Trieste: la ciudad de Italia que busca ser un país independiente

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Dos horas al este de Venecia, cerca de la frontera con Eslovenia, otra ciudad apuesta por su independencia.
Trieste tiene una historia culturalmente diversa.
Durante siglos fue parte del Imperio Austrohúngaro; durante la posguerra fue para Winston Churchill el puesto fronterizo sureño de la llamada “Cortina de Hierro” que separaba Occidente del Este comunista.
Inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial, Trieste -en la frontera con la entonces Yugoslavia- fue reconocida según el derecho internacional como estado libre, si bien permaneció bajo ocupación militar hasta 1954, cuando fue devuelta a Italia.
Pero para los miembros del movimiento Territorio de Trieste Libre, que ha movilizado a entre 2.000 y 8.000 manifestantes en distintas protestas en los últimos meses, la independencia de Trieste no terminó.
En una mansión del siglo XIX derruida, a cinco minutos del mar, Vito Potenza –líder del movimiento- sueña con la liberación.
Tres banderas rojas con el tradicional escudo de armas de Trieste cuelgan de las ventanas, otra adorna las mesas de su oficina.
“Luchamos por los derechos del pueblo del territorio libre de Trieste”, sostiene Potenza.
“Luchamos contra el gobierno italiano”.
Después de todo, están bajo ocupación.
Aquí, la ciudad donde se sirve el coctel veneciano Spritz con queso esloveno sobre pan integral y donde los cafés costeros ofrecen sus capuchinos con crema vienesa, muchos se identifican primero como triestinos y después como italianos.
Antaño esta ciudad fue el gran puerto del Imperio Austrohúngaro; en la Plaza de la Unidad, tres lados están ocupados por edificios espléndidos de la época de los Habsburgo y el cuarto lado lo ocupa el mar.
Una placa conmemora el lugar donde Benito Mussolini anunció su política de leyes raciales contra los judíos. La Iglesia católica de San Antonio comparte espacio en el gran canal con la Iglesia ortodoxa serbia; la sinagoga está a dos minutos.
“Somos un pueblo multicultural”, dice Potenza – él es medio italiano, medio croata.
Su movimiento Territorio Libre de Trieste, que reclama independencia para la ciudad y su interior, está diseñado para reflejar esa idea de diversidad: concibe el italiano, el esloveno y el croata como lenguas oficiales comunes.
“Italia ha reprimido nuestra cultura demasiado tiempo”, explica.
Los años fascistas de las décadas de 1920 y 1930, durante los cuales la población eslava de Trieste fue sometida a un programa de “italianización forzada” no ocurrieron hace tanto tiempo.
Potenza y sus partidarios consideran que Trieste es legalmente independiente de acuerdo al derecho internacional.
Citan una carta del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas de 1947 que reconoció a Trieste y sus alrededores –incluyendo partes de lo que ahora es Croacia y Eslovenia- como un estado libre, con el italiano y el esloveno como idiomas oficiales, sujeto a la designación de un gobernador reconocido internacionalmente.
Sin embargo, este “territorio libre” nunca existió en la práctica: durante los siete años de la independencia de Trieste, sectores del “territorio libre” fueron gobernados por Reino Unido, Estados Unidos y la ex Yugoslavia, hasta el Memorando de Londres de 1954, que devolvió la mayor parte del territorio a Italia.
Según Potenza, esta decisión cuenta como invasión ilegal: “Durante 60 años, Italia impuso su soberanía sobre nuestro pueblo… El tratado de 1947 es la ley, es la constitución de nuestro territorio”.
Su colega Giorgi Deskovich Deschi está totalmente de acuerdo.
Trieste es la “Jerusalén del clima frío”, insiste.
“Culturalmente soy italiano, pero tengo genes croatas, venecianos, eslavos. Esta ciudad puede abarcar todas estas características para convertirse en un verdadero núcleo”.
Visualiza un Trieste libre como un “símbolo poderoso” para el futuro, donde “todas las religiones, todo el conocimiento, todo el arte” exista en unión.
“Trieste está verdaderamente abierta al mundo”, señala, usando un término masónico, “agape”, para describir su visión sobre la unidad. “Vivimos un gran momento, y Trieste está en el centro de todo”.
Es un Trieste donde conviven “católicos, ortodoxos serbios, judíos y masones”.
¿Masones? ¿Es uno de ellos?
Sonríe con cautela. “Todas las religiones y ninguna”, responde.
Pero los objetivos de Potenza son tanto económicos como culturales.

Trieste tiene un puerto internacionalmente importante, destaca Potenza, con cantidad de impuestos a las importaciones que según él se le deben al Territorio Libre. Potenza denuncia que “el gobierno italiano rechaza aplicar la ley” y recauda el dinero.
¿Por qué debería la relativamente próspera Trieste “caer con Italia” que, en su opinión, está en un declive inevitable?
¿Qué pasa con la mayoría de la gente en Trieste que está perfectamente feliz de ser tanto triestino como italiano? Potenza se encoge de hombro.
No pueden negar la ley: “Este proyecto es más importante”.
Es cuestión de tiempo, asegura. Durante el último año, ha enviado varias cartas y peticiones firmadas a Naciones Unidas, en demanda de que se reconozca el estatus libre de Trieste.
“No hemos tenido respuesta”, señala.
Muchos residentes de Trieste parecen poco impresionados.
“Están locos”, opina un cliente habitual de uno de los bares más nuevos de Trieste, en el corazón de lo que alguna vez fue el gueto judío. “¿Cómo puede funcionar?”.
Otro hombre es más cortante: “El único gobierno en el que confío es el Imperio Austrohúngaro”.
Aun así, Potenza y Deschi tienen esperanzas.
El referendo sobre la independencia de Escocia abrió la puerta a más movimientos separatistas en todo el mundo.
No obstante, Potenza advierte contra una comparación demasiado cercana.
“La situación de Escocia no es comparable. No estamos buscando la independencia. Ya somos independientes“, insiste.
Simplemente, el resto del mundo no se ha dado cuenta.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Mayo 27, 2019


 

Una Historia de Dictadores

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Militares venezolanos estan abandonando el buque del dictador Maduro. Las Naciones Unidas al borde de la intervención. Venezuela y su crisis cada vez más preocupante. La historia nos ha probado otras opciones de dictadores despojados de su poder por su propia gente. 

Llamándolo el día de su independencia, los libios salieron a las calles el 20 de octubre para animar la desaparición del hombre que los había gobernado durante 42 años turbulentos. Según los informes, Muammar Gaddafi fue asesinado cuando las fuerzas rebeldes finalmente capturaron a su ciudad natal, Sirt, donde los últimos remanentes del régimen de Gaddafi se mantuvieron en medio de semanas de luchas agotadoras y espeluznantes. Gaddafi llegó al poder en 1969 a los 27 años cuando lideró un golpe de estado incruento para derrocar al monarca gobernante. Luego fue nombrado comandante en jefe de las fuerzas armadas y presidente del recién creado órgano de gobierno de Libia, el Consejo del Comando Revolucionario. Fue entonces cuando comenzó a asumir lentamente la totalidad del poder. Comenzó retirando las bases militares estadounidenses y británicas en 1970. Con el tiempo eliminaría el parlamento, los partidos políticos, los sindicatos y las organizaciones no gubernamentales. En la Jamahiriya quijotesca de Gaddafi, o “estado de las masas”, descuidó ponerse un título político real, prefiriendo ser conocido simplemente como Hermano Líder.

En realidad, Gaddafi permitió que solo un pequeño grupo, en su mayoría miembros de su familia, participara en el gobierno del país, el cual, gracias a sus reservas de petróleo (la novena más grande conocida en el mundo), había acumulado una enorme riqueza. Las riquezas le permitieron gobernar relativamente sin control hasta febrero de 2011, cuando su gente había tenido suficiente. Alentados por la primavera árabe que derrocó con éxito a los gobiernos de Túnez y Egipto, los libios tomaron las calles. Gaddafi respondió con violencia sin precedentes contra su propia gente y, al mismo tiempo, les dijo a los miembros de la prensa: “Toda mi gente me quiere”. La resistencia siguió avanzando, ganando el apoyo de las fuerzas de la OTAN, que iniciaron ataques aéreos el 19 de marzo. El 22 de agosto, después de seis meses de lucha, las fuerzas rebeldes reclamaron la ciudad capital, Trípoli, como su propia, terminando formalmente con el régimen de Gaddafi. Pero hasta que capturaron al hombre mismo, los libios no pudieron respirar un suspiro de alivio. Ese momento llegó el 20 de octubre, cuando el primer ministro Mahmoud Jibril dijo en una conferencia de prensa: “Hemos estado esperando este momento durante mucho tiempo. Muammar Gaddafi fue asesinado”.

Tomó un poco más de tres semanas, desde fines de marzo hasta principios de abril de 2003, para que las fuerzas estadounidenses derrocaran al régimen iraquí. Pero cuando los infantes de marina de los Estados Unidos ayudaron a una multitud iraquí a derribar una estatua del dictador Saddam Hussein en la Plaza Firdos de Bagdad el 9 de abril, el mismo hombre ya se había ido, habiéndose fundido en el caos de su régimen derrumbado.
Durante los próximos siete meses, las fuerzas de EE. UU. Matarían a los hijos de Saddam, Uday y Qusay, y realizarían una persecución a lo largo de su ciudad natal, Tikrit. Cuando las fuerzas especiales estadounidenses literalmente sacaron a Saddam de un agujero en el suelo en las afueras de Tikrit en diciembre de 2003, la periodista Nancy Gibbs escribió: “había justicia en las noticias de que Saddam Hussein había sobrevivido al ser enterrado vivo”. Saddam fue juzgado por crímenes de guerra en Bagdad; Tres años después, fue ejecutado por ahorcamiento.

Sobrecogidos por los excesos y la represión que tienen lugar en la vecina España bajo la dictadura de Francisco Franco, el gobierno de António Salazar en Portugal todavía se encuentra entre los más autoritarios de Europa. Un nacionalista conservador acérrimo, algunos dirían fascista, Salazar gobernó desde 1932 hasta 1968, aferrándose a una visión anacrónica de Portugal como una potencia imperial, habilitada por sus vastas posesiones coloniales en el sur de África. El régimen de Salazar, denominado Estado Novo (Nuevo Estado), pregonaba estabilidad y crecimiento económico, pero legó un legado principalmente de represión y fuga de la población. La oposición a la naturaleza del gobierno en su país y en el extranjero obstaculizó el régimen de Salazar en la década de 1960, con el inicio de rebeliones en Mozambique y Angola. Cuando Salazar sufrió una hemorragia cerebral en 1968, fue retirado silenciosamente del poder sin siquiera saber de su expulsión. Seis años más tarde, una revuelta del poder popular de izquierda apoyada por simpáticos oficiales militares, apodada la Revolución de los Claveles por las flores que se ofrecían a los soldados, derrocó al Estado Novo.

El pequeño Paraguay sin litoral tenía la ignominia de ser el hogar de uno de los dictadores más antiguos del siglo XX. Alfredo Stroessner, un oficial militar, llegó al poder en 1954 con un típico golpe de estado de sudamericano y se aferró al poder hasta 1989, un año malo para los tiranos. Los medios describían a Stroessner después de su caída: “Un dinosaurio entre déspotas, Stroessner gobernó con autoridad absoluta por más tiempo que cualquier otro líder en el hemisferio occidental y fue superado solo por Kim Il Sung de Corea del Norte como el dictador más duradero del mundo”. Al igual que con muchos de los autócratas de América Latina, su gobierno fue tolerado por Washington debido a su supuesto anticomunismo. Mantuvo al país bajo un “estado de sitio” casi permanente durante cuatro décadas, y la tortura, los secuestros y la brutalidad policial se convirtieron en el sello de su régimen. Stroessner fue derrocado en febrero de 1989 por generales que temían que el hombre fuerte estuviera preparando a su hijo adicto a la cocaína para ser el próximo en la fila. Murió en el exilio en Brasil en 2006.

Campos de la Muerte, Cambodia

En su número del 7 de mayo de 1945, la revista Time escribió sobre Adolf Hitler: “Si de hecho estuviera muerto, la esperanza de la mayor parte de la humanidad se había cumplido. Porque rara vez tantos millones de personas esperaban tan implacablemente la muerte de un hombre. ” Aunque llevaría años aprenderlo todo y el verdadero horror del reinado de Hitler sobre el Tercer Reich, incluso en la primavera de 1945, cuando los aliados estadounidenses se acercaban a Berlín desde el este y el oeste, estaba claro que la destitución de Hitler del poder Sería necesario poner fin a seis años de sangrienta guerra global. Al final, Hitler salvó al mundo de un juicio por crímenes de guerra al quitarse la vida. “Rara vez en la historia de la humanidad, nunca en los tiempos modernos, un hombre tan insignificantemente monstruoso se convirtió en el jefe absoluto de una gran nación”, escribió TIME, parte de una especie de celebración por el fin del hombre y un obituario del país que condujo a la ruina.

A diferencia del misterio que rodea la muerte de Adolf Hitler, el final de Benito Mussolini fue indiscutible. El “Duce del Fascismo” gobernó Italia desde su elección como Primer Ministro italiano en 1922 hasta que fue depuesto y encarcelado por el Gran Consejo del Fascismo en 1943 cuando los Aliados invadieron Italia. Hitler personalmente ordenó una misión para sacar a Mussolini de la prisión, y luego de que los comandos alemanes lo liberaron en una redada audaz, Il Duce lideró la república italiana en áreas fuera del control aliado.

Cuando los Aliados avanzaron hacia el norte, Mussolini intentó huir a Suiza. Fue capturado y ejecutado por partidarios comunistas cerca del lago Como en abril de 1945. Su cuerpo fue colgado boca abajo en el Piazzale Loreto en Milán. Mussolini, al igual que cualquier otro hombre, había plantado el cáncer que se había extendido más allá de su tierra natal a Alemania, España, Europa Central y los Balcanes. La destitución del dictador italiano fue, en cierto sentido, preliminar una cirugía en la malignidad que sigue afectando a la humanidad .

En los cuatro años de gobierno de Pol Pot, la campaña de terror que emprendió causó la muerte de casi una cuarta parte de los 7 millones de habitantes de Camboya a través de la ejecución, la tortura, el hambre y las enfermedades. Cuando Pol Pot llegó al poder como Primer Ministro de los Jemeres Rojos, una organización marxista-leninista radical, el 17 de abril de 1975, cambió el nombre de Kampuchea al país y trató de devolverlo a una sociedad agraria vaciando las ciudades y obligando a la población a trabajo agrícola Habitantes urbanos y literati fueron desalojados de sus hogares y obligados a realizar trabajos forzados en el campo o en prisiones como el infame Tuol Sleng de Phnom Penh, donde los prisioneros fueron clasificados y documentados antes de ser enviados a su muerte en lo que se conoció como los “campos de matanza”. Cientos de miles de intelectuales fueron torturados y ejecutados bajo el Khmer Rouge; Otros murieron de hambre o murieron por enfermedad o agotamiento. En total, aproximadamente 1,7 millones de camboyanos murieron entre 1975 y 1979. Finalmente, harto de las incursiones transfronterizas por parte de los jemeres rojos, Vietnam invadió Camboya el 25 de diciembre de 1978, ante la oposición de muchos en la comunidad internacional. incluyendo a China y los Estados Unidos, y en pocas semanas ocuparon la capital, Phnom Penh, derrocando al régimen asesino de Pol Pot y enviando al criminal de guerra a la frontera con Tailandia. A pesar de su derrocamiento, Pol Pot continuó ejecutando el Khmer Rouge desde la jungla hasta su arresto en julio de 1997. En un juicio de prueba, Pol Pot, conocido como el Hermano No. 1, fue denunciado por sus seguidores y condenado a arresto domiciliario en su jungla. casa. Murió allí menos de un año después, a los 73 años, el 15 de abril de 1998, sin haber enfrentado cargos. Hasta el día de hoy, Camboya lucha por reconciliarse con el legado de este capítulo espantoso de la historia humana.

Se dice que Hosni Mubarak ha sobrevivido a seis intentos de asesinato. Pero el 11 de febrero de 2011, fue una valiente y pacífica muestra de disidencia, semanas de protestas, lo que finalmente sacó del poder al presidente egipcio. Ex comandante de la Fuerza Aérea de Egipto, Mubarak comenzó su carrera política en 1975 como Vicepresidente y ascendió a la presidencia en 1981 después del asesinato de su predecesor, Anwar Sadat. Bajo Mubarak, Egipto continuó el camino de acercamiento de Sadat con los Estados Unidos, ganando miles de millones de dólares en ayuda a cambio de mantener el apoyo a Israel y reprimir el islam político. Aunque Mubarak ganó cuatro elecciones nacionales durante su presidencia, solo permitió candidatos rivales en las elecciones de 2005, e incluso entonces, los observadores condenaron las irregularidades en las votaciones. En el período previo a la Primavera Árabe, aumentaron las especulaciones sobre el estado de salud de Mubarak, pero se aferró al poder durante las semanas de protesta en que murieron unas 850 personas. El niño de 83 años ahora está en juicio en El Cairo por la muerte de manifestantes; Hizo su primera aparición en el tribunal en una cama de hospital.

Fulgencio Batista gobernó Cuba dos veces, una vez como un líder bastante efectivo, y luego como un dictador brutal. Batista dirigió por primera vez a Cuba en 1933 y fortaleció su gobierno mediante el patrocinio patrocinando varios programas de obras públicas y cultivando el ejército y la administración pública. En 1944, después de que expiró su mandato, salió de Cuba y viajó al extranjero. Ocho años después, lideró un golpe incruento en 1952 y forzó su regreso al poder. Luego se dispuso a controlar virtualmente todos los sectores del país y su economía: la prensa, la universidad, el Congreso, mientras se enriquecía. Él celebró elecciones ilegítimas dos veces antes de ser finalmente derrocado por la dramática rebelión marxista dirigida por Fidel Castro y sus fuerzas rebeldes en 1959.

 

Auschwitz

 

El autoproclamado “Presidente vitalicio” gobernó Uganda por mucho menos tiempo del que esperaba, pero los ocho años de su mandato estuvieron llenos de graves violaciones a los derechos humanos, persecución étnica: decenas de miles de ugandeses de origen indio fueron expulsados dell país – asesinatos y corrupción desenfrenada. Después de alejar a muchos de sus partidarios durante un período de comportamiento cada vez más errático a fines de la década de 1970, Idi Amin se encontraba casi solo en la cima. Un grupo de sus tropas se volvió contra él y, apoyado por una fuerza militar tanzana y exiliados ugandeses, lo derribó. Huyó a Libia, donde lo esperaba su partidario Muammar Gaddafi. Allí Amin permaneció varios años antes de mudarse a Arabia Saudita, donde murió en 2003, sin remordimientos y enojado por la traición de su país.

El arquetipo del dictador africano, Mobutu Sese Seko, un oficial militar, llegó al poder en el Congo al desplazar al líder populista de inclinación izquierdista Patrice Lumumba. Al quemar sus costillas nacionalistas, cambió el nombre a la ex colonia estratégica Zaïre, rica en recursos, una pronunciación de la palabra local Kikongo para “el río que traga todos los ríos”. Mobutu se tragó toda la política de su país, construyendo un estado altamente centralizado en el que el poder irradiado de su palacio presidencial y los relatos de su nepotismo y corrupción, incluidos los viajes de compras a París por el Concorde, fueron legión. Gracias a la ayuda de Occidente, durante años, Zaire fue uno de los mayores beneficiarios africanos de fondos estadounidenses. Mobutu presidió el país durante unas cuatro décadas, a pesar de los innumerables informes de abusos y violaciones de derechos humanos. El final de la Guerra Fría lo llevó a embarcarse en una reforma política vacilante, pero llevó la lucha civil y la victoria de los ejércitos leales a Laurent Kabila para destituir a Mobutu en 1997. Murió de cáncer de próstata poco después en el exilio en Marruecos.

Nicolae Ceausescu, gobernante absoluto de Rumania durante 24 años, supervisó un régimen represivo conocido por tener a la policía secreta más temida del bloque oriental. A lo largo de la década de 1970, despilfarró $ 10 mil millones en préstamos de Occidente; en 1981, estableció el objetivo poco realista de pagar esa deuda para 1990. A fines de la década, Rumania era el único país de Europa donde el hambre estaba generalizada y la desnutrición iba en aumento. Aun así, Ceausescu continuó con un programa de “modernización” que incluía la construcción del Palacio del Parlamento, el edificio administrativo civil más grande del mundo y un monumento a su ego. En diciembre de 1989, cuando las protestas por la brutal represión y las condiciones de vida del estado se apoderaron de Bucarest, Ceausescu y su esposa Elena huyeron de la ciudad, pero la policía finalmente los detuvo. El día de Navidad, un tribunal de corte apresurado preparó a los dos culpables de delitos contra el estado, y fueron fusilados por un pelotón de fusilamiento.

En un fatídico día a mediados de octubre de 2000, cientos de miles de serbios tomaron el poder del presidente Slobodan Milosevic en Belgrado, incendiando el edificio del Parlamento y cerrando la televisión estatal. Ya es suficiente, lloraron, decididos a destruir las boletas electorales de Milosevic y poner fin a su gobierno. El desafiante dictador, cuyo estridente nacionalismo serbio en parte condujo a la fragmentación de Yugoslavia y años de sangrientos conflictos, apenas admitió la derrota antes de huir a Moscú. Pero las fosas comunes y las atrocidades de guerra vinculadas a su reinado lo siguieron a la corte internacional; su juicio duró cinco años, hasta que el hombre fuerte murió en su celda de la cárcel en 2006. Un hombre envenenado puede haberse ido, pero el mundo solo fue parcialmente aliviado. Carla Del Ponte, la principal fiscal de crímenes de guerra de la ONU que buscó llevar a Milosevic a la justicia, dijo: “Su muerte antes de la sentencia fue un gran golpe para mi oficina, para todas las víctimas afectadas por los delitos por los que fue acusado y por los esfuerzos invertidos en nuestra lucha contra la impunidad … Perdimos la oportunidad de crear la imagen global de lo que realmente sucedió en Yugoslavia “.

Jean-Claude “Baby Doc” Duvalier se convirtió en el presidente más joven del mundo cuando se hizo cargo de Haití tras la muerte de su padre François en 1971. Duvalier, de 19 años de edad y con un rostro nuevo, trató inicialmente de instituir reformas limitadas, pero finalmente mantuvo muchas de las políticas del implacable régimen dictatorial de su padre. Hizo alarde de un lujoso estilo de vida mientras millones de haitianos languidecían en la pobreza, y ante el creciente movimiento populista en su contra, Duvalier y su esposa huyeron de Haití a Francia en 1986.
En 2011 reapareció en un regreso sorpresa a Haití, afirmando que quería participar en la reconstrucción de su país tras el terremoto y la epidemia de cólera. Ahora él potencialmente enfrenta cargos de corrupción y malversación.

En septiembre de 1972, luego de un fallido intento de asesinato de uno de sus principales ayudantes, Ferdinand Marcos declaró la ley marcial en Filipinas. Marcos, quien había sido elegido presidente en 1964, exageró la amenaza de los revolucionarios comunistas y la utilizó para justificar el cierre de la prensa y el arresto de varios de sus opositores políticos. Inicialmente, Marcos hizo bien para el país como autócrata: la inflación cayó y los ingresos del gobierno aumentaron. Pero el generalismo y la corrupción generalizados, incluido el desvío de miles de millones de fondos estatales a la cuenta bancaria de Marcos en Suiza, socavaron su legitimidad. Su glamorosa esposa Imelda, la del armario de zapatos, parecía encarnar los excesos descarados del régimen. Y el asesinato en 1983 de Benigno Aquino Jr., el principal rival político de Marcos, galvanizó la oposición. Con la esperanza de sofocar las críticas internacionales, organizó elecciones anticipadas en 1986, pero el movimiento fue contraproducente como resultado de la violencia, la intimidación y la coerción que desplegó. Abandonado por sus rivales más cercanos, Marcos huyó del país varias semanas después, allanando el camino para que el legítimo ganador, la viuda de Aquino, Corazon, tomara el poder. Marcos murió en el exilio en Hawai tres años después, pero su esposa, su hijo y algunos de sus antiguos aliados aún ejercen influencia en la impredecible democracia de Filipinas.

PrisioneroEnArgentina.com

Febrero 27, 2019


 

 

MI HOMENAJE ANTE EL CRIMEN DE LA SUBTENIENTE LOURDES ESPÍNDOLA, Y EN ELLA A TODOS SUS CAMARADAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO MERCENARIO

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 Escribe el Mayor CARLOS ESPAÑADERO

 

 

En el año 2009, escribí un libro digital titulado El problema del terrorismo. Transcribo el capítulo 12. Puede tener muchos errores, pero sirve para ante estas víctimas, se medite responsablemente.

Díos bendiga y de fortaleza a sus seres queridos.

Díos nos haga ver, su Justicia Divina, dado que no encontramos dirigencia responsable ni justicia honesta y eficiente.

CAPÍTULO 12

EL TERRORISMO MERCENARIO

RECORDANDO

En el capítulo 02, al referirme al terrorismo mercenario, expresé:

  1. Es producido por la apetencia económica y/o el “status” de poder, que puede generar su “clientela” o el desarrollo de proyectos delictivos propios.

  2. Este terrorismo es el más inmoral, el más despreciable, el más falto de escrúpulo, dado que su límite está dado por la ganancia personal, sea en el orden económico o en el status social.

  3. “Su clientela”, (más despreciable que ellos) en muchos casos ocupando altos cargos en la sociedad es la que requiere resultados criminales.

  4. También es el que ejecutan delincuentes para sí, procediendo con crueldad para su propio beneficio.

  5. Visualizo dos tipos de terrorismo mercenario:

  6. El terrorismo criminal profesional, constituido por personalidades criminales individuales y más frecuentemente por organizaciones, que en función de sus propios negocios o solicitados por una “clientela”; que puede ir desde un Gobierno, un sector gubernamental, un partido político, un empresario, o una persona dañada en su dignidad o en su amor propio o en sus intereses, los estimula a su accionar.

Normalmente, este tipo de terrorismo, tiene en el asesinato, el secuestro, el robo u otras actividades afines, su especialización y “eficiencia”.

  1. El terrorismo criminal, ejecutado por delincuentes comunes, que para cometer sus delitos, realizan actos de terrorismo, tendientes a facilitar el logro de sus objetivos criminales.

Normalmente, en este nivel es más frecuente (existen en todos) la participación de personalidades criminales convertidas en fieras humanas, sedientas de ejecutar hechos que satisfagan sus deformadas mentalidades, que no solo se manifiestan en asesinatos sino en maldades como vejaciones, violaciones, maltrato de personas, etc.

EL TERRORISMO MERCENARIO

Desde la génesis del ser humano, el crimen, se encuentra presente en la historia.

Cuando me refiero al terrorismo mercenario, se involucra a delincuentes que, como complemento de sus actividades dolosas, utilizan el terrorismo para intimidar a quienes puedan perjudicarlos.

En este modo de operar, el asesinato sólo es una parte del proceso. Lo convierte en terrorismo, cuando se hace como advertencia, como indicación de una voluntad homicida dispuesta a operar sobre otras personas o grupo social.

En consecuencia, es el mensaje que deja, el que intimida justamente a la gente que no ha sido víctima del homicidio.

Pero no es el único tipo de delito que genera terrorismo. Quizás es el menor.

En el terrorismo mercenario, se observa también los delitos, que constituyen en sí mismo, mensajes a partir de la crueldad de los hechos, muchas veces como consecuencia de las deformaciones psicopatológicas de los autores, y otras en busca de la impunidad.

El secuestro, la violación, la tortura física y psicológica, son altamente frecuentes, y desgraciadamente eficientes para satisfacer los objetivos de los autores.

En toda sociedad, existen personas con deformaciones psicopatológicas. No son cuantitativamente numerosas en relación a la cantidad de habitantes, pero se hacen sentir por la gravedad de los hechos que realizan.

Pero a la vez, existen muchos que, sin manifestar estas inclinaciones, se han educado en sectores donde el delito como medio de vida es una profesión, que a su vez impone liderazgos a partir de sus historiales que hablan de la crueldad y de la “fiereza” de su conducta.

La sensación de poder de estas personalidades se satisface cuando se puede vejar, humillar, exigir a la víctima que pida clemencia y piedad.

A esto se suma, la impunidad que se siente, al comprobar fehacientemente, que a pesar de lo que se dice a la población, la mayoría de los delitos penales, quedan sin detectarse los autores, y de lograr hacerlo, no se logra las pruebas suficientes para condenar.

Por otra parte, en la mayoría de los casos, la justicia, se apoya en testigos, es decir ciudadanos ajenos a los hechos, que por haber presenciado el delito o por conocer actividades que han sido conducentes al mismo, son citados con obligación de declarar. Y al hacerlo, producen pruebas contra el acusado, que puede ser condenado por esto.

Estas circunstancias, hace que los testigos se transformen en objetivo de la búsqueda investigativa por un lado y también se transformen en objetivo del delincuente para intimidarlo, sabiendo que muchas veces los sistemas de seguridad no están en capacidad de evitar los hechos criminales terroristas sobre los mismos.

En esta lucha entre la justicia que investiga y el criminal que trata de eludirla, la víctima como siempre es la población.

Este terrorismo mercenario, existen en todas las naciones, en tiempo de paz y en tiempo de guerra.

Los terroristas mercenarios, no son personalidades con apetencias políticas, o que buscan algo para la sociedad.

Sus metas se encuentran en sus ambiciones personales, generalmente de orden económico.

Aun así, también se detecta delincuentes que buscan satisfacer sus aspiraciones de dominio sobre otras personas, alimentadas por el resentimiento hacia ellas que se ha generado a partir de su propia indigencia, y las humillaciones sufridas por la forma en que son considerados por la población.

Por lo expuesto, los estudios de seguridad pública, en todos los casos, deben tenerlos en consideración.

Dentro del terrorismo mercenario, distingo dos niveles bien diferenciados, que han motivado la subclasificación que he enunciado en el capítulo 02 y al principio de este capítulo.

Procedo a considerar cada caso.

EL TERRORISMO PROFESIONAL

Clásicamente, debemos distinguir a las organizaciones delictivas por un lado y los ejecutores individuales de crímenes, generalmente, por encargo.

En realidad, los “delincuentes de guante blanco” son los instigadores, los que se transforman en “clientes” de los que deben hacer el trabajo sucio.

LAS ORGANIZACIONES CRIMINALES

El periodista Hugo Alconada Mon, corresponsal de La Nación en EEUU, escribió en el 2007, algunos datos que hay que tener en cuenta:

El crimen organizado internacional, movilizó más de dos billones de dólares en el 2006 y se ha transformado en una industria que debilita el sistema democrático mundial y fomenta la distribución desigual de la riqueza, según un estudio de la Federación Mundial de Asociaciones de las Naciones Unidas.

A pesar del trabajo de organismos internacionales como Interpol o la ONU, el crimen organizado “continúa creciendo y no ha salido a la superficie en la agenda mundial del mismo modo en que lo han hecho la pobreza, el agua o el desarrollo sustentable”.

El documento, apoyado en diversas fuentes como el Banco Mundial, expone que las principales fuentes de ingresos del crimen organizado provienen del lavado de dinero, el contrabando y la piratería (520.000 millones de dólares), el tráfico de drogas (320.000 millones de dólares), de personas (44.000 millones de dólares) y de armas (10.000 millones de dólares).

Esas divisas terminan en las manos de redes privadas, de Estados -Corea del Norte es señalado por absorber hasta 1000 millones de dólares cada año de este modo-, y de funcionarios públicos, que cobran coimas a cambio de facilitar la operatoria ilícita.

El Banco Mundial, afirma el reporte, estima que más de un billón de dólares se destina al pago de sobornos cada año, de los que entre 20.000 y 40.000 millones de dólares son para funcionarios de países en vías de desarrollo, pero otros 60.000 a 80.000 millones de dólares quedan en sus pares del mundo desarrollado.

El informe alerta también que el crimen organizado debe ser considerado uno de los problemas internacionales más serios que deberán ser resueltos durante los próximos 10 años, al igual que el calentamiento terrestre o el terrorismo.

El primer paso, sin embargo, será reconocer al crimen organizado como una amenaza mundial. “Es ahora lo que el cambio climático fue hace cinco años”, comentó a LA NACION el director de la revista Foreign Policy, Moisés Naim.

“El tema climático, entonces, no era importante para la gente y ahora es visto como crucial. Se trata de concientizar primero”, razonó.

Naim fue uno de los 350 expertos consultados para el informe, pero también es autor del libro “Ilícito”. Explica, cómo traficantes, contrabandistas y piratas están cambiando el mundo, y cómo afecta a cada país. “Montar un negocio en Afganistán o en Bolivia no sería muy lucrativo. Tienen mala infraestructura, están mal conectados y muestran todo tipo de limitaciones para los negocios. Pero todos los días exportan toneladas de heroína y cocaína”, dice.

“En 24 horas, la droga estará en Buenos Aires, Miami, París o Nueva York. ¿Cómo es posible sin involucrar a autoridades alrededor del mundo?

Sólo el tráfico ilegal de mercaderías reportaría ingresos anuales por más de 37.500 millones de dólares, según otro ente citado en el informe.

HavocScope.com, estima que el mercado negro en la Argentina asciende a unos US$ 707 millones.

Esas cifras palidecen ante los mercados desarrollados, como Estados Unidos (290.000 millones de dólares), Asia (191.320 millones de dólares) o la Unión Europea (94.200 millones de dólares), y ante la capacidad de influencia que adquieren.

“¿Qué pasa si el crimen organizado decide, en vez de comprar cocaína o heroína, comenzar a comprar y vender decisiones gubernamentales? -planteó Glenn-. Es una amenaza para la democracia.”

Teniendo en cuenta lo expresado en el capítulo 05, sobre las empresas privadas que proporcionan combatientes para la guerra, y teniendo en cuenta su posible desarrollo abarcando otras tareas como “operaciones especiales”, “operaciones de inteligencia” y sus capacidades para proporcionar seguridad armada, que impondría una precisa legislación, así como una cristalina actividad, hace pensar que con el tiempo, tengan que ser consideradas en este rubro.

Y yo pienso, ¿cómo hacer para que funcionarios del Sistema de seguridad pública puedan investigar y producir pruebas contra estas organizaciones?

Las organizaciones criminales profesionales están en la historia del crimen y son detectables cuando producen sus delitos. Sin embargo, no es común que sean conocidas ni a nivel “mediático” ni a nivel judicial.

Un caso históricamente conocido ha sido (y sigue siendo) la mafia.

Este nombre fue dado en Italia a una asociación de bandas criminales, unidas en ocasiones con pactos de sangre y juramentos secretos, que siguen operando en la actualidad.

La Mafia comenzó a actuar en Sicilia en la época feudal para proteger los bienes de los nobles adventistas. Durante el siglo XIX se transformó en una red de clanes criminales que dominaban la vida rural siciliana.

Sus miembros estaban obligados a guiarse según un rígido código de conducta, llamado Omerta, que exigía evitar cualquier contacto o cooperación con las autoridades.

La Mafia no contaba con una organización centralizada ni con una jerarquía. Estaba formada por pequeños grupos con autonomía dentro de su propio distrito.

Conseguían ocupar cargos políticos en varias comunidades utilizando métodos coactivos contra el electorado rural, y de ese modo podían presionar a las fuerzas policiales y tener acceso legal a las armas.

Benito Mussolini llegó a suprimir la Mafia durante un tiempo, pero este clan reanudó su actividad después de la II Guerra Mundial. Durante los treinta años siguientes su ámbito de acción se extendió desde Sicilia a toda Italia.

El gobierno del país inició una campaña antimafia a principios de la década de 1980 que permitió realizar numerosos arrestos y procesos espectaculares, aunque también provocó el asesinato de muchos miembros importantes de las fuerzas del orden público y del ámbito judicial como represalia por las detenciones.

Las actividades violentas de la Mafia se mitigaron en 1993 tras la captura de uno de sus más famosos líderes, Salvatore Riina.

Algunos de los integrantes de esta organización emigraron a Estados Unidos a comienzos del siglo XX. No tardaron en aprovechar las redes del crimen organizado de este país, especialmente durante la etapa de la prohibición de bebidas alcohólicas en la década de 1920.

Cuando la revocación de esta ley en 1933 puso fin al contrabando de alcohol, la Mafia se dedicó a otras actividades ilegales como el juego, la prostitución y, en los últimos años, los narcóticos.

Esta rama estadounidense mantuvo los vínculos con la italiana y, al igual que allí, en la década de 1980 y 1990 la persecución de sus principales jefes había aumentado.72

La mafia italiana, cuenta con tres grupos, compuesto con unas 420 familias, relativamente autónomas. Tienen puntos de contacto.

Luchan por hegemonía en ciertos productos criminales (Narcotráfico – Prostitución – Secuestro extorsivo).

Se han aliado con productores de cocaina de Bolivia y Perú para quebrar la hegemonia de los “narcos” colombianos en la distribución de la droga en Europa (invierten equipando laboratorios).

72 “Máfia”, Enciclopedia Microsoft® Encarta® 98 © 1993-1997 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

La mafia siciliana instaló bases en Argentina y Brasil disimuladas en las populosas colonia italianas que hacen que pasen inadvertidos.

El jefe de la camorra napolitana, Carmine Alfieri dispone de un capital que llega a los 1.200 u$s millones.

Más de la mitad de bares y restaurantes pagan a las bandas organizadas (Asoc. Bares y restaurantes italianos: 227.000 u$s)

En Sicilia la mafia paga a jóvenes desocupados 230 u$s como asesinos a sueldo. Como delincuente regular 400u$s (Gobierno regional de Catania).73

Laqueur, un estudioso del terrorismo, afirma que las mafias no tienen interés en derrocar los gobiernos y debilitar la sociedad en forma decisiva; en realidad, tienen intereses adquiridos en una economía próspera.

Esto se manifiesta, al recoger informaciones en el 2001, que indican que la mafia italiana negocia con el estado italiano su rendición a cambio de una reducción de condenas y la mejora de las condiciones carcelarias.

Stefano Biondino, hombre de confianza del ex jefe máximo de la mafia Salvatore Totó Riina de Corleone (Sicilia)74, mantuvo una reunión en enero del 2001, con el fiscal nacional antimafia Pierluigi Vigna.

El “armisticio” propuesto por la mafia, tenía en cuenta que hay 6 importantes jefes en prisión, encabezados por Pietro Aglieri y Carlo Greco (condenado por homicidios).

Estas tratativas quiebran varios meses de silencio marcados por la espera de unos u$s 8.000.000 que la mafia otorga a Sicilia para la realización de grandes obras públicas.

Como se verá, el caso de la mafia, pone en evidencia una organización criminal profesional, dedicada a sus propios negocios, incluso realizando tratos con el gobierno italiano, a la vez que se muestra aportando ayuda para el país, a cambio de mejores condiciones legales para ellos.

Pero hoy esto no es una excepción. Como la punta del iceberg, asoman informaciones que ponen en evidencia la existencia de organizaciones criminales, que como la mafia, se encuentran en las informaciones públicas, pero que hasta pasan desapercibidas para la población.

En Japón, la mafia japonesa, llamada Yakuza, tiene su código de honor que tiene como principios la fidelidad, el silencio y la subordinación al oyabun (padrino). Se declaran ultranacionalistas. Cuenta con tres bandas:

Yamaguchi – gumi: 30.000 miembros. Se dedican a la especulación bursátil e inmobiliaria. Conectada con escándalos políticos y financieros de Japón.

Sumiyoshi – Kay: 8.000 miembros.

Inagawa – Kay: 6.000 miembros. Vinculada a extorsión, prostitución, tráfico de drogas y lavado de dinero.

73 Clarín, 12 junio de 1991

74 Tiene orden de captura desde hace 23 años. En ese ínterin se casó por iglesia, tuvo 4 hijos y pasea por Palermo. Esto lo conoce los jueces y la Policía. (Ana Feldman – Clarín – 09 Ago 92)

Sus características principales son:

  1. No se ocultan. Sus actividades tienen un leve tinte clandestino.

  2. Statu – quo con la policía. Permiten cierto control sobre sus actividades. La Policía evita que la ilegalización los impulse a pasar a la clandestinidad con violencia a unos 3.000 sindicatos mafiosos.

En 1992, Yakuza planeaba operaciones en EEUU, Australia y este asiático. Sus negocios en el exterior: se referían a armas y drogas.

EEUU denunció que 100/500 yakuzas adquirieron bienes raíces (hoteles, agencias de viajes, casas de prostitución, venta de drogas y armas). Operan en N. York, S. Francisco, Los Ángeles, Hawai y Nevada.

En América del sur, en el 2006, se conocieron noticias de desórdenes que han dejado más de 140 muertos en Sao Paulo. Según noticias periodísticas, allí, al igual que en México, Guatemala, El Salvador y Honduras la delincuencia ha llegado a un nivel de organización tal que pone en evidencia la fragilidad del gobierno

Durante más de 5 días, una banda conocida como Primer Comando de la Capital (PCC) generó revueltas adentro y afuera de las principales cárceles, bloqueó calles, amenazó a gobernantes y mató a policías, tras llevar a cabo espectaculares ataques a comisarías. Todo se hizo mediante un complejo sistema de comunicaciones, que fluye a través de los distintos niveles de la estructura delictiva y nos revela la existencia de una jerarquía perfectamente establecida. Todos los ojos se vuelcan sobre Marcolo, el capo brasileño.

En la Argentina, con menor nivel que el informado precedentemente, hubo un terrorismo catalogado de extrema derecha: Las AAA (Alianza Antiimperialista Argentina). En realidad un terrorismo mercenario, sin ningún tipo de ideas, pero criminal y cruel como es típico en éste. Meramente resultó exclusivamente un intento de respuesta a la ideología marxista, mediante el crimen. Pero los que lo integraban actuaban clandestinamente como mercenarios al servicio del Ministerio de Bienestar Social del gobierno nacional.

El caso de “funcionarios policiales o de seguridad”, es posiblemente un terrorismo mercenario que puede aparecer en el terrorismo criminal profesional, pero también en el terrorismo criminal. Lo más común es la conformación de una banda que constituye una asociación ilícita, que actúa “vendiendo” sus servicios, y en muchos casos, integrado por policías que trabajan en diferentes lugares.

Normalmente, cuando los integrantes son encabezados por personal de alta graduación, puede observarse un “alto nivel de profesionalidad y de empleos de medios”, así como llegar a utilizar componentes de la respectiva repartición, sin que estos conozcan los verdaderos objetivos de la operación.

Estos pueden actuar en un nivel de “eficiencia y poder” que pueden ser considerados como un grupo terrorista criminal profesional.

En la Argentina, el 12 de agosto del 2003, un medio publicó que un subcomisario (José Hernández) se entregó porque “estaba harto de presiones y cansado de correr”. Al parecer era un ex jefe de antisecuestros que era acusado de tener su propia banda. En ese momento destacaban que había investigado el secuestro de Echarri y Peralta, pero le imputaban el rapto y extorsión de un hombre con antecedentes.

EL CRIMINAL PROFESIONAL INDIVIDUAL

Estos terroristas, constituyen un nivel “súper” en cuanto a su capacidad de cometer los hechos delictivos que le solicitan, por supuesto, a un nivel económico muy alto.

Se los suponen con un importante poder económico, y también con la capacidad y disponibilidad de utilizar armas y medios sofisticados, para cometer sus crímenes.

A la vez, la desvinculación con sus víctimas, hace que sea difícil para los investigadores detectarlos, dado que nada los une a ellas. Y en el caso poco frecuente de detectar su existencia, en especial a partir de su “modus operandi”, no se puede lograr identificaciones que orienten a la justicia sobre ellos.

Despedida a Lourdes Espíndola

Operan individualmente, concurriendo a pedido, y una vez cometido el hecho vuelven a desaparecer del lugar. Utilizan apoyos “técnicos” operando con documentaciones falsas, y están en condiciones de huir, incluso fuera de la nación donde han cometido el hecho criminal.

En general, sus “clientelas” pertenecen al poder de una nación, sea en el orden económico, social o político. Esto le proporciona facilidades para evadirse sin problemas.

Lamentablemente, también se encuentran integrantes de fuerzas policiales o de seguridad, que realiza estas acciones a pedido de una “clientela” que presenta ventajas y desventajas para el delincuente.

Por un lado, le posibilita proteger su persona, aprovechando las ventajas que le proporciona la organización en la cual presta servicios.

Por el otro, dado que debe continuar prestando servicio en la misma, está más atado a no poder desaparecer sin ser notado, de la jurisdicción donde trabaja y donde normalmente comete el delito. A la vez, su “clientela” tiene más posibilidad de conocerlo, lo que se convierte en una vulnerabilidad durante la investigación judicial.

Estos delincuentes, generalmente operan con una “clientela” más modesta, llegando a cometer a pedido delitos “vengativos” de orden sentimental, o de otros tipos.

Se podría decir, que estos “funcionarios” son el nivel más bajo del terrorismo profesional, pero altamente peligroso y eficaz, para los crímenes que realiza.

Por otra parte, la necesidad de cuidar su puesto, los impulsa a realizar “extorsiones” que impidan a las personas que pudieran testificar contra ellos, no trepidando en realizar crímenes que aseguren su impunidad.

Todos estos hechos, generan efectos terroristas, en particular los secuestros, violaciones, torturas físicas y psicológicas, muchas veces seguido de muerte.

EL TERRORISMO CRIMINAL

En este hay una amplia gama, de individuos y grupos, que dedicados a la actividad criminal, desarrollan las mismas, poniendo en muchos casos, en evidencia su crueldad y falta de respeto por los valores humanos de sus víctimas.

Actúan con sus propios códigos, que muchos denominan “del hampa” y agravian permanentemente a la sociedad, con asaltos, secuestros, torturas físicas y psicológicas, homicidios, y actos vandálicos.

Muchos de ellos, son productos de resentimientos originados en injusticias sociales que afectan a muchísimas personas que sufriéndolos también, no se orientan hacia el camino de la criminalidad.

En esto, también se encuentran muchos formados desde su niñez en la delincuencia, y en una educación donde la violencia es la propia moral no solo para su defensa sino para el ataque. Y dentro de éste, la imposición de su voluntad, le permite realizar acciones gratificantes para ellos, a través de la intimidación desmedida, el trato humillante y despreciativo de los seres humanos que logran reducir, así como la crueldad puesta de manifiesto al tener a su libre albedrío a quienes logra reducir.

Lamentablemente, estos seres humanos, educados de esta manera, son muy difíciles de reencausar dentro de los parámetros normales, dado que ya son personas formados en estos tipos de acciones, que incluso los lleva a cometer delitos como los comentados, realimentando este modo de vida, que se identifica con el terrorismo criminal.

En la mayoría de las veces, se transforman en estudiosos de las normas legales y sobre los derechos humanos, tratando de colocarse bajo la protección de éstas, sin ánimo de identificarse con las mismas.

Esta descripción no abarca a todos los delincuentes de orden penal. También los hay, que sea cual fuere la circunstancia que los ha llevado a delinquir, no ponen de manifiesto, una formación inclinada a la crueldad contra sus víctimas. Estos pueden rechazar las acciones terroristas sobre los que atacan, y tratan de aplicar la violencia necesaria para el hecho delictivo a cometer.

Con esto, no quiero decir, que estos deben ser motivo de especial consideración. Son delincuentes y toda sociedad debe a través de la justicia, aplicar las leyes punitivas. Pero en el proceso de la misma investigación, el fiscal y el juez deben detectar los detalles de la personalidad criminológica del delincuente, que sin reducir la pena que le corresponda, permita avizorar las expectativas positivas para su recuperación.

Lograr esto, es mirar hacia el futuro, evitando empujar hacia la bestialidad terrorista a delincuentes que deben ser castigados y a la vez, creando condiciones para su recuperación.

En cuanto a los terroristas criminales, requerirán también una exhaustiva investigación que permita establecer bases sólidas para diseñar el plan reeducativo que se le deberá aplicar.

El avance hacia la vigencia de los derechos humanos por parte de los gobiernos, y de aquellos que creen que para defenderlos deben hacer apologías de los crímenes, alentó la cantidad de hechos crueles, que motivan un efecto terrorista en la población.

El 20 de julio del 2003, a la vera de la autopista Buenos Aires – La Plata, a la altura de la localidad de Bernal, fue hallado el cadáver que a esa fecha no había sido identificado, de una persona a la que le habían cortado los dedos, lo degollaron y prendieron fuego. El periodista calificaba el hecho de “locura asesina”.

El 17 de setiembre del 2003, recuperó la libertad una mujer secuestrada a quien le habían cortado un dedo. La víctima, hija de un empresario de San Miguel, estuvo secuestrada durante 26 días, y los delincuentes le seccionaron un meñique que enviaron a sus padres, para que paguen un rescate de $ 800.000, que fue abonado horas antes de que la liberaran.

El 29 de octubre del 2003, se publicaban las siguientes informaciones:

En Glew (Pcia. Bs. As.) un adolescente de 14 años, que fue asaltado cuando caminaba con 3 amigos, intentó librarse del grupo de delincuentes que los sometía. Al escapar fue asesinado con un tiro en la cabeza.

El padre del joven Pablo Belluscio, que hacia 36 días que estaba secuestrado, dio a conocer una desgarradora carta. Hasta ese momento le habían cortado dos falanges.

Me ha parecido ilustrativo, transcribirla:

Querida amigo/a este es un pedido desesperado de Gustavo Belluscio y su familia.

Mi hijo Pablo Martín Belluscio de Bs.As. (Argentina) fue secuestrado el 22 se septiembre a las 0:30 hs por una banda de delincuentes extorsivos (ya transcurrió mas de un mes) y le cortaron y nos enviaron ya 2 falanges del dedo índice de la mano derecha (con videos indescriptibles y “explícitos”) y además amenazan con seguir amputándolo y con matarlo, nos piden una cifra imposible de reunir para nosotros, está en manos de sádicos secuestradores extorsivos, hoy es particularmente nuestro amado hijo Pablo Belluscio pero puede ser mañana el hijo de cualquier familia argentina, ya hubo en menos de 2 meses en el país unos 40 casos y la cifra va en aumento.

Todo está rodeado de un silencio sepulcral, necesitamos desesperadamente toda la colaboración posible de todos los padres y madres del mundo entero, no queremos dinero, solo queremos que se entere todo el mundo de esto, debemos difundirlo, no cubrir la realidad con un manto de silencio por espantosa que sea.

El método de ayuda que hoy entendemos como útil es simple y pacifico, mandar emails al Gobierno Argentino, a la Policía Federal, a los Medios de Prensa, a Policía de Provincia, Radios, Diarios, Televisión hasta saturar con pedido de informes a todos los organismos posibles de Argentina con todos los amigos y con los amigos de los amigos, hacer la presión máxima, que esto no se silencie, que no pase desapercibido para nadie, yo Gustavo Belluscio y Familia estaremos eternamente agradecidos, hay grave peligro de muerte para nuestro amado hijo Pablo y que mañana podría ser el hijo de cualquier otra familia.

Es un espanto que una familia se vea obligada a REMUNERAR a los verdugos MUTILADORES de su propio hijo.

Este es un país donde la gente debe pagar por el cercenamiento de miembros de su familia, NO PUEDE SER, NO DEBE SILENCIARSE ESTO, debe ser difundido por el mundo entero y especialmente SATURAR, Prensa Justicia, Gobierno, Policía, etc. De la República Argentina.

Gracias amiga, no es solo Pablo son “TODOS Y CUALQUIERA DE LOS HIJOS ARGENTINOS Y/O DE CUALQUIER NACIONALIDAD”. Agradecido de corazón quien quiera que seas Dios te bendiga. Gustavo Belluscio y familia. Cristina Belluscio Rheem S.A.

E-mail: cbelluscio@rheem.com.ar

La lectura de esta misiva pone en evidencia la crueldad de los delincuentes, al cortar falanges de un dedo del secuestrado “para dar pruebas de vida” del mismo. Y para peor, remitir videos donde se muestra como lo hicieron a los padres de la víctima.

Recién el 05 de noviembre, apareció Belluscio, después de estar secuestrado 43 días, previo pago de $ 100.000. Fueron detenidos 7 presuntos secuestradores.

El 09 de noviembre de ese mismo año, luego de 2 meses, liberaron a Leopoldo Andrade, tras pagar $ 115.000 de rescate. Tenía también mutilaciones en una de sus manos, pero a diferencia de lo sufrido por Belluscio, los cortes fueron realizados sin una técnica quirúrgica.

EL TERRORISMO MERCENARIO Y LA SEGURIDAD PÚBLICA

Desde un punto de vista teórico, el terrorismo mercenario en todas sus manifestaciones, debe ser especial preocupación del estudio de seguridad público.

Desde un punto de vista práctico, esta preocupación está muy limitada, ante los grupos delictivos que poseen un poder que incide en la conducta política de la nación, e impide enfrentar con eficacia y poder a estas bandas delictivas.

El terrorismo criminal muchas veces, posee vinculaciones con sectores que tratan a cambios de “favores”, que se limiten las medidas de seguridad sobre ellos.

El problema es controvertido, y como tal, hay para la seguridad triunfos y fracasos. Y para ellos también.

Esto no quita que quienes tengan la responsabilidad para la construcción de un sistema de seguridad, tengan que considerar permanentemente la existencia de la delincuencia, incluyendo por supuesto el terrorismo mercenario.

En consecuencia, cada caso concreto, requerirá ser considerado en el correspondiente estudio de seguridad.

CONCLUSIONES

  1. El terrorismo mercenario, se hace como advertencia, como indicación de una voluntad homicida dispuesta a operar sobre otras personas o grupo social. Es un mensaje que deja el que intimida; produciendo temor, a la gente que no ha sido víctima del acto terrorista.

  2. Se observa también delitos, que constituyen en sí mismo, mensajes a partir de la crueldad de los hechos, muchas veces como consecuencia de las deformaciones psicopatológicas de los autores, y otras en busca de la impunidad. El secuestro, la violación, la tortura física y psicológica, son altamente frecuentes, y desgraciadamente eficientes para satisfacer los objetivos de los autores.

  3. En toda sociedad, existen personas con deformaciones psicopatológicas. No son cuantitativamente numerosas en relación a la cantidad de habitantes, pero se hacen sentir por la gravedad de los hechos que realizan.

  4. A la vez, existen muchos, que sin manifestar estas inclinaciones, se han educado en sectores donde el delito como medio de vida es como una profesión, que a su vez impone liderazgos a partir de sus historiales que hablan de la crueldad y de la “fiereza” de su conducta.

La sensación de poder de estas personalidades se satisface cuando se puede vejar, humillar, exigir a la víctima que pida clemencia y piedad.

  1. Se suma, la impunidad dado que la mayoría de los delitos penales, quedan sin detectarse los autores y sin lograr las pruebas suficientes para condenar.

  2. Por otra parte, en la mayoría de los casos, la justicia, se apoya en testigos. Estas circunstancias, hace que estos se transforman en objetivo de la búsqueda investigativa por un lado y también se transforman en objetivo del delincuente para intimidarlo, sabiendo que muchas veces los sistemas de seguridad no están en capacidad de evitar los hechos criminales terroristas sobre los mismos.

  3. En esta lucha entre la justicia que investiga y el criminal que trata de eludirla, la víctima como siempre es la población.

  4. Este terrorismo mercenario, existen en todas las naciones, en tiempo de paz y en tiempo de guerra. No son personalidades con apetencias políticas, o que buscan algo para la sociedad. Sus metas se encuentran en sus ambiciones personales, generalmente de orden económico y\o de poder.

  5. También se detectan delincuentes que buscan satisfacer sus aspiraciones de dominio sobre otras personas, alimentadas por el resentimiento hacia ellas que se ha generado a partir de su propia indigencia, y las humillaciones sufridas por la forma en que son considerados por la población.

  6. Dentro del terrorismo mercenario, distingo dos niveles bien diferenciados, el terrorismo profesional y el criminal.

  7. En el terrorismo profesional se debe considerar dos casos: el criminal profesional individual y las organizaciones criminales.

  8. En el caso de operar individualmente, concurren a pedido, y una vez cometido el hecho vuelven a desaparecer del lugar. Utilizan apoyos “técnicos” operando con documentaciones falsas, y están en condiciones de huir, incluso fuera de la nación donde han cometido el hecho criminal.

  9. También pueden ser integrantes de una fuerza policial o de seguridad, que realiza estas acciones a pedido de una “clientela” que puede ser más modesta.

  10. Estos “funcionarios” son el nivel más bajo del terrorismo profesional, pero altamente peligroso y eficaz, por los crímenes que realiza.

  11. Las organizaciones criminales profesionales son detectables por el poder que demuestran y que le permite actuar sobre una población, mediante el terror que inspiran sus acciones. Un ejemplo es la mafia en Italia.

  12. El caso de “funcionarios policiales o de seguridad”, es posiblemente un terrorismo mercenario que puede aparecer en el terrorismo criminal profesional, pero también en el terrorismo criminal. Lo más común es la conformación de una banda que constituye una asociación ilícita, que actúa “vendiendo” sus servicios, y en muchos casos, integrado por policías que trabajan en diferentes lugares.

  13. Normalmente, cuando los integrantes son encabezados por personal de alta graduación, puede observarse un alto nivel de profesionalidad y de empleos de medios, así como llegar a utilizar componentes de la respectiva repartición, sin que estos conozcan los verdaderos objetivos de la operación.

  14. El terrorismo criminal se manifiesta en una amplia gama, de individuos y grupos, que dedicados a esta actividad, desarrollan las mismas, poniendo en muchos casos, en evidencia su crueldad y falta de respeto por los valores humanos de sus víctimas. Actúan con sus propios códigos, que muchos denominan “del hampa” y agravian permanentemente a la sociedad, con asaltos, secuestros, torturas físicas y psicológicas, homicidios, y actos vandálicos.

  15. Estos seres humanos, son muy difíciles de reencausar dentro de los parámetros normales. Se transforman en estudiosos de las normas legales y los derechos humanos, tratando de colocarse bajo la protección de éstas, sin ánimo de identificarse con las mismas.

  16. El terrorismo mercenario en todas sus manifestaciones, es especial preocupación del estudio de seguridad público, previo a la instalación de un sistema de seguridad.

  17. Desde un punto de vista práctico, esta preocupación está muy limitada, ante los grupos que poseen un poder que incide en la conducta política de la nación, que impide enfrentar con eficacia a estas bandas delictivas.

  18. El problema es controvertido, y como tal, hay para la seguridad triunfos y fracasos. Y para ellos también.

 

My. (RE) Carlos Antonio Españadero es argentino, nacido en 1931, militar, técnico de inteligencia, dedicó sus estudios a la inteligencia estratégica, la estrategia, la seguridad y el contraterrorismo. Se desempeñó como profesor de Inteligencia, en la Escuela Superior de Policía de la Provincia de Buenos Aires; en la Academia Superior de Estudios Penitenciarios y en la Escuela de Inteligencia de la Fuerza Aérea. Fue profesor de geopolítica, en la Universidad Nacional de Mar del Plata (Bs.As.), Departamento de Geografía, y profesor de Antropogeografía y geografía histórica en el CONSUDEC (Consejo Superior de Educación Católica), Departamento de Historia. En 1980, produjo dos trabajos para el departamento doctrina de la Jefatura II – Inteligencia del EMGE del Ejército Argentino, titulados: “Experiencias y enseñanzas de los ataques terroristas a los cuarteles” y “Experiencias y enseñanzas de los homicidios cometidos por los terroristas”. Posteriormente, continuó perfeccionando sus teorías sobre el terrorismo, los sistemas de seguridad, la conducción y la filosofía de las ciencias. En el 2001, publicó un trabajo confeccionado en equipo con el Dr. Eduardo Jorge Parisi (actualmente en Italia): Seguridad contraterrorista. Tiene en preparación varios trabajos más, próximos a su publicación.

 


PrisioneroEnArgntina.com

Agosto 1, 2018


 

Un Dios Populista

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Déjanos solos”, solicita el Papa a uno de sus asistentes y se queda mirando desde la ventana en una habitación vacía. Ignorante de los protocolos religiosos, al leer este segmento de Las Sandalias del Pescador (Morris West, 1963) asumí -algo que no debe hacerse- que Kiril Lakota, este Papa ficticio de origen esloveno, se encontraba solo con Dios. Desconozco los mecanismos con los cuales se establece una comunicación con un espíritu. Sospecho que soy un ser insignificante ya que ni siquiera he sido testigo de apariciones. Ni un ser extraterrestre o un fantasma, ni siquiera la imagen de una virgen en la borra de café, pero los elegidos deben tener sus métodos. Si esto es así, el Papa Francisco debe usar un sistema poco fidedigno. Algo así como utilizar un teléfono celular con pocas barras de conexión. “El populismo es malo y termina mal, como lo demuestra el siglo pasado”. Sin dar ejemplos, debemos caer en la tentación de suponer que Francisco habla de Hitler o Mussolini, ya que cuando se trata de otros populistas, el Papa parece tener un grado de comprensión sobrenatural.

“¿Qué le pasa al mundo de hoy que, cuando se produce la bancarrota de un banco de inmediato aparecen sumas escandalosas para salvarlo, pero cuando se produce esta bancarrota de la humanidad no hay casi ni una milésima parte para salvar a esos hermanos que sufren tanto?“, preguntó Francisco desde el balcón de un edificio en el Vaticano cuyo valor podría haber salvado miles de vidas en Biafra, equipado cientos de hospitales en Argentina y decenas de canguros en Australia, mientras el banco de la Santa Sede ganaba 100 mil euros cada 24 horas en el año 2016, no gracias al capitalismo, claro.

Mientras tanto, Jorge Bergoglio continuaba con su discurso utilizando las mismas frases con las que los populistas sudamericanos (y algunos europeos) reciben aplausos de las mentes frágiles. “El capitalismo mata”, “la esclavitud del individualismo” son frases comunes y dan indicios de porque las figuras mundiales relevantes que tienen teléfono rojo con el Sumo Pontífice fueron Evo Morales o Rafael Correa, incluso la mismísima Cristina Fernández de Kirchner. Los dos primeros, junto a Bernie Sanders -quien parece un hombre decente, pero en sus proclamas como candidato también ofrece a los oídos de los votantes lo que estos quieren escuchar- estuvieron presentes cuando la Academia Pontificia de Ciencias Sociales celebró una conferencia en abril de 2016 para conmemorar el 25 aniversario de la encíclica “Centesimus Annus” de Juan Pablo II. Ambos fueron oradores. ¿Representantes de otras ideologías? Cero.

Se vuelve a la insoportable pregunta de si existe populismo malo o populismo bueno. En tanto “el pueblo” sudamericano pasa hambre, suporta violencia y demás necesidades, las naciones que operan como el mismo Vaticano, no sufren tanto. Por supuesto, Francisco no habla de esto, sino de la participación que “el pueblo” sudamericano recibe de sus nuevos millonarios mandatarios. Tampoco descubre a estos mandatarios que se perpetúan en el poder, al mismo modo que Francisco (O todos sus antecesores, excepción más, excepción menos) se eternizan en sus papados.

No voy a poner en la mesa la discusión sobre la importancia de la Iglesia sobre la Declaración de los Derechos del Hombre, o su influencia. Solo puedo opinar sobre el comportamiento de un Papa que no profesa su cristianismo. El verdadero poder de las sociedades capitalistas reside en la oportunidad de discernir y debatir buenas y malas ideas. En el mundo populista, quien se encuentre en rebeldía contra el tirano (no encuentro otra definición) es un traidor a la patria.

El elegido del Dios cristiano en la tierra tiene que decir lo que la masa quiere escuchar. Su mensaje de “Confiamos Venezuela al Niño Jesús para que se pueda retomar un diálogo sereno entre los diversos componentes sociales por el bien de todo el querido pueblo venezolano”, posee un alcance inferior a la nada. Este “diálogo sereno” reclamado por el argentino, deja sin repudio los delitos cometidos por el personaje woodyallense interpretado por Nicolás Maduro. Si se trata de un camarada populista, la misericordia entrará en su corazón. Este no bombea sangre cuando se trae a la discusión a los ex uniformados ilegalmente esclavizados en Argentina. Solo aspira conveniencias e impele silencio. Estos, por supuesto, no son material popular.

 


Fabian Kussman

PrisioneroEnArgentina.com

Diciembre 26, 2017


 

La izquierda y el terror

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 Por Mauricio Ortín.

Desde que en la Revolución Francesa, Robespierre, el ejecutor del terror revolucionario (guillotina mediante) pronunciara su célebre sentencia, “el terror, sin virtud, es desastroso; la virtud, sin terror, es impotente”, la izquierda, según quiénes sean los que lo practican, ha distinguido dos tipos de terrorismo. Cuando se trata del propio, éste adquiere mágicamente las características de inevitable, revolucionario y hasta higiénico. Por el contrario, cuando se trata del ajeno, es inhumano, genocida, fascista y de derecha. Es que ser de izquierda, para el marxista-leninista, es ser una persona virtuosa al que todo le está permitido en función de que, como Mesías, viene a instalar el nuevo hombre y el nuevo mundo. Ser de derecha, en cambio (los que no pertenecen a la izquierda), es oponerse al progreso y destino de la historia. De allí que, para la izquierda, el terrorismo y todo lo que provenga de la derecha no tiene justificación alguna.
Lenin, el político comunista más importante de la historia, fue también uno de los más grandes maestros del terror “virtuoso”. En la guerra civil rusa, entre otros muchos de parecido tenor, emitió un bando terrorista en el que autorizaba la requisa de armas a las familias campesinas. La pena por encontrar alguna, que no hubiera sido denunciada oportunamente, era el ahorcamiento del hijo mayor. Era un puro, un incorruptible, un sacerdote de la revolución convencido de que estaba haciendo lo mejor. Su sucesor, Stalin, también hizo lo que estuvo a su alcance para el “progreso” de la humanidad (asesinó a unos veinte millones de civiles).
El marxismo-leninismo es una teoría política que afirma la necesidad de tomar el poder con el objetivo principal de eliminar una clase social, la burguesa. Así, hacer la revolución es perpetrar un genocidio por el “bien” de la humanidad. El hecho de que la promesa de semejante crimen sea manifiesto y hasta mostrado como deseable, dice mucho de la impunidad con la que se creen investidos los “ terroristas virtuosos”. Este y no otro es el “justificativo” ideológico-moral que permite a la gente izquierda no sufrir conciencia de culpa por los cientos de millones de atroces crímenes perpetrados, por las dictaduras comunistas.
Si matar en nombre de la revolución no produce arrepentimiento ni remordimientos, ¿por qué habría de hacerlo, mentir? Me refiero a algunos encumbrados izquierdistas que, en los ’70, repitieron hasta el hartazgo de que “fue una guerra” y hoy lo niegan. Será que mienten y no se les cae la cara de verguenza de puro “virtuosos” que son.
Hay quienes sostienen que “no fue una guerra” porque les parece atroz que desde el Estado se secuestraba “en horas de la madrugada, por bandas anónimas, a ciudadanos indefensos” o porque no “es una acción de guerra torturar y matar cuando no se puede oponer resistencia”. Esto – que sin duda sucedió durante el gobierno peronista y la dictadura militar y fue perpetrado, también, por el ERP y Montoneros- no es lo ajeno, sino lo propio de la guerra. Tampoco es lo más horrendo. Hay cosas peores. Mucho más cruel es tirar una bomba atómica sobre una ciudad y matar a cientos de miles de seres humanos o exterminar a seis millones de personas cuyo único “delito” fue el de existir. Luego, siguiendo aquel razonamiento negacionista debiéramos concluir que la Segunda Guerra Mundial no fue una guerra.
Aquel razonamiento sostiene que con una sociedad civil cómplice la dictadura quemó libros y desapareció personas. Es decir, que todos los argentinos somos culpables de la represión. De los que empezaron con el terror no se dice nada en contra. Al parecer, nunca se les pasó por la cabeza que si no hubiera habido subversión, tampoco hubiera existido la represión.
Lo más curioso es que los inquisidores de izquierda “buchonean” para los jueces para que condenen, por “apología del delito”, a aquellos que opinen “que fue una guerra”.
Con ellos, Mussolini, el patriarca de los escraches, estaría en su salsa.

 


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Julio 25, 2017