En la vida, frecuentemente nos encontramos con situaciones que, a veces, son agradables y otras difíciles de aceptar; es como una moneda, tiene un lado con sello y el otro con una cara… Cada vez que algo nos incomode, procuremos de mirar el lado positivo de esa circunstancia que estamos viviendo pues, si la buscamos, es seguro que la encontraremos.
Ante la adversidad, activemos nuestra creatividad y paciencia. Transformemos el caos en oportunidades mediante una serena toma de decisiones; porque, aun en los momentos difíciles, la paciencia e imaginación, y con amorosa serenidad, encontraremos las mejores soluciones.
¿Cuántas veces vemos o pensamos lo que realmente no es? ¿Cuántas veces una apariencia puede engañarnos? A veces, algunas circunstancias de nuestra vida se alteran y no son como querríamos que fueran, se complican… En la siguiente historia, que tiene su comienzo en un tren que está recorriendo la ciudad, tenemos un claro ejemplo de quien piensa lo que no es, y vive aparentando ser lo que no es.
Sentados en sus respectivos compartimentos, una joven muy hermosa y vivaz, un hombre de buena posición económica, un hombre de escasos recursos y una mujer amargada, de edad avanzada, y matrona, emprenden un viaje en tren; cuatro pasajeros, cuatro personas que no se conocen.
El tren pasa por un túnel; todo está completamente oscuro. De pronto se escucha un beso muy sonoro, seguido de una gran bofetada. Cuando el tren sale del túnel, el hombre rico sostiene un lado de su cara con agonía, mientras que el pobre está sonriendo incontrolablemente. Frente a este panorama, la anciana mujer piensa: “Seguramente que el pobre hombre, aprovechando que estábamos a oscuras, le quiso robar un beso a la hermosa joven y ella le dio una fuerte bofetada; y con razón, ¡qué atrevido!” La joven y hermosa dama piensa: “No puedo creer cómo ese hombre prefirió besar a esa vieja y no a mi” El hombre rico piensa: “Este desvalido seguramente le intentó robar el beso y a mí me toca recibir la bofetada”… El hombre pobre siguió pensando: “En cuanto atravesemos otro túnel oscuro, besaré nuevamente mi mano y luego le daré otra fortísima bofetada a ese millonario”.
Que hoy sea un día al que nos consagraremos al trabajo y nos sacrifiquemos pues, mañana, nada tendremos que dar, y nada que recibir… Vivamos este día como si fuese el último de nuestra existencia. Viviré este día como si fuese el último de mi existencia. Hoy, y mientras sean niños aún, acariciemos a nuestros mayores porque mañana, como nosotros también, se habrán ido. Y abracemos dulcemente a nuestra esposa o esposo porque, mañana, tal vez ya no esté; ni tampoco nosotros.
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe un saludo, y mi deseo de que la vida te sonría y permita que prosperes en todo, derramando sobre ti, Salud, Paz, Amor, y mucha prosperidad.
♠
En la vida, frecuentemente nos encontramos con situaciones que, a veces, son agradables y otras difíciles de aceptar; es como una moneda, tiene un lado con sello y el otro con una cara… Cada vez que algo nos incomode, procuremos de mirar el lado positivo de esa circunstancia que estamos viviendo pues, si la buscamos, es seguro que la encontraremos.
Ante la adversidad, activemos nuestra creatividad y paciencia. Transformemos el caos en oportunidades mediante una serena toma de decisiones; porque, aun en los momentos difíciles, la paciencia e imaginación, y con amorosa serenidad, encontraremos las mejores soluciones.
¿Cuántas veces vemos o pensamos lo que realmente no es? ¿Cuántas veces una apariencia puede engañarnos? A veces, algunas circunstancias de nuestra vida se alteran y no son como querríamos que fueran, se complican… En la siguiente historia, que tiene su comienzo en un tren que está recorriendo la ciudad, tenemos un claro ejemplo de quien piensa lo que no es, y vive aparentando ser lo que no es.
Sentados en sus respectivos compartimentos, una joven muy hermosa y vivaz, un hombre de buena posición económica, un hombre de escasos recursos y una mujer amargada, de edad avanzada, y matrona, emprenden un viaje en tren; cuatro pasajeros, cuatro personas que no se conocen.
El tren pasa por un túnel; todo está completamente oscuro. De pronto se escucha un beso muy sonoro, seguido de una gran bofetada. Cuando el tren sale del túnel, el hombre rico sostiene un lado de su cara con agonía, mientras que el pobre está sonriendo incontrolablemente. Frente a este panorama, la anciana mujer piensa: “Seguramente que el pobre hombre, aprovechando que estábamos a oscuras, le quiso robar un beso a la hermosa joven y ella le dio una fuerte bofetada; y con razón, ¡qué atrevido!” La joven y hermosa dama piensa: “No puedo creer cómo ese hombre prefirió besar a esa vieja y no a mi” El hombre rico piensa: “Este desvalido seguramente le intentó robar el beso y a mí me toca recibir la bofetada”… El hombre pobre siguió pensando: “En cuanto atravesemos otro túnel oscuro, besaré nuevamente mi mano y luego le daré otra fortísima bofetada a ese millonario”.
Que hoy sea un día al que nos consagraremos al trabajo y nos sacrifiquemos pues, mañana, nada tendremos que dar, y nada que recibir… Vivamos este día como si fuese el último de nuestra existencia. Viviré este día como si fuese el último de mi existencia. Hoy, y mientras sean niños aún, acariciemos a nuestros mayores porque mañana, como nosotros también, se habrán ido. Y abracemos dulcemente a nuestra esposa o esposo porque, mañana, tal vez ya no esté; ni tampoco nosotros.
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe un saludo, y mi deseo de que la vida te sonría y permita que prosperes en todo, derramando sobre ti, Salud, Paz, Amor, y mucha prosperidad.
Claudio Valerio
© Valerius
PrisioneroEnArgentina
Mayo 25, 2026
1 thought on “LOS DEL TREN… CON LO BONITO, TAMBIÉN SE NOS PUEDE ENGAÑAR”
-
- SONIA
- posted on May 15, 2026
CommentJAJA MUY BUENO Y CORTO.