Share

  Por Julie Moncada.

Diógenes fue un filósofo griego antiguo conocido por burlarse de la gente.

Después de observar a un arquero errar su objetivo una y otra vez con sus flechas, Diógenes fue y se sentó junto a él, afirmando que era el lugar más seguro para sentarse.

En otra ocasión, Diógenes vio al hijo de una prostituta arrojando piedras a la multitud. Se acercó al niño y le susurró: “Cuidado hijo, no le pegues a tu padre”.

Tenemos dos oídos y una lengua para escuchar más y hablar menos.

En otro caso, cuando Diógenes pidió monedas de limosna, un hombre que pasaba dijo: “Sí, si puedes persuadirme”. Diógenes respondió: “Si hubiera podido persuadirte, te habría persuadido de que te ahorcaras”.

Diógenes tampoco era un gran admirador de Sócrates y Platón, llegando incluso a llevar comida a sus conferencias , comer y hablar en voz alta para distraer a los oyentes. Cuando Alejandro Magno preguntó a Diógenes por qué estaba hurgando en la basura, él respondió: “Estoy buscando los huesos de tu padre, pero no puedo distinguirlos de los huesos de sus esclavos”.

Diógenes despreciaba la superficialidad y la hipocresía de los humanos y prefería la compañía de los perros. A menudo se le describía (de forma poco halagadora) como “el perro Diógenes”, pero lo tomaba como un cumplido y decía: “Soy el perro Diógenes. Acaricio a los que son amables, ladro a los codiciosos y muerdo a los sinvergüenzas”. 

 


PrisioneroEnArgentina.com

Junio 15, 2024


 

Tags: , ,

1 thought on “El filósofo sarcástico”

    • Osvaldo S
    • posted on June 18, 2024

    Todo un personaje.

Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *