Y ASÍ FUE DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO RESPECTO AL ASADO

Share

 

Por Claudio Valerio.

Domingo Faustino Sarmiento halló en la lectura y la pedagogía los pilares para la transformación personal y social. Su carácter autodidacta forjó la convicción de que el desarrollo de un país está supeditado al acceso democrático al saber. Oriundo de San Juan, Argentina, se crio en un contexto de privaciones materiales; esta experiencia temprana despertó su sensibilidad ante la brecha social y lo impulsó a defender la instrucción pública.

Su vida destacó por una férrea voluntad de transformar la realidad a través de la cultura y la educación. Aunque su trayectoria despertó controversias, siempre mantuvo una postura firme y un rechazo absoluto al autoritarismo, especialmente frente al régimen de Juan Manuel de Rosas. Atravesada por la herida del exilio, la existencia de Sarmiento no se diluyó en la nostalgia, sino que se templó en el fuego de sus convicciones. El alejamiento forzado de su patria se transformó en el escenario ideal para robustecer su militancia por la libertad y forjar un pensamiento republicano inquebrantable… El exilio hizo como escuela y la escritura como arma. Su visión de país descansaba en tres pilares: educación, institucionalidad y apertura al mundo. Al asumir la presidencia de Argentina (1868–1874), tradujo su vocación pública en un impulso enérgico a la fundación de escuelas y la formación docente, consolidando la alfabetización como una herramienta de dignificación social y expansión educativa. También fomentó la modernización del Estado, el desarrollo científico y las comunicaciones.

Su faceta intelectual y como escritor le fue clave en la construcción de la identidad nacional argentina. Facundo o civilización y barbarie  es claro ejemplo de su vasta obra literaria y periodística. En la “civilización y barbarie” Sarmiento usa estos dos contarios conceptos para poder explicar la política y la historia del país; gracias a la dualidad entre las costumbres rurales y el progreso urbano, de influencia europea esta última. Sus escritos sentaron las bases ideológicas de su proyecto, generando además  un debate fundacional en la literatura hispanoamericana.

Más allá de su incansable lucha por consolidar un Estado nacional fuerte y unificado y su fuerte temperamento, Domingo Faustino Sarmiento cultivaba un placer menos conocido: la buena mesa. El prócer sanjuanino disfrutaba tanto de los platos tradicionales de su tierra como de las nuevas tendencias culinarias que descubría en sus viajes, convirtiendo la comida en otro espacio de expresión de su desbordante personalidad. Era un verdadero entusiasta de la cocina. Sí; detrás del prócer de la educación existía un hombre apasionado por la gastronomía y de buen diente, todo un sibarita al que, contrariamente a lo esperado en la época, su comida predilecta era  el puchero de gallina; el que, además, introdujo las bondades del cultivo de la higuera y del olivo en el país. Su gusto por la mazamorra, la mulita asada y la ensalada de pepino bien sazonada eran bien conocidos y, sobre los pepinos, eran su obsesión. Es así que, a diferencia de otros personajes históricos de la época, a Domingo Faustino Sarmiento le gustaba comer asados; muy lejos estos de estar entre sus comidas favoritas; él era una persona de gustos específicos tendientes a refinados; al punto que, para algunos historiadores, fue el prócer “más gourmet”; mientras que, para otros, por ser un gran defensor de incorporar ensaladas y vegetales a la dieta argentina y de promover las huertas, se ganó el apodo de “comepasto”.

Y así fue Domingo Faustino Sarmiento; una persona compleja, apasionada y determinante en la organización nacional argentina. Fue también un hombre que generó profundas polarizaciones que al día de hoy se siguen debatiendo, pero su huella es innegable. No solo pensó la Argentina; la diseñó basándose en la educación pública, la modernización, la ciencia, la cultura y la conectividad del territorio, creando para ello una infraestructura masiva. Sarmiento rompió el molde del arquetipo argentino tradicional en el plano gastronómico. Mientras que el asado es el gran rito de comunión nacional, él prefería las comidas sencillas, las verduras y, sobre todo, los huevos fritos, que comía casi a diario; en ciertas regiones introdujo el cultivo de la palta y los higos… En esos tiempos eran usuales los asados camperos, grandes costillares puestos sobre la cruz y frente a las llamas, hoy sustituidos por la parrilla horizontal. Este cambio transformó por completo la cultura gastronómica y social de la región, dado que el asado a la estaca o a la cruz requiere mucho espacio abierto, tierra y leña abundante. La parrilla horizontal se adaptó perfectamente a los patios, jardines y balcones urbanos y, encima de ella, el asado de tira es el rey indiscutido.

Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe Un abrazo, y mi deseo que Dios te bendiga y prospere en todo; y que derrame sobre ti, Salud, Paz, Amor, y mucha Prosperidad.

Claudio Valerio

© Valerius

 

PrisioneroEnArgentina.com

Agosto 20, 2026

1 thought on “Y ASÍ FUE DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO RESPECTO AL ASADO”

    • Trudi Jakeman
    • posted on August 21, 2026

    I am making a good MONEY (500$ to 700$ / hr )online on my Mobile .Last month my paycheck of nearly $12k. This online work is like draw straight arrow and earn money. details on this website**Want the secret?** Copy this Website and choose HOME TECH OR MEDIA…

    t’s a REAL WORK. WEBSITE…. ☛ http://PayAtHome1.Com

Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *