En el valle, donde la tierra parece recordar lo que el hombre ha olvidado, que la muerte no es un final: es apenas una puerta entreabierta.
Dicen -los que volvieron-que no hubo oscuridad, sino una claridad imposible; una luz que no encandila, sino que comprende.
Dicen que el tiempo se detuvo…o tal vez dejó de ser necesario.
Que la vida entera se desplegó sin juicio, sin reproches, como si el alma, por un instante, hubiera sido mirada con una misericordia desconocida.
Y, sin embargo, regresaron.
No con respuestas, sino con una certeza más honda: que el miedo era apenas ignorancia, y que la muerte no interrumpe.
Aquí, en Tafí, cuando la niebla baja como un pensamiento antiguo y las montañas guardan un silencio que parece eterno, uno sospecha que esos relatos no son delirios, sino recuerdos mal traducidos.
Quizás la vida sea apenas un umbral, una breve forma del tiempo
antes de lo que verdaderamente somos.
Y acaso esa luz-de la que tantos regresan hablando en voz baja-no sea un camino ni un final, sino una Presencia: la del Altísimo, que no se impone… y que, desde siempre, nos espera.
Claudio: Muy interesante, lúcida y emotiva reflexión!!
Yo que estuve en esa situación, de irme…ver esa luz -como dice el autor,- amable, acogedora, y volver por esas cosas de Dios, de la vida, concuerdo y hago propia esta reflexión compartida….también, especialmente, perderle el miedo al después, eso te marca para siempre y te hace ser diferente (por lo menos en mi caso). Un abrazo
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En el valle, donde la tierra parece recordar lo que el hombre ha olvidado,
que la muerte no es un final: es apenas una puerta entreabierta.
Dicen -los que volvieron-que no hubo oscuridad, sino una claridad imposible;
una luz que no encandila, sino que comprende.
Dicen que el tiempo se detuvo…o tal vez dejó de ser necesario.
Que la vida entera se desplegó sin juicio, sin reproches, como si el alma, por un instante, hubiera sido mirada con una misericordia desconocida.
Y, sin embargo, regresaron.
No con respuestas, sino con una certeza más honda: que el miedo era apenas ignorancia, y que la muerte no interrumpe.
Aquí, en Tafí, cuando la niebla baja como un pensamiento antiguo y las montañas guardan un silencio que parece eterno, uno sospecha que esos relatos
no son delirios, sino recuerdos mal traducidos.
Quizás la vida sea apenas un umbral, una breve forma del tiempo
antes de lo que verdaderamente somos.
Y acaso esa luz-de la que tantos regresan hablando en voz baja-no sea un camino ni un final, sino una Presencia: la del Altísimo, que no se impone… y que, desde siempre, nos espera.
Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón
jorgeloboaragon@gmail.com
3 thoughts on “MÁS ALLÁ DE LA MUERTE”
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- L.L.
- posted on April 28, 2026
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- ANGELA LORENZO
- posted on April 28, 2026
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- OSVALDO S.
- posted on April 28, 2026
CommentClaudio: Muy interesante, lúcida y emotiva reflexión!!
Yo que estuve en esa situación, de irme…ver esa luz -como dice el autor,- amable, acogedora, y volver por esas cosas de Dios, de la vida, concuerdo y hago propia esta reflexión compartida….también, especialmente, perderle el miedo al después, eso te marca para siempre y te hace ser diferente (por lo menos en mi caso). Un abrazo
CUANDO SE HABLA DE MUERTE PIENSO EN LOS OPP. QUE DIOS LOS AYUDE.
quien sabe si hay algo, nadie volvió para contarlo. es cuestión de fe.