Qué pena me da mi país. Qué pena me da que la Justicia no actúe cómo debe, una vez más. Qué pena escuchar críticas a la inacción de la policía, cuando sí lo hacen, luego los mismos que critican su no accionar los llaman represores. Qué pena no ponernos de acuerdo. Qué pena no sanear la grieta que tanto nos duele a todos. Y qué sensación rara me da ver en las bancas de kirchneristas el cartel con la leyenda “Navidad sin presos políticos”. Qué raro ver cómo se discuten si las preventivas están bien o no ya que mi papá, capitán de navío (R) Carlos G. Suarez Mason lleva ya más de once años de prisión preventiva, cuando la ley establece un máximo de dos años. Es decir que hace 11 años que no paso Navidad con mi papá. Además, acaba de ser condenado a cadena perpetua, después de 11 años de preventiva, en un juicio que en cinco años no pudo demostrar nada de lo cual se lo acusa. Simplemente se lo condenó por portación de apellido. Los jueces no tuvieron la valentía de aplicar otra condena simplemente porque mi papá se llama Carlos G. Suarez Mason. Una vez más me da pena y vergüenza esta injusticia que tiene la Argentina, mi pais. Quizás, como me dijo una amiga, esta sociedad no está preparada para sanear la grieta.
Familiares de los prisioneros a no callarse, nadie los va a defender, los hijos y nietos deben contar la verdad en cada ambito de la sociedad y reded sociales. Se debe seguir argumentando con testigos y fotos de los vejamenes en las prisiones y recalcar que no hay estado de Derecho para todos en este pais.
Hay que seguir recorriendo legislaturas, estudios de abogados y canales de television, transmitiendo esta verdad. Todo el apoyo, muchas fuerzas y mejor 2018!
Señora. comparto plenamente sus expresiones. Son sentimientos difíciles de explicar para quien no tiene esa vivencia. Pero voy a una corta historia que puede ser real, según si se tiene una profunda fe cristiana: “un hombre simple se quejaba ante el Señor diciendole: cuando yo estaba en mis mejores momentos, feliz de la vida, disfrutando de ella, mientras caminaba veía junto a mis huellas, las tuyas, pero cuando los malos momentos, las injusticias irrumpieron en mi vida, solo ví un solo par de esas huellas, me abandonaste en los peores momentos. Entonces díjole el Señor, teneis razón, solo veias un par de huellas, pero eran las mías, era yo que te cargaba en mis hombros junto a tus desventuras y sufrimientos”. Que estas fiestas de encuentro y resurrección, lleven el condigno consuelo y la cristiana resignación para usted y los suyos.
En Argentina lamentablemente, en cada época y en cada generación siempre hubo una división, un enfrentamiento que ahora se le llama una grieta. Será algo genético? Evidentemente las experiencias y el dolor vivido no nos ha servido para aprender y construir un futuro mejor. Cordialmente CLAUDIO KUSSMAN
Escribe Magdalena Suárez Mason.
Superar la grieta
Qué pena me da mi país. Qué pena me da que la Justicia no actúe cómo debe, una vez más. Qué pena escuchar críticas a la inacción de la policía, cuando sí lo hacen, luego los mismos que critican su no accionar los llaman represores. Qué pena no ponernos de acuerdo. Qué pena no sanear la grieta que tanto nos duele a todos. Y qué sensación rara me da ver en las bancas de kirchneristas el cartel con la leyenda “Navidad sin presos políticos”. Qué raro ver cómo se discuten si las preventivas están bien o no ya que mi papá, capitán de navío (R) Carlos G. Suarez Mason lleva ya más de once años de prisión preventiva, cuando la ley establece un máximo de dos años. Es decir que hace 11 años que no paso Navidad con mi papá. Además, acaba de ser condenado a cadena perpetua, después de 11 años de preventiva, en un juicio que en cinco años no pudo demostrar nada de lo cual se lo acusa. Simplemente se lo condenó por portación de apellido. Los jueces no tuvieron la valentía de aplicar otra condena simplemente porque mi papá se llama Carlos G. Suarez Mason. Una vez más me da pena y vergüenza esta injusticia que tiene la Argentina, mi pais. Quizás, como me dijo una amiga, esta sociedad no está preparada para sanear la grieta.
Magdalena Suarez Mason
PrisioneroEnArgentina.com
Diciembre 24, 2017
Tags: Carlos Guillermo Suárez Mason, Magdalena Suárez Mason, Mario SuárezRelated Posts
Réplica de Ana Barreiro a Mario Suarez
Por Ana Barreiro. Buenos Aires, [...]
Respuesta de Mario Suarez a Ana Barreiro
Escribe Mario Suarez. Carta en respuesta a [...]
ANA BARREIRO le contesta a MARIO SUAREZ: EL COMUNICADO DE LOS PRESOS POLITICOS DE ARGENTINA
Por Ana Barreiro. A decir verdad, no pensaba [...]
9 thoughts on “Superar la grieta”
-
- Dominga Puertas
- posted on December 30, 2017
-
- D. Puig
- posted on December 28, 2017
-
- Gustavo Roa
- posted on December 25, 2017
-
- Abel I. Cordoba
- posted on December 26, 2017
-
- Osvaldo Ferretti
- posted on December 24, 2017
-
- Memorioso
- posted on December 24, 2017
-
- Patricio
- posted on December 24, 2017
-
- Jose Chavez
- posted on December 24, 2017
-
- Prisionero En Arg
- posted on December 24, 2017
CommentLA GRIETA NACIÓ EN MAYO DE 1810 CUANDO SE PELEABAN POR LA JUNTA GRANDE Y LA JUNTA CHICA.
Y SEGUIRÁ DURANTE TODA NUESTRA EXISTENCIA.
LOS ARGENTINOS SON IRRECONCILIABLES
La grieta cada día mas grande.
En otro reportaje de ustedes escuyche que a S Mason lo acusan de 500 delitos en 30 dias, Un capo el tipo
Es que la sagacidad de nuestra justicia no tiene límite.
Mi acompañamiento señora Magdalena.
Familiares de los prisioneros a no callarse, nadie los va a defender, los hijos y nietos deben contar la verdad en cada ambito de la sociedad y reded sociales. Se debe seguir argumentando con testigos y fotos de los vejamenes en las prisiones y recalcar que no hay estado de Derecho para todos en este pais.
Hay que seguir recorriendo legislaturas, estudios de abogados y canales de television, transmitiendo esta verdad. Todo el apoyo, muchas fuerzas y mejor 2018!
Señora. comparto plenamente sus expresiones. Son sentimientos difíciles de explicar para quien no tiene esa vivencia. Pero voy a una corta historia que puede ser real, según si se tiene una profunda fe cristiana: “un hombre simple se quejaba ante el Señor diciendole: cuando yo estaba en mis mejores momentos, feliz de la vida, disfrutando de ella, mientras caminaba veía junto a mis huellas, las tuyas, pero cuando los malos momentos, las injusticias irrumpieron en mi vida, solo ví un solo par de esas huellas, me abandonaste en los peores momentos. Entonces díjole el Señor, teneis razón, solo veias un par de huellas, pero eran las mías, era yo que te cargaba en mis hombros junto a tus desventuras y sufrimientos”. Que estas fiestas de encuentro y resurrección, lleven el condigno consuelo y la cristiana resignación para usted y los suyos.
Varios que tenian que estar presos están en el congreso. Todo dicho.
En Argentina lamentablemente, en cada época y en cada generación siempre hubo una división, un enfrentamiento que ahora se le llama una grieta. Será algo genético? Evidentemente las experiencias y el dolor vivido no nos ha servido para aprender y construir un futuro mejor. Cordialmente CLAUDIO KUSSMAN