La semana pasada, el joven T., de 15 años, 11 meses y 29 días de edad, cometió un homicidio. Por escasas 24 horas, fue declarado inimputable por el juez que intervino en la causa penal. Si hubiese accionado la cola del disparador de la pistola 9 mm que portaba contra la víctima, tan solo un día después, previo un debido proceso penal juvenil, pudo haber recibido entre 8 y 25 años de cárcel…
Esta ficción, perfectamente posible en cualquier punto de nuestra República, muestra a las claras que el establecimiento de una edad cronológica que separe la imputabilidad penal de la inimputabilidad, es arbitrario. Lo mismo sucedería con un límite etario de 15, 14 o 13 años.
¿Qué hacer entonces con la edad de la imputabilidad?
Es posible una solución alternativa que dé por finalizada la eterna discusión sobre la edad de no punición. Un sistema mixto.
Que exista un límite etario es necesario. Las leyes deben ser normas generales que se aplican a los casos particulares. No podemos dejar librado al arbitrio del juez la estructura misma de los preceptos legales.
Pero es imperativo que, en una problemática como ésta, se permita una prueba en contrario a una presunción legal.
Que la persona que cometió un delito comprenda o no la criminalidad del acto depende de su evolución madurativa y no del taco calendario. No será el abogado, el juez, el fiscal o la matemática quien decida si el jovencito o la jovencita pudo discernir entre el bien y el mal, entre lo prohibido y lo pemitido, entre lo legal y lo ilegal.
¿Puede afirmarse, en forma tajante y absoluta, que un niño o una niña de 14 años no comprendan que matar a otro ser humano significa quitar una vida y que dicha conducta está prohibida por la ley, aunque no sepan ni lo que significa “Código Penal”?
¿Puede ser el sistema creado por el Papa Gregorio XIII la única herramienta para discernir entre enviar a un ser humano a prisión o a su casa?
Ha llegado la hora de los especialistas en salud mental: Psiquiatras, Psicólogos, Neuropsicólogos, Neurólogos, etc.
Establecer una edad tope para la imputabilidad es necesario, como presunción. Pero es necesario crear un sistema que establezca una prueba en contrario -trabajo pericial/científico- para los casos de delitos graves o gravísimos.
No es complicado establecer un sistema así. De hecho, ya existe en varios países del Common Law.
Solo resta no terminar los debates con panfletos del estilo “ningún pibe nace chorro”…
Marcelo Carlos Romero es Fiscal del Ministerio Público y Miembro de Usina de Justicia
El que mato a Bryant Aguinaco tenía 15 años y lo premiaron mandandolo a Perú. Los que mataron al viejito de 88 años en San Martin el mes pasado , Dos tienen 14 años y son inimputables de acuerdo a las leyes penales vigentes en la Argentina. Yo creo que ya es el colmo. Esos pibes saben lo que hacen, que se banquen el juicio como mayores.
Es un tema de debate, analisis y mucho estudio. Yo particularmente adoptaria la Naranja Mecanica o simplemente una estadía larga con pateadura de culo todos lo días hasta que aprendan a diferenciar entre el bien y el mal.
En la Brigada de Investigaciones de Tigre cuando tenía asiento en Martinez, un camarada tuvo un enfrentamiento armado con 2 delincuentes. Uno de ellos resultó ser un menor de 13 años de cuerpo pequeño que era una máquina de tirar tiros y al que hirió gravemente. Este, caido y agonizando no dejó de insultarlo pidiendo que terminara de rematarlo en el suelo “si era macho”. Así dejó este mundo y mi compañero quedó impresionado por largo tiempo. La experiencia (mala) de vida de un chico de la calle siempre supera su edad cronológica. Atentamente CLAUDIO KUSSMAN
La semana pasada, el joven T., de 15 años, 11 meses y 29 días de edad, cometió un homicidio. Por escasas 24 horas, fue declarado inimputable por el juez que intervino en la causa penal. Si hubiese accionado la cola del disparador de la pistola 9 mm que portaba contra la víctima, tan solo un día después, previo un debido proceso penal juvenil, pudo haber recibido entre 8 y 25 años de cárcel…
Esta ficción, perfectamente posible en cualquier punto de nuestra República, muestra a las claras que el establecimiento de
una edad cronológica que separe la imputabilidad penal de la inimputabilidad, es arbitrario. Lo mismo sucedería con un límite etario de 15, 14 o 13 años.
¿Qué hacer entonces con la edad de la imputabilidad?
Es posible una solución alternativa que dé por finalizada la eterna discusión sobre la edad de no punición. Un sistema mixto.
Que exista un límite etario es necesario. Las leyes deben ser normas generales que se aplican a los casos particulares. No podemos dejar librado al arbitrio del juez la estructura misma de los preceptos legales.
Pero es imperativo que, en una problemática como ésta, se permita una prueba en contrario a una presunción legal.
Que la persona que cometió un delito comprenda o no la criminalidad del acto depende de su evolución madurativa y no del taco calendario. No será el abogado, el juez, el fiscal o la matemática quien decida si el jovencito o la jovencita pudo discernir entre el bien y el mal, entre lo prohibido y lo pemitido, entre lo legal y lo ilegal.
¿Puede afirmarse, en forma tajante y absoluta, que un niño o una niña de 14 años no comprendan que matar a otro ser humano significa quitar una vida y que dicha conducta está prohibida por la ley, aunque no sepan ni lo que significa “Código Penal”?
¿Puede ser el sistema creado por el Papa Gregorio XIII la única herramienta para discernir entre enviar a un ser humano a
prisión o a su casa?
Ha llegado la hora de los especialistas en salud mental: Psiquiatras, Psicólogos, Neuropsicólogos, Neurólogos, etc.
Establecer una edad tope para la imputabilidad es necesario, como presunción. Pero es necesario crear un sistema que establezca una prueba en contrario -trabajo pericial/científico- para los casos de delitos graves o gravísimos.
No es complicado establecer un sistema así. De hecho, ya existe en varios países del Common Law.
Solo resta no terminar los debates con panfletos del estilo “ningún pibe nace chorro”…
Marcelo Carlos Romero es Fiscal del Ministerio Público y Miembro de Usina de Justicia
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TRES CLASES DE IMPUTADOS PENALES
Por la Dra. SILVIA E. MARCOTULLIO Ex jueza de Cámara [...]
14 thoughts on “EDAD DE IMPUTABILIDAD: LA HORA DE LA SALUD MENTAL”
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- Mona D'ambrosio
- posted on March 6, 2017
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- Sofi Aldaraga
- posted on March 4, 2017
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- Cuevas, Ramiro
- posted on March 5, 2017
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- argentachica
- posted on March 4, 2017
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- Franco Colombo
- posted on March 3, 2017
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- Jesús Santiago
- posted on March 3, 2017
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- Prisionero En Arg
- posted on March 2, 2017
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- Silvina Lopardo
- posted on March 2, 2017
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- Ale Duggini
- posted on March 3, 2017
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- Silvina
- posted on March 2, 2017
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- Susana G. Rojas
- posted on March 2, 2017
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- Yoli
- posted on March 3, 2017
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- Il Furbacchione
- posted on March 2, 2017
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- CARLOS CORIA
- posted on March 2, 2017
CommentPor dos pesos estos “niños” de violan y te matan
El que mato a Bryant Aguinaco tenía 15 años y lo premiaron mandandolo a Perú. Los que mataron al viejito de 88 años en San Martin el mes pasado , Dos tienen 14 años y son inimputables de acuerdo a las leyes penales vigentes en la Argentina. Yo creo que ya es el colmo. Esos pibes saben lo que hacen, que se banquen el juicio como mayores.
Insolito, no?
Garavano dice que planean bajarla a 14 años para casos gravisimos. Ahora el debate sera que es :gravisimo”
Llevara tiempo hacer algo concientizado, pero es algo inevitable. Se tiene que debatir y tratar
Es un tema de debate, analisis y mucho estudio. Yo particularmente adoptaria la Naranja Mecanica o simplemente una estadía larga con pateadura de culo todos lo días hasta que aprendan a diferenciar entre el bien y el mal.
En la Brigada de Investigaciones de Tigre cuando tenía asiento en Martinez, un camarada tuvo un enfrentamiento armado con 2 delincuentes. Uno de ellos resultó ser un menor de 13 años de cuerpo pequeño que era una máquina de tirar tiros y al que hirió gravemente. Este, caido y agonizando no dejó de insultarlo pidiendo que terminara de rematarlo en el suelo “si era macho”. Así dejó este mundo y mi compañero quedó impresionado por largo tiempo. La experiencia (mala) de vida de un chico de la calle siempre supera su edad cronológica. Atentamente CLAUDIO KUSSMAN
La vida no vale nada.
Estos chicos no respetan nada. Por robarte una campera te balean.
Para eso si ssben
Y hay borreguitos manolarga que me levantaron la pollera y cuando les iba a decir algo me mostraron el fierrito.
Es urgente que traten este tema que quita vidas…en manos de los que por un día u horas asesinan sin piedad!!!
Para Pensar y Pensar. Hay agentes externos, como en que familia se ha criado este chico.
Es triste pero hay familias irrecuperables
Temazo este. Problemon pero es una decision que se debe tomar si o si
UN PIBE DE 10 AñOS YA SABE QUE MATAR ESTA MAL.