameritó a que el principal matutino de la CABA 24) le haya dedicado recientemente varias editoriales que, como hemos dicho más arriba, es tema “tabú” para la gran mayoría de la dirigencia política. Temen a la “incorrección política”, que tiene como fiscales a revolucionarios de cartón, caraduras y “chorras”.

Cabe agregar que días después de una de ellas, el  04 Feb 17 Rosendo Fraga publicó “La política de Defensa de Macri pierde ímpetu” 26). En éste artículo se hace un inventario de “reivindicaciones” que el nuevo presidente otorgó a las FFAA, pues el gobierno anterior las había colocado en el fondo de las jerarquías institucionales pero, advierte que en el año 17 esa tendencia se ha detenido.

No llega a denunciar que el “relegamiento” que descubre es impulsado por un sector de la coalición gobernante -el social-demócrata-. Lo objetivamos en los oportunos “mensajes” por TV que sus representantes recordaron -con sus viejas consignas- y que la Dra. Villarruel respondió, apabullándolos.

El gobierno Macri no tiene “política de defensa” como le llama Fraga -en el título de su artículo- a un mero programa administrativo para las FFAA. El título del editorial de La Nación, 24): “Violencia mapuche en Chubut”, nos está diciendo que éste grave problema, de carácter estratégico, no fue enfocado desde esta perspectiva dentro del “rompecabezas argentino”, sino que el editorialista lo consideró, inductivamente, como un caso policial aislado,  dejando de lado a su compleja circunstancia conflictiva continental.

A continuación, con una visión estratégica, desarrollaremos brevemente el fenómeno socio-político novedoso y complejo que involucra al indigenismo radical revolucionario con el narcoterrorismo, señalaremos su categoría y nivel, describiéndolo integralmente, pues cumple con la caracterización propia de las guerras híbridas 10), en acto en el siglo XXI en diversos frentes internacionales, conformando redes. Vayamos del todo a las partes,  enumerando a los acontecimientos recientes.

  • Hace pocas semanas, a mediados del mes de Dic 16 -en Berlín, Alemania-, se reunieron los dirigentes del PIE -Partido de la Izquierda Europea-, del FSP -Foro de San Pablo- y los cabecillas del islamismo radical 25).

  • Allí se establecieron las bases del “plan de acción revolucionario” posterior a la muerte de Fidel, la reorganización de las estructuras que exige la nueva situación en el Gran Medio Oriente y en Iberoamérica para dar continuidad al proceso de infiltración, descomposición cultural y dominación de la comunicación social, a través de los movimientos sociales, de los sindicatos y periodistas adictos, de centros de estudios y ONGs, para expandir las ideas del igualitarismo, atacar al libre comercio, a la propiedad privada y a la libertad individual.

  • Se acordaron los siguientes objetivos de corto plazo: ampliar” la expansión del narcotráfico, de la corrupción, de la ignorancia, del resentimiento y de la pobreza.

  • Con posterioridad a la reunión de Berlín, las FARC y el FSP iniciaron la reformulación de sus estrategias, contando ahora con el apoyo de fondos del islam radical.

  • Las FARC -luego de la firma del Tratado de Paz-, reimpulsaron su accionar violento en la Patagonia argentina y chilena, en acuerdo con la comunidad araucana -mapuche- bajo sigiloso control británico 6), con el objeto de provocar el terror de sus actuales ocupantes -incendios provocados, ataques a puesteros, destrucción de la infraestructura-, que obligue al abandono del territorio por parte de sus actuales propietarios y de los trabajadores de la misma etnia, allí afincados. Para ello emplean grupos ya instruidos -desde hace años- por las FARC, al igual que las formaciones de la Tupac-Amaru de Milagro Sala en las provincias del N. y el EPP -Ejército del Pueblo Paraguayo-, en la frontera Norte del Paraguay. Cuentan también con la colaboración de la ETA del País Vasco.

  • En el Sur patagónico andino los favorece una geografía similar a la colombiana y un nulo control argentino en numerosos pasos fronterizos de Chubut, Río Negro y Neuquén. Desde el Cuartel General narcoterrorista de Tumaco, en Colombia, se conduce la creación de “santuarios” bajo control “mapuche” que sirvan para establecer grandes depósitos de tránsito, “cocinas” o “cristalizaderos” de la cocaína colombiana. El narco dólar es imprescindible -actualmente- para el sostén revolucionario internacional, en crisis y en dispersión.

  • A los efectos de obtener consenso social se utiliza el discurso socialista en la búsqueda del apoyo popular reivindicativo y de la construcción de poder en la “zona recuperada”.

  • Las FARC no están solas en éstas maniobras. Cuentan con la alianza estratégica del ELN -Ejército de Liberación Nacional- colombiano, con el apoyo de “Los Rastrojos”, del “Clan Úsuga”, de grupos disidentes del ERPAC -Ejército Revolucionario Popular Antisubversivo de Colombia- y desprendimientos de carteles mejicanos.

  • Estas redes están en conexión con las zonas calientes de la droga en la Pcia de Buenos Aires, en Rosario y en el norte argentino.

  • Hay fuertes versiones acerca de un acuerdo oculto entre la guerrilla castrista y el presidente Santos -apodado el “sastre de las FARC”-. La oposición lo considera un discípulo de Fidel.

  • El ex presidente Uribe ha dicho:

 “Las FARC han tenido dos triunfos que nunca habían esperado y que se los concedió Santos: uno es el reconocimiento de EEUU y de la UE, a pesar de que es el cartel narcoterrorista más grande del mundo. Ahora quieren imponer, a través de acuerdos, un camino marxista leninista…”.

  • También existe otra posibilidad: que Santos cuente con “una carta en la manga” para lograr el desarme y cortar la logística al cartel “revolucionario”. Si se diera esta alternativa, existiría un mayor impulso a la “dispersión controlada revolucionaria” sobre los espacios blandos patagónicos.

  • Hace unos días -el 21 Ene 17- el diario Clarín publicó un artículo titulado “Facundo Jones Huala, el mapuche violento que le declaró la guerra a la Argentina y a Chile”. En él se transcriben palabras del gobernador Das Neves: “¿Cómo puede ser que un tipo diga, después de ser liberado, ‘si quieren sangre va a haber sangre´. Hay que proteger a la gente, a los trabajadores. Ya pedimos que echen al juez que liberó a éste tipo, que es un guerrillero”. ¡Qué casualidad!, la abogada de Facundo Jones Huala es Elizabeth Gómez Alcorta, la misma que defiende a Milagrito Sala.

  • ¿Quién es el juez federal de Esquel al que se le pidió juicio político? Se trata del Dr. Guillermo Otranto, que no solo dictó la falta de mérito al “guerrillero” por los delitos cometidos en la Argentina, sino que declaró nulo el pedido de extradición de Chile, que lo acusa de terrorismo, tenencia de arma de fuego, incendio de propiedades ocupadas por sus habitantes y violación de la ley de extranjería. Si “al bicho se lo conoce por la pisada”¿qué duda hay de que Otranto es uno más de nuestros jueces federales abolicionistas del derecho penal y protectores del terrorismo revolucionario?.

  • ¿Quién es Facundo Jones Huala? Argentino, nacido en Bariloche, de padre inglés y madre mapuche: el mestizaje perfecto para la misión a cumplir. Tiene 31 años. Formado en el “indigenismo del despojo”, se auto referencia como “guerrero”, enemigo de los “blancos capitalistas”.

  • El colectivo mapuche de la región rechaza sus métodos violentos y anárquicos. Ha organizado la Resistencia Ancestral Mapuche -RAM-, para fundar la nación mapuche en ambas Patagonias y ataca blancos aislados en la meseta o en las rutas que controla. Ha cortado el funcionamiento del FC conocido como “La Trochita” durante semanas, ante la pasividad de la justicia. Con sede política central en Bristol -RU- y bajo control operativo de Tumaco, “el guerrillero” incursiona  permanentemente sobre las propiedades de Benetton y Lewis.

  • Hace unas semanas fue encontrado un bulto con explosivos muy cerca de una represa. Oscar Parrilli -el “b…” de Cristina oriundo de San Martín de los Andes, ha proporcionado apoyo político y financiero al indigenismo de la “resistencia” a través del Instituto de Asuntos Indígenas y de la Fundación Madres de Plaza de Mayo.

  • Han logrado levantar un mástil -igual al de la bandera argentina- en la plaza principal de San Martín de los Andes, para enarbolar la bandera mapuche y la legislatura neuquina les otorgó, en la provincia, un espacio de soberanía tribal exclusiva.

  • Un complemento sorprendente a estas actividades revolucionarias en la Patagonia, ha sido el Acuerdo sobre la Antártida firmado por el RU con su histórico aliado estratégico Chile, el 17 Ene 17, sin la participación argentina, aunque los sectores pretendidos en el Continente Blanco se superpongan. No olvidemos la actitud chilena en la guerra de 1982, el origen en Oxford del borrador del Decreto 158/83 y su instrumentación a través de la maniobra judicial (estalinista-social-demócrata-británica),

que ha tenido como pivote a Horacio Verbitsky. Es la colusión operativa de quienes fueron enemigos de la Nación Argentina en las guerras que peleamos en el siglo XX 15) y que han logrado en las posguerras el desarme argentino, espiritual y físico.

Tardamos quince años para darnos cuenta que sufríamos una “invasión cubana revolucionaria” por los valles del Norte desde 1959/60, como lo expresa Juan B. Yofre en su reciente libro “Fue Cuba”. Durante quince años se le dio a esa “invasión” categoría policial. Fue considerada como un mero problema de seguridad pública, no relacionado con la guerra fría. Allí está, en esas confusiones, la razón del drama de los argentinos, la carencia de un Estado Institucional moderno y los atrasos conceptuales de su dirigencia.

Cuando la sangre y las bombas llegaron a las ciudades, aterrorizando a la sociedad, el poder político constitucional ordenó la intervención militar para “aniquilar” al terrorismo de inmediato, “para mañana”, improvisando la apertura de operaciones militares “de cualquier manera”, iniciado así -con gravísimas omisiones agonales- una desconocida guerra “asimétrica”, no convencional, sin doctrina, sin conocimientos o experiencias recientes, sin inteligencia estratégica por carencia de planificación y sin organizaciones ajustadas a la naturaleza de la agresión, en un ambiente mundial QBN desde 1945.

Los años ´70 aun están en debate público entre diletantes. Todavía hoy  escuchamos a personajes legos, muy conocidos, o bien a jovencitos adoctrinados desde la escuela primaria en el “pensamiento único”, expresar “gansadas” propias de quienes no han leído ni siquiera el manual más elemental de Polemología o Estrategia Contemporánea. Se repiten las falsas consignas acuñadas hace tres décadas, transformadas hoy en postulados que no pueden dar lugar a dudas. Quien saliere de ese andarivel, será reo de apología del delito.

Expresar públicamente -por parte de un ex juez- cuarenta años después de los hechos, que todo se reduce a “dictadura o democracia”, colocando a los militares en la dictadura y a los guerrilleros en la democracia, es de una caradurez sin igual. Al golpe de estado -la dictadura- lo pidieron, lo planificaron y lo administraron mayoritariamente los correligionarios del letrado de marras.

Otros señalan que el “mal eterno” de los argentinos es el “permanente enfrentamiento de los militares con los comunistas”, reduccionismo homólogo al anterior, producido por un formador de opinión, permanente invitado en programas políticos radiales y televisivos.

Se trata de candidatos a Juez de la Corte o a legisladores nacionales. ¿Ignorancia o hipocresía? Esta es la realidad deprimente de un sector de nuestra dirigencia sectaria, culturalmente débil, que se auto-justifica y proyecta sus propias responsabilidades incumplidas a otros, ojalá ese otro fuere un reconocido héroe de guerra que por naturaleza no miente, no se esconde y asume sus responsabilidades…pero…hay un pero: viste uniforme.

 ¿Vamos en camino a repetir los graves errores de un sangriento pasado no asimilado, que nos lleva a la autodestrucción? Se quiere retener el “estado de guerra”, arrastrando a las nuevas generaciones cada vez más descreídas, sin futuro y evadidos de la realidad, a un nihilismo caótico. Algunos críticos del “relato K” son los verdaderos fundadores del mismo y cuando la verdad aparece se rasgan las vestiduras, apelando al lenguaje simbólico, sacralizado y único.

 

El odio social y los resentimientos personales de estos “militantes” son inocultables y consecuencia directa de la guerra civil revolucionaria. El “relato” de sus continuadores de laboratorio, oculta a la verdad completa y niegan la existencia misma de la guerra revolucionaria, llamándole genocidio.

Somos conscientes que “La Política de Derechos Humanos es el muro más alto a superar por el actual gobierno” 26). Esa política de derechos humanos, reemplazó -desde 1983- a la Política de defensa Nacional, nos trajo una  inseguridad galopante que cosecha diariamente más y más víctimas, pero también es el trampolín para la contraofensiva revolucionaria en ciernes, que se anuncia desde diversas organizaciones y se ejercita frente a los ojos  perplejos de los argentinos de hoy.

Si no se restablece la cordura y la verdad, si no se quiebra a la falaz narrativa que es la viga maestra de la política de derechos humanos instrumentada por vía  jurídica, a través la inconsciente Justicia Federal, creada y conducida -en colusión- por los enemigos que enfrentamos desde 1959/1989 y en 1982 14) y,  si por el contrario se la retiene como hasta hoy, repetiremos la experiencia ya vivida y no entendida.

Si tratáramos en los medios de comunicación temas económicos, convocaríamos a economistas reconocidos, si el tema fuere sobre la salud, a prestigiosos médicos. ¿Por qué para tratar a los problemas derivados de nuestras guerras no se convocan a los especialistas, sino a comentaristas de café o a personas que somatizan emocionalmente sus dramas personales? ¿Qué propósitos se persiguen con el anecdotario de tirios y troyanos, sin llegar al hueso, a la profundidad del drama?

Si como sociedad no cambiamos de actitud, volveremos a improvisar frente a los hechos e indicios que debería registrar la Sala de Situación de la Defensa Nacional, pero sabemos que no existe, por imposición de…!!!la Ley de Defensa¡¡¡, su reglamentación lamentable y ¡¡¡la Ley de Seguridad Interior!!!. 

Las guerras evolucionan con la dinámica civilización y, en el pasaje de una etapa de la civilización a otra, siempre hay un mojón: una guerra mundial. Estamos viviendo el décimo sexto año de la guerra mundial “contraterrorista global” que corresponde al pasaje de la civilización industrial a la posindustrial en el ámbito de una globalización planetaria posguerra fría y en ambiente QBN, pero esta vez sin disuasión posible 11).

Recordemos que durante la última guerra mundial, la guerra fría -l947/ 1989/91- la Paz en el Hemisferio Norte fue posible por la “mutua disuasión asegurada”. En esa “Paz del terror nuclear”, confrontaban Estados. Había respeto a normas agonales. En la presente guerra mundial -que nuestros dirigentes ignoran- esta disuasión no existe, pues los Estados enfrentan a un “enemigo sin rostro”, un complejo “crimen organizado internacional mafioso”, fundamentalistas que se inmolan, asociados en Iberoamérica con los remanentes revolucionarios radicalizados de los ’70 y partidos de la izquierda neo-marxista, convertidos en mafias.

La Argentina está en el planeta y ésta guerra es universal. Sin embargo la legislación vigente impide considerarla. Quien lo haga delinque. Decíamos en el 2015, al conceptualizar a las guerras híbridas 11), lo siguiente:

“Señala Raymond Aron en “Pensar la Guerra”[1], que al final de sus días Clausewitz comenzó una revisión de su monumental obra[2] puesto que descubrió, en el plano del concepto, lo que jamás había comprobado en el campo de batalla. Ese descubrimiento giraba en torno a una modalidad de combate distinta a la que él había reducido abstractamente como “duelo”, es decir, el enfrentamiento por aniquilamiento entre dos ejércitos pertenecientes a sendos estados nacionales. El descubrimiento giraba en torno de lo que hoy se denomina “guerra asimétrica”. Quedaba sobrepasado el conflicto del “fuerte contra el fuerte” y emergía -con toda su crudeza- la posibilidad del enfrentamiento entre un fuerte (defensivo) y un débil (ofensivo)”.

Han pasado más de un siglo y hay quienes no lo entienden, o no lo quieren entender.

 “Éste tipo de amenazas ha proliferado como consecuencia del desplome del sistema bipolar de la guerra fría y el ingreso a una nueva etapa de la civilización. Los combatientes de antiguos bandos revolucionarios han devenido en bandas criminales, equipadas con elementos de tecnología satelital que les permiten constituirse en nodo de una red mayor, en la que circulan las diversas actividades del nihilismo posmoderno: guerrilla, narcotráfico, tráfico de armas, guerra en la infosfera, contrabando, tráfico de órganos, tráfico de niños, esclavismo, secuestros extorsivos, tráfico de animales exóticos, tráfico de piedras preciosas, terrorismo islámico, etnicismo genocida, etc.”.

Carecemos de un periodismo especializado que difunda los conceptos de las amenazas y riesgos estratégicos presentes, que los partidos políticos ignoran o simulan ignorar. Los ministerios del ramo no tienen una política comunicacional de la Seguridad/Defensa. Las amenazas y riesgos estratégicos, que eran considerados en paralelo con el delito común, actualmente deben ser unificados, pues las diversas formas de agresión estratégica han tomado la modalidad operativa de los delitos comunes.

Ésta evolución exige que la Seguridad Nacional se desarrolle a través de una Gran Estrategia, que involucre a toda la actividad institucional. Como la agresión no es militar, la respuesta no es el empleo de tropas sobre el terreno, sino el empleo de los instrumentos más idóneos en los múltiples frentes de la acción operativa o táctica.

Debemos preguntarnos: ¡¿quién está previendo -planificando- en nuestro país, la nueva agresión derivada de la guerra mundial en curso?! El EMCFFAA lo tiene prohibido por ley y el “esfuerzo nacional de policía” carece de esa capacidad. Esto es lo que debe ser resuelto a la brevedad.

Las guerras -de cualquier especie- se planifican para que no lleguen. Esa es la paradoja que no entienden los dirigentes ideologizados. Si hay plan, hay adiestramiento,  previsiones logísticas y organizacionales, no habría sorpresas y se administraría la Paz.

Si no hay plan estratégico necesariamente habrá -y ya la hay- improvisación, en manos de improvisados. Son las preliminares de una nueva derrota y naturalmente la Ley de Seguridad Interior ha elegido anticipadamente al “cabeza de turco” que se hará cargo del nuevo fracaso sangriento. La Ley determina que ante el fracaso reactivo del “esfuerzo nacional de  policía”, se declarará el estado de sitio y se nombrará a un oficial superior de las FFAA para que se haga cargo del seguro fracaso logrado por estas leyes y, para que no queden dudas, también prevén que las FFAA no deben  tomar previsión alguna con anterioridad al asegurado fracaso. ¡Recién después de la derrota policial, se podrá prever! Esto es “cerrar la puerta después que escapó el toro”.

¿Encontrará el Cte J FFAA,  -con más de mil quinientos cuadros uniformados en las cárceles- a ese Oficial Superior con aptitudes de mago? Sinceramente, lo dudamos. Pero, en el supuesto de que el mago exista, seguramente le solicitará que se le agreguen a su Cuartel General un importante número de fiscales federales para que acompañen en la acción a los jefes de los elementos a empeñar en combate, todos munidos con el Código Penal y el Código de Procedimientos Penal Federal y con un alto adiestramiento en lo que hace a las diversas variantes que autorizan la “legítima defensa” frente al agresor.

Ello es lo que surge  de lo observado y aprendido en los TTOOFF en los últimos años, cuando la Justicia Federal aniquiló a todos los principios del derecho penal, con el agregado de la eliminación del Código de Justicia Militar y hasta del Código de Honor.

Esa es la lógica institucional que nuestros políticos -partidarios de la “política de derechos humanos”- establecieron en la legislación de Seguridad Nacional que desde 1988 reemplaza a una sana Política de Defensa Nacional. 19).

No existe país alguno en el mundo que tenga una legislación similar. Esta es otra de las grandes excepcionalidades argentinas, que acompañan y sostienen haber judicializado al fenómeno socio político guerra y haber politizado a la Justicia, a un nivel desconocido en nuestra corta historia, con el agregado de  mostrar al despropósito al orbe, como un “¡éxito del coraje cívico de la democracia”!.

Las palabras de un héroe de guerra han puesto en superficie, en estos días, a algunos de los responsables de estos desatinos y a sus continuadores irresponsables. SR. Cte. J. FFAA.: LLEGÓ LA HORA DE PINTAR LA CARTA.

 

CITAS:

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  • J. Auel. “Proyección estratégica del Mercosur: fortalezas y debilidades”. Septiembre de 2002. www.ieeba.com.ar
  • J. Auel. “El pensamiento nacional en tiempos de globalización planetaria”. Octubre de 2002. www.ieeba.com.ar
  • J. Auel. “El nuevo ordenamiento internacional posterior a la intervención de EEUU y sus aliados en Iraq”. 21 de Mayo de 2003. www.ieeba.com.ar
  • J. Auel. “La larga guerra civil argentina y el actual estado de guerra civil-revolucionario”. 09 de Julio de 2013. www.ieeba.com.ar
  • j. Auel. “Relaciones cívico-militares, la necesaria reconstrucción del Estado y de imprescindible Seguridad Nacional, Regional y Continental”. Julio de 2013. www.ieeba.com.ar
  • J. Auel. “El narcoterrorismo, el Estado Nación, la democracia y las FFAA”. 16 de Abril de 2014. www.ieeba.com.ar
  • J. Auel. “¿Cómo salimos de la actual emergencia política y estratégica? Agosto de 2014. www.ieeba.com.ar
  • J. Auel. “El pensamiento estratégico militar en el siglo XXI”. 12 de Octubre de 2014. www.ieeba.com.ar
  • J. Auel. “La guerra mundial contraterrorista global: ¿híbrida…con derivación QBN?. Abril de 2015. www.ieeba.com.ar
  • J. Auel. “La dirigencia argentina frente a los desafíos de la Seguridad Nacional en el siglo XXI”. Agosto de 2015. www.ieeba.com.ar
  • J. Auel. “El actual y complejo tablero estratégico del Gran Medio Oriente”. 30 de Octubre de 2015. www.ieeba.com.ar
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  • J. Auel. “Estamos en guerra…por partes”. 05 de Agosto de 2016. www.ieeba.com.ar
  • González Lacroix. “Un Ministerio de Defensa ausente”. 17 de Enero de 2017. www.zona-militar.com
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  • J. Auel. “Ponencia en Santiago de Chile”. 21 Jul 11. www.ieeba.com.ar
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  • “Declaración del encuentro de comunistas en Rosario”. 23 Ene 17. www.salta21.com
  • Berenztein. “Rompecabezas Global”. 20 Ene 17. www.prensa.mrecic.gov.ar. El autor concluye su artículo expresando: “Es hora de superar las dolorosas heridas del pasado para maduramente definir un piso mínimo de recursos destinados a garantizar una Defensa apropiada del territorio y de la soberanía nacional”. Entendemos que en la expresión “soberanía nacional”, estará incluida la agresión revolucionaria.
  • En nuestro país la pseudo-revolución es citada como “populismo” por la “corrección política”.
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  • C. Rodríguez. “Las FARC, el Foro de San Pablo y compañía van por toda Latinoamérica”. 12 Ene 17. www.hacer.org
  • Fraga. “La política de Defensa de Macri pierde ímpetu”. Infobae. 04 Feb 17. www.infobae.com

 

 

El Gral. Heriberto Justo Auel tuvo el honor de iniciar sus estudios secundarios en el Liceo Militar “Gral. Belgrano”, en calidad de cadete de la promoción fundadora y abanderado de ese Instituto. La Provincia de Santa Fe le concedió una “Beca al Mérito”, que mantuvo luego al ingresar al Colegio Militar de la Nación. A su egreso, como Subteniente del arma de Infantería, se incorporó a una unidad de elite e inmediatamente, dos años después, pasó a ejercer la docencia en Institutos del Ejército.(Liceo y Colegio Militar).

Ello amplió su tiempo, en particular para participar en el planeamiento y auditoria de los planes de capacitación en el nivel de la enseñanza media y superior, mientras ejercía la docencia y cursaba sucesivas carreras universitarias, afines con su vocación original.

Con el grado de Capitán y como especialista en tropas aerotransportadas, fue destinado como Observador Militar de la ONU en la Línea del Cese del Fuego del Canal de Suez, luego de la Guerra de los Seis Días. Profesionalmente esa etapa de casi dos años enriqueció su experiencia militar, dada la constante actividad de combate que se desarrollaba en la llamada “Línea de Cese del Fuego”. Pero, además, pudo estar en permanente contacto con todos los niveles sociales de las partes en conflicto y, como Licenciado en Ciencias Políticas, inició sus publicaciones en Revistas especializadas sobre temas relacionados con el conflicto de Medio Oriente, aun subsistente.

A su regreso al país en 1970, cursó la Escuela Superior de Guerra, egresando como Oficial de Estado Mayor. Se le nombró Jefe de Planeamiento del Departamento Operaciones de la Reserva Estratégica Operacional. A las etapas anteriores, sumó la experiencia en el trabajo de Estado Mayor y en la jefatura de equipos de planificación coordinados, en el área operacional, a nivel táctico.

Durante el período en que realizó el Curso de Estado Mayor en la República Oriental del Uruguay, fue consultor del Alto Mando de ese país en temas de Política Internacional y Estratégicos. A su regreso, en Buenos Aires inició una intensa actividad docente en Institutos Superiores de las FF.AA. y en la Universidad, como profesor de Estrategia y Geopolítica, en el nivel grado y posgrado.

Tenía entonces la oportunidad y los conocimientos para desarrollar su Tesis Doctoral en Relaciones Internacionales, e iniciar publicaciones periódicas sobre temas estratégicos en la prensa nacional y en revistas especializadas.

El eje de su preocupación era el atraso conceptual y orgánico-estructural del Estado y de la Defensa Nacional argentinas y la ausencia histórica de una Política de Defensa Nacional en el ámbito de la crisis de un sistema político no consolidado y de un Estado Nación institucionalmente debilitado.

En 1983, cuando se recupera el estado de derecho, fue convocado al Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, como Jefe del Departamento Políticas y Estrategias.

Desde este cargo inició una tarea multidisciplinaria, con equipos interactivos que emprendieron la ardua tarea de modernización de la estructura de Defensa. El inesperado fallecimiento del Ministro de Defensa y el posterior alejamiento del Jefe del EMC, Tte Grl Fernández Torres, quebró la continuidad del proyecto.

El JEMGE, ante esa situación, resolvió darle la Dirección del Grupo de Trabajo Nro. 1, conformado por quince Oficiales de Estado Mayor. En el perentorio plazo de noventa días, presentó el “Plan Esquemático de Reestructuración del Estado Mayor General, de las Grandes Unidades de Batalla y de los Planes de Capacitación y de Carrera del Ejército”. Todos ellos fueron aprobados, pero las sucesivas crisis institucionales acontecidas en esos años, frustraron su completamiento y desvirtuaron su ejecución. Los cambios estructurales previstos, aun continúan pendientes.

En los años sucesivos volvió al mando de tropas en la Patagonia, como Segundo Comandante de una Brigada de Montaña y Comandante de una Brigada Mecanizada. Pasó luego a la Jefatura de Operaciones del EMCFFAA y luego, el 1998, se le solicitó el retiro. Había cumplido cuarenta años de servicio.

Desde entonces se ha dedicado exclusivamente a la docencia y a las tareas académicas. Ambas actividades le exigieron el seguimiento y análisis de la situación estratégica internacional, regional y propia, a los efectos de mantener actualizados los conceptos y principios que deben orientar a los inevitables cambios estructurales del Estado y de la Defensa Nacional, en particular de sus FF.AA,, en una etapa de la civilización signada por grandes cambios cualitativos.

El tiempo disponible para la reflexión, la madurez alcanzada y la constante participación en el ámbito internacional y propio, le han permitido mantener actualizados antiguos proyectos y multiplicar sus publicaciones y conferencias relacionadas con “la continuidad y el cambio” en la transición, mientras la crisis cultural-política generalizada avanzaba sobre la Región y el País, con su secuela dramática en el frente socio-económico.

Es de su convencimiento que, el “estado de necesidad extrema” a la que hemos arribado, impondrá el rumbo que permita salir de la decadencia. Es necesario, entonces, contar cuanto antes con un grupo generacional de relevo y dentro de él, estrategas civiles y militares capacitados en el conocimiento del “conflicto contemporáneo”, en acto en nuestra América.


PrisioneroEnArgentina.com

Febrero 10, 2017


Sería un hecho la reconversión de las FFAA a «Guardia Nacional»

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Escribe Carlos Marcelo Shäferstein.

 

Al igual que lo sucedido en la década de 1990 cuando el gobierno mundial impuso la disolución del Ejército Panameño porque podría poner en peligro al «sistema democrático», Argentina se apresta a la virtual disolución de sus FFAA para reconvertirlas en «Guardia Nacional».

Por lo menos así surge del Mensaje Militar Conjunto (RESERVADO) del Estado Mayor General del Ejército Nro 2716/2018 y de informaciones diversas filtradas por los medios.

Desde la Guerra de Malvinas (1982) que las Fuerzas Armadas no dejan de declinar. La relación entre sociedad uniformada y sociedad civil fue en deterioro, y es probable que haya más novedades con el riesgo de una mayor y más profunda crisis de los militares argentinos en plena desactivación.

Haciendo un poco de historia militar comparada, tras la invasión de Panamá por el Ejército de los Estados Unidos (Operación Justa Causa)  el nuevo gobierno panameño decidió eliminar el ejército y formar una «fuerza pública». Esta prohibición de volver a tener Fuerzas Armadas fue elevada a rango constitucional en el año 1994.

 

De ese modo el gobierno del entonces presidente impuesto por los EEUU ~el abogado de empresas norteamericanas Guillermo Endara~ abolió ejército y reformó el aparato de seguridad mediante la creación de la Fuerza Pública panameña.

En octubre de 1994, la Asamblea Legislativa panameña aprobó la enmienda constitucional que prohíbe la creación de una fuerza militar permanente haciendo formalmente permeable al país frente a los futuros actos de agresión externa. El formato de las Fuerzas de Defensa fue reemplazado por la fuerza pública panameña.

La Fuerza Pública incluía a la Policía Nacional de Panamá (que aún sobrevive, con limitaciones), el Servicio Marítimo Nacional, la Policía Técnica Judicial (PTJ) para actividades de investigación, un limitado Servicio Aéreo Nacional, y un servicio de armado de Protección Institucional (SPI) o para la protección de los edificios públicos y protección del mandatario así como de «gente importante» [textual] del gobierno de la República centroamericana.

La Fuerza Pública también era capaz de llevar a cabo funciones militares limitadas. En contraste con las Fuerzas de Defensa durante el anterior régimen militar, la Fuerza Pública panameña es de dominio público y bajo control del Órgano ejecutivo Panameño.

El de 20 de agosto de 2008 se creó el Servicio Aéreo Nacional fusionándose con el Servicio Marítimo Nacional para convertirse en el Servicio Nacional Aeronaval (SENAN) que se complementó con la creación del nuevo Servicio Nacional de Fronteras dependiente de la Policía Nacional del país centroamericano. Todo este conjunto ~de poder absolutamente limitado~ se denomina Guardia Nacional, y hacia ese modelo va a desembocar inexorablemente la Argentina.

Panamá tampoco tiene más un ministerio de Defensa, como con el que contó en el pasado, sino que éste organismo fue reemplazado ~primero~ por el Ministerio de Gobierno y Justicia de Panamá, en 1990 y ~más recientemente~ por un ministerio de Seguridad Pública dividido en dos áreas: Seguridad Pública y Gobierno. Bajo esa órbita, según fue publicado en la Gaceta oficial 27165 de 16 de noviembre de 2012, quedó conformada la endeble fuerza armada de aquel estratégico espacio aeronaval: 1. La Policía Nacional de Panamá (con 20.000 efectivos aproximadamente); 2. El Servicio Nacional Aeronaval (SENAN), con 2.000 empleados; 3. El Servicio Nacional de Fronteras, de 4.000 funcionarios, y 4. El Servicio de Protección Institucional (SPI), adscripto al Ministerio de la Presidencia, de 1.000 agentes.

En total, todos los elementos citados no alcanzan a 26.000 efectivos en la actualidad.

Para resguardo de los intereses estratégicos hoy existe una fuerza de tareas internacional compuesta de un buque de apoyo logístico, otro de desembarco de tropas, seis patrulleras de línea tipo November, una patrullera de asalto tipo Mark IV, otra patrullera de asalto tipo Mark II y cuatro botes de interdicción marítima. Todo este material y tripulaciones pertenecen al Servicio de Guardacostas de los Estados Unidos. Por su parte también Italia provee de cuatro patrulleras de línea tipo Super 200 y dos patrulleras oceánicas tipo 900. En tanto Gran Bretaña controla las costas panameñas mediante dos patrulleras tipo Vosper.

Sólo tienes tripulación panameña tres patrulleras de apoyo tipo Limas y, en conjunto con la Armada de Colombia, quince botes de patrullaje costero.

El escuadrón aéreo de ala fija está compuesto por cuatro Cessna norteamericanos del Servicio de Guardacostas de ese país, con su tripulación incluida, para búsqueda y rescate, reconocimiento, traslado y evacuación de heridos y un CASA 212 de la Fuerza Aérea de España, destinado a transporte táctico, búsqueda de objetivos y paracaidismo.

Aquel pequeño componente aéreo opera desde una única base,  la Estación Aérea Teniente Octavio Garrido. Pero Panamá en realidad no ahorra por haber optado por privarse de fuerzas armadas (y la consecuente resignación de su propia soberanía nacional) porque en realidad tiene que pagar el servicio de las potencias extranjeras que custodian la zona del canal con aproximadamente el 1% de su PBI, más la participación en los ingresos por los cánones por la utilización del mismo. 

Efectuada esta advertencia, agregamos mensaje militar conjunto reciente que acreditaría la intencionalidad de la cartera de Defensa, que, en conjunto con otros ministerios, se aprestan a copiar el modelo panameño.

La versión inicial de esta noticia ~que intenta advertir la desarticulación definitiva de la Defensa argentina~  se atribuyó tanto a allegados al Secretario de Comunicación pública, Jorge Greco, como al propio ministro de Defensa, Oscar Aguad, ambos integrantes de la Mesa de Seguridad Nacional (Decreto 174/2018), junto a Marcos Peña Braun y Fulvio Pompeo. 

El Presidente Mauricio Macri, en definitiva, habría ordenado reducir fuertemente la estructura tanto como el presupuesto asignado a las Fuerzas Armadas, para lo cual fusionaría actividades como paso inicial a la creación de una Guardia Nacional, según el modelo de alguno que otro país latinoamericano que optaron por resignar su soberanía nacional delegando en otras potencias esa indelegable responsabilidad de la defensa de la integridad territorial argentina.

 

Fuentes: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/06/150601_economia_gasto_militar_panama_costa_rica_lf y https://www.urgente24.com/276521-preocupa-a-los-militares-el-rumor-de-la-licuacion-de-las-ffaa y el documento adjunto.

https://www.youtube.com/watch?v=-17Gtj3tyHc

Sirva este aporte como colaboración a mis Camaradas y Superiores para advertir el peligro que afectaría no sólo a la integridad territorial argentina así como también a la defensa nacional y a las relaciones exteriores de nuestro país.

 

 

Dr Carlos Marcelo Shäferstein

Historiador Militar

Teniente Coronel del Ejército Argentino

 


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PRISIONEROenARGENTINA.com

Abril 30, 2018


 

POLÍTICA DE DERECHOS HUMANOS Vs. POLÍTICA DE SEGURIDAD NACIONAL.

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POLÍTICA DE DERECHOS HUMANOS

Vs.

POLÍTICA DE SEGURIDAD NACIONAL.

 

Grl. Heriberto Justo Auel

01 Ago 17

 

 

“El mundo contemporáneo se enfrenta a dinámicas que ponen

 en aprietos a los operadores clásicos de la Seguridad”.

César Augusto Niño González*.

 

 

El “Encuentro” de Managua.
Entre “relatos” y falacias.
La Política de Seguridad Nacional.
 
El “Encuentro” de Managua.

 

La publicación del informe final del “XXIII Encuentro del Foro de San Pablo-FSP-” confirma -definitivamente- las afirmaciones que nuestro IEEBA viene realizando hace mucho tiempo… “el gobierno argentino de los K -hipócritamente- simuló no adscribirse al Socialismo Siglo XXI” (1).
Se dijo peronista y gran parte del peronismo suicida lo aceptó y lo sigue aceptando cuando rechaza el desafuero del “honorable” De Vido. Los K se adscribieron a la “pseudo-revolución” y la ex presidente lo confirma actualmente con la ideología de quienes la acompañan en su candidatura al Senado Nacional, en las elecciones de Octubre de éste año.
El Socialismo Siglo XXI -o Chavismo- no es otra cosa que la continuidad del proceso revolucionario conducido por La Habana desde 1959 -hasta hoy- y en la presente etapa post-implosión soviética -1991- conducido por el FSP, en el que revistan estalinistas y social-demócratas, estos últimos citados normalmente como “progresistas” (2).
El “XXIII Encuentro” acaba de desarrollarse en Managua -Nicaragua- entre el 15 y el 19 de Julio de 2017, bajo dirección del sandinismo, por ausencia de su fallecido presidente/fundador -Fidel Castro- y de su vice-presidente -Lula-, sentenciado a nueve años de prisión, por corrupción.
El informe final del Encuentro expresa claramente: “Las fuerzas de izquierda y progresistas perdieron el control del Poder Ejecutivo en Honduras, Paraguay, Argentina y Brasil y resisten en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Uruguay, Nicaragua y El Salvador”. Por estas razones la nueva directiva establece como nuevo objetivo buscar la unidad de las izquierdas revolucionarias y organizar la resistencia, hasta que se inicie la contraofensiva”.
 
Entre “relatos” y falacias.
 
Llama la atención que el periodismo y los partidos políticos, en nuestro medio, no se hace eco de estos hechos políticos y estratégicos, centrales para el futuro de nuestra región iberoamericana. La “resistencia” está hoy en nuestras caóticas avenidas y autopistas, en las vaciadas instituciones, en la comunicación, en las aulas, en los sindicatos, en los transportes. Sin embargo, cuando se la describe en sus detalles, no se la cita como tal. Se habla del actor: “el piquete”. Pero no de su acción: “la resistencia revolucionaria”.
Tampoco lo hace el Gobierno. No se cita a la “revolución”, pero se afirma que no debemos regresar al pasado violento y ese mismo pasado está presente, con otras formas y en otra circunstancia. Se mira y no se ve. Se habla con el lenguaje simbólico del enemigo, con expresiones derivadas de una masiva comunicación psico-social de nuestro viejo enemigo, trasladadas a un nuevo “relato” que es determinante para las conductas fanáticas y condicionantes para los actores dubitativos o confundidos.
Lo que en verdad ha ocurrido es que el terrorismo revolucionario de los ’60 y ´70 ha mutado desde sus formulaciones estalinistas a las gramscianas, creando “falacias” encubridoras para que las mayorías de clase media “llegaran al comunismo, sin saberlo”. Hasta ahora el cambio de vía ha tenido un relativo éxito. Prueba reciente: la elección del nuevo presidente. Pero a su vez éste mismo presidente, que en la última reunión del Mercosur reclamó a Caracas por “los presos políticos en Venezuela”, tiene casi dos mil en su propia casa que aumentan constantemente -defunciones y nuevas incorporaciones de por medio- y no actúa.
Continúa -con absoluta vigencia en el 2017- la “política de derechos humanos -DDHH-”, conducida ahora por el Ministro Garavano y su Secretario Avruj, ambos bajo control y supervisión de los llamados “organismos de Derechos Humanos”, constituidos por simpatizantes de la “pseudo-revolución”, defensores de Maduro, de su dictadura y francos opositores -si no enemigos- del gobierno Macri. ¿Cómo se explica semejante paradoja? ¿Cómo se entiende semejante contrasentido?.
Hay quienes -aun estando presos- todavía esperan que las elecciones de Octubre “normalicen” su  situación pues, después de ellas -dicen-, todo cambiará. Se terminará con “el curro de los DDHH”. Otros, más realistas, descreen de dicha probabilidad, pues la coalición gobernante tiene en su seno “progresistas de izquierda” y “progresistas liberales”, que en lo que tiene relación con la “política de derechos humanos” actúan tomados de la mano.
Hemos sostenido -desde el final de la guerra fría en 1991- que hay mucha confusión en variados dirigentes ideologizados, con bajísimo nivel de conocimientos políticos y estratégicos. No es lo mismo “derechos humanos” que “política de derechos humanos”. Los derechos humanos están en nuestra Constitución Nacional. Los defendió la Nación Argentina cuando el terrorismo revolucionario nos agredió -desde 1959-, con el objetivo de imponernos el partido único y una constitución comunista.
Estos objetivos revolucionarios aun se mantienen -como lo acaba de afirmar el XXIII Encuentro de FSP-, pero el procedimiento que hoy emplea para lograrlos ya no es a través de las “organizaciones armadas”. Estas han sido reemplazadas por “la política de DDHH”, conducida por los “organismos de DDHH” que emplean a parte del Estado Argentino como instrumento para alcanzar sus fines: al PEN -Ministerio de Justicia y DDHH, Secretaría de DDHH -querellante en todos los casos- y al Poder Judicial -la Justicia Penal Federal, consciente prevaricadora- que ha arrasado con la jurisprudencia penal argentina.
A su vez, la “política de DDHH” desplazó a la Política de Seguridad Nacional, mediante la colusión -en la posguerra- de nuestros enemigos de la segunda mitad del siglo XX: los británicos y los personeros actuales de la revolución neo marxista (3).
Esta maniobra colusiva, originada con el Decreto 158/83, a puesto a la Argentina en los umbrales del “estado fallido” y ha retenido el “estado de guerra civil revolucionario” hasta nuestros días.
No es solo Cristina ni el “populismo” lo que espanta a las inversiones o impide darle un mayor ritmo a la recuperación de la crisis generalizada que nos envuelve.
Cristina es solo el rostro, la imagen de superficie que oculta al proceso revolucionario que afecta a toda Iberoamérica, en la profundidad de los acontecimientos. El término “populismo” es solo el encubrimiento discursivo que evita llamar a las cosas por su nombre. Al pan, pan y al vino, vino.
En la Argentina aparentemente no existen los comunistas, pero la pseudo-revolución neo-marxista sigue su curso y sus actores, en superficie, son todos “democráticos”, pero aclaremos: son demócratas del partido único. Son quienes no hablan de la situación venezolana. ¡Qué esperan las cámaras del Congreso Nacional para expresar su repudio al criminal gobierno castrista de Caracas!
El complemento de la citada maniobra judicial originada por el Decreto 158/83 -que nos ha dejado sin FFAA y en total desamparo en lo que hace a la seguridad pública- ha sido la masiva acción psico-social desarrollada desde los años ´80, en tiempos en que los medios de comunicación eran estatales.
Hoy ese discurso continúa, bien disimilado por el escándalo de la corrupción de los gobiernos adscriptos al “chavismo”, aun en el caso argentino en el que la “revolución” fue contenida -en Diciembre de 2015- por elecciones libres, pero con un nuevo gobierno que carece del poder suficiente, dentro de su coalición, para enfrentar a las “vacas sagradas” creadas -en los últimos treinta y cinco años- por la “política de DDHH” que le imponen las “respetadísimas” comandantes de “abuelas” y “madres” y las leyes que originaron la actual inseguridad e indefensión -las de Defensa y Seguridad Interior- intrínsecamente perversas (4).

 

La Política de Seguridad Nacional.
 
Como ya lo expresáramos más arriba, la Política de Seguridad Nacional no existe. Ha sido reemplazada por la “política de DDHH” (5). Es suficiente -para comprobarlo- un análisis comparado de los Libros Blancos de la región, o bien observar la situación de inseguridad progresiva y generalizada, que ha pasado a ser la principal preocupación social.
Nuestra dirigencia política, frente a éste tema central -principal responsabilidad del Estado- y de cara a su electorado, ha defeccionado. El muro psico-político construido durante los últimos treinta y cinco años la ha paralizado. Es “políticamente incorrecto” tratar la actualización conceptual y orgánica de la Seguridad Nacional. La legislación que la rige fue desarrollada por los simpatizantes y herederos de las organizaciones terroristas-revolucionarias domésticas, en tiempo de la guerra fría. Con ellas lograron extrañar a las FFAA de sus misiones constitucionales y así pudieron avanzar contra nuestra cultura, nuestra educación, nuestra economía y alcanzaron la actual “grieta” social -la lucha de clases-, a un precio escandaloso de inseguridad, indefensión, muertes diarias de inocentes, corrupción institucional y conflicto social. Nos han llevado al borde del “Estado fallido”.
Mientras tanto, el mundo siguió andando. Contrariamente a nuestra parálisis socio-política y económica, nuestros vecinos y el mundo desarrollado dinamizó los cambios de estructuras, de conceptos y organizaciones de seguridad. Mientras está en debate la “séptima generación de la guerra” en el ámbito de los estrategas teóricos *, la anquilosada dirigencia política argentina y los responsables legos de nuestra Seguridad Nacional, continúan sordos, ciegos y mudos, mientras los riesgos y amenazas posguerra fría se agravan día a día y en las calles y avenidas los vecinos gritan por SEGURIDAD Y JUSTICIA. En nuestra querida Patria Argentina el “motor del reordenamiento de la Seguridad”* está fuera de servicio desde 1984, hace treinta y cinco años.
Por los motivos expuestos, quien suscribe los invita a acompañarnos con su voto en Agosto y en Octubre, para alcanzar a ocupar una banca en la Cámara de Diputados de la Nación, apoyando al partido “El Movimiento” – Lista 262- “Orden y Justicia”.

 

 

* César A. Niño González. “Séptima generación de la guerra: el terrorismo como motor del reordenamiento de la Seguridad”. 21 Jul 17. http://www.ieee.es/

(1). Heriberto J. Auel. “La larga guerra civil argentina y el actual estado de guerra civil-revolucionario”. 09 Jul 13. www.ieeba.com.ar

(2) Heriberto J. Auel. “El narcoterrorismo, el estado nación, la democracia y las FFAA”. 26 Abr 14. www.ieeba.com.ar

(3) Heriberto J. Auel. “Estamos en Guerra “por partes”. 05 Ago 16. www.ieeba.com.ar

(4) Heriberto J. Auel. “Democracia, FFAA, Seguridad y Sociedad”. Ponencia en Santiago de Chile. 21 Jul 11. www.ieeba.com.ar

(5) Mario Cadena Madariaga. “Los partidos políticos, las FFAA y la Defensa Nacional”. Mar 10. www.ieeba.com.ar

 

LA POLÍTICA DE DERECHOS HUMANOS: EL MURO MÁS ALTO A SUPERAR POR EL ACTUAL GOBIERNO

 


PrisioneroEnArgentina.com

Agosto 3, 2017