El derrumbe de BTC refleja miedo inversor por Wall Street, tensión geopolítica y dudas sobre la conducción de la Reserva Federal.
Lo que se debe saber:
Bitcoin perforó los u$s67.000 y borró todo el impulso alcista de noviembre de 2024.
La criptomoneda perdió 50% desde su récord de u$s126.000 hace cuatro meses.
Ethereum, XRP, BNB y Dogecoin también registran retrocesos significativos.
El Nasdaq 100 cae y sincroniza su baja con la tendencia bajista de BTC.
Incertidumbre geopolítica y sobre la futura conducción de la Fed profundizan la cautela del mercado.
Bitcoin (BTC) rompió este miércoles la barrera de los u$s67.000, niveles que no registraba desde antes de las elecciones presidenciales de Donald Trump en Estados Unidos. Con esta caída, la criptomoneda eliminó las ganancias acumuladas desde noviembre de 2024 y acumula un derrumbe de 50% en apenas cuatro meses, luego de alcanzar un récord de u$s126.000.
La corrección no se limita a BTC. Ethereum (ETH) retrocede 6,2% hasta u$s1.962, perdiendo 40% en los últimos 30 días. Entre las altcoins, XRP lidera las caídas con 14,3%, seguida por BNB (-9,9%) y Dogecoin (-8,2%). La volatilidad cripto preocupa a los inversores ante la falta de señales claras de recuperación.
La baja de BTC se produce en paralelo con la corrección del Nasdaq 100, que perdió más de 1,5% tras ventas en fabricantes de chips y empresas de software. La sincronización con el sector tecnológico estadounidense refleja la aversión al riesgo que atraviesa los mercados de activos volátiles.
La tensión creciente entre Estados Unidos e Irán también influye en el comportamiento del mercado. Ante versiones de posibles escaladas militares, los inversores tienden a reducir exposición a activos volátiles. A esto se suma la incertidumbre sobre la futura conducción de la Reserva Federal, con Kevin Warsh como candidato, cuya postura sobre BTC genera dudas en los mercados.
La victoria de Trump en noviembre de 2024 impulsó expectativas de un marco regulatorio más favorable para las criptomonedas, llevando a BTC a superar los u$s76.000. Sin embargo, el entusiasmo se diluyó con la creación de una reserva estratégica de BTC en Estados Unidos sin compras directas del gobierno y el enfriamiento de la Ley Clarity en el Congreso norteamericano a principios de 2026.
Bitcoin atraviesa un retroceso histórico que refleja la combinación de factores macroeconómicos, geopolíticos y regulatorios. La caída del 50% en cuatro meses marca un desafío para inversores y altcoins que siguen la tendencia del mercado tecnológico estadounidense.
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El derrumbe de BTC refleja miedo inversor por Wall Street, tensión geopolítica y dudas sobre la conducción de la Reserva Federal.
Lo que se debe saber:
La corrección no se limita a BTC. Ethereum (ETH) retrocede 6,2% hasta u$s1.962, perdiendo 40% en los últimos 30 días. Entre las altcoins, XRP lidera las caídas con 14,3%, seguida por BNB (-9,9%) y Dogecoin (-8,2%). La volatilidad cripto preocupa a los inversores ante la falta de señales claras de recuperación.
La baja de BTC se produce en paralelo con la corrección del Nasdaq 100, que perdió más de 1,5% tras ventas en fabricantes de chips y empresas de software. La sincronización con el sector tecnológico estadounidense refleja la aversión al riesgo que atraviesa los mercados de activos volátiles.
La tensión creciente entre Estados Unidos e Irán también influye en el comportamiento del mercado. Ante versiones de posibles escaladas militares, los inversores tienden a reducir exposición a activos volátiles. A esto se suma la incertidumbre sobre la futura conducción de la Reserva Federal, con Kevin Warsh como candidato, cuya postura sobre BTC genera dudas en los mercados.
La victoria de Trump en noviembre de 2024 impulsó expectativas de un marco regulatorio más favorable para las criptomonedas, llevando a BTC a superar los u$s76.000. Sin embargo, el entusiasmo se diluyó con la creación de una reserva estratégica de BTC en Estados Unidos sin compras directas del gobierno y el enfriamiento de la Ley Clarity en el Congreso norteamericano a principios de 2026.
Bitcoin atraviesa un retroceso histórico que refleja la combinación de factores macroeconómicos, geopolíticos y regulatorios. La caída del 50% en cuatro meses marca un desafío para inversores y altcoins que siguen la tendencia del mercado tecnológico estadounidense.