Good bye, Mr. Freiler… au revoir, monsieur Morales

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El juicio político a Eduardo Freiler por su mal desempeño es un indicativo a otros jueces que podrían tener inconvenientes con sus patrimonios dislocados, mientras que el relator uruguayo ciclotímico Victor Hugo Morales (anti-K, pro k, ultra k) fue dado de bajo de C5N.

Eduardo Freiler (arriba). Victor Hugo Morales (derecha)

Se esperan voces de apoyo para estos dos desocupados de organizaciones de Personas con Problemas de Patrimonio y Centros de ayuda al Ciclotímico, respectivamente.

 

 


PrisioneroEnArgentina.com

Noviembre 17, 2017


 

Punteros, malandras y porongas

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Por Enrique Guillermo Avogadro.

 

 

“Menos mal hacen los delincuentes que un mal juez”.

Francisco de Quevedo

 

Debo el título de la nota a Jorge Ossona, catedrático en innumerables universidades, que publicó con ese mismo nombre y con el sello de Siglo XXI Editores, un indispensable estudio sobre la ocupación de tierras y los usos políticos de la pobreza en el conurbano bonaerense; le agradezco haberme inspirado y permitido utilizarlo.
 
Es que, en estas horas, han ingresado nuevamente a la pista central del circo argentino varios de los más tristes personajes de esta tragicomedia en que se ha convertido nuestra historia reciente. Me refiero, obviamente, a Amado Boudou, Luis D’Elía, Ariel Lijo, Julio de Vido y Sergio Maldonado y el cadáver de su hermano. Todos ellos, de un modo u otro, merecen entrar en una de las tres categorías inventariadas en el título.
 
El ex Vicepresidente de la Nación, el famoso Guita-rrita, llegó a las tablas semanales por su sorpresiva detención de la madrugada de ayer. Cuando los efectivos de la Prefectura Naval, por orden del Juez Lijo, lo despertaron y condujeron a tribunales, batió un record al transformarse en el primero en ir preso después de ocupar tan alto cargo. Su privación de libertad fue uno de los reclamos más fuertes de la sociedad, que veía en él el emblema de la impunidad, y no soportaba más su sonrisa triunfadora y su impúdica exhibición de lujos después de tantas denuncias que lo involucraban en hechos delictivos de todo tipo, desde la falsificación de los papeles de un auto y la permanente mentira sobre su domicilio, hasta llegar al robo de siete millones de pesos al sufriente pueblo de Formosa y a actuar como testaferro de la familia Kirchner en la apropiación de la máquina de imprimir dinero.
 
Claro que usted sabe, si ha tenido la paciencia de leer estas notas semanales que escribo hace ya trece años, que no lamento en absoluto lo sucedido, pero también sabe qué opino acerca de los indignos inquilinos de Comodoro Py, y la conducta de Lijo no ha hecho más que darme la razón. Tanto este magistrado cuanto su colega, Daniel Rafecas, fueron denunciados el lunes pasado ante el Consejo de la Magistratura por demorar por años los expedientes que involucraban a los grandes malhechores de la asociación ilícita gobernante; esa iniciativa correspondió al Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires y a la agrupación Será Justicia, y se fundó en los resultados de una auditoría ordenada por el mismo Consejo.
 
Pues bien; sin conocer la resolución de Lijo que ordenó la detención de Boudou confieso que me llamó la atención que hubiera sido dictada contra un individuo que siempre estuvo a derecho, es decir, que no intentó evadirse y concurrió a los juzgados cada vez que fue citado y, a mayor abundamiento, se encuentra sometido a varios procesos orales. Lo extemporáneo de la medida hace que ésta huela a podrido y resulte atribuible a la necesidad del Juez de lavar su imagen, comprometida por sus vinculaciones con el suspendido camarista Eduardo Freiler, para intentar zafar del complicado brete en que se encuentra su carrera y, quizás, hasta su propia libertad.
 
De todos modos, sorprende que tanto Gildo Insfrán, Gobernador vitalicio de Formosa, y Ricardo Echegaray (ex jefe de AFIP) no hayan sido siquiera llamados a prestar declaración indagatoria en la causa que tanto complica a Boudou, José María Núñez Carmona y Alejandro Vanderbroele, es decir, la apropiación de Ciccone Calcográfica. Sin los dos primeros, el que pagó por un ¿asesoramiento? para que su Provincia negociara su deuda con el Ministerio de Economía de la Nación y el que otorgó las facilidades para el pago de impuestos que negó a sus anteriores dueños, toda la maniobra hubiera resultado imposible y, sin embargo, continúan ajenos al juicio.
 
Lo que sucedió ayer con Boudou me recordó al General César Milani, huésped del Hospital Penitenciario Central de Ezeiza, ahora procesado por enriquecimiento ilícito; como le dije a él mismo, está mal preso por los delitos que se le atribuyen y que se relacionan con los hechos ocurridos en La Rioja y Tucumán en los 70’s, pero está bien preso por ladrón y, sobre todo, por haber manchado el uniforme de la Patria al haber intentado poner al Ejército al servicio del proyecto clepto-político de Cristina Kirchner.
 
También reingresó a la pista central el payaso Luis D’Elía, el mamarracho que prestó apoyo solidario a Boudou en sus recientes desventuras, muy preocupado por su propia libertad, tan en juego por estos días. El piquetero enriquecido -¡uno más!- se lamentó públicamente por la soledad en que su jefa espiritual dejó a su antes ponderado funcionario; es más, con un fuerte exabrupto, exigió que Cristina encabezara un “comando” que saliera a combatir contra la embestida judicial que ha mandado a tantos de sus más conspicuos laderos a la sombra tumbera. ¿Qué tipo de resistencia imagina que podrá ejercer, si ella misma ya debiera estar presa? ¿No sabe, acaso, que hoy la única preocupación de la ex Presidente es conservar su libertad y la de sus hijos, y gozar de la incalculable fortuna que tienen en el exterior?
 
Por su parte, De Vido adquirió el derecho a participar del show con la carta que envió a los medios, en la que muy veladamente amenazó con empezar a contar lo mucho que sabe, y quiénes fueron los beneficiarios finales de todas las maniobras que, bajo su comando directo, se realizaron para vaciar todas y cada una de las cajas de dinero público posibles: gasoductos, redes de alta tensión, importaciones de energía, empresas vendidas o expropiadas, trenes y colectivos, rutas, caminos, puentes, represas, minas y hasta películas que nunca fueron exhibidas. Es que la soledad en que se encuentra este colombófilo, abandonado por todos, debe pesarle en exceso, después de haber sido el más eficiente saqueador para sus jefes. Si don Julio comienza a hablar, muchas cabezas públicas y privadas, tal vez algunas cercanas al poder actual, rodarán por el polvo, y será muy bueno para la República que así suceda, caiga quien deba caer.
 
Sergio Maldonado volvió a sufrir un revés en su patético intento de ofrecer el cadáver de su hermano en el altar de los falsos derechos humanos, cuando las pericias determinaron que no sólo el tatuador no había sufrido agresión alguna, sino que su cuerpo estuvo sumergido en el lugar en que fue encontrado durante todo el tiempo. Así, cayeron sucesivamente las imputaciones a la Gendarmería y al Ministerio de Defensa por la “desaparición forzosa” y hasta la teoría del “plantado” del cuerpo. Anhelo, sin ninguna esperanza, que pida públicas disculpas por su triste actuación, exprimida al máximo por delincuentes como Hebe Bonafini, Estela Carlotto, Horacio Verbitsky y Eugenio Zaffaroni; de estos cuatro nada, porque los conozco demasiado.
 
El Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, que siente en la nuca el peligroso aliento de Elisa Lilita Carrió, fue apurado por el Presidente de la República y por el Ministro de Justicia, Germán Garavano, por la morosidad del accionar del Poder Judicial y por el desprestigio social que lo acompaña. Reaccionó con furia, y atribuyó justificadamente esos males a la enorme cantidad de vacantes de jueces y a la falta de equipamiento acorde con la época; me pregunto por qué nadie dijera que el enorme presupuesto que maneja diariamente y que, seguramente, le permitiría adquirir los medios necesarios para dotar a los tribunales al menos de computadoras modernas.
 

Enrique Guillermo Avogadro

 


PrisioneroEnArgentina.com

Noviembre  7, 2017


 

DEFENSA DE LA PATRIA y LOS JUECES DEL FUTURO en cartas de lectores del diario La Nación

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Cartas de lectores del diario La Nación.

 

Defensa de la patria

Pasaron 42 años de aquel 5 de octubre de 1975, cuando elementos subversivos de la organización Montoneros atacaron el Regimiento de Infantería de Monte 29, en Formosa. Aquel hecho de armas constituye uno de los momentos relevantes del accionar de los ejércitos irregulares que operaron en nuestro territorio, al tiempo que puso en evidencia su profundo desprecio por las instituciones de la República y su artero proceder, al valerse de un soldado entregador para acceder a la unidad y atacar a soldados conscriptos que se encontraban en las duchas luego de un partido de fútbol.

Quede en la memoria de nuestro pueblo el coraje de aquellos once hombres que asumieron con valor, al mando del subteniente Massaferro, la defensa del cuartel, entregando sus vidas. Entre ellos, el soldado Hermindo Luna, aquel del recordado grito frente al enemigo: «¡Acá no se rinde nadie, carajo! » Ellos murieron para que la patria viva.

José María Curá

jmcestudio@fibertel.com.ar

Los jueces del futuro

la nacion viene ocupándose, en editoriales y artículos de sus excelentes colaboradores, de la situación actual de nuestra justicia, refiriéndose especialmente a la calidad de nuestros jueces federales penales. Mucho hay que hacer para depurar el Poder Judicial de los malos jueces, aquellos que han demostrado falta de independencia al acomodar sus decisiones a los vientos políticos. Pero poco se dice respecto de cómo formaremos a nuestros futuros jueces. Durante muchos años se han ido de la Justicia excelentes magistrados, que formaban a quienes los sucederían. Esos puestos, en muchos casos, han sido ocupados por personajes elegidos no por sus méritos, sino por su vinculación, cuando no obsecuencia, con el poder. Esto es lo más grave, porque nos impone reestructurar un sistema de selección basado en un instituto de excelencia que se encargue de formar a los futuros jueces, otorgando puntajes en el proceso de selección. De esta forma se acotará la influencia de los factores político-partidarios a la hora de formar las ternas que se elevan al Poder Ejecutivo. Es una asignatura pendiente de este gobierno.

Enrique V. del Carril


 Colaboración: Dra. Andrea Palomas Alarcón.


PrisioneroEnArgentina.com
Octubre 6, 2017

 

Algo sí pasa

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 Escribe Enrique Guillermo Avogadro.

 

 

“La Justicia es el pan del pueblo;

siempre está hambriento de ella”.

René de Chateaubriand

 

 

En nuestro país se ha hecho carne una afirmación que sostiene que “aquí nunca pasa nada”, referida en especial a las consecuencias penales que la corrupción debiera generar para sus autores. Hasta ahora, y salvo contadísimas y notorias excepciones, el más que moroso Poder Judicial dio la razón a quienes así lo creían. Sin embargo, el claro avance de Cambiemos en las PASO, que se ampliará tras el seguro triunfo de este mes, hizo que los jueces federales en lo criminal, poseedores de las narices más profesionales del planeta, se atropellaran en la puerta de los tribunales orales para elevar a juicio las innumerables causas que afectan a los capitostes del gobierno kirchnerista, incluyendo a la propia Presidente, jefa única de la monstruosa asociación ilícita que organizó con su marido muerto.
Están hoy sentados, ante estos mismos magistrados en los cuales tanto confiaron en el pasado por razones claramente crematísticas, Cristina Elisabet Fernández, el ex Vicepresidente Amado Boudou, el ex super Ministro de Planificación y actual Diputado -¡qué vergüenza!- Julio de Vido, y decenas de emblemáticos secretarios de Estado (Guillermo Moreno, Daniel Cameron, Roberto Baratta, Daniel Reposo, etc.), presidentes de empresas públicas, responsables de entes autárquicos, funcionarios de todos los niveles y algunos empresarios demasiado expuestos como para eludir su conversión en blancos indeseados.

Pero es claro que no todo termina allí. Esta leve brisa de decencia, que comenzó a soplar hace un año y medio con la caída de Norberto Oyarbide, está empezando a defenestrar a actuales jueces, como Eduardo Freiler, Carlos Rozanski, Raúl Reynoso y Alberto Hergott. Lamento que el Gobierno prefiera aceptar la renuncia de estos impresentables magistrados, que acceden así a una jubilación privilegiada, a que deban enfrentar el largo proceso del juicio político y, en algunos casos, hasta causas penales por corrupción. Esas caídas no son suficientes y los vientos deberán soplar más fuerte, pues es sabido que no son pocos los jueces que debieran ser expulsados de sus cargos por indignidad moral para encontrarse por encima de sus conciudadanos y decidir sobre su libertad y su patrimonio.

Y, por supuesto, debería incluir en la lista a la inefable Procuradora General de la Nación, doña Alejandra ¡Giles! Carbó y a la recua de fiscales militantes con que ha colonizado los tribunales de todo el país, siempre dispuestos a entorpecer la gestión del Gobierno y a prestarse a participar del circo romano en que se juzga a los militares pero nunca a los terroristas.
Por si no hubiera suficientes artistas en escena, ahora se ha sumado el complejo elenco de los eternos dirigentes gremiales, como Omar Caballo Suárez y Juan Pablo Pata Medina, paradigmáticos y violentos extorsionadores de los empresarios de sus respectivos rubros, a los cuales se sumarán pronto otros colegas en el delito. Es que, puesta a investigar seriamente, la Justicia debería hacerse una panzada con las inmensas fortunas personales que detentan estos caraduras, tan volubles, que tanto daño hacen al país invocando los teóricos intereses de sus afiliados, como ha sido el reciente caso de la férrea oposición a las aerolíneaslow cost.
Pero, como se ha visto en Brasil, la obra purificadora no tendrá un final feliz hasta que hagan acto de presencia en la misma la multitud de empresarios que han lucrado sin tasa y sin medida con los contratos con el Estado, al cual han dejado postrado de inanición a fuerza de sobreprecios u falsedades inconclusas que, siempre, hemos terminando pagando con nuestros exorbitantes impuestos. Está en pleno trámite legislativo el proyecto de ley que responsabiliza penalmente a las compañías en los hechos de corrupción, y es probable que veamos su sanción en los próximos días. Sin embargo, y tal como dijera el Juez Sergio Moro, líder de las investigaciones relacionadas con el proceso del Lava Jato, que ha llevado a la cárcel a decenas de políticos, funcionarios y empresarios brasileños con gravísimas condenas -al ex Gobernador de Rio de Janeiro, Sergio Cabral, le impusieron ¡45 años! de prisión- no bastará con esa norma, sino que resultará indispensable contar también con el instrumento de la delación premiada, que tan buenos frutos diera en nuestro vecino país.
Precisamente, esa monumental causa judicial ha puesto de relieve un aspecto poco conocido, en la medida es que es la primera vez que aparece nítida la transnacionalidad de la enorme maquinaria de corrupción montada. Y así, sin caer en teorías conspirativas, ha quedado expuesta su íntima vinculación con el Foro de San Pablo, fundado en 1990 por el Partido dos Trabalhadores (PT), comandado por Luiz Inácio Lula da Silva. La izquierda latinoamericana se convenció que el camino militar -recorrido por las organizaciones terroristas que asolaron nuestro continente en los 70’s y 80’s- no tenía posibilidad de llegar al destino deseado, e invento esa falacia del “socialismo del siglo XXI”, que conlleva la destrucción de las instituciones más caras a nuestros sentimientos: la república, la democracia representativa, las iglesias, las familias y, por supuesto, los ejércitos.
Rápidamente, y dada la comunidad de objetivos políticos, el Foro logró la adhesión incondicional de los líderes populistas (en algunos casos, verdaderos cleptómanos) de la región, se llamaran Hugo Chávez (Venezuela), Rafael Correa (Ecuador), Evo Morales (Bolivia), Michelle Bachelet (Chile), José Pepe Mujica (Uruguay), Dilma Rousseff (Brasil), Daniel Ortega (Nicaragua) y, claro, Néstor y Cristina Kirchner (Argentina), y cuenta con gran apoyo financiero transnacional de los grandes carteles de la droga. Pese a que se incorporaron al mismo los sanguinarios miembros de las FARC colombianas, del Sendero Luminoso peruano, de los distintos frentes terroristas chilenos y conspicuos integrantes de Montoneros y ERP argentinos, al menos por ahora trocaron los fusiles por los libros de la Escuela de Frankfort, de Antonio Gramsci, de Ernesto Laclau y de tantos otros profetas de esta destructiva religión.
Entre los concretos objetivos de ese nefasto Foro, en realidad como uno de sus instrumentos, está definido el incentivo a los movimientos indigenistas en la región. Éstos se han hecho presentes desde hace décadas en el sur de Chile, donde los mapuches sí han optado por la vía terrorista con asesinatos, incendios, bombas y sabotajes de toda índole. El Gobierno de la Coalición gobernante ha sido por demás tolerante, pese a disponer de una específica legislación represiva, y ello ha permitido no solamente la perduración de estas acciones violentas sino su traslación hacia territorio argentino, donde esta etnia arribó en 1833, aunque sólo muy recientemente ha adoptado posiciones insurreccionales y separatistas.
Los descerebrados y los malintencionados que apoyan las disparatadas reivindicaciones territoriales de estos autoproclamados “pueblos originarios” no se han detenido a pensar que el año -1833- en que los mapuches realmente cruzaron la cordillera de los Andes y se instalaron aquí, es exactamente el mismo en que los colonizadores argentinos de las islas Malvinas fueron desalojados militarmente por los británicos; entonces, y en función de esa igual antigüedad, la misma calificación y los mismos derechos deberían reconocerse a los invasores ingleses.
Este es el desafío que la Argentina tiene por delante, y en función de ese buen combate, está obligada a fortalecer sus instituciones y respaldar a las personas que se encargan de la defensa y de la seguridad del territorio nacional y de los ciudadanos; lo que hemos visto en estos días, con los feroces ataques a la Gendarmería y a la Ministro Patricia Bullrich va, precisamente, en dirección contraria.
Bs.As., 30 Sep 17
Enrique Guillermo Avogadro

 


PrisioneroEnArgentina.com

Septiembre 30, 2017


 

Freiler

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Escribe Luis Bardín.

 

FREILER  

       

El kirchnerismo le achaca

sucia maniobra al gobierno

por suspenderle a un compinche

¿de aventuras y diabluras

y burdos sobreseimientos?

 

Le han apartado al juez Freiler.

para someterlo a juicio.

donde podrá defenderse.

 

La jugada del macrismo

fue rápida y eficiente.

Los piolas del kirchnerismo

se sintieron muy frustrados

por inteligente CEO

que los hubo madrugado.

 

Aprovechando la ausencia

de un juez que no era abogado,

por una cuestión de número,

el gobierno hubo logrado,

mediante sutil maniobra,

suspender ¿juez alcahuete?

con quorum prefabricado.

 

No se por qué ahora protestan

si ellos también han usado

cual pieza de quita y pon

al longevo Carlos Menem,

delincuente condenado,

para manejar el quorum

del honorable senado.

 

 

 

       Luis Bardín.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Agosto 19, 2017


 

Cartas de lectores del diario La Nación: LA SUSPENSIóN DE FREILER y TERROR EN BARCELONA

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Cartas de lectores en el diario La Nación.

 

Suspensión de Freiler

La suspensión del camarista Freiler es una bocanada de aire fresco para el Poder Judicial y la sociedad toda. Hay demasiadas inconsistencias en su patrimonio, con explicaciones dudosas que generaban el efecto de quien se ríe y burla ante la sociedad. Bienvenida esta instancia. Si el proceso pertinente establece la licitud y honorabilidad del juez, esperamos su automática restitución a la cámara. De lo contrario que caiga todo el peso de la ley sobre él, considerando como agravante su investidura.

Dr. Enrique T. Vidal Bazterrica

evidalbazterrica@gmail.com

Terror en Barcelona

Con enorme pena y dolor vivo los sucesivos atentados terroristas en diferentes ciudades de Europa, con gran cantidad de muertos y heridos. El jueves le tocó a Barcelona. Sé perfectamente cómo se viven esos espantosos episodios, dado que yo los viví en los años 70 en mi país. Fui testigo. Vi gente despanzurrada en la calle por cobardes bombas colocadas en diferentes partes de la ciudad por algunos de los que hoy se postulan a cargos legislativos. También vi morir gente acribillada a balazos por seres humanos que habían perdido la razón. Lástima que en aquellos sangrientos años la vieja Europa nos dio la espalda. Vaya a saber por qué. No importa ya. Como los argentinos que vivimos aquella tragedia sabemos bien de qué se trata, acompañemos sin resquemores a los que hoy padecen lo que nosotros padecimos hace más de cuarenta años.

Cristián A. Bengolea

cbengolea@gmail.com

 

 


Colaboración: Andrea Palomas Alarcón

PrisioneroEnArgentina.com

Agosto 19, 2017


 

 

La suspensión de Freiler

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El presidente Mauricio Macri definió como “un paso adelante” la suspensión del camarista federal Eduardo Freiler por parte del Consejo de la Magistratura.

“Es un paso adelante enorme hacia la Argentina de la seriedad, hacia el fin de la impunidad, a que realmente volvamos a creer en nuestras instituciones”, dijo el primer mandatario.

“Quiero felicitar a los consejeros de la magistratura. Por este camino vamos a lograr cada vez un país más confiable”, subrayó Macri.

El Consejo de la Magistratura aprobó este jueves la suspensión de Freiler por presunto mal desempeño de sus funciones, tras una polémica maniobra que le permitió contar con una mayoría circunstancial, luego de que la Corte Suprema postergara por unas horas la jura del senador Mario Pais, que reemplazará al expulsado Ruperto Godoy. Godoy recibió esa sanción ya que no es abogado.

Esta “demora” permitió al oficialismo contar con los votos necesarios para aprobar la suspensión y juicio político de Freiler. El oficialismo aprovechó esta circunstancia -había 12 consejeros en lugar de 13- para llegar a los dos tercios necesarios (8 votos) para aprobar el juicio político de Freiler y separarlo de su cargo.

El Consejo de la Magistratura esta compuesto por  su Presidente, Adriana Donato; el VicepresidenteMiguel Piedecasas; Juan Bautista Mahiques como Representante del Poder Ejecutivo;  el Representante del Estamento AcadémicoJorge Daniel Candis; los Representantes del Poder Judicial: Luis María Cabral, Leónidas Moldes y Gabriel Vázquez y los Representantes del Estamento Político: Virginia M. García (Senado, FpV); Ángel Rozas (Senado, UCR); Pablo Tonelli (Diputados, PRO); Rodolfo Tailhade (Diputados FpV); y Gustavo Adolfo Valdés (Diputados, UCR). Al momento de la votación faltaba el lugar que dejó Godoy y todavía no asumió Mario Pais.

Eduardo Freiler

Luis Rodolfo Tailhade

El juez de la Sala Uno de la Cámara Federal Eduardo Freiler fue suspendido hoy como magistrado por “mal desempeño en sus funciones”.

Uno de los representantes del Estamento Político es el diputado del Frente para la Victoria Luis Rodolfo Tailhade, conocido como el “dipuspia” por su paso por la ex SIDE, es uno de los más fervientes defensores de Freiler. El Camporista lanzaba epítetos como “¡Es un enchastre lo que hacen! Se están cargando a un juez con este plan orquestado, que es totamente ilegal. ¡Voy a denunciarlo ante la Justicia!” para continuar al mejor estilo barra brava: “No hagan trampa, como hicieron el domingo”

Entre presiones amenzas e intentos para tratar de lograr la asunción de País, la presidente Donato ordenó la votación y se encargo de contar los votos.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Agosto 17, 2017


 

El incendio y las vísperas

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Por Enrique Guillermo Avogadro.

 

“Los pueblos a quienes no se hace justicia, se la toman por sí mismos más tarde o más pronto”.
Voltaire

 

Más allá de insistir en mi ruego de difusión de la convocatoria del #3A en Tribunales, las novedades ameritan algunas especulaciones, sobre todo en la Argentina. Me refiero, concretamente, a la detención del histórico contador de los Kirchner, Víctor Manzanares, al llamado a indagatoria de Carlos Sancho, socio y testaferro del máximo hijo de la dinastía, al pedido de similar medida para Alejandra ¡Giles! Carbó, nuestra egregia Procuradora General, y a la batalla por el retiro del paraguas de los fueros parlamentarios a Julio de Vido, el mayor operador de la corrupción desde los lejanos días del primer período de Néstor como Gobernador de la Provincia de Santa Cruz.
En los dos primeros casos, y como ya sucediera con Lázaro Báez, el gran prestanombre que cometió la incalificable torpeza de involucrar a sus hijos en el delito, las esperanzas de la sociedad están puestas en las confesiones que la privación de la libertad podría inspirar en estos insignes dibujantes de números brumosos. Porque es claro que, si se deciden a hablar y reconocer que actuaron por instrucciones directas de la organizadora y jefa de la asociación ilícita, la autocalificada perseguida política pasará a integrar la lista de importantes presos de la región.
La ex Presidente debería ya estar en prisión preventiva ya que está suficientemente probado que sus dependientes han adulterado las pruebas (hasta los libros sociales de las empresas que le pertenecen) y entorpecido la investigación. Hasta hoy, el Gobierno no la quería entre rejas, ya que la prefería comosparring en las elecciones, en una elucubración que califiqué oportunamente como bastarda; pero es probable que el Juez Claudio Bonadío altere el panorama ordenando su detención antes de octubre.
El caso del ex Ministro de Planificación del saqueo servirá para quitar el disfraz a todos aquellos que decidan desoír el clamor social y ratificarlos como convertirlos en cómplices de la corrupción que asoló el país durante la extendida década robada. Si fracasara la expulsión de este delincuente de la Cámara de Diputados, que se discutirá el miércoles, las redes sociales serán el lugar en que sus encubridores encontrarán sus nombres y sus fotografías de frente y perfil. Me parece que esto debería servir como un llamado a la reflexión para los kirchneristas y sus compañeros de ruta, muchos de los cuales deberán someterse pronto al voto popular.
Esta semana, la última de la feria judicial, estará de turno la Sala I de la Cámara de Apelaciones en lo Criminal Federal, integrada al efecto por el cuestionado Eduardo Freiler, a quien pronto veremos destituido y -tengo la esperanza- preso por ladrón, y Jorge Ballestero, protector de los pingüinos durante muchísimo tiempo pero que, recientemente, ha virado en sus posiciones por los vientos de cambio que percibe. Las recientes decisiones de Bonadío que afectan a Cristina y su círculo íntimo serán revisadas por ambos y, si decidieran modificarlas, deberían ser conscientes de estar acercando peligrosamente mechas encendidas a la santabárbara que podría estallar en Comodoro Py.
La semana pasada, cuando los enumeré los grandes reos regionales, cometí el error de omitir a algunos de ellos; en Perú, por ejemplo, mencioné sólo a los ex presidentes a Alan García (prófugo) y a Ollanta Humala, y olvidé a Alberto Fujimori, que comparte la cárcel con el anterior. En América Central, varios países han visto a sus mandatarios presos y, en algunos casos, ante la inminencia de su detención, algunos optaron por huir al exterior. ¿Será también el caso de Rafael Correa y su autoexilio en Bélgica?
Lo notable fue que el viernes, en Mendoza, en una suerte de “contra-cumbre” frente al infructuoso encuentro de los presidentes del Mercosur, que no lograron consensuar la expulsión de Venezuela, los maléficos vientos populistas volvieron a amontonar a los apologistas de los desalojados del poder y de quienes están en vías de serlo. Así, en la misma bolsa reinvindicatoria metieron a Luis Inácio Lula da Silva, a Cristina Elizabet Fernández, a Fernando Lugo, a Milagro Salas y, el colmo, al tirano “más burro”, presuntas víctimas de conspiraciones imperiales; sólo les faltó agregar a Raúl Castro y a Jorge “Saladito” Castillo para condimentar el nauseabundo resultado.
   El pegamento para tanto dislate, presumo, debió ser la ideologizada visión que tienen sus adherentes sobre la situación que viven la ensangrentada nación venezolana, que está protagonizando una de las mayores emigraciones de la historia continental por imperio de la violencia, la salvaje represión y la hambruna, y la Provincia de Santa Cruz, el feudo de los Kirchner desde hace más de un cuarto de siglo, hoy en manos de la fotocopia de pelo largo, que se incendia diariamente pese al frío austral reinante. Volví a preguntarme, como lo hice tantas veces durante los 70’s, por qué todos estos fanáticos, que consideran a la democracia como una maldita enfermedad burguesa, no se mudan a esos idealizados paraísos.
El criminal régimen de Maduro, amén de la condena casi universal,  está provocando una discusión a nivel mundial, ya que su precaria subsistencia depende, en gran medida,  de las compras norteamericanas de petróleo. El quid de la cuestión es que, si se interrumpieran, no sólo producirían la inmediata victimización de los terroristas y narcotraficantes que gobiernan desde Caracas, buscando la solidaridad latinoamericana, sino que profundizarían la crisis humanitaria en la que se ve inmersa la población, que carece ya de alimentos y remedios.
No puedo cerrar esta nota sin hacer referencia a la detención, por orden del Tribunal Federal que lleva la causa llamada “Bahía Blanca”, del señor Capitán de Corbeta Ricardo Molina, que ya tiene 87 años de edad. Si a ello le sumamos la actitud del canalla Juez Federal de La Plata, Ernesto Kreplak, fanático kirchnerista, frente a la detención domiciliaria del Dr. Jaime Smart dispuesta por la Cámara de Casación, inventándole nuevos procesos para mantenerlo en la cárcel a 82, tendremos nuevos motivos para concurrir a la concentración del #3A en Plaza Lavalle. ¿Hasta cuándo seguiremos soportando que estos verdaderos asesinos togados -han muerto más de cuatrocientos ancianos en cautiverio- sigan haciendo de las suyas?
Me pareció adecuado “robar” el título del libro de Beatriz Guido para encabezarla, porque tal vez estemos en las vísperas de un fuego purificador que nos permita recuperar una Justicia seria, independiente y veloz, esencial para volver a ser una República.
Enrique Guillermo Avogadro

 

 


PrisioneroEnArgentina.com

Julio 22, 2017


 

Pedido de juicio político al juez Freiler

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PrisioneroEnArgentina.com

Junio 1, 2017


 

El asco superador

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Escribe Enrique Guillermo Avogadro.

 

 

 

“Veo un pueblo indolente y dormido que abdica sus derechos, olvida sus tradiciones, sus deberes,
y su porvenir. Lo que debe a la honra de sus progenitores y al bien de la prosperidad, a su estirpe, a su familia,
a sí mismos y a Dios. Con instituciones que amenazan desmoronarse carcomidas por la corrupción y los vicios”.
José Manuel Estrada.

 

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Hubo dos hechos a comienzos de la semana que, en cierto modo, pasaron desapercibidos para el gran público, pero revisten singular importancia por cuanto confirman que nada ha cambiado respecto a la visión que, sobre la tragedia de la guerra que sacudió al país en los 70’s, tienen los poderes públicos de la Argentina.
El primero, si no fuera trágico, alcanzaría las cumbres más altas del ridículo. Me refiero a la promulgación, por la Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, de la ley que obliga a publicar, en todos los documentos oficiales, la cifra de 30.000 desaparecidos; ese disparate normativo se concretó aún a sabiendas (ha sido reiteradamente confesado por los inventores del número mágico) de que se trató de un creación literaria destinada a la pretensión de calificar como “genocidio” lo sucedido y, especialmente, a conmover los bolsillos de las organizaciones europeas de derechos humanos, siempre tan generosas con el terrorismo.
La consagración de ese falso dogma interpela a la sociedad entera, puesto que se trata de la primera vez en que una clara falsificación, por obra y gracia de legisladores de todos los colores –sólo uno votó en contra- se transforma en verdad revelada; María Eugenia Vidal se transformó en cómplice del absurdo dislate y se arrogó el derecho de hablar ex–catedra. ¡Menuda competencia le apareció a S.S. Francisco en su propia tierra!
El segundo hecho que clama al cielo fue la sentencia de la Sala IV (Mariano Borinsky y Juan Carlos Gemignani) de la Cámara Federal de Casación, el tribunal penal más alto del país, que rechazó la concesión de la prisión domiciliaria a Jaime Smart, luego del desconocimiento de su anterior resolución, que la había otorgado, por la Cámara Federal de La Plata. Ésta, para insistir en su posición de rechazo, sostuvo que ese beneficio legal no era aplicable porque el detenido podía fugarse, amén de poner en peligro la investigación de los hechos.

“Jimmy” Smart tiene 81 años de edad y las imputaciones que le formularon se refieren a acontecimientos ocurridos hace cuarenta años. Es decir, un preso que siempre estuvo a disposición de la Justicia y cuya edad excede en mucho la establecida por la ley (70) para acceder al beneficio, ahora –según los asesinos togados- estaría presuntamente dispuesto a convertirse en rebelde, abandonar a su familia y escapar de la acción del Estado. Por lo demás, ¿cómo podría poner en riesgo las pruebas de la investigación, si se trata de hechos acontecidos hace cuatro décadas?
Que esa extraña presunción, o mera excusa para la venganza, se conozca en la misma semana en que la Diputada Lilita Carrió haya acusado a todo el arco político –incluidos sus aliados del Gobierno- de proteger a su colega Julio de Vido, el epítome de la corrupción kirchnerista, convierte lo sucedido en aún más llamativo e irritante. Resulta razonable que haya muchos empresarios preocupados por la posibilidad de la detención del zar de la obra pública de la década en que nos convertimos en silentes esclavos: como se ve en Brasil, el color político no es lo importante; en el mismo lodo, todos se revolcaron.
La sociedad entera reclama a gritos, todos los días, que los jueces actúen de una buena vez contra los saqueadores que, a fuerza de chupar la sangre del país durante doce años, han dejado a la Argentina exangüe. Estos delincuentes, encabezados por la jefa y organizadora de la asociación ilícita que se hizo con el poder en 2003, han alterado reiterada y probadamente las pruebas de los hechos investigados, y las imputaciones que los afectan se refieren a delitos no excarcelables; sin embargo, gozan no de detención domiciliaria sino de total libertad, hasta para trasladarse al extranjero, y alegremente se pasean por las calles, cuando no siguen ocupando altos cargos en alguno de los poderes del Estado.
Desde las bancas parlamentarias, ellos mismos impiden sistemáticamente la sanción de leyes indispensables para la lucha contra la corrupción como, por ejemplo, la de responsabilidad empresarial, la de extinción de dominio sobre los bienes mal habidos o las que, como ocurre en Brasil, permiten lo que allí se llama “delación premiada”; nótese que esta última ha llevado tras las rejas a decenas de senadores, diputados, ministros, gobernadores, funcionarios y grandes empresarios, y que se hayan devuelto miles de millones de reales a las arcas del Estado.
Hace años que sabemos cómo duermen los expedientes “sensibles” para el poder de turno en los tribunales. Entonces, lo que todos debemos preguntarnos es si estamos dispuestos a ser juzgados, con el gigantesco riesgo que ello implica para nuestra libertad y nuestro patrimonio, por magistrados tan ignorantes, tan cobardes o tan corruptos como para verse impedidos (o ser “convencidos”) de resolver con arreglo a la Constitución Nacional, los tratados internacionales, los códigos y las leyes, sólo para proteger, por acción u omisión, intereses bastardos.
Tengo muchos años de ejercicio profesional, a punto tal que el Colegio de Abogados me ha ¿elevado? a la categoría de “matriculado emérito”. Gracias a Dios, ya sólo llevo un único juicio, que será el último. Porque, cuando era joven y estaba en la facultad, aprendí que, para que la sociedad sea realmente libre, todos debemos ser esclavos de la ley. Lo que veo hoy, tanto en la calle como en los juzgados, me produce un asco tan profundo que, a veces, hasta me impide respirar.
Por eso, porque aquí funciona –protegida por leyes inicuas- la norma mafiosa de la omertá, que por tanto tiempo permitió a las numerosas organizaciones mafiosas italianas conservar sus negocios ilícitos y su poder, y porque los magistrados y fiscales federales, amén de gozar de fortunas inexplicables, también tienen muchos muertos en sus placares y están a tiro de “carpetazos”, la Argentina tiene un destino de decadencia e insignificancia en el concierto mundial.
Sólo conseguirá evadirlo si logra hacerse de una Justicia independiente, seria y rápida, y en ese monumental esfuerzo deberíamos comprometer nuestro accionar todos los ciudadanos, cualquiera sea nuestro signo político.
En los próximos días, y como un buena muestra de cómo se protegen los intereses de la sociedad, sabremos qué actitud adopta el Consejo de la Magistratura frente al Juez de la Cámara Criminal y Correccional Federal Eduardo Freiler a quien, como sucede con los mismos Kirchner y tantos cómplices, su enriquecimiento es tan escandaloso que impide que le cierren los números que él mismo declara sobre su patrimonio; si lo salva, como hiciera tantas veces con Oyarbide, el organismo se habrá cubierto de oprobio una vez más, y los ciudadanos de a pie sabremos que la Argentina ya no tiene futuro alguno.

 

 


PrisioneroEnArgentina.com

Mayo 28, 2017


El juez Freiler, cheques, autos y lavado de dinero

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Doce cheques de una desconocida fábrica de pastas de La Plata, en la Provincia de Buenos Aires, sirvieron para solventar la compra de un Mercedes Benz. El dueño de la empresa alimenticia resultó beneficiado en una millonaria investigación sobre narcolavado en la que intervino el juez Eduardo Freiler, orgulloso propietario del vehículo mencionado. Sospechado de enriquecerse de manera ilícita e investigado por el Consejo de la Magistratura, Freiler compró una cupé Mercedes Benz C 250 Blue Efficiency, color negro, en enero de 2013. La adquirió en Automotores Juan Manuel Fangio SA, que aceptó el pago de su valor en parte al contado y el resto con doce cheques mensuales de unos $ 7,000 cada uno.

La fábrica de pastas Establecimiento DF SA y no Freiler, libró los documentos. Raúl Alberto Mingini, un empresario oriundo de Mar del Plata y radicado en La Plata que acumuló varios tropiezos con la Justicia, pero que salió beneficiado de un expediente en el que había intervenido Freiler, fue el firmante.

Consultado por varios medios de prensa Freiler confirmó la operatoria, pero primero evitó identificar al emisor de esos cheques. “Es un amigo de bastantes años; un amigo de La Plata, pero no lo quiero mandar al frente”, dijo. Cuando se le preguntó si el “amigo” era Mingini, el magistrado lo confirmó. “Sí, es él”, replicó

La respuesta contradijo, sin embargo, las que Mingini expresó al matutino LA NACION. Dijo que había visto al camarista una vez, en un hotel -“el Hyatt o el Hilton”-, cuando se lo presentó su abogado, el fallecido ex ministro de Justicia bonaerense Jorge Casanovas. Cuando se le dijo que Freiler dio otra versión, aseguró: “Será cosa de él; que a mí me cite el Consejo (de la Magistratura) a declarar”.

Los doce documentos de pago ingresaron a la concesionaria hasta principios de 2014, pero no fueron fáciles de cobrar. Rebotaron por falta de fondos, mientras que Establecimiento DF y otra firma del Grupo DF, de Mingini, Elaborados DF, afrontaban serios problemas financieros con cheques impagos por millones de pesos. Mingini logró sacar adelante sus empresas y pagar esos 12 cheques, como lo hizo cada vez que la Justicia sospechó de él. Como en 1981, cuando tenía 19 años y su novia hasta 5 días antes, Silvia Angélica Cicconi, de 17 años, apareció muerta en su cama, asesinada a puñaladas. “Me torturaron, me rompieron la nariz y usaron picana para que confesara, así que obvio que les dije que había sido yo quien la había matado, con tal que pararan de pegarme. ¿Qué querés que hiciera?”, recordó al periódico LA NACION. “A los dos días me largaron porque era obvio que no había sido yo, pero por eso me fui de Mar del Plata”, concluyó. Con el tiempo, Mingini volvió a su ciudad, donde lo detuvieron otra vez, pero por tráfico de cocaína. “Estábamos en un asado, cayó la policía y yo no sabía que mi amigo vendía. Tenía todo escondido, hasta la balanza, en un parlante. Así que me comí 9 meses detenido, allá por 1991, pero salí libre de culpa y cargo”, rememoró.

Ya en La Plata, y con la ayuda de unos parientes de su mujer, comenzó a desarrollar una fábrica de pastas sobre la avenida 32. Y llegó a venderles a cadenas medianas y grandes de supermercados. Pero afrontó su tercero y su cuarto pasos por Tribunales con más muertes misteriosas de por medio, aunque ya no como detenido. Por un lado, debió lidiar con un concurso de acreedores por deudas millonarias. “La cadena Eki tuvo problemas y me dejó colgado con cuatro millones de pesos que tuve que ir devolviendo como pude, mayormente a mis proveedores.” Y, por el otro, debió acudir a Comodoro Py para pelear por un campo del narco mexicano Amado Carrillo, más conocido como “el Señor de los Cielos”, sobre el que Mingini afirmó tener una hipoteca. En la Argentina, Carillo había recurrido a un empresario, Ángel Salvia, para lavar a través de departamentos y campos. Pero Salvia intentó quedarse con lo ajeno. Apareció muerto a balazos, arriba de una camioneta del Grupo DF. “Salvia no era amigo mío; él era el capo de la mafia”, aclaró Mingini, que inició un largo recorrido judicial para quedarse con la estancia Rincón Grande, en Balcarce. Para eso, presentó pedidos ante el juez de la causa, Rodolfo Canicoba Corral -se lo negó-, y recurrió a la cámara, donde Freiler y otro camarista, Eduardo Farah, también le dijeron que no. Llegó hasta Casación, donde admitieron su pedido, aun cuando luego el Tribunal Oral Federal N° 6, al dictar condenas a los narcolavadores, lamentó y criticó esa decisión por el millonario perjuicio al Estado. Para entonces, Canicoba Corral había sido apartado de la causa y el juez subrogante Octavio Aráoz de Lamadrid tomó el expediente, que pasó reiteradas veces por las manos de Freiler.

Hoy, Mingini sigue sin inscribir la propiedad de Rincón Grande, pero sí tiene su explotación, aunque debe rendir cuentas a la Justicia. Es decir,  a Eduardo Freiler, al que jura y perjura que sólo vio una vez y que ignora cómo tuvo los cheques de su empresa con los que compró el automóvil. Mientras el juez Eduardo Freiler lo define como un amigo de muchos años, el empresario Raúl Alberto Mingini asegura que no tiene idea y solo se encontró con él (Freiler) en una oportunidad.

 

Otros Problemas

El juez Eduardo Freiler, integrante de la Cámara Federal, fuero donde se sustancian las causas contra los funcionarios acusados de corrupción, fue acusado formalmente en marzo por mal desempeño en el Consejo de la Magistratura. En un extenso dictamen de más de 100 páginas, el presidente de la Comisión de Acusación, Pablo Tonelli, detalló los motivos por los cuales el magistrado incurrió en “mal desempeño” de sus funciones. Según trascendió -el informe es confidencial-, el dirigente de Cambiemos ahondó en los gastos excesivos que se le comprobaron al magistrado en los últimos años, lo que le permitió mantener un holgado nivel de vida inusual para un funcionario con su jerarquía y su salario. Tal como lo esperaba, el oficialismo cosechó siete votos para avanzar con el trámite que podría derivar en el juicio político. Además de Tonelli, apoyaron la moción los consejeros Miguel Piedecasas, Ángel Rozas, Juan Mahiques, Luis María Cabral y Leónidas Moldes. Se opusieron Juan Daniel Candis y Ruperto Godoy. El procedimiento continuará ahora de acuerdo con lo estipulado en el artículo 20 del reglamento. Freiler será citado a realizar un descargo en un plazo de diez días hábiles, que deberá ser evaluado para determinar finalmente si se avanza o no con el pedido de juicio político. Freiler descartó de plano la posibilidad de renunciar al cargo y apuntó contra Tonelli por supuestas irregularidades en la investigación. La dimisión es una de las salidas que muchos magistrados utilizan cuando saben que están cerca del juicio político. El último caso fue el del juez del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, Carlos Rozanski, quien renunció en octubre pasado, cuando estaba bajo investigación por maltrato a los empleados del tribunal y por presuntas irregularidades en la contratación de un teatro donde se realizaron juicios por delitos de lesa humanidad. Esa salida le permite al juez no pasar por el juicio y también mantener su jubilación, que pierde si es destituido. Freiler declaró ser dueño de una casa de 1.200 metros cuadrados frente a la quinta presidencial de Olivos, de dos vehículos, dos autos antiguos, de caballos de carrera, de un velero y de propiedades y hectáreas en distintas localidades, entre otros bienes. Para los denunciantes, eso no se adquiere con el sueldo de camarista federal que, según la antigüedad, puede estar entre los 90 y 100 mil pesos por mes. Freiler, el camarista, que rechazó dos veces abrir la denuncia del fiscal Alberto Nisman contra Cristina Kirchner por encubrimiento de los iraníes, enfrenta paralelamente una denuncia penal por enriquecimiento ilícito.

 

 


PrisioneroEnArgentina.com

Mayo 2, 2017


Con la boca abierta

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avogadro-yy6 Escribe Enrique Guillermo Avogadro.

 

      “Decidí no hacerme el gil y enfrentar la responsabilidad de no minimizar mis pequeños actos.

La historia la hacemos entre todos, aunque no declaremos guerras ni firmemos la paz ni decretemos nada”.

Enrique Pinti

 

Esta semana el mundo entero, y nuestra región en especial, recuperó su capacidad de asombro, ya que Occidente está cambiando a una velocidad no imaginada hasta hace escaso tiempo.

Donald Trump, desilusionando a muchos que confiaban en que se convertiría en un Carlos Menem rubio, probó que está dispuesto a cumplir, una a una, todas sus extremas promesas electorales. A golpes de Twitter (al mejor estilo de Cristina Kirchner), continuó su guerra a muerte contra la prensa, insiste en desmantelar el “obamacare”  (con lo cual dejará a la intemperie sanitaria a varios millones de sus compatriotas), avanzó en sus propósitos de impedir la inmigración de musulmanes y de expulsar a los indocumentados, autorizó la tortura de prisioneros, dio marcha atrás con el cierre de Guantánamo e hizo saltar por el aire la tan pacientemente construida relación con México; su ratificación del propósito de construcción del muro y la exigencia de cargar su costo al país vecino, constituyó una grave humillación para el Presidente azteca, Enrique Peña Nieto, y la programada visita de Estado fue cancelada.

En Gran Bretaña, la Primera Ministra Theresa May ha visto congelado su calendario de salida de la Comunidad Europea –apoyada fuertemente por Trump- por resolución de la Corte Suprema de Justicia, que la obliga a someter el proceso a la decisión del Parlamento; y la Primera Ministra de Escocia, Nicola Surgeon, ha vuelto a poner sobre el tapete la independencia de su nación, que rechaza el Brexit.

De Venezuela, donde Nicolás Maduro y Diosdado Cabello han suprimido hasta al Poder Legislativo y han convertido al país en víctima de una dictadura genocida, es imposible decir algo más. Bolivia está dando una nueva muestra de los límites que está dispuesto a romper el populismo en la región: Evo Morales, derrotado en un referéndum para habilitar una nueva reelección, anunció que se postulará de cualquier modo.

En Brasil, se ha desatado una nueva tormenta, esta vez por un Juez de Rio de Janeiro que ordenó la detención -no concretada por su fuga del país- de Eike Batista, un empresario que, cual estrella fugaz, apareció hace unos veinticinco años en el escenario local y, ya en 2011, figuraba entre los veinte más ricos del mundo. Mientras tanto, continúa la saga que comenzó con la muerte del miembro del Supremo Tribunal Federal que tenía a su cargo la supervisión de las investigaciones del “Lava-jato”, que lleva adelante otro Juez, de Curitiba; su fallecimiento ha puesto en vilo la homologación de los acuerdos firmados por los arrepentidos 77 ejecutivos (entre ellos, su Presidente) de la gigantesca constructora Odebrecht; de concretarse, la libertad de Luiz Inácio Lula de Silva y hasta la permanencia en su cargo del Presidente de la República, Michel Temer, entrarán en zona de alto riesgo.

Los argentinos –hay muchos vinculados a ese escándalo, como Roberto Dromi, Julio de Vido, Gerardo Ferreyra (Electroingeniería), etc.- debemos sentir vergüenza al ver la imagen que proyecta hacia el mundo Brasil: la corrupción verificada es infinitamente menor –tanto en términos relativos como absolutos- que la registrada en nuestro país durante los gobiernos de ambos Kirchner; sin embargo, ya se dictaron allí 1.200 condenas y 80 políticos y empresarios se encuentran tras las rejas. ¡Qué comparación triste con nuestros escasos cuatro presos (Lázaro Báez, José López, Milagro Salas y Ricardo Jaime), detenidos sólo por la impúdica exhibición de sus propias torpezas!

La viuda de Kirchner continúa burlándose de sus conciudadanos utilizando Twitter (ignoro por qué me bloqueó como seguidor), mientras los jueces federales de Comodoro Py, salvo honrosas excepciones, han puesto nuevamente a trabajar su principal sentido: el olfato. Tanto como los empresarios, que dicen estar esperando el resultado de las elecciones legislativas de octubre para decidir inversiones, los magistrados parecen estar también a la expectativa; ¡no sea cosa que una victoria de Cristina Elizabet Fernández la ponga otra vez en carrera hacia la Presidencia y, de triunfar, comience nuevamente a perseguirlos!

Nadie comprende por qué no acelera sus procedimientos el Consejo de la Magistratura que, a esta altura, ya hubiera debido eyectar de sus cargos a personas tan indignas de ejercer como magistrados –y, como tales, disponer sobre la libertad y el patrimonio de todos- como Eduardo Freiler, Daniel Rafecas o Ernesto Kreplak, por poner sólo algunos nombres.

El otro hecho asombroso fue la confirmación de una nueva asociación ilícita, integrada por Amado Boudou, Gabriel Mariotto y Fernando Esteche, que abandonaron a Luis D’Elía y su partido Miles para formar una nueva organización (PPT), por estar teóricamente en desacuerdo con una candidatura de la Abogada Exitosa, también jefa de estos gangsters. La foto de todos ellos lavándose las patas en una fuente de Plaza de Mayo, ahora recordada, fue una excelente noticia para Mauricio Macri.

El Gobierno, que en general está haciendo bien las cosas en materia económica, pero puede exhibir pocos logros en el control del espacio público, ha decidido avanzar en el control de las fronteras para impedir la inmigración de indeseables y el contrabando de drogas. Rápidamente, aparecieron las voces disonantes de algunas politizadas pseudo organizaciones de derechos humanos, que califican las lógicas e indispensables medidas como persecutorias y discriminatorias.

Pero muchos seguimos con la boca abierta de asombro por un tema en el cual Cambiemos no ha cambiado nada: la permanencia en las cárceles de miles de presos políticos, muchos sin condena y soportando ilegales y prolongadísimas prisiones preventivas, cuyo promedio de edad es de 75 años. En un ejemplo que muestra claramente la delincuencial militancia de los jueces que allí los mantienen, la Cámara de Casación ordenó otorgar el beneficio de la detención domiciliaria del Dr. Jaime Smart, de 81 años, pero un ¿magistrado? de La Plata desconoce impunemente la decisión y lo mantiene tras las rejas.

En el penal de Ezeiza, concretamente, hay decenas de ancianos con gravísimas dolencias, que incluyen cuadriplejias, cardiopatías severas, amputaciones de miembros y hasta cegueras, que esperan la muerte (ya le llegó a más de 400) envueltos en el silencio cómplice de una sociedad que ha optado por olvidarlos después de haber clamado por su intervención cuando los criminales asesinos terroristas –ahora fastuosamente indemnizados y glorificados- pusieron en jaque la existencia misma de la nación en los 70’s y los 80’s. Seguramente, la Argentina pagará con creces, sobre todo en indefensión, su cobarde y rastrera conducta desde 2003.

Bs.As., 28 Ene 17

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

 


PrisioneroEnArgentina.com

Enero 28, 2017


 

Prisionero En Argentina

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