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聽 Por Monica Lopez.

Mammon es un demonio que, seg煤n la teolog铆a cristiana, encarna uno de los pecados capitales: la codicia. De hecho, la codicia monstruosa de este demonio es tan poderosa que los hombres inocentes pueden ser absorbidos y corrompidos, de modo que ellos tambi茅n centren su atenci贸n en acumular tesoros mundanos en lugar de virtudes que puedan llevar consigo al reino de los cielos.

Aunque los cristianos durante la Edad Media a menudo personificaban a Mam贸n, no existe una imagen consistente del demonio codicioso. Se le ha mostrado como todo, desde un pesado demonio de piel roja de tama帽o colosal hasta un emperador glorioso, inspirado en Julio C茅sar, hasta un anciano huesudo y torcido que f谩cilmente podr铆a mezclarse con la gente com煤n.

La forma m谩s segura de reconocer a Mammon es estar atento a las exhibiciones ostentosas de riqueza. Siempre encontrar谩 una manera de hacer alarde de su riqueza, ya sea incrust谩ndose en joyas preciosas, meneando bolsas de dinero delante de tus narices o invit谩ndote a visitarlo en su guarida llena de tesoros.

El mayor poder de Mammon es la influencia que puede ejercer sobre la mente y el coraz贸n humanos. Inspira envidia, codicia y lujuria tan potentes que incluso los hombres buenos pueden corromperse. Por lo general, las garras malvadas de Mammon conducen a la obsesi贸n; una vez que caes bajo su hechizo, te costar谩 concentrarte en otra cosa que no sea el tesoro que ha usado para tentarte, y har谩s casi cualquier cosa para tenerlo en tus manos. Debido a esta capacidad de monopolizar la energ铆a de una persona, muchos te贸logos describieron a Mammon como hombres “esclavizantes”.

Durante la Edad Media, mucha gente com煤n consideraba a Mammon como una deidad, aunque una deidad de coraz贸n negro. Incluso los l铆deres de la iglesia lo distinguieron como un se帽or poderoso sobre las hordas demon铆acas del infierno, nombr谩ndolo como uno de los “Siete Pr铆ncipes del Infierno”. En esta posici贸n de poder, algunos te贸logos estimaron que Mam贸n tendr铆a hasta 6.660.000 demonios bajo su control, esperando entrar en acci贸n cuando decida ejecutar uno de sus oscuros planes.

Comenzando con el surgimiento del cristianismo bajo el dominio romano, muchos cristianos primitivos intentaron encontrar una manera de encajar al villano Mam贸n, contra quien Jes煤s y sus disc铆pulos predicaron, en su herencia romana. Algunas personas asociaron a Mam贸n con Pluto, el dios grecorromano de la riqueza. Pluto no solo era el se帽or de una magn铆fica fortuna, que f谩cilmente pod铆a agriar el dolor de un hombre por envidia, sino que tambi茅n estaba asociado con el inframundo porque la riqueza mineral y las abundantes cosechas proven铆an de las profundidades de la tierra. As铆, el antiguo Pluto hizo una pareja razonable para el nuevo demonio cristiano, Mam贸n. Otros asociaron a Mam贸n con el propio Julio C茅sar porque el poderoso emperador controlaba la riqueza de Roma y afirmaba ser un dios.

Aproximadamente trescientos a帽os despu茅s, cuando la ideolog铆a cristiana se hizo m谩s compleja y los antiguos dioses romanos quedaron atr谩s, apareci贸 un nuevo alter ego. Gregorio de Nyssa, un obispo de la iglesia cat贸lica romana, afirm贸 que Beezlebub y Mammon eran lo mismo. Dado que Beezlebub era uno de los demonios m谩s temidos de la 茅poca, esta conexi贸n reforz贸 el terror de la gente a Mammon (riqueza).

Durante la Edad Media, la superstici贸n y la creencia en lo sobrenatural eran rampantes y afectaban a todos, desde los campesinos que trabajaban la tierra hasta los obispos con t煤nicas bordadas en oro. Los cristianos llevaron su cruzada contra las influencias peligrosas, contra las cuales Jes煤s les hab铆a advertido, a un nivel completamente nuevo al interpretar estas influencias como demonios vivos y conspiradores del infierno. Publicaron volumen tras volumen de texto, detallando los demonios del infierno, sus poderes y h谩bitos particulares, y su complicado orden social.

Esta clasificaci贸n de los demonios se inici贸 con la Fortalitium Fide de Alfonso de Spina, que divid铆a a los demonios en diez grupos. Spina coloc贸 a Mammon en una posici贸n alta como uno de los “demonios que atacan a los santos”. Espec铆ficamente, fue el responsable de tentar a los grandes hombres con la codicia. Un siglo despu茅s, el obispo Peter Binsfield present贸 un nuevo sistema de clasificaci贸n de los demonios, esta vez enfatizando los pecados que inspiraban los demonios en lugar del tipo de v铆ctimas que atacaban. Populariz贸 la idea de los “Siete Pr铆ncipes del Infierno”, cada uno de los cuales coincid铆a con uno de los Siete Pecados Capitales. Mammon, naturalmente, coincidi贸 con la codicia.

Hoy en d铆a, la mayor铆a de las versiones de la Biblia han eliminado a Mam贸n al traducir su nombre para que simplemente signifique “dinero” o “riqueza”. Pocos cristianos creen en el viejo demonio como una entidad viviente, decididos a interponerse entre ellos y Dios, pero todav铆a honran la antigua lecci贸n: enf贸quense en servir a Dios en lugar de acumular riquezas mundanas.

A Mammon le ha ido mejor en la literatura de ficci贸n. Aparece en varios t铆tulos cl谩sicos, incluyendo Paradise Lost de John Milton y The Alchemist de Ben Johnson.

 

 


PrisioneroEnArgentina.com

Setiembre 23, 2022


 

3 thoughts on “Mammon”

    • Santiago
    • posted on April 9, 2023

    En Argentina de come a los pibes…..

    • Alicia Suchini
    • posted on September 23, 2022

    En Argentina atac贸 a los pol铆ticos y gan贸 y el pueblo perdi贸. .

      • Nati Villaz谩n
      • posted on September 23, 2022

      En Uruguay tambien

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