A continuación, una verdadera explicación superadora y bendita, para vivir la vida con honor, dignidad, felicidad y amor, expresada por un SER DIVINO que decidió SUFRIR TERRIBLEMENTE, para enseñarnos CON SU CRUZ, a vivir como seres humanos dignos y construir una convivencia justa, armoniosa y generosa.
Enseñanza siempre vigente, particularmente importante en este momento de la vida de un mundo en involución moral.
También por cierto aplicable a la realidad actual de nuestro desbarrancado país, en el cual LOS VALORES TRADICIONALES Y FUNDACIONALES se han invertido porque una contracultura nefasta se ha apropiado de nuestros destinos, y ha permitido el arribo desde hace varias décadas, de la corporación política, que nos agobia en el ejercicio de un poder casi sin limitaciones y goza con su desprecio público, constante y evidente, hacia esas VERDADES, a través de acciones en gran medida éticamente injustificables.
Hoy vivimos en el mundo de la mentira casi constante, como instrumento eficaz para justificar medidas de gobierno, especialmente orientadas hacia la mimetización de un robo sistemático que se ejecuta desembozadamente y sin reparos; sostenidos por la trampa de los enunciados y promesas voluntaristas altisonantes y sin convicción, utilizadas sólo como justificativo de oportunidad; la traición constante a los ciudadanos esperanzados sin importar sus sufrimientos, imponiendo limitaciones arbitraria y progresivamente crecientes; el negocio inescrupuloso en diversos ámbitos y niveles, avalado por una “¿justicia?” prefabricada, fraudulenta y generosamente lubricada, para justificar e ignorar las constantes y creativas transgresiones a la moral pública la ficha mugrienta que persiste ininterrumpidamente, como el mejor aval para llegar a “cargos públicos” y luego obrar con caradurez manifiesta; la obsecuencia hasta poco discreta, para ser simpático al capataz de turno y seguir gozando de las comodidades y privilegios “del cargo”, sin tener en cuenta seriedad, convicción e idoneidad; la corrupción y el “sakeo” constante de los bienes de todos, justificados con argumentos falaces y pretextos indiscriminados; la impunidad para el ejercicio del mal y la traición a las esperanzas de los conciudadanos, ejecutadas con absoluta naturalidad; el show político y la difusión constante de justificativos injustificables de oportunidad para argumentar transgresiones inocultables, propalados través de diversos medios públicos de ocasión, con gran uso de medios crematísticos, para convencer a borregos y permanecer; las creadas comedias diversas de ocasión y acciones personales payasescas, a fin de generar vanas simpatías y adhesiones infundadas; la vida fácil y los lujos ilimitados hasta públicamente expuestos, sostenidos con bienes robados continuamente con diversos subterfugios, a quienes trabajan y sufren limitaciones y hasta carencias lamentables; el cambio oportuno de etiqueta política cuando conviene, circunstancia poblada de declaraciones vacías, besitos y abracitos, para ser simpático al, mandamás de turno y seguir ininterrumpidamente gozando de los privilegios del poder; el desprecio por las necesidades de nuestros próximos condenándolos a la miseria y la ignorancia, adjudicando graciosamente la culpa a otros; la venta habitual de conciencias para obtener beneficios desmedidos, en cualquier ámbito y nivel de las funciones públicas y facilitar acciones que no se comparten; la inoperancia e inutilidad en el ejercicio de responsabilidades políticas y administrativas, recibidas como regalo por favores de diverso tipo; la injuria y la calumnia para desacreditar a quienes pelean por la VERDAD y se oponen a los propósitos siniestros; la destrucción del ejemplo personal, lealtad, honradez, capacidad e idoneidad probadas e ideas superadoras y constructivas, como fórmula idónea para triunfar y ser útil a los demás; el incremente abusivo y progresivo de una estructura política elefantiásica poblada de parásitos funcionales y parlanchines de ocasión, adornados de privilegios y ventajas diversas; la venganza desmedida, cruel y siniestra ejecutada sin interrupción desde hace cuarenta y tres años, por los mercenarios del colonialismo ideológico y sus secuaces y descendientes quienes se apoderaron del poder, los cuales a través de mentiras, recursos financieros ilimitados y transgresiones desmedidas a la VERDAD, confiscaron desaprensivamente el derecho a la libertad y la felicidad, de quienes en su momento pelearon por nuestra libertad y dignidad como Nación.
Hay más, en este macabro inventario de iniquidades y despropósitos…
¡¡¡Pobre y perdida Patria!!! No hay signos de reacción positiva. Ya prácticamente la contracultura expuesta, se ha transformado en un cáncer irreversible.
Perdón a San Martín; Belgrano; Sarmiento; Alberdi; Roca; Pellegrini; Richieri; Mosconi; Savio…
Según un dicho muy popular “cada uno es el arquitecto de su propio destino”.
Pues bien; el gran pueblo argentino salud, ha conseguido esta realidad estremecedora que vivimos y que parece acercarnos cada vez más a la muerte institucional y cívica, por la traición desaprensiva a sus VALORES FUNDACIONALES y a quienes lucharon por su libertad.
Las palabras que siguen, plenas de gran profundidad espiritual, filosófica y moral, pueden ayudarnos a reflexionar y reaccionar positivamente PARA RENACER.
Que DIOS y NUESTRA SANTA MADRE escuchen nuestros ruegos.
Por lo menos, así, lo veo yo.
Francisco Cervo.
“YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA” JN 14, 6
Muchas son las partes del evangelio del fin de semana pasado que nos ayudan a reflexionar sobre nuestra vida cristiana y creo que la frase “Yo soy el camino, la verdad y la vida” puede ser muy oportuna para nuestra reflexión.
Jesús nos dice “Yo soy el camino.”
Desde el principio la Biblia nos habla que delante de nosotros están abiertos dos caminos: el de la vida (con todo lo que esta palabra significa: bien, crecimiento, amor, verdad, justicia, fraternidad, paz…) y el camino de la muerte (también con todos sus significados: mal, ruina, odio, mentira, explotación, egoísmo, guerra…). Depende de nosotros: si elegimos el camino de la vida, viviremos; pero si elegimos aquel de la muerte, pereceremos. No existen caminos intermedios. No podemos dar algunos pasos hacia la vida y otros hacia la muerte, no podemos avanzar en los dos. Ellos no son paralelos, son opuestos. Por otro lado, no es posible estar quieto. O yo camino hacia el bien, esforzándome para dar cada paso, o ando dando vueltas, llevado hacia el mal.
Es por eso que Jesús se propone como el camino para nuestras vidas y nos desafía a empezar este itinerario. Él se dispone a ayudarnos, a ser fuerza en nuestro caminar, así como también la comunidad cristiana, la Iglesia, que otra cosa no desea que ayudarnos a caminar hacia la vida.
Jesús nos dice “Yo soy la verdad.”
Esta palabra para muchos ya suena un poco extraña. Estamos todos inmersos en una fuerte ideología de que la verdad no existe. Es el famoso relativismo. Todo es relativo. Todo depende de la situación, de la historia, de las opiniones. Se dice que cada uno tiene el derecho de tener su verdad. Lo importante es que se sienta bien y feliz. Pero esta ideología es autodestructiva y conduce a la muerte. Disimulada con la tolerancia estamos creando un imperio del mal, donde el dialogo es siempre más difícil, donde los valores van perdiendo el sentido y se tornan ridículos, donde reina el principio del “quien puede más, llora menos”. Sin referencia a una verdad que está más allá de nuestros criterios mezquinos, estamos generando un mundo donde la convivencia es cada vez más difícil, pues nadie renuncia a su punto de vista, no se hace el mínimo esfuerzo para comprender las razones del otro.
Es en esta situación que se hace urgente proclamar que la verdad existe y ella se llama: Jesús. Nosotros no tenemos el último criterio de las cosas. No somos llamados a inventar la verdad que conviene a cada uno. Al contrario, somos llamados a convertirnos a la verdad, a conocerla, a aceptarla y a practicarla, aunque nos traiga alguna dificultad y exija alguna renuncia.
Es urgente conocer al Señor y en él descubrir la verdad. Es solamente la Verdad que nos puede hacer libres, dejándonos inmunes a las manipulaciones de los promotores de la cultura de la muerte.
Jesús nos dice: “Yo soy la vida”.
Como vemos, estas tres cosas: camino, verdad y vida, están muy conexas entre sí. Una llama a la otra. Para el mundo de las ilusiones, vivir es aprovechar la “vida”. Es tener muchos bienes, sin importar si son de origen lícito o no. Es buscar todos los placeres sin pensar en responsabilidades, o mejor, evitándolas. Es creer que lo único importante soy yo mismo, mi proyecto, mi carrera, mi felicidad. Pero, bien sabemos que no existe Vida fuera de Dios.
Los que gozan de la vida mundana, sin frenos y sin Dios, de verdad, están vivos solo en las apariencias. En general, son personas vacías y superficiales. Su felicidad, muchas veces, no pasa de una máscara, de un maquillaje.
Quien verdaderamente quiere vivir, necesariamente deberá acercarse a Cristo, única fuente auténtica de vida…
El Señor te bendiga y te guarde.
El Señor te haga brillar su rostro y tenga misericordia de ti.
El Señor vuelva su mirada cariñosa y te de la paz.
Hno. Mariosvaldo Florentino, capuchino
PrisioneroEnArgentina.com
Mayo 5, 2026
9 thoughts on “UN PROFUNDO ESCRITO RELIGIOSO QUE NOS PERMITE REFLEXIONAR SOBRE LA DECEPCIONANTE REALIDAD QUE VIVE NUESTRA POBRE PATRIA”
ADHIERO y agrego: “SI DIOS NO CUIDA DE LA CIUDAD, EN VANO VELAN SUS CENTINELAS” e insisto, Dios no se ocupa de cosas terrenales, se ocupa de las almas. Realmente somos nosotros, los humanos quienes debemos reaccionar y poner en su lugar a quienes elegimos para ADMINISTRAR los bienes del Estado puestos a su cuidado y bajarles el copete cuando quieran sacar los pies del plato ¿Será eso posible en algún tiempo no muy lejano? Viendo a diario la conducta ciudadana, creo que será muyyy difícil que algunos podamos verla a corto plazo por razones etarias; la sociedad esta aborregada y parece que no encuentra salida si no es de la mano de Macho Cabrio de Turno, algo que nos hemos acostumbrado desde hace unos 96 años.Vivimos en un país ocupado, con cada vez reglas más asfixiantes para los ciudadanos de a pié y con privilegios cada vez más amplios para los mandamases de turno a los cuales les cumplimos todos los sueños y caprichos y se dan el lujo de insultarnos a diario.
“Una sociedad incapaz de pensamiento crítico, es presa fácil de cualquier charlatán” – Carl Sagan
¡Hola Patricio! Está bastante bien lo de Sagan, tiene una parte de verdad. Pero no es todo. Dios se ocupa también de lo material porque es Su Creación. Metáfora: Pero se necesitan unas gafas espirituales 4D para ver su acción directa en Ancho, Alto, Largo y el Tiempo, dado el preciado don del libre albedrío. A ese fenómeno lo llamamos el comienzo de la fe, que a partir de entonces crece.
Las oraciones van a una alcancía universal de la que bajan gracias que llamamos bendiciones en esta etapa material.
Dios no es el supuesto poder judicial en Argentina. Es parte del libre albedrío creer que existe poder judicial.
En otros términos y ámbito, la “justicia humana” es una creación humana pactada para la convivencia.
La de Dios es personal, uno a uno y por los hechos y actos de cada uno. Y siempre presente el arrepentimiento y Su Misericordia.
No sabemos ni sabremos qué pasará con Axel L. después de su fin en este período material.
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A continuación, una verdadera explicación superadora y bendita, para vivir la vida con honor, dignidad, felicidad y amor, expresada por un SER DIVINO que decidió SUFRIR TERRIBLEMENTE, para enseñarnos CON SU CRUZ, a vivir como seres humanos dignos y construir una convivencia justa, armoniosa y generosa.
Enseñanza siempre vigente, particularmente importante en este momento de la vida de un mundo en involución moral.
También por cierto aplicable a la realidad actual de nuestro desbarrancado país, en el cual LOS VALORES TRADICIONALES Y FUNDACIONALES se han invertido porque una contracultura nefasta se ha apropiado de nuestros destinos, y ha permitido el arribo desde hace varias décadas, de la corporación política, que nos agobia en el ejercicio de un poder casi sin limitaciones y goza con su desprecio público, constante y evidente, hacia esas VERDADES, a través de acciones en gran medida éticamente injustificables.
Hoy vivimos en el mundo de la mentira casi constante, como instrumento eficaz para justificar medidas de gobierno, especialmente orientadas hacia la mimetización de un robo sistemático que se ejecuta desembozadamente y sin reparos; sostenidos por la trampa de los enunciados y promesas voluntaristas altisonantes y sin convicción, utilizadas sólo como justificativo de oportunidad; la traición constante a los ciudadanos esperanzados sin importar sus sufrimientos, imponiendo limitaciones arbitraria y progresivamente crecientes; el negocio inescrupuloso en diversos ámbitos y niveles, avalado por una “¿justicia?” prefabricada, fraudulenta y generosamente lubricada, para justificar e ignorar las constantes y creativas transgresiones a la moral pública la ficha mugrienta que persiste ininterrumpidamente, como el mejor aval para llegar a “cargos públicos” y luego obrar con caradurez manifiesta; la obsecuencia hasta poco discreta, para ser simpático al capataz de turno y seguir gozando de las comodidades y privilegios “del cargo”, sin tener en cuenta seriedad, convicción e idoneidad; la corrupción y el “sakeo” constante de los bienes de todos, justificados con argumentos falaces y pretextos indiscriminados; la impunidad para el ejercicio del mal y la traición a las esperanzas de los conciudadanos, ejecutadas con absoluta naturalidad; el show político y la difusión constante de justificativos injustificables de oportunidad para argumentar transgresiones inocultables, propalados través de diversos medios públicos de ocasión, con gran uso de medios crematísticos, para convencer a borregos y permanecer; las creadas comedias diversas de ocasión y acciones personales payasescas, a fin de generar vanas simpatías y adhesiones infundadas; la vida fácil y los lujos ilimitados hasta públicamente expuestos, sostenidos con bienes robados continuamente con diversos subterfugios, a quienes trabajan y sufren limitaciones y hasta carencias lamentables; el cambio oportuno de etiqueta política cuando conviene, circunstancia poblada de declaraciones vacías, besitos y abracitos, para ser simpático al, mandamás de turno y seguir ininterrumpidamente gozando de los privilegios del poder; el desprecio por las necesidades de nuestros próximos condenándolos a la miseria y la ignorancia, adjudicando graciosamente la culpa a otros; la venta habitual de conciencias para obtener beneficios desmedidos, en cualquier ámbito y nivel de las funciones públicas y facilitar acciones que no se comparten; la inoperancia e inutilidad en el ejercicio de responsabilidades políticas y administrativas, recibidas como regalo por favores de diverso tipo; la injuria y la calumnia para desacreditar a quienes pelean por la VERDAD y se oponen a los propósitos siniestros; la destrucción del ejemplo personal, lealtad, honradez, capacidad e idoneidad probadas e ideas superadoras y constructivas, como fórmula idónea para triunfar y ser útil a los demás; el incremente abusivo y progresivo de una estructura política elefantiásica poblada de parásitos funcionales y parlanchines de ocasión, adornados de privilegios y ventajas diversas; la venganza desmedida, cruel y siniestra ejecutada sin interrupción desde hace cuarenta y tres años, por los mercenarios del colonialismo ideológico y sus secuaces y descendientes quienes se apoderaron del poder, los cuales a través de mentiras, recursos financieros ilimitados y transgresiones desmedidas a la VERDAD, confiscaron desaprensivamente el derecho a la libertad y la felicidad, de quienes en su momento pelearon por nuestra libertad y dignidad como Nación.
Hay más, en este macabro inventario de iniquidades y despropósitos…
¡¡¡Pobre y perdida Patria!!! No hay signos de reacción positiva. Ya prácticamente la contracultura expuesta, se ha transformado en un cáncer irreversible.
Perdón a San Martín; Belgrano; Sarmiento; Alberdi; Roca; Pellegrini; Richieri; Mosconi; Savio…
Según un dicho muy popular “cada uno es el arquitecto de su propio destino”.
Pues bien; el gran pueblo argentino salud, ha conseguido esta realidad estremecedora que vivimos y que parece acercarnos cada vez más a la muerte institucional y cívica, por la traición desaprensiva a sus VALORES FUNDACIONALES y a quienes lucharon por su libertad.
Las palabras que siguen, plenas de gran profundidad espiritual, filosófica y moral, pueden ayudarnos a reflexionar y reaccionar positivamente PARA RENACER.
Que DIOS y NUESTRA SANTA MADRE escuchen nuestros ruegos.
Por lo menos, así, lo veo yo.
Francisco Cervo.
“YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA” JN 14, 6
Muchas son las partes del evangelio del fin de semana pasado que nos ayudan a reflexionar sobre nuestra vida cristiana y creo que la frase “Yo soy el camino, la verdad y la vida” puede ser muy oportuna para nuestra reflexión.
Jesús nos dice “Yo soy el camino.”
Desde el principio la Biblia nos habla que delante de nosotros están abiertos dos caminos: el de la vida (con todo lo que esta palabra significa: bien, crecimiento, amor, verdad, justicia, fraternidad, paz…) y el camino de la muerte (también con todos sus significados: mal, ruina, odio, mentira, explotación, egoísmo, guerra…). Depende de nosotros: si elegimos el camino de la vida, viviremos; pero si elegimos aquel de la muerte, pereceremos. No existen caminos intermedios. No podemos dar algunos pasos hacia la vida y otros hacia la muerte, no podemos avanzar en los dos. Ellos no son paralelos, son opuestos. Por otro lado, no es posible estar quieto. O yo camino hacia el bien, esforzándome para dar cada paso, o ando dando vueltas, llevado hacia el mal.
Es por eso que Jesús se propone como el camino para nuestras vidas y nos desafía a empezar este itinerario. Él se dispone a ayudarnos, a ser fuerza en nuestro caminar, así como también la comunidad cristiana, la Iglesia, que otra cosa no desea que ayudarnos a caminar hacia la vida.
Jesús nos dice “Yo soy la verdad.”
Esta palabra para muchos ya suena un poco extraña. Estamos todos inmersos en una fuerte ideología de que la verdad no existe. Es el famoso relativismo. Todo es relativo. Todo depende de la situación, de la historia, de las opiniones. Se dice que cada uno tiene el derecho de tener su verdad. Lo importante es que se sienta bien y feliz. Pero esta ideología es autodestructiva y conduce a la muerte. Disimulada con la tolerancia estamos creando un imperio del mal, donde el dialogo es siempre más difícil, donde los valores van perdiendo el sentido y se tornan ridículos, donde reina el principio del “quien puede más, llora menos”. Sin referencia a una verdad que está más allá de nuestros criterios mezquinos, estamos generando un mundo donde la convivencia es cada vez más difícil, pues nadie renuncia a su punto de vista, no se hace el mínimo esfuerzo para comprender las razones del otro.
Es en esta situación que se hace urgente proclamar que la verdad existe y ella se llama: Jesús. Nosotros no tenemos el último criterio de las cosas. No somos llamados a inventar la verdad que conviene a cada uno. Al contrario, somos llamados a convertirnos a la verdad, a conocerla, a aceptarla y a practicarla, aunque nos traiga alguna dificultad y exija alguna renuncia.
Es urgente conocer al Señor y en él descubrir la verdad. Es solamente la Verdad que nos puede hacer libres, dejándonos inmunes a las manipulaciones de los promotores de la cultura de la muerte.
Jesús nos dice: “Yo soy la vida”.
Como vemos, estas tres cosas: camino, verdad y vida, están muy conexas entre sí. Una llama a la otra. Para el mundo de las ilusiones, vivir es aprovechar la “vida”. Es tener muchos bienes, sin importar si son de origen lícito o no. Es buscar todos los placeres sin pensar en responsabilidades, o mejor, evitándolas. Es creer que lo único importante soy yo mismo, mi proyecto, mi carrera, mi felicidad. Pero, bien sabemos que no existe Vida fuera de Dios.
Los que gozan de la vida mundana, sin frenos y sin Dios, de verdad, están vivos solo en las apariencias. En general, son personas vacías y superficiales. Su felicidad, muchas veces, no pasa de una máscara, de un maquillaje.
Quien verdaderamente quiere vivir, necesariamente deberá acercarse a Cristo, única fuente auténtica de vida…
El Señor te bendiga y te guarde.
El Señor te haga brillar su rostro y tenga misericordia de ti.
El Señor vuelva su mirada cariñosa y te de la paz.
Hno. Mariosvaldo Florentino, capuchino
PrisioneroEnArgentina.com
Mayo 5, 2026
9 thoughts on “UN PROFUNDO ESCRITO RELIGIOSO QUE NOS PERMITE REFLEXIONAR SOBRE LA DECEPCIONANTE REALIDAD QUE VIVE NUESTRA POBRE PATRIA”
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- Patricio
- posted on May 5, 2026
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- Bizancio
- posted on May 5, 2026
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- SONIA
- posted on May 6, 2026
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- Bizancio
- posted on May 6, 2026
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- Carmen Argañaraz
- posted on May 5, 2026
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- Bizancio
- posted on May 5, 2026
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- Bizancio
- posted on May 5, 2026
-
- Federico Palmiero
- posted on May 5, 2026
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- ROCIO ANGÉLICA
- posted on May 5, 2026
CommentADHIERO y agrego: “SI DIOS NO CUIDA DE LA CIUDAD, EN VANO VELAN SUS CENTINELAS” e insisto, Dios no se ocupa de cosas terrenales, se ocupa de las almas. Realmente somos nosotros, los humanos quienes debemos reaccionar y poner en su lugar a quienes elegimos para ADMINISTRAR los bienes del Estado puestos a su cuidado y bajarles el copete cuando quieran sacar los pies del plato ¿Será eso posible en algún tiempo no muy lejano? Viendo a diario la conducta ciudadana, creo que será muyyy difícil que algunos podamos verla a corto plazo por razones etarias; la sociedad esta aborregada y parece que no encuentra salida si no es de la mano de Macho Cabrio de Turno, algo que nos hemos acostumbrado desde hace unos 96 años.Vivimos en un país ocupado, con cada vez reglas más asfixiantes para los ciudadanos de a pié y con privilegios cada vez más amplios para los mandamases de turno a los cuales les cumplimos todos los sueños y caprichos y se dan el lujo de insultarnos a diario.
“Una sociedad incapaz de pensamiento crítico, es presa fácil de cualquier charlatán” – Carl Sagan
¡Hola Patricio! Está bastante bien lo de Sagan, tiene una parte de verdad. Pero no es todo. Dios se ocupa también de lo material porque es Su Creación. Metáfora: Pero se necesitan unas gafas espirituales 4D para ver su acción directa en Ancho, Alto, Largo y el Tiempo, dado el preciado don del libre albedrío. A ese fenómeno lo llamamos el comienzo de la fe, que a partir de entonces crece.
Las oraciones van a una alcancía universal de la que bajan gracias que llamamos bendiciones en esta etapa material.
Dios se ocupa protegiendo a un depravado como el juez axel Lopez d3l que publicaron un artículo terrorífico? Por favor.
Dios no es el supuesto poder judicial en Argentina. Es parte del libre albedrío creer que existe poder judicial.
En otros términos y ámbito, la “justicia humana” es una creación humana pactada para la convivencia.
La de Dios es personal, uno a uno y por los hechos y actos de cada uno. Y siempre presente el arrepentimiento y Su Misericordia.
No sabemos ni sabremos qué pasará con Axel L. después de su fin en este período material.
Me gustaría una iglesia que trabaje más por los pobres y los débiles saliendo a la calle. Solo dando misas y rezando no ayuda.
Querida Carmen: La Iglesia es Santa, pero también es material y por tanto pecadora, sujeta al libre albedrío.
Y tenemos el don del orar. Las oraciones van a una alcancía universal de la que bajan gracias que llamamos bendiciones en esta etapa material.
A nadie le importa nada.
Cada uno está solo y por las suyas.
LA IGLESIA TAMBIEN TIENE LO SUYO, UNOS QUEDAN BIEN CON DIOS Y OTROS CON EL DIABLO Y NO DIGO QUE NO HAYA BUENOS SACERDOTES PERO….