Si en un hipotético futuro se investigaran todos los abusos y delitos que hoy se están cometiendo con nosotros, los adultos mayores en prisión, seguramente no irían presos ni jueces, ni políticos ni miembros de los tres poderes gubernamentales, sus verdaderos responsables por acción u omisión. Sí, el personal del Servicio Penitenciario Federal, pese a que solo tiene asignada la tarea de custodiarnos en prisión, con los medios que les dan y sin poder para decidir y aplicar la famosa “política de estado”, que día a día nos está exterminando. Teniendo fuera del país varias horas de videos grabados con cámara espía, que muestran la rutina carcelaria no sería nuestra idea difundirlos, salvo en aquellos casos en que demuestran las viles falacias de los dirigentes políticos, encubiertas por los grandes medios de difusión. Pero en esta circunstancia se dio una variable, cuando el prisionero RENÉ LANGLOIS alojado en la Unidad Penitenciaria 31 de Ezeiza, públicamente hiciera saber de las amenazas sufridas por parte de HORACIO AYALA efectivo penitenciario de baja jerarquía. Este, por circunstancias que desconozco, siempre tuvo un trato despectivo, cargado de violencia contenida, para con nosotros. Así hoy a modo ilustrativo, lo mostramos en dos momentos diferentes, en 2 trámites también diferentes de la vida carcelaria, ocurridos en los primeros meses del año 2016. Dado mi actual estatus, entre un guardia prepotente y un prisionero adulto mayor, siempre estaré junto a este último, porque eso es lo correcto.
ADVERTENCIA: Las imágenes y videos de esta nota se encuentran almacenadas fuera del territorio argentino.
[ezcol_1half]
Claudio Kussman
Interno L.P.U. 345.349
Servicio Penitenciario Federal
Febrero 17, 2019
“Quien defiende lo correcto y la verdad siempre termina teniendo más enemigos”
Por CLAUDIO KUSSMAN.
HORACIO AYALA, PENITENCIARIO
Si en un hipotético futuro se investigaran todos los abusos y delitos que hoy se están cometiendo con nosotros, los adultos mayores en prisión, seguramente no irían presos ni jueces, ni políticos ni miembros de los tres poderes gubernamentales, sus verdaderos responsables por acción u omisión. Sí, el personal del Servicio Penitenciario Federal, pese a que solo tiene asignada la tarea de custodiarnos en prisión, con los medios que les dan y sin poder para decidir y aplicar la famosa “política de estado”, que día a día nos está exterminando. Teniendo fuera del país varias horas de videos grabados con cámara espía, que muestran la rutina carcelaria no sería nuestra idea difundirlos, salvo en aquellos casos en que demuestran las viles falacias de los dirigentes políticos, encubiertas por los grandes medios de difusión. Pero en esta circunstancia se dio una variable, cuando el prisionero RENÉ LANGLOIS alojado en la Unidad Penitenciaria 31 de Ezeiza, públicamente hiciera saber de las amenazas sufridas por parte de HORACIO AYALA efectivo penitenciario de baja jerarquía. Este, por circunstancias que desconozco, siempre tuvo un trato despectivo, cargado de violencia contenida, para con nosotros. Así hoy a modo ilustrativo, lo mostramos en dos momentos diferentes, en 2 trámites también diferentes de la vida carcelaria, ocurridos en los primeros meses del año 2016. Dado mi actual estatus, entre un guardia prepotente y un prisionero adulto mayor, siempre estaré junto a este último, porque eso es lo correcto.
ADVERTENCIA: Las imágenes y videos de esta nota se encuentran almacenadas fuera del territorio argentino.
[ezcol_1half]
Claudio Kussman
Interno L.P.U. 345.349
Servicio Penitenciario Federal
Febrero 17, 2019
[/ezcol_1half_end]
PrisioneroEnArgentina.com
Febrero 17, 2019
Related Posts
Las cárceles argentinas son la entrada al infierno: pocos adultos mayores salen con vida
Las cárceles en Argentina están en crisis por [...]
EMILIANO BLANCO DEPREDA PRISIONEROS ADULTOS MAYORES Y, DE SER NECESARIO, DE PERSONAL PENITENCIARIO
DENUNCIÉMOS LOS DELITOS Y ABUSOS ESTATALES Categóricamente, [...]
Lapidario fallo judicial sobre las cárceles federales: “No son aptas para la condición humana”
La superpoblación es del 12 por ciento, no hay [...]