La Perspectiva de Poner Fin a los Conflictos Internacionales

Share

  Por Avery Capitano.

La búsqueda de poner fin a los conflictos internacionales es un tema central en la historia de la humanidad, que oscila entre la visión realista de la guerra como una necesidad biológica o política inherente y la visión liberal de la guerra como un defecto cultural solucionable. Históricamente, la definición de guerra ha evolucionado desde batallas interestatales formales hasta “nuevas guerras” que involucran a actores no estatales, milicias étnicas y redes criminales globalizadas. A pesar de la persistencia de la violencia, los académicos argumentan que la abolición de la guerra no solo es posible, sino una evolución necesaria de la civilización humana.

La transición de estilos de vida nómadas de cazadores-recolectores a sociedades agrícolas sedentarias hace aproximadamente 10.000 años introdujo estructuras jerárquicas y el acaparamiento de recursos, que sirvieron como catalizadores principales de la guerra organizada. La evidencia antropológica sugiere que durante cientos de miles de años, los grupos humanos vivieron en sociedades de recolección relativamente igualitarias donde la guerra no era una característica dominante.[4] Esta perspectiva histórica respalda el argumento “abolicionista”: si la guerra es una invención cultural y no un imperativo biológico, puede desaprenderse mediante cambios culturales sistémicos.

La “Teoría de la Paz Democrática” postula que las democracias liberales tienen estadísticamente menos probabilidades de involucrarse en conflictos armados entre sí, lo que sugiere que la expansión de la gobernanza democrática es un factor clave para la estabilidad global. Además, el papel de las organizaciones internacionales, en particular de las Naciones Unidas (ONU), ha sido fundamental en la era posterior a la Guerra Fría. Si bien la ONU ha recibido críticas por sus intervenciones tardías en Ruanda y Darfur, su fortaleza reside en establecer el derecho internacional contra la financiación del terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva.

La no violencia estratégica, defendida por Mohandas Gandhi, ofrece un modelo para desmantelar la maquinaria de guerra mediante dos programas distintos:

Programas Constructivos: Construir la infraestructura de la paz mediante la educación, la igualdad de género y la sostenibilidad económica. Programas Obstructivos: Utilizar la desobediencia civil y la confrontación no violenta para desafiar la legitimidad de las “culturas dominantes” que se benefician del conflicto.

Un factor crítico en la persistencia de la guerra es la exclusión histórica de las mujeres de los altos niveles de toma de decisiones. Las investigaciones indican que las mujeres, en general, se inclinan más a la negociación y al compromiso para garantizar la estabilidad social. El éxito de la Acción Masiva por la Paz de las Mujeres de Liberia al poner fin a la Segunda Guerra Civil liberiana sirve como un ejemplo empírico moderno de cómo la colaboración de género y la presión no violenta pueden obligar a las partes beligerantes a firmar tratados de paz duraderos.

Poner fin a los conflictos internacionales requiere un cambio de paradigma tan significativo como la Revolución Industrial. Al pasar de economías de crecimiento a economías de sostenibilidad, empoderar a las mujeres en la gobernanza y fortalecer los marcos de mediación internacional, la humanidad puede avanzar hacia un futuro donde las disputas se resuelvan mediante el estado de derecho y no por la fuerza de las armas.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Febrero 7, 2026


 

5 1 vote
Article Rating
Subscribe
Notify of
guest
2 Comments
Newest
Oldest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments
2
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x