Ayer lunes falleció el papa Francisco, a los 88 años de edad. El primer sumo pontífice de la Iglesia católica de origen latinoamericano ha dejado un gran legado después de doce años de mandato en el Vaticano, pero su muerte trae consigo una incógnita.
Ahora se abre el proceso sucesorio para decidir quien será el 267º papa, que debe ser elegido por los cardenales de todo el mundo menores de 80 años. Su definición alimenta la duda sobre la senda que tomará el nuevo líder: si continuará el proceso aperturista impulsado por Francisco o recorrerá una ruta más conservadora.
Entre los probables candidatos para heredar el anillo del pescador, símbolo de los legatarios del apóstol San Pedro, se encuentran nombres de cardenales provenientes de todo el orbe, con diferentes perfiles. Estos son los principales.
Turkson
El cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, conocido como Peter Turkson, es el primer candidato. Su nombre ya sonó en el cónclave de 2013, que finalmente aprobó la elección de Francisco. Podría convertirse en el primer papa negro en la historia.
Exobispo de Cape Coast, nacido en Ghana, fue el primer cardenal procedente de este país. Fue destinado por Francisco como enviado de paz a Sudán del Sur. Es el principal representante del catolicismo africano, defensor de la justicia social y el desarrollo sostenible y con sensibilidad hacia temas relacionados con la ecología, la pobreza y los derechos humanos.
Un posible pontificado con Turkson al frente estaría probablemente más enfocado a la doctrina social de la Iglesia y se contemplaría como continuista de su antecesor. Sin embargo, su edad, 76 años, podría ser el mayor obstáculo para su elección.
El exarzobispo de Manila, Luis Antonio Tagle, de 67 años, es otro de los favoritos en las apuestas. Podría convertirse en el primer papa de procedencia asiática, en un momento en el que el catolicismo experimenta un gran empuje en la región.
Tagle
Fuertemente contrario al aborto, mantiene posturas bastante progresistas en otros campos, criticando el duro trato que se dispensa a las parejas homosexuales y divorciadas, pero defendiendo la justicia social.
Cercano a Francisco, actualmente es prefecto del Dicasterio para la Evangelización y se le reconoce un gran carisma y cercanía a los fieles.
Pietro Parolin es el actual secretario de Estado del Vaticano, una figura considerada moderada y que ha sido durante estos años de la máxima confianza de Francisco.
Su posible elección podría ser también una ruta continuista, si bien no es tan afín al ala progresista, como pareció ser el anterior sumo pontífice.
Con experiencia en la diplomacia vaticana, ha jugado un rol importante en las relaciones con países como China o Venezuela, mientras que su edad no es tan elevada como para ser considerada un fuerte obstáculo.
ErdoParolin
El arzobispo Peter Erdö es considerado miembro del bloque conservador del Colegio cardenalicio, y uno de los que más votos podría aglutinar en ese espectro.
Si fuese elegido, sería el segundo papa proveniente del antiguo bloque soviético, después del carismático Juan Pablo II. Se ha pronunciado en contra de que divorciados o casados en segundas nupcias reciban la comunión.
José Tolentino, originario del archipiélago portugués de Madeira, exarzobispo de Suava, actualmente es cardenal diácono de los Santos Domingo y Sixto, y prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación.
Es uno de los nombres más jóvenes, ya que tiene 59 años. Es teólogo y profesor universitario y también se le considera como uno de los representantes más originales de la literatura portuguesa moderna, así como un eminente intelectual católico.
TolentinoOuellet
El cardenal Matteo Zuppi, arzobispo de Bolonia desde 2015 y presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, también podría convertirse en un sucesor continuista de la obra reformista de Francisco.
Durante los últimos años ha destacado por sus labores de paz. Así, ha mediado en conflictos internacionales como el de Ucrania, por lo que fue nombrado enviado especial del Vaticano y realizó una visita a Moscú.
Su estilo sencillo, que recuerda al de Francisco, se vierte fundamentalmente en los problemas sociales. Además, su origen italiano podría ser un atributo adicional, teniendo en cuenta que Roma no tiene en papa de esta nacionalidad desde 1978.
Mario Grech, actual secretario general del Sínodo de los Obispos, es otro de los nombres que suenan en esta carrera. Nacido en la isla mediterránea de Malta, ha tomado relevancia en los últimos tiempos por defender la importancia de escuchar a las comunidades de base y la participación activa en las tomas de decisiones en el seno de la Iglesia.
GrechZuppi
Esta visión más abierta es bien recibida por los ámbitos más progresistas, como en su mano tendida al trato con parejas del mismo sexo y divorciadas, pese a que se considera tradicionalista.
Robert Sarah es la segunda carta en juego para hacer realidad la posibilidad de tener por primera vez un papa negro. Nacido en Guinea Francesa, antes de la independencia de lo que hoy es la República de Guinea, fue obispo de Gozo entre 2015 y 2019.
Su carrera en el Vaticano comenzó en la época de Juan Pablo II (1978-2005) y se le considera uno de los candidatos más cercanos al ala conservadora. Se ha pronunciado contra el fundamentalismo islámico y contra la ‘ideología de género’, al tiempo que se ha mostrado crítico con algunas de las reformas promovidas por Francisco.
Como sucede con otros candidatos, su avanzada edad puede ser un obstáculo, a no ser que se opte por un papado de transición.
Raymond Leo Burke es otra de las voces conservadoras de la Iglesia católica y uno de los principales críticos de las reformas introducidas por Francisco en los últimos años, sobre todo relacionados con la familia y la moralidad sexual.
Su elección significaría un giro casi de 180 grados con respecto a las posturas defendidas por el sumo pontífice que ha fallecido hoy. Opuesto a la comunión de divorciados casados en segundas nupcias, apuesta por una iglesia aún más tradicional.
SarahBurke
Podría convertirse en el primer papa originario de EE.UU.
Otra opción conservadora sería la de Marc Ouellet, exprefecto del Dicasterio para los Obispos, nacido en Canadá y de 80 años. Si su edad juega en contra de sus opciones, su experiencia y su conocimiento de la estructura eclesiástica son un punto a favor, por lo que no lo descartan de inicio.
Fue prefecto del Dicasterio para los Obispos y ha tenido un importante papel en la selección de los obispos durante el último pontificado.
La terna de candidatos africanos la completa el cardenal Fridolin Ambongo, también uno de los candidatos más jóvenes, con 65 años.
Oriundo de República Democrática del Congo es conocido por su batalla a favor de los derechos humanos y por la justicia social en su país. Su candidatura podría ser una apuesta por el reconocimiento del continente en el que el catolicismo está creciendo más rápidamente en los últimos tiempos.
Si el Papa Francisco dimite o su salud empeora, se convocará un cónclave papal, en el que los cardenales elegibles votarán por el próximo Papa.
Estos son algunos de los principales candidatos que podrían suceder al Papa Francisco y dar forma al futuro de la Iglesia.
Cardenal Pietro Parolin: el poder diplomático del Vaticano
Como secretario de Estado del Vaticano desde 2013, el cardenal Pietro Parolin es el funcionario de mayor rango en la carrera. El italiano de 70 años ha sido una figura clave en los esfuerzos diplomáticos de la Iglesia y es visto como un líder moderado. Ha evitado las fuertes inclinaciones políticas y, en cambio, se centra en las iniciativas de paz global. La experiencia de Parolin en la navegación de situaciones geopolíticas complejas lo convierte en un fuerte contendiente para el papado.
Cardenal Peter Erdö – La voz conservadora
El cardenal Peter Erdö, de 72 años, de Hungría, es una figura más tradicional dentro de la Iglesia. Anteriormente se ha opuesto a permitir que los católicos divorciados o vueltos a casar reciban la Sagrada Comunión y ha adoptado una postura firme sobre la inmigración, comparando las políticas de refugiados con la trata de personas. El enfoque conservador de Erdö puede resultar atractivo para aquellos dentro del Vaticano que desean ver un retorno a las enseñanzas más estrictas de la Iglesia.
Cardenal Luis Antonio Tagle: el candidato reformista
El cardenal Luis Antonio Tagle, de 67 años y oriundo de Filipinas, es una voz progresista dentro de la Iglesia y ha sido considerado durante mucho tiempo como un posible sucesor del papa Francisco. Tagle ha defendido abiertamente una mayor inclusión, en particular para las personas LGBTQ y los católicos divorciados. Si es elegido, sería el primer papa asiático de la historia, lo que indicaría un cambio importante en el liderazgo y las prioridades de la Iglesia.
Cardenal Matteo Zuppi: el aliado cercano del papa
Matteo Zuppi, de 69 años, es uno de los favoritos entre quienes desean una continuación de las políticas del papa Francisco. Zuppi es presidente de la Conferencia Episcopal de Italia desde 2022 y ha asumido importantes misiones diplomáticas, incluidas las gestiones para mediar en el conflicto de Ucrania. La experiencia de Zuppi en las negociaciones de paz y su apoyo a la inclusión LGBTQ sugieren que continuaría la agenda progresista del Papa Francisco.
Cardenal Raymond Leo Burke: el retador tradicionalista
Considerado como uno de los tradicionalistas más francos, el cardenal Raymond Leo Burke, de 76 años, ha criticado las posiciones más liberales del Papa Francisco. Burke se ha opuesto abiertamente a las reformas sobre los derechos LGBTQ, la anticoncepción y los matrimonios civiles, insistiendo en defender las estrictas doctrinas católicas. También ha declarado que los políticos católicos que apoyan el derecho al aborto no deberían recibir la Eucaristía. Su elección marcaría el regreso a un liderazgo vaticano más rígido y conservador.
¿Qué viene después?
Si el Papa Francisco dimite o su salud se deteriora aún más, el Colegio de Cardenales se reunirá en un cónclave papal para elegir al próximo Papa. Con candidatos fuertes que representan tanto a facciones progresistas como conservadoras, el próximo líder de la Iglesia Católica desempeñará un papel crucial en la definición de su rumbo futuro. Hasta entonces, el mundo observa de cerca, ya que la salud del Papa Francisco sigue siendo una preocupación importante.
Los posibles sucesores de Francisco
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Ahora se abre el proceso sucesorio para decidir quien será el 267º papa, que debe ser elegido por los cardenales de todo el mundo menores de 80 años. Su definición alimenta la duda sobre la senda que tomará el nuevo líder: si continuará el proceso aperturista impulsado por Francisco o recorrerá una ruta más conservadora.
Entre los probables candidatos para heredar el anillo del pescador, símbolo de los legatarios del apóstol San Pedro, se encuentran nombres de cardenales provenientes de todo el orbe, con diferentes perfiles. Estos son los principales.
El cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, conocido como Peter Turkson, es el primer candidato. Su nombre ya sonó en el cónclave de 2013, que finalmente aprobó la elección de Francisco. Podría convertirse en el primer papa negro en la historia.
Exobispo de Cape Coast, nacido en Ghana, fue el primer cardenal procedente de este país. Fue destinado por Francisco como enviado de paz a Sudán del Sur. Es el principal representante del catolicismo africano, defensor de la justicia social y el desarrollo sostenible y con sensibilidad hacia temas relacionados con la ecología, la pobreza y los derechos humanos.
Un posible pontificado con Turkson al frente estaría probablemente más enfocado a la doctrina social de la Iglesia y se contemplaría como continuista de su antecesor. Sin embargo, su edad, 76 años, podría ser el mayor obstáculo para su elección.
El exarzobispo de Manila, Luis Antonio Tagle, de 67 años, es otro de los favoritos en las apuestas. Podría convertirse en el primer papa de procedencia asiática, en un momento en el que el catolicismo experimenta un gran empuje en la región.
Fuertemente contrario al aborto, mantiene posturas bastante progresistas en otros campos, criticando el duro trato que se dispensa a las parejas homosexuales y divorciadas, pero defendiendo la justicia social.
Cercano a Francisco, actualmente es prefecto del Dicasterio para la Evangelización y se le reconoce un gran carisma y cercanía a los fieles.
Pietro Parolin es el actual secretario de Estado del Vaticano, una figura considerada moderada y que ha sido durante estos años de la máxima confianza de Francisco.
Su posible elección podría ser también una ruta continuista, si bien no es tan afín al ala progresista, como pareció ser el anterior sumo pontífice.
Con experiencia en la diplomacia vaticana, ha jugado un rol importante en las relaciones con países como China o Venezuela, mientras que su edad no es tan elevada como para ser considerada un fuerte obstáculo.
El arzobispo Peter Erdö es considerado miembro del bloque conservador del Colegio cardenalicio, y uno de los que más votos podría aglutinar en ese espectro.
Si fuese elegido, sería el segundo papa proveniente del antiguo bloque soviético, después del carismático Juan Pablo II. Se ha pronunciado en contra de que divorciados o casados en segundas nupcias reciban la comunión.
José Tolentino, originario del archipiélago portugués de Madeira, exarzobispo de Suava, actualmente es cardenal diácono de los Santos Domingo y Sixto, y prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación.
Es uno de los nombres más jóvenes, ya que tiene 59 años. Es teólogo y profesor universitario y también se le considera como uno de los representantes más originales de la literatura portuguesa moderna, así como un eminente intelectual católico.
El cardenal Matteo Zuppi, arzobispo de Bolonia desde 2015 y presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, también podría convertirse en un sucesor continuista de la obra reformista de Francisco.
Durante los últimos años ha destacado por sus labores de paz. Así, ha mediado en conflictos internacionales como el de Ucrania, por lo que fue nombrado enviado especial del Vaticano y realizó una visita a Moscú.
Su estilo sencillo, que recuerda al de Francisco, se vierte fundamentalmente en los problemas sociales. Además, su origen italiano podría ser un atributo adicional, teniendo en cuenta que Roma no tiene en papa de esta nacionalidad desde 1978.
Mario Grech, actual secretario general del Sínodo de los Obispos, es otro de los nombres que suenan en esta carrera. Nacido en la isla mediterránea de Malta, ha tomado relevancia en los últimos tiempos por defender la importancia de escuchar a las comunidades de base y la participación activa en las tomas de decisiones en el seno de la Iglesia.
Esta visión más abierta es bien recibida por los ámbitos más progresistas, como en su mano tendida al trato con parejas del mismo sexo y divorciadas, pese a que se considera tradicionalista.
Robert Sarah es la segunda carta en juego para hacer realidad la posibilidad de tener por primera vez un papa negro. Nacido en Guinea Francesa, antes de la independencia de lo que hoy es la República de Guinea, fue obispo de Gozo entre 2015 y 2019.
Su carrera en el Vaticano comenzó en la época de Juan Pablo II (1978-2005) y se le considera uno de los candidatos más cercanos al ala conservadora. Se ha pronunciado contra el fundamentalismo islámico y contra la ‘ideología de género’, al tiempo que se ha mostrado crítico con algunas de las reformas promovidas por Francisco.
Como sucede con otros candidatos, su avanzada edad puede ser un obstáculo, a no ser que se opte por un papado de transición.
Raymond Leo Burke es otra de las voces conservadoras de la Iglesia católica y uno de los principales críticos de las reformas introducidas por Francisco en los últimos años, sobre todo relacionados con la familia y la moralidad sexual.
Su elección significaría un giro casi de 180 grados con respecto a las posturas defendidas por el sumo pontífice que ha fallecido hoy. Opuesto a la comunión de divorciados casados en segundas nupcias, apuesta por una iglesia aún más tradicional.
Podría convertirse en el primer papa originario de EE.UU.
Otra opción conservadora sería la de Marc Ouellet, exprefecto del Dicasterio para los Obispos, nacido en Canadá y de 80 años. Si su edad juega en contra de sus opciones, su experiencia y su conocimiento de la estructura eclesiástica son un punto a favor, por lo que no lo descartan de inicio.
Fue prefecto del Dicasterio para los Obispos y ha tenido un importante papel en la selección de los obispos durante el último pontificado.
La terna de candidatos africanos la completa el cardenal Fridolin Ambongo, también uno de los candidatos más jóvenes, con 65 años.
Oriundo de República Democrática del Congo es conocido por su batalla a favor de los derechos humanos y por la justicia social en su país. Su candidatura podría ser una apuesta por el reconocimiento del continente en el que el catolicismo está creciendo más rápidamente en los últimos tiempos.
PrisioneroEnArgentina.com
Abril 22, 2025
El papado
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Estos son algunos de los principales candidatos que podrían suceder al Papa Francisco y dar forma al futuro de la Iglesia.
Cardenal Pietro Parolin: el poder diplomático del Vaticano
Cardenal Peter Erdö – La voz conservadora
Cardenal Luis Antonio Tagle: el candidato reformista
Cardenal Matteo Zuppi: el aliado cercano del papa
Cardenal Raymond Leo Burke: el retador tradicionalista
¿Qué viene después?
Si el Papa Francisco dimite o su salud se deteriora aún más, el Colegio de Cardenales se reunirá en un cónclave papal para elegir al próximo Papa. Con candidatos fuertes que representan tanto a facciones progresistas como conservadoras, el próximo líder de la Iglesia Católica desempeñará un papel crucial en la definición de su rumbo futuro. Hasta entonces, el mundo observa de cerca, ya que la salud del Papa Francisco sigue siendo una preocupación importante.
PrisioneroEnArgentina.com
Febrero 28, 2025