Pinamar es conocida en Argentina por sus playas, sus bosques, sus casas de veraneo y el movimiento turístico que cada verano convierte a la ciudad en uno de los centros más importantes de la costa atlántica. Sin embargo, también quedó asociada a uno de los crímenes más conmocionantes de la historia argentina: el asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas, ocurrido el 25 de enero de 1997.
Cabezas trabajaba para la revista Noticias y se encontraba en Pinamar cubriendo la temporada de verano. Su trabajo periodístico lo había llevado a fotografiar a algunas de las figuras más poderosas de la Argentina de aquella época. Entre ellas estaba Alfredo Yabrán, un empresario que mantenía una enorme influencia económica y política y que procuraba mantener su rostro alejado de las cámaras.
La fotografía de Yabrán caminando junto a su esposa en una playa de Pinamar tuvo una enorme repercusión. La publicación de aquella imagen convirtió a Cabezas en una figura central de una investigación periodística que incomodaba a sectores poderosos.
El asesinato
En la madrugada del 25 de enero de 1997, Cabezas salió de una fiesta en Pinamar. Poco después fue secuestrado. Su cuerpo apareció horas más tarde dentro de un automóvil incendiado en una zona cercana a General Madariaga.
El fotógrafo había sido esposado y recibió dos disparos en la cabeza. El automóvil fue incendiado y el cadáver quedó prácticamente carbonizado. La brutalidad del crimen provocó una conmoción inmediata y transformó el caso en uno de los principales acontecimientos policiales y políticos de la década.
La investigación reveló rápidamente que no se trataba de un delito común. La Justicia estableció responsabilidades de policías bonaerenses y de integrantes de la banda conocida como Los Horneros.
Gustavo Prellezo fue identificado como el autor material de los disparos. Gregorio Ríos, jefe de seguridad de Yabrán, fue condenado como instigador del homicidio. También fueron condenados varios integrantes de Los Horneros y policías vinculados al operativo.
¿Por qué mataron a Cabezas?
Una de las principales conclusiones judiciales fue que el asesinato estuvo relacionado con el trabajo profesional del fotógrafo.
Cabezas había conseguido algo que Yabrán había intentado evitar durante años: una imagen pública de su rostro. En una época en la que el empresario tenía enormes conexiones políticas y económicas, la fotografía adquirió un valor extraordinario.
La investigación y posteriormente los tribunales consideraron que el crimen había sido organizado para silenciar al fotógrafo. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos también registró que las autoridades argentinas informaron sobre las condenas dictadas por la Justicia y sobre los elementos que vinculaban el homicidio con la actividad profesional de Cabezas.
Un crimen que llegó hasta el poder
El caso Cabezas no quedó limitado al ámbito policial. Se convirtió en un escándalo nacional porque la investigación reveló conexiones entre delincuentes, policías, empresarios y sectores del poder.
La investigación estuvo además atravesada por fuertes conflictos políticos y acusaciones de corrupción policial. El Centro de Estudios Legales y Sociales señaló posteriormente que el expediente había sufrido presiones y maniobras vinculadas a sectores políticos y policiales.
El caso también tuvo una consecuencia política y social extraordinaria: durante años, el nombre de José Luis Cabezas se convirtió en un símbolo de la libertad de prensa y de la lucha contra la impunidad.
Alfredo Yabrán
Yabrán nunca llegó a ser condenado por el asesinato. Sin embargo, la Justicia lo consideró vinculado intelectualmente con el crimen a través de la cadena de responsabilidades establecida en la investigación.
En mayo de 1998, cuando la Justicia había ordenado su captura, Yabrán se suicidó en una estancia de Entre Ríos. Su muerte agregó todavía más interrogantes a una investigación que ya había adquirido dimensiones nacionales.
Pinamar después de Cabezas
El asesinato de Cabezas quedó profundamente asociado a Pinamar. Cada aniversario del crimen vuelve a colocar a la ciudad en el centro de la memoria periodística argentina.
Pero es importante distinguir este caso de la existencia de un supuesto “asesino serial de Pinamar”. No hay evidencia sólida de que haya existido en la ciudad un criminal serial identificado como tal. Incluso otros homicidios ocurridos allí —como el asesinato de la psicóloga María Marta Landívar en 2012— constituyeron investigaciones diferentes y no demostraron la existencia de un asesino serial.
El caso Cabezas permanece, en cambio, perfectamente documentado: un fotógrafo que cumplía con su trabajo, una investigación que apuntaba hacia sectores poderosos y un asesinato que terminó convirtiéndose en uno de los mayores símbolos de la lucha argentina por la libertad de prensa.
Su nombre quedó asociado para siempre a una frase que se transformó en consigna nacional: “No se olviden de Cabezas”.
PrisioneroEnArgentina.com
Set 16, 2026
6 thoughts on “Cuando un asesinato estremeció a toda la Argentina”
I just got paid $8.4k working off my laptop this month!** And if you think that’s cool, my divorced friend has twin toddlers and made over $2700-$4700+Dollar per week .details on this website**Want the secret?** Copy this Website and choose HOME TECH OR MEDIA……..
I am making a good salary from home $4580-$5240/week , which is amazing under a year ago I was jobless in a horrible economy. I thank God every day I was blessed with these instructions and now its my duty to pay it forward and share it with Everyone,
Cabezas estaba en una fiesta en la casa del empresario del correo que competía con Yabrán. ANDREANI. Además la foto, lo dijo Chiche Gelblung que de esto sabía bastante “esa foto estaba pactada” no perjudicaba en nada a Yabrán. Tampoco se citó al juicio al compañero de Cabezas, Gabriel Michi, que podría haber sabido algo. Además no son Horneros, son HORNENSES. Pero cerraron el círculo con tres policías y unos albañiles.
♣
Pinamar es conocida en Argentina por sus playas, sus bosques, sus casas de veraneo y el movimiento turístico que cada verano convierte a la ciudad en uno de los centros más importantes de la costa atlántica. Sin embargo, también quedó asociada a uno de los crímenes más conmocionantes de la historia argentina: el asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas, ocurrido el 25 de enero de 1997.
Cabezas trabajaba para la revista Noticias y se encontraba en Pinamar cubriendo la temporada de verano. Su trabajo periodístico lo había llevado a fotografiar a algunas de las figuras más poderosas de la Argentina de aquella época. Entre ellas estaba Alfredo Yabrán, un empresario que mantenía una enorme influencia económica y política y que procuraba mantener su rostro alejado de las cámaras.
La fotografía de Yabrán caminando junto a su esposa en una playa de Pinamar tuvo una enorme repercusión. La publicación de aquella imagen convirtió a Cabezas en una figura central de una investigación periodística que incomodaba a sectores poderosos.
El asesinato
En la madrugada del 25 de enero de 1997, Cabezas salió de una fiesta en Pinamar. Poco después fue secuestrado. Su cuerpo apareció horas más tarde dentro de un automóvil incendiado en una zona cercana a General Madariaga.
El fotógrafo había sido esposado y recibió dos disparos en la cabeza. El automóvil fue incendiado y el cadáver quedó prácticamente carbonizado. La brutalidad del crimen provocó una conmoción inmediata y transformó el caso en uno de los principales acontecimientos policiales y políticos de la década.
La investigación reveló rápidamente que no se trataba de un delito común. La Justicia estableció responsabilidades de policías bonaerenses y de integrantes de la banda conocida como Los Horneros.
Gustavo Prellezo fue identificado como el autor material de los disparos. Gregorio Ríos, jefe de seguridad de Yabrán, fue condenado como instigador del homicidio. También fueron condenados varios integrantes de Los Horneros y policías vinculados al operativo.
¿Por qué mataron a Cabezas?
Una de las principales conclusiones judiciales fue que el asesinato estuvo relacionado con el trabajo profesional del fotógrafo.
Cabezas había conseguido algo que Yabrán había intentado evitar durante años: una imagen pública de su rostro. En una época en la que el empresario tenía enormes conexiones políticas y económicas, la fotografía adquirió un valor extraordinario.
La investigación y posteriormente los tribunales consideraron que el crimen había sido organizado para silenciar al fotógrafo. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos también registró que las autoridades argentinas informaron sobre las condenas dictadas por la Justicia y sobre los elementos que vinculaban el homicidio con la actividad profesional de Cabezas.
El caso Cabezas no quedó limitado al ámbito policial. Se convirtió en un escándalo nacional porque la investigación reveló conexiones entre delincuentes, policías, empresarios y sectores del poder.
La investigación estuvo además atravesada por fuertes conflictos políticos y acusaciones de corrupción policial. El Centro de Estudios Legales y Sociales señaló posteriormente que el expediente había sufrido presiones y maniobras vinculadas a sectores políticos y policiales.
El caso también tuvo una consecuencia política y social extraordinaria: durante años, el nombre de José Luis Cabezas se convirtió en un símbolo de la libertad de prensa y de la lucha contra la impunidad.
Alfredo Yabrán
Yabrán nunca llegó a ser condenado por el asesinato. Sin embargo, la Justicia lo consideró vinculado intelectualmente con el crimen a través de la cadena de responsabilidades establecida en la investigación.
En mayo de 1998, cuando la Justicia había ordenado su captura, Yabrán se suicidó en una estancia de Entre Ríos. Su muerte agregó todavía más interrogantes a una investigación que ya había adquirido dimensiones nacionales.
Pinamar después de Cabezas
El asesinato de Cabezas quedó profundamente asociado a Pinamar. Cada aniversario del crimen vuelve a colocar a la ciudad en el centro de la memoria periodística argentina.
Pero es importante distinguir este caso de la existencia de un supuesto “asesino serial de Pinamar”. No hay evidencia sólida de que haya existido en la ciudad un criminal serial identificado como tal. Incluso otros homicidios ocurridos allí —como el asesinato de la psicóloga María Marta Landívar en 2012— constituyeron investigaciones diferentes y no demostraron la existencia de un asesino serial.
El caso Cabezas permanece, en cambio, perfectamente documentado: un fotógrafo que cumplía con su trabajo, una investigación que apuntaba hacia sectores poderosos y un asesinato que terminó convirtiéndose en uno de los mayores símbolos de la lucha argentina por la libertad de prensa.
Su nombre quedó asociado para siempre a una frase que se transformó en consigna nacional: “No se olviden de Cabezas”.
6 thoughts on “Cuando un asesinato estremeció a toda la Argentina”
-
- 98winvkugzj
- posted on September 20, 2026
-
- Martina Stroman
- posted on September 18, 2026
-
- Julissa O’Neill
- posted on September 17, 2026
-
- Eliezer Baxter
- posted on September 17, 2026
-
- Patricio
- posted on September 16, 2026
-
- Carlos Sequia
- posted on September 16, 2026
CommentOkay, 98winvkugzj is… interesting. Bit clunky, but sometimes those are the hidden gems, right? See for yourself: 98winvkugzj
I just got paid $8.4k working off my laptop this month!** And if you think that’s cool, my divorced friend has twin toddlers and made over $2700-$4700+Dollar per week .details on this website**Want the secret?** Copy this Website and choose HOME TECH OR MEDIA……..
Here is I started_______ http://Www.Payathome1.com
I am making a good salary from home $4580-$5240/week , which is amazing under a year ago I was jobless in a horrible economy. I thank God every day I was blessed with these instructions and now its my duty to pay it forward and share it with Everyone,
Here is I started_______ https://Www.NetPay1.Com
❤️ Chicas ardientes y cachondas de todo el mundo te esperan; únete aquí ………………..> https://da.gd/girls66
Cabezas estaba en una fiesta en la casa del empresario del correo que competía con Yabrán. ANDREANI. Además la foto, lo dijo Chiche Gelblung que de esto sabía bastante “esa foto estaba pactada” no perjudicaba en nada a Yabrán. Tampoco se citó al juicio al compañero de Cabezas, Gabriel Michi, que podría haber sabido algo. Además no son Horneros, son HORNENSES. Pero cerraron el círculo con tres policías y unos albañiles.
Estaba en Marpla en ese entonces