“EN LAS PROTESTAS VALE TODO”

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Por COSME BECCAR VARELA

Esa es el consigna de un vejete gordito que habló en televisión hoy, 11/11/2019. No sé quién es pero o es un cómplice del caos social que el gobierno fomenta por su delictiva inacción (incumplimiento de los deberes del funcionario público, art. 248 del Código Penal) o es un ideólogo de los piqueteros que sostiene esa teoría para justificar que estos últimos hagan tabla rasa de la ley, cometiendo cinco delitos en concurso real cada vez que cortan una calle (arts. 194, 211, 183, 210 y 149 bis etc.) y cuando, como ayer, invaden varias galerías comerciales, también el delito de usurpación (art. 181, inc. 3ro). 

El gobierno de Macri, desde sus primeros días, ha consentido en todas esas violaciones al Derecho Penal dejando de usar la fuerza pública de la que tiene el monopolio y librando a los pacíficos habitantes a la prepotencia de esos nuevos vándalos que se han apoderado de la Ciudad con insolencia. 

Esto no es algo que ocurra ocasionalmente: es una invasión cotidiana. No es tampoco algo espontáneo, provocado por la miseria: es algo organizado por agitadores de izquierda que proveen el transporte, la retribución de los concurrentes y la impunidad de la plebe piquetera. 

Proceden según modelos que vienen desde los tiempos de la revolución rusa de 1905, precursora de la de 1917, en que las manifestaciones supuestamente populares eran montadas como una obra de teatro, llevando niños y mujeres a las calles para impedir que la Policía zarista las reprimiera o si lo hacía, para que pasara por una cobarde agresión contra indefensos.   

Así fue que el “día conocido como el *Domingo Sangriento*, en 1905, hubo una marcha de protesta de obreros en San Petersburgo. El objetivo “declarado” de la marcha era entregar al zar una petición de mejoras laborales, y la formaban familias trabajadoras enteras. Iba encabezada por un sacerdote, el clérigo Georgi Gapón y fingía no tener ningún objetivo político al punto que numerosos participantes avanzaban llevando íconos religiosos y cruces, sin armas ni intenciones agresivas aparentes (Wikipedia). 

Avanzaba contra el Palacio del Zar y la policía la disolvió, enfrentándose con los agitadores que formaban el núcleo de la marcha pero hiriendo inevitablemente, por culpa de esos agitadores que fueron quienes llevaron astutamente a esas familias como “carne de cañón”, a algunos niños. El hecho, intencionalmente provocado por los comunistas, quedó como un hito histórico en el proceso revolucionario que culminó en la toma del poder por Lenin y Trotzky en 1917. Lo que pocos dicen es que esa tragedia provocada por los mismos comunistas es poco comparada con los 100.000.000 de muertos que causó el comunismo desde ese año y sigue causando en todo el mundo. 

Macri no corría el peligro de producir un “Domingo Sangriento” si desde el primer día que asaltó el gobierno hubiera puesto coto a los piquetes en forma eficiente, aplicando el Código Penal y encarcelando a los agitadores. No lo hizo nunca y así fue que durante estos casi cuatro años que ocupa la Casa Rosada, dejó hacer a los promotores de los piquetes lo que se les dio la gana. Buenos Aires y otras ciudades del interior y hasta las rutas se convirtieron en el feudo de la izquierda y en la sala de torturas de los indefensos habitantes del país. 

Ese desorden consentido, ese permisivismo demagógico frente al desprecio por la ley y la convivencia pacífica, han sido, en gran parte, la causa del desaliento general y de la crisis económica que hoy sufre el país. ¿Quién puede iniciar una empresa en un país que padece un constante desorden y la permanente extorsión de los violentos? 

No tengo dudas de que hasta el auge del delito común, que todos los días registra víctimas de ladrones y asesinos, se debe en gran parte a la sensación de ausencia de gobierno que esa situación produce. Los delincuentes se siente seguros. El fomento de las “villas miseria” mediante obras millonarias que pagan los que trabajan y sirven a los que usurpan esos terrenos, a sabiendas de que en esas “villas” (convertidas en una especie de “countries ciudadanos” por la enormidad de las mejoras que les hace el macrismo) son centros de narcotráfico y refugio de maleantes. 

El monstruoso Intendente de Buenos Aires, cuando hace una semana bandas de piqueteros acamparon en la Avda. 9 de Julio anunció expresamente que no lo impediría y prohibió a la Policía intervenir alegando que entre aquellos “había menores”. Es decir, les dio un “permiso oficial” a los agitadores y hasta les dio la fórmula para hacerlo de nuevo (cosa que está ocurriendo hoy 11/9/2019) sin riesgo de ser desalojados: “¡lleven menores!”. El monstruoso Intendente tal vez conoce el antecedente del “Domingo Sangriento” ruso de 1905 (aunque lo dudo, porque tiene cara de ignorante) y no le importa dejar correr los acontecimientos con el grave riesgo (que ya está a las puertas) de que terminemos bajo la tiranía del comunismo. 

Si ni él ni Macri saben cómo hacer para cumplir con su deber de guardar el orden en las calles, debieron renunciar hace rato. No lo hicieron. Por el contrario, están haciendo todo lo posible para que la historia rusa de 1905-1917 se repita y si llegaran a ser reelectos por obra del fraude electrónico, los próximos cuatro años serán más y peor de lo mismo. 

Cosme Beccar Varela

 


PrisioneroEnArgentina.com

Septiembre 11, 2019


EN MEDIO DE LA OBSCURIDAD Y LA CONFUSIÓN

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Por COSME BECCAR VARELA

Es difícil escribir sobre la situación política en la Argentina de hoy, 3 de Septiembre del 2019. El caos se generaliza, aunque la apariencia es de calma, una calma tensa y desasosegada. Sin embargo, es necesario dejar constancia para la historia de algunas cosas que parecen constituir el entramado de esta enésima crisis del país porque hay muchos malintencionados que no quieren que se noten y muchas víctimas potenciales que no se dan cuenta, muchas de ellas porque no quieren darse cuenta. 

1.- Todavía es posible que la victoria del kirchnerismo en las PASO sea el detonante de su derrota. Es tal la alarma que ha provocado la posibilidad de que los ladrones marxistas de ese sector vuelvan al poder, que puede ocurrir que pierdan votos (reales o donados por el fraude electrónico), que Macri sume algunos (reales o donados por el fraude electrónico) y que en el “ballotage” del mes de Noviembre éste termine siendo reelecto por obra y gracia del mismo fraude, porque en votos reales no puede ganar nunca.   

2.- Es legión la cantidad de tontos que creen que eso nos salva de caer en un gobierno marxista-leninista, pero no es así. La aparente victoria del kirchnerismo en las elecciones de las PASO no fue el fruto del entusiasmo del electorado por esa banda de asaltantes resentidos sino del horror y la indignación que produjeron los casi cuatro años de arbitrariedades, desgobierno, corrupción, pobreza y destrucción económico-financiera causados por el macrismo. La notoria incapacidad y la deshonestidad intelectual y moral de Macri y su gavilla de compadritos hizo verosímil que le fuera atribuido un 47% del electorado a los marxi-peronistas del kirchnerismo. Digo “que le fuera atribuido” porque tengo sospechas fundadas de que las elecciones verdaderas ya no existen y lo que se conoce como el resultado electoral son las cifras entregadas por las computadoras del fraude electrónico. 

3.- Macri no es más que un desvergonzado que aceptó antes del 2015 desempeñar el papel del “kerensky” argentino y como consecuencia de eso, fabricaron su presidencia (junto con la gobernación de la Vidal, la obscena autora del “chau tabú”) y luego se dedicó metódicamente a cumplir con ese papel. 

Así lo dije muchas veces en este periódico sin que los tontos de siempre quisieran darse cuenta y menos aún actuar patrióticamente para salvar el país de este final que hoy padecemos. Por ejemplo, el 4 de Julio del 2017, en el nro.1497, bajo el título “¿CON MACRI, PASE LO QUE PASE Y HAGA LO QUE HAGA?” escribí lo siguiente: 

“Lamento que tu adhesión al gobierno de Macri llegue hasta el extremo de convalidar sus mentiras, injusticias y deshonestidades, que son las que yo ataco en “La botella al mar”. El que no sigue el “camino democrático” es precisamente Macri, que fue votado para hacer lo contrario del kirchnerismo, pero está haciendo lo mismo, lo cual es peor porque está engañando a la gente que lo votó y está frustrando miserablemente la única posibilidad que teníamos de liberarnos de la izquierda kirchnerista y de toda la demás. 

“Mi intención es criticar todo el mal que está haciendo para ver si cambian de rumbo y se dedican a cumplir con las esperanzas de quienes creyeron que haría lo que dijo en su campaña. Ya van 72 muertos por homicidio de Estado en las cárceles en que se encuentran los secuestrados políticos desde que se hizo cargo el 10/12/2015 (N: Hoy ya son 177 muertos), a pesar de que Macri prometió “acabar con el curro de los derechos humanos”. ¿Te das cuenta lo que eso significa? ¡72 (177) muertos! Y todavía quedan como 2.000 en las cárceles muriendo de muerte lenta causada por abandono de persona y por la injusticia de que son víctimas. ¿Le teme Macri a la izquierda? ¡Obviamente! ¿Pero no tiene todo el poder del Estado para cumplir con la Constitución y obligar a todos a cumplirla?  ¿Por qué no dictó Macri un indulto (art. 99, inciso 5to. de la CN) al día siguiente de hacerse cargo del gobierno? En ese momento la izquierda estaba electoralmente derrotada. Ahora es más fuerte, porque Macri cede continuamente a sus exigencias, aunque eso implique el homicidio de cientos de personas y el desaliento de millones. ¿No te parece que eso es suficiente para criticar a Macri? Pero hay mucho más. 

“La inflación es galopante, el desorden es general, la Justicia sigue en manos de los jueces nombrados por el kirchnerismo y hay más de 200 Juzgados vacantes. Macri no nombra nuevos jueces decentes; quiere echar a los mejores obligándolos a jubilarse a los 75 años; cuando la Corte dictó una sentencia justa (caso Muiño), en 48 horas Pinedo, mano derecha de Macri, redactó e hizo aprobar una ley contradiciendo ese fallo; el deficit fiscal sigue rampante por causa de que se mantienen los subsidios a la vagancia (planes “no-trabajar”) y gastos estatales no justificados; a pesar de que el operativo en la villa  11-14-12 del Bajo Flores demostró que las “villas” son “aguantaderos” de delincuentes y “puertos libres” para el narcotráfico, quiere poner miles de millones en consolidarlas proveyéndolas a costillas nuestras con toda clase de servicios, por pura demagogia; la deuda externa (que es de u$s288.000 millones ) la aumentó en u$s34.000 millones durante el 2016, para pagar ese deficit y planea endeudarse por otro tanto este año, incluyendo la sospechosa e inicua deuda a 100 años que se multiplicará por 10, por los intereses altísimos, como lo muestra el artículo de Giuliano; hoy (4/7/2017) en la ciudad hay varios piquetes a pesar del “show” de represión que hicieron el otro día en la 9 de Julio; el gobierno está lleno de funcionarios del kirchnerismo y Macri adula a los peronistas muchos de los cuales son sus aliados desde los comienzos de su entrada en la política; la ideología macrista es totalmente inmoral, como lo prueba su nombramiento de un homosexual como subsecretario de Estado para la Juventud y su mantenimiento del “protocolo” para facilitar el aborto, casi igual que el que aprobó siendo Intendente y su misma conducta personal, que presenta como “primera dama ” a una persona con quien vive pero no está casado, etc. etc. etc. 

“Los que están haciendo lo posible para que el poder siga en manos de la izquierda son los partidarios ciegos de Macri que ya no son simples partidarios de un gobierno sino sus cómplices, al aceptar cualquier tropelía sin análisis de ninguna clase. Peor aún, culpando de “kirchneristas” a quienes analizamos esas tropelías y alertamos a los “buenos patriotas” para evitar el final predecible de tanta injusticia, tantas mentiras y tanta demagogia. Ese final es  un gobierno mucho más de izquierda que el kirchnerismo o este mismo poniendo en práctica su lema del “¡vamos por todo!” 

“Te pido que no apoyes al gobierno de Macri en sus injusticias e incompetencias porque son esas precisamente las que nos están llevando al precipicio. La ceguera de los “macristas” es no querer ver las consecuencias de este pésimo gobierno y sus inaceptables mentiras.  Tratemos de recuperar la inteligencia de ciudadanos libres y defender el Derecho, sin acepción de personas. En cuanto a las personas que integran el gobierno su incompetencia y falta de honestidad intelectual (¿y de la otra?) es notoria. ¿Con qué criterio son designados? ¿No hay en el país muchos argentinos mucho más capaces que ellos que podrían mejorar la situación?” 

¡DOS AÑOS ANTES DE LA CATÁSTROFE DE LAS PASO DEL 2019 YA ESTABA TODO PREVISTO! Pero nadie quiso reconocerlo y el apoyo a Macri nos trajo a este desastre. Es claro que no todos esos apoyos fueron desinteresados. Sospecho que muchos de los “macristas” lo eran sobornados porque “les iba bien” y no eran capaces de pensar como patriotas inteligentes dejando de lado su propio bienestar. 

3.- Consecuentemente, esta es una historia con final abierto, a voluntad de quienes manejan el fraude electrónico y la prensa, que con sus dichos y escritos, hace verosímil el resultado que se resuelva inventar. Si se decide reelegir a Macri, será el incendio a fuego lento. Si es el kirchnerismo el que toma el poder, la tiranía se instalará más rápidamente y el Estado marxista-leninista será impuesto desde los “primeros cien días”, como lo exige el delegado del Papa, el comunista Grabois socio de la ex-usurpadora en estas elecciones (ver su reportaje en “La Nación” de hoy 3/9/2019, pag.12). Con Macri esa tiranía (que ya empezó a instalarse de diversas maneras, todas repugnantes y opresivas pero en un clima de “fiesta chic”) llegará por derrumbe de las instituciones en el 2023 o antes, si los agitadores son movilizados con anterioridad. 

4.- Las nuevas reglas económico-financieras que han sido promulgadas por Macri este fin de semana, último del mes de Agosto, son manotazos peronistas de un gobierno acorralado que fue peronista desde el principio, apenas disimulado por el cinismo mentiroso que ha sido su marca de fábrica. En todo caso, es el principio de lo que hubiera hecho el otro candidato si estuviera ahora en el poder. O sea, más estatismo, más oportunidades de corrupción administrativa en la concesión de los varios permisos que son ahora necesarios para diversas operaciones (un clásico del peronismo) y un disuasivo potente a toda genuina actividad económica. 

5.- La gigantesca deuda pública que ha creado el macrismo, con intereses de $5.500.000.000 por día a una tasa del 84% anual es impagable, como lo demuestra el Licenciado Héctor Giuliano en su artículo del 30/8/2019 titulado “CRISIS DE DEUDA Y DEFAULT MACRI” que publico en la Sección “Correo del Lector” de hoy. Eso dará excusa a la tiranía (sea cual sea el tirano) para dictar medidas confiscatorias en perjuicio de los particulares de las cuales se hará cómplice este Poder Judicial que ha demostrado ser uno de los peores de toda la historia del país, dejando a las víctimas en total indefensión, aboliendo de facto las garantías constitucionales. Es decir, desaparecerá el Estado del Derecho con el argumento de la “emergencia nacional”. Ya ha ocurrido antes pero esta vez será la vencida… 

He escrito estas líneas en medio de la obscuridad y la confusión reinantes. Pero palabra más, palabra menos, puede considerar que no está lejos de ser un retrato fiel de la situación nacional hoy, 3 de Septiembre del 2019, a las 2,40 pm. 

* * * 

Para no terminar con esta nota lúgubre, creo que hay una solución de la que nadie habla, pero para no repetirme y no alargar aún más este artículo, le ruego leer mi artículo del  21/8/2019, Nro. 1640 de este periódico, titulado “¿CUAL ES LA SOLUCIÓN?” entrando en www.labotellaalmar.com y abriéndolo de la sección “Páginas anteriores”. 

Cosme Beccar Varela

NOTA: Recomiendo leer el importante artículo del Licenciado Héctor Giuliano, que he publicado hoy en la Sección “Correo del Lector”, nro. 6092, entrando en www.labotellaalmar.com

STALIN

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Joseph Stalin, líder de la Unión Soviética desde 1924, muere en Moscú un 5 de marzo.

Isoeb Dzhugashvili nació en 1889 en Georgia, entonces parte del antiguo imperio ruso. Stalin, hijo de un borracho que lo golpeaba sin piedad, y una piadosa madre lavandera, aprendió ruso, que habló con un fuerte acento toda su vida, en una escuela dirigida por la Iglesia ortodoxa.

Mientras estudiaba para ser sacerdote en el Seminario Teológico Tiflis, comenzó a leer en secreto a Karl Marx y otros pensadores revolucionarios de izquierda. En 1900, Stalin se volvió activo en el activismo político revolucionario, participando en manifestaciones laborales y huelgas. Stalin se unió al ala más militante del movimiento socialdemócrata marxista, los bolcheviques, y se convirtió en un estudiante de su líder, Vladimir Lenin.

La primera gran ruptura de Stalin llegó en 1912, cuando Lenin, en el exilio en Suiza, lo nombró para servir en el primer Comité Central del Partido Bolchevique, ahora una entidad separada de los socialdemócratas. Al año siguiente, Stalin (finalmente eliminando a Dzugashvili y tomando el nuevo nombre de Stalin, de la palabra rusa para “acero”) publicó un artículo sobre el papel del marxismo en el destino de Rusia.

En 1917, escapando de un exilio en Siberia, se vinculó con Lenin y su golpe de Estado contra el gobierno democrático de clase media que había suplantado al gobierno del zar. Stalin continuó subiendo en la escala del partido, de comisario para las nacionalidades al secretario general del Comité Central, un papel que proporcionaría el centro de su toma dictatorial y control del partido y la nueva URSS.

Stalin exigió, y obtuvo, el control estatal absoluto de la economía, así como mayores franjas de la vida soviética, hasta que su control totalitario sobre el nuevo imperio ruso fuera absoluto.

Stalin procedió a anexar partes de Polonia, Rumania y Finlandia, y ocupó Estonia, Letonia y Lituania. En mayo de 1941, se hizo presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo; ahora era el jefe oficial del gobierno y ya no era simplemente el jefe del partido.

Después de la rendición de Alemania en abril de 1945, Stalin supervisó la continua ocupación y dominación de gran parte de Europa del Este, a pesar de las “promesas” de elecciones libres en esos países.

Stalin no se suavizó con la edad; persiguió un reinado de terror, purgas, ejecuciones, exiliados al archipiélago Gulag (un sistema de campos de trabajo forzado en el norte congelado) y persecución en la URSS de la posguerra, suprimiendo toda disidencia y todo lo que oliera a extranjero, especialmente a Europa occidental, influencia.

Para gran alivio de muchos, murió de un ataque cardíaco masivo el 5 de marzo de 1953. Hoy se lo recuerda como el hombre que ayudó a salvar a su nación de la dominación nazi, y como el asesino en masa del siglo, después de haber supervisado Muertes de entre 18 millones y 20 millones de su propio pueblo.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Marzo 5, 2019


 

¿Qué es lo que realmente quiere un Socialista?

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 Por BRUCE DEITRICK PRICE

¿Qué es exactamente un socialista? Podría pasar todo el día estudiando enciclopedias y no resolver nada. Usando varias definiciones, probablemente podría probar que alguien es o no es socialista.
Entonces hablemos con un socialista. Ignora la verborrea y mira dentro de su cabeza. Cuando alguien anuncia al mundo: “Soy un socialista”, ¿qué está pensando esa persona?
Con este enfoque, todo se vuelve más simple. Los socialistas pueden no ser capaces de reclamar experiencia, aprendizaje, inteligencia o éxito. Pero lo compensan con una certeza ilimitada sobre asuntos filosóficos y políticos. Es como si ellos, aunque ateos, fueran guiados por una visión divina.
¿Cuál es la afirmación central contenida en esa visión? Aquí, creo, es lo que el autoproclamado socialista está diciendo al resto de nosotros:
“Sus perdedores patéticos claramente no están calificados para llevar sus propias vidas. O si creen que lo están, probablemente estén atrapados en creencias peligrosas que deben ser descartadas. En general, sería mejor si se mantuvieran al margen, dejaran libre el camino y permitieran que los expertos manejen su vida. Ese sería yo y mis amigos “.

Eso es. “Soy un socialista” significa “A partir de ahora, yo estaré a cargo, afortunadamente. ¿Usted? Usted vaya a pasear”.
¿Cuál fue la esencia de la campaña de Hillary Clinton? Parecía pensar que tenía derecho a hacerse cargo y ordenar a todos los demás. Saul Alinsky, su mentor, sentía lo mismo. Se sospecha que Obama estuvo de acuerdo con ambos.

El socialismo y el comunismo se presentan a menudo como teorías científicamente derivadas de la economía y la política. Esa es la pretenciosa superficie académica. Sin embargo, en términos prácticos del día a día, nuestros visionarios de izquierda intentan responder a esta pregunta: ¿quién debe dirigir el mundo? Inevitable respuesta: Deberían.
Los socialistas están apasionadamente interesados ​​en asegurarse de que las personas adecuadas tengan el poder, es decir, ellos mismos.
La democracia, por otro lado, tiene que ver con distribuir el poder y asegurarse de que las peores personas no lo obtengan. ¿Cómo sabemos que son las peores personas? Debido a que están obsesionados con agarrar el poder y usarlo para sofocar a otras personas, un acuerdo al que llaman socialismo o comunismo.
Es posible que muchos socialistas no sepan lo que realmente están diciendo. Probablemente los socialistas típicos siempre tuvieron la sensación de que deberían tener más poder. Otras personas a menudo tienen demasiado poder, lo cual es algo malo. Más allá de corregir estas disparidades, nuestros socialistas no necesitan discutir los detalles. Sólo sal de su camino.
El general William Sherman dijo en 1866 que si era nominado, no se postularía, y si era elegido, no serviría. Este sujeto no quería ser presidente. No quería más poder. En una democracia, es más o menos la persona perfecta para el trabajo.

En el socialismo, por otro lado, las personas más terribles del planeta se esfuerzan por ser su amo y señor. Piensa en Lenin. Piensa en Marx, quien a menudo amenazaba a sus rivales con estas palabras: “Te aniquilaré”. Tienes que preguntar, ¿Quién habla así? Los psicópatas son probablemente la categoría principal, junto con los socialistas y comunistas.
Paul Johnson, el gran historiador británico, escribió un libro entretenido llamado Intelectuales. Sus temas son principalmente de la izquierda, nombres como Rousseau, Sartre, Brecht, etc. Ciertamente, son brillantes, pero tienden a ser egoístas y duros con los demás, en otras palabras, exactamente lo que deberíamos esperar que sean los socialistas. Están a cargo, y usted no, así es exactamente como debería organizarse el universo.
En 1920, cuando se consolidó la Revolución Rusa, el súper famoso Bertrand Russell fue a ese país para encontrarse con el súper famoso Vladimir Lenin. Bertrand Russell fue un comunista confirmado; No obstante, detectó algo peligroso en Lenin. El gobierno ruso estaba enfrentando a los campesinos comunes contra los kulaks, los campesinos más exitosos. Russell, en su libro sobre la reunión, notó un cruel cuadro “Lenin describió la división entre campesinos ricos y pobres, y la propaganda gubernamental entre los últimos contra los primeros, lo que llevó a actos de violencia que parecían encontrar divertidos”. Asegurarse de que los kulaks fueran expulsados, eso era “divertido” para Lenin. Hay que tener en cuenta que los kulaks eran los mejores agricultores. Una vez que estos fueron más escasos, Rusia tuvo que importar alimentos. Eso te muestra lo inteligente que era Lenin. Eso, y confiaba en Stalin, un ególatra aún más grande y despiadado que el mismo Lenin.
Ahora tenemos el notable espectáculo de Venezuela, uno de los países más ricos del mundo, reducido a la pobreza y el hambre por una junta de desmanes socialistas. Todo esto es un espectáculo público, como una cirugía plástica fallida en una estrella de cine. Los socialistas a cargo tienen todas las respuestas. Ellos saben lo que necesitas mejor que tú. Desafortunadamente, eso resulta ser todo resultado trágico y estúpido imaginable. ¿Cómo se atreve cualquier otro país a discutir el socialismo?

El Tao Te Ching (un compendio de la antigua sabiduría china) tiene muchos consejos astutos para los reyes aspirantes. Un gran imperio debe manejarse tan delicadamente como un chef maneja un pez pequeño.
El Tao Te Ching también dice: “Cuanto menos hace y dice un líder; cuanto más feliz es su gente; cuanto más se apunta y se jacta de un gobernante, más triste será su gente”. Bueno, lo que los dictadores socialistas saben cómo hacer es presumir y presumir. Mira a Mussolini; mira a Hitler; mira a Mao Estos son egos vastos y arrogantes.
Aquí hay otra visión taoísta. El gran emperador es modesto. Cuando un proyecto grande se termina con éxito, su gente piensa: Nosotros mismos lo hicimos. Hillary estaría segura de corregir ese error. No, deplorables, lo hice todo por mi cuenta.
Si se pregunta por qué algunos líderes prefieren un sistema de escuelas públicas ineficiente que parece tener la intención de adormecer el país, pregúntese qué tipo de ciudadanos tienen más probabilidades de soportar dictadores arrogantes. Probablemente eso sería ignorante, ciudadanos semi-alfabetizados.

 

Bruce Deitrick Price es autor de ocho libros, un artista y un poeta. También es uno de los principales escritores de Estados Unidos sobre reforma educativa. Fundó Improve-Education.org en 2005 y desde entonces ha publicado casi 400 artículos en Internet. Su especialidad es explicar las teorías y métodos disfuncionales que se encuentran en las escuelas públicas.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Enero 18, 2019


 

Trotsky

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El 20 de agosto de  1940, el exiliado revolucionario ruso Leon Trotsky es herido de muerte por un asesino que empuñó un hacha de hielo en un complejo a las afueras de Ciudad de México. El asesino, Ramón Mercader, era un comunista español y posiblemente, agente del líder soviético Joseph Stalin. Trotsky murió de sus heridas al día siguiente.

Nacido en Ucrania de padres judíos rusos en 1879, Trotsky abrazó el marxismo cuando era adolescente y luego abandonó la Universidad de Odessa para ayudar a organizar el Sindicato de Trabajadores del Sur de Rusia. En 1898, fue arrestado por sus actividades revolucionarias y enviado a prisión. En 1900, fue exiliado a Siberia.

En 1902, escapó a Inglaterra usando un pasaporte falso bajo el nombre de León Trotsky (su nombre original era Lev Davidovich Bronshtein). En Londres, colaboró ​​con el revolucionario bolchevique Vladimir Ilyich Lenin, pero luego se puso de parte de las facciones mencheviques que abogaban por un enfoque democrático del socialismo. Con el estallido de la Revolución Rusa de 1905, Trotsky regresó a Rusia y fue nuevamente exiliado a Siberia cuando la revolución colapsó. En 1907, él escapó de nuevo.

Durante la década siguiente, fue expulsado de una serie de países por su radicalismo, viviendo en Suiza, París, España y la ciudad de Nueva York antes de regresar a Rusia cuando estalló la revolución en 1917. Trotsky desempeñó un papel de liderazgo en la toma del poder por parte de los bolcheviques, conquistando la mayor parte de Petrogrado antes del triunfal retorno de Lenin en noviembre. Nombrado secretario de Asuntos Exteriores de Lenin, negoció con los alemanes para poner fin a la participación rusa en la Primera Guerra Mundial.

Stalin, Lenin y Trotsky

En 1918, se convirtió en comisionado de guerra y se dedicó a construir el Ejército Rojo, que logró derrotar a la oposición anticomunista en el Guerra civil. A principios de la década de 1920, Trotsky parecía el heredero de Lenin, pero perdió en la lucha de la sucesión después de que Lenin enfermara en 1922.

En 1924, Lenin murió y Joseph Stalin emergió como líder de la URSS. Contrario a las políticas declaradas de Stalin, Trotsky pidió una revolución mundial continua que inevitablemente resultaría en el desmantelamiento del estado soviético cada vez más burocrático. También criticó el nuevo régimen para suprimir la democracia en el Partido Comunista y por no desarrollar una planificación económica adecuada. En respuesta, Stalin y sus partidarios lanzaron un contraataque de propaganda contra Trotsky. En 1925, fue removido de su puesto en el comisariado de guerra. Un año después, fue expulsado del Politburó y en 1927 del Partido Comunista. En enero de 1928, Trotsky fue deportado por el líder soviético Joseph Stalin a Alma-Ata en la remota Asia soviética. Vivió allí en el exilio interno durante un año antes de ser desterrado para siempre de la URSS por Stalin.

Fue recibido por el gobierno de Turquía y se estableció en la isla de Prinkipo, donde trabajó para terminar su autobiografía y la historia de la Revolución Rusa. Después de cuatro años en Turquía, Trotsky vivió en Francia y luego en Noruega y en 1936 se le concedió asilo en México. Instalado con su familia en un suburbio de la ciudad de México, fue declarado culpable de traición en ausencia durante las purgas de Stalin de sus enemigos políticos. Sobrevivió a un ataque de ametralladora llevado a cabo por agentes estalinistas, pero el 20 de agosto de 1940 fue facil presa de Ramón Mercader, un comunista español que se había ganado la confianza de la familia Trotsky. El gobierno soviético negó la responsabilidad, y Mercader fue condenado a 20 años de prisión por las autoridades mexicanas.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Agosto 18, 2018


 

LAS CONSECUENCIAS DEL MARXISMO – SEGUNDA NOTA

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 Escribe: Carlos Españadero

 

Cuando escribí mi primer artículo, creí que lo dicho, en función de brevedad era suficiente. Pero en la autocrítica (que tampoco es monopolio del marxismo) noté que no era suficiente. Y esto me impulsó a escribir un poquito mas sobre este tema antes de entrar en mi objetivo: ¿Los sexos opuestos?
Marx, entre sus virtudes, ha expresado su pensamiento con una ingeniosa habilidad para cambiar el significado de las palabras, y los caminos del razonamiento. En esta senda, a reemplazado el razonamiento por la intuición. Y mientras el primero recorre necesariamente un complejo camino metodológico buscando la verdad, el segundo se apoya más en el chispazo que emerge luego de observar determinada realidad.
Esto hace, que los que se someten al razonamiento, llega a una afirmación que se respaldan en conclusiones fundamentadas a sostener, y a la vez expuestas a argumentaciones que se le opongan de la misma manera. Esto es el diálogo donde dos posturas o mas sobre un mismo proceso, permite entender que la búsqueda de la verdad impone enrriquecerse con conclusiones diferentes. En este caso, nadie es dueño de la verdad. Somos todos exploradores que buscamos la verdad ayudados por otras verdades diferentes. Lo expuesto, hace que el logro de las afirmaciones vayan precedidas por los fundamentos que permite llegar a ellas.
En vez, la intuición, es algo que salta repentinamente, como una verdad que ya lo es, y la tarea para exponerla, es buscar luego de obtenerla, los fundamentos con los cuales se puede sostener. Y hay intuiciones geniales, propio de seres humanos excepcionales. Sin embargo, en el campo del pensamiento siempre se ha sido reticente en reconocerlo como un método adecuado. Ni siquiera Descartes, se confió de ella, y tuvo que recorrer un duro camino de dudas, para llegar a su genial intuición.
Marx, deja fluir sus intuiciones, y con ellas construye una serie de verdades que luego de existir, las irá fundamentando principalmente con la historia y su genialidad. Pero esta metodología tiene un notable defecto. Siendo un chispazo que salta como un corto circuito dentro de un ser, es no solo reconocido como una verdad indiscutible, sino amada por su autor. Y cuando llegamos a este punto dejamos a un lado el razonamiento para dar lugar al sentimiento. Por lo tanto las intuiciones se defienden más sentimentalmente que lógicamente. Y leer a Marx y sus seguidores es encaminarse por sensibleros y emotivos caminos que parten de un punto de partida: la verdad intuitiva, donde el diálogo solo deja camino abierto a la disputa. Esto hace sus destrozos en el mismo marxismo, donde la discrepancia no se arregla con diálogo sino con lucha para imponerse. Y en ese camino largo fueron quedando Marx, Engels, Lenín, Trotsky, Stalin, Ho chi Ming, Castro y tantos otros. Y los que seguirán quedando.

 

Un dato curioso, es que los marxistas ignoran a Hussler. Éste desarrolló su método fenomenológico, que en alguna forma posibilitó la “intuición eidética” como un instrumento muy apropiado para el pensamiento filosófico. Aclaro que Hussler en sus estudios parece ser más un continuador de Descartes que de Marx, a quien no tiene en cuenta en sus “Meditaciones cartesianas”.
Marx, invierte el pensamiento de Hegel, pero asume su metodologia al hacer propia la famosa triada (tesis – antítesis – síntesis) aunque abandona pensar mucho sobre la síntesis. Además mientras Hegel se dedicaba al pensamiento, Marx lo va a aplicar en la lucha política.
Y esto hace muy diferente los efectos de la triada. Marx la convierte en un método (materialismo dialéctico, del cual derivará el materialismo histórico). Claro que al aplicarlo al devenir político, necesitó dar vida a la triada, mediante el enfrentamiento de la tesis y la antitesis, es decir la lucha de una contra otra. Dejando para la sintesis, el resultado de la lucha. Y ésta es de resultado incierto. Por lo tanto su comunismo es impredecible, y lo convierte en una entelequia. Mas adelante sus seguidores lo convierten en la antitesis triunfadora, a través de la dictadura del proletariado, que a su vez, tiene un modelo que fluirá de los detentores del poder (ellos). En consecuencia, el modelo comunista se encuentra en la mente de estos, sea China, Vietnam, Corea, Cuba u otro. Y como será resultado de la lucha, es incierto. Simplificando, la revolución comunista es tal si la hace un marxista.
Hasta aquí el enfoque político. Pero el marxismo necesita para dar vida a su proyecto, la lucha social. Para ello, necesita que exista la lucha de clases. Y el motor de la misma es el odio de clases.
¿Cómo lograr el odio?. En el campo humano, es sentirse dueño de la verdad. Este sentimiento hace innecesario el diálogo. La verdad no se discute. Se acepta o no. Y si es no, el autor del mismo, es un ignorante al que hay que someter intelectualmente o combatir para destruirlo. Y con ello deja de ser un mecanismo del pensamiento para ser un sentimiento de odio que incita a la lucha, para imponer su voluntad.
El marxismo ha logrado con esto un genial procedimiento de lucha, y dejó los campos de las posturas políticas, para ir a las de cada persona. ¿Quién no tiene intereses a defender? Estos se convierten en derechos, y a partir de ahí, el interés contrario atenta contra los derechos propios. No hay manera de congeniar. Hay que imponerlos convertidos en reivindicaciones irrenunciables.
Es esto, lo que algunos observadores descubren como “la grieta”.
Yo diria las grietas. Cada día son mas.
No son hoy inocentes divergencias, son profundos enfrentamientos, que muestran conductas agresivas y violentas, propicias al odio y por supuesto vacias de amor.
Y al observarlas, se las ven llenas de necedad[1] que ofensivamente ataca a quien no piensa como uno y se trata de someter atacando los derechos de cualquiera para lograr sus “conquistas.
Hoy el marxismo ha logrado una población que se encuentra en estado emotivo, cerrada a la compresión de los demás, cuando toca algún interés propio, y a plantear todo en función del mecanismo de la tesis antítesis: pobre-rico; automovilista-peatón, maestro-alumno, patrón-dependiente, policía-infractor, gobierno-gobernados, padres-hijos, médico-paciente, y lo que hoy me motiva: hombre-mujer.
Pero esto sí es mi próxima nota.

 

[1] Necio: la ignorancia hecha verdad despreciativa y llena de un falso orgullo.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Diciembre 10, 2017


 

 

 

 

 

A cien años de la Revolución Rusa

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Por Mauricio Ortín

 

A cien años del primer experimento de aplicación práctica de la teoría marxista, que impidió la democracia y culminó en estalinismo

 

 

Si por Revolución Rusa se entiende la caída del régimen autocrático zarista a manos de aquellos que intentaron, sin éxito, establecer un sistema republicano de gobierno, entonces dicho acontecimiento debió celebrar su centenario el mes de marzo pasado (febrero en el calendario juliano). Si, en cambio y como es moneda corriente, se llama revolución al golpe de Estado (contrarrevolucionario) de la facción bolchevique contra la democracia en ciernes que se había iniciado en marzo, la fecha se corre para el 7 de noviembre (25 de octubre del calendario juliano). El zar Nicolás II y la dinastía Romanov fueron expulsados del poder por el gobierno provisional surgido del consenso de los partidos políticos en marzo de 1917. Lenin, Trotsky, Kamenev, Zinoviev y las principales figuras bolcheviques, para esa época se encontraban fuera de Rusia, a miles de kilómetros del lugar donde se desarrollaban los hechos, la ciudad de San Petersburgo.

Un conjunto de factores explosivos se conjugó entre marzo y noviembre de 1917. En las grandes ciudades, el reclamo de elementales derechos individuales se hacía sentir; por su parte, los pueblos no rusos subyugados al imperio pugnaban por su independencia; el campesinado (que constituía la mayoría de la población) exigía una reforma agraria que los hiciera propietarios; por último y fundamentalmente, el rechazo generalizado a un conflicto bélico que diezmaba a la población y la sumía en la miseria (la Primera Guerra Mundial). El zar Nicolás II, pésimo militar, contribuyó eficientemente a la debacle al asumir el  mando de sus ejércitos. En el frente interno político tuvo similar  desempeño  al permitir la intromisión del monje Rasputín en los cruciales asuntos de Estado. Lo que desvaneció, entre propios, la poca autoridad que le quedaba. Rota la cadena de mandos, el ejército de andrajosos y famélicos entró en disolución. Los soldados mataban a sus jefes para desertar en masa y regresar a sus aldeas en estado de conmoción. Nicolás II abdicó y el gobierno provisional de Kerensky intentó construir poder y detener  el desbande militar exhortando al patriotismo guerrero. Era lo último que querían oír los que estaban o venían del frente. El poder se encontraba  al garete y, como siempre en estos casos, a merced de la facción que pudiera organizar una fuerza represora lo suficientemente brutal, dadas las circunstancias, que impusiera  el codiciado orden para dar por finalizada  la angustia que genera el vacío de poder.
Lenin, el líder de los bolcheviques, había esperado esta oportunidad toda su vida. No la desaprovecharía. Supo interpretar como ninguno el desconcertante caos político-social y sacar las conclusiones correctas en relación a lo que se debía decir y hacer para tomar “el cielo por asalto”. Prometió, en caso de acceder al poder, entregar la tierra a los campesinos; conceder la autonomía a los pueblos no rusos que la demandaran; y, principalmente, declarar unilateralmente el fin de la guerra. Tales promesas no fueron suficientes para ganar la adhesión de las mayorías (los bolcheviques siempre fueron minoría); sin embargo, tuvieron el efecto de posicionarlos, de hecho, en la dirección de los acontecimientos. No fueron las masas las que tomaron el Palacio de Invierno, sede del gobierno provisional, sino un comando bolchevique que no encontró resistencia. El primer experimento marxista había comenzado. Lenin, Trotsky y los bolcheviques aplicarían su diseño de ingeniería social a 130 millones de personas como si fueran conejillos de indias. El ineludible exterminio hasta sus cenizas del capitalismo “criminal” daría paso al “hombre nuevo” que el “profeta de Tréveris” (Marx) había anunciado. Nada era más importante ni nadie debía interponerse ante semejante objetivo y para ello contaban con una herramienta: “el terror de masas”. La primera medida del gobierno de Lenin fue la creación de la Cheka: la policía secreta con amplísimos poderes y casi sin límite legal alguno dirigida por el comisario Feliks Dzerzhinski. Su función, “suprimir y liquidar” todo acto “contrarrevolucionario” o “desviacionista”. Entre 1918 y 1922, durante el “Terror Rojo”, la Cheka asesinó a un millón de personas por motivos políticos o religiosos (la Rusia zarista ejecutó entre 1825 y 1917 a 6.321 personas). Como la revolución tampoco era compatible con la libertad de prensa se amordazó a la oposición. Lenin falleció en 1924. Le sucedió el siniestro Stalin: el esteta del terror que hizo de éste un sofisticado arte.

La Revolución Rusa (bolchevique) se ha convertido en un tipo clásico del golpe de Estado. Tiene la virtud de mostrar cómo un conjunto relativamente minoritario de políticos profesionales, dado un contexto de conmoción social, puede, si actúa con decisión, audacia y absoluta falta de escrúpulos, adueñarse  del poder frente a una mayoría de pusilánimes.  La puesta en práctica de las ideas de Marx devino en tragedia bíblica para los millones de rusos, ucranianos, cosacos, tártaros, georgianos que, asesinados, torturados, esclavizados en los Gulag o simplemente cautivos del régimen, las sufrieron. Eso y no otra cosa fue la tristemente célebre Revolución Rusa. Ello, sin embargo, no ha sido óbice para que los que se consideran  de izquierda continúen  presumiendo de superioridad moral. Es que, el marxismo, aunque lo simule, no es una ciencia sino una fe. En ese sentido la Revolución Rusa es un ejemplo más de las consecuencias amargas de mezclar religión y política.-

 


PrisioneroEnArgentina.com

Octubre 20, 2017


 

LA OPCIÓN CATALANA

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No suele haber un único responsable, ni hay una sola explicación de lo que sucede. Más aún en un caso tan complejo como un sentimiento político, cultural y lingüístico que se remonta décadas atrás. Si a ese cóctel se le añade episodios de violencia y crecientes intereses políticos y económicos de ambos lados, el resultado es el que se observa ahora: una sociedad polarizada entre dos opiniones, fracturada en muchos casos y de difícil entendimiento mutuo en sus extremos. Es la nueva conquista de Cataluña, su independencia y sus opciones.
En lo que sugiere el derecho internacional, un territorio se convierte en un estado si es reconocido por otros estados. El derecho a la autodeterminación de los pueblos no suele aplicarse a las minorías en un estado. Normalmente solo se aplica a poblaciones que han sido colonizadas, a personas sujetas a un asentamiento que viene del extranjero, o que han sido sometidas a un gobierno de apartheid o a poblaciones que han sido ocupadas militarmente. Esta idea de la autodeterminación, popularizada por el presidente estadounidense Woodrow Wilson (1856-1924) hace un siglo en respuesta a las ideas del revolucionario ruso Vladimir Ulyanov, más conocido como Lenin (1870-1924), se incluyó en la Carta de las Naciones Unidas en 1945. Otros acuerdos posteriores de la ONU aclararon que no debe haber interferencias por parte de otros estados, aunque las colonias y otros territorios que no se autogobiernan tienen un estatus diferente y el derecho de la autodeterminación. Sin embargo, No hay una ley exacta acerca de cuántos países deben dar su reconocimiento para que un estado se reconozca como tal. Taiwán -por citar un ejemplo- no está reconocido universalmente como un estado, pero funciona mayormente de forma independiente de China.

La sangrienta guerra en Yugoslavia originó que la separación de Checoslovaquia – desencadenado tras la victoria de los partidos independentistas eslovacos en unas elecciones regionales- fuese pacífica. Pero las encuestas de opinión mostraron que una mayoría en ambos lados hubieran preferido permanecer juntas.
En Escocia y en Quebec, los separatistas llevaron a cabo sondeos tras años de campañas políticas, pero en ambos casos salió ganadora, por poco, la opción no independentista. A ambas regiones se les ha concedido una mayor autonomía para debilitar la opción separatista.
Aquellos que apoyan un estado palestino independiente consiguieron avanzar mucho cuando la Asamblea General de la ONU lo reconoció como un estado no miembro observador en 2012, dándole así un acceso para unirse a cuerpos internacionales como la Interpol. Pero otros países -sobre todo, Israel y Estados Unidos- no lo reconocen, y Palestina aún lucha por funcionar de forma independiente.
En 1933, la Convención de Montevideo fijó cuatro criterios para ser considerado un estado: un gobierno que funcione como tal, una población definida, el control sobre el territorio y la capacidad de relacionarse con otros estados.

En los intentos para conseguir ser considerado un Estado, esas cuatro condiciones no son suficientes. Una entidad como Somalilandia, que tiene su propia moneda, territorio y gobierno, no está reconocida como un estado. La pertenencia a la ONU también es irrelevante para la condición de estado -Suiza, por ejemplo- no fue un estado miembro de la ONU hasta 2002 pero nadie sospechaba que no fuese un país.
Asimismo, desde la desintegración de la Unión Soviética en 1991, han surgido varios nuevos países tras años de guerras, como en la antigua Yugoslavia. En Sudán del Sur y Timor Oriental, la comunidad internacional aprobó sendos referéndums de autodeterminación con la esperanza de sellar así la paz tras décadas de un gran derramamiento de sangre.
Algunos otros referéndums no fueron reconocidos internacionalmente, como el impulsado por los pro-rusos en Crimea para separarse de Ucrania, y la votación del mes pasado en el Kurdistán iraquí.
En la ex Yugoslavia, Kosovo declaró su secesión unilateral en 2008 de Serbia, que se dirigió a los tribunales para impedirlo. La Corte Internacional de Justicia decretó que “la ley internacional no contiene una prohibición aplicable a la declaración de independencia” aunque un juez discrepante dijo que creó “un precedente muy peligroso”.

 


Martín Di Giorgi

PrisioneroEnArgentina.com

Octubre 10, 2017


 

La izquierda y el terror

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 Por Mauricio Ortín.

Desde que en la Revolución Francesa, Robespierre, el ejecutor del terror revolucionario (guillotina mediante) pronunciara su célebre sentencia, “el terror, sin virtud, es desastroso; la virtud, sin terror, es impotente”, la izquierda, según quiénes sean los que lo practican, ha distinguido dos tipos de terrorismo. Cuando se trata del propio, éste adquiere mágicamente las características de inevitable, revolucionario y hasta higiénico. Por el contrario, cuando se trata del ajeno, es inhumano, genocida, fascista y de derecha. Es que ser de izquierda, para el marxista-leninista, es ser una persona virtuosa al que todo le está permitido en función de que, como Mesías, viene a instalar el nuevo hombre y el nuevo mundo. Ser de derecha, en cambio (los que no pertenecen a la izquierda), es oponerse al progreso y destino de la historia. De allí que, para la izquierda, el terrorismo y todo lo que provenga de la derecha no tiene justificación alguna.
Lenin, el político comunista más importante de la historia, fue también uno de los más grandes maestros del terror “virtuoso”. En la guerra civil rusa, entre otros muchos de parecido tenor, emitió un bando terrorista en el que autorizaba la requisa de armas a las familias campesinas. La pena por encontrar alguna, que no hubiera sido denunciada oportunamente, era el ahorcamiento del hijo mayor. Era un puro, un incorruptible, un sacerdote de la revolución convencido de que estaba haciendo lo mejor. Su sucesor, Stalin, también hizo lo que estuvo a su alcance para el “progreso” de la humanidad (asesinó a unos veinte millones de civiles).
El marxismo-leninismo es una teoría política que afirma la necesidad de tomar el poder con el objetivo principal de eliminar una clase social, la burguesa. Así, hacer la revolución es perpetrar un genocidio por el “bien” de la humanidad. El hecho de que la promesa de semejante crimen sea manifiesto y hasta mostrado como deseable, dice mucho de la impunidad con la que se creen investidos los “ terroristas virtuosos”. Este y no otro es el “justificativo” ideológico-moral que permite a la gente izquierda no sufrir conciencia de culpa por los cientos de millones de atroces crímenes perpetrados, por las dictaduras comunistas.
Si matar en nombre de la revolución no produce arrepentimiento ni remordimientos, ¿por qué habría de hacerlo, mentir? Me refiero a algunos encumbrados izquierdistas que, en los ’70, repitieron hasta el hartazgo de que “fue una guerra” y hoy lo niegan. Será que mienten y no se les cae la cara de verguenza de puro “virtuosos” que son.
Hay quienes sostienen que “no fue una guerra” porque les parece atroz que desde el Estado se secuestraba “en horas de la madrugada, por bandas anónimas, a ciudadanos indefensos” o porque no “es una acción de guerra torturar y matar cuando no se puede oponer resistencia”. Esto – que sin duda sucedió durante el gobierno peronista y la dictadura militar y fue perpetrado, también, por el ERP y Montoneros- no es lo ajeno, sino lo propio de la guerra. Tampoco es lo más horrendo. Hay cosas peores. Mucho más cruel es tirar una bomba atómica sobre una ciudad y matar a cientos de miles de seres humanos o exterminar a seis millones de personas cuyo único “delito” fue el de existir. Luego, siguiendo aquel razonamiento negacionista debiéramos concluir que la Segunda Guerra Mundial no fue una guerra.
Aquel razonamiento sostiene que con una sociedad civil cómplice la dictadura quemó libros y desapareció personas. Es decir, que todos los argentinos somos culpables de la represión. De los que empezaron con el terror no se dice nada en contra. Al parecer, nunca se les pasó por la cabeza que si no hubiera habido subversión, tampoco hubiera existido la represión.
Lo más curioso es que los inquisidores de izquierda “buchonean” para los jueces para que condenen, por “apología del delito”, a aquellos que opinen “que fue una guerra”.
Con ellos, Mussolini, el patriarca de los escraches, estaría en su salsa.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Julio 25, 2017


 

¡Ni que hubieran hecho un casting de despiadados, che!

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Por Mauricio Ortín.

 

 

 

 

Uno más bravo que otro y cortados por la misma tijera. Nadie con tanto poder como los “tutores” de los derechos humanos para hacer de la vida un infierno. La  presunta acusación de la comisión de crimen de lesa humanidad formulada por un fiscal transforma al  desgraciado en un argentino de cuarta. Un maldito a expensas de  linchamiento judicial y mediático al que se puede condenar con el simple testimonio del guerrillero que hace cuarenta años intentó matarlo. Los juicios parten de la premisa de que todo aquel que participó de la lucha contra la subversión marxista en los años ’70,  cometió prima facie un delito de lesa humanidad. No es la forma en que se reprimió lo que se condena sino el hecho de haberlos reprimido. De allí que, para los fiscales y jueces cualquier acto de represión contra un combatiente del ERP o Montoneros, por nimio, brutal o justificado debe considerarse dentro del “plan sistemático de exterminio de la población civil”. Por lo contrario, el expreso “plan sistemático de exterminio de las fuerzas armadas y de la burguesía” ejecutado en parte por aquellos a quienes los jueces llaman “población civil”, no merece la atención de los “derechos humanos” ni de los Lorenzetti, Zaffaroni, Avruj, Garavano, Macri, Bergoglio o Lanata.

Hay que ver a los cazadores de brujas cuando querellan desde el Ministerio Público fiscal y desde la Secretaría de DD.HH. para tener una idea cabal de la sangre fría y determinación con que acosan a sus presas (Ah… si el viejo Roland Freisler estuviera para verlos). Inconmovibles e implacables llevan adelante, en nombre de los derechos humanos, una persecución feroz para impedir la “impunidad” biológica; la de esos ancianos que muriéndose antes del juicio pretenden privar a la sociedad del “humano” espectáculo de verlos pudrirse en una mazmorra. Pero los argentinos pueden dormir tranquilos; ahí están los titanes al pie del cañón exigiendo la prisión efectiva en cárcel o negando la domiciliaria a los temibles octogenarios. ¡Y minga de 2 x 1! A ver si se entiende: ¡Los derechos humanos no son para cualquiera! El rechazo unánime (con la excepción del marciano Olmedo) expedito y fulminante del congreso nacional al fallo “disparate” de la Corte así lo indica. Vaya uno a saber en qué estarían pensando los ministros Highton, Rosenkrantz y Rosatti para cometer la herejía de fallar contra la “política de Estado de derechos humanos” consensuada por los tres poderes ¿No saben, acaso, que gracias a ese calculado odio inyectado se han montado a lo largo y ancho del país, burocracias de DD.HH. que dan trabajo a miles de argentinos? El odio puede tener su lado bueno ¡Por qué no!

Respecto del  origen y diseño de la política de derechos humanos lo aconsejable es ir a las fuentes mismas: Roberto Cirilo Perdía, segundo comandante de Montoneros, en “Montoneros. El peronismo combatiente en primera persona”; p. 646/47, (obra maestra del cinismo), dice: “De todas maneras mi principal actividad en esos años estuvo concentrada en la cuestión de los Derechos Humanos (…) Más adelante lo haría como asesor de la propia Subsecretaría de Derechos Humanos (…) En el marco de estas políticas, en el año 95, se crearon las condiciones para la reapertura de los juicios con motivo de los crímenes cometidos durante la dictadura”. Todo bien pero no me cierra el que un violador serial de los derechos humanos como Roberto Perdía se constituya  nada menos que en un mentor de la “política de Estado” en derechos humanos. Y no sólo él, también otros. Por ejemplo, los ex terroristas Horacio Vertbisky, Rodolfo Matarollo y Luis Duhalde, por citar algunos entre tantos. El primero presidente del CELS, la principal ONG de derechos humanos del país, y los otros dos subsecretario y secretario de DD.HH. de la nación, respectivamente.
Pero no sólo la calidad de quienes fueron los padres de la criatura, hace ruido, también el que en nombre de los derechos humanos se violen esos derechos a personas de carne y hueso. Un hecho del pasado puede que ayude a resolver esta aparente contradicción: Isaac Nachman Steinberg quien desde diciembre de 1917 a marzo de 1918 ejerció el cargo de comisario del pueblo de Justicia en el gobierno soviético liderado por Vladímir Lenin, cuenta que en medio de un conflicto que tuvo con la Cheka (la policía del régimen montada para asesinar opositores) se suscitó el siguiente diálogo: “¿Para qué sirve un Comisariado del Pueblo para la Justicia? –preguntó Steinberg a Lenin–. ¡Que lo llamen Comisariado del Pueblo para el Exterminio Social y se entenderá la razón!”. “Excelente idea –respondió Lenin–. Es exactamente como yo lo veo. ¡Desgraciadamente, no se le puede llamar así!”

 


PrisioneroEnArgentina.com

Julio 23, 2017