¿Quién ganará las elecciones presidenciales de Argentina de 2027?

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A poco más de un año de las elecciones presidenciales argentinas de 2027, Javier Milei aparece hoy como el candidato con mayores posibilidades de ganar, pero sería prematuro afirmar que su reelección está asegurada. El escenario puede cambiar considerablemente durante los próximos meses, especialmente por la evolución de la economía, la inflación, el empleo, la situación social y la capacidad del peronismo para presentar un candidato competitivo y unido.

Las encuestas recientes muestran justamente esa incertidumbre. Un relevamiento de Trends realizado a fines de julio de 2026 colocó a La Libertad Avanza, con Milei como candidato, en 32%, frente al 30% del peronismo con Axel Kicillof. Es decir, la ventaja oficialista se redujo considerablemente respecto de meses anteriores.

Otra medición reciente de OPSA-UBA mostró a La Libertad Avanza con 34% en intención de voto, aunque señaló que Milei enfrenta una pérdida importante de votantes que lo habían apoyado en 2023. Más preocupante para el Presidente: en un hipotético balotaje Milei-Kicillof, esa encuesta registró un empate de 41% a 41%.

Por lo tanto, mi pronóstico actual sería: Milei es favorito para llegar primero a la segunda vuelta, pero no existe todavía un favorito indiscutible para ganar el balotaje.

Milei: el favorito actual

Javier Milei tiene una ventaja que ningún otro candidato posee: es el presidente en ejercicio y controla el principal espacio político de la derecha argentina.

Además, todavía conserva una base electoral considerable. Algunas encuestas recientes lo colocan alrededor del 32%-34%, claramente por encima de varios opositores considerados individualmente. Una medición de CB Global Data, por ejemplo, ubicó a Milei en 32,4%, seguido por Cristina Fernández de Kirchner con 15,2% y Axel Kicillof con 14,7%.

Pero hay una cuestión fundamental: Milei necesita convertir su primera minoría en una mayoría presidencial.

Obtener alrededor de 32% o 34% puede ser suficiente para entrar en un balotaje, pero no para ganar automáticamente. La elección argentina se decidirá en buena medida por quién pueda captar los votos de los candidatos eliminados.

Y ahí comienza el verdadero problema para Milei.

Su estilo extremadamente confrontativo tiene admiradores muy fieles, pero también genera un rechazo considerable. El Presidente deberá convencer a personas que no son libertarias y que quizás no votaron por él en 2023.

Axel Kicillof: el principal rival

Si el peronismo consigue unificarse alrededor de Axel Kicillof, puede convertirse en el principal adversario de Milei.

Kicillof tiene una ventaja importante: gobierna la provincia de Buenos Aires, el distrito electoral más importante del país. Además, representa una alternativa peronista diferente de Cristina Kirchner y podría intentar construir un mensaje dirigido tanto al peronismo tradicional como a los votantes descontentos con Milei.

Las encuestas recientes muestran que Kicillof es, individualmente, uno de los principales competidores del Presidente. En algunas mediciones la diferencia entre ambos es muy pequeña.

Pero Kicillof tiene un problema: el peronismo está dividido.

Cristina Kirchner conserva una influencia política importante, mientras que Sergio Massa y otros sectores peronistas también tienen sus propias ambiciones. Kicillof deberá demostrar que puede convertirse en el candidato de una oposición unificada y no simplemente en el candidato de una de las facciones del peronismo.

Cristina Kirchner: mucha fuerza, pero un techo electoral

Cristina continúa siendo una de las figuras más importantes del peronismo, pero su situación política y judicial hace muy difícil imaginarla como candidata presidencial.

Además, aunque conserva una base electoral importante, también posee un nivel muy elevado de rechazo. Esto significa que podría movilizar a millones de argentinos a favor suyo, pero también movilizar a millones en su contra.

Ese fenómeno ya se observó en las elecciones anteriores: el antikirchnerismo es una fuerza electoral tan importante como el kirchnerismo.

Por eso, para derrotar a Milei, el peronismo probablemente necesite encontrar una figura capaz de atraer a sectores que no votarían por Cristina.

Kicillof podría intentar precisamente eso.

¿Y Mauricio Macri?

Mauricio Macri todavía conserva influencia dentro de la política argentina, pero parece mucho menos probable que sea nuevamente el candidato presidencial principal del PRO.

La alternativa más importante podría ser una alianza entre el PRO y La Libertad Avanza.

Esto sería extremadamente importante.

Si Macri y Milei consiguen construir una alianza sólida, el oficialismo podría sumar buena parte del electorado de centro-derecha y reducir considerablemente la posibilidad de que aparezca una candidatura alternativa que divida el voto opositor al peronismo.

De hecho, actualmente Milei está intentando fortalecer su relación con el PRO y con distintos gobernadores provinciales.

El gran problema de Milei: la economía

La elección de 2027 probablemente se decidirá fundamentalmente por una pregunta:

¿Cómo estará económicamente Argentina en 2027?

Si la inflación continúa descendiendo, los salarios reales aumentan, vuelve el crecimiento económico, aumenta el empleo y mejora el crédito, Milei tendrá un argumento extraordinariamente poderoso.

Podrá decir:

“El sacrificio produjo resultados.”

En ese escenario, la reelección sería mucho más probable.

Pero si los argentinos continúan enfrentando dificultades para llegar a fin de mes, desempleo, caída del consumo o problemas sociales, la oposición tendrá un argumento igualmente poderoso:

“Milei prometió una transformación y todavía no llegó a la vida cotidiana de la mayoría.”

Las encuestas actuales muestran precisamente esa contradicción: Milei conserva una posición competitiva, pero existe también un importante deseo de cambio. Un relevamiento de OPSA-UBA encontró que alrededor del 61% preferiría un cambio de gobierno, aunque eso no significa automáticamente que ese 61% apoyaría a un mismo candidato opositor.

El tercer candidato

Aquí aparece una posibilidad que podría alterar completamente la elección: una tercera fuerza fuerte.

Podría surgir desde el centro político, desde los gobernadores provinciales, desde el radicalismo o desde sectores del peronismo no kirchnerista.

Una candidatura de centro podría quitarle votos simultáneamente a Milei y al peronismo.

Sin embargo, hay una paradoja: una tercera candidatura fuerte podría no ganar, pero sí determinar quién gana.

Si un candidato de centro consigue, por ejemplo, 10% o 15%, podría impedir que Milei o Kicillof alcancen una diferencia suficiente en la primera vuelta y transformar el balotaje en una elección completamente distinta.

¿Quién ganaría hoy un balotaje?

Aquí debemos ser muy prudentes.

Una encuesta de julio colocó a Milei por encima de Kicillof en distintos escenarios, mientras que otra medición reciente mostró un empate técnico.

Esto significa que la elección está abierta.

Milei tendría una ventaja entre los votantes que quieren continuar con las reformas económicas y rechazan al kirchnerismo.

Kicillof tendría una ventaja entre quienes consideran que el gobierno de Milei ha producido demasiados costos sociales y económicos.

La pregunta decisiva será qué grupo es mayor y, sobre todo, cuál de los dos candidatos puede conquistar a los independientes.

Mi pronóstico

Si tuviera que apostar hoy, 15 de agosto de 2026, mi escenario sería el siguiente:

Primera vuelta:

  1. Javier Milei / La Libertad Avanza
  2. Axel Kicillof / una coalición peronista
  3. Una tercera fuerza de centro o centro-derecha
  4. Myriam Bregman u otra candidatura de izquierda

Pero no creo que Milei pueda ganar cómodamente en primera vuelta. Lo más probable sería un balotaje Milei-Kicillof, siempre que el peronismo consiga unificarse.

Y en ese balotaje, actualmente considero que Milei tendría una pequeña ventaja, pero no suficiente para considerarlo seguro.

Mi estimación actual

Milei: 55% de posibilidades de ganar
Kicillof u otro candidato opositor: 45%

No es una predicción matemática; es una evaluación del escenario político actual.

La diferencia puede desaparecer rápidamente si la economía empeora o si el peronismo consigue una unidad inesperadamente fuerte.

Por el contrario, si Milei llega a 2027 con inflación considerablemente menor, crecimiento económico, recuperación de salarios y una alianza sólida con el PRO y gobernadores, podría entrar en la elección como favorito claro.

La elección todavía no está decidida

La gran lección de la política argentina reciente es que las encuestas realizadas con mucha anticipación pueden equivocarse enormemente.

En 2023, prácticamente nadie podía asegurar al comienzo de la campaña que Milei terminaría convirtiéndose en presidente. Su crecimiento fue extraordinariamente rápido.

Por eso, sería un error afirmar hoy que “Milei será presidente nuevamente”.

Pero también sería un error afirmar que “Milei está terminado”.

Hoy Milei es el favorito, pero Kicillof es el rival que más posibilidades tiene de derrotarlo.

La elección de 2027 probablemente se decidirá en tres cuestiones: la economía, la unidad de la oposición y la capacidad de Milei para ampliar su electorado más allá de su núcleo libertario.

Si la economía mejora claramente, apostaría por la reelección de Milei.

Si la economía se estanca y el peronismo se presenta unido detrás de Kicillof, la elección podría terminar en una victoria opositora.

En otras palabras, a un año de la elección, Milei tiene la ventaja, pero todavía no tiene la victoria. Y Argentina ha demostrado muchas veces que entre una ventaja en las encuestas y entrar en la Casa Rosada existe una distancia enorme.

PrisioneroEnArgentina.com

Agosto 22, 2026

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