Cuando se habla de los asesinos seriales más conocidos de Australia, pocos nombres aparecen con tanta frecuencia como Ivan Milat, responsable de los llamados “Backpacker Murders”, una serie de asesinatos que conmocionó a Australia y tuvo repercusión internacional. Milat fue condenado por el asesinato de siete jóvenes entre 1989 y 1992.
Su caso comenzó a descubrirse en 1992, cuando fueron encontrados los cuerpos de dos jóvenes excursionistas en Belanglo State Forest, una zona boscosa ubicada al suroeste de Sídney, en Nueva Gales del Sur. Posteriormente aparecieron otros cadáveres en el mismo sector. En total, siete jóvenes fueron identificados como víctimas: cinco eran extranjeros y dos australianos.
Las víctimas tenían entre 19 y 22 años. Entre ellas estaban los británicos Caroline Clarke y Joanne Walters, los alemanes Simone Schmidl, Gabor Neugebauer y Anja Habschied, y los australianos Deborah Everist y James Gibson. Sus desapariciones habían ocurrido en diferentes momentos, pero la aparición de sus cuerpos en la misma zona llevó a los investigadores a buscar un vínculo común.
El superviviente que cambió la investigación
Una pieza fundamental de la investigación fue Paul Onions, un joven británico que había sido atacado en enero de 1990.
Onions había aceptado viajar con un hombre que le ofreció transporte. Durante el trayecto comenzó a sospechar que algo no estaba bien. Cuando el conductor se detuvo y regresó hacia el vehículo con un arma, Onions escapó y consiguió pedir ayuda. Posteriormente proporcionó una descripción del atacante.
Años después, cuando la policía investigaba los asesinatos de Belanglo, Onions reconoció a Milat entre fotografías que le mostraron los investigadores. Su testimonio resultó decisivo para conectar a Milat con los asesinatos.
La evidencia contra Milat
La policía comenzó a registrar la vivienda de Milat y encontró numerosos objetos relacionados con los mochileros asesinados. Entre ellos había pertenencias que habían desaparecido junto con las víctimas. La cantidad y variedad de objetos encontrados ayudó a construir el caso de la fiscalía.
Los investigadores también descubrieron que Milat tenía experiencia con armas, conocía zonas rurales y frecuentaba áreas boscosas. La investigación oficial describió posteriormente una combinación de evidencias físicas y testimoniales que relacionaban al acusado con los crímenes.
Milat fue arrestado en mayo de 1994 y acusado de los siete asesinatos. Durante todo el proceso sostuvo su inocencia.
El juicio
El juicio comenzó en 1996 y se convirtió en uno de los procesos criminales más importantes de Australia. La fiscalía presentó una extensa cantidad de pruebas y testimonios.
El 27 de julio de 1996, Milat fue declarado culpable de siete asesinatos y condenado a cadena perpetua por cada uno de ellos. También recibió una condena adicional por el delito relacionado con la privación de libertad de Onions.
Milat apeló sus condenas, pero la justicia australiana rechazó posteriormente sus recursos. En 2004, el Tribunal Superior de Australia rechazó una solicitud para recurrir sus siete condenas por asesinato.
¿Tuvo otras víctimas?
Esta es una de las grandes incógnitas del caso.
Aunque Milat fue condenado por siete asesinatos, investigadores y periodistas sospecharon durante años que podía haber estado relacionado con otras desapariciones y homicidios no resueltos.
En 2026, una investigación parlamentaria de Nueva Gales del Sur informó que la policía había revisado 11 casos de homicidios y personas desaparecidas por posibles vínculos con Milat, además de otras investigaciones consideradas durante los años anteriores. Sin embargo, estas investigaciones no significan que Milat haya sido judicialmente declarado responsable de esos casos.
La propia policía de Nueva Gales del Sur también lo incluyó como persona de interés en la desaparición de Deborah Balken y Gillian Jamieson, dos jóvenes desaparecidas en 1980 cuyo destino continúa sin resolverse.
El final
Ivan Milat permaneció encarcelado hasta su muerte. Murió el 27 de octubre de 2019, a los 74 años, después de padecer cáncer. Nunca realizó una confesión definitiva que aclarara si estuvo involucrado en otros asesinatos.
Su muerte dejó sin respuesta algunas de las preguntas que habían acompañado al caso durante décadas.
Los asesinatos de Belanglo tuvieron además un impacto enorme sobre la imagen internacional de Australia. La idea de que jóvenes viajeros pudieran desaparecer mientras recorrían el país produjo temor entre mochileros y viajeros extranjeros.
Hoy, Ivan Milat continúa siendo uno de los criminales más notorios de la historia australiana, pero su caso también representa una advertencia sobre la diferencia entre lo que fue demostrado ante un tribunal y aquello que solamente permanece como sospecha. Siete asesinatos fueron probados judicialmente. La posibilidad de otras víctimas, aunque investigada nuevamente, continúa siendo una cuestión abierta.
El asesino serial más famoso de Australia
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Cuando se habla de los asesinos seriales más conocidos de Australia, pocos nombres aparecen con tanta frecuencia como Ivan Milat, responsable de los llamados “Backpacker Murders”, una serie de asesinatos que conmocionó a Australia y tuvo repercusión internacional. Milat fue condenado por el asesinato de siete jóvenes entre 1989 y 1992.
Su caso comenzó a descubrirse en 1992, cuando fueron encontrados los cuerpos de dos jóvenes excursionistas en Belanglo State Forest, una zona boscosa ubicada al suroeste de Sídney, en Nueva Gales del Sur. Posteriormente aparecieron otros cadáveres en el mismo sector. En total, siete jóvenes fueron identificados como víctimas: cinco eran extranjeros y dos australianos.
Las víctimas tenían entre 19 y 22 años. Entre ellas estaban los británicos Caroline Clarke y Joanne Walters, los alemanes Simone Schmidl, Gabor Neugebauer y Anja Habschied, y los australianos Deborah Everist y James Gibson. Sus desapariciones habían ocurrido en diferentes momentos, pero la aparición de sus cuerpos en la misma zona llevó a los investigadores a buscar un vínculo común.
El superviviente que cambió la investigación
Una pieza fundamental de la investigación fue Paul Onions, un joven británico que había sido atacado en enero de 1990.
Onions había aceptado viajar con un hombre que le ofreció transporte. Durante el trayecto comenzó a sospechar que algo no estaba bien. Cuando el conductor se detuvo y regresó hacia el vehículo con un arma, Onions escapó y consiguió pedir ayuda. Posteriormente proporcionó una descripción del atacante.
Años después, cuando la policía investigaba los asesinatos de Belanglo, Onions reconoció a Milat entre fotografías que le mostraron los investigadores. Su testimonio resultó decisivo para conectar a Milat con los asesinatos.
La evidencia contra Milat
Los investigadores también descubrieron que Milat tenía experiencia con armas, conocía zonas rurales y frecuentaba áreas boscosas. La investigación oficial describió posteriormente una combinación de evidencias físicas y testimoniales que relacionaban al acusado con los crímenes.
Milat fue arrestado en mayo de 1994 y acusado de los siete asesinatos. Durante todo el proceso sostuvo su inocencia.
El juicio
El juicio comenzó en 1996 y se convirtió en uno de los procesos criminales más importantes de Australia. La fiscalía presentó una extensa cantidad de pruebas y testimonios.
El 27 de julio de 1996, Milat fue declarado culpable de siete asesinatos y condenado a cadena perpetua por cada uno de ellos. También recibió una condena adicional por el delito relacionado con la privación de libertad de Onions.
Milat apeló sus condenas, pero la justicia australiana rechazó posteriormente sus recursos. En 2004, el Tribunal Superior de Australia rechazó una solicitud para recurrir sus siete condenas por asesinato.
¿Tuvo otras víctimas?
Esta es una de las grandes incógnitas del caso.
Aunque Milat fue condenado por siete asesinatos, investigadores y periodistas sospecharon durante años que podía haber estado relacionado con otras desapariciones y homicidios no resueltos.
En 2026, una investigación parlamentaria de Nueva Gales del Sur informó que la policía había revisado 11 casos de homicidios y personas desaparecidas por posibles vínculos con Milat, además de otras investigaciones consideradas durante los años anteriores. Sin embargo, estas investigaciones no significan que Milat haya sido judicialmente declarado responsable de esos casos.
La propia policía de Nueva Gales del Sur también lo incluyó como persona de interés en la desaparición de Deborah Balken y Gillian Jamieson, dos jóvenes desaparecidas en 1980 cuyo destino continúa sin resolverse.
El final
Ivan Milat permaneció encarcelado hasta su muerte. Murió el 27 de octubre de 2019, a los 74 años, después de padecer cáncer. Nunca realizó una confesión definitiva que aclarara si estuvo involucrado en otros asesinatos.
Su muerte dejó sin respuesta algunas de las preguntas que habían acompañado al caso durante décadas.
Los asesinatos de Belanglo tuvieron además un impacto enorme sobre la imagen internacional de Australia. La idea de que jóvenes viajeros pudieran desaparecer mientras recorrían el país produjo temor entre mochileros y viajeros extranjeros.
Hoy, Ivan Milat continúa siendo uno de los criminales más notorios de la historia australiana, pero su caso también representa una advertencia sobre la diferencia entre lo que fue demostrado ante un tribunal y aquello que solamente permanece como sospecha. Siete asesinatos fueron probados judicialmente. La posibilidad de otras víctimas, aunque investigada nuevamente, continúa siendo una cuestión abierta.