Oscar Wilde, con su característico cinismo, afirmaba que el periodismo justificaba su existencia mediante el principio darwiniano de la supervivencia del más vulgar. En Argentina, la supervivencia de muchos periodistas no se debió tanto a su posible vulgaridad como al hecho de llevar en sus glúteos, al igual que políticos, maestros y obispos, la marca de “El perro” Verbitsky
La entusiasta adhesión al relato oficial, obra maestra de “El perro”, que se consolidó a partir de 2003, los convirtió en accionistas de una franquicia política y económica que acaparó recursos cruciales y monopolizó el acceso a la información, e hizo que se convirtieran en agentes de una Gestapo del pensamiento que censuraba cualquier desviación del relato, administrando un control moral que decidía quiénes eran las víctimas y quiénes los victimarios.
Durante años, Larrabure e Ibarzabal no existieron para ellos. Los soldaditos de Manchalá y Formosa eran meras anécdotas de tierra adentro, y las bombas, secuestros y asesinatos de civiles, policías y militares se reducían a crónicas policiales. Su visión de la historia se limitaba a una única perspectiva. En 1983, fueron parteros de una nueva historieta oficial: “la sangrienta dictadura”, una fábula que, al alcanzar la mayoría de edad en 2003, sirvió para ocultar el saqueo más grande que haya sufrido la república.
Embretados en los límites de la mentira oficial, la mayoría de los periodistas argentinos se vieron obligados a llevar una relación caricaturesca con dos palabras: “represor” y “genocidio”.
Centrémonos en el uso que de la palabra “represor” hacía este periodismo. Era esta un amuleto mágico en el relato único, obviamente, siempre referida a los uniformados que combatieron el terrorismo. No importaba que muchos de ellos arrastraran más años de prisión preventiva sin juicio del que el código procesal prescribe. Al igual que los políticos, habían decretado que la presunción de inocencia no corre para militares, gendarmes o policías.
El miedo o la venalidad (productos de la marca de “el perro” en el anca) ha llevado a los periodistas argentinos a prescindir de las definiciones de la Real Academia Española sobre el adjetivo “represor” y el verbo “reprimir”. Quizás porque creían que su conciencia se acallaba si acudían al “Pequeño Zaffaroni Ilustrado”, que define reprimir como: “Atacar a bastonazos, la policía a la multitud, disparar balas de goma y lanzar gases lacrimógenos, generalmente de manera feroz, desmedida e injusta”.
Y luego está la palabra que duele en cada sílaba: “genocidio”. Todos sabemos que es un término antiguo como la guerra. Sin embargo, considerando la magnitud de atrocidades como los dos millones de armenios asesinados por los turcos entre 1915 y 1923, la Shoah con sus seis millones de judíos masacrados por los nazis, o el Holodomor en Ucrania con sus cuatro millones y medio de campesinos asesinados por los bolcheviques, afirmar que la muerte o la desaparición de 8.961 facinerosos que intentaban asaltar la república constituye un genocidio es, en realidad, una falacia desde cualquier perspectiva.
Estos son las dos palabras en las que se basan los argumentos que- en su lamentable mediocridad intelectual o, peor aún, por una acción mercenaria destinada a confundir a la sociedad- ha enarbolado el periodismo argentino durante años; fundamentos espurios que, en su cobardía, refrendó la misma sociedad argentina que en los setenta pedía muerte vil para los terroristas.
HAY QUE COMBATIR, EL RELATO OFICIAL SOBRE EL TERRORISMO SETENTISTA, APOYADO, POR POLÍTICOS, SOCIÓLOGOS, COLABORADORES DE LOS TERRORISTAS Y PERIODISTAS COBARDES.
EL RELATO ES FALSO, LOS TERRORISTAS NO LUCHABAN POR LA DEMOCRACIA, NI SE LOS PERSEGUÍA, POR PENSAR DISTINTO. QUERÍAN LA TOMA DEL PODER PARA INSTALAR EL CASTROGUEVARISMO. LO DIJO UN ALTO JEFE SUBVERSIVO, “DE GANAR HUBIÉSEMOS FUSILADO UN MILLÓN DE ARGENTINOS”
NO TIRABAN CON LIBROS DEL PENSAMIENTO, TIRABAN CON PLOMO, LANZACOHETES, EXPLOSIVOS DENOMINADOS VIETNAMITAS PERO QUE ERAN ARMADOS POR…..ARGENTINOS, ATACABAN UNIDADES MILITARES, COMISARÍAS Y ASESINABAN A MANSALVA A UNIFORMADOS DE TODOS LOS COLORES Y CIVILES INOCENTES Y NIÑOS TAMBIÉN. BASTA DE RELATOS FALSOS. ¿SERÁ POSIBLE ALGUNA VEZ QUE LA VERDAD SEA CONTADA? LO DUDO, LAS GENERACIONES ACTUALES SOLAMENTE REPITEN LOS ARGUMENTOS DE LOS FOLLETOS QUE REPARTEN LOS QUE “PERDIERON LA GUERRA POR LAS ARMAS” PERO NO LA IDEOLÓGICA. Y LAS GENERACIONES PASADAS POCO A POCO VAN MURIENDO O SE OLVIDAN, A SABIENDAS, DE LOS HECHOS QUE VIVIERON Y SUFRIERON. YA NADA IMPORTA, SOLAMENTE A ALGUNOS DINOSAURIOS QUE VESTIMOS UNIFORME EN ESOS AÑOS O COMO SIMPLES CIUDADANOS RECORRÍAMOS EL PAÍS TRABAJANDO Y VEÍAMOS DE PRIMERA MANO QUE ESTABA PASANDO. POR LO DEMÁS MUY BUENA NOTA Y ENTRE MILLA Y ABREGU HAN DICHO TODO SOBRE EL PASADO RECIENTE, QUE COMO EXPRESÉ. MUCHOS SE NIEGAN A ACEPTAR. ¿PROGRESISMO QUE LE LLAMAN O COMODIDAD PARA NO OFENDER AL ENEMIGO? QUE SIGUE ESTANDO ACTIVO.
Aunque soy consciente que hablo a una pared, le diré que cualquier persona que se acerque a este tema con la suficiente objetividad y honestidad intelectual, aun con el asco y repugnancia por los desmanes cometidos al igual que sucede con otros episodios históricos como la Guerra de España 1936-39, conocerá que los “jóvenes idealistas” no luchaban por la “democracia” o la “libertad”, y como he expresado muchas ocasiones, estoy segura que ni siquiera sabían el motivo de sus actitudes, vagamente influenciada por el deseo de justicia y los sueños de la juventud.
La represión por el actuar delictivo de los “desaparecidos” (que triste e ignominioso término) fue ilegal e inmoral. Y no tiene justificación alguna, y quien lo haga, vive en un mundo al revés, como los habitantes de esta web. Para una persona civilizada esto no puede tener salvaguarda de ninguna clase.
Incluso alguna de las firmas de esta web, de este mundo invertido donde la vileza es probidad, alguna vez tuvo algún amago de sensatez; como Guillermo Avogadro, tan prolífico aquí:
O el Sr. Miño otro habitual de este refugio, defensor de criminales abyectos como Omar Riveros responsable del asesinato de un crio de 15 años, clavándole un palo por el culo, el niño Floran Avellaneda:
Otra cosa son las cúpulas de las bandas terroristas, culpables de lesa humanidad, el tal Santucho apeló al exterminio, es harto conocido, aunque por su parte R. Videla declaró:
«Si es preciso, en la Argentina deberán morir todas las personas necesarias para lograr la seguridad del país».
Conferencia de Ejércitos Americanos, octubre de 1975, “La Nación” 26 de octubre 1975
La diferencia? uno era un delincuente peligroso, otro un general que fue presidente de una nación civilizada, occidental y cristiana.
Ahora, la mezquindad de la justicia argentina, está convirtiendo en mártires a los ancianos presos, presos de edad, que no de conciencia.
Con las arbitrariedades e irregularidades de la justicia, no solo se están negando derechos a personas, por muy abominables crímenes que hubieron cometido, y con el beneficio de tales desafueros, páginas y autores como los de esta web están intentando no solo la bondad de la excarcelación y atención a ancianos, que por mor de la dignidad merecen, si no que se les quiere exculpar de las atrocidades que cometieron.
Los enemigos putativos de los autores de crímenes atroces están alcanzando lo que no consiguieron los afines.
En España, sucedió algo similar con el proceder terrorista, y es que en aquellos nefastos años de los 70s, década que más valdría borrar de la historia, también en mi país natal tuvimos la lacra del terrorismo con su secuela de horrores y asesinatos viles.
Y También el Estado recurrió a las cloacas, ya con el centrista partido UCD o con el PSOE socialsta en el poder, tuvieron veleidades oscuras e inventaron una guerra sucia, afortunadamente abortada gracias a la fortaleza de las instituciones y la sociedad civil.
Actualmente, el discurso “heroico” y victimista de los cuatro gatos sucesores de ETA no tiene eco alguno en la sociedad española que los considera simples malhechores y asesinos.
me parece repugnante el intento -baldío- de minimizar, relativizar e incluso frivolizar con una de las más grandes tragedias del mundo moderno. Una más
Si el firmante de esta nota no fuera tan artero y se dedicara al análisis real, desprovisto de sesgos e intencionalidades, pronto se daría cuenta que el “mito” del joven idealista, destrozado en las cámaras de tortura no lo acuñaron las izquierdas de todo tono; el tal mito lo forjaron los militares, policias, jueces, sacerdotes, y todos aquellos que dentro del aparato del Estado secuestraban, robaban, violaban, torturaban, asesinaban, mancillaban, y hacian desaparecer personas, ya culpables reales o inocentes reales.
Todos aquellos que con su indigno e inmoral proceder convirtieron a simples delincuentes en “héroes”.
Las “izquierdas” tan solo tuvieron que poner en marcha su propaganda, proverbial en extraer rédito político de sus miserias.
EL TRABAJO “SUCIO” ya lo habían hecho los agentes del Estado que mancillaron sus funciones y se convirtieron en los peores malhechores.
Si se hubiera observado la más elemental dignidad, hoy los “jóvenes idealistas” solo serían considerados como simples malhechores.
Y, particularmente, estoy segurisíma que la inmensa mayoría de esos jóvenes que cayeron en la redes del engaño perpetrados por Firmenich et ali, se hubieran arrepentido de su actitud, si hubieran tenido oportunidad y se les hubiera conservado la vida y la integridad.
Qué si no con la actual ministra del interior, la Sra. Bullrich?
O, como mínimo, el discurso heroico elaborado en torno a esta figura ideal y falaz no tendría crédito alguno en las personas de recta conciencia, en las que quiero añadirme.
El resto del escrito es simplemente deleznable, con siniestras comparaciones que llegan a la frivolidad de banalizar el número de desaparecidos, cifra escabrosa que nunca se conocerá por el silencio vil y cobarde de los responsables de tamaña barbarie.
Impecable Sonia S y concuerdo con vos. Muchos desaparecidos solo eran simpatizantes y gente engañada pero los milicos los eliminaron a todos sin distinciones.
Falaz.
Es triste la historia, pero lo que ocurrio es que hubo casos de familias que tuvieron muertos, y siempre pensaron que sus familiares muertos nunca estuvieron en ninguna Organizacion armada como ERP o Montoneros, porque la participacion era clandestina, esas personas no se lo podian comentar a veces ni hasta a su propia familia, a nadie. Las Org penaban con fusilamientos a los delatores.
Casi ninguno inocente. Lo que pasa es que muchos no eran combatientes directos, aportaban logística, reclutaban, hacían propaganda y acciones psicológicas, eran nexos de comunicación, etc., y los civiles argentinos sin cultura bélica no entienden que eso los hacía blancos legítimos.
A esto nos llevo el terrorismo guerrillero que desde 1970 declaro la Guerra Revolucionaria para la toma del poder por las armas como en Cuba.
Por eso el Estado con una mujer Presidente decidio enfrentarlos.
Muy buena explicación. Lo que dice es verdad y la gran mayoria del pueblo no merece vivir en democracia como vie hoy porque son egoístas y muy desagradecidos . Tendrían que estar como esclavos con tantos defensores de los terroristas.
◘
Oscar Wilde, con su característico cinismo, afirmaba que el periodismo justificaba su existencia mediante el principio darwiniano de la supervivencia del más vulgar. En Argentina, la supervivencia de muchos periodistas no se debió tanto a su posible vulgaridad como al hecho de llevar en sus glúteos, al igual que políticos, maestros y obispos, la marca de “El perro” Verbitsky
La entusiasta adhesión al relato oficial, obra maestra de “El perro”, que se consolidó a partir de 2003, los convirtió en accionistas de una franquicia política y económica que acaparó recursos cruciales y monopolizó el acceso a la información, e
hizo que se convirtieran en agentes de una Gestapo del pensamiento que censuraba cualquier desviación del relato, administrando un control moral que decidía quiénes eran las víctimas y quiénes los victimarios.
Durante años, Larrabure e Ibarzabal no existieron para ellos. Los soldaditos de Manchalá y Formosa eran meras anécdotas de tierra adentro, y las bombas, secuestros y asesinatos de civiles, policías y militares se reducían a crónicas policiales. Su visión de la historia se limitaba a una única perspectiva. En 1983, fueron parteros de una nueva historieta oficial: “la sangrienta dictadura”, una fábula que, al alcanzar la mayoría de edad en 2003, sirvió para ocultar el saqueo más grande que haya sufrido la república.
Embretados en los límites de la mentira oficial, la mayoría de los periodistas argentinos se vieron obligados a llevar una relación caricaturesca con dos palabras: “represor” y “genocidio”.
Centrémonos en el uso que de la palabra “represor” hacía este periodismo. Era esta un amuleto mágico en el relato único, obviamente, siempre referida a los uniformados que combatieron el terrorismo. No importaba que muchos de ellos arrastraran más años de prisión preventiva sin juicio del que el código procesal prescribe. Al igual que los políticos, habían decretado que la presunción de inocencia no corre para militares, gendarmes o policías.
El miedo o la venalidad (productos de la marca de “el perro” en el anca) ha llevado a los periodistas argentinos a prescindir de las definiciones de la Real Academia Española sobre el adjetivo “represor” y el verbo “reprimir”. Quizás porque creían que su conciencia se acallaba si acudían al “Pequeño Zaffaroni Ilustrado”, que define reprimir como: “Atacar a bastonazos, la policía a la multitud, disparar balas de goma y lanzar gases lacrimógenos, generalmente de manera feroz, desmedida e injusta”.
Y luego está la palabra que duele en cada sílaba: “genocidio”. Todos sabemos que es un término antiguo como la guerra. Sin embargo, considerando la magnitud de atrocidades como los dos millones de armenios asesinados por los turcos entre 1915 y 1923, la Shoah con sus seis millones de judíos masacrados por los nazis, o el Holodomor en Ucrania con sus cuatro millones y medio de campesinos asesinados por los bolcheviques, afirmar que la muerte o la desaparición de 8.961 facinerosos que intentaban asaltar la república constituye un genocidio es, en realidad, una falacia desde cualquier perspectiva.
Estos son las dos palabras en las que se basan los argumentos que- en su lamentable mediocridad intelectual o, peor aún, por una acción mercenaria destinada a confundir a la sociedad- ha enarbolado el periodismo argentino durante años; fundamentos espurios que, en su cobardía, refrendó la misma sociedad argentina que en los setenta pedía muerte vil para los terroristas.
JOSE LUIS MILIA
josemilia_686@hotmail.com
Miembro Honorario del Centro de Estudios Salta
Nota 74 de José Luis Milia en este portal (Hacer Clic)
PrisioneroEnArgentina.com
Setiembre 24, 2024
Tags: Armenia, Eugenio Raúl Zaffaroni, Holocausto, Horacio VerbitskyRelated Posts
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12 thoughts on “PALABRAS, DESVARÍOS E INCOHERENCIAS: REPRESIÓN Y GENOCIDIO”
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- Patricio
- posted on September 24, 2024
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- Sonia S
- posted on September 25, 2024
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- HispaNiTo
- posted on September 25, 2024
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- Sonia S
- posted on September 24, 2024
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- Sonia S
- posted on September 24, 2024
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- Sonia S
- posted on September 24, 2024
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- Sergio BsAs
- posted on September 24, 2024
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- Claudio Sebastián Abregu
- posted on September 24, 2024
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- SONIA
- posted on September 24, 2024
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- HispaNiTo
- posted on September 25, 2024
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- HispaNiTo
- posted on September 25, 2024
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- Laura Rodriguez
- posted on September 24, 2024
CommentHAY QUE COMBATIR, EL RELATO OFICIAL SOBRE EL TERRORISMO SETENTISTA, APOYADO, POR POLÍTICOS, SOCIÓLOGOS, COLABORADORES DE LOS TERRORISTAS Y PERIODISTAS COBARDES.
EL RELATO ES FALSO, LOS TERRORISTAS NO LUCHABAN POR LA DEMOCRACIA, NI SE LOS PERSEGUÍA, POR PENSAR DISTINTO. QUERÍAN LA TOMA DEL PODER PARA INSTALAR EL CASTROGUEVARISMO. LO DIJO UN ALTO JEFE SUBVERSIVO, “DE GANAR HUBIÉSEMOS FUSILADO UN MILLÓN DE ARGENTINOS”
NO TIRABAN CON LIBROS DEL PENSAMIENTO, TIRABAN CON PLOMO, LANZACOHETES, EXPLOSIVOS DENOMINADOS VIETNAMITAS PERO QUE ERAN ARMADOS POR…..ARGENTINOS, ATACABAN UNIDADES MILITARES, COMISARÍAS Y ASESINABAN A MANSALVA A UNIFORMADOS DE TODOS LOS COLORES Y CIVILES INOCENTES Y NIÑOS TAMBIÉN. BASTA DE RELATOS FALSOS. ¿SERÁ POSIBLE ALGUNA VEZ QUE LA VERDAD SEA CONTADA? LO DUDO, LAS GENERACIONES ACTUALES SOLAMENTE REPITEN LOS ARGUMENTOS DE LOS FOLLETOS QUE REPARTEN LOS QUE “PERDIERON LA GUERRA POR LAS ARMAS” PERO NO LA IDEOLÓGICA. Y LAS GENERACIONES PASADAS POCO A POCO VAN MURIENDO O SE OLVIDAN, A SABIENDAS, DE LOS HECHOS QUE VIVIERON Y SUFRIERON. YA NADA IMPORTA, SOLAMENTE A ALGUNOS DINOSAURIOS QUE VESTIMOS UNIFORME EN ESOS AÑOS O COMO SIMPLES CIUDADANOS RECORRÍAMOS EL PAÍS TRABAJANDO Y VEÍAMOS DE PRIMERA MANO QUE ESTABA PASANDO. POR LO DEMÁS MUY BUENA NOTA Y ENTRE MILLA Y ABREGU HAN DICHO TODO SOBRE EL PASADO RECIENTE, QUE COMO EXPRESÉ. MUCHOS SE NIEGAN A ACEPTAR. ¿PROGRESISMO QUE LE LLAMAN O COMODIDAD PARA NO OFENDER AL ENEMIGO? QUE SIGUE ESTANDO ACTIVO.
Aunque soy consciente que hablo a una pared, le diré que cualquier persona que se acerque a este tema con la suficiente objetividad y honestidad intelectual, aun con el asco y repugnancia por los desmanes cometidos al igual que sucede con otros episodios históricos como la Guerra de España 1936-39, conocerá que los “jóvenes idealistas” no luchaban por la “democracia” o la “libertad”, y como he expresado muchas ocasiones, estoy segura que ni siquiera sabían el motivo de sus actitudes, vagamente influenciada por el deseo de justicia y los sueños de la juventud.
La represión por el actuar delictivo de los “desaparecidos” (que triste e ignominioso término) fue ilegal e inmoral. Y no tiene justificación alguna, y quien lo haga, vive en un mundo al revés, como los habitantes de esta web. Para una persona civilizada esto no puede tener salvaguarda de ninguna clase.
Incluso alguna de las firmas de esta web, de este mundo invertido donde la vileza es probidad, alguna vez tuvo algún amago de sensatez; como Guillermo Avogadro, tan prolífico aquí:
https://egavogadro.blogspot.com/2008/06/en-ocasin-de-los-treinta-aos-del-golpe.html
O el Sr. Miño otro habitual de este refugio, defensor de criminales abyectos como Omar Riveros responsable del asesinato de un crio de 15 años, clavándole un palo por el culo, el niño Floran Avellaneda:
http://www.diariodelosjuicios.com.ar/2014/07/entrevista-con-el-defensor-de.html
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Otra cosa son las cúpulas de las bandas terroristas, culpables de lesa humanidad, el tal Santucho apeló al exterminio, es harto conocido, aunque por su parte R. Videla declaró:
«Si es preciso, en la Argentina deberán morir todas las personas necesarias para lograr la seguridad del país».
Conferencia de Ejércitos Americanos, octubre de 1975, “La Nación” 26 de octubre 1975
La diferencia? uno era un delincuente peligroso, otro un general que fue presidente de una nación civilizada, occidental y cristiana.
Sin más comentarios.
Los terroristas fueron malandros y asesinos pero lo que hicieron los milicos fue mucho peor.
y otrosí, como sinestro reverso,
Ahora, la mezquindad de la justicia argentina, está convirtiendo en mártires a los ancianos presos, presos de edad, que no de conciencia.
Con las arbitrariedades e irregularidades de la justicia, no solo se están negando derechos a personas, por muy abominables crímenes que hubieron cometido, y con el beneficio de tales desafueros, páginas y autores como los de esta web están intentando no solo la bondad de la excarcelación y atención a ancianos, que por mor de la dignidad merecen, si no que se les quiere exculpar de las atrocidades que cometieron.
Los enemigos putativos de los autores de crímenes atroces están alcanzando lo que no consiguieron los afines.
Si es que es para alucinar todo …
Otro sí,
En España, sucedió algo similar con el proceder terrorista, y es que en aquellos nefastos años de los 70s, década que más valdría borrar de la historia, también en mi país natal tuvimos la lacra del terrorismo con su secuela de horrores y asesinatos viles.
Y También el Estado recurrió a las cloacas, ya con el centrista partido UCD o con el PSOE socialsta en el poder, tuvieron veleidades oscuras e inventaron una guerra sucia, afortunadamente abortada gracias a la fortaleza de las instituciones y la sociedad civil.
Actualmente, el discurso “heroico” y victimista de los cuatro gatos sucesores de ETA no tiene eco alguno en la sociedad española que los considera simples malhechores y asesinos.
madre mía …
me parece repugnante el intento -baldío- de minimizar, relativizar e incluso frivolizar con una de las más grandes tragedias del mundo moderno. Una más
Si el firmante de esta nota no fuera tan artero y se dedicara al análisis real, desprovisto de sesgos e intencionalidades, pronto se daría cuenta que el “mito” del joven idealista, destrozado en las cámaras de tortura no lo acuñaron las izquierdas de todo tono; el tal mito lo forjaron los militares, policias, jueces, sacerdotes, y todos aquellos que dentro del aparato del Estado secuestraban, robaban, violaban, torturaban, asesinaban, mancillaban, y hacian desaparecer personas, ya culpables reales o inocentes reales.
Todos aquellos que con su indigno e inmoral proceder convirtieron a simples delincuentes en “héroes”.
Las “izquierdas” tan solo tuvieron que poner en marcha su propaganda, proverbial en extraer rédito político de sus miserias.
EL TRABAJO “SUCIO” ya lo habían hecho los agentes del Estado que mancillaron sus funciones y se convirtieron en los peores malhechores.
Si se hubiera observado la más elemental dignidad, hoy los “jóvenes idealistas” solo serían considerados como simples malhechores.
Y, particularmente, estoy segurisíma que la inmensa mayoría de esos jóvenes que cayeron en la redes del engaño perpetrados por Firmenich et ali, se hubieran arrepentido de su actitud, si hubieran tenido oportunidad y se les hubiera conservado la vida y la integridad.
Qué si no con la actual ministra del interior, la Sra. Bullrich?
O, como mínimo, el discurso heroico elaborado en torno a esta figura ideal y falaz no tendría crédito alguno en las personas de recta conciencia, en las que quiero añadirme.
El resto del escrito es simplemente deleznable, con siniestras comparaciones que llegan a la frivolidad de banalizar el número de desaparecidos, cifra escabrosa que nunca se conocerá por el silencio vil y cobarde de los responsables de tamaña barbarie.
PATÉTICO.
Impecable Sonia S y concuerdo con vos. Muchos desaparecidos solo eran simpatizantes y gente engañada pero los milicos los eliminaron a todos sin distinciones.
Falaz.
Es triste la historia, pero lo que ocurrio es que hubo casos de familias que tuvieron muertos, y siempre pensaron que sus familiares muertos nunca estuvieron en ninguna Organizacion armada como ERP o Montoneros, porque la participacion era clandestina, esas personas no se lo podian comentar a veces ni hasta a su propia familia, a nadie. Las Org penaban con fusilamientos a los delatores.
Casi ninguno inocente. Lo que pasa es que muchos no eran combatientes directos, aportaban logística, reclutaban, hacían propaganda y acciones psicológicas, eran nexos de comunicación, etc., y los civiles argentinos sin cultura bélica no entienden que eso los hacía blancos legítimos.
A esto nos llevo el terrorismo guerrillero que desde 1970 declaro la Guerra Revolucionaria para la toma del poder por las armas como en Cuba.
Por eso el Estado con una mujer Presidente decidio enfrentarlos.
Muy buena explicación. Lo que dice es verdad y la gran mayoria del pueblo no merece vivir en democracia como vie hoy porque son egoístas y muy desagradecidos . Tendrían que estar como esclavos con tantos defensores de los terroristas.
Vd quiere justificar lo que no se puede justificar. Dislike
Se puede decir máss alto pero no tan claro. Suscribo el comentario en su totalidad.
Hoy Milei y Villarruel saben bien esto y querellan a los PP, que siguen muriendo en prisión. Mientras Libarona dice que la justicia es muy buena.