EL DEBER DE MEMORIA CON LOS SERVIDORES DE LA PATRIA: 09 JULIO 1816 – 09 JULIO 2026.

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 Mario Sandoval (1)

Debemos destacar que hace pocas horas fuimos convocados por la celebración del 9 de julio de 1816,  una fecha que no es simplemente un renglón en los libros de historia, sino el punto de inflexión donde la voluntad humana se transformó en destino nacional.

Hay un hilo invisible pero indestructible que une aquel pasado con nuestro presente, y ese hilo se teje con una palabra central: INDEPENDENCIA. Pero la independencia no es un concepto abstracto; es la raíz indispensable que trae como consecuencia directa la libertad. No existe la una sin la otra. Como bien señalaba el filósofo John Locke (1632–1704) en su obra capital Segundo tratado sobre el gobierno civil (1689)1, sostiene que : “La libertad del hombre en sociedad consiste en no estar bajo ningún otro poder legislativo sino el establecido por consentimiento, ni bajo el dominio de voluntad alguna ni restricción de ley ajena, sino la que dicte la propia institución”.

Llegar a Tucumán en 1816 exigió que hombres y mujeres corrientes asumieran el rol de patriotas. No se obtuvo la emancipación con discursos tibios, sino con combate, con sacrificios y con la entrega de la propia vida. Esos patriotas lo arriesgaron todo bajo la premisa de que la dignidad de la Nación valía más que la seguridad individual.

Sin embargo, la historia no se detiene en los manuales escolares; el combate por preservar lo conquistado es cíclico. En la década de los 70, la independencia y la libertad de la patria volvieron a estar en peligro inminente ante agresiones reales y concretas. Surgieron entonces agentes del Estado, servidores públicos que asumieron la responsabilidad institucional de defender a la sociedad, pagando por ello un costo altísimo en sus propias vidas y su porvenir.

Aquí radica la asimetría más cruel y escandalosa de nuestra historia contemporánea. Mientras los héroes de 1816 recibieron el bronce, los altares y el reconocimiento eterno, quienes en los 70 garantizaron la continuidad del orden legal y la seguridad de todos los argentinos enfrentan hoy el calvario de la persecución, el encierro y el desprecio.

La sociedad, empujada por el relato, prefiere mirar hacia otro lado. Los mismos hombres políticos que declaman con hipocresía el heroísmo del pasado, callan cobardemente ante el presente. Los medios de comunicación eligen ocultar la verdad, la iglesia católica se asocia a esas proclamas, y los militantes de los Derechos Humanos han convertido la muerte en prisión de estos ancianos en su consigna fundamental. Se ha configurado así una paradoja aberrante: una justicia que se cubre bajo las banderas de los Derechos Humanos para violar, sistemáticamente, los derechos de quienes defendieron al país, despojándolos de su dignidad de personas, arrojándolos a condiciones de confinamiento intolerables y condenándolos a morir en el olvido, como si fueran subhumanos.

El filósofo Friedrich Schiller (1759–1805), en sus célebres ensayos reunidos en Sobre lo sublime (1801), analizó con precisión el valor moral de la libertad frente a la opresión material y el destino adverso. El autor sostiene que, aunque el cuerpo físico pueda ser confinado o doblegado por el sufrimiento, el ser humano conserva la dignidad de su espíritu a través del valor ante el sacrificio, convirtiendo este acto en el testimonio supremo de su libertad.

Hoy, conmemorar el 09 de julio es comprender que el sacrificio por un ideal superior no es patrimonio exclusivo del pasado. Es encarnar el calco exacto de lo que aquellos hombres de 1816 vivieron: la entrega del presente individual en el altar del futuro colectivo.

A quienes hoy padecen el cautiverio por haber actuado en legítima defensa del Estado, la historia les depara un reconocimiento que las rejas no pueden cambiar. Las paredes o el confinamiento pueden rodear y desgastar el cuerpo enfermo de un viejo servidor de la Nación, pero jamás podrán doblegar la soberanía de su conciencia ni la certeza de la responsabilidad republicana ejercida.

Mantengamos viva la memoria de todos los que lucharon por una Argentina libre. Porque un pueblo que condena humilla y olvida a sus defensores institucionales, pierde irremediablemente el derecho a su futuro.

Yo elegí defender el Estado de derecho, los Derechos Humanos, los principios de legalidad y la dignidad de lo que en los 70’ lucharon por la independencia y la libertad de los argentinos, sin especulaciones dogmáticas e ideológicas, los hipócritas que lo niegan, no.

Prof. Mario Sandoval,                                              

Presidente Casppa-France

Campo de Mayo, ARGENTINA.

 

 

1-Mario Sandoval, francés, nació en Buenos Aires. Formación y actividades en ciencias políticas, filosofía, habiendo ocupado funciones en los sectores públicos y privados, la docencia superior y consultorías, a nivel nacional e internacional, en los campos de las relaciones internacionales, la geopolítica. Detenido arbitrariamente por la Argentina, actualmente privado de libertad en la prisión de alta seguridad de la U34 del SPF. Presidente de Casppa-France.

-2-Capítulo IV (“De la esclavitud”), sección 22 in Segundo tratado sobre el gobierno civil.

 

PrisioneroenArgentina

Julio 11, 2026

15 thoughts on “EL DEBER DE MEMORIA CON LOS SERVIDORES DE LA PATRIA: 09 JULIO 1816 – 09 JULIO 2026.”

  1. References:

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    • GONZALO SANCHEZ
    • posted on July 13, 2026

    El Profesor Mario Sandoval logra vincular con gran acierto conceptual el significado de la independencia con su dimensión práctica; la libertad y la dignidad. Al citar a John Locke, se recuerda de manera oportuna que el verdadero orden legal y social nace del consentimiento y del respeto a las instituciones propias, y no de la imposición o de visiones sesgadas que alteren el principio de equidad. La independencia, por tanto, no es un hecho estático que se limita a los libros de historia, sino una construcción constante que exige coherencia en el presente.
    La apelación al pensamiento de Friedrich Schiller enriquecen esta postura al recordar que la dignidad del espíritu humano trasciende las circunstancias materiales, el sufrimiento físico o el confinamiento. Desde esta perspectiva filosófica, el cumplimiento del deber y el sacrificio por un ideal superior, como lo es la defensa de la patria y el orden republicano, otorgan una soberanía moral que ninguna reja o veredicto temporal pueden desbancar.
    El núcleo del texto denuncia una marcada asimetría en el reconocimiento histórico. Mientras los patriotas de Tucumán ocupan un lugar de honor indiscutido, se señala con dolor la falta de una mirada comprensiva, humanitaria y ecuánime hacia aquellos servidores públicos que, en décadas pasadas, asumieron la responsabilidad de defender las instituciones del Estado. La crítica hacia el silencio de diversos sectores de la sociedad, la política y la cultura invita a repensar la universalidad de los Derechos Humanos, los cuales, por definición, deben aplicarse sin excepciones, sin especulaciones ideológicas y con estricto apego a la dignidad inherente a toda persona, especialmente en la vejez y la enfermedad.
    Este artículo escrito por el Profesor Sandoval constituye un firme llamado a la honestidad intelectual y al “deber de memoria” integral. Mantener viva una memoria que no sea selectiva es, en última instancia, la única garantía para que una nación proteja su futuro, cimente una verdadera reconciliación y sostenga con firmeza las banderas de la justicia y la libertad que se izaron en 1816.
    Por último;
    Para profundizar la reflexión desde una perspectiva teológica y espiritual, podemos incorporar un pasaje del Antiguo Testamento que resuena con los conceptos de la justicia recta, el deber de recordar a quienes sirvieron y la dignidad en la vejez frente al olvido.
    Un texto sumamente pertinente es el del profeta Isaías 1:17:
    “Aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.”

      • Sonia S
      • posted on July 13, 2026

      Madre mía …

      en la ESMA había abuelas y viudas secuestradas, por no enumerar a la ingente cifra de huérfanos que dejaron los “traslados” (cruel eufemismo de asesinatos); entonces Isaías 1:17, lo aplicó usted en los años estuvo en ese campo de exterminio? el mismo del que se jactaba su “actuación” cuando huyó a Brasil, y cuando lo declararon persona non-grata por el Concejo Deliberante de San Antonio Oeste?

    • Sonia S
    • posted on July 13, 2026

    Madre mía … un “patriota” que firma como “francés” y que renegó de su filiación nativa. Motivo? largarse para que la justicia no lo alcanzara. Muy buen patriota, sin duda.

    Por no decir nada de la coletilla final, alguien que paseaba su figura por los campos de exterminio imponiendo su “ley”

    Todo muy coherente, eh

    • Laura Molinari
    • posted on July 12, 2026

    Seguro que habrá que esperar otro medio siglo para que se logre lo que el autor tan bien dice y tendrá que ser con otros tipos de gobierno muy diferentes a los que hemos tenido hasta ahora.

    • Paula
    • posted on July 12, 2026

    Mas claro imposible

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    • lili
    • posted on July 11, 2026

    Son pocos los que quisieron hacer la patria grande

    • Carlos Imperatore
    • posted on July 11, 2026

    a Revolución de Mayo de 1810, cuando se inició el camino hacia la ruptura con la Corona española. A partir de entonces surgieron los primeros debates sobre la conveniencia y el momento de declarar formalmente la independencia. Sin embargo, las diferencias políticas entre los dirigentes de la época impidieron alcanzar un consenso y la decisión recién se concretó seis años después, en 1816.

    • Bizancio
    • posted on July 11, 2026

    El autor de la nota tiene razón. Así fue, así es y siempre será. Las rejas de hierro terminan carcomidas por el óxido. El bronce no.

    • Patricio
    • posted on July 11, 2026

    Ni siquiera el Acta Original de la Declaración, sabemos si es la real, ya que quien la transportaba como chasqui (a caballo por supuesto, porque de haber sido en la actualidad, el auto seguro, no tendría nafta o el avión lo estaba usando el gobernador para viajar con su familia) fue asaltado y la misma desapareció). Hasta el día de hoy no se sabe donde está ni quien la puede tener.

    • Ariel
    • posted on July 11, 2026

    No tenemos nada festejar

    • Doña 2da Sombra
    • posted on July 11, 2026

    El 9 de julio de 1816 se firmó la Declaración de la Independencia en el Congreso de Tucumán. En esa histórica jornada, los representantes de las Provincias Unidas del Río de la Plata decidieron romper formalmente los vínculos de subordinación con la monarquía española.

    • SONIA
    • posted on July 11, 2026

    Loa PP no tienen futuro, los únicos que lo tienen y muy brillante son los políticos.

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