Hay productos que sobreviven durante décadas porque tienen un sabor particular. Otros lo hacen porque forman parte de la memoria colectiva. El Chocolate Jack, fabricado por Felfort, pertenece claramente a esta segunda categoría. Para varias generaciones de argentinos, abrir un Jack significaba mucho más que comer chocolate: significaba descubrir una sorpresa.
El pequeño chocolatín rectangular consiguió algo poco habitual en la industria de las golosinas. Transformó un alimento cotidiano en un objeto de juego y colección. Cada envoltorio podía contener una pequeña figura de plástico y, de repente, un chocolate comprado en un kiosco se convertía en una búsqueda: ¿qué muñeco habrá esta vez?
La historia de Felfort se remonta a Felipe Fort, quien comenzó su actividad chocolatera a comienzos del siglo XX. La empresa fue fundada en 1926 y con el tiempo se convirtió en una de las compañías tradicionales de la industria argentina de golosinas.
Los orígenes exactos del Jack tienen diferentes versiones según los investigadores y coleccionistas. Una investigación publicada por La Mañana de Neuquén señala que el formato con sorpresa habría comenzado alrededor de 1956, mientras que 1962 quedó asociado a la primera publicidad ampliamente recordada del producto.
En sus primeros tiempos, las sorpresas no tenían necesariamente la forma de las colecciones que después se hicieron famosas. Aparecieron pequeños objetos y figuras como autitos, cohetes y animales. Pero el verdadero fenómeno comenzó cuando Felfort empezó a desarrollar colecciones vinculadas con personajes reconocibles para los niños argentinos.
En 1967 apareció una colección de jugadores de fútbol. Poco después llegaron figuras relacionadas con Hijitus y otros personajes creados por Manuel García Ferré. El vínculo entre chocolate y personajes populares resultó extraordinariamente efectivo: los chicos ya no querían solamente comer el chocolate; querían conseguir determinados muñecos.
El sistema también tenía algo de juego. Para completar una colección había que conseguir varias unidades y aceptar que muchas veces aparecería una figura repetida. Esa repetición generaba intercambios entre amigos, hermanos y compañeros de escuela.
Así nació una pequeña economía infantil.
“¿Cuál te salió?”
“Me salió repetido.”
“Te lo cambio por el que me falta.”
Ese mecanismo convirtió al Jack en una especie de juego social mucho antes de que existieran las redes sociales, los videojuegos en línea o las aplicaciones de intercambio.
La revista Anteojito tuvo además un papel importante en la difusión de las colecciones. Según investigaciones sobre la historia del producto, los catálogos publicados allí permitían a los chicos conocer las figuras disponibles y saber cuáles faltaban para completar sus colecciones.
Uno de los capítulos más recordados fue el de Titanes en el Ring, el popular programa de lucha libre televisiva creado por Martín Karadagián. La primera colección Jack dedicada a Titanes apareció en 1973, en pleno auge del programa. Posteriormente hubo nuevas tiradas, incluyendo una colección de 1977-1978.
Aquellas figuras terminaron convirtiéndose en pequeños objetos de colección. Los niños no solamente las colocaban sobre un estante: también construían pequeños rings y recreaban las luchas que veían en televisión.
La fragilidad de las miniaturas hizo que muchas desaparecieran con el paso de los años. Algunas piezas tenían elementos extremadamente pequeños y delicados. Por eso, encontrar actualmente una figura antigua completa y en buen estado puede ser bastante más difícil que encontrar una deteriorada.
El valor de los muñecos antiguos depende de varios factores: rareza, demanda, estado de conservación y dificultad para conseguir determinada figura. Coleccionistas especializados también advierten sobre la existencia de réplicas y falsificaciones, especialmente entre las piezas más buscadas.
Otro aspecto curioso de la historia de los Jack fue la pintura de las figuras. Según el investigador y coleccionista Darío Cattalano, parte del trabajo final de pintura se realizaba artesanalmente en los hogares. Mujeres recibían bolsas con las figuras y las indicaciones de colores para completar determinados detalles.
Eso significa que detrás de aquellos pequeños personajes había también una cadena de trabajo mucho más compleja de lo que imaginaba un niño que simplemente abría el envoltorio.
Con el paso de los años, las colecciones fueron cambiando. Los personajes argentinos dieron paso también a figuras internacionales. Aparecieron personajes de Cartoon Network, Marvel, DC, Star Wars, Angry Birds y Los Simpson, entre muchos otros.
Los Simpson fueron especialmente recordados por una generación que creció durante los años noventa y comienzos del nuevo siglo. Para esos chicos, el Jack dejó de estar asociado exclusivamente con Hijitus o Titanes en el Ring y pasó a formar parte de una cultura popular cada vez más globalizada.
Pero la idea fundamental nunca cambió: chocolate más sorpresa.
En 2026, Felfort volvió a explotar precisamente ese vínculo entre golosina y nostalgia. La empresa presentó una nueva colección inspirada en Mafalda, el célebre personaje creado por Quino. La colección anunciada incluye 24 figuras y personajes como Mafalda, Felipe, Susanita, Miguelito, Libertad y Guille.
La elección de Mafalda tiene una particularidad. No se trata simplemente de un personaje infantil contemporáneo. Mafalda pertenece a varias generaciones de argentinos y sus historietas forman parte de la cultura nacional desde hace décadas.
Por eso, el nuevo Jack funciona simultáneamente para dos públicos: los niños que descubren los personajes por primera vez y los adultos que recuerdan haber comprado chocolatines cuando eran chicos.
El producto también conserva diferentes formatos. La presentación pequeña anunciada en 2026 contiene 17 gramos, mientras que el denominado Super Jack tiene 200 gramos y puede incluir varias figuras y escenarios.
La permanencia del Jack resulta llamativa porque el mercado de las golosinas cambió completamente. Hoy existen chocolates importados, productos con licencias internacionales, juguetes electrónicos y cientos de alternativas para entretener a un niño.
Sin embargo, la fórmula básica continúa siendo extraordinariamente sencilla.
Un chocolate.
Una sorpresa.
La posibilidad de encontrar algo inesperado.
Y, detrás de todo eso, la posibilidad de coleccionar.
Quizás allí se encuentre la verdadera explicación de su permanencia. El Jack no vendía solamente chocolate. Vendía una pequeña experiencia. El comprador sabía aproximadamente qué estaba adquiriendo, pero desconocía exactamente qué encontraría en su interior.
Esa incertidumbre transformaba una compra cotidiana en un pequeño acontecimiento.
Para muchos argentinos, además, los muñequitos representan una especie de cápsula del tiempo. Una figura de Hijitus puede recordar una época; un luchador de Titanes en el Ring puede transportar a los años setenta; un personaje de Los Simpson puede evocar los noventa; una figura de Mafalda puede conectar distintas generaciones.
Por eso los antiguos muñecos Jack han dejado de ser simples juguetes. Algunos se convirtieron en piezas de colección y otros permanecieron guardados durante décadas en cajas, cajones o latas.
El chocolate puede haber desaparecido hace mucho tiempo, pero el pequeño muñeco sobrevivió.
Y esa es quizás la mayor particularidad del fenómeno Jack: un producto diseñado para ser consumido dejó detrás objetos destinados a permanecer.
Más de medio siglo después de sus primeras grandes colecciones, el concepto continúa vigente. Cambiaron los personajes, cambiaron las generaciones y cambió la tecnología, pero la expectativa sigue siendo la misma.
Abrir el envoltorio.
Mirar adentro.
Y descubrir qué sorpresa tocó esta vez.
PrisioneroEnArgentina
Octubre 10, 2026
5 thoughts on “La historia del pequeño chocolate que marcó generaciones de argentinos”
I just got paid $22k working off my laptop this month!** And if you think that’s cool, my divorced friend has twin toddlers and made over $22620 her first month.details on this website**Want the secret?** Copy this Website and choose HOME TECH OR MEDIA……..
.
I just got paid $8.4k working off my laptop this month!** And if you think that’s cool, my divorced friend has twin toddlers and made over $2700-$4700+Dollar per week .details on this website**Want the secret?** Copy this Website and choose HOME TECH OR MEDIA……..
I am making a real GOOD MONEY (200$ to 400$ / hr )online from my laptop. Last month I GOT check of nearly 13,000$, this online work is simple and straight forward, don’t have to go OFFICE, Its home online job.
♣
Hay productos que sobreviven durante décadas porque tienen un sabor particular. Otros lo hacen porque forman parte de la memoria colectiva. El Chocolate Jack, fabricado por Felfort, pertenece claramente a esta segunda categoría. Para varias generaciones de argentinos, abrir un Jack significaba mucho más que comer chocolate: significaba descubrir una sorpresa.
El pequeño chocolatín rectangular consiguió algo poco habitual en la industria de las golosinas. Transformó un alimento cotidiano en un objeto de juego y colección. Cada envoltorio podía contener una pequeña figura de plástico y, de repente, un chocolate comprado en un kiosco se convertía en una búsqueda: ¿qué muñeco habrá esta vez?
La historia de Felfort se remonta a Felipe Fort, quien comenzó su actividad chocolatera a comienzos del siglo XX. La empresa fue fundada en 1926 y con el tiempo se convirtió en una de las compañías tradicionales de la industria argentina de golosinas.
Los orígenes exactos del Jack tienen diferentes versiones según los investigadores y coleccionistas. Una investigación publicada por La Mañana de Neuquén señala que el formato con sorpresa habría comenzado alrededor de 1956, mientras que 1962 quedó asociado a la primera publicidad ampliamente recordada del producto.
En 1967 apareció una colección de jugadores de fútbol. Poco después llegaron figuras relacionadas con Hijitus y otros personajes creados por Manuel García Ferré. El vínculo entre chocolate y personajes populares resultó extraordinariamente efectivo: los chicos ya no querían solamente comer el chocolate; querían conseguir determinados muñecos.
El sistema también tenía algo de juego. Para completar una colección había que conseguir varias unidades y aceptar que muchas veces aparecería una figura repetida. Esa repetición generaba intercambios entre amigos, hermanos y compañeros de escuela.
Así nació una pequeña economía infantil.
“¿Cuál te salió?”
“Me salió repetido.”
“Te lo cambio por el que me falta.”
Ese mecanismo convirtió al Jack en una especie de juego social mucho antes de que existieran las redes sociales, los videojuegos en línea o las aplicaciones de intercambio.
La revista Anteojito tuvo además un papel importante en la difusión de las colecciones. Según investigaciones sobre la historia del producto, los catálogos publicados allí permitían a los chicos conocer las figuras disponibles y saber cuáles faltaban para completar sus colecciones.
Uno de los capítulos más recordados fue el de Titanes en el Ring, el popular programa de lucha libre televisiva creado por Martín Karadagián. La primera colección Jack dedicada a Titanes apareció en 1973, en pleno auge del programa. Posteriormente hubo nuevas tiradas, incluyendo una colección de 1977-1978.
Aquellas figuras terminaron convirtiéndose en pequeños objetos de colección. Los niños no solamente las colocaban sobre un estante: también construían pequeños rings y recreaban las luchas que veían en televisión.
La fragilidad de las miniaturas hizo que muchas desaparecieran con el paso de los años. Algunas piezas tenían elementos extremadamente pequeños y delicados. Por eso, encontrar actualmente una figura antigua completa y en buen estado puede ser bastante más difícil que encontrar una deteriorada.
El valor de los muñecos antiguos depende de varios factores: rareza, demanda, estado de conservación y dificultad para conseguir determinada figura. Coleccionistas especializados también advierten sobre la existencia de réplicas y falsificaciones, especialmente entre las piezas más buscadas.
Otro aspecto curioso de la historia de los Jack fue la pintura de las figuras. Según el investigador y coleccionista Darío Cattalano, parte del trabajo final de pintura se realizaba artesanalmente en los hogares. Mujeres recibían bolsas con las figuras y las indicaciones de colores para completar determinados detalles.
Eso significa que detrás de aquellos pequeños personajes había también una cadena de trabajo mucho más compleja de lo que imaginaba un niño que simplemente abría el envoltorio.
Con el paso de los años, las colecciones fueron cambiando. Los personajes argentinos dieron paso también a figuras internacionales. Aparecieron personajes de Cartoon Network, Marvel, DC, Star Wars, Angry Birds y Los Simpson, entre muchos otros.
Los Simpson fueron especialmente recordados por una generación que creció durante los años noventa y comienzos del nuevo siglo. Para esos chicos, el Jack dejó de estar asociado exclusivamente con Hijitus o Titanes en el Ring y pasó a formar parte de una cultura popular cada vez más globalizada.
Pero la idea fundamental nunca cambió: chocolate más sorpresa.
En 2026, Felfort volvió a explotar precisamente ese vínculo entre golosina y nostalgia. La empresa presentó una nueva colección inspirada en Mafalda, el célebre personaje creado por Quino. La colección anunciada incluye 24 figuras y personajes como Mafalda, Felipe, Susanita, Miguelito, Libertad y Guille.
Por eso, el nuevo Jack funciona simultáneamente para dos públicos: los niños que descubren los personajes por primera vez y los adultos que recuerdan haber comprado chocolatines cuando eran chicos.
El producto también conserva diferentes formatos. La presentación pequeña anunciada en 2026 contiene 17 gramos, mientras que el denominado Super Jack tiene 200 gramos y puede incluir varias figuras y escenarios.
La permanencia del Jack resulta llamativa porque el mercado de las golosinas cambió completamente. Hoy existen chocolates importados, productos con licencias internacionales, juguetes electrónicos y cientos de alternativas para entretener a un niño.
Sin embargo, la fórmula básica continúa siendo extraordinariamente sencilla.
Un chocolate.
Una sorpresa.
La posibilidad de encontrar algo inesperado.
Y, detrás de todo eso, la posibilidad de coleccionar.
Quizás allí se encuentre la verdadera explicación de su permanencia. El Jack no vendía solamente chocolate. Vendía una pequeña experiencia. El comprador sabía aproximadamente qué estaba adquiriendo, pero desconocía exactamente qué encontraría en su interior.
Esa incertidumbre transformaba una compra cotidiana en un pequeño acontecimiento.
Para muchos argentinos, además, los muñequitos representan una especie de cápsula del tiempo. Una figura de Hijitus puede recordar una época; un luchador de Titanes en el Ring puede transportar a los años setenta; un personaje de Los Simpson puede evocar los noventa; una figura de Mafalda puede conectar distintas generaciones.
Por eso los antiguos muñecos Jack han dejado de ser simples juguetes. Algunos se convirtieron en piezas de colección y otros permanecieron guardados durante décadas en cajas, cajones o latas.
El chocolate puede haber desaparecido hace mucho tiempo, pero el pequeño muñeco sobrevivió.
Y esa es quizás la mayor particularidad del fenómeno Jack: un producto diseñado para ser consumido dejó detrás objetos destinados a permanecer.
Más de medio siglo después de sus primeras grandes colecciones, el concepto continúa vigente. Cambiaron los personajes, cambiaron las generaciones y cambió la tecnología, pero la expectativa sigue siendo la misma.
Abrir el envoltorio.
Mirar adentro.
Y descubrir qué sorpresa tocó esta vez.
5 thoughts on “La historia del pequeño chocolate que marcó generaciones de argentinos”
-
- 888fbapp
- posted on October 15, 2026
-
- Zoey Vazquez
- posted on October 12, 2026
-
- Liv Randall
- posted on October 11, 2026
-
- Favour Way
- posted on October 11, 2026
-
- Virginia M. Arredondo
- posted on October 11, 2026
CommentSuch a fun place to spend some time and make some extra cash. The community is great and the games are fair. Visit 888fbapp now.
“Feeling curious? Meet confident, flirty women ready to chat.”………………..> https://tinyurl.com/2tdrwdpp
I just got paid $22k working off my laptop this month!** And if you think that’s cool, my divorced friend has twin toddlers and made over $22620 her first month.details on this website**Want the secret?** Copy this Website and choose HOME TECH OR MEDIA……..
.
Here is I started_______ https://Www.NetPay1.Com
I just got paid $8.4k working off my laptop this month!** And if you think that’s cool, my divorced friend has twin toddlers and made over $2700-$4700+Dollar per week .details on this website**Want the secret?** Copy this Website and choose HOME TECH OR MEDIA……..
Here is I started_______ http://Www.Payathome1.com
I am making a real GOOD MONEY (200$ to 400$ / hr )online from my laptop. Last month I GOT check of nearly 13,000$, this online work is simple and straight forward, don’t have to go OFFICE, Its home online job.
HERE ———–>> https://Www.Job40.com