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Por Josefina Margaroli y Sergio Maculan.

          ¿Quién se ha planteado estas dudas?: … ¿No se dan cuenta que tenemos casi la mitad de nuestros presos sin condena, en prisión preventiva? ¿Están instigando a que los autos de prisión preventiva pasen a ser penas de muerte eventuales? ¿Se olvidaron de las cárceles sanas y limpias de la Constitución? ¿Creen que de este modo los van a reinsertar como dice la Constitución? … ¿Con penas perpetuas y cárceles mortíferas quieren reinsertar cadáveres en los cementerios? ¿Se olvidaron que la prescripción se establece porque el tiempo elimina pruebas?

          ¿Tal vez algunos de los abogados que han intervenido en procesos denominados de lesa humanidad y los que hemos tramitado peticiones y solicitudes de medidas cautelares ante la Comisión IDH? Pues no, esto fue expuesto y publicado en el diario Página 12 (03/dic/2025) por Eugenio Raúl Zaffaroni. «A quien corresponda: contundente respuesta a Patricia Bullrich por el Código Penal».

https://www.pagina12.com.ar/2025/12/02/a-quien-corresponda-2/

          Si es respuesta a Bullrich, ¿Por qué escribe «a quien corresponde»?, ya el título viene con una contradicción, parece el neolenguaje del «1984» de Orwell.

          Es el mismo ex juez nacional en lo Criminal de Sentencia de la Capital Federal que juró ante el gobierno militar de 1976/1984; también ex ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) 2003/2014, que participó en los fallos que dieron origen a los denominados procesos de lesa humanidad que, según Unión de Promociones, al 06/nov/2025 han ocasionado 953 fallecidos, de los cuales 792 lo fueron sin condena firme, lo que representa el 83,11%. El ex juez de la Corte IDH, 2016/2022, durante su mandato apoyó públicamente a Milagro Sala, quien tenía en trámite una medida provisional ante la misma Corte IDH ¿esto es ético o jurídicamente aceptable?

          Entre otras inconsistencias ente sus teorías y prácticas, durante su función como ministro de la CSJN, participó en la comisión asesora de la Universidad de Buenos Aires, que finalmente estableció (Resolución UBA 5079/12) «No admitir a condenados y/o procesados por delitos de lesa humanidad como estudiantes de la Universidad de Buenos Aires». ¿Dónde quedó la presunción de inocencia?

Tampoco objetó la Resolución 85/13 del Ministerio de Defensa que prohibió la atención médica en los hospitales de las FFAA a condenados y procesados por delitos de lesa humanidad. Ambos casos implican tratos crueles, inhumanos y degradantes contra los afectados por dolencias médicas y a sus familiares que debieron verlos sufrir y en algunos casos morir, claramente cadáveres reinsertados en cementerios.

          Finalmente, el mismo se olvidó o denegó el derecho a la prescripción en los casos de lesa humanidad, que se llevaron a cabo en décadas posteriores a los hechos, y por jueces que no fueron nombrados con anterioridad a los hechos del proceso, y cuyas pruebas testimoniales (las que fundamentaron los procesos) debieron ser reconstruidas en su memoria por un equipo de profesionales, vinculados ideológicamente a las presuntas víctimas, en base al plan de «Acompañamiento a testigos y querellantes en el marco de los juicios contra el terrorismo de Estado, Estrategias de intervención», además con restricciones a las defensas de repreguntar para no «revictimizar al testigo». Es decir, intervención o entrenamiento en la memoria de los testigos, ergo testimoniales que deberían ser consideradas nulas.

Coincidimos que la prescripción, hace a la seguridad jurídica, los procesos tardíos, solo generan dudas respecto de sus fallos por el deterioro del marco probatorio, y además por la contaminación en cuanto a las interpretaciones por cambios, sociales, culturales, ideológicos.

          También en el citado artículo periodístico expresó: En la política –como en toda actividad- hay de todo y también politicastros movidos por afán de poder, fuera de toda ética. ¿Se refiere al gobierno del que formó parte como ministro de la CSJN y al que apoyó ideológicamente?

          Otra duda nuestra: ¿el exjuez, conoce la existencia de lo que se denomina «disonancia cognitiva» y en su caso como lo soporta?

Buenos Aires, Argentina.

Josefina Margaroli

jomargaroli@yahoo.com.ar

  Sergio Luís Maculan

smaculan@yahoo.com.ar

 


PrisioneroEnArgentina.com

Dic 9, 2021


 

8 thoughts on “Dubitativo”

    • German Freytas
    • posted on December 10, 2025

    Causa perdida para los P y los ciudadanos

    • Guillermo
    • posted on December 9, 2025

    Me permito advertirlo con claridad: cosecharé más enemigos, pero también me permito ser brutalmente sincero y no abandonar jamás mis convicciones.

    Y pregunto, con toda la crudeza que el momento exige:
    ¿Cuándo será el día en que nos pongamos de una vez los pantalones largos?

    Porque mientras sigamos susurrando cuando deberíamos gritar, mientras sigamos buscando culpables afuera para eludir nuestras propias fallas, no hacemos más que contribuir —directa e indignamente— a estas aberraciones que nos rodean.

    La realidad, tan dura como irrefutable, es que en una guerra se necesita hambre de victoria. Y la victoria exige sacrificios, exige aceptar la pérdida de combatientes y exige también el deber ineludible de reemplazarlos de inmediato. No hay epopeya sin precio; no hay triunfo sin sangre, sin temple y sin decisión.

    Es sabido —y ya no podemos fingir, que las divisiones, los egos, las aspiraciones personales, y cuando no, la cobardía disfrazada de amistad o el miedo al ridículo para no dar el brazo a torcer, han tenido, tienen y tendrán consecuencias nefastas.

    No podemos negar que cada cual pretende ser más visible que el otro en cuestiones que nos incumben a todos. Y que apenas surge una nueva perspectiva en el campo de Marte, muchos sienten la urgencia de aniquilarla: no escucharla, bombardearla, ridiculizarla… no vaya a ser que tenga éxito.
    Ese veneno nos está matando.

    Los personalismos frenan la causa. Y la causa es un árbol de tres raíces profundas, Prisioneros, Veteranos y víctimas constituídis por militares, civiles, fuerzas de seguridad— e incluso la Iglesia misma. Todos incluidos, todos responsables.

    Lo que hoy tenemos es apenas el fruto de lo que hemos sembrado. No se pueden obtener peras jugosas de un árbol podrido. La realidad —bestial pero sincera— incomoda, asusta y no suele ser bienvenida.
    ¿Y qué quiero decir con esto?
    Simple: las cosas por su nombre.
    Al traidor, traidor.
    Al cobarde, cobarde.

    El 29 N lo dejó demostrado con una claridad espantosa.
    Después de 42 años, el resultado es 957 almas fallecidas en prisión (ALGO HICIMOS MAL, LOS RESULTADOS NOS LO MUESTRAN CON CLARIDAD.
    Y, sin embargo, seguimos sin gritar.
    Susurramos.
    Acariciamos el lomo del gobierno de turno, sea cual sea.
    No fuimos políticamente agresivos.
    Nos dividimos.
    Nos peleamos.
    Y este es el resultado.

    Seguimos sin invadir con determinación las plataformas letales como TikTok.
    Seguimos sin exponer permanentemente, en todos los medios, a los artífices de la gran mentira diseñada para los trapos rojos con martillo y hoz.
    Entonces, pregunto otra vez:
    ¿Qué podemos esperar?

    Si incluso hay prisioneros que les ordenan a sus abogados que no asistan a las movilizaciones —como la del 29 N—, ¿qué cosecha esperamos de esa siembra?

    Muchos se han transformado en maestros incuestionables, convencidos de que lo saben todo. Pero los resultados están a la vista: fracaso tras fracaso.

    También padecemos la ausencia de una presencia leal y auténticamente comprometida en el Poder Legislativo. Nos falta sangre azul: representantes incorruptibles, insobornables y verdaderos PATRIOTAS.

    No puede haber medias tintas.
    ¿stamos verdaderamente dispuestos a asumir el combate —aceptando sus consecuencias?.

    Quienes aún están prisioneros van a morir en prisión, de lo contrario.
    Y entonces no será culpa de nadie más que de nosotros mismos.

    No me pidan que maquille mi discurso. No soy hipócrita.
    La culpa es nuestra, y solo nuestra, por no estar a la altura de las circunstancias.

    Héctor Guillermo Sottovía
    DNI: 16.940.454
    INDICATIVO BLOQUEADO PARA TODAS LAS REDES

      • ALICIA SUCHINI
      • posted on December 9, 2025

      TOTALMENTE CIERTO, TARDARON MAS DE 20 AÑOS PARA LLEGAR A LA PLAZA DE MAYO Y NO LO HICIERON NI LOS GENERALES NI LOS CORONELES, ESOS SE BORRARON .

    • Lucio Sanchez
    • posted on December 9, 2025

    Me parece qu7e con este gobierno los PP no tienen solución

    • Carlos eopoldi
    • posted on December 9, 2025

    Asi se ve meor nuestros hombres

    • Clau
    • posted on December 9, 2025

    buena nita

    • Ruben Ortiz
    • posted on December 9, 2025

    Argentina ¿existe¿???

      • Oscar
      • posted on December 9, 2025

      claramente, ¡NO! Somos una nación disuelta y colonizada.

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