En la historia criminal de Portugal existe un nombre que se convirtió en leyenda: Diogo Alves, un delincuente del siglo XIX asociado durante generaciones con una supuesta cadena de asesinatos cometidos en el Acueducto de las Águas Livres, en Lisboa.
Durante mucho tiempo se afirmó que Alves había asesinado a unas 70 personas, arrojándolas desde el acueducto después de robarles. La historia lo transformó en uno de los primeros grandes asesinos seriales conocidos de Portugal. Sin embargo, investigaciones históricas recientes han puesto en duda buena parte de esa versión.
Un inmigrante gallego en Lisboa
Diogo Alves nació alrededor de 1810 en Galicia, España, y siendo joven se trasladó a Portugal. Terminó estableciéndose en Lisboa, donde trabajó como criado y posteriormente como cochero.
Durante la década de 1830 comenzó a relacionarse con ambientes delictivos. Su nombre quedó asociado a robos y violencia y, finalmente, a varios asesinatos.
El lugar que convirtió a Alves en una figura legendaria fue el enorme Acueducto de las Águas Livres, una impresionante construcción que atravesaba parte de Lisboa.
En aquella época, algunas zonas del acueducto podían ser utilizadas como paso. Según la tradición, Alves esperaba allí a sus víctimas, especialmente durante la noche. Después de robarlas, supuestamente las empujaba desde gran altura.
Las caídas eran mortales.
El misterio de las 70 víctimas
Durante generaciones, la versión popular sostuvo que Alves había provocado alrededor de 70 muertes.
La historia era aterradora: personas que caminaban por el acueducto desaparecían y posteriormente aparecían muertas tras caer desde las alturas. La leyenda terminó atribuyendo esas muertes a un único criminal.
Sin embargo, una investigación histórica publicada en 2025 por Miguel Carvalho Abrantes cuestionó seriamente esta versión. Según la documentación judicial conservada, Alves nunca fue acusado ni juzgado por los supuestos asesinatos del acueducto.
Esto cambia considerablemente la imagen tradicional del personaje.
Las muertes en el acueducto sí existieron, pero no hay evidencia documental contemporánea suficiente para afirmar que Alves fuera responsable de todas ellas. Algunas fueron consideradas suicidios y otras quedaron sin una explicación definitiva.
Por eso, actualmente resulta más correcto hablar de un criminal condenado por varios asesinatos que posteriormente fue convertido por la cultura popular en un supuesto asesino serial de decenas de personas.
El crimen que terminó con su vida
La condena que llevó a Alves al patíbulo estuvo relacionada con otro episodio.
En 1839 participó en un violento robo en la vivienda del médico Pedro de Andrade. Durante el ataque murieron varios miembros de la familia y posteriormente también fue asesinado un criado.
En total, cinco homicidios quedaron vinculados judicialmente a Alves, por los cuales fue condenado a muerte.
El 19 de febrero de 1841, Diogo Alves fue ejecutado en Lisboa mediante la horca.
Curiosamente, los asesinatos por los que fue ejecutado no fueron los famosos crímenes del acueducto que posteriormente lo hicieron célebre.
Una cabeza convertida en leyenda
La historia de Alves tiene todavía otro elemento extraordinario.
Durante mucho tiempo se creyó que su cabeza había sido conservada después de su ejecución y que actualmente podía observarse en la Facultad de Medicina de la Universidad de Lisboa.
La explicación tradicional decía que científicos de la época querían estudiar su cerebro y su cráneo, influenciados por las teorías de la frenología, que pretendían relacionar determinadas características físicas del cráneo con la personalidad y la conducta criminal.
Sin embargo, investigaciones recientes también han puesto en duda que la cabeza conservada actualmente pertenezca realmente a Alves. La identificación carece de una cadena documental suficientemente sólida y existen problemas cronológicos relacionados con el método de conservación.
El nacimiento de un mito criminal
Lo más interesante del caso de Diogo Alves es precisamente la diferencia entre historia y leyenda.
La imagen popular presenta a un asesino despiadado que habría matado a unas 70 personas en el acueducto y posteriormente habría sido ejecutado.
Los documentos históricos disponibles cuentan una historia diferente: Alves fue un criminal extremadamente peligroso, condenado por cinco asesinatos, pero no existe evidencia judicial que permita atribuirle las decenas de muertes que tradicionalmente se le adjudican.
La leyenda creció después de su muerte y fue alimentada por libros, periódicos, relatos populares, películas y otras representaciones culturales.
En 1911, incluso se estrenó Os Crimes de Diogo Alves, una película que ayudó a consolidar su imagen como monstruo criminal.
¿Fue realmente un asesino serial?
Con los criterios actuales, es complicado responder afirmativamente.
Si se consideran únicamente los homicidios documentados judicialmente, Alves fue responsable de múltiples asesinatos y podría entrar dentro de una definición histórica amplia de asesino serial.
Pero no se puede afirmar responsablemente que asesinó a 70 personas.
Esa cifra pertenece principalmente a la leyenda.
De hecho, una de las conclusiones más fascinantes del caso es que Diogo Alves pudo haber sido un criminal real cuya reputación fue exagerada después de su muerte hasta transformarlo en una especie de personaje mítico.
Un fantasma de la Lisboa del siglo XIX
Hoy, el nombre de Diogo Alves continúa asociado al Acueducto de las Águas Livres. Su historia ha inspirado libros, películas, programas de televisión y relatos de misterio.
Incluso en 2026 su figura volvió a despertar interés debido a Lisbon Noir, una producción portuguesa inspirada en la leyenda del asesino del acueducto.
Pero quizás el verdadero misterio no sea saber si Alves mató a 70 personas.
El verdadero misterio es comprender cómo nació una de las grandes leyendas criminales de Portugal.
Diogo Alves fue sin duda un delincuente y asesino condenado. Lo que sigue sin estar demostrado es que fuera el monstruo responsable de las decenas de muertes que durante generaciones se le atribuyeron.
Y precisamente por esa mezcla de hechos, rumores y ficción, Diogo Alves continúa siendo uno de los personajes más inquietantes de la historia criminal portuguesa.
PrisioneroEnArgentina.com
Octubre 5, 2026
2 thoughts on “Diogo Alves: el legendario asesino del acueducto de Lisboa”
I get paid over 220$ per hour working from home with 2 kids at home. i never thought i’d be able to do it but my best friend earns over 15k$ a month doing this and she convinced me to try. it was all true and has totally changed my life. This is what I do, check it out by .
I just got paid $8.4k working off my laptop this month!** And if you think that’s cool, my divorced friend has twin toddlers and made over $2700-$4700+Dollar per week .details on this website**Want the secret?** Copy this Website and choose HOME TECH OR MEDIA……..
♣
En la historia criminal de Portugal existe un nombre que se convirtió en leyenda: Diogo Alves, un delincuente del siglo XIX asociado durante generaciones con una supuesta cadena de asesinatos cometidos en el Acueducto de las Águas Livres, en Lisboa.
Durante mucho tiempo se afirmó que Alves había asesinado a unas 70 personas, arrojándolas desde el acueducto después de robarles. La historia lo transformó en uno de los primeros grandes asesinos seriales conocidos de Portugal. Sin embargo, investigaciones históricas recientes han puesto en duda buena parte de esa versión.
Un inmigrante gallego en Lisboa
Diogo Alves nació alrededor de 1810 en Galicia, España, y siendo joven se trasladó a Portugal. Terminó estableciéndose en Lisboa, donde trabajó como criado y posteriormente como cochero.
Durante la década de 1830 comenzó a relacionarse con ambientes delictivos. Su nombre quedó asociado a robos y violencia y, finalmente, a varios asesinatos.
El lugar que convirtió a Alves en una figura legendaria fue el enorme Acueducto de las Águas Livres, una
impresionante construcción que atravesaba parte de Lisboa.
En aquella época, algunas zonas del acueducto podían ser utilizadas como paso. Según la tradición, Alves esperaba allí a sus víctimas, especialmente durante la noche. Después de robarlas, supuestamente las empujaba desde gran altura.
Las caídas eran mortales.
El misterio de las 70 víctimas
Durante generaciones, la versión popular sostuvo que Alves había provocado alrededor de 70 muertes.
La historia era aterradora: personas que caminaban por el acueducto desaparecían y posteriormente aparecían muertas tras caer desde las alturas. La leyenda terminó atribuyendo esas muertes a un único criminal.
Sin embargo, una investigación histórica publicada en 2025 por Miguel Carvalho Abrantes cuestionó seriamente esta versión. Según la documentación judicial conservada, Alves nunca fue acusado ni juzgado por los supuestos asesinatos del acueducto.
Esto cambia considerablemente la imagen tradicional del personaje.
Las muertes en el acueducto sí existieron, pero no hay evidencia documental contemporánea suficiente para afirmar que Alves fuera responsable de todas ellas. Algunas fueron consideradas suicidios y otras quedaron sin una explicación definitiva.
Por eso, actualmente resulta más correcto hablar de un criminal condenado por varios asesinatos que posteriormente fue convertido por la cultura popular en un supuesto asesino serial de decenas de personas.
El crimen que terminó con su vida
La condena que llevó a Alves al patíbulo estuvo relacionada con otro episodio.
En 1839 participó en un violento robo en la vivienda del médico Pedro de Andrade. Durante el ataque murieron varios miembros de la familia y posteriormente también fue asesinado un criado.
En total, cinco homicidios quedaron vinculados judicialmente a Alves, por los cuales fue condenado a muerte.
El 19 de febrero de 1841, Diogo Alves fue ejecutado en Lisboa mediante la horca.
Curiosamente, los asesinatos por los que fue ejecutado no fueron los famosos crímenes del acueducto que posteriormente lo hicieron célebre.
Una cabeza convertida en leyenda
La historia de Alves tiene todavía otro elemento extraordinario.
Durante mucho tiempo se creyó que su cabeza había sido conservada después de su ejecución y que actualmente podía observarse en la Facultad de Medicina de la Universidad de Lisboa.
La explicación tradicional decía que científicos de la época querían estudiar su cerebro y su cráneo, influenciados por las teorías de la frenología, que pretendían relacionar determinadas características físicas del cráneo con la personalidad y la conducta criminal.
Sin embargo, investigaciones recientes también han puesto en duda que la cabeza conservada actualmente pertenezca realmente a Alves. La identificación carece de una cadena documental suficientemente sólida y existen problemas cronológicos relacionados con el método de conservación.
El nacimiento de un mito criminal
Lo más interesante del caso de Diogo Alves es precisamente la diferencia entre historia y leyenda.
La imagen popular presenta a un asesino despiadado que habría matado a unas 70 personas en el acueducto y posteriormente habría sido ejecutado.
Los documentos históricos disponibles cuentan una historia diferente: Alves fue un criminal extremadamente peligroso, condenado por cinco asesinatos, pero no existe evidencia judicial que permita atribuirle las decenas de muertes que tradicionalmente se le adjudican.
La leyenda creció después de su muerte y fue alimentada por libros, periódicos, relatos populares, películas y otras representaciones culturales.
En 1911, incluso se estrenó Os Crimes de Diogo Alves, una película que ayudó a consolidar su imagen como monstruo criminal.
¿Fue realmente un asesino serial?
Con los criterios actuales, es complicado responder afirmativamente.
Si se consideran únicamente los homicidios documentados judicialmente, Alves fue responsable de múltiples asesinatos y podría entrar dentro de una definición histórica amplia de asesino serial.
Pero no se puede afirmar responsablemente que asesinó a 70 personas.
Esa cifra pertenece principalmente a la leyenda.
De hecho, una de las conclusiones más fascinantes del caso es que Diogo Alves pudo haber sido un criminal real cuya reputación fue exagerada después de su muerte hasta transformarlo en una especie de personaje mítico.
Un fantasma de la Lisboa del siglo XIX
Hoy, el nombre de Diogo Alves continúa asociado al Acueducto de las Águas Livres. Su historia ha inspirado libros, películas, programas de televisión y relatos de misterio.
Incluso en 2026 su figura volvió a despertar interés debido a Lisbon Noir, una producción portuguesa inspirada en la leyenda del asesino del acueducto.
Pero quizás el verdadero misterio no sea saber si Alves mató a 70 personas.
El verdadero misterio es comprender cómo nació una de las grandes leyendas criminales de Portugal.
Diogo Alves fue sin duda un delincuente y asesino condenado. Lo que sigue sin estar demostrado es que fuera el monstruo responsable de las decenas de muertes que durante generaciones se le atribuyeron.
Y precisamente por esa mezcla de hechos, rumores y ficción, Diogo Alves continúa siendo uno de los personajes más inquietantes de la historia criminal portuguesa.
2 thoughts on “Diogo Alves: el legendario asesino del acueducto de Lisboa”
-
- Romaine Hollins
- posted on October 5, 2026
-
- Faith Waldroup
- posted on October 5, 2026
CommentI get paid over 220$ per hour working from home with 2 kids at home. i never thought i’d be able to do it but my best friend earns over 15k$ a month doing this and she convinced me to try. it was all true and has totally changed my life. This is what I do, check it out by .
Join Now———⊃⫸ https://Www.PayAtHome1.Com/
I just got paid $8.4k working off my laptop this month!** And if you think that’s cool, my divorced friend has twin toddlers and made over $2700-$4700+Dollar per week .details on this website**Want the secret?** Copy this Website and choose HOME TECH OR MEDIA……..
Here is I started_______ http://Www.Payathome1.com