Nathan Reiber, el desarrollador inmobiliario que construyó las Torres Champlain

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El retiro de Nathan Reiber de una carrera de derecho canadiense duró aproximadamente una semana mientras paseaba por West Avenue en Miami Beach a fines de la década de 1970. Espió un lote baldío cerca de Lincoln Road, vio su potencial años antes del resurgimiento de la región, lo compró y construyó el primero de muchos edificios de apartamentos en Florida.

Reiber, quien murió el 1 de julio de 2014 en Aventura a los 86 años, pasaría los siguientes 35 años como desarrollador. Construyó y administró propiedades inmobiliarias en los estados y en Canadá. Entre ellos: las múltiples Champlain Towers en Surfside, que completó en 1986.

Reiber

“Siempre fue un hombre de negocios inteligente”, dijo su hija Jill Meland. “Disfrutaba del juego de los negocios y era bueno en eso”.

Cuando vio ese lote baldío en Miami Beach, “eso lo sacó de la jubilación rápido”, dijo Meland. “Siempre le fascinó hacer negocios”.

El sentido comercial de Reiber, que también incluyó el desarrollo del proyecto Centennial Towers de 99 unidades en Collins en Surfside en la década de 1980, lo ayudó a aterrizar como colaborador en Mt. Sinai Hospital-Toronto y Temple Emanuel de Miami Beach. También apoyó a la Universidad de Miami, al Centro Médico Mount Sinai en Miami Beach y al Sistema de Salud Judío de Miami. Fue vicepresidente ejecutivo nacional del Instituto Judío de Asuntos de Seguridad Nacional, donde se dirigió a la OTAN y se reunió con líderes mundiales de España, Hungría, Alemania, Etiopía y Uzbekistán.

Su pasión por las artes lo llevó a convertirse en benefactor del Tanglewood Music Festival, la casa de verano de la Boston Symphony Orchestra y del Berkshire Theatre Festival.

En 1988, The Community Alliance Against AIDS (SIDA) organizó una recaudación de fondos de U$ 2,500 por persona para la lucha contra el SIDA con celebridades como Elizabeth Taylor, Ed Asner, Roddy McDowall y Jerry Herman como coanfitriones. Los lugareños prominentes como Reiber, Julio Iglesias, Abel Holtz, Joaquin Blaya y Mitchell Wolfson Jr. abrieron sus casas para las fiestas.

Nacido en Czestochowa, Polonia, Reiber emigró a Montreal, Canadá con sus padres y hermanos en 1929 cuando tenía dos años. Más tarde se graduó con un título en derecho de la Universidad de Alberta y ejerció la abogacía en Toronto antes de retirarse a Miami Beach y comenzar su nueva carrera como desarrollador.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Junio 25, 2021


 

Argentina organiza una conferencia internacional sobre la lucha contra el terrorismo en conmemoración del atentado a la AMIA. ¿Cinismo o provocación?

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 Por Mario Sandoval[1]

La República Argentina ejerce por este año 2019 la presidencia del Comité Interamericano contra el Terrorismo (CICTE) de la OEA http://www.oas.org/es/sms/cicte/default.asp , y en ese contexto organiza en julio próximo a Buenos Aires una reunión regional de lucha contra el terrorismo “que ratifica el empeño de nuestro país por un futuro libre del flagelo del terrorismo, sino que además será un recordatorio del 25 aniversario del trágico atentado contra la sede de la AMIA, mostrando la voluntad activa del gobierno y la sociedad argentina para visualizarlo internacionalmente como tema esencial de la política exterior nacional”, según el comunicado n° 492/18 de la cancillería argentina https://www.cancilleria.gob.ar/es/actualidad/noticias/conferencia-ministerial-hemisferica-de-lucha-contra-el-terrorismo. A ese evento participan los países miembros de la OEA, los países observadores, organizaciones regionales e internacionales, académicos, expertos e invitados especiales[2].

La actitud de las autoridades argentinas no solamente es inmoral, oportunista e irresponsable, sino que demuestra una incapacidad o complicidad política-jurídica de investigar el atentado, identificar los responsables, llevarlos a juicio y condenarlos. ¿Qué quiere transmitir el gobierno a las víctimas del atentado de la AMIA, al elegir una fecha dolorosa para organizar un evento sobre terrorismo luego de 25 años de injusticia y mentiras?
Observando que, a la política “de estado” exterior de los derechos (subjetivos) humanos, la Argentina agrega como tema esencial la política exterior (selectiva) de lucha contra el terrorismo, es decir mostrar con una realidad ficticia como contribuir a garantizar las inversiones extranjeras, desarrollar el turismo internacional, afianzar la cooperación multilateral y recibir asistencia internacional, aprovechando un indicador o componente de la seguridad multidimensional que sirva para identificarlo como un actor privilegiado. Pero lógicamente, el gobierno argentino nuevamente mentirá a la comunidad internacional (como hace con los ilegales juicios de lesa humanidad por hechos de los 70) porque significaría considerar a muchos aliados politicos de hoy, como enemigos de la sociedad y de la seguridad internacional.
  • Como legitimar ese tema esencial de la política exterior con la responsabilidad de Estado cuando numerosas víctimas de los grupos terroristas de los 70, no fueron reconocidas a la fecha ni por la justicia ni por el gobierno argentino. ¿Para el Estado argentino, hay terrorismo bueno, y terrorismo malo, victimas reconocidas y victimas que no merecen serlo?
Reconociendo que la lucha contra el terrorismo, aparte de las tipificaciones jurídicas propias,  la misma tiene relaciones directas e indirectas con numeroso delitos como: la corrupción, el lavado de activos, el tráfico de personas, la circulación y tráfico de armas, el narcotráfico, la criminalidad organizado, la falsificación de documentos públicos y de viajes, la prostitución, el ciberterrorismo, el financiamiento del terrorismo, el terrorismo nuclear, la consultación de sitios internet a carácter terrorista, el eco-terrorismo, el terrorismo económico, industrial, científico, tecnológico, el financiamiento de campañas electorales…, cuando en realidad la Argentina no controla ni la corrupción, la seguridad ciudadana, el narcotráfico, la criminalidad organizada, la apología del terrorismo, el trafico de armas de guerra, las letras de canciones, la disimulación de inversiones en obras de artes o empresas de dudosa rentabilidad, la circulación excesiva de dinero en efectivo, numerosas personas muestran un tren de vida cuyo patrimonio deben justificar,…..La cartografía criminal en Argentina es a la hora actual preocupante, reina la inseguridad y la impunidad bajo la pasividad de los jueces, las autoridades nacionales, los parlamentarios, los medios de comunicación, el mundo académico y parte de la sociedad.
Visualizar internacionalmente la política de lucha contra el terrorismo, significa que Argentina por ejemplo, debe:
  • Formar jueces y crear tribunales federales especializados en la lucha contra el terrorismo: Los magistrados actuales no están formados ni especializados en ese sector ni disponen de expertos asignados, no existe un tribunal reservado a ese dominio. En 1971 fue creado la Cámara Federal en lo Penal de la Nacion, con competencia nacional.
  • Determinar objetivos y funciones específicas en cada organismo e institución del Estado, garantizando las libertades individuales y los derechos fundamentes de los ciudadanos. Teniendo presente que en numerosos países europeos y de la OTAN las FFAA participan en las operaciones anti terroristas en el territorio nacional o al extranjero: Las leyes de inteligencia nacional, de seguridad interior, de defensa nacional, deben ser modificadas y adaptadas al continuum seguridad-defensa.
  • El servicio de inteligencia del Estado no debe tener acción operacional de policía en el territorio nacional propio de las fuerzas policiales, aduanas, gendarmería, prefectura marítima, policía de seguridad aeroportuaria. Reorganizar y resocializar sus misiones.
  • Los organismos de inteligencia deben pasar de la lógica de un servicio (distribución) de información a la producción de inteligencia propia. Con analistas de alto nivel y medios tecnológicos adecuados.
  • Crear un organismo Inter fuerzas de inteligencia especializado en la lucha contra el terrorismo con capacidad operacional y de policía judicial.
  • Crear un coordinador de inteligencia nacional bajo la órbita de la presidencia de la nación, a cargo de un alto funcionario civil con especializada reconocida.
  • Crear pabellones especiales de máxima seguridad en las cárceles nacionales con sistemas de seguridad adecuado y la protección de los derechos humanos: debiendo resolverse el problema de sobrepoblación carcelaria.
  • Crear centros de desradicalización terrorista con intervención multidisciplinaria: como complemento de la sanción penal.
  • Destinar recursos humanos, logísticos y financieros para la creación de estructuras ad-hoc: observando la situación catastrófica de la economía del Estado.
  • Formar personal operacional y analistas especializados con diferentes doctrinas de los países mas experimentados en la lucha contra el terrorismo. Programas de formación al extranjero y en el país.
  • Crear un cuadro legislativo, jurídico, apropiado a la amenaza terrorista y sus delitos conexos. Sabiendo que numerosos ex terroristas son actuales parlamentarios, hombres politicos, ministros.
  • Actualizar las características del delito de terrorismo en el código penal, no reconocerlo en la realidad como delito político, luchar contra la apología, el adiestramiento a terroristas, las reivindicaciones de los terroristas de los 70, el enaltecimiento o justificación pública del terrorismo, no protegiéndose detrás de la libertad de opinión. Considerar penalmente reprensible la utilización del termino terrorismo de Estado…
  • Garantizar y proteger jurídicamente las acciones de los agentes del Estado en la lucha contra el terrorismo, para no repetir las consecuencias de las políticas públicas de los 70 en donde el Estado posteriormente se transformó en acusador de sus ex agentes.
Recordando que:
  • El Estado argentino no solamente abandonó sus agentes quienes en los años 70 recibieron de su parte el mandato legal en la lucha contra el terrorismo, sino que años más tarde el mismo Estado con el poder judicial y en alianza con los ex terroristas, establecieron una política de venganza, disfrazada de ilegal justicia contra los ex agentes del Estado y otros representantes de la sociedad de ese periodo.
  • La “nueva política” de la Argentina no lo es como tal, porque ya en los años 70 debió también luchar contra el terrorismo. ¿Cuál será la diferencia de enfrentar el fenómeno del terrorismo de esos años con el actual?
  • Con la nueva política exterior de lucha contra el terrorismo el gobierno argentino busca una rentabilidad política más que aplicar las obligaciones positivas de seguridad y justicia con sus ciudadanos porque “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona” (art. 3 Declaración Universal de los Derechos Humanos). A las autoridades políticas, legislativas y jurídicas, no les interesan ni los autores ni las consecuencias de esos atentados, como lo han demostrado con las víctimas de los atentados terroristas de los 60-70, impunes a la fecha y la victimas ignoradas.
¿Qué puede demostrar u ocultar el gobierno argentino en la conferencia internacional sobre la lucha contra el terrorismo en julio 2019 ?, por ejemplo:
  • El poder de injerencia de la política sobre la justicia: transcurrieron 25 años del atentado a la AMIA, con una instrucción judicial dudosa, con jueces al servicio del gobierno, acusando inocentes, vehiculando desinformación, manipulando la sociedad, ocultando intereses politicos internacionales, en ese contexto ese crimen se transformó en un “affaire de Estado”, y a la fecha carece de visibilidad cierta de un proceso judicial. Al contrario, en los ilegales juicios contra los ex agentes del Estado por supuestos delitos de lesa humanidad la justicia es de excepción, acelerada, con jueces impregnados de valores humanistas que no se privan de violar derechos fundamentales para llegar a una verdad política, y esos mismos magistrados federales ideológicamente rechazan los derechos humanos a las víctimas que dejaron las organizaciones terroristas que hace más de 40 años esperan justicia y reconocimiento.
  • La experiencia de la justicia federal como política de Estado en la lucha contra el ilegal principio de Terrorismo de Estado de los 70 y sus terroristas ex agentes del Estado o representantes de la sociedad que no integraron los grupos terroristas. Algunos de los jueces federales que llevan las causas de lesa humanidad podrán tener el honor de explicar sus métodos jurídicos aplicado a esos terroristas de Estado.
  • El reconocimiento del Estado a las víctimas nacionales y extranjeras asesinadas, secuestradas, heridas, que dejaron los grupos terroristas en los años 70. ¿Para el gobierno actual antes del atentado a la AMIA no hubo terrorismo ni victimas del mismo?
  • Explicar quien asesinó al ex fiscal federal Alberto Nisman, cuya instrucción judicial e influencia política se va construyendo bajo el mismo modelo del atentado a la AMIA.
  • El modelo argentino de lucha contra el terrorismo de los 70, donde más de 3000 ex agentes del Estado y representantes de la sociedad de ese periodo, son ilegalmente procesados por delitos de lesa humanidad, injuriados, calumniados, perseguidos, por haber protegido y defendido las instituciones del Estado y la sociedad contra los ataques terroristas de organizaciones armadas.
  • Argumentar, porque es de interés político no llevar a juicios a los ex terroristas de los 70 y otorgarles poder, ayudas financieras, apoyo del gobierno, de la justicia, sin interesarle la situación de las victimas que dejaron los grupos terroristas ni los derechos humanos de los ex agentes del Estado. ¿Esos terroristas son terroristas buenos, y no los actuales que son terroristas malos?
Finalmente,
El gobierno argentino debe comprender que las víctimas del atentado terrorista a la AMIA (como las otras ignoradas) necesitan justicia y verdad, no discursos politicos ni reuniones de expertos para analizar situaciones teóricas, hipotéticas o solidaridad superficial.
El Estado argentino debe asumir y reconocer su responsabilidad penal nacional e internacional en la lucha contra el terrorismo en los años 70 como otros países la asumieron en casos similares y no desligarse de esa autoridad y transferir el peso decisional sobre los agentes del Estado ejecutores de su política con consecuencias negativas para la sociedad.
¿El presidente Macri y sus ministros tendrán previsto llevar a los miembros del CICTE y los participantes a la conferencia sobre la lucha contra el terrorismo, al Museo de la Memoria, al Parque de la Memoria, a tirar flores al Rio de la Plata en homenaje a los terroristas que intentaron tomar el poder por las armas, que asesinaron numerosas personas nacionales y extranjeras, que sus autores recitan impunemente sus actos y que las víctimas de los grupos terroristas no son reconocidas ni por la justicia ni por el Estado? Yo elegí defender y proteger los derechos humanos de todas las personas por igual, como también la libertad, la igualdad y la democracia, el gobierno argentino y el poder judicial, no. Paris, Prof. Mario Sandoval, presidente del CASPPA,  marios46@hotmail.com, 06 febrero 2019.

 

[1] Mario Sandoval, francés, nació en Buenos Aires. Formación y actividades en ciencias políticas y filosofía, habiendo ocupado funciones en la docencia superior y consultorías, a nivel nacional e internacional en los campos de las relaciones internacionales, la geopolítica y una trayectoria publica conocida. Regularmente realiza à nivel internacional conferencias, asesorías y publicaciones. Miembro de centros de investigaciones, asociaciones multidisciplinarias. Presidente del Comité de Ayuda y Solidaridad de los Presos Políticos en Argentina (CASPPA).

[2] Habiendo participado durante numerosos años a las reuniones del CICTE, la Comisión de Seguridad de la OEA, Medidas de Confianza, la JID/CID, en calidad de experto universitario y organizado eventos en Francia con las autoridades del CICTE, CICAD, JID/CID respectivas.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Febrero 6, 2019


 

La Amenaza Rusa. ¿Hacia Quién?

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La OTAN ha enviado cuatro grupos de batalla situando uno en Polonia y uno en cada una de las tres repúblicas bálticas. Estados Unidos también ha comenzado a traer unidades blindadas pesadas a Europa occidental. Todo el esfuerzo está motivado por el choque que emana de la incautación y posterior anexión de Crimea por parte de Rusia y su apoyo continuo a los grupos rebeldes en el este de Ucrania.

Moscú rompió el libro de reglas de seguridad en la Europa de la Postguerra Fría al seccionar un trozo de Ucrania (como lo hizo anteriormente en Georgia). Muchos temen que las repúblicas bálticas – también territorio de la ex Unión Soviética – puedan ser el siguiente botín.

Rusia dice que en respuesta a estos movimientos de la OTAN está haciendo nuevos despliegues propios. Pero la realidad es bastante más compleja. “Rusia quiere que pensemos que su actual militarización y los preparativos para el conflicto son una respuesta a que la OTAN haga lo mismo, pero simplemente no es cierto”, señala Keir Giles, director del Centro de Investigación de Estudios de Conflictos, y probablemente el principal observador británico de asuntos militares rusos.

“El programa de reorganización y rearmamento de Rusia, enormemente costoso, ya estaba en pleno apogeo mucho antes de la crisis sobre Ucrania, mientras las naciones de la OTAN todavía estaban liquidando a sus ejércitos”.

“Ya en 2013, Estados Unidos retiró todo su poderío de Europa, mientras que Rusia ya estaba ocupada invirtiendo miles de millones en la mejora de sus fuerzas”.

El analista Dmitry Gorenburg, de la Universidad de Harvard, anuncia el inicio del programa de modernización ruso en 2009. Una respuesta, dice, a las evidentes deficiencias de la campaña militar rusa contra Georgia.

“La mejora de la velocidad de la toma de decisiones y la comunicación de las decisiones a las tropas y la interoperabilidad entre las ramas militares, seguida de la sustitución de los equipos de la era soviética que estaban llegando rápidamente al final de su vida útil”, destaca Gorenburg.

Los resultados han sido significativos. Según Michael Kofman, del Kennan Institute del Wilson Center, “para 2012, Rusia había reorganizado sus fuerzas armadas desde un ejército soviético de movilización de masas hasta convertirse en una fuerza permanente y comenzó a mejorar la calidad en todos los ámbitos”.

Esto se combinó con un intenso régimen de controles de preparación y numerosos ejercicios, hasta el punto de que “para el año 2014 el ejército ruso mejoró notablemente en comparación con su desempeño mediocre en la guerra con Georgia en 2008”, explica pacientemente Kofman.

Todos los expertos insisten en que el foco inicial del esfuerzo ruso ha sido en Ucrania, no en los países bálticos. De hecho, Michael Kofman argumenta que la guerra en Ucrania impuso requisitos inesperados a los militares rusos, que se encontraron carentes de fuerzas permanentemente estacionadas en las fronteras del país, y mal posicionados para el conflicto. “Las fuerzas armadas rusas estaban, y todavía están, en transición”.

Para afrontar la perspectiva de la guerra con Ucrania a medio y largo plazo, Rusia ha pasado gran parte de los últimos tres años reposicionando unidades alrededor de Ucrania, construyendo tres nuevas divisiones, rebautizando varias brigadas y creando un nuevo combinado. El objetivo es que las fuerzas terrestres rusas estén en su lugar justo al otro lado de la frontera, si necesitan reforzar los poderes en los Donbas (o Cuenca de Donets, o Donbass, Región en el este de Ucrania), invadir de varios vectores o simplemente impedir que Kiev considere que podría recuperar rápidamente las regiones separatistas por la fuerza.

Ucrania puede ser la preocupación estratégica inmediata del personal general ruso. Pero Rusia está desarrollando su infraestructura militar a lo largo de toda su periferia occidental, no sólo enfrente de Ucrania, sino también de Bielorrusia, los países bálticos e incluso Finlandia. Se han reorganizado para poder ofrecer combate agrupando tropas en la frontera occidental lo más rápidamente posible.

Esto incluye la creación de nuevas unidades de transporte por carretera pesada con el fin de reducir su tradicional dependencia de los ferrocarriles para entregar equipos de combate y armamentos a la zona de operaciones. Eso les da una mayor flexibilidad para moverse en las zonas donde las redes están mejor desarrolladas, incluso a través de la frontera en los vecinos occidentales de Rusia.

Dado el enfoque de Moscú en Ucrania, ¿algunos países de la OTAN han reaccionado exageradamente ante la percepción de la amenaza rusa? En absoluto. Por el contrario, la preocupación es que la OTAN haya reaccionado de manera insuficiente. El desafío militar directo de Rusia de usar la fuerza militar contra sus vecinos, con pocas excepciones, no se ha traducido en que países europeos muestren un interés serio en defenderse.

El fracaso de muchos aliados de la OTAN para cumplir con convenios simbólicos como el compromiso de gastar el 2% del Producto Bruto Interno en defensa, y mucho menos medidas urgentes como la regeneración de la capacidad de guerra de alta intensidad para igualar las capacidades de desarrollo de Rusia, dejan en claro la falta de voluntad para reconocer la realidad políticamente latente.

Esa realidad, se trata de una transformación del ejército ruso. La reforma, la modernización y la experiencia de combate obtenida de Ucrania y Siria tendrán efectos duraderos en las Fuerzas Armadas rusas.

Rusia conserva la capacidad de desplegar fuerza decisiva en cualquier lugar de sus fronteras, dominando a cualquier antigua república soviética. En términos de su arsenal nuclear estratégico, Rusia no es sólo un par de los Estados Unidos, sino que está por delante en la modernización Y la inversión en armas nucleares no estratégicas. Esta es una versión desprendida de varios analistas políticos europeos. Mientras tanto, las fuerzas convencionales de Rusia son ahora capaces de imponer altos costos incluso a un adversario tecnológicamente superior como la OTAN en un conflicto de alto nivel, es decir, una pelea sería bastante sangrienta para ambas partes.

Nadie quiere siquiera sospechar en una situación tal. Sin embargo, en la raíz, Dmitry Gorenburg cree que “las capacidades convencionales de Rusia no son tan fuertes como las del ejército estadounidense o las fuerzas de la OTAN en su conjunto”.

Como señala Michael Kofman, “Rusia es una potencia terrestre eurasiática, que aporta mucho poder de fuego a la lucha, pero su fuerza brilla al luchar cerca de casa”.

El presupuesto de la OTAN en materia de defensa e investigación es inferior al de Rusia, al igual que la capacidad básica de la Alianza para generar fuerzas y equiparlas en un prolongado conflicto.

La conclusión es que, si bien la OTAN tiene genuinas preocupaciones sobre lo que podría ser un conflicto de corto plazo con Rusia, la realidad es que esta es la alianza militar preeminente del mundo, en el centro de la cual está todavía un poder militar increíblemente hercúleo, y una lucha sostenida probablemente terminaría desastrosamente para Moscú.

El ejército ruso simplemente no está estructurado para mantener un territorio sustancial, ni para generar las fuerzas necesarias para un conflicto prolongado. La OTAN necesita estar lista, según los expertos. Si la disuasión va a ser creíble, debe restablecer su capacidad para luchar contra el combate de alta intensidad, una capacidad que se ha atrofiado durante las campañas de contrainsurgencia en Irak y Afganistán.

El consenso entre los expertos parece ser que Ucrania fue una campana de advertencia. La nueva asertividad de Rusia no debe confundirse con el deseo de lanzar un ataque militar hacia el oeste.

De hecho, la amenaza inmediata rusa puede provenir de su guerra de información y campañas cibernéticas dirigidas contra Occidente. Esa es una batalla que ya se ha librado. Y Occidente no está preparado.

 

Fuentes:

Universidad de Harvard

Kennan Institute del Wilson Center

 


Martin DiGiorgi

PrisioneroEnArgentina.com

Junio 29, 2017