En el complejo entramado de la comunicación contemporánea, asistimos a un fenómeno tan sutil como devastador: “la metamorfosis del mensaje en un arma de manipulación”.
Lo que originalmente fue concebido como un servicio ético para iluminar el entendimiento social; el periodismo parece haberse alejado de su propósito original, transformándose en una herramienta de agresión que atenta contra uno de los dones más preciosos del ser humano: “su libre arbitrio”.
Desde una perspectiva teológica, la palabra no es un accidente biológico, sino un atributo conferido para " consagrar el camino de la creación". El Apóstol San Juan, en el libro de Apocalipsis 1:16, nos presenta una imagen poderosa: de la boca del Hijo del Hombre, sale una "espada aguda de dos filos"
Esta metáfora no evoca violencia física, sino la agudeza de la Verdad. Como bien señala Hebreos 4:12, la Palabra de Dios es capaz de penetrar hasta lo más profundo para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón. Sin embargo, el escenario mediático y político actual nos ofrece una realidad diametralmente opuesta. En lugar de esa espada que separa la verdad del error, nos encontramos con "palabras sofisticadas" y mensajes deliberadamente ambiguos.
El periodismo, en muchos de sus frentes, ha abandonado la objetividad para abrazar el "relato personalísimo" cargado de opiniones capciosas que buscan orientar la voluntad del receptor en lugar de informar su conciencia. Cuando la información se contamina con la vanagloria de quien la emite, el acto de informar se convierte en un pecado contra la ética y la fe; El mandato bíblico de "no hablarás falso testimonio" (Éxodo 20:16) trasciende la mentira directa; incluye también la omisión interesada y la distorsión de la realidad.
El periodismo que busca el impacto emocional y la división social incurre en lo que podríamos llamar una "violencia de la palabra" Al presentar interpretaciones subjetivas como verdades absolutas, se anula la capacidad del individuo para procesar la realidad por sí mismo; Esto constituye una transgresión a la Ley de Dios, pues intenta gobernar la mente ajena mediante la confusión, una táctica que recuerda más al episodio de la Torre de Babel que al diseño de orden y claridad establecida por el Creador. Si la palabra se aleja de su fuente, la Verdad y el Amor, el resultado inevitable es el daño en el relacionamiento entre los hombres; La agresión mediática y la soberbia del discurso político actual son el preludio de unamuerte espiritual y social.
Es imperativo que quienes tienen la responsabilidad de comunicar vuelvan la mirada a esa "espada de dos filos". No para herir, sino para restaurar lahonestidad intelectual.
Recuperar un periodismo sano y ético no es solo una necesidad profesional; es un imperativo moral para proteger la libertad de pensamiento y devolver a la palabra su dignidad como puente de comunión y no como trinchera de odio. Solo a través de la verdad, desprovista de artificios y vanidades, el hombre podrá ejercer plenamente el libre albedrío que le fue otorgado para caminar en libertad.
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Pastor Misioner
DE LA ESPADA DE LA VERDAD AL RELATO QUE DIVIDE
En el complejo entramado de la comunicación contemporánea, asistimos a un fenómeno tan sutil como devastador: “la metamorfosis del mensaje en un arma de manipulación”.
Lo que originalmente fue concebido como un servicio ético para iluminar el entendimiento social; el periodismo parece haberse alejado de su propósito original, transformándose en una herramienta de agresión que atenta contra uno de los dones más preciosos del ser humano: “su libre arbitrio”.
Desde una perspectiva teológica, la palabra no es un accidente biológico, sino un atributo conferido para " consagrar el camino de la creación". El Apóstol San Juan, en el libro de Apocalipsis 1:16, nos presenta una imagen poderosa: de la boca del Hijo del Hombre, sale una "espada aguda de dos filos"
Esta metáfora no evoca violencia física, sino la agudeza de la Verdad. Como bien señala Hebreos 4:12, la Palabra de Dios es capaz de penetrar hasta lo más profundo para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón. Sin embargo, el escenario mediático y político actual nos ofrece una realidad diametralmente opuesta. En lugar de esa espada que separa la verdad del error, nos encontramos con "palabras sofisticadas" y mensajes deliberadamente ambiguos.
El periodismo, en muchos de sus frentes, ha abandonado la objetividad para abrazar el "relato personalísimo" cargado de opiniones capciosas que buscan orientar la voluntad del receptor en lugar de informar su conciencia. Cuando la información se contamina con la vanagloria de quien la emite, el acto de informar se convierte en un pecado contra la ética y la fe; El mandato bíblico de "no hablarás falso testimonio" (Éxodo 20:16) trasciende la mentira directa; incluye también la omisión interesada y la distorsión de la realidad.
El periodismo que busca el impacto emocional y la división social incurre en lo que podríamos llamar una "violencia de la palabra" Al presentar interpretaciones subjetivas como verdades absolutas, se anula la capacidad del individuo para procesar la realidad por sí mismo; Esto constituye una transgresión a la Ley de Dios, pues intenta gobernar la mente ajena mediante la confusión, una táctica que recuerda más al episodio de la Torre de Babel que al diseño de orden y claridad establecida por el Creador. Si la palabra se aleja de su fuente, la Verdad y el Amor, el resultado inevitable es el daño en el relacionamiento entre los hombres; La agresión mediática y la soberbia del discurso político actual son el preludio de unamuerte espiritual y social.
Es imperativo que quienes tienen la responsabilidad de comunicar vuelvan la mirada a esa "espada de dos filos". No para herir, sino para restaurar lahonestidad intelectual.
Recuperar un periodismo sano y ético no es solo una necesidad profesional; es un imperativo moral para proteger la libertad de pensamiento y devolver a la palabra su dignidad como puente de comunión y no como trinchera de odio. Solo a través de la verdad, desprovista de artificios y vanidades, el hombre podrá ejercer plenamente el libre albedrío que le fue otorgado para caminar en libertad.
Campo de Mayo, ARGENTINA
4 thoughts on “EL SECUESTRO DEL LIBRE ALBEDRÍO”
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- OSVALDO S.
- posted on April 27, 2026
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- KQXS hom nay
- posted on April 27, 2026
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- S
- posted on April 27, 2026
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- ROCIO ANGÉLICA
- posted on April 27, 2026
CommentCon tantas redes y la IA no se sabe que es verdad y que es mentira.
Really useful post — it offered great guidance and helpful information.
En el periodismo argentino hay pocos inquebrantables
Los periodistas son parte del todo se vende y todo se compra, igual que los políticos.