Jones Huala ya aguarda su juicio en Chile

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El líder mapuche Francisco Facundo Jones Huala fue extraditado a Chile, ayer martes 11 de septiembre.

El traslado se concreta tras la aprobación del Presidente Mauricio Macri, pese a que hace una semana la ONU le había solicitado a su administración que suspendiera el proceso hasta que se revisara una denuncia planteada por su defensa. El 23 de agosto, la Corte Suprema de Justicia de la Argentina confirmó la extradición por unanimidad.

Facundo Jones Huala será juzgado en Chile por los presuntos delitos de incendio de un fundo en Valdivia en 2013 y por tenencia de arma de guerra de fabricación artesanal.

Jones Huala había sido detenido el 27 de junio de 2017 porque en Chile es acusado de incendiar junto a otros cinco militantes mapuches la propiedad cerca de Valdivia, donde habitaba un humilde puestero de apellido Riquelme Paillan,su esposa y tres niñas.

La defensa de Jones Huala había recurrido en los últimos días al Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas para pedir su intervención en el caso. Solo en este tipo de casos, la intervención de este Comité funciona a velocidadades sorprendentes*, demostrando una vez más esa faceta hipócrita dominante en esa institución.

En esa instancia, los relatores del Comité, Oliver Defrouville y Sarah Cleveland, afirmaron en un dictamen haber pedido al Estado argentino la suspensión de la extradición mientras analizaba la situación legal de Jones Huala.

Durante su detención, el dirigente mapuche realizó una huelga de hambre de 20 días porque no le permitían celebrar el año nuevo de su comunidad indígena. Desde julio pasado, se encontraba en prisión domiciliaria en la casa de su abuela en Esquel.

 

*En casos de imputados de lesa humanidad, sus expedientes duermen por décadas en los cajones de la ONU y sus hermanas incapacitadas, OEA y CIDH.

 


Fabian Kussman

PrisioneroEnArgentina.com

Septiembre 12, 2018


 

EN MEMORIA DE TODOS LOS ADULTOS MAYORES, ENFERMOS, MUERTOS EN PRISIÓN ESTA ES UNA RESOLUCIÓN MUY HIJA DE PUTA, DE LA “JUSTICIA INDEPENDIENTE”.

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Continuando con el acato a la ley por parte de la justicia independiente argentina, Facundo Jones Huala recibió el beneficio del arresto domiciliario. Jones Huala se encuentra detenido en Esquel aguardando la decisión de la Corte Suprema para que esta defina si lo extradita a Chile o no.

Los jueces Alejandro Slokar y Ana María Figueroa consideraron que que al terrorista le corresponde hasta ahora una sanción leve, como la prisión domiciliaria. El otro miembro del tribunal, Eduardo Riggi, no consideró apropiada esta medida.

Alejandro Slokar

Ana M. Figueroa

Jones Huala

Es decir, los dos primeros recurrieron a los requisitos necesarios para que un imputado adquiera el arresto hogareño. O Jones Huala tiene más de 70 años (Hay que contactar a ese cirujano plástico), o tiene una enfermedad que no puede ser tratada en el hospital del penal (De esas que pocos agentes del estado presos hoy por haber combatido o no al terrorismo tienen) o, en su defecto, se encuentra embarazado (Situación que le retribuiría buen dinero a su causa de vida, ya que es un hecho único)

Chile solicitó a Jones Huala tenga la bondad de cruzar la frontera donde es acusado de incendio en lugar habitado y tenencia ilegal de arma de fuego.

Curiosa ley la argentina, que tiene distintas visiones para sus ciudadanos. ¿O será a cada quien de acuerdo a sus habilidades, a cada quien de acuerdo a sus necesidades…?”

 

Fabian Kussman

email@PrisioneroEnArgentina,com

www.PrisioneroEnArgentina.com

Julio 14, 2018


 

POLÍTICA PARA LAS FUERZAS ARMADAS Y DERECHOS HUMANOS

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 Por Mauricio Ortín.

 

Más vale tarde que nunca. Después de décadas de autismo generalizado unos pocos políticos (para ser generoso, unos cinco) del oficialismo y uno que otro periodista independiente han caído en la cuenta de que el país debe tener una política de defensa y que para algo existen las Fuerzas Armadas. Los demás siguen en una nube de gases. Con “bueyes” de esta laya viene arando la Argentina desde 1983 a la fecha. Los resultados están a la vista. El naufragio del submarino ARA San Juan reveló, en consonancia con la tragedia, el grado extremo de indigencia material en el que se encuentra la institución que supo libertar a Chile y al Perú y hundirle la mitad de la flota a Gran Bretaña. Pero, si bien los submarinos, aviones y tanques son importantes para defender la sociedad, los verdaderamente imprescindibles son los hombres. Un ejército no se hace de la noche a la mañana ni con cualquiera que anda por ahí en búsqueda de una ocupación.  La tradición, basada en el heroísmo, el honor y el ejemplo de sus combatientes, constituye por lejos el más valioso capital ético  de la institución militar. Capital que el Estado tiene el deber de preservar, honrar y cuidar celosamente. El soldado que, dadas las circunstancias, marchará al frente de guerra debe estar convencido de que su sacrificio valdrá la pena y que obtendrá el reconocimiento de la sociedad por la que pelea.

De allí que y sin exagerar un ápice al respecto, opino que desde 1983 en adelante la clase política argentina ha actuado con una irresponsabilidad y una desidia rayana con la traición. Lo mismo se puede decir de instituciones y colectivos como la Iglesia, los empresarios y los sindicatos; quienes asumieron en mayor o menor medida y como verdadero el relato perverso que, de la década del ’70, hicieron los sobrevivientes de ERP y Montoneros. Éste, básicamente, se fundamenta en la doble mentira del “genocidio” y de los 30.000 desaparecidos que niega los actos terroristas de los subversivos. La mentira instalada en los medios y en el discurso de los tres poderes de la Nación y de las provincias, no tardó en establecerse como “lo políticamente correcto”. Para la democracia el rol a desempeñar por los militares es el del “chivo expiatorio perfecto”; los “perejiles” a quienes endilgar sus gestiones (pre/post 24/03/76) ineptas, mediocres y, en el caso del kirchnerismo, ultracorruptas. Los ex terroristas, por su parte, borran de la memoria sus horrendos crímenes presentándose como víctimas. Linda “patriada” esta de destruir a las Fuerzas Armadas y de Seguridad proclamando, urbi et orbi, el intrínseco carácter “genocida” de sus miembros. Esa y no otra fue y es la verdadera y única política para las instituciones militares que se esconde tras el eufemismo de “Política (de Estado) en Derechos Humanos”.
En los ’70 la subversión marxista intentó acabar con las instituciones armadas con el recurso del asesinato y fracasaron; que el estado democrático, al que querían derrocar, haga ahora el trabajo del ERP y Montoneros suena ridículamente macabro. La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y los jueces y fiscales federales disponen de un presupuesto millonario para ese fin. Nuestros niños estudian con textos obligatorios donde el término “genocida” es sinónimo de militar. No hay dinero para equipar las FF.AA. pero sobra para demonizarlas. Los juicios de lesa humanidad  El Tribunal Oral Federal de Tucumán, por ejemplo, en su fallo condenatorio en la causa, “Operativo Independencia”, sostiene que los militares ejecutaron “un plan sistemático y generalizado contra una parte de la población civil por sus ideas políticas”. El fiscal, Pablo Camuña, a su vez, dice: “El Ejército, con las unidades sumadas a él o puestas bajo su control, invadió y ocupó la provincia de Tucumán durante un período que llegó por lo menos hasta 1978”. La falsedad de estos dos disparates no resiste el más andrajoso análisis. ¡El ERP fue la fuerza militar (¡no civil!) invasora que intentó ocupar Tucumán! ¡El Ejército Argentino fue el que lo impidió cumpliendo la orden del gobierno constitucional! Por cierto y para los señores jueces, la sigla ERP significa Ejército Revolucionario del Pueblo; la palabra clave es: E-jer-ci-to ¿Se entiende?

En medio de todo esto, la Sra. Gabriela Michetti, ya en la mitad de su gestión como vicepresidente viene a desayunarse sobre la urgente necesidad de definir una política para las Fuerzas Armadas e invita a consensuar entre todos los argentinos eso que Duran Barba no previó. Ahora bien, antes de siquiera esbozar dicha política Macri deberá resolver si hace equipo con Lorenzetti, Verbitsky, Carlotto, Pérez Esquivel, Cortiñas, Jones Huala, Del Caño, Víctor Hugo y la CIDH o se pone la camiseta de las Fuerzas Armadas y de Seguridad de la que es jefe. Es que, como dicen Las Sagradas Escrituras: “Nadie puede servir a dos amos”…

 

Mauricio Ortín es miembro del Centro de Estudios Salta.

 


Noviembre 29, 2017

PrisioneroEnArgentina.com


 

AUSENCIA DE PUDOR EN EL CASO MALDONADO

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 Por Mauricio Ortín

 

Santiago Maldonado apareció justo allí donde había desaparecido. Se lo había buscado en toda la Argentina (incluso, en Chile) menos en el preciso lugar donde había que hacerlo. Se peritaron ADN y huellas digitales en las camionetas de Gendarmería, se llamaron a declarar uno por uno a los gendarmes que participaron en la disolución del corte de ruta, se peritaron sus celulares y otras diligencias que corresponden y son de manual. De éstos últimos, porque fueron filmados y difundidos por los medios, todo el mundo sabe el nombre y apellido y hasta les conoce la cara. No es un detalle menor (dado el trato que le da la izquierda y las ONG de DD.HH.) el precisar que la Gendarmería no es una cuerpo integrado por asesinos perversos.

Una pesquisa por un caso de la desaparición de una persona debe, después de revisar exhaustivamente el lugar, como primera medida elemental recabar el testimonio de los que se encontraban con la víctima en el momento mismo en que se comenzó a notar su ausencia. Pero, he aquí que ello no ocurrió cuando la causa estaba a cargo del juez Otranto, ni cuando en manos del juez Lleral. En las fotos que obran del corte de ruta del RAM (Resistencia Ancestral Mapuche) del primero de agosto se pueden ver a nueve encapuchados resistiendo a las fuerzas legales. Uno de ellos, fue reconocido por la familia, sería Santiago Maldonado y el otro, según declaró él mismo, es Matías Santana. De los siete restantes, dado que ocultan su rostro, nadie tiene la menor idea sobre su identidad personal. Si se sabe, y nadie lo niega, que se encontraban allí delinquiendo contra la seguridad de los medios de transporte y de comunicación (artículo 194 del Código Penal) y que atacaron con piedras y lesionaron gravemente a dos gendarmes (homicidio en grado de tentativa). Según sus propios dichos, el corte de ruta era para pedir por la libertad de Jones Huala; el jefe de la RAM que está entre rejas y podría ser extraditado a Chile por delitos que se le endilgan en el país trasandino. Estos violentos, de Heidi, Bambi y los enanitos de Blancanieves no tienen nada. Pues bien, a tres meses del hecho todavía no sabemos quiénes son, donde están, que saben, que hicieron y, ni siquiera, ¡si el juez está haciendo algo para que se presenten a declarar como testigos! Mas, si para hacer el rastreo del río Chubut la justicia debe pedir permiso a los encapuchados, someterse a registro de armas y tolerar agresiones físicas y verbales as sus funcionarios, estamos en el horno. Ya la ministra Patricia Bulrich fue escrachada a coro por no haber alimentado a las fieras con carne de gendarmes. Carlotto dijo de ella: “es una persona enemiga de la democracia”, que “se puso el traje de gendarme”; Pérez Esquivel, pidió su renuncia. Por su parte, añadió Tati Almeida “Hay pruebas de que el Estado es el único culpable y responsable de la desaparición de Santiago”, Horacio Verbitsky, sostuvo, es “una desaparición forzada a manos de fuerzas federales”. Víctor Hugo Morales: “A Santiago Maldonado lo desapareció Gendarmería”. Exabruptos, infamias y disparate de este tenor hay para hacer dulce. Total, calumniar a un milico en este país es gratis. A los integrantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, de genocidas para abajo, se les puede atribuir cualquier cosa sin esperar una reacción contraria de la prensa, la iglesia, la justicia o el INADI.

El día 17 de octubre apareció el cuerpo de Santiago Maldonado. Antes de que se certificara su identidad, rápidas de reflejos, Miriam Bregman, desde la izquierda, y Mabel Sánchez, de la APDH, salieron a afirmar, categóricamente, que: “el cuerpo fue plantado”. La autopsia reveló que el estado del cadáver era compatible con haber estado en el agua el tiempo que llevaba de desaparecido, que no tenía golpes, heridas de armas de fuego o signos de violencia. Dos opciones, de acuerdo al resultado de la autopsia. La primera, el cuerpo fue secuestrado por la Gendarmería el 1 de agosto sin provocarle ni un rasguño. Acto seguido, a temperatura entre 2 y 3 grados centígrados, conservado en agua durante unos dos meses; para, luego y finalmente, ser depositado (sin que ninguno que del RAM que hacen guardia allí lo advirtiera) en el mismo lugar de donde se lo habían llevado. La segunda posibilidad, la que por “disparatada” y “políticamente incorrecta” pocos se atreven a plantear, sostiene que Maldonado se ahogó cuando cruzaba el río con los RAM; que estos no hicieron nada para salvarlo, que siempre supieron que estaba allí, sumergido; que, con el cuento del territorio sagrado, impidieron que la justicia de pusilánimes lo encontrara antes y, final y lamentablemente, que los RAM, el kirchnerismo, los derechos humanos y la mar en coche, usaron la muerte de un joven para sus espurios intereses personales. En mi opinión, esta última es la única verosímil.

Cuando esto al fin se aclare, los que calumnian a los inocentes por un crimen que ocurrió debieran llamar a esa gente que escarnecen y persiguen (los gendarmes) para implorarles su perdón. De que son mejores personas que ustedes no tengo la menor duda.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Octubre 28, 2017


 

El Cacique Trucho

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Por Jorge Lobo Aragón.

 

El Cacique Mapuche Facundo Jones Huala

y otros Inescrupulosos disfrazados

Es bueno comenzar por el Diccionario. ¿Qué es un indígena? .La Real Academia dice que es un adjetivo, “originario del país de que se trata”. El término, por su sentido, se asemeja mucho a aborigen, “originario del suelo en que vive. Quiere decir que indígenas somos todos los habitantes del planeta, según dónde nos encontremos. Tú tienes origen en la ciudad de Tucumán, eres indígena tucumano. Te vas a Tafí del Valle y estás en otro ámbito, que no es el de tu nacimiento, no eres indígena de Tafí. El señor Yeltsin y la señora Márgareth Thátcher son indígenas de Rusia y de Inglaterra, o, más específicamente, de los lugares de Rusia y de Inglaterra en que ellos se originaron. (En este caso el sentido de país es más el de región o territorio que el de nación o estado). Carlos Ménem es un indígena de la Rioja y un migrante, un pajuerano, en Buenos Aires. También podría decirse que Ménem es un indígena de Siria, atendiendo a sus ancestros, pero la tendencia argentina es la de tomar como “origen” el lugar de nacimiento personal y no el de su etnia ni el de su familia. Tiene su importancia escarbar el sentido de las palabras. Porque esta gente, que habla de “indígenas”, o de “cacique” me imagino que quieren referirse es a los indios. La Academia dice que “indio” es lo natural, perteneciente o relativo a la India, y que también se aplica al indígena de América, o sea al originario de las Indias Occidentales. Estos hablan de un consejo mundial de pueblos indígenas, lo que induce a pensar que se trata de los originarios de las diversas partes del mundo, pero sólo se refieren a los indígenas de América, a los que bien y pronto, en idioma correcto, se les llama indios. ¿Por qué dan la vuelta de decir “indígena” o “Cacique” cuando quieren decir “indio”? Posiblemente por un prurito de blancos europeos, que menosprecian a los indios; temen herirnos, ofendernos, al decirnos indios, y disimulan la idea bajo un término más pomposo: “indígena” o “Cacique”. Indígenas son toda la gente del mundo según el lugar en que se halle; “Indios” somos sólo nosotros (o una parte de nuestros antepasados) en cualquier parte en que nos hallemos.

Estos indigenistas o caciques son ellos los que hacen una discriminación racial. Porque lo que interesa para ver quién es el indígena merecedor de su protección, es la raza, las raíces étnicas, la sangre de los antepasados, no el lugar de nacimiento. Su propósito es en la gran mayoría deplorable ya que en el mundo actual las razas están muy entreveradas. Entre los escasísimos indios existentes no hay pureza racial, ya que la conquista española produjo un zafarrancho entreverando las etnias nativas. Los indios, entre ellos, eran andariegos y proclives a invadirse unos a otros, y a eso lo multiplicó el español al facilitar el desplazamiento de pueblos en largas distancias e incluso al obligar a esos apartamientos. De modo que sería una ímproba tarea de investigación científica el determinar si quien es verdaderamente el que desciende de los antiguos pueblos americanos o si tiene, en mayor o menor medida, mezclas con antepasados europeos y africanos que no fueron habitantes del lugar antes del descubrimiento y de la conquista. Se habla de que a las tierras hay que “devolverlas a sus dueños”, sosteniendo que los legítimos dueños serían los que en ella vivían antes de la conquista y, por herencia, sus descendientes, es decir su raza. Se trata entonces, evidentemente, de una discriminación racial. ¿Usted es un descendiente puro de los antiguos pobladores? Entonces tome esta parcela de tierra. ¿Usted tiene entre sus antepasados abuelos venidos de Europa o del África? Váyanse, porque no le corresponde nada. ¿En dónde y en mérito a qué, se pone un límite entre el indio auténtico y el indio mestizo, impuro o advenedizo? Sería difícil precisarlo pero, al parecer, a ellos les bastaría con la desafección a las conquistas de la civilización occidental. ¿Se mantiene al margen de la cultura occidental? Entonces es un indio genuino. ¿Ha aceptado las ciencias, las letras, las bellas artes o las tradiciones del occidente cristiano? Entonces no es un heredero auténtico de sus antepasados dueños de las tierras. El tema da para mucho. Podríamos hacer, con estos conceptos, alguna carta al director. Pero oponerse a los indigenistas puede traerte trastornos. Lo que no me importa ya que fue una costumbre en mi vida. Pareciera que – Salvo excepciones actuales , el indigenismo tiene o tenía a su favor todo el peso de la prensa y de la democracia mundial, y por otra porque se dicen inocuos, no van a hacer daños a la sociedad, aparte del daño cultural, de la destrucción de nuestra civilización que evidentemente si seguimos por este camino está ya condenada a su desaparición. Lo prudente sería no meterse. Pero me gusta la quijotada y no me importa para nada el qué dirán. De modo que la tal “organización política y social” es sólo una fantasía. Ellos muestran que sería deseable devolver las tierras a sus dueños. Bien. ¿Y se les hiciéramos caso? El predio de la Casa de Gobierno y de la Legislatura era propiedad de los indios, así que habría que devolvérselo. La plaza también era de los indios, de modo que debiéramos salvarla de ser transitada por invasores venidos del Viejo Mundo. Lo mismo que la radio de Lanata o Longorbardi. Qué quieren. ¿Que todo el mundo tome el barco y se vaya a Europa? ¿Que para quedar aquí sea obligatorio hablar lengua Cacana, ponerse una pluma en la cabeza e ignorar el teorema de Pitágoras y la rueda? ¿Hay que revalorar las culturas aborígenes suprimiendo hasta el papel y el lápiz? ¿Por qué no hacemos más bien un monumento al papel y al lápiz, exponentes de la cultura conquistadora, occidental y extraña al suelo americano? Si a mi Tatarabuelo, abuelo, Padre o hijo le hubieran usurpado unas tierras veinte años atrás y yo no hubiera hecho ningún reclamo, perdería todo derecho según la legislación vigente , salvo otras acciones reivindicatorias ¿Qué es lo que hace que estos personajes invocando ridículamente nada más que un color de piel, tengan mejor derecho que yo? La capacidad manipuladora de la política, los absurdos derechos levantados en el gobierno de Cristina y otros más y los incentivos que dio el estado a través de prebendas retornables tiene como clientes a víctimas ficticias, que solamente buscan lucrar y expandirse a través de la violencia. Hasta cuando debemos soportar estos atropellos vergonzosos de inescrupulosos disfrazados.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Agosto 30, 2017


 

Santiago Maldonado

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Escribe Pedro José Guiraldes en cartas de lectores del diario La Nación.

 

Santiago Maldonado

 

Existen por lo menos cuatro hipótesis en el caso Santiago Maldonado: 1) su desaparición a manos de la Gendarmería Nacional; 2) que esté siendo escondido por el RAM; 3) que se haya ahogado en el río Chubut al tratar de cruzarlo en un lugar muy peligroso y que el hallazgo de su cuerpo -y su recuperación- sean muy difíciles, y 4) que haya sido apuñalado, leve o gravemente, por el puestero Evaristo Jones en defensa propia, el 21 de julio, cuando un comando del RAM incendió su puesto, lo atacó, lo desnudó y lo dejó encerrado en el baúl de su propio auto, por lo que Santiago Maldonado no pudo haber estado el 1° de agosto en el corte de ruta.
La aparición de Santiago con vida debe ser la máxima prioridad. Puede estar sano, herido, escondido o desaparecido por voluntad propia o a manos de terceros. ¿Por qué entonces el RAM, el “lonko” Facundo Jones Huala, el CELS, la CIDH, la filial local de Amnistía Internacional y otros organismos defensores de los derechos humanos se agravian, se indignan y rechazan que se investigue toda otra hipótesis que no sea la de la responsabilidad de la Gendarmería? “DD.HH. SA”, sociedad perversa si las hay, ha llegado al punto de acusar al gobierno nacional de ser un émulo de la dictadura militar 1976-1983, ya que mantiene cautivo y desaparecido a Maldonado. Una conclusión posible es que el activismo de “DD.HH. SA” no esté orientado a la aparición con vida de Santiago, sino a probar su desaparición a manos de la Gendarmería a cualquier precio y con la peor finalidad política concebible. Por el contrario, constato que la Justicia, con total colaboración del gobierno nacional y de las fuerzas de seguridad a sus órdenes, está investigando todas las hipótesis, haciendo todos los peritajes y abocada a dilucidar el caso. Espero que esos esfuerzos sean coronados con la aparición con vida de Santiago Maldonado y dudo mucho de que ése sea el anhelo de “DD.HH. SA”, y mucho menos del RAM.

 

Pedro José Güiraldes

pedroguiraldes@fibertel.com.ar

 

 


PrisioneroEnArgentina.com

Agosto 29, 2017