La misericordia no es solo un sentimiento; es el lenguaje de Dios que abraza nuestra fragilidad. En esta Fiesta de la Divina Misericordia, recordemos que Su amor es siempre más grande que cualquier error. Vivir la misericordia significa amar como Jesús nos ama: con un corazón dispuesto a sanar agravios y cerrar grietas.
Estamos llamados a ser esa “Iglesia como hospital de campaña” (Papa Francisco), donde se curan las heridas y se da calor a los corazones, transformando el perdón en el puente que nos permite volver a encontrarnos. No somos solo receptores de Su gracia, sino Sus manos en la tierra para restaurar lo que está roto. Que Su mirada transforme nuestra vida para que, al igual que Él, sepamos ser bálsamo de reconciliación, esperanza para nuestros hermanos y constructores de un mundo nuevo; un mundo que valore la paz y la concordia, superando la violencia política, social y familiar que nos rodea.
María en Luján nos dice: “Argentina, levántate y camina”. Confiando en Jesús y caminando con María, lograremos una patria sana y unida para nosotros y “…para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino” (CN).
“Les recuerdo la importancia de rezar diariamente por una convivencia basada en el respeto a la dignidad humana, dentro de una cultura cívica, solidaria y pacífica. Que nuestro país sea siempre ese hogar familiar donde crecemos, estudiamos y trabajamos; el lugar donde compartimos nuestras tradiciones, formamos nuestras familias y nos realizamos como personas.
“Dios es nuestro Padre. Al rezar el “Padre Nuestro“, recuerda que no estás recitando una fórmula, sino hablando con Alguien que te espera, te escucha y te quiere”.
Con la confianza de hijos, le pedimos a nuestro Padre Celestial que nos permita vivir esta realidad hoy y en el futuro. Recurramos a Él como “…fuente de toda razón y justicia” (CN), buscando su guía para nosotros y para las generaciones venideras.
Un fraternal abrazo sacerdotal, pidiendo al Espíritu Santo los mantenga firmes en la Fe, los saluda y ora por ustedes,
Padre Christian von Wernich
U34 SPF, Campo de Mayo, ARGENTINA
5 thoughts on “FESTIVIDAD DE JESÚS MISERICORDIOSO”
thisis a fantastic article, really nice created, i enjoy reading it, i will be back to check out for latest update, keep up the good work and applause. ng.yandaz.com
Querido Padre:
Es un honor y una bendición recibir estas palabras tan profundas sobre la Divina Misericordia. En tiempos donde la fragmentación parece ganar terreno, recordar que el amor de Dios es el lenguaje que abraza nuestra fragilidad resulta no solo necesario, sino profundamente sanador.
Quisiera expresarle mi más sincero agradecimiento por compartir esta reflexión. Coincido plenamente en que la misericordia debe ser el eje sobre el cual restauremos lo que está roto, convirtiéndonos en esas manos en la tierra que trabajan por la reconciliación y la paz. La imagen de la “Iglesia como hospital de campaña” nos interpela a todos los que servimos al Señor, recordándonos que nuestra misión trasciende las palabras para convertirse en bálsamo para el prójimo.
Acompaño de todo corazón sus pensamientos y me uno a usted en oración. Roguemos juntos para que, bajo la guía del Espíritu Santo y el amparo de la Virgen de Luján, nuestra nación pueda levantarse y caminar hacia una convivencia basada en el respeto, la justicia y la dignidad humana.
Que el Padre Celestial nos permita ser testimonios vivos de esa confianza absoluta en Su gracia: “Jesús, en Vos confío”.
Fraternalmente en Cristo.
G.S.
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DOMINGO, ABRIL 12 DE 2026
“JESÚS EN VOS CONFÍO”
La misericordia no es solo un sentimiento; es el lenguaje de Dios que abraza nuestra fragilidad. En esta Fiesta de la Divina Misericordia, recordemos que Su amor es siempre más grande que cualquier error. Vivir la misericordia significa amar como Jesús nos ama: con un corazón dispuesto a sanar agravios y cerrar grietas.
Estamos llamados a ser esa “Iglesia como hospital de campaña” (Papa Francisco), donde se curan las heridas y se da calor a los corazones, transformando el perdón en el puente que nos permite volver a encontrarnos. No somos solo receptores de Su gracia, sino Sus manos en la tierra para restaurar lo que está roto. Que Su mirada transforme nuestra vida para que, al igual que Él, sepamos ser bálsamo de reconciliación, esperanza para nuestros hermanos y constructores de un mundo nuevo; un mundo que valore la paz y la concordia, superando la violencia política, social y familiar que nos rodea.
María en Luján nos dice: “Argentina, levántate y camina”. Confiando en Jesús y caminando con María, lograremos una patria sana y unida para nosotros y “…para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino” (CN).
“Les recuerdo la importancia de rezar diariamente por una convivencia basada en el respeto a la dignidad humana, dentro de una cultura cívica, solidaria y pacífica. Que nuestro país sea siempre ese hogar familiar donde crecemos, estudiamos y trabajamos; el lugar donde compartimos nuestras tradiciones, formamos nuestras familias y nos realizamos como personas.
“Dios es nuestro Padre. Al rezar el “Padre Nuestro“, recuerda que no estás recitando una fórmula, sino hablando con Alguien que te espera, te escucha y te quiere”.
Con la confianza de hijos, le pedimos a nuestro Padre Celestial que nos permita vivir esta realidad hoy y en el futuro. Recurramos a Él como “…fuente de toda razón y justicia” (CN), buscando su guía para nosotros y para las generaciones venideras.
Un fraternal abrazo sacerdotal, pidiendo al Espíritu Santo los mantenga firmes en la Fe, los saluda y ora por ustedes,
Padre Christian von Wernich
U34 SPF, Campo de Mayo, ARGENTINA
5 thoughts on “FESTIVIDAD DE JESÚS MISERICORDIOSO”
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- ng.yandaz.com
- posted on April 11, 2026
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- Gaby
- posted on April 11, 2026
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- ROCIO ANGÉLICA
- posted on April 11, 2026
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- ANGELA LORENZO
- posted on April 11, 2026
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- G.S.
- posted on April 11, 2026
Commentthisis a fantastic article, really nice created, i enjoy reading it, i will be back to check out for latest update, keep up the good work and applause. ng.yandaz.com
Mejor asi
La misericordia se practica muy poco entre los mortales que destruyen al prójimo a traves de guerras interminables.
GLORIA A DIOS. AMEN
Querido Padre:
Es un honor y una bendición recibir estas palabras tan profundas sobre la Divina Misericordia. En tiempos donde la fragmentación parece ganar terreno, recordar que el amor de Dios es el lenguaje que abraza nuestra fragilidad resulta no solo necesario, sino profundamente sanador.
Quisiera expresarle mi más sincero agradecimiento por compartir esta reflexión. Coincido plenamente en que la misericordia debe ser el eje sobre el cual restauremos lo que está roto, convirtiéndonos en esas manos en la tierra que trabajan por la reconciliación y la paz. La imagen de la “Iglesia como hospital de campaña” nos interpela a todos los que servimos al Señor, recordándonos que nuestra misión trasciende las palabras para convertirse en bálsamo para el prójimo.
Acompaño de todo corazón sus pensamientos y me uno a usted en oración. Roguemos juntos para que, bajo la guía del Espíritu Santo y el amparo de la Virgen de Luján, nuestra nación pueda levantarse y caminar hacia una convivencia basada en el respeto, la justicia y la dignidad humana.
Que el Padre Celestial nos permita ser testimonios vivos de esa confianza absoluta en Su gracia: “Jesús, en Vos confío”.
Fraternalmente en Cristo.
G.S.