El futuro son las nuevas generaciones, a las que hay que enseñarles lo que “no se debe hacer” para que no repitan los “errores” que nosotros hemos cometido.
Cuando todavía no había terminado de enfriarse el cuerpo de la joven policía asesinada en la estación de subte de la ciudad de Buenos Aires y mientras los medios de comunicación y la gente clamaban por “mano dura” en el combate contra la delincuencia; un corte de la autopista por vecinos que reclamaban la falta de luz desde hacía 5 días y que había sido intentando ser desalojado por la Policía, hizo que la misma gente y los mismos medios de comunicación que pedían “mano dura” repudien a la policía por “violenta y represiva”.
En menos de 24 horas, la sociedad y la prensa pasaron de un pensamiento a otro, de exaltar a la policía a denostarla y vituperarla.
Es innegable que esta sociedad es bifronte. Que a pesar de los dolorosos episodios históricos que nos ha tocado vivir en los últimos 70 años, no hemos madurado. Sigue siendo una sociedad adolescente, que lo que hoy reclama, mañana lo desecha.
Es una sociedad que aspira a vivir en un mundo capitalista, con ascenso social y con respeto de la propiedad privada pero que vota gobiernos de izquierda.
Que quiere seguridad y orden, pero no represión.
Que se llena la boca hablando del respeto a la diversidad de género pero desprecia a los discapacitados y ni se preocupa por ellos.
Que despotrica contra el sistema pero es parte del mismo, cuando le conviene.
Que come mortadela pero eructa caviar, viviendo de las apariencias y del que dirán.
Que prefiere decir lo que conviene, lo políticamente correcto antes que la verdad, la cual susurramos en voz baja.
Que exige respeto por la ley, pero si se puede estacionar en un lugar no permitido, se lo hace porque es más cómodo.
Que aborrece el amiguismo en la función pública, pero busca un conocido que lo “acomode en algún puestito”.
Una sociedad cuyos individuos buscan el bien personal y no el bien común.
Que quiere emigrar a un país mejor y desarrollado como Estados Unidos o Italia, pero usa remeras del Che y venera a Cuba.
Realmente, es para un estudio sociológico de gran magnitud, lo que sucede por estos lados del sur del mundo.
Convengamos que los argentinos no somos muy aficionados a pelear por nuestros derechos, la única vez que salíamos a la calle fue porque tocaron nuestros ahorros. Si está en juego nuestra libertad o nuestros derechos como ciudadanos. preferimos la protesta de café o por WhatsApp, siempre a la espera que el que salga sea el otro. Nuestro leitmotiv parece ser: “animemosno y vayan”.
Tampoco somos muy firmes en nuestras convicciones. Vamos del blanco al negro en diez segundos y sin escala. No existe la gama de grises ni los puntos intermedios. Es más, somos brillantes en desdecirnos de lo que sostuvimos hasta hace diez minutos atrás. Tenemos una asombrosa capacidad para acomodarnos a las circunstancias del momento y caer siempre “bien parados” como se suele decir.
Exigimos coherencia y honestidad a nuestra clase dirigente pero nosotros no las tenemos. Por algo nunca acertamos en las votaciones y los gobiernos van de mal en peor. Hay que entender que los políticos no salen de un repollo, son el fiel reflejo de esta sociedad. Pretendemos un cambio profundo para la sociedad pero preferimos a quienes nos prometen un cambio edulcorado en lugar de que aquel que nos dice la verdad, que de esta solo salimos con “sangre, sudor y lágrimas”.
Nos hemos convertido en una sociedad dividida, injusta, egoísta, poco educada, con malos hábitos y ahora violenta.
Lo revolucionario hoy es ser coherente con nuestro pensar, honestos en nuestro actuar y decir lo que se piensa sin tapujos.
Por ello, si seguimos persiguiendo vanas ilusiones y centrados exclusivamente en procurar nuestro propio beneficio sin importarnos lo que le sucede al resto de la sociedad y votando únicamente por conveniencia propia y no del país, aterrador será nuestro destino como Nación.
Necesitamos imperiosamente pensar en un país a 30 años y no a 6 meses. Debemos aceptar definitivamente que la Argentina que soñamos será para nuestros nietos, ni siquiera para nuestros hijos. Nuestra generación ya está “perdida”. El futuro son las nuevas generaciones, a las que hay que enseñarles lo que “no se debe hacer” para que no repitan los “errores” que nosotros hemos cometido.
Una tarea ardua y que trascenderá nuestra propia época. Lo podremos hacer? Seremos capaces de ello?…. De ello depende el porvenir de nuestra Nación y su subsistencia como tal.
GONZALO PABLO MIÑO es abogado (recibido UNR) Mediador (Colegio de Abogados de Rosario) Vocal Titular del Directorio del Colegio de Abogados de Rosario (Año 2007. 2009) Docente Adscripto a la Cátedra de Derecho Procesal Penal. Facultad de Derecho, Universidad Nacional de Rosario. Año 1997.2016 Docente de la materia. Derecho Procesal Penal. Centro de Instrucción en Destino. Unidad Regional. Policía de la Provincia de Santa Fé. Año 1999. Docente de las Materias. Derecho Procesal Penal y Derecho Penal II. Facultad de Derecho, Universidad Abierta Interamericana, Rosario. Año 2001.2002. El Doctor Miño es Presidente de la Unión de Promociones. Delegación Rosario.
Les recomiendo leer “Atrevete a No Gustar” de Ichiro Kishimi. Trata de lo que habla esta nota, de cómo la victimización nos la imponemos con el propósito de no avanzar ni enfrentar nuestra responsabilidad sobre nuestras vidas. Es precioso, apenas lo voy leyendo pero me cambió la vida.
“Lo revolucionario hoy es ser coherente con nuestro pensar, honestos en nuestro actuar y decir lo que se piensa sin tapujos.” Es lo ideal, pero ser sincero en políticaq no sirve
Se necesitan entre 15 y 20 años para forjar una mentalidad diferente en la juventud que va dirigir los destinos del país. Ahí esta el “quiste” de la cuestión ¿con que educación y formación?
a problemas aparentemente complejos la solución es simple
Me alegra la claridad -por los contrastes puestos de manifiesto- de tu artículo Gonzalo. Es el resultado de 160 años de enseñar que todos los hechos unitarios son federalismo: se ha enseñado que la contradicción lógica no existe, que no hay que verla ni razonarla, que basta con encontrar alguna excusa para hacer lo que uno quiera.
♣
Cuando todavía no había terminado de enfriarse el cuerpo de la joven policía asesinada en la estación de subte de la ciudad de Buenos Aires y mientras los medios de comunicación y la gente clamaban por “mano dura” en el combate contra la delincuencia; un corte de la autopista por vecinos que reclamaban la falta de luz desde hacía 5 días y que había sido intentando ser desalojado por la Policía, hizo que la misma gente y los mismos medios de comunicación que pedían “mano dura” repudien a la policía por “violenta y represiva”.
En menos de 24 horas, la sociedad y la prensa pasaron de un pensamiento a otro, de exaltar a la policía a denostarla y vituperarla.
Es una sociedad que aspira a vivir en un mundo capitalista, con ascenso social y con respeto de la propiedad privada pero que vota gobiernos de izquierda.
Que quiere seguridad y orden, pero no represión.
Que se llena la boca hablando del respeto a la diversidad de género pero desprecia a los discapacitados y ni se preocupa por ellos.
Que despotrica contra el sistema pero es parte del mismo, cuando le conviene.
Que come mortadela pero eructa caviar, viviendo de las apariencias y del que dirán.
Que prefiere decir lo que conviene, lo políticamente correcto antes que la verdad, la cual susurramos en voz baja.
Que exige respeto por la ley, pero si se puede estacionar en un lugar no permitido, se lo hace porque es más cómodo.
Que aborrece el amiguismo en la función pública, pero busca un conocido que lo “acomode en algún puestito”.
Una sociedad cuyos individuos buscan el bien personal y no el bien común.
Que quiere emigrar a un país mejor y desarrollado como Estados Unidos o Italia, pero usa remeras del Che y venera a Cuba.
Realmente, es para un estudio sociológico de gran magnitud, lo que sucede por estos lados del sur del mundo.
Convengamos que los argentinos no somos muy aficionados a pelear por nuestros derechos, la única vez que salíamos a la calle fue porque tocaron nuestros ahorros. Si está en juego nuestra libertad o nuestros derechos como ciudadanos. preferimos la protesta de café o por WhatsApp, siempre a la espera que el que salga sea el otro. Nuestro leitmotiv parece ser: “animemosno y vayan”.
Tampoco somos muy firmes en nuestras convicciones. Vamos del blanco al negro en diez segundos y sin escala. No existe la gama de grises ni los puntos intermedios. Es más, somos brillantes en desdecirnos de lo que sostuvimos hasta hace diez minutos atrás. Tenemos una asombrosa capacidad para acomodarnos a las circunstancias del momento y caer siempre “bien parados” como se suele decir.
Exigimos coherencia y honestidad a nuestra clase dirigente pero nosotros no las tenemos. Por algo nunca acertamos en las votaciones y los gobiernos van de mal en peor. Hay que entender que los políticos no salen de un repollo, son el fiel reflejo de esta sociedad. Pretendemos un cambio profundo para la sociedad pero preferimos a quienes nos prometen un cambio edulcorado en lugar de que aquel que nos dice la verdad, que de esta solo salimos con “sangre, sudor y lágrimas”.
Nos hemos convertido en una sociedad dividida, injusta, egoísta, poco educada, con malos hábitos y ahora violenta.
Lo revolucionario hoy es ser coherente con nuestro pensar, honestos en nuestro actuar y decir lo que se piensa sin tapujos.
Por ello, si seguimos persiguiendo vanas ilusiones y centrados exclusivamente en procurar nuestro propio beneficio sin importarnos lo que le sucede al resto de la sociedad y votando únicamente por conveniencia propia y no del país, aterrador será nuestro destino como Nación.
Necesitamos imperiosamente pensar en un país a 30 años y no a 6 meses. Debemos aceptar definitivamente que la Argentina que soñamos será para nuestros nietos, ni siquiera para nuestros hijos. Nuestra generación ya está “perdida”. El futuro son las nuevas generaciones, a las que hay que enseñarles lo que “no se debe hacer” para que no repitan los “errores” que nosotros hemos cometido.
Una tarea ardua y que trascenderá nuestra propia época. Lo podremos hacer? Seremos capaces de ello?…. De ello depende el porvenir de nuestra Nación y su subsistencia como tal.
GONZALO PABLO MIÑO es abogado (recibido UNR) Mediador (Colegio de Abogados de Rosario) Vocal Titular del Directorio del Colegio de Abogados de Rosario (Año 2007. 2009) Docente Adscripto a la Cátedra de Derecho Procesal Penal. Facultad de Derecho, Universidad Nacional de Rosario. Año 1997.2016 Docente de la materia. Derecho Procesal Penal. Centro de Instrucción en Destino. Unidad Regional. Policía de la Provincia de Santa Fé. Año 1999. Docente de las Materias. Derecho Procesal Penal y Derecho Penal II. Facultad de Derecho, Universidad Abierta Interamericana, Rosario. Año 2001.2002. El Doctor Miño es Presidente de la Unión de Promociones. Delegación Rosario.
PrisioneroEnArgentina.com
Febrero 20, 2023
31 thoughts on “UNA SOCIEDAD BIFRONTE.”
-
- claudio rico
- posted on February 25, 2023
-
- Encanto
- posted on February 25, 2023
-
- quien sabe?
- posted on February 24, 2023
-
-
- Jorge
- posted on February 21, 2023
-
- Este está mejor
- posted on February 20, 2023
-
- mario domenecco
- posted on February 25, 2023
-
- estoy harto de los pelotudos
- posted on February 20, 2023
-
- Lali Beltran
- posted on February 20, 2023
-
- Mi vision de los hechos
- posted on February 20, 2023
-
- Jorge
- posted on February 21, 2023
-
- محبوب من قبل الجناح
- posted on February 20, 2023
-
- Batman de Moron
- posted on February 20, 2023
-
- racinguista mata mil
- posted on February 20, 2023
-
- El Filosofo del cafe veloz
- posted on February 20, 2023
-
- la * republica * ya * no * existe
- posted on February 20, 2023
-
- Tiritando
- posted on February 20, 2023
-
- trmiguel112
- posted on February 20, 2023
-
- fernanda orejas
- posted on February 20, 2023
-
- patitas pa que te quiero
- posted on February 19, 2023
-
- sole biccorinni
- posted on February 19, 2023
-
- Nina Vasallo
- posted on February 19, 2023
-
- Patricio
- posted on February 19, 2023
-
- a problemas aparentemente complejos la solución es simple
- posted on February 19, 2023
-
- Carlos mancera
- posted on February 19, 2023
-
- Marco
- posted on February 19, 2023
-
- Carlos mancera
- posted on February 19, 2023
-
- Marco
- posted on February 19, 2023
-
- horacio del prado
- posted on February 19, 2023
-
- Elemental, watson
- posted on February 20, 2023
-
- diego gustaferro
- posted on February 19, 2023
CommentSe fue todo a la PMQLOP
Somos parte de una generacion nula
Hablemos de futbol, no de sacrificarnos por la patria
Pingback: LO MÁS LEÍDO ☺ Febrero 23, 2023 - Prisionero en Argentina
Una sociedad indiferente
Oiga don, a usted el del video, está enojado, bueno, enojesé más.
https://www.youtube.com/watch?v=_zbRmfQksjA&t=8s
Espectacular
Me gustaría tenerlo a fernandez y decirle como Daría, “tomatelas, tomatelas, estoy harto de los pelotudos como vos que me arruinan la vida”
https://www.youtube.com/watch?v=zfAz8Qx8uw0
es difícil encontrar gente que se tome el tiempo de realmente pensar
Ezeiza, por favor…!
Si, la unica salida
بعد كل شيء ، أنا لست قويًا أو متعلمًا بما يكفي لفهم بلدك ولا أفهم هواياتي ، لكن لماذا لا يستطيعون إيقاف الفساد؟
Ya fue
quemamos generaciones.
En el café lo arreglamos todo.
Si nos sacan los cafés, se hunden las tradiciones.
Les recomiendo leer “Atrevete a No Gustar” de Ichiro Kishimi. Trata de lo que habla esta nota, de cómo la victimización nos la imponemos con el propósito de no avanzar ni enfrentar nuestra responsabilidad sobre nuestras vidas. Es precioso, apenas lo voy leyendo pero me cambió la vida.
Hay que ver que quieren las nuevas generaciones. Profundizar, que dicen del tiempo y el dinero
El futuro es hoy
“Lo revolucionario hoy es ser coherente con nuestro pensar, honestos en nuestro actuar y decir lo que se piensa sin tapujos.” Es lo ideal, pero ser sincero en políticaq no sirve
Cuando se acabe la guita y todos tengamos que salir a trabajar, capaz que algo cambie
El legado
Por eso se va de gobierno en gobierno.
Se necesitan entre 15 y 20 años para forjar una mentalidad diferente en la juventud que va dirigir los destinos del país. Ahí esta el “quiste” de la cuestión ¿con que educación y formación?
En china la obediencia, la honestidad, el esfuerzo, el trabajo y el progreso, pasa por el casigto. El poder pasa por la boca de los fusiles.
Nada de andar con vueltas o esperar 20 años, o trabajás o vas a sacar carbón a Río Turbio
LA DEMOCRACIA DEMOSTRÓ QUE ES UN FRACASO
Los jovenes no van a confiar en nuestros consejos… no seria logico.
Bueno, está bien. Los jóvenes desconfían viendo los resultados. Pero es una cuestión de lógica, no se consejos.
Usted dice, ¿La lógica que no siguen los que predican el futuro mejor y que no lo lograron cuando pudieron?
Me alegra la claridad -por los contrastes puestos de manifiesto- de tu artículo Gonzalo. Es el resultado de 160 años de enseñar que todos los hechos unitarios son federalismo: se ha enseñado que la contradicción lógica no existe, que no hay que verla ni razonarla, que basta con encontrar alguna excusa para hacer lo que uno quiera.
El mundo va rotando hacia la izquierda, que es lo que quiere la juventud. No hay nada que hacer.
Eso es terrible
Mi generacion dijo lo mismo, doctor. Y QUE DESPELOTE LE DEJAMOS.