Historia de la caza furtiva en 脕frica

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🐘

聽 Por Cuertney Bauer.

Ha habido caza furtiva en 脕frica desde la antig眉edad: las personas cazaban en 谩reas reclamadas por otros estados o reservadas para la realeza, o mataban animales protegidos. Algunos de los cazadores de caza mayor europeos que llegaron a 脕frica en el siglo XIX fueron culpables de caza furtiva y algunos fueron juzgados y declarados culpables por los reyes africanos en cuyas tierras hab铆an cazado sin permiso.

En 1900, los nuevos estados coloniales europeos promulgaron leyes de preservaci贸n de la caza que prohib铆an a la mayor铆a de los africanos cazar. Posteriormente, la mayor铆a de las formas de caza africana, incluida la caza con fines alimentarios, se consideraron oficialmente como caza furtiva. La caza furtiva comercial fue un problema en estos a帽os y una amenaza para las poblaciones de animales, pero no estaba en los niveles cr铆ticos que se vieron a fines del siglo XX y principios del XXI.

Despu茅s de la independencia en las d茅cadas de 1950 y 1960, la mayor铆a de los pa铆ses africanos mantuvieron estas leyes de caza, pero la caza furtiva para obtener comida, o “carne de caza”, continu贸, al igual que la caza furtiva con fines comerciales. Los que cazan para comer representan una amenaza para las poblaciones animales, pero no al mismo nivel que los que lo hacen para los mercados internacionales. En las d茅cadas de 1970 y 1980, la caza furtiva en 脕frica alcanz贸 niveles cr铆ticos. Las poblaciones de elefantes y rinocerontes del continente en particular se enfrentaban a una posible extinci贸n.

En 1973, 80 pa铆ses acordaron la Convenci贸n sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (com煤nmente conocida como CITES) que rige el comercio de animales y plantas en peligro de extinci贸n. Varios animales africanos, incluidos los rinocerontes, se encontraban entre los animales inicialmente protegidos.

En 1990, la mayor铆a de los elefantes africanos se agregaron a la lista de animales que no pod铆an comercializarse con fines comerciales. La prohibici贸n tuvo un impacto r谩pido y significativo en la caza furtiva de marfil, que disminuy贸 r谩pidamente a niveles m谩s manejables. Sin embargo, la caza furtiva de rinocerontes segu铆a amenazando la existencia de esa especie.

A principios de la d茅cada de 2000, la demanda asi谩tica de marfil comenz贸 a aumentar considerablemente y la caza furtiva en 脕frica volvi贸 a alcanzar niveles cr铆ticos. El Conflicto del Congo tambi茅n cre贸 un ambiente perfecto para los cazadores furtivos, y los elefantes y rinocerontes comenzaron a ser asesinados nuevamente a niveles peligrosos.

A煤n m谩s preocupante, los grupos extremistas militantes como Al-Shabaab comenzaron a cazar furtivamente para financiar su terrorismo. En 2013, la Uni贸n Internacional para la Conservaci贸n de la Naturaleza estim贸 que anualmente se mataban 20.000 elefantes. Ese n煤mero supera las tasas de natalidad, lo que significa que si la caza furtiva no disminuye pronto, los elefantes podr铆an extinguirse en un futuro previsible.

En 1997, las Partes miembros de la Convenci贸n CITES acordaron establecer un Sistema de informaci贸n sobre el comercio de elefantes para rastrear el tr谩fico ilegal de marfil. En 2015, la p谩gina web mantenida por la p谩gina web de la Convenci贸n CITES report贸 m谩s de 10,300 casos de contrabando ilegal de marfil desde 1989. A medida que la base de datos se expande, est谩 ayudando a guiar los esfuerzos internacionales para acabar con las operaciones de contrabando de marfil.

Hay muchos otros esfuerzos de base y de ONG para luchar contra la caza furtiva. Como parte de su trabajo con el Desarrollo Rural Integrado y la Conservaci贸n de la Naturaleza (IRDNC), John Kasaona supervis贸 un programa de Gesti贸n de Recursos Naturales Basado en la Comunidad en Namibia que convirti贸 a los cazadores furtivos en “cuidadores”.

Como argument贸, muchos de los cazadores furtivos de la regi贸n en la que crecieron, cazaban furtivamente para subsistir, ya sea para obtener comida o el dinero que sus familias necesitaban para sobrevivir. Al contratar a estos hombres que conoc铆an tan bien la tierra y educarlos sobre el valor de la vida silvestre para sus comunidades, el programa de Kasaona hizo grandes avances contra la caza furtiva en Namibia.

Sin embargo, los esfuerzos internacionales para combatir la venta de marfil y otros productos animales africanos en los pa铆ses occidentales y orientales, as铆 como los esfuerzos para combatir la caza furtiva en 脕frica, son la 煤nica manera de que la caza furtiva en 脕frica pueda volver a reducirse a niveles sostenibles.

 

 


PrisioneroEnArgentina.com

Junio 23, 2022


 

6 thoughts on “Historia de la caza furtiva en 脕frica”

    • Cristi Benedetti
    • posted on June 25, 2022

    Gente horrible

    • INTERESANTE
    • posted on June 24, 2022

    EXCELETE ARTICULO – GRACIAS POR PUBLICARLO

    • Claudio Kussman
    • posted on June 23, 2022

    La ambici贸n humana es insaciable y todo aquello que produzca dinero en cantidades importantes subsistir谩. No importa que eso signifique la destrucci贸n y desaparici贸n de especies, incluido al mismo hombre. Con respecto a la caza tambi茅n impera la morbosidad y el exhibicionismo que se hace visible a trav茅s de las im谩genes en medios y revistas especializadas en donde se muestran hombres o mujeres con el resultado de su “proeza” de muerte a sus pies, portando poderosas armas que no dan posibilidad alguna a sus victimas no humanas. Todo muy lamentable. Felicitaciones a Cuertney Bauer autora de la presente nota. CLAUDIO KUSSMAN

    • Marco
    • posted on June 23, 2022

    Gracias Courtney. Buena la nota y necesaria la divulgaci贸n de los hechos informados. Eso har茅.

    • dream reader
    • posted on June 23, 2022

    This is horrible
    (WE) Humans are horrible

    • ruben
    • posted on June 23, 2022

    Igual

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