METAFORIZANDO… DEL SÓTANO A LA AZOTEA Y DE UN DESCARTE DE EXPORTACIÓN A SER COMIDA GOURMET, SE CUENTA EL ASADO DE TIRA Y EL ORIGEN DE UNA TRADICIÓN

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Por Claudio Valerio

El 30 de enero de 1969, no fue un día como tantos para los habitantes de la capital británica; ese día The Beatles, la más influyente banda de rock del mundo,  decidió tocar por última y en vivo en la azotea de la sede de Apple Corps en Savile Row;  aquella tarde, esa azotea se transformó en un improvisado escenario que la historia recordará para siempre.

En sus inicios la banda tocaba, y lo hacía en condiciones humildes, en lugares como The Cavern Club, en Liverpool, antes de alcanzar la fama mundial. El sótano, en donde se producían las actuaciones, fue el comienzo y simboliza sus primeros años, de lucha y perseverancia. En el Final, la Azotea no solo representa el fin de su carrera en vivo, el clímax, el alcanzar el apogeo de una situación, para llegar a la resolución. Porque, en medio de la inminente disolución de la banda musical, y la fragmentación personal de sus integrantes,  se intentó enfatizar el origen regresar rockero.

“Del sótano a la azotea” es la metáfora que representa el vertiginoso ascenso y la caída final de The Beatles; un viaje literal y figurativo que abarca desde sus oscuros inicios en los sótanos de Liverpool hasta su última presentación en la terraza (azotea) de Apple Corps en Londres. Una travesía que arranca en Liverpool, ciudad de contrastes entre el ladrillo rojo industrial y la arquitectura de hoy, terminando en Londres.

En el caso del “Asado de tira”, su historia es una metáfora perfecta de la vida; es un ejemplo claro de la transformación que se produjera de lo menospreciado a lo sublime; de lo que fuera descarte de exportación a convertirse en el corte más distintivo y popular de la parrilla argentina; un emblema gastronómico. Un corte que nació en el primer frigorífico de Sudamérica, instalado en la ciudad de Campana en 1882, a partir de la necesidad y la picardía de los empleados del mismo. Este corte popular, de origen humilde y considerado un desperdicio por la industria cárnica de esos tiempos, fue aprovechado por los empleados para transformarlo en una comida deliciosa que, más adelante, se popularizaría a mediados del siglo XX convirtiéndose, hoy por hoy, en parte de la identidad argentina… La metáfora de vida del asado de tira nos enseña que, con el fuego necesario y llevando a la práctica una técnica adecuada, lo que alguna vez fuera un descarte, un desperdicio, se puede convertir en una obra maestra y confirmar que de un desecho puede nacer la belleza; porque de lo que fuera descartado podría estar el potencial de lo sublime.

Y si pensamos en asado,  es mucho más que un plato emblemático de la gastronomía de Argentina. Pero no se trata solo de un plato tradicional, sino que, junto con el fútbol y el tango, representa y sintetiza la identidad nacional.

El  asado argentino se remonta a la época de la colonización y su historia se estima que comienza en 1556, cuando desde el Brasil  se trajeron las primeras cabezas de ganado bobino. Fueron sólo un toro y siete vacas, que comenzaron a reproducirse libremente por toda la Pampa Húmeda.  Y por su andar prácticamente salvaje, cualquier persona que los cazaba podía servirse de estos animales.

La cacería se realizaba en grupos formados por unos 15 paisanos (las vaquerías) los que, armados con largas lanzas las que tenían en uno de su extremo un elemento cortante y que les servía  para cortar los garrones del animal. Derribado el animal y prácticamente inmovilizado se les mataba para extraer su cuero. Esta tarea constituyó lo que sería la primera industria argentina.  Se estima que en el siglo XVIII y recién por ese tiempo, los criollos empezaron a asar la carne del animal. Para ello, y con la ayuda del facón (cuchillo largo usado por los gauchos para todo uso) se hacía  un pozo en la tierra en donde  encendían una fogata para la cocción de la carne. Lo curioso es que del animal, en algunas ocasiones,  además del costillar también comían la lengua o el caracú, cocidos en el  crepitar de los rescoldos.

El asado es una de las tradiciones más fuertemente arraigadas en la cultura de los argentinos y, para muchos,  considerado símbolo de amistad. Por excelencia, el asado es excusa para el reencuentro, un motivo de reunión y para acercar a los que por diversos motivos están alejados. No se concibe preparar un asado para sí mismo. Este plato es, en definitiva, un aglutinador social e  ícono de las costumbres argentinas… Siempre nos viene a la mente: Asado, con amigos.

Argentina se he convertido en una gran productora y exportadora de carne vacuna de primer nivel y, además, foco de atracción turística no sólo por sus pintorescos paisajes, sino también por la gastronomía, distintiva según la región de que se trate del interior del país, como en las grandes ciudades.  Sea cual sea el destino y, mismo Buenos Aires, se podrá apreciar que

No hay momento ni lugar específico para hacer un asado, sea en el patio del fondo, terrazas,  veredas y mismo los balcones, la gente los utiliza para encender el fuego y sacar las clásicas parrillas horizontales y así asar carne.

En el campo, en la llamada “Pampa Húmeda”, en lugar de parrillas se usan estacas verticales,  clavadas en la tierra, como asadores.  Así los comensales disfrutarán del ritual de comer carne asada alrededor del fogón. La estaca puede ser una lanza, o espada, de hierro y que también puede ser en cruz. En el interior de la provincia de Buenos Aires, también merecen una distinción los “asados con cuero” y la otra variante, “al disco”. En la región patagónica y con el fin  proteger el fuego de los fuertes vientos y nevadas, características éstas de la región, hay un tipo de asador cerrado, el “chulengo”,  surgido desde hace un tiempo.  En la región del Litoral, y  las áreas costeras en general,  característica por sus ríos, hay otra variante regional para el asado, porque se elabora a base de los diferentes pescados que se trate, como la trucha,  el salmón, el pacú, el dorado, la corvina;  y otros. El norte argentino, además del asado otro clásico es la preparación de alimentos en los hornos de barro, cuya cocción también es con brasas. En su interior se coloca una pequeña parrilla y la carne, por cocerse en un espacio cerrado, adquiere un sabor diferente al asado tradicional.

Con todo esto, y tal como recita José Hernández  en el Martín Fierro,  en la Argentina “todo bicho que camina va a parar al asador”.

 

 Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires), recibe un Abrazo, y mi deseo que Dios te bendiga, te sonría y permita que prosperes en todo, y que derrame sobre ti, muchas bendiciones de Vida, Paz, Amor, y Prosperidad.

 

Claudio Valerio

®. Valerius

 

PrisioneroEnArgentina.com

Junio 10, 2026

3 thoughts on “METAFORIZANDO… DEL SÓTANO A LA AZOTEA Y DE UN DESCARTE DE EXPORTACIÓN A SER COMIDA GOURMET, SE CUENTA EL ASADO DE TIRA Y EL ORIGEN DE UNA TRADICIÓN”

    • 399be
    • posted on June 12, 2026

    Hmm, এই গেমিং প্ল্যাটফর্মের ব্যাপারটা বেশ ইন্টারেস্টিং মনে হলো। যদিও প্রোডাক্ট ডেসক্রিপশনে অনেক কিছু বলা আছে, তবুও 399be স্লট টি একবার দেখে যাওয়া যাক! নতুন টেকনোলজি শেখার মতো লাগে।

    • Lucho Abate
    • posted on June 10, 2026

    Dos fenomenos.

      • Anonymous
      • posted on June 10, 2026

      Si. Y que han dejado su huella…

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