Fue un ejemplo práctico del llamado proceso de ruptura[1], para otros fue un mensaje para la sociedad y la justicia[2]
¿Lo que dijo la acusada Sra. Cristina Fernández a los jueces presentes, a los jueces en generales y sobre la justicia argentina, acusándolos de manipulación procesal, carentes de objetividad, imparcialidad e independencia, creadores ex nihilo de causas penales, violando normas fundamentales del derecho… son mentiras? ¿Los jueces federales no actúan impunemente para cometer delitos, satisfacer al poder de turno y a una opinión pública manipulada? Esas acusaciones se pueden afirmar que son falsas.
GoriniGiménez UriburuBasso
¿Porque los jueces del TOF5, procuradores y otros miembros del poder judicial presente, se hicieron pequeños, buscaban ser invisibles, antes los ataques verbales, acusatorios, sarcásticos de la Sra. Cristina Fernández? Porque el temor por parte los miembros del TOF5 de hacer respetar los principios procesales.
Al contrario, esos mismos personajes se muestran implacables, con todo el peso de su autoridad, cuando tienen frente a ellos a personas mayores de 70, enfermas, con prisiones preventivas ilimitadas, acusadas ilegalmente de lesa humanidad y que nadie las defiende. Esos prisioneros políticos son llevados contra su voluntad, esposados, con incapacidades físicas. Esos jueces saben que violan los DDHH de estas personas, pero les importa poco porque los acusados no meten miedo, no son una amenaza para sus carreras y así pueden continuar a utilizar sus funciones para cometer delitos. Los jueces y el personal de la justicia federal merecen ser tratados peor de lo que fueron por parte de la acusada Sra. Cristina Fernandez. Deben ser perseguidos y sancionados en toda parte y lugar. Paris. 05 diciembre 2019. CasppaFrance
[1] Desarrollada por el abogado francés Jacques Vergès in Estrategia judicial en los procesos políticos, editorial Anagrama, 23/12/2008
Descarnada (no se me ocurre otro tèrmino) la nota del Prof. Mario Sandoval, pero, debo reconocer que objetiva. Su lectura y anàlisis me ha producido gran pena pues, suponiendo que sea cierto lo que afirma ¡que desgracia para los justiciables, estar y/o caer en manos de jueces (Magistrados; al respecto es interesante leer un ensayo titulado “Las magistraturas en Roma” -que lamentablemente prestè y perdì- donde explica que y como eran las Magistratura en la fuente de nuestro derecho latino, Vg. senadores, cònsul, pretor, tribuno de plebe, etc.; es de ahì que nosotros, solemos llamar a los jueces, camarista y ministros de las Cortes Nacional y Provinciales: Magistrados) asustadizos de caer en desgracia ante el mandamàs de turno que tiene poder (ver Maquiavelo, sobre la teorìa del poder) y que, segùn nuestro sistema jurìdico ocupa u ocuparà el màximo cargo o el segundo -pero lo reemplaza en casos de ausencia del primero. ¡Como se achican hasta casi querer desaparecer de sus sillas curules (durante la República romana, y posteriormente el Imperio, la silla curul era el sitial sobre el cual los magistrados veteranos o los promagistrados que poseían imperium tenían derecho a sentarse, derecho que incluía al dictador, magister equitum, cónsul, pretor y edil curul.), volverse invisibles; soportar retos de quien se sabe poderosa. Pero, estamos viviendo en Argentina que, parece, no es el mejor modelo de democracia, ¡ni mucho menos! En situaciones donde no deberìa existir el Temor Reverencial pues la lìnea jeràrquica no existe entre Presidente o Vicepresidente de la naciòn y “ningùn” magistrado. Roguemos para que, aquellos magistrados conservan su independencia de criterio la sigan conservando y, aquellos que les asiste un grave temor reverencial hacia miembros y/o futuros miembros del Poder Ejecutivo y/o del Poder Legislativo y que “tengan miedo” de ser sometidos a un jury de enjuiciamiento y, como consecuencia de los mismos, perder sus puesto, recuperen la dignidad y dejen de tener miedo a situaciones posibles de la vida que podrìan darse y afronten con valor y determinaciòn las consecuencias. Me atrevo a decir con absoluta seguridad que esos son los magistrados que anhela, añora el Pueblo Argentino. Atte. Ricardo Ruiz Vega – Mendoza
Si, en realidad, la actitud de esos jueces camaristas fue vergonzosa frene AL PODER. Desde que Maquiavello comenzò a sistematizar el fenòmeno del poder, mucho se ha escrito sobre el tema. Pese a la autoridad que tiene un Juez de la Naciòn, parecerìa que se acobardaron frente a quien fue Presidente de la Repùblica. Pobres, deberàn responder a su familia, a sus hijos, porque parecìan asustados ante el discurso que hacìa la imputada y daba la impresiòn que no se atrevìan a interrumpirla por miedo. ¿Miedo a que? ¿A ser sometidos en el futuro cercano a un juicio polìtico y perder sus còmods y bien remunerados cargos. Creo que la vida no merece ser vivida con miedo pero, esa es mi opiniòn. Ellos parece no opinan asì. El cargo pùblico produce acostumbramiento y, no solo en el poder judicial se ven actitudes similares. Tambièn el Poder Ejecutivo el Temor Reverencial pareciera que torno inservibles a quienes llegaron a cargos importantes por sus capacidades.Pueda ser que recapaciten para no volver a hacer tamaño papelòn. Atte. Ricardo Ruiz Vega – Mendoza
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Fue un ejemplo práctico del llamado proceso de ruptura[1], para otros fue un mensaje para la sociedad y la justicia[2]
¿Lo que dijo la acusada Sra. Cristina Fernández a los jueces presentes, a los jueces en generales y sobre la justicia argentina, acusándolos de manipulación procesal, carentes de objetividad, imparcialidad e independencia, creadores ex nihilo de causas penales, violando normas fundamentales del derecho… son mentiras? ¿Los jueces federales no actúan impunemente para cometer delitos, satisfacer al poder de turno y a una opinión pública manipulada? Esas acusaciones se pueden afirmar que son falsas.
¿Porque los jueces del TOF5, procuradores y otros miembros del poder judicial presente, se hicieron pequeños, buscaban ser invisibles, antes los ataques verbales, acusatorios, sarcásticos de la Sra. Cristina Fernández? Porque el temor por parte los miembros del TOF5 de hacer respetar los principios procesales.
Al contrario, esos mismos personajes se muestran implacables, con todo el peso de su autoridad, cuando tienen frente a ellos a personas mayores de 70, enfermas, con prisiones preventivas ilimitadas, acusadas ilegalmente de lesa humanidad y que nadie las defiende. Esos prisioneros políticos son llevados contra su voluntad, esposados, con incapacidades físicas. Esos jueces saben que violan los DDHH de estas personas, pero les importa poco porque los acusados no meten miedo, no son una amenaza para sus carreras y así pueden continuar a utilizar sus funciones para cometer delitos. Los jueces y el personal de la justicia federal merecen ser tratados peor de lo que fueron por parte de la acusada Sra. Cristina Fernandez. Deben ser perseguidos y sancionados en toda parte y lugar. Paris. 05 diciembre 2019. CasppaFrance
[1] Desarrollada por el abogado francés Jacques Vergès in Estrategia judicial en los procesos políticos, editorial Anagrama, 23/12/2008
[2] https://www.clarin.com/opinion/mensajes-cristina-jueces-sociedad_0_M_pf4dXI.html
PrisioneroEnArgentina.com
Diciembre 5, 2019
2 thoughts on “Una estrategia/proceso de ruptura en práctica”
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- Ricardo Ruiz Vega
- posted on December 6, 2019
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- Ricardo Ruiz Vega
- posted on December 5, 2019
CommentDescarnada (no se me ocurre otro tèrmino) la nota del Prof. Mario Sandoval, pero, debo reconocer que objetiva. Su lectura y anàlisis me ha producido gran pena pues, suponiendo que sea cierto lo que afirma ¡que desgracia para los justiciables, estar y/o caer en manos de jueces (Magistrados; al respecto es interesante leer un ensayo titulado “Las magistraturas en Roma” -que lamentablemente prestè y perdì- donde explica que y como eran las Magistratura en la fuente de nuestro derecho latino, Vg. senadores, cònsul, pretor, tribuno de plebe, etc.; es de ahì que nosotros, solemos llamar a los jueces, camarista y ministros de las Cortes Nacional y Provinciales: Magistrados) asustadizos de caer en desgracia ante el mandamàs de turno que tiene poder (ver Maquiavelo, sobre la teorìa del poder) y que, segùn nuestro sistema jurìdico ocupa u ocuparà el màximo cargo o el segundo -pero lo reemplaza en casos de ausencia del primero. ¡Como se achican hasta casi querer desaparecer de sus sillas curules (durante la República romana, y posteriormente el Imperio, la silla curul era el sitial sobre el cual los magistrados veteranos o los promagistrados que poseían imperium tenían derecho a sentarse, derecho que incluía al dictador, magister equitum, cónsul, pretor y edil curul.), volverse invisibles; soportar retos de quien se sabe poderosa. Pero, estamos viviendo en Argentina que, parece, no es el mejor modelo de democracia, ¡ni mucho menos! En situaciones donde no deberìa existir el Temor Reverencial pues la lìnea jeràrquica no existe entre Presidente o Vicepresidente de la naciòn y “ningùn” magistrado. Roguemos para que, aquellos magistrados conservan su independencia de criterio la sigan conservando y, aquellos que les asiste un grave temor reverencial hacia miembros y/o futuros miembros del Poder Ejecutivo y/o del Poder Legislativo y que “tengan miedo” de ser sometidos a un jury de enjuiciamiento y, como consecuencia de los mismos, perder sus puesto, recuperen la dignidad y dejen de tener miedo a situaciones posibles de la vida que podrìan darse y afronten con valor y determinaciòn las consecuencias. Me atrevo a decir con absoluta seguridad que esos son los magistrados que anhela, añora el Pueblo Argentino. Atte. Ricardo Ruiz Vega – Mendoza
Si, en realidad, la actitud de esos jueces camaristas fue vergonzosa frene AL PODER. Desde que Maquiavello comenzò a sistematizar el fenòmeno del poder, mucho se ha escrito sobre el tema. Pese a la autoridad que tiene un Juez de la Naciòn, parecerìa que se acobardaron frente a quien fue Presidente de la Repùblica. Pobres, deberàn responder a su familia, a sus hijos, porque parecìan asustados ante el discurso que hacìa la imputada y daba la impresiòn que no se atrevìan a interrumpirla por miedo. ¿Miedo a que? ¿A ser sometidos en el futuro cercano a un juicio polìtico y perder sus còmods y bien remunerados cargos. Creo que la vida no merece ser vivida con miedo pero, esa es mi opiniòn. Ellos parece no opinan asì. El cargo pùblico produce acostumbramiento y, no solo en el poder judicial se ven actitudes similares. Tambièn el Poder Ejecutivo el Temor Reverencial pareciera que torno inservibles a quienes llegaron a cargos importantes por sus capacidades.Pueda ser que recapaciten para no volver a hacer tamaño papelòn. Atte. Ricardo Ruiz Vega – Mendoza