Share

  Por Berechia ha-Nakdan

Dos ciervos que vivían en el campo conversaban siempre en un susurro, perse a que no había nadie cerca de ellos que pudiera oírlos. Turnándose, acercaban una oreja a los labios del otro para captar las palabras. Alguien que pasaba por allí les preguntó por qué hablaban en secreto, dado que se hallaban a solas y podían gritar sin peligro alguno.
Los ciervos explicaron:
–Solemos hablar de esta manera porque, en verdad, ninguno tiene nada que decirle al otro. Es un modo que encontramos para disimular nuestra ignorancia.

PrisioneroEnArgentina.com

Agosto 24, 2020

Comment

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *