En la historia de los grandes robos existen golpes espectaculares: bancos perforados durante la noche, cajas fuertes abiertas con explosivos, trenes detenidos en medio del desierto y bandas que desaparecen con millones de dólares.
Pero pocos pueden compararse con lo ocurrido en Bagdad el 18 de marzo de 2003.
Aquella madrugada, mientras el mundo se preparaba para una guerra que comenzaría oficialmente al día siguiente, casi 1.000 millones de dólares en efectivo fueron retirados del Banco Central de Irak. La operación fue realizada por orden del entonces presidente iraquí, Saddam Hussein, y ejecutada por su hijo Qusay Hussein y uno de sus principales colaboradores.
El Guinness World Records considera el episodio el mayor robo de un banco cometido por un jefe de Estado, con aproximadamente 1.000 millones de dólares retirados.
La historia parece salida de una película.
Pero ocurrió realmente.
Una orden escrita a mano
La operación comenzó con algo sorprendentemente sencillo: una orden escrita a mano.
Según funcionarios iraquíes y estadounidenses, Saddam Hussein ordenó retirar enormes cantidades de dinero del Banco Central de Irak poco antes de que comenzara la invasión liderada por Estados Unidos.
Una de las versiones más documentadas señala que la orden autorizaba la entrega de aproximadamente 920 millones de dólares y 90 millones de euros.
El encargado de ejecutar la operación fue Qusay Hussein, segundo hijo de Saddam.
Qusay llegó al banco acompañado por Abid al-Hamid Mahmoud, uno de los hombres de mayor confianza del presidente iraquí.
No llegaron con una sofisticada tecnología criminal.
Llegaron con camiones.
Los empleados del banco recibieron la orden de cargar grandes cantidades de billetes en los vehículos. Cerca de 900 millones de dólares estaban en billetes de 100 dólares, mientras que el resto correspondía a euros.
La cantidad era tan gigantesca que se necesitaron tres camiones para transportar el dinero.
La operación duró varias horas.
Y después, los vehículos abandonaron el banco.
El momento elegido
El momento no fue casual.
El 19 de marzo de 2003, Estados Unidos comenzó su ofensiva militar contra Irak. Saddam Hussein sabía que su régimen estaba a punto de enfrentarse a una invasión que podía terminar con su gobierno.
La retirada del dinero se produjo prácticamente en vísperas de la guerra.
Los funcionarios bancarios no recibieron una explicación financiera convencional.
Según el relato de un funcionario iraquí citado por The New York Times, cuando Saddam daba una orden, nadie discutía sus motivos.
El dinero desapareció de las bóvedas.
Y durante un tiempo nadie sabía exactamente dónde estaba.
¿Era realmente un robo?
Aquí aparece una de las características más extrañas del caso.
Saddam Hussein era el dictador de Irak. Por esa razón, definir jurídicamente el episodio como un “robo” es más complicado que en un atraco convencional.
No fue una banda entrando clandestinamente en un banco.
Fue el jefe de Estado ordenando que dinero perteneciente al Estado fuera retirado de una institución estatal.
Sin embargo, después de la caída del régimen, las autoridades estadounidenses y los responsables iraquíes trataron el dinero como fondos sustraídos al Estado iraquí.
El propio Guinness distingue este episodio como el mayor robo bancario cometido por un jefe de Estado.
Por eso, el caso ocupa un lugar peculiar en la historia: fue simultáneamente una gigantesca extracción de dinero estatal y uno de los mayores golpes financieros jamás registrados.
El dinero reaparece
La historia no terminó cuando los camiones desaparecieron.
Después de la caída de Bagdad, las fuerzas estadounidenses comenzaron a buscar el dinero.
Una parte considerable apareció escondida en distintos lugares vinculados con Saddam Hussein.
Según informaciones publicadas en aquella época, aproximadamente 650 millones de dólares fueron encontrados en uno de los palacios de Saddam.
El hallazgo permitió recuperar una parte importante del dinero.
Pero no todo.
Una cantidad considerable permaneció desaparecida.
Durante años circularon diferentes versiones sobre el destino de los fondos restantes. Algunas especulaciones apuntaron a que podrían haber sido utilizados para financiar a miembros del antiguo régimen o actividades de la insurgencia.
Pero el destino exacto de todo el dinero nunca quedó completamente esclarecido.
Qusay Hussein
El hombre que ejecutó la operación, Qusay Hussein, tampoco tuvo oportunidad de explicar públicamente qué ocurrió con los fondos.
Qusay era uno de los hombres más poderosos del régimen y había sido considerado por muchos como uno de los posibles sucesores de su padre.
Tras la invasión estadounidense, Saddam y sus hijos se escondieron.
Qusay fue finalmente localizado en Mosul junto con su hermano Uday.
El 22 de julio de 2003, ambos murieron durante un enfrentamiento con fuerzas estadounidenses.
Con su muerte desapareció una de las personas que conocía directamente los detalles de la operación.
¿Cuánto dinero desapareció realmente?
Las cifras varían según la fuente y según si se contabilizan únicamente los dólares o también los euros.
Las primeras informaciones hablaron de aproximadamente 900 millones de dólares en billetes estadounidenses y hasta 100 millones de dólares adicionales en euros, para un total cercano a los 1.000 millones de dólares.
Otros documentos hablaron de una orden por 920 millones de dólares y 90 millones de euros.
Por eso, no existe una cifra única que todas las fuentes utilicen.
Lo que sí está fuera de discusión es la extraordinaria magnitud de la operación.
No fue el robo tradicional
Existe otra razón por la cual este caso resulta fascinante.
Los grandes robos bancarios normalmente requieren planificación clandestina. Los delincuentes estudian alarmas, horarios, guardias, cámaras y sistemas de seguridad.
Aquí ocurrió exactamente lo contrario.
Los autores tenían algo mucho más poderoso que una herramienta para abrir una caja fuerte:
tenían autoridad política.
Los empleados del banco no estaban enfrentándose a delincuentes encapuchados.
Estaban recibiendo órdenes de personas que actuaban en nombre del presidente del país.
La enorme cantidad de dinero pudo ser cargada y retirada precisamente porque quienes ordenaron la operación controlaban el aparato estatal.
¿Fue el mayor robo de la historia?
Si utilizamos como criterio el dinero en efectivo retirado de un banco, el episodio del Banco Central de Irak es generalmente considerado el mayor de la historia.
Guinness World Records lo mantiene como el mayor robo bancario cometido por un jefe de Estado.
Sin embargo, existe una diferencia importante entre este caso y otros grandes atracos.
Por ejemplo, Guinness registra el robo del Dar Es Salaam Investment Bank, ocurrido en Bagdad en 2007, como el mayor robo bancario convencional de su categoría, con unos 282 millones de dólares y una cantidad adicional de dinares iraquíes.
Ese caso sí tuvo las características de un atraco criminal tradicional y, según Guinness, habría contado con participación de empleados de seguridad del banco.
Pero incluso esa cifra queda muy por debajo del dinero retirado del Banco Central iraquí en 2003.
El misterio que permanece
Más de dos décadas después, la historia continúa generando preguntas.
¿Dónde terminó exactamente todo el dinero?
¿Cuánto fue recuperado?
¿Cuánto se gastó?
¿Cuánto desapareció definitivamente?
¿Quiénes participaron en la distribución de los fondos?
Algunas respuestas probablemente murieron con Saddam Hussein y sus hijos.
El episodio también representa uno de los símbolos más extraordinarios de la caída del régimen iraquí.
Mientras los ejércitos se preparaban para entrar en Bagdad, mientras millones de personas observaban las noticias y mientras el mundo esperaba el comienzo de la guerra, tres camiones salieron cargados con una fortuna.
No hubo una explosión.
No hubo una persecución cinematográfica.
No hubo una bóveda perforada.
Hubo una orden.
Y detrás de esa orden, el poder absoluto de un dictador.
Casi 1.000 millones de dólares desaparecieron de las reservas del Banco Central de Irak en una operación que Guinness todavía considera el mayor robo bancario cometido por un jefe de Estado.
El caso quedó para la historia como “el robo de Saddam”.
Y quizás su mayor misterio no sea cuánto dinero fue retirado.
Es cuánto de aquel dinero nunca volvió a aparecer.
Holanda suele asociarse con canales tranquilos, ciudades históricas y una sociedad ordenada. Sin embargo, detrás de esa imagen existieron algunos de los casos criminales más inquietantes de Europa. Entre ellos sobresale la historia de Hans van Zon, un hombre que durante la década de 1960 pasó de ser considerado un joven inteligente y encantador a convertirse en uno de los asesinos seriales más notorios de la historia criminal neerlandesa.
Johannes Marinus van Zon nació en Utrecht durante la Segunda Guerra Mundial. Quienes lo conocieron lo describieron como un hombre de buena presencia, inteligente y capaz de conquistar fácilmente a otras personas. Esa apariencia, aparentemente normal, contrastaba con el comportamiento violento que terminaría revelándose años después.
Van Zon tenía dificultades económicas y mantenía relaciones con varias mujeres. En aquella época también obtenía dinero mediante la fotografía. Su vida comenzó a entrar progresivamente en el mundo de la delincuencia.
El primer asesinato
El 29 de abril de 1967, Coby van der Voort, una mujer de 37 años que había mantenido una relación con Van Zon, fue asesinada en Utrecht.
Según la investigación, Van Zon la golpeó mortalmente con una barra de plomo. Después intentó hacer creer a la policía que se había producido un robo y se llevó objetos de valor de la víctima.
El asesinato marcó el comienzo de una cadena de crímenes que convertiría su nombre en sinónimo de terror en Utrecht.
Van Zon terminó contando el crimen a Arnoldus “Ouwe Nol” Rietbergen, un conocido delincuente de la ciudad. En lugar de denunciarlo, Rietbergen utilizó la información para involucrarlo en nuevas actividades criminales.
Dos asesinatos más
El 31 de mayo de 1967 fue asesinado Jan Donse, un comerciante de 80 años conocido en Utrecht. El crimen estuvo relacionado con un robo.
Poco después, el 12 de agosto, Van Zon volvió a matar. La víctima fue Reijer de Bruijn, un repartidor de leche.
En ambos casos existía un elemento común: el dinero y los objetos de valor.
La policía comenzó a relacionar los crímenes y Van Zon terminó convirtiéndose en el principal sospechoso.
También existió una cuarta víctima que sobrevivió. Dora Woortmeijer fue atacada y golpeada, pero consiguió sobrevivir y posteriormente ayudó a identificar al agresor.
La investigación
La policía fue reconstruyendo lentamente la cadena de acontecimientos. Las declaraciones de personas vinculadas al ambiente criminal de Utrecht fueron importantes para establecer la relación entre Van Zon y los asesinatos.
Finalmente, Van Zon fue detenido en diciembre de 1970.
El proceso judicial despertó enorme interés en los Países Bajos. La prensa siguió de cerca el caso y Van Zon fue presentado como uno de los criminales más peligrosos del país. El juicio llegó a ser descrito como uno de los grandes procesos criminales de aquella época.
Fue condenado a cadena perpetua por los asesinatos que se pudieron demostrar.
Pero el expediente tenía una característica inquietante: existían sospechas de que Van Zon podía haber cometido otros homicidios.
¿Más víctimas?
Antes de los asesinatos de 1967, Van Zon había sido relacionado con otros casos. Entre ellos figuraban las muertes de Elly Segov, en 1964, y Claude Berkeley, un director de cine británico, en 1965.
Sin embargo, esas sospechas nunca fueron demostradas judicialmente. Esta distinción es fundamental: que un criminal sea considerado sospechoso de un homicidio no significa que pueda afirmarse que fue responsable.
Algunas investigaciones posteriores y publicaciones sobre Van Zon han elevado todavía más el número de posibles víctimas, pero las cifras no coinciden y muchas de esas atribuciones permanecen sin confirmación judicial.
Los tres asesinatos por los que fue condenado son, por tanto, la parte más sólida de su historial criminal.
Una vida extraordinaria en prisión
Van Zon pasó muchos años encarcelado. Durante su permanencia en prisión mantuvo una relación con Riet van der Brink, una trabajadora social que posteriormente se convirtió en su esposa.
Su situación penitenciaria también generó controversias. Con el tiempo, su condena a cadena perpetua fue transformada en una pena determinada y Van Zon terminó siendo liberado en 1986, después de aproximadamente dos décadas de prisión.
La liberación sorprendió a muchas personas.
Para entonces, Van Zon ya se había convertido en una figura conocida de la crónica policial neerlandesa.
Después de la cárcel
La libertad no significó el final de la controversia.
La prensa continuó interesándose por su vida. Su consumo excesivo de alcohol y otros aspectos de su existencia fueron objeto de atención pública.
Una de las historias más sorprendentes relacionadas con Van Zon fue su vínculo posterior con la periodista y escritora Loes Leeman. Ella lo había conocido siendo adolescente y, años después, volvió a relacionarse con él tras su salida de prisión. Su experiencia terminó convirtiéndose en material para investigaciones y libros sobre el criminal.
Van Zon murió en 1998, después de años de consumo excesivo y prolongado de alcohol.
El legado de un asesino
Hans van Zon permanece como una de las figuras más conocidas de la historia criminal de los Países Bajos. Su caso reúne varios elementos característicos de los grandes expedientes policiales: una personalidad aparentemente normal, relaciones personales complicadas, delitos económicos, asesinatos y sospechas sobre crímenes adicionales que nunca pudieron ser demostrados.
Pero su historia también demuestra la importancia de separar los hechos comprobados de las especulaciones.
Van Zon fue condenado por tres asesinatos. Otras muertes fueron vinculadas a él como sospechas, pero nunca recibieron una confirmación judicial suficiente.
En la memoria criminal neerlandesa, sin embargo, su nombre continúa apareciendo como uno de los grandes asesinos seriales del país.
Un hombre que durante años pudo presentarse como un ciudadano elegante y carismático terminó revelando un lado completamente diferente.
Y quizás esa sea una de las características más inquietantes de su historia: el monstruo que aterrorizó Utrecht no tenía la apariencia de un monstruo.
El juez federal Julián Ercolini procesó al ex funcionario kirchnerista Roberto Baratta en la causa que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito, según conformaron fuentes judiciales.
En el fallo, el magistrado subrogante del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 12 consideró que“habría incrementado su patrimonio de manera apreciable e injustificada” entre 2003 y 2017, período en el que estuvo en la función pública como subsecretario de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Planificación Federal de la Nación.
Para Ercolini, este aumento “carecería de sustento” en comparación con sus ingresos legítimos, ya que “las aplicaciones de fondos efectivamente verificadas arroja saldos negativos en los ejercicios 2005, 2008, 2010 y 2012 a 2017, los que acumulados a lo largo de todo el lapso imputado ascienden a la suma de $4.678.496,90”.
Esto“evidencia la existencia de desfasajes entre los recursos declarados y las erogaciones detectadas en el presente expediente”,enfatizó el juez.
También mencionó que este incremento patrimonial se habría materializado“a través de la adquisición de diversos bienes inmuebles y vehículos, registrados tanto a nombre del imputado como de personas interpuestas de su entorno familiar directo”, al igual que “mediante la tenencia de importantes sumas de dinero en efectivo en moneda extranjera”.
Uno de los puntos de la acusación apunta al lote en el Mapuche Country Club de Pilar, el cual compró por US$70.000 en efectivo y sobre el que luego se construyó una mansión por un valor de $3.700.000. El mismo fue abonado en 30 pagos, la mayoría en efectivo tanto en pesos como en dólares.
Según el escrito, la incorporación del inmueble a su patrimonio fue “disimulada a través de la actuación como interpósita persona de su madre, Marta Rosa Girola, quien figuró como titular registral de la propiedad”.
Baratta “se habría valido de una tercera persona para disimular tanto la adquisición del terreno como la inversión dineraria posterior”, y para incorporarlo a su patrimonio habría simulado una “oferta de donación en su favor por parte de su madre”.
En su última declaración a indagatoria, el ex funcionario había justificado que la mansión fue comprada por sus padres como un “proyecto familiar” para tener un lugar de veraneo y pasar el fin de semana. También rechazó los cargos y aseguró que todos sus bienes fueron adquiridos de forma legítima.
Además del procesamiento, Ercolini también decidió embargar los bienes de Baratta para cubrir una suma de $1.500 millones.
Los socavones en Malibú y sus alrededores son bastante comunes, por lo que no suelen acaparar los titulares durante días, pero el socavón bajo la entrada de la casa de Nicolas Cage no es un socavón cualquiera en Malibú. Si bien los titulares iniciales se centraron en la fama del propietario afectado, la gravedad de la situación pronto se convirtió en el centro de la conversación.
El derrumbe ocurrió el martes 8 de septiembre, cerca de la propiedad frente al mar en Sea Level Drive. Lo que inicialmente parecía un simple hundimiento de la entrada se convirtió rápidamente en un problema mucho mayor. Para la noche del martes, las autoridades de Malibú habían declarado el estado de emergencia local y ordenado evacuaciones, ya que el terreno inestable amenazaba las viviendas y el acceso al vecindario.
Una entrada se derrumbó repentinamente Antes de la evacuación de emergencia en Malibú, se recibió una llamada sobre una presunta fuga de gas en una residencia en Sea Level Drive. La entrada, que se había derrumbado, dejó una gran abertura en el suelo y dañó parte de la carretera cercana. SoCal Gas respondió rápidamente a la llamada y controló la fuga tras varias horas. Su trabajo se complicó enormemente debido a la presencia del socavón y al peligro que representaba para la zona circundante.
Lo que hizo la situación especialmente preocupante fue que el agujero no se limitó al tamaño del derrumbe original. Funcionarios y residentes observaron cómo la abertura se expandía, convirtiendo una entrada de vehículos dañada en una sección potencialmente peligrosa del vecindario.
El socavón se hizo enorme No tardaron en surgir informes de que el socavón se encontraba en la casa de Nicolas Cage en Malibú. Si bien la propiedad de una celebridad suele ser el foco de atención de los reportes, el tamaño del socavón rápidamente acaparó la atención. Para el martes por la noche, se estimaba que el socavón, que siguió creciendo durante todo el día, tenía entre 7,5 y 9 metros de profundidad y unos 9 por 18 metros. Los escombros y secciones de la carretera derrumbada se extendían hacia la playa, creando una zona inestable entre las casas y la costa.
El tamaño del socavón generó rápidamente problemas que fueron más allá de los daños materiales. El acceso de emergencia al vecindario se dificultó cada vez más, ya que algunos tramos de la carretera quedaron intransitables y los restantes eran potencialmente demasiado estrechos para los vehículos de emergencia. Un socavón en la entrada de una casa es una cosa, pero cuando este empieza a hacer que la carretera sea intransitable, los equipos de emergencia deben tomar medidas inmediatas y drásticas.
Más de 30 propiedades fueron evacuadas. Para la noche del martes, las autoridades municipales habían ordenado la evacuación de emergencia de Malibú, que abarcaba más de 30 propiedades que se creía que corrían peligro de verse afectadas por el socavón. Siete viviendas fueron declaradas inhabitables debido a problemas de seguridad directos, mientras que otras 24 propiedades perdieron el acceso vehicular seguro. La Cruz Roja Americana estableció un refugio temporal en la escuela secundaria de Malibú para los residentes que necesitaban un lugar donde alojarse. Las autoridades municipales y estatales también advirtieron que la situación podría empeorar aún más debido a las mareas altas y las lluvias adicionales que afectaban la costa.
El clima pudo haber contribuido a la situación. Se cree que los remanentes del huracán Marie pudieron haber desempeñado un papel importante en la formación y expansión del socavón de Malibú. Fuertes lluvias y oleaje peligroso azotaron las comunidades costeras del sur de California durante el fin de semana del Día del Trabajo. Marie no tocó tierra en el sur de California, pero sus efectos contribuyeron al fuerte oleaje y a una mayor presión a lo largo de una costa ya vulnerable.
Crédito: NOAA Las autoridades de California han señalado la erosión costera como una preocupación importante, aunque la causa exacta del socavón más reciente de Malibú aún está bajo investigación. Esta distinción es importante. Es tentador observar un colapso dramático y atribuir inmediatamente una sola causa, pero los grandes deslizamientos de tierra pueden involucrar varios factores que interactúan, incluyendo la erosión, el movimiento del agua, el drenaje, las condiciones del suelo y la estabilidad del terreno bajo estructuras y carreteras.
En este caso, la combinación del clima reciente, el fuerte oleaje y un entorno costero expuesto creó una serie de circunstancias particularmente preocupantes.
Una extraña historia de una celebridad con una seria lección La imagen de un enorme socavón que aparentemente surgió de la nada bajo la casa de Nicolas Cage podría parecer el argumento de una gran película de Hollywood, pero fue una historia muy real que causó pánico justificado en la comunidad.
Para los residentes de Malibú, el incidente es un recordatorio de que la erosión costera no siempre es un problema que avanza lentamente y que se puede observar desde la distancia. A veces, las consecuencias se manifiestan en forma de una entrada de garaje que desaparece bajo tierra y un vecindario entero que de repente tiene que buscar una solución.
Durante años, Bolivia convivió con una historia criminal que parecía imposible: un hombre condenado por asesinato consiguió abandonar la prisión y, mientras se encontraba bajo detención domiciliaria, volvió a matar.
Ese hombre era Richard Choque Flores, uno de los criminales más conocidos y perturbadores de la historia reciente de Bolivia.
Su nombre quedó asociado principalmente con la ciudad de El Alto, donde fueron descubiertos los restos de varias de sus víctimas. Pero el caso trascendió los límites de la crónica policial. También reveló graves fallas del sistema judicial boliviano y provocó una investigación sobre jueces, abogados y funcionarios que habían permitido que un condenado considerado peligroso recuperara la libertad.
La primera condena
La historia criminal de Choque comenzó mucho antes de que Bolivia descubriera la magnitud de sus delitos.
En 2013 fue condenado por el asesinato de Blanca Rubí Limachi Sirpa, una joven de 20 años.
Según la reconstrucción del caso publicada por El Deber, Choque había secuestrado, agredido sexualmente y asesinado a la joven. Posteriormente recibió una condena de 30 años de prisión sin derecho a indulto.
Parecía que el caso había terminado.
Pero no fue así.
En 2019, mientras cumplía su condena, obtuvo un beneficio de detención domiciliaria concedido por el juez Rafael Alcón Aliaga. La decisión se justificó oficialmente mediante argumentos relacionados con su estado de salud. Más tarde, la investigación judicial cuestionaría seriamente las circunstancias de aquella liberación.
Choque salió de prisión.
Y volvió a delinquir.
La casa de El Alto
En enero de 2022, la Policía comenzó a investigar a Choque por otros delitos. El caso dio un giro dramático cuando los investigadores encontraron los cuerpos de dos jóvenes enterrados en una vivienda vinculada al acusado.
Las víctimas eran adolescentes.
Una de ellas era Lucy M. R. Z., de 17 años. Había desaparecido en mayo de 2021. La investigación posteriormente estableció que Choque era responsable de su muerte y recibió una nueva condena de 30 años.
Otra víctima identificada fue Iris M., de 15 años.
Las autoridades sostuvieron que ambas habían sido captadas mediante engaños y posteriormente sometidas a explotación sexual. En marzo de 2023, Choque recibió otra condena de 15 años por delitos relacionados con trata de personas, proxenetismo y pornografía, vinculados a ambas adolescentes.
La investigación estaba revelando una dimensión mucho mayor de sus actividades.
Una cuarta víctima
Pero todavía faltaba descubrir otro crimen.
En 2022 apareció el cuerpo de Fidel Lecón Choque, primo de Richard Choque. Los restos estaban enterrados en el patio de una vivienda de El Alto.
La investigación determinó que el asesinato había ocurrido aproximadamente en 2011, mucho antes de los crímenes que habían provocado su detención inicial.
Choque se declaró culpable y recibió otra condena de 30 años. Las autoridades consideraron que Fidel podía ser su primera víctima conocida cronológicamente.
De esa manera, la lista de víctimas confirmadas judicialmente fue creciendo.
El escándalo de la justicia
Pero la historia de Richard Choque no se convirtió en uno de los mayores escándalos criminales de Bolivia solamente por los asesinatos.
El elemento que provocó indignación nacional fue la manera en que había recuperado su libertad.
Choque tenía una sentencia de 30 años sin derecho a indulto. Sin embargo, en 2019 obtuvo detención domiciliaria.
Según la documentación publicada por El Deber, la resolución establecía determinadas condiciones: debía presentarse periódicamente ante la autoridad judicial, no podía cambiar de domicilio sin autorización y tenía prohibido involucrarse en actividades ilícitas.
Nada de eso impidió que volviera a cometer delitos.
Después de su recaptura, el caso provocó investigaciones sobre el juez que había otorgado el beneficio y sobre otras personas vinculadas con el sistema judicial.
El escándalo llegó a ser conocido como parte de una estructura de corrupción judicial que facilitaba la salida de condenados considerados peligrosos.
El juez
Rafael Alcón Aliaga quedó en el centro de la controversia.
El caso de Choque permitió descubrir que no se trataba necesariamente de un episodio aislado. Otros condenados por delitos graves también habían conseguido beneficios penitenciarios.
Una investigación de El Deber documentó varios casos de personas condenadas a 30 años que habían obtenido detención domiciliaria o beneficios similares.
La pregunta que comenzó a hacerse la sociedad boliviana era terrible:
¿Cuántos crímenes podrían haberse evitado si Choque hubiera permanecido en prisión?
No existe una respuesta definitiva.
Pero sí existe un hecho: durante el período en que estuvo fuera de la cárcel, fueron asesinadas nuevas víctimas.
Las redes sociales y las nuevas víctimas
Según las investigaciones fiscales difundidas por la prensa boliviana, Choque utilizaba redes sociales para captar a algunas de sus víctimas.
El contacto comenzaba aparentemente de manera normal y posteriormente podía transformarse en una situación de explotación, violencia y extorsión.
Las autoridades también señalaron que había extorsionado a numerosas mujeres.
El Deber informó que el Ministerio de Justicia llegó a señalar que Choque había extorsionado a unas 70 mujeres. Esa cifra debe entenderse como parte de las investigaciones y denuncias, no como una cantidad equivalente a víctimas de homicidio.
La diferencia es fundamental.
En los asesinatos existe una base judicial concreta. En cambio, el número de personas que pudieron haber sido víctimas de otros delitos es más difícil de establecer.
Las condenas
La Justicia boliviana terminó acumulando varias condenas contra Choque.
Además de la sentencia original por el asesinato de Blanca Limachi, recibió nuevas condenas relacionadas con Lucy Ramírez y Fidel Lecón Choque, y posteriormente otra sentencia vinculada con Iris y Lucy por delitos de trata y explotación.
En septiembre de 2022, El Deber informó que una cuarta sentencia de 30 años significaba que Choque permanecería en prisión hasta 2052, sin derecho a indulto.
El horror y la lección
El caso Richard Choque dejó una profunda herida en Bolivia.
No solamente por las víctimas y sus familias, sino porque mostró cómo una condena judicial puede perder gran parte de su significado cuando el sistema penitenciario y judicial permite que un criminal peligroso recupere la libertad de manera irregular.
La historia también recuerda la importancia de investigar las desapariciones, especialmente cuando existen antecedentes de violencia.
Las familias de algunas de las jóvenes asesinadas habían denunciado sus desapariciones. Durante meses buscaron respuestas sin saber que sus hijas estaban muertas.
Finalmente, la investigación llevó hasta una vivienda de El Alto.
Allí aparecieron las respuestas que nadie quería encontrar.
Un nombre que quedó marcado
Richard Choque Flores pasó de ser un condenado por un asesinato a convertirse en el protagonista de una investigación mucho más amplia.
La aparición de nuevos cadáveres reveló una secuencia criminal que había permanecido oculta durante años.
Pero quizá el aspecto más inquietante de toda la historia sea otro.
Choque ya había sido condenado.
El Estado ya sabía que era peligroso.
Ya existía una sentencia de 30 años.
Y, sin embargo, consiguió salir de prisión.
Mientras estuvo libre, otras jóvenes fueron asesinadas.
Por eso, el caso no solamente pertenece a la historia de los asesinos seriales de Bolivia. También pertenece a la historia de las fallas de la justicia.
Las víctimas tienen nombres y familias que todavía recuerdan su ausencia.
Y detrás de cada condena existe una pregunta que ningún sistema judicial debería olvidar:
¿Qué ocurre cuando un criminal que ya fue condenado vuelve a quedar libre y encuentra nuevamente una oportunidad para matar?
En Bolivia, la respuesta tiene un nombre: Richard Choque Flores.
Y una consecuencia que todavía resulta difícil de aceptar: algunas de sus víctimas podrían haber seguido con vida si aquella primera condena hubiera sido cumplida como correspondía.
Hay tragedias que se convierten en una fecha. En Argentina, el 30 de diciembre de 2004 es una de ellas.
Aquella noche, cientos de jóvenes llegaron al local República Cromañón, ubicado en el barrio porteño de Once, para despedir el año junto a la banda Callejeros. Muchos habían viajado desde distintos lugares del país. Querían escuchar música, encontrarse con amigos y celebrar.
Nadie imaginaba que aquella fiesta terminaría convirtiéndose en una de las mayores tragedias no naturales de la historia argentina.
El resultado fue devastador: 194 personas murieron y cientos resultaron heridas. La mayoría eran jóvenes. Algunas víctimas tenían apenas unos pocos años más de edad que los adolescentes que acudían por primera vez a un recital.
Una noche de fiesta
República Cromañón era un establecimiento cerrado utilizado para conciertos. Esa noche se encontraba colmado.
La banda Callejeros había adquirido una enorme popularidad y el recital convocó a una multitud.
Pero el lugar presentaba condiciones de seguridad que posteriormente serían objeto de investigaciones judiciales y enormes cuestionamientos.
Uno de los elementos más importantes de la tragedia fue la presencia de material inflamable en el techo. También se cuestionó la cantidad de personas que había dentro del establecimiento, las condiciones de las salidas y las medidas de seguridad.
En medio del concierto, alguien encendió una bengala.
El artefacto alcanzó el techo.
En cuestión de segundos comenzó el desastre.
El incendio
Las llamas se extendieron rápidamente.
El humo llenó el local.
Miles de personas intentaron encontrar una salida.
Pero la evacuación se convirtió en un caos.
Muchas personas no conocían las salidas disponibles. Algunas puertas estaban cerradas o tenían dificultades para ser utilizadas. La concentración de público hacía todavía más complicada la evacuación.
El humo se convirtió en uno de los principales enemigos.
En una tragedia de estas características, no siempre son las llamas las que provocan la mayor cantidad de muertes. El humo y los gases tóxicos pueden incapacitar rápidamente a las personas.
En Cromañón, cientos de jóvenes quedaron atrapados.
Algunos sobrevivientes contaron posteriormente que tuvieron que caminar sobre personas caídas para intentar escapar.
Otros regresaron al interior para buscar a amigos, hermanos o novias.
Fue una noche de desesperación.
Los que intentaron salvar a otros
En medio del caos aparecieron historias de enorme solidaridad.
Personas que ya habían conseguido escapar regresaron al interior.
Jóvenes que apenas podían respirar ayudaron a otros a llegar hasta las puertas.
Algunos sacaron a desconocidos del edificio.
También hubo policías, bomberos, médicos, enfermeros y trabajadores de emergencias que ingresaron repetidamente al lugar.
Los hospitales porteños comenzaron a recibir una cantidad extraordinaria de víctimas.
Ambulancias trasladaban heridos mientras familiares desesperados buscaban información.
Durante horas, Buenos Aires permaneció pendiente de una pregunta:
¿Quiénes habían logrado salir?
La búsqueda de los familiares
Uno de los momentos más dolorosos comenzó después del incendio.
Los familiares llegaron a hospitales y centros de emergencia intentando encontrar a sus hijos.
Algunos llevaban fotografías.
Otros repetían nombres.
Muchos recorrían hospitales sin obtener respuestas.
La incertidumbre era insoportable.
Finalmente, las listas de fallecidos comenzaron a conocerse.
Para cientos de familias, aquella madrugada significó descubrir que una persona que había salido de casa para escuchar música nunca regresaría.
El dolor no terminó con el incendio.
Para muchos comenzó allí.
¿Cómo pudo ocurrir?
Después de la tragedia comenzó una investigación que involucró a los responsables del local, integrantes de la banda, funcionarios y autoridades relacionadas con los controles.
La pregunta fundamental era cómo un establecimiento con graves problemas de seguridad había podido funcionar y recibir a una multitud.
La tragedia abrió una discusión nacional sobre las responsabilidades del Estado, los empresarios, los organizadores de espectáculos y quienes habían permitido que el lugar funcionara en esas condiciones.
El caso también mostró un problema que excedía a Cromañón: la falta de controles adecuados podía transformar un recital, una discoteca o cualquier establecimiento cerrado en una trampa mortal.
La responsabilidad judicial
El proceso judicial fue largo y complejo.
Omar Chabán, empresario y administrador de Cromañón, fue condenado por su responsabilidad en la tragedia. También fueron condenados integrantes de Callejeros y otros involucrados, aunque las responsabilidades individuales fueron objeto de distintas decisiones judiciales a lo largo de los años.
El entonces jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, también quedó en el centro de la controversia política. En 2006 fue destituido mediante un juicio político por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
La tragedia provocó además cambios en las normas de seguridad y controles de locales de espectáculos.
Cromañón había dejado una lección dolorosa: los controles que parecen burocráticos pueden convertirse en una cuestión de vida o muerte.
Las familias nunca olvidaron
Con los años, los familiares de las víctimas formaron organizaciones y mantuvieron viva la memoria de los fallecidos.
Cada aniversario vuelve a reunirlos.
Hay fotografías, velas, flores y nombres.
194 nombres.
Cada uno corresponde a una persona que tenía una familia, amigos, proyectos y una vida por delante.
Por eso, para los familiares, hablar simplemente de “la tragedia de Cromañón” no alcanza.
Ellos recuerdan a sus hijos.
Recuerdan a sus hermanos.
Recuerdan a sus parejas.
Recuerdan a los amigos que nunca volvieron.
Los sobrevivientes
Existe además otra dimensión de Cromañón que durante mucho tiempo recibió menos atención: la de quienes sobrevivieron.
Sobrevivir no significó necesariamente salir ileso.
Muchos quedaron afectados física y psicológicamente. Otros tuvieron que convivir durante años con recuerdos de aquella noche.
Algunos perdieron amigos que estaban a pocos metros de ellos.
Otros se preguntaron durante años por qué ellos habían logrado salir mientras otros no.
La supervivencia también puede convertirse en una forma de dolor.
Una generación marcada
Cromañón modificó la relación de una generación argentina con los recitales y los espacios públicos.
Después de la tragedia, aumentaron los controles sobre lugares de espectáculos y se discutieron con mayor intensidad las condiciones de evacuación, capacidad, salidas de emergencia y materiales utilizados en establecimientos cerrados.
Pero ninguna modificación normativa podía devolver a las familias a quienes habían perdido.
El incendio terminó en cuestión de minutos.
Sus consecuencias durarían décadas.
La memoria
Más de veinte años después, Cromañón continúa siendo una herida abierta.
No solamente porque murieron 194 personas, sino porque muchas de esas muertes podrían haber sido evitadas.
Esa es quizás la característica más terrible de la tragedia.
No fue un terremoto inevitable.
No fue una inundación imposible de detener.
Fue un incendio ocurrido en un lugar donde existían condiciones de seguridad que posteriormente fueron cuestionadas y donde las decisiones humanas tuvieron consecuencias enormes.
Por eso Cromañón se convirtió en algo más que un caso policial o judicial.
Se transformó en un símbolo.
Un símbolo de las consecuencias que puede producir la negligencia cuando se combina con una multitud, un espacio inseguro y una emergencia inesperada.
Una noche que no terminó
Para quienes estuvieron allí, el 30 de diciembre de 2004 nunca terminó completamente.
Cada fin de año puede traer recuerdos.
Cada recital puede despertar imágenes.
Cada fotografía de una multitud puede recordar a aquellos jóvenes.
Argentina cambió después de Cromañón.
Cambió la legislación, cambiaron los controles y cambió la conciencia sobre la seguridad en los espectáculos.
Pero la verdadera medida de aquella tragedia sigue estando en los nombres.
194 personas entraron aquella noche a un recital y no regresaron a sus hogares.
Tenían nombres.
Tenían familias.
Tenían amigos.
Tenían sueños.
Y tenían, como todos los jóvenes que estaban aquella noche en Cromañón, la expectativa de que después de la música llegaría un nuevo día.
Ese día llegó para muchos.
Para 194, no.
Por eso, cada 30 de diciembre, Argentina vuelve a recordar aquella noche.
Y la pregunta continúa siendo inevitable:
¿Cuántas de aquellas vidas podrían haberse salvado si las medidas de seguridad hubieran funcionado como debían?
La respuesta es imposible de conocer con exactitud.
Lo que sí se sabe es que Cromañón dejó una enseñanza que todavía permanece: cuando la seguridad se descuida, una noche de fiesta puede convertirse, en cuestión de minutos, en una tragedia que un país entero jamás olvida.
El riesgo país retoma la senda alcista este miércoles y vuelve a alcanzar los 600 puntos básicos luego de haber registrado una merma ante el buen clima de los mercados tras las elecciones presidenciales en Brasil.
El indicador del JP Morgan escala 27 unidades frente al cierre del martes, cuando bajó hasta 573 puntos, por lo que representa un avance de 4,7%.
Con este repunte, empieza a quedar atrás el viento favorable tras la victoria de Flávio Bolsonaro en Brasil, que propició dos jornadas en verde de los mercados y un caída del 12,5% en el riesgo país.
El desempeño negativo surge como consecuencia de una mala performance de los títulos soberanos en el arranque de la operatoria. De esta manera, se revierterte la mejora de los primeros días de la semana.
Al analizar el incio de la rueda, desde PPI señalaron que “hoy la deuda soberana en dólares arranca con caídas de 1% en un clima áspero para los mercados”, precisando que se da en un marco en el cual “el dólar se fortalece y los futuros de Wall Street operan en rojo”.
En relación al comportamiento de las últimas jornadas, remarcó que “los Globales habían encadenado dos ruedas de avances significativos” al detallar que reaccionaron positivamente al resultado de Bolsonaro con subas de hasta 2,3% en el tramo largo, y ayer sumaron hasta 0,6% en la parte corta y 1,2% en la larga.
Al referirse al cambio de condiciones, que incluyen un rebote del precio del petróleo y la suba de los rendimientos de los bonos de EE.UU., desde PPI manifestaron que “con los Globales en rojo esta mañana, el foco estará en cuánto del rebote de las últimas dos ruedas logra sostenerse”.
Durante siglos, la palabra peste fue sinónimo de muerte. En Rusia, como en otras regiones de Europa y Asia, distintas epidemias de peste dejaron una huella profunda en la historia. Entre sus formas más peligrosas se encuentra la peste neumónica, una infección provocada por la bacteria Yersinia pestis que afecta directamente a los pulmones y que, sin tratamiento rápido, puede ser mortal.
La peste no desapareció completamente del planeta. La bacteria continúa circulando principalmente entre pequeños mamíferos y sus pulgas en determinadas zonas de Asia, África y América. Rusia forma parte de una amplia región donde existen focos naturales de Yersinia pestis, particularmente en áreas relacionadas con las estepas y regiones fronterizas de Asia Central.
Una enfermedad diferente
Existen tres formas principales de peste: bubónica, septicémica y neumónica. La bubónica es la más frecuente y normalmente se produce después de la picadura de una pulga infectada. La bacteria llega a los ganglios linfáticos y provoca los característicos bubones.
La peste neumónica es mucho más peligrosa desde el punto de vista epidemiológico. Puede aparecer cuando una infección bubónica se extiende hasta los pulmones, pero también puede producirse después de inhalar partículas respiratorias infectadas. En este último caso, una persona enferma puede transmitir la infección a otras personas mediante partículas respiratorias, especialmente durante contactos cercanos.
Su velocidad también constituye una amenaza. La Organización Mundial de la Salud señala que el período de incubación puede ser de apenas 24 horas en algunos casos. Sin tratamiento temprano, la enfermedad puede avanzar rápidamente y provocar la muerte. Sin embargo, a diferencia de las grandes epidemias medievales, actualmente existen antibióticos capaces de tratar eficazmente la infección cuando se administra atención médica a tiempo.
Rusia y los focos naturales
El enorme territorio ruso incluye regiones donde históricamente ha existido circulación natural de Yersinia pestis. Estos focos están relacionados con ecosistemas donde viven determinados roedores y otros pequeños mamíferos que pueden mantener la bacteria en la naturaleza.
Esto significa que la peste no necesita necesariamente una gran ciudad o una epidemia humana para sobrevivir. Puede permanecer en ciclos naturales entre animales y pulgas durante largos períodos. El riesgo aparece cuando las personas entran en contacto con animales infectados, sus tejidos o pulgas portadoras de la bacteria.
La situación es muy diferente de la Europa del siglo XIV. Hoy existen sistemas de vigilancia epidemiológica, laboratorios capaces de identificar la bacteria y tratamientos antibióticos. Por eso, encontrar un animal infectado o incluso un caso humano no significa automáticamente que vaya a producirse una pandemia.
El fantasma de la peste negra
La historia ayuda a comprender por qué la peste continúa provocando temor. Durante la llamada Peste Negra del siglo XIV, millones de personas murieron en Europa. La OMS estima que aquella pandemia provocó más de 50 millones de muertes en Europa.
Pero la medicina moderna ha cambiado radicalmente el escenario. La peste neumónica sigue siendo una emergencia médica seria, pero ya no es la sentencia automática que representaba en la Edad Media.
El verdadero peligro aparece cuando un caso no es reconocido rápidamente. La OMS considera la peste neumónica especialmente preocupante porque puede transmitirse entre personas y desencadenar brotes. Por esa razón, el diagnóstico precoz, el aislamiento apropiado y el tratamiento inmediato son fundamentales.
¿Podría regresar una gran epidemia?
La posibilidad de nuevos casos de peste no puede descartarse mientras Yersinia pestis continúe circulando en la naturaleza. Sin embargo, una gran epidemia humana en Rusia sería muy diferente de las catástrofes del pasado.
La existencia de antibióticos, vigilancia sanitaria y métodos modernos de diagnóstico permite detectar y controlar los casos con mucha mayor rapidez. La OMS destaca que la peste sigue siendo una enfermedad grave, pero también señala que actualmente puede tratarse con antibióticos y medidas adecuadas de prevención.
La peste neumónica, por tanto, pertenece simultáneamente al pasado y al presente. Es el recuerdo de una de las enfermedades más temidas de la historia, pero también una infección que todavía existe en la naturaleza. En Rusia, como en otras regiones donde persisten focos naturales, el desafío no consiste en luchar contra una enfermedad medieval, sino en mantener vigilancia científica sobre un enemigo antiguo que nunca desapareció completamente.
El Conflicto en Medio Oriente, está plagado de violaciones al Derecho Internacional de los Conflictos Armados y parecería que la comunidad internacional, entre los que se encuentra Argentina, ha naturalizado las innumerables y graves violaciones a los derechos humanos. A fuerza de ser sincero, que Argentina las acepte no me llama la atención, porque en los juicios de Lesa Humanidad, lo hace a diario desde hace más de 20 años y el reciente artículo cuya autoría corresponde al Doctor Gonzalo Miño (SIN OBRA SOCIAL, SIN SALARIOS DIGNOS, PERO CON JUICIOS DE LESA. https://prisioneroenargentina.com/sin-obra-social-sin-salarios-dignos-pero-con-juicios-de-lesa/ ), da cuenta de ello.
Lamentablemente tenemos una sociedad mayoritariamente anestesiada, que solo sabe reconocer el beneficio dinerario propio, sin importar lo que le pase al prójimo y se ha acostumbrado, no todos, al estado de confort, que no le permite distinguir lo que está bien de lo que está mal, principio básico y elemental de toda religión monoteísta. Así las cosas, deseo tomar un ejemplo que los medios periodísticos han banalizado o no han sabido exponerlo adecuadamente, de manera que nos permita reflexionar un poco, si es que se puede, claro está.
Los días 17 y 18 de septiembre de 2024 se produjeron explosiones simultáneas de miles de buscapersonas y posteriormente, de equipos de comunicación de radio utilizados por miembros de Hezbollah en el Líbano y Siria y también por personas civiles sin conexión alguna con organizaciones terroristas. Los ataques causaron decenas de muertes y miles de heridos, entre ellos personas civiles amparados por el IV Convenio de Ginebra de 1949.
El caso plantea una cuestión central del Derecho Internacional Humanitario (DIH) y el Derecho Internacional de los Conflictos Armados DICA y es preguntarse si ¿el hecho de que un ataque esté dirigido contra integrantes de un grupo armado permite utilizar cualquier medio para quebrar su voluntad de continuar combatiendo pese a existir un riesgo cierto de afectar a la población civil?
La respuesta, a mi juicio, es categórica, NO. Un ataque militar debe tener en cuenta el objetivo perseguido, pero también las circunstancias del ataque y sus consecuencias en relación con la población civil, la que debe quedar excluida de la violencia armada.
ANÁLISIS A LA LUZ DE ALGUNOS PRINCIPIOS DEL DIH
PRINCIPIO DE HUMANIDAD
Este principio procura evitar sufrimientos innecesarios en los Conflictos Armados y prohíbe los daños que no sean imprescindibles para alcanzar un objetivo militar que posibilite una ventaja significativa al atacante. También se relaciona con la prohibición de emplear medios o métodos de guerra que causen males superfluos, innecesarios e indiscriminados.
En el caso de marras, personas que no participaban en las hostilidades sufrieron el ataque, murieron o tuvieron heridas, razón por la cual debería haber sido apreciado por los órganos militares que tomaron la decisión a los efectos de evitar ser acusados de cometer crímenes de guerra. Los civiles no forman parte del conflicto y los militares profesionales lo saben.
PRINCIPIO DE DISTINCIÓN
El principio de distinción exige diferenciar a los militares que combaten de la población civil. En idéntico sentido, los objetivos militares atacados, nunca deben afectar la protección de las personas y los bienes civiles. Los buscapersonas y los walkie-talkies son dispositivos de uso generalizado por toda la población. En tal sentido, un ataque a ese tipo de dispositivos electrónicos irremediablemente afectará a personas inocentes y un militar profesional no puede ignorarlo, razón por la cual, debe abstenerse de realizar el ataque. La pertenencia política a Hezbollah, por sí sola, no convierte automáticamente a una persona en objetivo militar, mucho más aún, teniendo en cuenta que en el gobierno del Líbano, el Hezbollah integra el parlamento libanés desde 1992 luego de participar en las elecciones legislativas celebradas entre agosto y octubre de ese año. Al atacar personas por el mero hecho de portar un dispositivo electrónico, sin verificar si eran integrantes del Hezbollah, se violó el principio de distinción y los que ordenaron el ataque, pueden plausibles de una acusación por la comisión de un crimen de guerra.
PRINCIPIO DE PROPORCIONALIDAD
La proporcionalidad prohíbe un ataque contra un objetivo donde las personas que se encuentran en el mismo no pueden defenderse. No es un objetivo militar legítimo cuando sea previsible que las pérdidas incidentales de vidas o lesiones de civiles sean excesivas en relación con la ventaja militar concreta que se desea obtener porque no se ataca personas que no están alertadas, como si lo están los integrantes de los bandos en pugna. Si los comandantes militares que ordenaron el ataque, podían prever la muerte y lesiones de civiles que no forman parte del conflicto armado, han violado el principio de distinción, atacaron indiscriminadamente personas que no podían defenderse y por lo tanto no hay proporcionalidad alguna. El ataque es un acto susceptible de constituir un crimen de guerra violatorio del IV Convenio de Ginebra de 1949.
PRINCIPIO DE NECESIDAD MILITAR
La necesidad militar permite emplear la fuerza necesaria para alcanzar objetivos militares legítimos, pero no autoriza cualquier procedimiento por el solo hecho de que pueda resultar útil desde el punto de vista operativo, tiene que ofrecer una marcada ventaja militar. Aprecio que el ataque del caso de marras, generó una ventaja efímera en cuanto a la interrupción de las comunicaciones de Hezbollah y de ningún modo podía neutralizar la estructura armada de dicha organización, la que de hecho, hoy sigue plenamente activa.
CONCLUSIONES
A mi juicio, los ataques de septiembre de 2024 son violatorios de los principios de humanidad, distinción, proporcionalidad y necesidad militar. La utilización de dispositivos explosivos ocultos en identificadores de llamada o equipos de comunicación accesibles a civiles no combatientes, constituye un acto típico de la perfidia, no es una estratagema. En consecuencia, al demostrar que los ataques fueron indiscriminados, que se dirigieron contra civiles protegidos y que previsiblemente ocasionarían daños civiles excesivos, existirían fundamentos para concluir que violaron el DIH y DICA.
Pero también resulta interesante intentar encontrar una explicación a nivel nacional para alinearse políticamente con el Estado de Israel con la fuerza y esmero en que el actual gobierno argentino lo hace, en sintonía con el gobierno de EEUU sin evaluar las consecuencias futuras que traerán a nuestro país cuando estas situaciones terminen, porque si algo es seguro, “ES QUE NADA ES PARA SIEMPRE”.
Los republicanos han comenzado a rebelarse contra Pete Hegseth, instando a Donald Trump a destituir al secretario de Defensa tras advertirle que podría ser sometido a un juicio político después de las elecciones de mitad de mandato.
El representante Thomas Massie declaró el jueves que el presidente debería hacer lo correcto y destituir a Hegseth. “Trump debería despedir a Hegseth para evitar su juicio político. Es lo correcto”, escribió el republicano de Kentucky en X.
Su publicación surgió en respuesta a un informe que afirmaba que Trump estaba considerando despedir al jefe del Pentágono después de las elecciones de mitad de mandato para que asumiera la responsabilidad por su impopular guerra contra Irán.
Hegseth
Massie propuso el juicio político contra Hegseth el mes pasado, argumentando que el secretario de Defensa había violado repetidamente la Constitución con su gestión de la guerra con Irán y la muerte de civiles en otros conflictos alrededor del mundo.
Sin embargo, los líderes republicanos de la Cámara de Representantes aplazaron la votación, prevista para septiembre, más allá de las elecciones de mitad de mandato. Massie ha prometido impulsar nuevamente el juicio político contra Hegseth.
“La Cámara de Representantes entró en receso anticipadamente para evitar la votación, así que volveré a presentar los artículos de juicio político contra Hegseth cuando regresemos para la sesión de transición, independientemente del resultado de las elecciones de medio término”, escribió.
Esto ocurre después de que Hegseth quedara humillado el jueves cuando Trump anunció que el Pentágono ya no transmitiría en vivo la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, autor del tiroteo en Fort Hood.
Hegseth había anunciado a principios de este mes que la ejecución de Hasan sería pública, y el Pentágono confirmó posteriormente que se transmitiría en vivo. La decisión provocó una fuerte reacción tanto de republicanos como de demócratas, y muchos señalaron que las imágenes podrían usarse para fomentar la radicalización.
A pesar de la confirmación del Pentágono sobre la transmisión en vivo, el vicepresidente JD Vance expresó dudas sobre su realización.
“No sé si eso realmente vaya a suceder”, dijo el viernes pasado. “Miren, si al final se transmite en directo, no lo voy a ver”, añadió.
El senador de Carolina del Norte, Thom Thillis, también calificó el plan de Hegseth de transmitir la ejecución en directo como “absurdo”.
“Hasan debería enfrentar la pena de muerte, ¿pero hacer pública su ejecución y transmitirla? Absurdo. Las ejecuciones públicas son propias de dictaduras opresoras como Irán y Afganistán. Esto no debería ocurrir en Estados Unidos”, escribió el republicano en X.
El jueves, Trump canceló el plan de transmitir la ejecución en directo. “Creo que transmitir la ejecución para que todos la vieran podría haber sido un fuerte elemento disuasorio para que el mundo viera cómo Estados Unidos trata a terroristas y escoria como Hasan, pero muchas personas buenas y bienintencionadas prefieren no verlo morir, ni por transmisión ni por ningún otro medio visual”, escribió Trump en Truth Social.
“Morirá, como estaba previsto, por fusilamiento, pero este evento no se transmitirá”, anunció el presidente.
Thillis volvió a criticar a Hegseth el jueves, después de que el primer ministro ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmara que la administración Trump había traicionado a su nación al restringir el acceso a las terminales Starlink de fabricación estadounidense, cruciales para las operaciones de defensa ucranianas.
Los drones ucranianos perdieron velocidad el miércoles tras la imposición repentina de restricciones al uso en el campo de batalla de la terminal de comunicaciones Starlink de fabricación estadounidense.
Hegseth ha declarado que el acceso satelital a Starlink para Ucrania ya se ha restablecido por completo, pero se desconoce la causa del apagón.
En una publicación en X, Thillis expresó sus dudas sobre la transparencia de Hegseth respecto al incidente.
Trump
“Los últimos informes sugieren que este fallo estratégico pudo haber ocurrido a nivel local dentro de los sistemas Starshield del Departamento de Defensa, y no con Starlink ni con SpaceX. No espero que el secretario de Defensa, Hegseth, ofrezca transparencia, así que solicitaremos al Inspector General del Departamento de Defensa que inicie una investigación e informe al Congreso y al pueblo estadounidense”, escribió.
Mientras tanto, tanto civiles ucranianos como personal diplomático y de seguridad estadounidense fueron expuestos a un riesgo innecesario y sin previo aviso. En el mejor de los casos, se trató de un error o negligencia inaceptable, y en el peor, de una decisión deliberada para facilitar un ataque ruso, añadió el senador.
Por otro lado, los demócratas también han advertido que Hegseth se enfrenta a un juicio político tras las elecciones de mitad de mandato.
“Hegseth no está capacitado. El día que el Congreso vuelva a sesionar, forzaremos una votación para aprobar la resolución de juicio político del representante Thomas Massie y destituirlo”, escribió el representante de California, Ro Khanna, en respuesta a la publicación de Massie.
“Todo esto fue, desde el principio, un repugnante intento de machismo por parte de Pete Hegseth. Me alegra que se haya revertido”, declaró la representante de Vermont, Becca Balint, sobre la decisión de Trump de revocar el plan de transmisión en vivo de Hegseth.
“Ahora, Hegseth puede esperar ser destituido por la Cámara de Representantes… suponiendo que Trump no intente convertirlo en chivo expiatorio por la guerra en Irán y lo despida antes”, añadió.
Hay asesinatos que conmocionan por su violencia. Otros lo hacen por el número de víctimas. Y existen algunos que producen un impacto todavía más profundo porque destruyen una de las relaciones que la sociedad considera más sagradas: la de padres e hijos.
El caso de Suzane von Richthofen reúne varios de esos elementos.
La noche del 31 de octubre de 2002, Manfred Albert von Richthofen, un reconocido ingeniero, y su esposa, Marísia von Richthofen, psiquiatra, fueron asesinados dentro de su propia casa, en el barrio de Brooklin, en São Paulo. Sus muertes inicialmente parecieron formar parte de un robo particularmente violento.
Pero la investigación pronto reveló una realidad mucho más perturbadora.
Detrás del crimen estaba su propia hija, Suzane, entonces de 18 años.
Una familia de clase alta
Los Richthofen pertenecían a una familia acomodada de São Paulo. Manfred era ingeniero y Marísia ejercía como psiquiatra. Suzane estudiaba Derecho y tenía una vida que, desde afuera, parecía alejada de cualquier escenario criminal.
Pero dentro de la familia existían conflictos.
Uno de los principales problemas era la relación sentimental de Suzane con Daniel Cravinhos. Sus padres desaprobaban la relación y consideraban que Daniel no era una influencia adecuada para su hija.
La oposición familiar terminó convirtiéndose, según la investigación judicial, en uno de los elementos que contribuyeron al plan para eliminar a los padres.
Suzane no actuó sola.
Su novio, Daniel Cravinhos, y el hermano de éste, Cristian Cravinhos, participaron en el asesinato. Los tres terminarían siendo condenados.
La noche del crimen
La noche del 31 de octubre, Suzane salió con Daniel y Cristian. Posteriormente regresó a la residencia familiar.
La investigación determinó que Suzane conocía perfectamente la casa y sabía que sus padres estaban durmiendo.
Según la acusación y los hechos establecidos posteriormente por el tribunal, los hermanos Cravinhos ingresaron a la vivienda y atacaron a Manfred y Marísia mientras dormían.
Los padres fueron asesinados a golpes.
La escena fue posteriormente alterada para hacer creer que había ocurrido un robo.
Pero existía un problema: los investigadores comenzaron a encontrar contradicciones.
La hipótesis de un asalto común no explicaba satisfactoriamente determinados elementos de la escena.
Además, la actitud de Suzane despertó sospechas.
Mientras la policía investigaba el supuesto robo, aparecieron preguntas sobre el comportamiento de la hija y sobre la situación económica y familiar existente antes del asesinato.
El detalle que cambió todo
La investigación policial avanzó rápidamente hacia el círculo íntimo de las víctimas.
Los investigadores descubrieron que determinados objetos de valor no habían sido sustraídos de la manera que normalmente habría ocurrido durante un robo.
También encontraron indicios que apuntaban hacia personas que conocían perfectamente la vivienda.
La relación entre Suzane y Daniel se convirtió entonces en una pieza fundamental del rompecabezas.
Finalmente, los involucrados confesaron su participación.
El caso que inicialmente parecía un asalto terminó revelándose como un asesinato planificado desde el interior de la propia familia.
Brasil quedó conmocionado.
La pregunta que dominaba los medios era sencilla y terrible: ¿cómo podía una hija haber participado en el asesinato de sus propios padres?
El juicio
El proceso judicial comenzó después de años de investigación y enorme cobertura mediática.
En julio de 2006, un tribunal del jurado de São Paulo condenó a Suzane von Richthofen y a Daniel Cravinhos a 39 años de prisión y seis meses de detención por los asesinatos. Cristian Cravinhos recibió una condena de 38 años y seis meses.
La sentencia confirmó judicialmente la responsabilidad de los tres.
La magnitud del caso hizo que el juicio fuera seguido prácticamente minuto a minuto por la prensa brasileña.
No se trataba solamente de un doble homicidio. Era la historia de una familia acomodada destruida desde dentro.
Y había otro elemento que convirtió a Suzane en uno de los personajes criminales más conocidos de Brasil: su edad.
Tenía apenas 18 años cuando ocurrió el crimen.
La búsqueda del dinero
Uno de los aspectos más discutidos durante la investigación fue el dinero.
La acusación sostuvo que Suzane y Daniel esperaban beneficiarse económicamente de la muerte de los padres. La herencia se convirtió así en uno de los elementos centrales de la explicación del crimen.
Pero el caso también estuvo marcado por la relación sentimental entre Suzane y Daniel.
Los padres rechazaban aquella relación y habían intentado separarlos.
La investigación reconstruyó una combinación de intereses: dinero, conflicto familiar, deseo de independencia y la relación entre Suzane y Daniel.
No fue, por lo tanto, un crimen cometido en un instante de furia.
La condena se basó en la existencia de un plan.
La prisión
Suzane permaneció durante años en la penitenciaría de Tremembé, en el estado de São Paulo.
La prisión se convirtió en parte de la cultura popular brasileña. Allí también estuvieron detenidas otras mujeres cuyos casos habían provocado enorme repercusión nacional.
Con el paso del tiempo, Suzane estudió, trabajó y obtuvo beneficios penitenciarios.
En 2015 había pasado al régimen semiabierto y posteriormente consiguió una nueva progresión.
El 11 de enero de 2023, después de aproximadamente 20 años de prisión, la Justicia de São Paulo autorizó que cumpliera el resto de su condena en régimen abierto. La decisión se tomó después de que la Justicia considerara cumplidos los requisitos previstos por la legislación de ejecución penal.
Su salida volvió a provocar una enorme discusión pública.
Para muchas personas, la pregunta era cómo alguien condenado por un crimen tan impactante podía volver a vivir fuera de una prisión.
Pero jurídicamente se trataba de una progresión de régimen prevista por la legislación brasileña, no de una declaración de inocencia ni de una anulación de la condena.
Un crimen convertido en fenómeno cultural
El caso Richthofen sobrevivió mucho tiempo después del juicio.
Libros, documentales, programas de televisión y películas reconstruyeron la historia.
En 2023, la película A Menina que Matou os Pais – A Confissão volvió a llevar el caso a las pantallas y se concentró en los momentos posteriores al asesinato y en la investigación.
La enorme atención demuestra hasta qué punto el caso penetró en la sociedad brasileña.
No fue solamente un crimen.
Se convirtió en un fenómeno cultural.
¿Por qué produjo tanto horror?
Brasil ha sufrido masacres, asesinatos seriales y crímenes con un número de víctimas mucho mayor.
Por eso sería imposible afirmar objetivamente que el caso Richthofen fue “el peor” crimen cometido en el país.
Su particularidad está en otra parte.
Las víctimas dormían en su propia casa.
La principal responsable condenada era su hija.
El crimen había sido planeado.
Los autores intentaron simular un robo.
Y el motivo involucraba una combinación de conflicto familiar, dinero y una relación sentimental.
Todo aquello produjo una sensación de traición especialmente profunda.
Los padres no fueron atacados por un desconocido que irrumpió accidentalmente en su vivienda. Según lo establecido por la Justicia, fueron asesinados dentro de su propia casa como consecuencia de un plan en el que participó su propia hija.
El legado
Más de dos décadas después, el caso continúa siendo recordado como uno de los episodios criminales más perturbadores de Brasil.
Manfred y Marísia quedaron convertidos en los nombres de dos víctimas de un crimen que parecía imposible hasta que ocurrió.
Suzane, Daniel y Cristian recibieron largas condenas y posteriormente obtuvieron progresiones de régimen conforme a las reglas de ejecución penal.
Pero la historia dejó una pregunta que probablemente nunca desaparezca de la memoria brasileña:
¿Qué puede llevar a una persona a convertir a quienes le dieron la vida en los objetivos de un asesinato planificado?
El caso Richthofen no tiene la espectacularidad de una gran masacre ni la larga lista de víctimas de un asesino serial. Su horror es diferente.
Es el horror de la traición.
Una familia, una casa, dos padres dormidos y una hija que, según la sentencia judicial, decidió participar en el plan para acabar con ellos.
Por eso, cuando Brasil recuerda sus crímenes más estremecedores, el nombre de Suzane von Richthofen continúa apareciendo entre los casos que más profundamente marcaron a la sociedad.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, dijo que los gobernadores deberían estar “preocupados” por un eventual regreso del kirchnerismo. Lo dijo en medio de las tensiones entre el Gobierno y los mandatarios provinciales por la eliminación de las PASO.
“Yo creo que los que tendrían que estar preocupados son gobernadores. Imaginemos que gana Kicillof. Empiezan los cortes en la 9 de Julio, los piquetes, le saca la coparticipación a la Ciudad. Imaginate en el Sur: otra vez avanzan las tomas de tierras, se ocupan campos y cortan rutas. Imaginate lo que viene diciendo el kirchnerismo, que va a revisar en el RIGI. ¿Qué va a pasar con Neuquén y Río Negro?”, dijo Santilli.
En esa línea, el funcionario nacional siguió: “¿Que va a pensar Córdoba si le vuelven con la 125? ¿Qué va a pensar el gobernador de Santa Fe que lo dejan solo de nuevo con la discusión del narcotráfico?”.
Santilli se encuentra en plena negociación con los gobernadores para avanzar en la reforma política que pretende el gobierno del presidente Javier Milei, pero que se encuentra estancada la discusión desde hace meses.
La razón del estancamiento en la discusión radica en el punto central del proyecto que es la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), algo resistido por sectores de la Unión Cívica Radical, PRO y también otros gobernadores que suelen jugar en línea con los intereses de la Casa Rosada.
El dingo es un animal único en un extraño término medio entre un verdadero animal salvaje y una especie invasora. Los dingos provienen de personas que trajeron perros de origen algo ambiguo, posiblemente de razas de lobos ahora extintas del sur o sudeste de Asia. Es posible que el dingo sólo haya estado semidomesticado. Los dingos han estado en Australia desde hace al menos 3.500 años. Se consideran establecidos oficialmente a pesar de no ser una especie nativa australiana real. Los únicos placentarios nativos de Australia (en lugar de los mamíferos marsupiales o con bolsas y dos monotremas) son los roedores y los murciélagos. Dado que la mayoría de los marsupiales depredadores de gran tamaño, o dasyuromorfos, ahora están extintos, el dingo esencialmente llena el nicho de los mamíferos depredadores terrestres. Dado que el dingo tiene que afrontar riesgos similares a los de otros animales salvajes, no están superpoblados. Los dingos son animales salvajes, aunque originalmente no forman parte del medio ambiente australiano.
En cuanto a la inteligencia, los dingos deben tener capacidades de adaptación que la mayoría de los perros no necesitan. A menudo, ser un animal salvaje como un dingo requiere resolver problemas y adquirir habilidades de supervivencia. Al igual que los perros y los lobos, los dingos son sociables por naturaleza. En general, los carnívoros que son sociales superaron a los asociales en éxito y desempeño en las pruebas cognitivas (sin embargo, se puede decir que los osos están en o cerca del nivel más alto de inteligencia entre los carnívoros a pesar de ser solitarios). Los dingos parecen tener una puntuación bastante alta en comparación con los perros en las pruebas. Un estudio de la Universidad del Sur de Australia demostró que los dingos eran superiores a los perros en la capacidad de resolución de problemas y en pruebas anteriores se demostró de manera similar a los lobos. A pesar de su gran inteligencia, los dingos se consideran esencialmente imposibles de entrenar e incapaces de ser completamente domesticados, a menos que su genética se diluya al cruzarlos con perros domésticos típicos. mLos dingos superan a los perros domésticos en pruebas de inteligencia.
Fue considerado por el FBI el asesino serial más prolífico de la historia criminal de Estados Unidos. Confesó 93 homicidios cometidos durante décadas y las autoridades confirmaron decenas de ellos. Miami fue uno de los lugares donde dejó víctimas cuyas historias permanecieron sin resolver durante años.
Un criminal que pasó inadvertido
Samuel Little nació el 7 de junio de 1940 en Georgia y creció en Ohio. Durante buena parte de su vida llevó una existencia itinerante, desplazándose entre distintos estados y acumulando antecedentes penales. Su trayectoria criminal incluyó agresiones y delitos violentos, pero durante años no fue identificado como responsable de la cantidad de asesinatos que posteriormente se le atribuyeron.
Little atacaba principalmente a mujeres vulnerables, algunas de ellas afectadas por la pobreza, la adicción o la falta de vivienda estable. Esa situación contribuyó a que determinadas muertes recibieran menos atención y permanecieran sin esclarecer durante largos períodos.
El asesino aprovechó esa invisibilidad social. Mientras las familias buscaban respuestas, numerosas investigaciones quedaron estancadas y algunos homicidios no pudieron relacionarse entre sí.
Miami, escenario de crímenes olvidados
Durante las décadas de 1970 y 1980, Little estuvo activo en Florida y cometió homicidios en el sur del estado. Entre las víctimas identificadas en Miami-Dade se encontraba Dorothy Gibson, asesinada en 1977.
Las autoridades también vincularon a Little con los asesinatos de Angela Chapman, en 1971, y Mary Brosley, en 1976. Ambos casos permanecieron sin resolver durante décadas, hasta que sus confesiones y los trabajos posteriores de los investigadores permitieron reconstruir lo ocurrido.
Los detectives tuvieron que revisar archivos antiguos, comparar testimonios y comprobar detalles que Little proporcionaba sobre sus víctimas. Algunas de esas mujeres habían quedado reducidas a expedientes olvidados, pese a que detrás de cada nombre existían familias y personas que esperaban conocer la verdad.
Una confesión extraordinaria
El caso comenzó a adquirir una dimensión nacional en 2012, cuando pruebas de ADN conectaron a Little con tres asesinatos cometidos en California. Fue condenado por esos crímenes y sentenciado a prisión perpetua.
Ya encarcelado, empezó a confesar homicidios ocurridos en diferentes partes del país. En 2018 afirmó haber asesinado a 93 personas. El FBI trabajó con investigadores locales para verificar sus relatos y relacionarlos con casos sin resolver.
No todas sus confesiones pudieron confirmarse, por lo que resulta importante distinguir entre los asesinatos reconocidos por el propio Little y aquellos respaldados por pruebas suficientes. Aun así, las autoridades lograron verificar cerca de 60 homicidios, convirtiéndolo en uno de los criminales seriales más prolíficos documentados en Estados Unidos.
Las fallas que permitieron tantos crímenes
La historia de Little plantea preguntas inquietantes sobre la manera en que se investigaban las muertes de mujeres socialmente marginadas. Algunos homicidios fueron considerados casos aislados; otros carecían de testigos o de pruebas forenses capaces de identificar al responsable.
La movilidad del asesino también complicó la investigación. Al actuar en distintos estados, podía escapar de la atención de una sola jurisdicción y aprovechar la falta de comunicación entre departamentos policiales.
La revisión de sus confesiones demostró la importancia de compartir información, conservar pruebas y reabrir expedientes cuando aparecen nuevos elementos.
Una muerte sin respuestas para todos
Samuel Little murió en prisión el 30 de diciembre de 2020, a los 80 años. Su fallecimiento no terminó con el trabajo de los investigadores, que continuaron intentando identificar a sus víctimas y proporcionar respuestas a sus familiares.
El caso dejó una marca profunda en Miami y en otras comunidades estadounidenses. También recordó que las víctimas de los asesinos seriales no son simples cifras: son personas cuyas vidas merecen ser reconocidas.
La historia de Little demuestra que un criminal puede permanecer oculto durante décadas cuando sus víctimas no reciben la atención que merecen. Su legado no debería ser la fascinación por la violencia, sino la obligación de investigar cada muerte con seriedad, sin importar la situación económica o social de quien la sufrió.
Durante los primeros meses de 1959, la ciudad griega de Tesalónica vivió bajo el miedo. En el bosque de Seich Sou, un atacante desconocido agredía a parejas y personas que se encontraban aisladas. Los periódicos comenzaron a hablar de un misterioso criminal al que bautizaron como “el Dragón de Seich Sou”.
Años después, un joven llamado Aristidis Pagratidis sería acusado de ser aquel hombre. Fue condenado a muerte y ejecutado. Pero su historia tiene un giro extraordinario: hasta hoy existen fuertes dudas sobre si realmente fue el responsable de aquellos crímenes.
El miedo llega a Tesalónica
Seich Sou era un área boscosa situada cerca de Tesalónica. Durante 1958 y 1959 se produjeron ataques contra personas que se encontraban allí. Algunos sobrevivieron, mientras otros fueron asesinados.
Uno de los homicidios investigados fue el de Konstantinos Raisis, ocurrido en marzo de 1959. Su acompañante sobrevivió al ataque. Poco después, una enfermera llamada Melpomeni Patrikio fue asesinada en el Hospital Municipal de Tesalónica.
La ciudad estaba aterrorizada. El desconocido atacante parecía aparecer de manera imprevisible y la prensa convirtió el caso en una auténtica obsesión nacional.
La captura de Pagratidis
Pagratidis nació en 1940 y creció en condiciones de extrema pobreza. Tenía antecedentes por delitos menores y había tenido problemas con la Policía.
El 7 de diciembre de 1963 fue detenido después de ingresar en un orfanato de Tesalónica y atacar a una niña de 12 años. Durante la investigación, las autoridades comenzaron a relacionarlo con los crímenes del “Dragón”.
Después de varios días de interrogatorios, Pagratidis confesó haber participado en algunos de los delitos. Sin embargo, posteriormente se retractó y afirmó que había sido sometido a presiones y malos tratos durante los interrogatorios.
El problema para la acusación era que varios elementos de la investigación no encajaban perfectamente.
Algunos sobrevivientes no pudieron identificarlo con seguridad. En el juicio, testigos relacionados con algunos de los ataques tampoco lo reconocieron como el atacante.
El juicio
En 1966, el tribunal de Tesalónica condenó a Pagratidis a varias penas de muerte por los asesinatos y otros delitos atribuidos al “Dragón de Seich Sou”.
Pagratidis continuó proclamando su inocencia.
El caso se convirtió en uno de los procesos criminales más controvertidos de la Grecia de la época. Para sus defensores posteriores, existían importantes dudas sobre la investigación y sobre la validez de las confesiones.
Otros investigadores, en cambio, han defendido que existían elementos suficientes para considerarlo responsable.
La controversia nunca desapareció.
El último día
Pagratidis pasó aproximadamente dos años esperando su ejecución en la prisión de Genti Koule, en Tesalónica.
El 16 de febrero de 1968 fue llevado al bosque de Seich Sou, precisamente el lugar que había quedado asociado con los crímenes.
Fue colocado frente al pelotón de fusilamiento.
Hasta el último momento sostuvo que era inocente. Sus últimas palabras quedaron grabadas en la memoria colectiva griega: “Mamá, soy inocente”. Después fue ejecutado.
Tenía apenas 27 años.
¿Fue realmente el asesino?
Esa es la pregunta que convirtió el caso en una leyenda criminal.
Con el paso de las décadas aparecieron investigaciones, libros y documentales que cuestionaron la versión oficial. Algunos autores sostuvieron que Pagratidis fue utilizado como un chivo expiatorio para cerrar un caso que había generado enorme presión pública.
Incluso publicaciones recientes continúan presentando el caso como una de las grandes incógnitas criminales de Grecia y preguntándose si el condenado fue realmente el responsable o una víctima de una investigación deficiente.
Por eso resulta más preciso llamarlo “el supuesto Dragón de Seich Sou” que afirmar categóricamente que fue un asesino serial.
Una condena que todavía genera preguntas
La historia de Aristidis Pagratidis tiene todos los elementos de una novela policial: asesinatos misteriosos, una ciudad aterrorizada, un sospechoso de origen humilde, confesiones contradictorias, un juicio polémico y una ejecución.
Pero la realidad puede ser mucho más inquietante que una novela.
Si Pagratidis era culpable, murió sin conseguir convencer a todos de su responsabilidad.
Si era inocente, entonces un hombre fue ejecutado por crímenes que no cometió y el verdadero responsable nunca recibió castigo.
Más de medio siglo después, el nombre de Pagratidis continúa ligado al bosque de Seich Sou. Pero no solamente como el del hombre condenado por aquellos crímenes.
También como símbolo de una pregunta que permanece abierta:
¿Grecia ejecutó al verdadero “Dragón de Seich Sou” o ejecutó a un inocente para cerrar una de las investigaciones más oscuras de su historia?
Antes creía que los cristianos fallecidos iban al cielo. Pero tras la muerte de algunos seres queridos, mi creencia cambió.
Ahora creo que las almas de los cristianos fallecidos entran en un estado de sueño, o descanso eterno, como se suele decir.
Creo que permanecerán en ese estado hasta la segunda venida de Jesús, donde resucitará a los muertos.
Las almas de los difuntos entrarán al cielo o Dios las absorberá y nos uniremos a Él. Creo que hay referencias a esto en la Biblia.
¿Creo que existe el cielo y que hay gente allí? Sí. Sin embargo, creo que solo los excepcionales y elegidos están en el cielo actualmente.
Existen otros aspectos del más allá, como el purgatorio y el infierno, pero no estoy muy seguro de qué pensar al respecto, sabiendo que la misión de Jesús se cumplió en la tierra.
Javier Milei llegó a la Presidencia argentina sin haber pasado por una experiencia que para millones de personas forma parte de la vida cotidiana: el matrimonio. Nacido en Buenos Aires en 1970, Milei nunca se casó y tampoco tiene hijos. Pero la pregunta de por qué no contrajo matrimonio no tiene una respuesta única y, sobre todo, no puede responderse con certeza desde afuera.
Lo que sí existe son declaraciones del propio Milei que permiten conocer algo de su manera de pensar sobre el amor, las parejas y el matrimonio.
En 2017, cuando todavía era principalmente un economista mediático y no imaginaba que terminaría ocupando la Casa Rosada, Milei expresó una posición muy crítica respecto del matrimonio como institución regulada por el Estado. Desde su perspectiva libertaria, consideraba que las relaciones entre adultos debían tener la menor intervención estatal posible.
Aquella posición ayuda a entender por qué el matrimonio tradicional nunca pareció ocupar un lugar central en su discurso personal.
“En eso estoy invicto”
En septiembre de 2024, durante una entrevista con Susana Giménez, el tema volvió a aparecer. La conductora le preguntó directamente si alguna vez se había casado.
La respuesta de Milei fue característica de su estilo: reconoció que nunca había dado el “sí” matrimonial y bromeó diciendo que estaba “invicto”. La conversación continuó hacia su vida sentimental y su relación de entonces con Amalia “Yuyito” González.
Es importante destacar algo: no estar casado no significa necesariamente estar en contra del amor o de las relaciones estables. De hecho, Milei ha hablado públicamente de relaciones sentimentales y, en distintos momentos, tuvo parejas conocidas.
En otra entrevista, al hablar sobre su vida personal, explicó que su enorme carga de trabajo dificultaba mantener una relación convencional. En julio de 2026, cuando le preguntaron nuevamente por su vida privada, afirmó que tenía una vida “tan demandante” que no podía mantener una relación razonable con nadie. Sin embargo, cuando le preguntaron si descartaba casarse algún día, respondió: “No lo descarto”.
Una explicación más sencilla
Quizás la explicación sea menos misteriosa de lo que parece.
Milei pasó buena parte de su vida adulta concentrado en su profesión de economista, luego en los medios y finalmente en la política. Su ascenso político fue extraordinariamente rápido: fue diputado nacional en 2021 y llegó a la Presidencia en diciembre de 2023.
La Presidencia argentina, además, convirtió prácticamente cada aspecto de su vida en asunto público.
Una relación sentimental de un ciudadano común pertenece fundamentalmente a su intimidad. En el caso de un presidente, cualquier pareja puede convertirse inmediatamente en una figura pública, objeto de fotografías, comentarios políticos y especulaciones periodísticas.
Milei parece haber aceptado esa exposición en determinados momentos, pero también ha intentado conservar una parte de su vida personal fuera de la discusión política.
¿Cambiará de opinión?
No hay razones para afirmar que Milei nunca se casará.
De hecho, su respuesta más reciente apunta exactamente en la dirección contraria: no descarta hacerlo.
Por eso, presentar su soltería como una consecuencia de algún problema personal sería especulativo. No existe información pública suficiente para afirmar que haya una causa psicológica, sentimental o familiar específica detrás de su decisión.
Lo que sí sabemos es que durante años manifestó una visión poco convencional sobre el matrimonio y que su vida profesional terminó ocupando un espacio enorme.
Quizás el hombre que hizo de la libertad individual una de las banderas centrales de su carrera política simplemente considera que casarse debe ser una decisión personal y no una obligación social.
Y quizá, algún día, el presidente que llegó a la política prometiendo romper con tantas tradiciones argentinas termine sorprendiendo al país de la manera más tradicional de todas.
Con un traje, una ceremonia y una pregunta sencilla:
El fútbol ha tenido cientos de grandes jugadores, pero cada época produjo algunas figuras capaces de cambiar la historia del deporte. Desde las primeras estrellas del fútbol internacional hasta los fenómenos de la era moderna, elegir al mejor de cada década es una tarea inevitablemente subjetiva. Sin embargo, algunos nombres aparecen una y otra vez cuando se analiza la grandeza individual.
Década de 1930: Giuseppe Meazza
El italiano Giuseppe Meazza fue una de las grandes estrellas de los primeros Mundiales. Campeón con Italia en 1934 y 1938, combinaba habilidad técnica, inteligencia y capacidad goleadora. El estadio San Siro lleva oficialmente su nombre, una muestra de la importancia que tuvo para el fútbol italiano.
Década de 1940: José Manuel Moreno
La Segunda Guerra Mundial interrumpió buena parte del fútbol internacional, pero en Argentina brilló José Manuel Moreno, integrante de la famosa Máquina de River Plate. Moreno era un futbolista extraordinariamente completo, capaz de marcar, asistir y dominar diferentes zonas del campo.
Década de 1950: Alfredo Di Stéfano
Aunque Pelé comenzó a aparecer a finales de esta década, Alfredo Di Stéfano fue posiblemente el futbolista más dominante de los años cincuenta. Con el Real Madrid ganó cinco Copas de Europa consecutivas y se convirtió en el símbolo de un equipo que transformó el fútbol europeo.
Década de 1960: Pelé
Aquí la elección resulta casi inevitable. Pelé ganó los Mundiales de 1958, 1962 y 1970, aunque solamente el primero y parte del segundo corresponden a esta década. Durante los años sesenta fue la gran figura mundial del Santos y una referencia absoluta del fútbol brasileño.
Década de 1970: Johan Cruyff
Johan Cruyff representó una revolución futbolística. Su importancia no se limitó a los goles o títulos: fue uno de los principales intérpretes del “fútbol total” de los Países Bajos y posteriormente llevó esas ideas a nuevas dimensiones. Con Ajax ganó tres Copas de Europa consecutivas.
Década de 1980: Diego Maradona
La década de los ochenta tuvo numerosos grandes jugadores, pero Diego Maradona alcanzó un nivel individual extraordinario. Su actuación con Argentina en el Mundial de 1986, especialmente durante la campaña que terminó con el título, se convirtió en una de las mayores exhibiciones individuales de la historia. Con Napoli también conquistó dos títulos de la Serie A.
Década de 1990: Ronaldo Nazário
El brasileño Ronaldo Nazário fue uno de los delanteros más impresionantes de su generación. Su velocidad, potencia, regate y definición lo convirtieron en una pesadilla para las defensas. Ganó el Balón de Oro en 1997 y volvió a obtenerlo en 2002.
Otros nombres como Zinedine Zidane, Roberto Baggio, Romário y George Weah también tuvieron argumentos extraordinarios.
Década de 2000: Ronaldinho
Ronaldinho fue probablemente el futbolista que mejor representó la magia del fútbol durante buena parte de los años 2000. Su habilidad para driblar, improvisar y crear jugadas imposibles lo convirtió en una de las grandes figuras del Barcelona y de Brasil. Ganó el Balón de Oro en 2005.
Sin embargo, esta década también fue el comienzo de la rivalidad que dominaría el fútbol durante los años siguientes: Lionel Messi contra Cristiano Ronaldo.
Década de 2010: Lionel Messi
En los años 2010, Lionel Messi alcanzó una regularidad extraordinaria. Con Barcelona ganó numerosos títulos nacionales e internacionales y acumuló varios Balones de Oro. Su capacidad goleadora, regate, visión y creatividad lo colocaron en una categoría histórica.
Cristiano Ronaldo fue su gran rival y tuvo argumentos igualmente extraordinarios, especialmente por sus goles y su rendimiento en la Champions League.
Década de 2020: Lionel Messi
La década todavía no terminó, por lo que cualquier elección debe considerarse provisional. Sin embargo, Messi comenzó los años veinte conquistando finalmente el Mundial de 2022 con Argentina, además de obtener posteriormente la Copa América 2024.
También destacan jugadores como Kylian Mbappé, Erling Haaland y Vinícius Júnior, protagonistas de una nueva generación.
Una lista imposible
Si hubiera que construir una alineación histórica de los grandes nombres de estas décadas, aparecerían Meazza, Moreno, Di Stéfano, Pelé, Cruyff, Maradona, Ronaldo, Ronaldinho y Messi.
Pero el fútbol nunca será una ciencia exacta.
Cada generación tiene su propio estilo, sus propias reglas, sus diferentes condiciones físicas y tácticas. Comparar a Pelé con Messi o a Cruyff con Maradona significa enfrentar épocas completamente distintas.
Quizás esa sea precisamente la grandeza del fútbol: cada generación tiene su propio héroe, pero algunos jugadores consiguen convertirse en leyendas para todas las generaciones.
Flybondi se presentó en concurso preventivo de acreedores tras meses de cancelaciones y con pasivos que rondan los US$ 120 millones.
La causa quedó radicada en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24, Secretaría N° 47.
La low cost buscará ahora renegociar sus deudas bajo la órbita judicial y evitar la quiebra, en medio de una fuerte reducción de sus operaciones.
La compañía prácticamente no vuela desde hace dos meses y desde el 1° de julio concretó apenas el 17,7% de los servicios que tenía programados. Miles de pasajeros afectados por las cancelaciones todavía esperan respuestas por sus pedidos de reembolso.
La situación financiera también se agravó. Flybondi tiene sus cuentas bancarias embargadas por ARCA por deudas cercanas a $1.500 millones y acumula reclamos de proveedores y pedidos de quiebra.
A ellos se sumarían más de 700 extrabajadores que reclaman indemnizaciones y retiros voluntarios acordados.
La empresa tampoco cuenta con aviones ni inmuebles propios que pueda utilizar como activos para negociar con sus acreedores.
La crisis golpeó además su participación en el mercado de cabotaje: en agosto realizó apenas 18 vuelos y transportó a 1.865 pasajeros. Así, pasó de concentrar cerca del 17% del mercado hace un año a representar apenas el 0,1%. El concurso permitirá concentrar los reclamos de los acreedores y buscar un acuerdo para reestructurar las obligaciones de la compañía.
A comienzos de la década de 1990, Quito vivió una de las historias criminales más inquietantes de su historia. El protagonista era apenas un adolescente. Su nombre era Juan Fernando Hermosa Suárez, aunque algunas crónicas lo identificaron también como Juan Carlos Hermosa. Tenía solamente 15 años cuando comenzó a ser señalado como líder de una banda juvenil relacionada con una serie de asesinatos, robos y otros delitos.
La prensa ecuatoriana terminó bautizándolo con un sobrenombre que quedó grabado en la memoria del país: “El Niño del Terror”. Las fuentes difieren sobre el número exacto de víctimas que se le atribuyeron, pero las investigaciones y procesos judiciales llegaron a involucrarlo en alrededor de 22 homicidios.
Una adolescencia complicada
Hermosa nació el 28 de febrero de 1976 en la provincia de Sucumbíos, Ecuador. Poco después fue adoptado por Rafael Olivo Hermosa Fonseca y Zoila Amada Suárez Mejía y pasó buena parte de su infancia en Quito.
Su familia tenía una situación particular. Su madre padecía sordera y artritis y, según las crónicas del caso, quedaba frecuentemente a cargo del adolescente mientras su padre viajaba por cuestiones relacionadas con sus propiedades.
Durante su adolescencia comenzó a frecuentar las salas de videojuegos y otros lugares de reunión juvenil en Quito. Allí entró en contacto con otros jóvenes que posteriormente integrarían la denominada “Pandilla del Terror”.
El comienzo de los asesinatos
El 22 de noviembre de 1991 comenzó la serie de crímenes que transformaría su nombre en uno de los más temidos de Quito.
Un taxista fue asesinado durante un viaje. Posteriormente aparecieron otros homicidios que involucraban principalmente a taxistas, camioneros y hombres homosexuales. Las investigaciones terminaron apuntando hacia un grupo juvenil dirigido por Hermosa.
La violencia provocó miedo especialmente entre los taxistas. Muchos conductores comenzaron a modificar sus horarios y evitaban trabajar durante determinadas horas de la noche. La ciudad empezó a vivir con la sensación de que un grupo de jóvenes podía atacar en cualquier momento.
Las fuentes no coinciden completamente en las cifras. Algunas hablan de 22 víctimas atribuidas a Hermosa y su grupo, mientras otras investigaciones académicas presentan cantidades diferentes según la responsabilidad individual que se atribuya a cada integrante de la banda. Por eso, el número debe manejarse con cautela.
Un adolescente al frente de una banda
Lo más perturbador del caso era precisamente su edad.
Hermosa no era un hombre adulto con décadas de experiencia criminal. Era un adolescente que, según las investigaciones, había conseguido convertirse en líder de otros jóvenes.
El grupo obtenía dinero mediante robos y seleccionaba determinadas víctimas. Los taxistas eran especialmente vulnerables porque transportaban dinero y se encontraban solos con pasajeros desconocidos.
La violencia se convirtió en una característica central de la banda.
La captura
La Policía finalmente consiguió información que permitió localizar a Hermosa.
El operativo para detenerlo, realizado en enero de 1992, terminó en un enfrentamiento armado. Su madre murió durante la intervención policial y Hermosa fue detenido después de una intensa balacera.
Una de las sorpresas para las autoridades llegó después de la captura: el supuesto peligroso jefe criminal era todavía menor de edad.
Hermosa declaró que cumpliría 16 años el 28 de febrero de 1992. Esa condición tendría consecuencias enormes para el proceso judicial.
Una condena que sorprendió al país
El sistema de justicia juvenil ecuatoriano de aquella época establecía límites muy diferentes a los aplicables a los adultos.
Hermosa terminó condenado a cuatro años de prisión, la pena máxima que podía aplicarse a un menor bajo las normas entonces vigentes. La sentencia provocó controversia porque se le atribuían numerosos homicidios.
Durante su internamiento, Hermosa continuó ejerciendo influencia sobre otros jóvenes.
En junio de 1993 protagonizó una fuga del Instituto Virgilio Guerrero junto con otros menores. Durante aquella fuga murió el cabo de Policía Neptalí Sailema Hurtado, quien intentaba impedir la evasión. Las investigaciones posteriores atribuyeron a Hermosa los disparos que terminaron con la vida del agente.
También consiguió escapar hasta Colombia, donde finalmente fue localizado y posteriormente regresó a Ecuador.
La libertad
Después de cumplir la condena, Hermosa recuperó la libertad en enero de 1996.
Tenía apenas 19 años.
Regresó a la provincia de Sucumbíos para vivir con su padre. Pero su libertad duraría muy poco.
El 27 de febrero de 1996, un día antes de cumplir 20 años, fue encontrado muerto a orillas del río Aguarico. Su cuerpo presentaba múltiples heridas y disparos, además de signos de haber sido atado y golpeado. Las autoridades consideraron que podía tratarse de una venganza personal, aunque las circunstancias exactas de su asesinato quedaron rodeadas de interrogantes.
Una historia que terminó demasiado pronto
La vida de Juan Fernando Hermosa duró solamente 19 años.
En ese corto período pasó de ser un adolescente de Quito a convertirse en líder de una banda criminal, fue acusado de numerosos asesinatos, encarcelado, protagonizó fugas, estuvo en Colombia y finalmente murió violentamente.
Su historia también abrió un debate que continúa siendo relevante: ¿qué debe hacer una sociedad cuando un adolescente comete delitos extraordinariamente graves?
El caso mostró las dificultades de un sistema judicial diseñado para menores frente a una criminalidad que podía alcanzar niveles extremos de violencia.
Hermosa murió, pero el debate permaneció.
“El Niño del Terror” quedó convertido en uno de los nombres más inquietantes de la historia criminal ecuatoriana. Su historia no es solamente la de un joven asesino: también es la historia de una sociedad que tuvo que enfrentarse a una pregunta difícil de responder: ¿hasta dónde puede llegar la responsabilidad de un menor cuando sus actos tienen consecuencias irreparables?
Por Dr. Gonzalo P. Miño para PrisioneroEnArgentina.com
Si algo extraordinario consiguió este gobierno libertario, es que las Fuerzas Armadas cobren sueldos de hambre (como la gran mayoría de los argentinos) y encima no tengan obra social pero que sus retirados sigan sometidos a los denominados juicios “de lesa”. Dicho de otro modo, las arcas anarco-capitalistas no tienen recursos para sanear el déficit de la Obra Social de las Fuerzas Armadas ni para abonar sueldos dignos para los hombres de armas, pero si tienen recursos para seguir financiando el ejército de personal y fiscales dedicados exclusivamente a tramitar causas contra militares y policías por hechos ocurridos hace 50 años atrás, como a los “abogades” que continúan querellante en nombre del Estado Argentino en esas causas.
Y es que mientras los integrantes de las Fuerzas Armadas siguen sin poder contar con una (aunque sea) mínima cobertura médica para sus problemas de salud, salvo claro los que tienen la bendición de vivir cerca de un Hospital Militar, cuya atención deja bastante que desear, dicho sea de paso; las Unidades Fiscales de los Derechos Humanos están superpobladas de fiscales y empleados con considerables recursos.
Por ejemplo, la Unidad Fiscal de Derechos Humanos de Rosario ocupa todo un piso en el edificio del Ministerio Publico Fiscal de la calle Entre Ríos de esa ciudad, contado con tres fiscales, un titular y dos auxiliares, y casi más de una docena de empleados, todos enfocados únicamente a tramitar estas causas denominadas de “lesa”, las que, tras 23 años de ello, “siguen” apareciendo nuevas.
Lo mismos sucede con la Unidad Fiscal de Derechos Humanos de La Plata, la que cuenta con tres fiscales para tramitar estas causas “de lesa”, dos titulares y una auxiliar. Y así sucesivamente, con las diferentes Unidades Fiscales de Derechos Humanos de las diferentes jurisdicciones del país.
Va de suyo que todo este ejército de fiscales y empleados judiciales, que tan solo dedican su tiempo a perseguir militares y policías por hechos ocurridos hace 50 años atrás, cobran “buenos” sueldos, en comparación con el trabajador promedio de este país, y disponen de “caja chica” para los gastos que deban afrontar en sus laborales. Como los “abogades” que siguen querellando por la Subsecretaria de Derechos Humanos de la Nación de este gobierno, quienes gratis no trabajan. PARA ESTO SI “HAY PLATA”, PUES LA MOTOSIERRA LIBERTARIA AQUÍ, NO LLEGA.
En este sentido, resulta disparatado que el gobierno vocifere su intención de combatir al narco-terrorismo, cuando las Unidades Fiscales que deben enfrentar esas bandas criminales, carecen de la infraestructura y de personal para esa tarea, siendo a su vez dirigidas por Fiscales nombrados como consecuencia de espurios acuerdos políticos y no por su idoneidad en el cargo; a la par que se pretenda involucrar a las Fuerzas Armadas en esa misión, cuando, volvemos a decir, su personal percibe miseros sueldos y ni obra social tienen.
Sobre esto último, ya es harto conocido, que muchos integrantes de las Fuerzas Armadas son soldados por la mañana y remiseros o rotiseros por la tarde, por lo que podría darse la paradoja de que un soldado enfrente a un narco por la mañana, lo lleve en remis por la tarde y le venda una milanesa con fritas a la noche. El absurdo, al que nos está llevando este gobierno libertario, habla por sí solo.
Al respecto, no puede dejar de mencionarse que uno de los pilotos que debía ser entrenado para conducir uno de los aviones F16 que comprara este gobierno (de lo cual aún no se sabe a ciencia cierta el valor preciso de esa compra), decidió armar sus valijas e irse a conducir un avión de pasajeros en una línea comercial, sencillamente porque su sueldo se cuatriplicó a la par de los notables beneficios que le otorgan, en contraposición al magro salario que ganaba en la Fuerza Área y encima sin obra social.
Obvio que toda esta oprobiosa situación, cuenta con la complacencia de los Altos Mandos de las Fuerzas Armadas, cuyos soles y estrellas más que una muestra de dignidad de un soldado de la Patria son la muestra de la obsecuencia al gobierno de turno. Reconociendo, en rigor de verdad, que esta degradación no es monopolio de la actualidad, sino que tristemente se viene produciendo desde hace largos años.
Similar situación viven las fuerzas de seguridad. La Policía Federal con un Hospital Churruca que cada vez tiene menos atención y una Prefectura y Gendarmería que ahora tienen una de las mejores medicinas privadas del país, sino fuera porque el plan que les asignaron (de dos pesos con cincuenta) les cubre media curita, un cuarto de Bayaspirina y una fugaz atención en la puerta del Sanatorio, pues entrar al mismo ya requiere del pago de un oneroso plus o coseguro.
En este delirante mundo libertario se ha llegado a lo más insólito que nadie ni siquiera hubiese imaginado. Que el Ministro de Defensa de la Nación sea hijo del ex jefe del Regimiento 7 de Infantería de La Plata y Jefe de Área, en el año 1976, cuyos subordinados (todos) fueron recientemente condenados, y que el Jefe del Ejército sea hijo de un ex Comisario de la Policía de Santa Fe, que cumplió funciones como tal en la época del proceso militar y que, según dicen “las malas lenguas”, por su Comisaria habrían pasado personas detenidas que hoy figuran como desaparecidas; quienes en estas condiciones, demuestran poca empatía hacia los camaradas de sus progenitores que están presos, quienes hicieron lo mismo que aquellos, defender a la Nación del criminal ataque terrorista que asoló estas tierras en los años 70.
Al respecto, no puede dejarse de señalar que, tanto, desde el Ministerio de Defensa de la Nación como desde el Comando en Jefe del Ejército, siguen poniendo insólitos obstáculos a los oficios judiciales que ordenan la restitución de los haberes y el uso de la obra social a los dados de bajo o que informan que no les corresponde esta sanción por su particular situación procesal.
En este maravilloso mundo libertario, la motosierra pasa “a lo loco” por todos lados, menos en el “mundo lesa”, llegando al absurdo de pretender involucrar en el combate contra el narco-terrorismo a unas Fuerzas Armadas que cobran sueldos de hambre y no tienen obra social; con Unidades Fiscales que no tienen personal ni infraestructura y encima con Fiscales nombrados producto del contubernio político, no por sus capacidades técnicas. Las únicas privilegiadas son las Unidades Fiscales de Derechos Humanos, las que continúan con su labor normalmente, pues el brutal recorte de gastos libertarios, ni los roza.
El actual Ministro de Justicia de la Nación, debería ocuparse de este problema y ver como esas Unidades Fiscales de Derechos Humanos se reconfiguran en verdaderas Unidades Fiscales que investiguen el narco-terrorismo o la ciber delincuencia, que son los problemas actuales de la sociedad y no hechos que pasaron hace 50 años y encima no queda ya casi nadie sin condenar; en vez de ocuparse solamente de “acomodar” jueces amigos, de la familia judicial o por oscuros arreglos con la principal oposición.
Por ello, ante las continuas bravuconadas de “zurdos de mierda” o “zurdos van a correr”, habría que contestar: LOS MUERTOS QUE VOS MATAIAS, DE QUE BUENA SALUD GOZAN.
Como publicaran diferentes medios, el día 23 de septiembre pasado el sacerdote CRISTIAN VON WERNICH de 89 años de edad, condenado a como dé lugar en el año 2007 por los bien o mal llamados delitos de lesa humanidad, cursó desde la Unidad Penitenciaria Federal 34 de Campo de Mayo donde está alojado un escrito dirigido al Obispo de 9 de Julio, ARIEL TORRADO MOSCONI. En él le solicitaba que intercediera ante las autoridades judiciales para ser incluido entre los más de 100 presos imputados de delitos varios, que podrán estar cerca del Papa León XIV cuando visite algún penal como siempre acostumbran a hacer los Papas en sus giras mundiales. Según parece y de acuerdo con lo que consta en el expediente judicial, el Obispo MOSCONI hasta el día de hoy hizo…NADA. Además, según trascendió en algún medio como Infobae, los “ricachones” miembros de la Conferencia Episcopal Argentina habrían deslizado que consideraban sumamente improbable acceder a la solicitud del casi nonagenario sacerdote. Quien rauda y “valientemente” salió al cruce como un verdadero semidios de la pavada, fue el fiscal auxiliar de la Unidad Fiscal de “Derechos Humanos” (para unos sí, para otros no) de La Plata JUAN MARTÍN NOGUEIRA, quien consideró que ese pedido era IMPROCEDENTE. Que no estaba confirmada la visita de Sumo Pontífice, que los prisioneros de la cárcel de Devoto estaban siendo reubicados, rechazando además que el pedido fuera por razones humanitarias. Así, entre otras cosas, queda a la vista que las 3 virtudes teologales (difundidas por Dios) FE, ESPERANZA, CARIDAD y las 4 virtudes cardinales (humanas y morales) PRUDENCIA, JUSTICIA, FORTALEZA Y TEMPLANZA que tanto pregona la Iglesia Católica Apostólica Romana, no le corresponden al sacerdote VON WERNICH. Por supuesto, igual que al resto de cautivos tampoco merece los derechos constitucionales, legales ni humanos, y mucho menos figurar en la agenda del León que según dice hace temblar a los “zurdos” de no sé dónde. En una palabra, se puede afirmar rotundamente que en el paralelo mundo “lesa” en el cual estamos sumergidos, somos simples y desechables IDENTIDADES SINTÉTICAS (rostros y perfiles humanos creados por IA). ¿VIVA LA LIBERTAD CARAJO?
El robo más grande de la historia: el día que desaparecieron casi mil millones de dólares
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En la historia de los grandes robos existen golpes espectaculares: bancos perforados durante la noche, cajas fuertes abiertas con explosivos, trenes detenidos en medio del desierto y bandas que desaparecen con millones de dólares.
Pero pocos pueden compararse con lo ocurrido en Bagdad el 18 de marzo de 2003.
Aquella madrugada, mientras el mundo se preparaba para una guerra que comenzaría oficialmente al día siguiente, casi 1.000 millones de dólares en efectivo fueron retirados del Banco Central de Irak. La operación fue realizada por orden del entonces presidente iraquí, Saddam Hussein, y ejecutada por su hijo Qusay Hussein y uno de sus principales colaboradores.
El Guinness World Records considera el episodio el mayor robo de un banco cometido por un jefe de Estado, con aproximadamente 1.000 millones de dólares retirados.
La historia parece salida de una película.
Pero ocurrió realmente.
Una orden escrita a mano
La operación comenzó con algo sorprendentemente sencillo: una orden escrita a mano.
Según funcionarios iraquíes y estadounidenses, Saddam Hussein ordenó retirar enormes cantidades de dinero del Banco Central de Irak poco antes de que comenzara la invasión liderada por Estados Unidos.
Una de las versiones más documentadas señala que la orden autorizaba la entrega de aproximadamente 920 millones de dólares y 90 millones de euros.
El encargado de ejecutar la operación fue Qusay Hussein, segundo hijo de Saddam.
Qusay llegó al banco acompañado por Abid al-Hamid Mahmoud, uno de los hombres de mayor confianza del presidente iraquí.
No llegaron con una sofisticada tecnología criminal.
Llegaron con camiones.
Los empleados del banco recibieron la orden de cargar grandes cantidades de billetes en los vehículos. Cerca de 900 millones de dólares estaban en billetes de 100 dólares, mientras que el resto correspondía a euros.
La cantidad era tan gigantesca que se necesitaron tres camiones para transportar el dinero.
La operación duró varias horas.
Y después, los vehículos abandonaron el banco.
El momento elegido
El 19 de marzo de 2003, Estados Unidos comenzó su ofensiva militar contra Irak. Saddam Hussein sabía que su régimen estaba a punto de enfrentarse a una invasión que podía terminar con su gobierno.
La retirada del dinero se produjo prácticamente en vísperas de la guerra.
Los funcionarios bancarios no recibieron una explicación financiera convencional.
Según el relato de un funcionario iraquí citado por The New York Times, cuando Saddam daba una orden, nadie discutía sus motivos.
El dinero desapareció de las bóvedas.
Y durante un tiempo nadie sabía exactamente dónde estaba.
¿Era realmente un robo?
Aquí aparece una de las características más extrañas del caso.
Saddam Hussein era el dictador de Irak. Por esa razón, definir jurídicamente el episodio como un “robo” es más complicado que en un atraco convencional.
No fue una banda entrando clandestinamente en un banco.
Fue el jefe de Estado ordenando que dinero perteneciente al Estado fuera retirado de una institución estatal.
Sin embargo, después de la caída del régimen, las autoridades estadounidenses y los responsables iraquíes trataron el dinero como fondos sustraídos al Estado iraquí.
El propio Guinness distingue este episodio como el mayor robo bancario cometido por un jefe de Estado.
Por eso, el caso ocupa un lugar peculiar en la historia: fue simultáneamente una gigantesca extracción de dinero estatal y uno de los mayores golpes financieros jamás registrados.
El dinero reaparece
La historia no terminó cuando los camiones desaparecieron.
Después de la caída de Bagdad, las fuerzas estadounidenses comenzaron a buscar el dinero.
Una parte considerable apareció escondida en distintos lugares vinculados con Saddam Hussein.
Según informaciones publicadas en aquella época, aproximadamente 650 millones de dólares fueron encontrados en uno de los palacios de Saddam.
El hallazgo permitió recuperar una parte importante del dinero.
Pero no todo.
Una cantidad considerable permaneció desaparecida.
Durante años circularon diferentes versiones sobre el destino de los fondos restantes. Algunas especulaciones apuntaron a que podrían haber sido utilizados para financiar a miembros del antiguo régimen o actividades de la insurgencia.
Pero el destino exacto de todo el dinero nunca quedó completamente esclarecido.
Qusay Hussein
El hombre que ejecutó la operación, Qusay Hussein, tampoco tuvo oportunidad de explicar públicamente qué ocurrió con los fondos.
Qusay era uno de los hombres más poderosos del régimen y había sido considerado por muchos como uno de los posibles sucesores de su padre.
Tras la invasión estadounidense, Saddam y sus hijos se escondieron.
Qusay fue finalmente localizado en Mosul junto con su hermano Uday.
El 22 de julio de 2003, ambos murieron durante un enfrentamiento con fuerzas estadounidenses.
Con su muerte desapareció una de las personas que conocía directamente los detalles de la operación.
¿Cuánto dinero desapareció realmente?
Las cifras varían según la fuente y según si se contabilizan únicamente los dólares o también los euros.
Las primeras informaciones hablaron de aproximadamente 900 millones de dólares en billetes estadounidenses y hasta 100 millones de dólares adicionales en euros, para un total cercano a los 1.000 millones de dólares.
Otros documentos hablaron de una orden por 920 millones de dólares y 90 millones de euros.
Por eso, no existe una cifra única que todas las fuentes utilicen.
Lo que sí está fuera de discusión es la extraordinaria magnitud de la operación.
No fue el robo tradicional
Existe otra razón por la cual este caso resulta fascinante.
Los grandes robos bancarios normalmente requieren planificación clandestina. Los delincuentes estudian alarmas, horarios, guardias, cámaras y sistemas de seguridad.
Aquí ocurrió exactamente lo contrario.
Los autores tenían algo mucho más poderoso que una herramienta para abrir una caja fuerte:
tenían autoridad política.
Los empleados del banco no estaban enfrentándose a delincuentes encapuchados.
Estaban recibiendo órdenes de personas que actuaban en nombre del presidente del país.
La enorme cantidad de dinero pudo ser cargada y retirada precisamente porque quienes ordenaron la operación controlaban el aparato estatal.
¿Fue el mayor robo de la historia?
Si utilizamos como criterio el dinero en efectivo retirado de un banco, el episodio del Banco Central de Irak es generalmente considerado el mayor de la historia.
Guinness World Records lo mantiene como el mayor robo bancario cometido por un jefe de Estado.
Sin embargo, existe una diferencia importante entre este caso y otros grandes atracos.
Por ejemplo, Guinness registra el robo del Dar Es Salaam Investment Bank, ocurrido en Bagdad en 2007, como el mayor robo bancario convencional de su categoría, con unos 282 millones de dólares y una cantidad adicional de dinares iraquíes.
Ese caso sí tuvo las características de un atraco criminal tradicional y, según Guinness, habría contado con participación de empleados de seguridad del banco.
Pero incluso esa cifra queda muy por debajo del dinero retirado del Banco Central iraquí en 2003.
El misterio que permanece
Más de dos décadas después, la historia continúa generando preguntas.
¿Dónde terminó exactamente todo el dinero?
¿Cuánto fue recuperado?
¿Cuánto se gastó?
¿Cuánto desapareció definitivamente?
¿Quiénes participaron en la distribución de los fondos?
Algunas respuestas probablemente murieron con Saddam Hussein y sus hijos.
El episodio también representa uno de los símbolos más extraordinarios de la caída del régimen iraquí.
Mientras los ejércitos se preparaban para entrar en Bagdad, mientras millones de personas observaban las noticias y mientras el mundo esperaba el comienzo de la guerra, tres camiones salieron cargados con una fortuna.
No hubo una explosión.
No hubo una persecución cinematográfica.
No hubo una bóveda perforada.
Hubo una orden.
Y detrás de esa orden, el poder absoluto de un dictador.
Casi 1.000 millones de dólares desaparecieron de las reservas del Banco Central de Irak en una operación que Guinness todavía considera el mayor robo bancario cometido por un jefe de Estado.
El caso quedó para la historia como “el robo de Saddam”.
Y quizás su mayor misterio no sea cuánto dinero fue retirado.
Es cuánto de aquel dinero nunca volvió a aparecer.
El asesino serial que aterrorizó Holanda
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Holanda suele asociarse con canales tranquilos, ciudades históricas y una sociedad ordenada. Sin embargo, detrás de esa imagen existieron algunos de los casos criminales más inquietantes de Europa. Entre ellos sobresale la historia de Hans van Zon, un hombre que durante la década de 1960 pasó de ser considerado un joven inteligente y encantador a convertirse en uno de los asesinos seriales más notorios de la historia criminal neerlandesa.
Johannes Marinus van Zon nació en Utrecht durante la Segunda Guerra Mundial. Quienes lo conocieron lo describieron como un hombre de buena presencia, inteligente y capaz de conquistar fácilmente a otras personas. Esa apariencia, aparentemente normal, contrastaba con el comportamiento violento que terminaría revelándose años después.
Van Zon tenía dificultades económicas y mantenía relaciones con varias mujeres. En aquella época también obtenía dinero mediante la fotografía. Su vida comenzó a entrar progresivamente en el mundo de la delincuencia.
El primer asesinato
El 29 de abril de 1967, Coby van der Voort, una mujer de 37 años que había mantenido una relación con Van Zon, fue asesinada en Utrecht.
Según la investigación, Van Zon la golpeó mortalmente con una barra de plomo. Después intentó hacer creer a la policía que se había producido un robo y se llevó objetos de valor de la víctima.
El asesinato marcó el comienzo de una cadena de crímenes que convertiría su nombre en sinónimo de terror en Utrecht.
Van Zon terminó contando el crimen a Arnoldus “Ouwe Nol” Rietbergen, un conocido delincuente de la ciudad. En lugar de denunciarlo, Rietbergen utilizó la información para involucrarlo en nuevas actividades criminales.
Dos asesinatos más
El 31 de mayo de 1967 fue asesinado Jan Donse, un comerciante de 80 años conocido en Utrecht. El crimen estuvo relacionado con un robo.
Poco después, el 12 de agosto, Van Zon volvió a matar. La víctima fue Reijer de Bruijn, un repartidor de leche.
En ambos casos existía un elemento común: el dinero y los objetos de valor.
La policía comenzó a relacionar los crímenes y Van Zon terminó convirtiéndose en el principal sospechoso.
También existió una cuarta víctima que sobrevivió. Dora Woortmeijer fue atacada y golpeada, pero consiguió sobrevivir y posteriormente ayudó a identificar al agresor.
La investigación
La policía fue reconstruyendo lentamente la cadena de acontecimientos. Las declaraciones de personas vinculadas al ambiente criminal de Utrecht fueron importantes para establecer la relación entre Van Zon y los asesinatos.
Finalmente, Van Zon fue detenido en diciembre de 1970.
El proceso judicial despertó enorme interés en los Países Bajos. La prensa siguió de cerca el caso y Van Zon fue presentado como uno de los criminales más peligrosos del país. El juicio llegó a ser descrito como uno de los grandes procesos criminales de aquella época.
Fue condenado a cadena perpetua por los asesinatos que se pudieron demostrar.
Pero el expediente tenía una característica inquietante: existían sospechas de que Van Zon podía haber cometido otros homicidios.
¿Más víctimas?
Antes de los asesinatos de 1967, Van Zon había sido relacionado con otros casos.
Entre ellos figuraban las muertes de Elly Segov, en 1964, y Claude Berkeley, un director de cine británico, en 1965.
Sin embargo, esas sospechas nunca fueron demostradas judicialmente. Esta distinción es fundamental: que un criminal sea considerado sospechoso de un homicidio no significa que pueda afirmarse que fue responsable.
Algunas investigaciones posteriores y publicaciones sobre Van Zon han elevado todavía más el número de posibles víctimas, pero las cifras no coinciden y muchas de esas atribuciones permanecen sin confirmación judicial.
Los tres asesinatos por los que fue condenado son, por tanto, la parte más sólida de su historial criminal.
Una vida extraordinaria en prisión
Van Zon pasó muchos años encarcelado. Durante su permanencia en prisión mantuvo una relación con Riet van der Brink, una trabajadora social que posteriormente se convirtió en su esposa.
Su situación penitenciaria también generó controversias. Con el tiempo, su condena a cadena perpetua fue transformada en una pena determinada y Van Zon terminó siendo liberado en 1986, después de aproximadamente dos décadas de prisión.
La liberación sorprendió a muchas personas.
Para entonces, Van Zon ya se había convertido en una figura conocida de la crónica policial neerlandesa.
Después de la cárcel
La libertad no significó el final de la controversia.
La prensa continuó interesándose por su vida. Su consumo excesivo de alcohol y otros aspectos de su existencia fueron objeto de atención pública.
Una de las historias más sorprendentes relacionadas con Van Zon fue su vínculo posterior con la periodista y escritora Loes Leeman. Ella lo había conocido siendo adolescente y, años después, volvió a relacionarse con él tras su salida de prisión. Su experiencia terminó convirtiéndose en material para investigaciones y libros sobre el criminal.
Van Zon murió en 1998, después de años de consumo excesivo y prolongado de alcohol.
El legado de un asesino
Hans van Zon permanece como una de las figuras más conocidas de la historia criminal de los Países Bajos. Su caso reúne varios elementos característicos de los grandes expedientes policiales: una personalidad aparentemente normal, relaciones personales complicadas, delitos económicos, asesinatos y sospechas sobre crímenes adicionales que nunca pudieron ser demostrados.
Pero su historia también demuestra la importancia de separar los hechos comprobados de las especulaciones.
Van Zon fue condenado por tres asesinatos. Otras muertes fueron vinculadas a él como sospechas, pero nunca recibieron una confirmación judicial suficiente.
En la memoria criminal neerlandesa, sin embargo, su nombre continúa apareciendo como uno de los grandes asesinos seriales del país.
Un hombre que durante años pudo presentarse como un ciudadano elegante y carismático terminó revelando un lado completamente diferente.
Y quizás esa sea una de las características más inquietantes de su historia: el monstruo que aterrorizó Utrecht no tenía la apariencia de un monstruo.
Roberto Baratta, en la causa por enriquecimiento ilícito
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El juez federal Julián Ercolini procesó al ex funcionario kirchnerista Roberto Baratta en la causa que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito, según conformaron fuentes judiciales.
En el fallo, el magistrado subrogante del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 12 consideró que“habría incrementado su patrimonio de manera apreciable e injustificada” entre 2003 y 2017, período en el que estuvo en la función pública como subsecretario de Coordinación y Control de Gestión del Ministerio de Planificación Federal de la Nación.
Para Ercolini, este aumento “carecería de sustento” en comparación con sus ingresos legítimos, ya que “las aplicaciones de fondos efectivamente verificadas arroja saldos negativos en los ejercicios 2005, 2008, 2010 y 2012 a 2017, los que acumulados a lo largo de todo el lapso imputado ascienden a la suma de $4.678.496,90”.
Esto“evidencia la existencia de desfasajes entre los recursos declarados y las erogaciones detectadas en el presente expediente”,enfatizó el juez.
También mencionó que este incremento patrimonial se habría materializado“a través de la adquisición de diversos bienes inmuebles y vehículos, registrados tanto a nombre del imputado como de personas interpuestas de su entorno familiar directo”, al igual que “mediante la tenencia de importantes sumas de dinero en efectivo en moneda extranjera”.
Uno de los puntos de la acusación apunta al lote en el Mapuche Country Club de Pilar, el cual compró por US$70.000 en efectivo y sobre el que luego se construyó una mansión por un valor de $3.700.000. El mismo fue abonado en 30 pagos, la mayoría en efectivo tanto en pesos como en dólares.
Según el escrito, la incorporación del inmueble a su patrimonio fue “disimulada a través de la actuación como interpósita persona de su madre, Marta Rosa Girola, quien figuró como titular registral de la propiedad”.
Baratta “se habría valido de una tercera persona para disimular tanto la adquisición del terreno como la inversión dineraria posterior”, y para incorporarlo a su patrimonio habría simulado una “oferta de donación en su favor por parte de su madre”.
En su última declaración a indagatoria, el ex funcionario había justificado que la mansión fue comprada por sus padres como un “proyecto familiar” para tener un lugar de veraneo y pasar el fin de semana. También rechazó los cargos y aseguró que todos sus bienes fueron adquiridos de forma legítima.
Además del procesamiento, Ercolini también decidió embargar los bienes de Baratta para cubrir una suma de $1.500 millones.
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Gonzalo Miño
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La casa de Nicolas Cage en Malibú, en el centro de una emergencia mayor
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Los socavones en Malibú y sus alrededores son bastante comunes, por lo que no suelen acaparar los titulares durante días, pero el socavón bajo la entrada de la casa de Nicolas Cage no es un socavón cualquiera en Malibú. Si bien los titulares iniciales se centraron en la fama del propietario afectado, la gravedad de la situación pronto se convirtió en el centro de la conversación.
El derrumbe ocurrió el martes 8 de septiembre, cerca de la propiedad frente al mar en Sea Level Drive. Lo que inicialmente parecía un simple hundimiento de la entrada se convirtió rápidamente en un problema mucho mayor. Para la noche del martes, las autoridades de Malibú habían declarado el estado de emergencia local y ordenado evacuaciones, ya que el terreno inestable amenazaba las viviendas y el acceso al vecindario.
Una entrada se derrumbó repentinamente
Antes de la evacuación de emergencia en Malibú, se recibió una llamada sobre una presunta fuga de gas en una residencia en Sea Level Drive. La entrada, que se había derrumbado, dejó una gran abertura en el suelo y dañó parte de la carretera cercana. SoCal Gas respondió rápidamente a la llamada y controló la fuga tras varias horas. Su trabajo se complicó enormemente debido a la presencia del socavón y al peligro que representaba para la zona circundante.
Lo que hizo la situación especialmente preocupante fue que el agujero no se limitó al tamaño del derrumbe original. Funcionarios y residentes observaron cómo la abertura se expandía, convirtiendo una entrada de vehículos dañada en una sección potencialmente peligrosa del vecindario.
El socavón se hizo enorme
No tardaron en surgir informes de que el socavón se encontraba en la casa de Nicolas Cage en Malibú. Si bien la propiedad de una celebridad suele ser el foco de atención de los reportes, el tamaño del socavón rápidamente acaparó la atención. Para el martes por la noche, se estimaba que el socavón, que siguió creciendo durante todo el día, tenía entre 7,5 y 9 metros de profundidad y unos 9 por 18 metros. Los escombros y secciones de la carretera derrumbada se extendían hacia la playa, creando una zona inestable entre las casas y la costa.
El tamaño del socavón generó rápidamente problemas que fueron más allá de los daños materiales. El acceso de emergencia al vecindario se dificultó cada vez más, ya que algunos tramos de la carretera quedaron intransitables y los restantes eran potencialmente demasiado estrechos para los vehículos de emergencia. Un socavón en la entrada de una casa es una cosa, pero cuando este empieza a hacer que la carretera sea intransitable, los equipos de emergencia deben tomar medidas inmediatas y drásticas.
Para la noche del martes, las autoridades municipales habían ordenado la evacuación de emergencia de Malibú, que abarcaba más de 30 propiedades que se creía que corrían peligro de verse afectadas por el socavón. Siete viviendas fueron declaradas inhabitables debido a problemas de seguridad directos, mientras que otras 24 propiedades perdieron el acceso vehicular seguro. La Cruz Roja Americana estableció un refugio temporal en la escuela secundaria de Malibú para los residentes que necesitaban un lugar donde alojarse. Las autoridades municipales y estatales también advirtieron que la situación podría empeorar aún más debido a las mareas altas y las lluvias adicionales que afectaban la costa.
El clima pudo haber contribuido a la situación.
Se cree que los remanentes del huracán Marie pudieron haber desempeñado un papel importante en la formación y expansión del socavón de Malibú. Fuertes lluvias y oleaje peligroso azotaron las comunidades costeras del sur de California durante el fin de semana del Día del Trabajo. Marie no tocó tierra en el sur de California, pero sus efectos contribuyeron al fuerte oleaje y a una mayor presión a lo largo de una costa ya vulnerable.
Crédito: NOAA
Las autoridades de California han señalado la erosión costera como una preocupación importante, aunque la causa exacta del socavón más reciente de Malibú aún está bajo investigación. Esta distinción es importante. Es tentador observar un colapso dramático y atribuir inmediatamente una sola causa, pero los grandes deslizamientos de tierra pueden involucrar varios factores que interactúan, incluyendo la erosión, el movimiento del agua, el drenaje, las condiciones del suelo y la estabilidad del terreno bajo estructuras y carreteras.
En este caso, la combinación del clima reciente, el fuerte oleaje y un entorno costero expuesto creó una serie de circunstancias particularmente preocupantes.
Una extraña historia de una celebridad con una seria lección
La imagen de un enorme socavón que aparentemente surgió de la nada bajo la casa de Nicolas Cage podría parecer el argumento de una gran película de Hollywood, pero fue una historia muy real que causó pánico justificado en la comunidad.
Para los residentes de Malibú, el incidente es un recordatorio de que la erosión costera no siempre es un problema que avanza lentamente y que se puede observar desde la distancia. A veces, las consecuencias se manifiestan en forma de una entrada de garaje que desaparece bajo tierra y un vecindario entero que de repente tiene que buscar una solución.
El asesino serial que estremeció a Bolivia
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Durante años, Bolivia convivió con una historia criminal que parecía imposible: un hombre condenado por asesinato consiguió abandonar la prisión y, mientras se encontraba bajo detención domiciliaria, volvió a matar.
Ese hombre era Richard Choque Flores, uno de los criminales más conocidos y perturbadores de la historia reciente de Bolivia.
Su nombre quedó asociado principalmente con la ciudad de El Alto, donde fueron descubiertos los restos de varias de sus víctimas. Pero el caso trascendió los límites de la crónica policial. También reveló graves fallas del sistema judicial boliviano y provocó una investigación sobre jueces, abogados y funcionarios que habían permitido que un condenado considerado peligroso recuperara la libertad.
La primera condena
La historia criminal de Choque comenzó mucho antes de que Bolivia descubriera la magnitud de sus delitos.
En 2013 fue condenado por el asesinato de Blanca Rubí Limachi Sirpa, una joven de 20 años.
Según la reconstrucción del caso publicada por El Deber, Choque había secuestrado, agredido sexualmente y asesinado a la joven. Posteriormente recibió una condena de 30 años de prisión sin derecho a indulto.
Parecía que el caso había terminado.
Pero no fue así.
En 2019, mientras cumplía su condena, obtuvo un beneficio de detención domiciliaria concedido por el juez Rafael Alcón Aliaga. La decisión se justificó oficialmente mediante argumentos relacionados con su estado de salud. Más tarde, la investigación judicial cuestionaría seriamente las circunstancias de aquella liberación.
Choque salió de prisión.
Y volvió a delinquir.
La casa de El Alto
Las víctimas eran adolescentes.
Una de ellas era Lucy M. R. Z., de 17 años. Había desaparecido en mayo de 2021. La investigación posteriormente estableció que Choque era responsable de su muerte y recibió una nueva condena de 30 años.
Otra víctima identificada fue Iris M., de 15 años.
Las autoridades sostuvieron que ambas habían sido captadas mediante engaños y posteriormente sometidas a explotación sexual. En marzo de 2023, Choque recibió otra condena de 15 años por delitos relacionados con trata de personas, proxenetismo y pornografía, vinculados a ambas adolescentes.
La investigación estaba revelando una dimensión mucho mayor de sus actividades.
Una cuarta víctima
Pero todavía faltaba descubrir otro crimen.
En 2022 apareció el cuerpo de Fidel Lecón Choque, primo de Richard Choque. Los restos estaban enterrados en el patio de una vivienda de El Alto.
La investigación determinó que el asesinato había ocurrido aproximadamente en 2011, mucho antes de los crímenes que habían provocado su detención inicial.
Choque se declaró culpable y recibió otra condena de 30 años. Las autoridades consideraron que Fidel podía ser su primera víctima conocida cronológicamente.
De esa manera, la lista de víctimas confirmadas judicialmente fue creciendo.
El escándalo de la justicia
Pero la historia de Richard Choque no se convirtió en uno de los mayores escándalos criminales de Bolivia solamente por los asesinatos.
El elemento que provocó indignación nacional fue la manera en que había recuperado su libertad.
Choque tenía una sentencia de 30 años sin derecho a indulto. Sin embargo, en 2019 obtuvo detención domiciliaria.
Según la documentación publicada por El Deber, la resolución establecía determinadas condiciones: debía presentarse periódicamente ante la autoridad judicial, no podía cambiar de domicilio sin autorización y tenía prohibido involucrarse en actividades ilícitas.
Nada de eso impidió que volviera a cometer delitos.
Después de su recaptura, el caso provocó investigaciones sobre el juez que había otorgado el beneficio y sobre otras personas vinculadas con el sistema judicial.
El escándalo llegó a ser conocido como parte de una estructura de corrupción judicial que facilitaba la salida de condenados considerados peligrosos.
El juez
Rafael Alcón Aliaga quedó en el centro de la controversia.
El caso de Choque permitió descubrir que no se trataba necesariamente de un episodio aislado. Otros condenados por delitos graves también habían conseguido beneficios penitenciarios.
Una investigación de El Deber documentó varios casos de personas condenadas a 30 años que habían obtenido detención domiciliaria o beneficios similares.
La pregunta que comenzó a hacerse la sociedad boliviana era terrible:
¿Cuántos crímenes podrían haberse evitado si Choque hubiera permanecido en prisión?
No existe una respuesta definitiva.
Pero sí existe un hecho: durante el período en que estuvo fuera de la cárcel, fueron asesinadas nuevas víctimas.
Las redes sociales y las nuevas víctimas
Según las investigaciones fiscales difundidas por la prensa boliviana, Choque utilizaba redes sociales para captar a algunas de sus víctimas.
El contacto comenzaba aparentemente de manera normal y posteriormente podía transformarse en una situación de explotación, violencia y extorsión.
Las autoridades también señalaron que había extorsionado a numerosas mujeres.
El Deber informó que el Ministerio de Justicia llegó a señalar que Choque había extorsionado a unas 70 mujeres. Esa cifra debe entenderse como parte de las investigaciones y denuncias, no como una cantidad equivalente a víctimas de homicidio.
La diferencia es fundamental.
En los asesinatos existe una base judicial concreta. En cambio, el número de personas que pudieron haber sido víctimas de otros delitos es más difícil de establecer.
Las condenas
La Justicia boliviana terminó acumulando varias condenas contra Choque.
Además de la sentencia original por el asesinato de Blanca Limachi, recibió nuevas condenas relacionadas con Lucy Ramírez y Fidel Lecón Choque, y posteriormente otra sentencia vinculada con Iris y Lucy por delitos de trata y explotación.
En septiembre de 2022, El Deber informó que una cuarta sentencia de 30 años significaba que Choque permanecería en prisión hasta 2052, sin derecho a indulto.
El horror y la lección
No solamente por las víctimas y sus familias, sino porque mostró cómo una condena judicial puede perder gran parte de su significado cuando el sistema penitenciario y judicial permite que un criminal peligroso recupere la libertad de manera irregular.
La historia también recuerda la importancia de investigar las desapariciones, especialmente cuando existen antecedentes de violencia.
Las familias de algunas de las jóvenes asesinadas habían denunciado sus desapariciones. Durante meses buscaron respuestas sin saber que sus hijas estaban muertas.
Finalmente, la investigación llevó hasta una vivienda de El Alto.
Allí aparecieron las respuestas que nadie quería encontrar.
Un nombre que quedó marcado
Richard Choque Flores pasó de ser un condenado por un asesinato a convertirse en el protagonista de una investigación mucho más amplia.
La aparición de nuevos cadáveres reveló una secuencia criminal que había permanecido oculta durante años.
Pero quizá el aspecto más inquietante de toda la historia sea otro.
Choque ya había sido condenado.
El Estado ya sabía que era peligroso.
Ya existía una sentencia de 30 años.
Y, sin embargo, consiguió salir de prisión.
Mientras estuvo libre, otras jóvenes fueron asesinadas.
Por eso, el caso no solamente pertenece a la historia de los asesinos seriales de Bolivia. También pertenece a la historia de las fallas de la justicia.
Las víctimas tienen nombres y familias que todavía recuerdan su ausencia.
Y detrás de cada condena existe una pregunta que ningún sistema judicial debería olvidar:
¿Qué ocurre cuando un criminal que ya fue condenado vuelve a quedar libre y encuentra nuevamente una oportunidad para matar?
En Bolivia, la respuesta tiene un nombre: Richard Choque Flores.
Y una consecuencia que todavía resulta difícil de aceptar: algunas de sus víctimas podrían haber seguido con vida si aquella primera condena hubiera sido cumplida como correspondía.
La noche que Argentina nunca olvido
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Hay tragedias que se convierten en una fecha. En Argentina, el 30 de diciembre de 2004 es una de ellas.
Aquella noche, cientos de jóvenes llegaron al local República Cromañón, ubicado en el barrio porteño de Once, para despedir el año junto a la banda Callejeros. Muchos habían viajado desde distintos lugares del país. Querían escuchar música, encontrarse con amigos y celebrar.
Nadie imaginaba que aquella fiesta terminaría convirtiéndose en una de las mayores tragedias no naturales de la historia argentina.
El resultado fue devastador: 194 personas murieron y cientos resultaron heridas. La mayoría eran jóvenes. Algunas víctimas tenían apenas unos pocos años más de edad que los adolescentes que acudían por primera vez a un recital.
Una noche de fiesta
República Cromañón era un establecimiento cerrado utilizado para conciertos. Esa noche se encontraba colmado.
La banda Callejeros había adquirido una enorme popularidad y el recital convocó a una multitud.
Pero el lugar presentaba condiciones de seguridad que posteriormente serían objeto de investigaciones judiciales y enormes cuestionamientos.
Uno de los elementos más importantes de la tragedia fue la presencia de material inflamable en el techo. También se cuestionó la cantidad de personas que había dentro del establecimiento, las condiciones de las salidas y las medidas de seguridad.
En medio del concierto, alguien encendió una bengala.
El artefacto alcanzó el techo.
En cuestión de segundos comenzó el desastre.
El incendio
Las llamas se extendieron rápidamente.
El humo llenó el local.
Miles de personas intentaron encontrar una salida.
Pero la evacuación se convirtió en un caos.
Muchas personas no conocían las salidas disponibles. Algunas puertas estaban cerradas o tenían dificultades para ser utilizadas. La concentración de público hacía todavía más complicada la evacuación.
El humo se convirtió en uno de los principales enemigos.
En una tragedia de estas características, no siempre son las llamas las que provocan la mayor cantidad de muertes. El humo y los gases tóxicos pueden incapacitar rápidamente a las personas.
En Cromañón, cientos de jóvenes quedaron atrapados.
Algunos sobrevivientes contaron posteriormente que tuvieron que caminar sobre personas caídas para intentar escapar.
Otros regresaron al interior para buscar a amigos, hermanos o novias.
Fue una noche de desesperación.
En medio del caos aparecieron historias de enorme solidaridad.
Personas que ya habían conseguido escapar regresaron al interior.
Jóvenes que apenas podían respirar ayudaron a otros a llegar hasta las puertas.
Algunos sacaron a desconocidos del edificio.
También hubo policías, bomberos, médicos, enfermeros y trabajadores de emergencias que ingresaron repetidamente al lugar.
Los hospitales porteños comenzaron a recibir una cantidad extraordinaria de víctimas.
Ambulancias trasladaban heridos mientras familiares desesperados buscaban información.
Durante horas, Buenos Aires permaneció pendiente de una pregunta:
¿Quiénes habían logrado salir?
La búsqueda de los familiares
Uno de los momentos más dolorosos comenzó después del incendio.
Los familiares llegaron a hospitales y centros de emergencia intentando encontrar a sus hijos.
Algunos llevaban fotografías.
Otros repetían nombres.
Muchos recorrían hospitales sin obtener respuestas.
La incertidumbre era insoportable.
Finalmente, las listas de fallecidos comenzaron a conocerse.
Para cientos de familias, aquella madrugada significó descubrir que una persona que había salido de casa para escuchar música nunca regresaría.
El dolor no terminó con el incendio.
Para muchos comenzó allí.
¿Cómo pudo ocurrir?
Después de la tragedia comenzó una investigación que involucró a los responsables del local, integrantes de la banda, funcionarios y autoridades relacionadas con los controles.
La pregunta fundamental era cómo un establecimiento con graves problemas de seguridad había podido funcionar y recibir a una multitud.
La tragedia abrió una discusión nacional sobre las responsabilidades del Estado, los empresarios, los organizadores de espectáculos y quienes habían permitido que el lugar funcionara en esas condiciones.
El caso también mostró un problema que excedía a Cromañón: la falta de controles adecuados podía transformar un recital, una discoteca o cualquier establecimiento cerrado en una trampa mortal.
La responsabilidad judicial
El proceso judicial fue largo y complejo.
Omar Chabán, empresario y administrador de Cromañón, fue condenado por su responsabilidad en la tragedia. También fueron condenados integrantes de Callejeros y otros involucrados, aunque las responsabilidades individuales fueron objeto de distintas decisiones judiciales a lo largo de los años.
El entonces jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, también quedó en el centro de la controversia política. En 2006 fue destituido mediante un juicio político por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
La tragedia provocó además cambios en las normas de seguridad y controles de locales de espectáculos.
Cromañón había dejado una lección dolorosa: los controles que parecen burocráticos pueden convertirse en una cuestión de vida o muerte.
Las familias nunca olvidaron
Con los años, los familiares de las víctimas formaron organizaciones y mantuvieron viva la memoria de los fallecidos.
Cada aniversario vuelve a reunirlos.
Hay fotografías, velas, flores y nombres.
194 nombres.
Cada uno corresponde a una persona que tenía una familia, amigos, proyectos y una vida por delante.
Por eso, para los familiares, hablar simplemente de “la tragedia de Cromañón” no alcanza.
Ellos recuerdan a sus hijos.
Recuerdan a sus hermanos.
Recuerdan a sus parejas.
Recuerdan a los amigos que nunca volvieron.
Los sobrevivientes
Existe además otra dimensión de Cromañón que durante mucho tiempo recibió menos atención: la de quienes sobrevivieron.
Sobrevivir no significó necesariamente salir ileso.
Muchos quedaron afectados física y psicológicamente. Otros tuvieron que convivir durante años con recuerdos de aquella noche.
Algunos perdieron amigos que estaban a pocos metros de ellos.
Otros se preguntaron durante años por qué ellos habían logrado salir mientras otros no.
La supervivencia también puede convertirse en una forma de dolor.
Una generación marcada
Después de la tragedia, aumentaron los controles sobre lugares de espectáculos y se discutieron con mayor intensidad las condiciones de evacuación, capacidad, salidas de emergencia y materiales utilizados en establecimientos cerrados.
Pero ninguna modificación normativa podía devolver a las familias a quienes habían perdido.
El incendio terminó en cuestión de minutos.
Sus consecuencias durarían décadas.
La memoria
Más de veinte años después, Cromañón continúa siendo una herida abierta.
No solamente porque murieron 194 personas, sino porque muchas de esas muertes podrían haber sido evitadas.
Esa es quizás la característica más terrible de la tragedia.
No fue un terremoto inevitable.
No fue una inundación imposible de detener.
Fue un incendio ocurrido en un lugar donde existían condiciones de seguridad que posteriormente fueron cuestionadas y donde las decisiones humanas tuvieron consecuencias enormes.
Por eso Cromañón se convirtió en algo más que un caso policial o judicial.
Se transformó en un símbolo.
Un símbolo de las consecuencias que puede producir la negligencia cuando se combina con una multitud, un espacio inseguro y una emergencia inesperada.
Una noche que no terminó
Para quienes estuvieron allí, el 30 de diciembre de 2004 nunca terminó completamente.
Cada fin de año puede traer recuerdos.
Cada recital puede despertar imágenes.
Cada fotografía de una multitud puede recordar a aquellos jóvenes.
Argentina cambió después de Cromañón.
Cambió la legislación, cambiaron los controles y cambió la conciencia sobre la seguridad en los espectáculos.
Pero la verdadera medida de aquella tragedia sigue estando en los nombres.
194 personas entraron aquella noche a un recital y no regresaron a sus hogares.
Tenían nombres.
Tenían familias.
Tenían amigos.
Tenían sueños.
Y tenían, como todos los jóvenes que estaban aquella noche en Cromañón, la expectativa de que después de la música llegaría un nuevo día.
Ese día llegó para muchos.
Para 194, no.
Por eso, cada 30 de diciembre, Argentina vuelve a recordar aquella noche.
Y la pregunta continúa siendo inevitable:
¿Cuántas de aquellas vidas podrían haberse salvado si las medidas de seguridad hubieran funcionado como debían?
La respuesta es imposible de conocer con exactitud.
Lo que sí se sabe es que Cromañón dejó una enseñanza que todavía permanece: cuando la seguridad se descuida, una noche de fiesta puede convertirse, en cuestión de minutos, en una tragedia que un país entero jamás olvida.
Riego pais
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El riesgo país retoma la senda alcista este miércoles y vuelve a alcanzar los 600 puntos básicos luego de haber registrado una merma ante el buen clima de los mercados tras las elecciones presidenciales en Brasil.
El indicador del JP Morgan escala 27 unidades frente al cierre del martes, cuando bajó hasta 573 puntos, por lo que representa un avance de 4,7%.
Con este repunte, empieza a quedar atrás el viento favorable tras la victoria de Flávio Bolsonaro en Brasil, que propició dos jornadas en verde de los mercados y un caída del 12,5% en el riesgo país.
El desempeño negativo surge como consecuencia de una mala performance de los títulos soberanos en el arranque de la operatoria. De esta manera, se revierterte la mejora de los primeros días de la semana.
Al analizar el incio de la rueda, desde PPI señalaron que “hoy la deuda soberana en dólares arranca con caídas de 1% en un clima áspero para los mercados”, precisando que se da en un marco en el cual “el dólar se fortalece y los futuros de Wall Street operan en rojo”.
En relación al comportamiento de las últimas jornadas, remarcó que “los Globales habían encadenado dos ruedas de avances significativos” al detallar que reaccionaron positivamente al resultado de Bolsonaro con subas de hasta 2,3% en el tramo largo, y ayer sumaron hasta 0,6% en la parte corta y 1,2% en la larga.
Al referirse al cambio de condiciones, que incluyen un rebote del precio del petróleo y la suba de los rendimientos de los bonos de EE.UU., desde PPI manifestaron que “con los Globales en rojo esta mañana, el foco estará en cuánto del rebote de las últimas dos ruedas logra sostenerse”.
La peste neumónica en Rusia
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Durante siglos, la palabra peste fue sinónimo de muerte. En Rusia, como en otras regiones de Europa y Asia, distintas epidemias de peste dejaron una huella profunda en la historia. Entre sus formas más peligrosas se encuentra la peste neumónica, una infección provocada por la bacteria Yersinia pestis que afecta directamente a los pulmones y que, sin tratamiento rápido, puede ser mortal.
La peste no desapareció completamente del planeta. La bacteria continúa circulando principalmente entre pequeños mamíferos y sus pulgas en determinadas zonas de Asia, África y América. Rusia forma parte de una amplia región donde existen focos naturales de Yersinia pestis, particularmente en áreas relacionadas con las estepas y regiones fronterizas de Asia Central.
Una enfermedad diferente
Existen tres formas principales de peste: bubónica, septicémica y neumónica. La bubónica es la más frecuente y normalmente se produce después de la picadura de una pulga infectada. La bacteria llega a los ganglios linfáticos y provoca los característicos bubones.
La peste neumónica es mucho más peligrosa desde el punto de vista epidemiológico. Puede aparecer cuando una infección bubónica se extiende hasta los pulmones, pero también puede producirse después de inhalar partículas respiratorias infectadas. En este último caso, una persona enferma puede transmitir la infección a otras personas mediante partículas respiratorias, especialmente durante contactos cercanos.
Su velocidad también constituye una amenaza.
La Organización Mundial de la Salud señala que el período de incubación puede ser de apenas 24 horas en algunos casos. Sin tratamiento temprano, la enfermedad puede avanzar rápidamente y provocar la muerte. Sin embargo, a diferencia de las grandes epidemias medievales, actualmente existen antibióticos capaces de tratar eficazmente la infección cuando se administra atención médica a tiempo.
Rusia y los focos naturales
El enorme territorio ruso incluye regiones donde históricamente ha existido circulación natural de Yersinia pestis. Estos focos están relacionados con ecosistemas donde viven determinados roedores y otros pequeños mamíferos que pueden mantener la bacteria en la naturaleza.
Esto significa que la peste no necesita necesariamente una gran ciudad o una epidemia humana para sobrevivir. Puede permanecer en ciclos naturales entre animales y pulgas durante largos períodos. El riesgo aparece cuando las personas entran en contacto con animales infectados, sus tejidos o pulgas portadoras de la bacteria.
La situación es muy diferente de la Europa del siglo XIV. Hoy existen sistemas de vigilancia epidemiológica, laboratorios capaces de identificar la bacteria y tratamientos antibióticos. Por eso, encontrar un animal infectado o incluso un caso humano no significa automáticamente que vaya a producirse una pandemia.
El fantasma de la peste negra
La historia ayuda a comprender por qué la peste continúa provocando temor. Durante la llamada Peste Negra del siglo XIV, millones de personas murieron en Europa. La OMS estima que aquella pandemia provocó más de 50 millones de muertes en Europa.
Pero la medicina moderna ha cambiado radicalmente el escenario. La peste neumónica sigue siendo una emergencia médica seria, pero ya no es la sentencia automática que representaba en la Edad Media.
El verdadero peligro aparece cuando un caso no es reconocido rápidamente. La OMS considera la peste neumónica especialmente preocupante porque puede transmitirse entre personas y desencadenar brotes. Por esa razón, el diagnóstico precoz, el aislamiento apropiado y el tratamiento inmediato son fundamentales.
¿Podría regresar una gran epidemia?
La posibilidad de nuevos casos de peste no puede descartarse mientras Yersinia pestis continúe circulando en la naturaleza. Sin embargo, una gran epidemia humana en Rusia sería muy diferente de las catástrofes del pasado.
La existencia de antibióticos, vigilancia sanitaria y métodos modernos de diagnóstico permite detectar y controlar los casos con mucha mayor rapidez. La OMS destaca que la peste sigue siendo una enfermedad grave, pero también señala que actualmente puede tratarse con antibióticos y medidas adecuadas de prevención.
La peste neumónica, por tanto, pertenece simultáneamente al pasado y al presente. Es el recuerdo de una de las enfermedades más temidas de la historia, pero también una infección que todavía existe en la naturaleza. En Rusia, como en otras regiones donde persisten focos naturales, el desafío no consiste en luchar contra una enfermedad medieval, sino en mantener vigilancia científica sobre un enemigo antiguo que nunca desapareció completamente.
LOS ATAQUES ISRAELÍES CON EXPLOSIVOS EN DISPOSITIVOS ELECTRÓNICOS
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INTRODUCCIÓN
El Conflicto en Medio Oriente, está plagado de violaciones al Derecho Internacional de los Conflictos Armados y parecería que la comunidad internacional, entre los que se encuentra Argentina, ha naturalizado las innumerables y graves violaciones a los derechos humanos. A fuerza de ser sincero, que Argentina las acepte no me llama la atención, porque en los juicios de Lesa Humanidad, lo hace a diario desde hace más de 20 años y el reciente artículo cuya autoría corresponde al Doctor Gonzalo Miño (SIN OBRA SOCIAL, SIN SALARIOS DIGNOS, PERO CON JUICIOS DE LESA. https://prisioneroenargentina.com/sin-obra-social-sin-salarios-dignos-pero-con-juicios-de-lesa/ ), da cuenta de ello.
Lamentablemente tenemos una sociedad mayoritariamente anestesiada, que solo sabe reconocer el beneficio dinerario propio, sin importar lo que le pase al prójimo y se ha acostumbrado, no todos, al estado de confort, que no le permite distinguir lo que está bien de lo que está mal, principio básico y elemental de toda religión monoteísta. Así las cosas, deseo tomar un ejemplo que los medios periodísticos han banalizado o no han sabido exponerlo adecuadamente, de manera que nos permita reflexionar un poco, si es que se puede, claro está.
El caso plantea una cuestión central del Derecho Internacional Humanitario (DIH) y el Derecho Internacional de los Conflictos Armados DICA y es preguntarse si ¿el hecho de que un ataque esté dirigido contra integrantes de un grupo armado permite utilizar cualquier medio para quebrar su voluntad de continuar combatiendo pese a existir un riesgo cierto de afectar a la población civil?
La respuesta, a mi juicio, es categórica, NO. Un ataque militar debe tener en cuenta el objetivo perseguido, pero también las circunstancias del ataque y sus consecuencias en relación con la población civil, la que debe quedar excluida de la violencia armada.
ANÁLISIS A LA LUZ DE ALGUNOS PRINCIPIOS DEL DIH
PRINCIPIO DE HUMANIDAD
Este principio procura evitar sufrimientos innecesarios en los Conflictos Armados y prohíbe los daños que no sean imprescindibles para alcanzar un objetivo militar que posibilite una ventaja significativa al atacante. También se relaciona con la prohibición de emplear medios o métodos de guerra que causen males superfluos, innecesarios e indiscriminados.
En el caso de marras, personas que no participaban en las hostilidades sufrieron el ataque, murieron o tuvieron heridas, razón por la cual debería haber sido apreciado por los órganos militares que tomaron la decisión a los efectos de evitar ser acusados de cometer crímenes de guerra. Los civiles no forman parte del conflicto y los militares profesionales lo saben.
PRINCIPIO DE DISTINCIÓN
El principio de distinción exige diferenciar a los militares que combaten de la población civil. En idéntico sentido, los objetivos militares atacados, nunca deben afectar la protección de las personas y los bienes civiles. Los buscapersonas y los walkie-talkies son dispositivos de uso generalizado por toda la población. En tal sentido, un ataque a ese tipo de dispositivos electrónicos irremediablemente afectará a personas inocentes y un militar profesional no puede ignorarlo, razón por la cual, debe abstenerse de realizar el ataque. La pertenencia política a Hezbollah, por sí sola, no convierte automáticamente a una persona en objetivo militar, mucho más aún, teniendo en cuenta que en el gobierno del Líbano, el Hezbollah integra el parlamento libanés desde 1992 luego de participar en las elecciones legislativas celebradas entre agosto y octubre de ese año. Al atacar personas por el mero hecho de portar un dispositivo electrónico, sin verificar si eran integrantes del Hezbollah, se violó el principio de distinción y los que ordenaron el ataque, pueden plausibles de una acusación por la comisión de un crimen de guerra.
PRINCIPIO DE PROPORCIONALIDAD
PRINCIPIO DE NECESIDAD MILITAR
La necesidad militar permite emplear la fuerza necesaria para alcanzar objetivos militares legítimos, pero no autoriza cualquier procedimiento por el solo hecho de que pueda resultar útil desde el punto de vista operativo, tiene que ofrecer una marcada ventaja militar. Aprecio que el ataque del caso de marras, generó una ventaja efímera en cuanto a la interrupción de las comunicaciones de Hezbollah y de ningún modo podía neutralizar la estructura armada de dicha organización, la que de hecho, hoy sigue plenamente activa.
CONCLUSIONES
A mi juicio, los ataques de septiembre de 2024 son violatorios de los principios de humanidad, distinción, proporcionalidad y necesidad militar. La utilización de dispositivos explosivos ocultos en identificadores de llamada o equipos de comunicación accesibles a civiles no combatientes, constituye un acto típico de la perfidia, no es una estratagema. En consecuencia, al demostrar que los ataques fueron indiscriminados, que se dirigieron contra civiles protegidos y que previsiblemente ocasionarían daños civiles excesivos, existirían fundamentos para concluir que violaron el DIH y DICA.
Pero también resulta interesante intentar encontrar una explicación a nivel nacional para alinearse políticamente con el Estado de Israel con la fuerza y esmero en que el actual gobierno argentino lo hace, en sintonía con el gobierno de EEUU sin evaluar las consecuencias futuras que traerán a nuestro país cuando estas situaciones terminen, porque si algo es seguro, “ES QUE NADA ES PARA SIEMPRE”.
Yo tengo una explicación, ¿y usted?
El movimiento MAGA se desata tras la instación a Trump a despedir a Hegseth después de que los republicanos amenazaran con un juicio político contra el secretario de Defensa.
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Los republicanos han comenzado a rebelarse contra Pete Hegseth, instando a Donald Trump a destituir al secretario de Defensa tras advertirle que podría ser sometido a un juicio político después de las elecciones de mitad de mandato.
El representante Thomas Massie declaró el jueves que el presidente debería hacer lo correcto y destituir a Hegseth. “Trump debería despedir a Hegseth para evitar su juicio político. Es lo correcto”, escribió el republicano de Kentucky en X.
Su publicación surgió en respuesta a un informe que afirmaba que Trump estaba considerando despedir al jefe del Pentágono después de las elecciones de mitad de mandato para que asumiera la responsabilidad por su impopular guerra contra Irán.
Massie propuso el juicio político contra Hegseth el mes pasado, argumentando que el secretario de Defensa había violado repetidamente la Constitución con su gestión de la guerra con Irán y la muerte de civiles en otros conflictos alrededor del mundo.
Sin embargo, los líderes republicanos de la Cámara de Representantes aplazaron la votación, prevista para septiembre, más allá de las elecciones de mitad de mandato. Massie ha prometido impulsar nuevamente el juicio político contra Hegseth.
“La Cámara de Representantes entró en receso anticipadamente para evitar la votación, así que volveré a presentar los artículos de juicio político contra Hegseth cuando regresemos para la sesión de transición, independientemente del resultado de las elecciones de medio término”, escribió.
Esto ocurre después de que Hegseth quedara humillado el jueves cuando Trump anunció que el Pentágono ya no transmitiría en vivo la ejecución por fusilamiento de Nidal Malik Hasan, autor del tiroteo en Fort Hood.
Hegseth había anunciado a principios de este mes que la ejecución de Hasan sería pública, y el Pentágono confirmó posteriormente que se transmitiría en vivo. La decisión provocó una fuerte reacción tanto de republicanos como de demócratas, y muchos señalaron que las imágenes podrían usarse para fomentar la radicalización.
A pesar de la confirmación del Pentágono sobre la transmisión en vivo, el vicepresidente JD Vance expresó dudas sobre su realización.
“No sé si eso realmente vaya a suceder”, dijo el viernes pasado. “Miren, si al final se transmite en directo, no lo voy a ver”, añadió.
El senador de Carolina del Norte, Thom Thillis, también calificó el plan de Hegseth de transmitir la ejecución en directo como “absurdo”.
“Hasan debería enfrentar la pena de muerte, ¿pero hacer pública su ejecución y transmitirla? Absurdo. Las ejecuciones públicas son propias de dictaduras opresoras como Irán y Afganistán. Esto no debería ocurrir en Estados Unidos”, escribió el republicano en X.
El jueves, Trump canceló el plan de transmitir la ejecución en directo. “Creo que transmitir la ejecución para que todos la vieran podría haber sido un fuerte elemento disuasorio para que el mundo viera cómo Estados Unidos trata a terroristas y escoria como Hasan, pero muchas personas buenas y bienintencionadas prefieren no verlo morir, ni por transmisión ni por ningún otro medio visual”, escribió Trump en Truth Social.
“Morirá, como estaba previsto, por fusilamiento, pero este evento no se transmitirá”, anunció el presidente.
Thillis volvió a criticar a Hegseth el jueves, después de que el primer ministro ucraniano, Volodímir Zelenski, afirmara que la administración Trump había traicionado a su nación al restringir el acceso a las terminales Starlink de fabricación estadounidense, cruciales para las operaciones de defensa ucranianas.
Los drones ucranianos perdieron velocidad el miércoles tras la imposición repentina de restricciones al uso en el campo de batalla de la terminal de comunicaciones Starlink de fabricación estadounidense.
Hegseth ha declarado que el acceso satelital a Starlink para Ucrania ya se ha restablecido por completo, pero se desconoce la causa del apagón.
En una publicación en X, Thillis expresó sus dudas sobre la transparencia de Hegseth respecto al incidente.
“Los últimos informes sugieren que este fallo estratégico pudo haber ocurrido a nivel local dentro de los sistemas Starshield del Departamento de Defensa, y no con Starlink ni con SpaceX. No espero que el secretario de Defensa, Hegseth, ofrezca transparencia, así que solicitaremos al Inspector General del Departamento de Defensa que inicie una investigación e informe al Congreso y al pueblo estadounidense”, escribió.
Mientras tanto, tanto civiles ucranianos como personal diplomático y de seguridad estadounidense fueron expuestos a un riesgo innecesario y sin previo aviso. En el mejor de los casos, se trató de un error o negligencia inaceptable, y en el peor, de una decisión deliberada para facilitar un ataque ruso, añadió el senador.
Por otro lado, los demócratas también han advertido que Hegseth se enfrenta a un juicio político tras las elecciones de mitad de mandato.
“Hegseth no está capacitado. El día que el Congreso vuelva a sesionar, forzaremos una votación para aprobar la resolución de juicio político del representante Thomas Massie y destituirlo”, escribió el representante de California, Ro Khanna, en respuesta a la publicación de Massie.
“Todo esto fue, desde el principio, un repugnante intento de machismo por parte de Pete Hegseth. Me alegra que se haya revertido”, declaró la representante de Vermont, Becca Balint, sobre la decisión de Trump de revocar el plan de transmisión en vivo de Hegseth.
“Ahora, Hegseth puede esperar ser destituido por la Cámara de Representantes… suponiendo que Trump no intente convertirlo en chivo expiatorio por la guerra en Irán y lo despida antes”, añadió.
El caso Richthofen
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Hay asesinatos que conmocionan por su violencia. Otros lo hacen por el número de víctimas. Y existen algunos que producen un impacto todavía más profundo porque destruyen una de las relaciones que la sociedad considera más sagradas: la de padres e hijos.
El caso de Suzane von Richthofen reúne varios de esos elementos.
La noche del 31 de octubre de 2002, Manfred Albert von Richthofen, un reconocido ingeniero, y su esposa, Marísia von Richthofen, psiquiatra, fueron asesinados dentro de su propia casa, en el barrio de Brooklin, en São Paulo. Sus muertes inicialmente parecieron formar parte de un robo particularmente violento.
Pero la investigación pronto reveló una realidad mucho más perturbadora.
Detrás del crimen estaba su propia hija, Suzane, entonces de 18 años.
Una familia de clase alta
Los Richthofen pertenecían a una familia acomodada de São Paulo. Manfred era ingeniero y Marísia ejercía como psiquiatra. Suzane estudiaba Derecho y tenía una vida que, desde afuera, parecía alejada de cualquier escenario criminal.
Pero dentro de la familia existían conflictos.
Uno de los principales problemas era la relación sentimental de Suzane con Daniel Cravinhos. Sus padres desaprobaban la relación y consideraban que Daniel no era una influencia adecuada para su hija.
La oposición familiar terminó convirtiéndose, según la investigación judicial, en uno de los elementos que contribuyeron al plan para eliminar a los padres.
Suzane no actuó sola.
Su novio, Daniel Cravinhos, y el hermano de éste, Cristian Cravinhos, participaron en el asesinato. Los tres terminarían siendo condenados.
La noche del crimen
La noche del 31 de octubre, Suzane salió con Daniel y Cristian. Posteriormente regresó a la residencia familiar.
La investigación determinó que Suzane conocía perfectamente la casa y sabía que sus padres estaban durmiendo.
Según la acusación y los hechos establecidos posteriormente por el tribunal, los hermanos Cravinhos ingresaron a la vivienda y atacaron a Manfred y Marísia mientras dormían.
Los padres fueron asesinados a golpes.
La escena fue posteriormente alterada para hacer creer que había ocurrido un robo.
Pero existía un problema: los investigadores comenzaron a encontrar contradicciones.
La hipótesis de un asalto común no explicaba satisfactoriamente determinados elementos de la escena.
Además, la actitud de Suzane despertó sospechas.
Mientras la policía investigaba el supuesto robo, aparecieron preguntas sobre el comportamiento de la hija y sobre la situación económica y familiar existente antes del asesinato.
El detalle que cambió todo
La investigación policial avanzó rápidamente hacia el círculo íntimo de las víctimas.
Los investigadores descubrieron que determinados objetos de valor no habían sido sustraídos de la manera que normalmente habría ocurrido durante un robo.
También encontraron indicios que apuntaban hacia personas que conocían perfectamente la vivienda.
La relación entre Suzane y Daniel se convirtió entonces en una pieza fundamental del rompecabezas.
Finalmente, los involucrados confesaron su participación.
El caso que inicialmente parecía un asalto terminó revelándose como un asesinato planificado desde el interior de la propia familia.
Brasil quedó conmocionado.
La pregunta que dominaba los medios era sencilla y terrible: ¿cómo podía una hija haber participado en el asesinato de sus propios padres?
El juicio
El proceso judicial comenzó después de años de investigación y enorme cobertura mediática.
En julio de 2006, un tribunal del jurado de São Paulo condenó a Suzane von Richthofen y a Daniel Cravinhos a 39 años de prisión y seis meses de detención por los asesinatos. Cristian Cravinhos recibió una condena de 38 años y seis meses.
La sentencia confirmó judicialmente la responsabilidad de los tres.
La magnitud del caso hizo que el juicio fuera seguido prácticamente minuto a minuto por la prensa brasileña.
No se trataba solamente de un doble homicidio. Era la historia de una familia acomodada destruida desde dentro.
Y había otro elemento que convirtió a Suzane en uno de los personajes criminales más conocidos de Brasil: su edad.
Tenía apenas 18 años cuando ocurrió el crimen.
La búsqueda del dinero
Uno de los aspectos más discutidos durante la investigación fue el dinero.
La acusación sostuvo que Suzane y Daniel esperaban beneficiarse económicamente de la muerte de los padres. La herencia se convirtió así en uno de los elementos centrales de la explicación del crimen.
Pero el caso también estuvo marcado por la relación sentimental entre Suzane y Daniel.
Los padres rechazaban aquella relación y habían intentado separarlos.
La investigación reconstruyó una combinación de intereses: dinero, conflicto familiar, deseo de independencia y la relación entre Suzane y Daniel.
No fue, por lo tanto, un crimen cometido en un instante de furia.
La condena se basó en la existencia de un plan.
La prisión
Suzane permaneció durante años en la penitenciaría de Tremembé, en el estado de São Paulo.
La prisión se convirtió en parte de la cultura popular brasileña. Allí también estuvieron detenidas otras mujeres cuyos casos habían provocado enorme repercusión nacional.
Con el paso del tiempo, Suzane estudió, trabajó y obtuvo beneficios penitenciarios.
En 2015 había pasado al régimen semiabierto y posteriormente consiguió una nueva progresión.
El 11 de enero de 2023, después de aproximadamente 20 años de prisión, la Justicia de São Paulo autorizó que cumpliera el resto de su condena en régimen abierto. La decisión se tomó después de que la Justicia considerara cumplidos los requisitos previstos por la legislación de ejecución penal.
Su salida volvió a provocar una enorme discusión pública.
Para muchas personas, la pregunta era cómo alguien condenado por un crimen tan impactante podía volver a vivir fuera de una prisión.
Pero jurídicamente se trataba de una progresión de régimen prevista por la legislación brasileña, no de una declaración de inocencia ni de una anulación de la condena.
Un crimen convertido en fenómeno cultural
El caso Richthofen sobrevivió mucho tiempo después del juicio.
Libros, documentales, programas de televisión y películas reconstruyeron la historia.
En 2023, la película A Menina que Matou os Pais – A Confissão volvió a llevar el caso a las pantallas y se concentró en los momentos posteriores al asesinato y en la investigación.
La enorme atención demuestra hasta qué punto el caso penetró en la sociedad brasileña.
No fue solamente un crimen.
Se convirtió en un fenómeno cultural.
¿Por qué produjo tanto horror?
Brasil ha sufrido masacres, asesinatos seriales y crímenes con un número de víctimas mucho mayor.
Por eso sería imposible afirmar objetivamente que el caso Richthofen fue “el peor” crimen cometido en el país.
Su particularidad está en otra parte.
Las víctimas dormían en su propia casa.
La principal responsable condenada era su hija.
El crimen había sido planeado.
Los autores intentaron simular un robo.
Y el motivo involucraba una combinación de conflicto familiar, dinero y una relación sentimental.
Todo aquello produjo una sensación de traición especialmente profunda.
Los padres no fueron atacados por un desconocido que irrumpió accidentalmente en su vivienda. Según lo establecido por la Justicia, fueron asesinados dentro de su propia casa como consecuencia de un plan en el que participó su propia hija.
El legado
Más de dos décadas después, el caso continúa siendo recordado como uno de los episodios criminales más perturbadores de Brasil.
Manfred y Marísia quedaron convertidos en los nombres de dos víctimas de un crimen que parecía imposible hasta que ocurrió.
Suzane, Daniel y Cristian recibieron largas condenas y posteriormente obtuvieron progresiones de régimen conforme a las reglas de ejecución penal.
Pero la historia dejó una pregunta que probablemente nunca desaparezca de la memoria brasileña:
¿Qué puede llevar a una persona a convertir a quienes le dieron la vida en los objetivos de un asesinato planificado?
El caso Richthofen no tiene la espectacularidad de una gran masacre ni la larga lista de víctimas de un asesino serial. Su horror es diferente.
Es el horror de la traición.
Una familia, una casa, dos padres dormidos y una hija que, según la sentencia judicial, decidió participar en el plan para acabar con ellos.
Por eso, cuando Brasil recuerda sus crímenes más estremecedores, el nombre de Suzane von Richthofen continúa apareciendo entre los casos que más profundamente marcaron a la sociedad.
Santilli y el regreso del Kirchnerismo
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El jefe de Gabinete, Diego Santilli, dijo que los gobernadores deberían estar “preocupados” por un eventual regreso del kirchnerismo. Lo dijo en medio de las tensiones entre el Gobierno y los mandatarios provinciales por la eliminación de las PASO.
En esa línea, el funcionario nacional siguió: “¿Que va a pensar Córdoba si le vuelven con la 125? ¿Qué va a pensar el gobernador de Santa Fe que lo dejan solo de nuevo con la discusión del narcotráfico?”.
Santilli se encuentra en plena negociación con los gobernadores para avanzar en la reforma política que pretende el gobierno del presidente Javier Milei, pero que se encuentra estancada la discusión desde hace meses.
La razón del estancamiento en la discusión radica en el punto central del proyecto que es la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), algo resistido por sectores de la Unión Cívica Radical, PRO y también otros gobernadores que suelen jugar en línea con los intereses de la Casa Rosada.
Dingo
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El dingo es un animal único en un extraño término medio entre un verdadero animal salvaje y una especie invasora. Los dingos provienen de personas que trajeron perros de origen algo ambiguo, posiblemente de razas de lobos ahora extintas del sur o sudeste de Asia. Es posible que el dingo sólo haya estado semidomesticado. Los dingos han estado en Australia desde hace al menos 3.500 años. Se consideran establecidos oficialmente a pesar de no ser una especie nativa australiana real. Los únicos placentarios nativos de Australia (en lugar de los mamíferos marsupiales o con bolsas y dos monotremas) son los roedores y los murciélagos. Dado que la mayoría de los marsupiales depredadores de gran tamaño, o dasyuromorfos, ahora están extintos, el dingo esencialmente llena el nicho de los mamíferos depredadores terrestres. Dado que el dingo tiene que afrontar riesgos similares a los de otros animales salvajes, no están superpoblados. Los dingos son animales salvajes, aunque originalmente no forman parte del medio ambiente australiano.
En cuanto a la inteligencia, los dingos deben tener capacidades de adaptación que la mayoría de los perros no necesitan. A menudo, ser un animal salvaje como un dingo requiere resolver problemas y adquirir habilidades de supervivencia. Al igual que los perros y los lobos, los dingos son sociables por naturaleza. En general, los carnívoros que son sociales superaron a los asociales en éxito y desempeño en las pruebas cognitivas (sin embargo, se puede decir que los osos están en o cerca del nivel más alto de inteligencia entre los carnívoros a pesar de ser solitarios). Los dingos parecen tener una puntuación bastante alta en comparación con los perros en las pruebas. Un estudio de la Universidad del Sur de Australia demostró que los dingos eran superiores a los perros en la capacidad de resolución de problemas y en pruebas anteriores se demostró de manera similar a los lobos. A pesar de su gran inteligencia, los dingos se consideran esencialmente imposibles de entrenar e incapaces de ser completamente domesticados, a menos que su genética se diluya al cruzarlos con perros domésticos típicos. mLos dingos superan a los perros domésticos en pruebas de inteligencia.
Samuel Little: el asesino serial que dejó un rastro de muerte en Miami
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Fue considerado por el FBI el asesino serial más prolífico de la historia criminal de Estados Unidos. Confesó 93 homicidios cometidos durante décadas y las autoridades confirmaron decenas de ellos. Miami fue uno de los lugares donde dejó víctimas cuyas historias permanecieron sin resolver durante años.
Un criminal que pasó inadvertido
Samuel Little nació el 7 de junio de 1940 en Georgia y creció en Ohio. Durante buena parte de su vida llevó una existencia itinerante, desplazándose entre distintos estados y acumulando antecedentes penales. Su trayectoria criminal incluyó agresiones y delitos violentos, pero durante años no fue identificado como responsable de la cantidad de asesinatos que posteriormente se le atribuyeron.
Little atacaba principalmente a mujeres vulnerables, algunas de ellas afectadas por la pobreza, la adicción o la falta de vivienda estable. Esa situación contribuyó a que determinadas muertes recibieran menos atención y permanecieran sin esclarecer durante largos períodos.
El asesino aprovechó esa invisibilidad social. Mientras las familias buscaban respuestas, numerosas investigaciones quedaron estancadas y algunos homicidios no pudieron relacionarse entre sí.
Miami, escenario de crímenes olvidados
Durante las décadas de 1970 y 1980, Little estuvo activo en Florida y cometió homicidios en el sur del estado. Entre las víctimas identificadas en Miami-Dade se encontraba Dorothy Gibson, asesinada en 1977.
Las autoridades también vincularon a Little con los asesinatos de Angela Chapman, en 1971, y Mary Brosley, en 1976. Ambos casos permanecieron sin resolver durante décadas, hasta que sus confesiones y los trabajos posteriores de los investigadores permitieron reconstruir lo ocurrido.
Los detectives tuvieron que revisar archivos antiguos, comparar testimonios y comprobar detalles que Little proporcionaba sobre sus víctimas. Algunas de esas mujeres habían quedado reducidas a expedientes olvidados, pese a que detrás de cada nombre existían familias y personas que esperaban conocer la verdad.
Una confesión extraordinaria
Ya encarcelado, empezó a confesar homicidios ocurridos en diferentes partes del país. En 2018 afirmó haber asesinado a 93 personas. El FBI trabajó con investigadores locales para verificar sus relatos y relacionarlos con casos sin resolver.
No todas sus confesiones pudieron confirmarse, por lo que resulta importante distinguir entre los asesinatos reconocidos por el propio Little y aquellos respaldados por pruebas suficientes. Aun así, las autoridades lograron verificar cerca de 60 homicidios, convirtiéndolo en uno de los criminales seriales más prolíficos documentados en Estados Unidos.
Las fallas que permitieron tantos crímenes
La historia de Little plantea preguntas inquietantes sobre la manera en que se investigaban las muertes de mujeres socialmente marginadas. Algunos homicidios fueron considerados casos aislados; otros carecían de testigos o de pruebas forenses capaces de identificar al responsable.
La movilidad del asesino también complicó la investigación. Al actuar en distintos estados, podía escapar de la atención de una sola jurisdicción y aprovechar la falta de comunicación entre departamentos policiales.
La revisión de sus confesiones demostró la importancia de compartir información, conservar pruebas y reabrir expedientes cuando aparecen nuevos elementos.
Una muerte sin respuestas para todos
Samuel Little murió en prisión el 30 de diciembre de 2020, a los 80 años. Su fallecimiento no terminó con el trabajo de los investigadores, que continuaron intentando identificar a sus víctimas y proporcionar respuestas a sus familiares.
El caso dejó una marca profunda en Miami y en otras comunidades estadounidenses. También recordó que las víctimas de los asesinos seriales no son simples cifras: son personas cuyas vidas merecen ser reconocidas.
La historia de Little demuestra que un criminal puede permanecer oculto durante décadas cuando sus víctimas no reciben la atención que merecen. Su legado no debería ser la fascinación por la violencia, sino la obligación de investigar cada muerte con seriedad, sin importar la situación económica o social de quien la sufrió.
El supuesto asesino serial que aterrorizó Grecia
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Durante los primeros meses de 1959, la ciudad griega de Tesalónica vivió bajo el miedo. En el bosque de Seich Sou, un atacante desconocido agredía a parejas y personas que se encontraban aisladas. Los periódicos comenzaron a hablar de un misterioso criminal al que bautizaron como “el Dragón de Seich Sou”.
Años después, un joven llamado Aristidis Pagratidis sería acusado de ser aquel hombre. Fue condenado a muerte y ejecutado. Pero su historia tiene un giro extraordinario: hasta hoy existen fuertes dudas sobre si realmente fue el responsable de aquellos crímenes.
El miedo llega a Tesalónica
Seich Sou era un área boscosa situada cerca de Tesalónica. Durante 1958 y 1959 se produjeron ataques contra personas que se encontraban allí. Algunos sobrevivieron, mientras otros fueron asesinados.
Uno de los homicidios investigados fue el de Konstantinos Raisis, ocurrido en marzo de 1959. Su acompañante sobrevivió al ataque. Poco después, una enfermera llamada Melpomeni Patrikio fue asesinada en el Hospital Municipal de Tesalónica.
La ciudad estaba aterrorizada. El desconocido atacante parecía aparecer de manera imprevisible y la prensa convirtió el caso en una auténtica obsesión nacional.
La captura de Pagratidis
Pagratidis nació en 1940 y creció en condiciones de extrema pobreza. Tenía antecedentes por delitos menores y había tenido problemas con la Policía.
El 7 de diciembre de 1963 fue detenido después de ingresar en un orfanato de Tesalónica y atacar a una niña de 12 años. Durante la investigación, las autoridades comenzaron a relacionarlo con los crímenes del “Dragón”.
Después de varios días de interrogatorios, Pagratidis confesó haber participado en algunos de los delitos. Sin embargo, posteriormente se retractó y afirmó que había sido sometido a presiones y malos tratos durante los interrogatorios.
El problema para la acusación era que varios elementos de la investigación no encajaban perfectamente.
Algunos sobrevivientes no pudieron identificarlo con seguridad. En el juicio, testigos relacionados con algunos de los ataques tampoco lo reconocieron como el atacante.
El juicio
Pagratidis continuó proclamando su inocencia.
El caso se convirtió en uno de los procesos criminales más controvertidos de la Grecia de la época. Para sus defensores posteriores, existían importantes dudas sobre la investigación y sobre la validez de las confesiones.
Otros investigadores, en cambio, han defendido que existían elementos suficientes para considerarlo responsable.
La controversia nunca desapareció.
El último día
Pagratidis pasó aproximadamente dos años esperando su ejecución en la prisión de Genti Koule, en Tesalónica.
El 16 de febrero de 1968 fue llevado al bosque de Seich Sou, precisamente el lugar que había quedado asociado con los crímenes.
Fue colocado frente al pelotón de fusilamiento.
Hasta el último momento sostuvo que era inocente. Sus últimas palabras quedaron grabadas en la memoria colectiva griega: “Mamá, soy inocente”. Después fue ejecutado.
Tenía apenas 27 años.
¿Fue realmente el asesino?
Esa es la pregunta que convirtió el caso en una leyenda criminal.
Con el paso de las décadas aparecieron investigaciones, libros y documentales que cuestionaron la versión oficial. Algunos autores sostuvieron que Pagratidis fue utilizado como un chivo expiatorio para cerrar un caso que había generado enorme presión pública.
Incluso publicaciones recientes continúan presentando el caso como una de las grandes incógnitas criminales de Grecia y preguntándose si el condenado fue realmente el responsable o una víctima de una investigación deficiente.
Por eso resulta más preciso llamarlo “el supuesto Dragón de Seich Sou” que afirmar categóricamente que fue un asesino serial.
Una condena que todavía genera preguntas
La historia de Aristidis Pagratidis tiene todos los elementos de una novela policial: asesinatos misteriosos, una ciudad aterrorizada, un sospechoso de origen humilde, confesiones contradictorias, un juicio polémico y una ejecución.
Pero la realidad puede ser mucho más inquietante que una novela.
Si Pagratidis era culpable, murió sin conseguir convencer a todos de su responsabilidad.
Si era inocente, entonces un hombre fue ejecutado por crímenes que no cometió y el verdadero responsable nunca recibió castigo.
Más de medio siglo después, el nombre de Pagratidis continúa ligado al bosque de Seich Sou. Pero no solamente como el del hombre condenado por aquellos crímenes.
También como símbolo de una pregunta que permanece abierta:
¿Grecia ejecutó al verdadero “Dragón de Seich Sou” o ejecutó a un inocente para cerrar una de las investigaciones más oscuras de su historia?
Si existe el cielo, ¿qué hacen allí todo el día?
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Antes creía que los cristianos fallecidos iban al cielo. Pero tras la muerte de algunos seres queridos, mi creencia cambió.
Creo que permanecerán en ese estado hasta la segunda venida de Jesús, donde resucitará a los muertos.
Las almas de los difuntos entrarán al cielo o Dios las absorberá y nos uniremos a Él. Creo que hay referencias a esto en la Biblia.
¿Creo que existe el cielo y que hay gente allí? Sí. Sin embargo, creo que solo los excepcionales y elegidos están en el cielo actualmente.
Existen otros aspectos del más allá, como el purgatorio y el infierno, pero no estoy muy seguro de qué pensar al respecto, sabiendo que la misión de Jesús se cumplió en la tierra.
Lo Mas Leido ♣ Octubre 19, 2026
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LESA. LA ERRATICA SUPREMA CORTE.
Gonzalo Miño
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Javier Milei y el matrimonio
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Javier Milei llegó a la Presidencia argentina sin haber pasado por una experiencia que para millones de personas forma parte de la vida cotidiana: el matrimonio. Nacido en Buenos Aires en 1970, Milei nunca se casó y tampoco tiene hijos. Pero la pregunta de por qué no contrajo matrimonio no tiene una respuesta única y, sobre todo, no puede responderse con certeza desde afuera.
Lo que sí existe son declaraciones del propio Milei que permiten conocer algo de su manera de pensar sobre el amor, las parejas y el matrimonio.
En 2017, cuando todavía era principalmente un economista mediático y no imaginaba que terminaría ocupando la Casa Rosada, Milei expresó una posición muy crítica respecto del matrimonio como institución regulada por el Estado. Desde su perspectiva libertaria, consideraba que las relaciones entre adultos debían tener la menor intervención estatal posible.
Aquella posición ayuda a entender por qué el matrimonio tradicional nunca pareció ocupar un lugar central en su discurso personal.
“En eso estoy invicto”
En septiembre de 2024, durante una entrevista con Susana Giménez, el tema volvió a aparecer. La conductora le preguntó directamente si alguna vez se había casado.
La respuesta de Milei fue característica de su estilo: reconoció que nunca había dado el “sí” matrimonial y bromeó diciendo que estaba “invicto”. La conversación continuó hacia su vida sentimental y su relación de entonces con Amalia “Yuyito” González.
En otra entrevista, al hablar sobre su vida personal, explicó que su enorme carga de trabajo dificultaba mantener una relación convencional. En julio de 2026, cuando le preguntaron nuevamente por su vida privada, afirmó que tenía una vida “tan demandante” que no podía mantener una relación razonable con nadie. Sin embargo, cuando le preguntaron si descartaba casarse algún día, respondió: “No lo descarto”.
Una explicación más sencilla
Quizás la explicación sea menos misteriosa de lo que parece.
Milei pasó buena parte de su vida adulta concentrado en su profesión de economista, luego en los medios y finalmente en la política. Su ascenso político fue extraordinariamente rápido: fue diputado nacional en 2021 y llegó a la Presidencia en diciembre de 2023.
La Presidencia argentina, además, convirtió prácticamente cada aspecto de su vida en asunto público.
Una relación sentimental de un ciudadano común pertenece fundamentalmente a su intimidad. En el caso de un presidente, cualquier pareja puede convertirse inmediatamente en una figura pública, objeto de fotografías, comentarios políticos y especulaciones periodísticas.
Milei parece haber aceptado esa exposición en determinados momentos, pero también ha intentado conservar una parte de su vida personal fuera de la discusión política.
¿Cambiará de opinión?
No hay razones para afirmar que Milei nunca se casará.
De hecho, su respuesta más reciente apunta exactamente en la dirección contraria: no descarta hacerlo.
Por eso, presentar su soltería como una consecuencia de algún problema personal sería especulativo. No existe información pública suficiente para afirmar que haya una causa psicológica, sentimental o familiar específica detrás de su decisión.
Lo que sí sabemos es que durante años manifestó una visión poco convencional sobre el matrimonio y que su vida profesional terminó ocupando un espacio enorme.
Quizás el hombre que hizo de la libertad individual una de las banderas centrales de su carrera política simplemente considera que casarse debe ser una decisión personal y no una obligación social.
Y quizá, algún día, el presidente que llegó a la política prometiendo romper con tantas tradiciones argentinas termine sorprendiendo al país de la manera más tradicional de todas.
Con un traje, una ceremonia y una pregunta sencilla:
“¿Acepta?”
Por ahora, la respuesta sigue pendiente.
Los mejores jugadores de futbol
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El fútbol ha tenido cientos de grandes jugadores, pero cada época produjo algunas figuras capaces de cambiar la historia del deporte. Desde las primeras estrellas del fútbol internacional hasta los fenómenos de la era moderna, elegir al mejor de cada década es una tarea inevitablemente subjetiva. Sin embargo, algunos nombres aparecen una y otra vez cuando se analiza la grandeza individual.
Década de 1930: Giuseppe Meazza
Década de 1940: José Manuel Moreno
Década de 1950: Alfredo Di Stéfano
Década de 1960: Pelé
Década de 1970: Johan Cruyff
Década de 1980: Diego Maradona
Década de 1990: Ronaldo Nazário
Otros nombres como Zinedine Zidane, Roberto Baggio, Romário y George Weah también tuvieron argumentos extraordinarios.
Década de 2000: Ronaldinho
Sin embargo, esta década también fue el comienzo de la rivalidad que dominaría el fútbol durante los años siguientes: Lionel Messi contra Cristiano Ronaldo.
Década de 2010: Lionel Messi
Cristiano Ronaldo fue su gran rival y tuvo argumentos igualmente extraordinarios, especialmente por sus goles y su rendimiento en la Champions League.
Década de 2020: Lionel Messi
La década todavía no terminó, por lo que cualquier elección debe considerarse provisional. Sin embargo, Messi comenzó los años veinte conquistando finalmente el Mundial de 2022 con Argentina, además de obtener posteriormente la Copa América 2024.
También destacan jugadores como Kylian Mbappé, Erling Haaland y Vinícius Júnior, protagonistas de una nueva generación.
Una lista imposible
Si hubiera que construir una alineación histórica de los grandes nombres de estas décadas, aparecerían Meazza, Moreno, Di Stéfano, Pelé, Cruyff, Maradona, Ronaldo, Ronaldinho y Messi.
Pero el fútbol nunca será una ciencia exacta.
Cada generación tiene su propio estilo, sus propias reglas, sus diferentes condiciones físicas y tácticas. Comparar a Pelé con Messi o a Cruyff con Maradona significa enfrentar épocas completamente distintas.
Quizás esa sea precisamente la grandeza del fútbol: cada generación tiene su propio héroe, pero algunos jugadores consiguen convertirse en leyendas para todas las generaciones.
Flybondi, en concurso con deudas por u$s 120 millones
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Flybondi se presentó en concurso preventivo de acreedores tras meses de cancelaciones y con pasivos que rondan los US$ 120 millones.
La causa quedó radicada en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24, Secretaría N° 47.
La low cost buscará ahora renegociar sus deudas bajo la órbita judicial y evitar la quiebra, en medio de una fuerte reducción de sus operaciones.
Miles de pasajeros afectados por las cancelaciones todavía esperan respuestas por sus pedidos de reembolso.
La situación financiera también se agravó. Flybondi tiene sus cuentas bancarias embargadas por ARCA por deudas cercanas a $1.500 millones y acumula reclamos de proveedores y pedidos de quiebra.
A ellos se sumarían más de 700 extrabajadores que reclaman indemnizaciones y retiros voluntarios acordados.
La empresa tampoco cuenta con aviones ni inmuebles propios que pueda utilizar como activos para negociar con sus acreedores.
La crisis golpeó además su participación en el mercado de cabotaje: en agosto realizó apenas 18 vuelos y transportó a 1.865 pasajeros. Así, pasó de concentrar cerca del 17% del mercado hace un año a representar apenas el 0,1%. El concurso permitirá concentrar los reclamos de los acreedores y buscar un acuerdo para reestructurar las obligaciones de la compañía.
El Niño del Terror
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A comienzos de la década de 1990, Quito vivió una de las historias criminales más inquietantes de su historia. El protagonista era apenas un adolescente. Su nombre era Juan Fernando Hermosa Suárez, aunque algunas crónicas lo identificaron también como Juan Carlos Hermosa. Tenía solamente 15 años cuando comenzó a ser señalado como líder de una banda juvenil relacionada con una serie de asesinatos, robos y otros delitos.
La prensa ecuatoriana terminó bautizándolo con un sobrenombre que quedó grabado en la memoria del país: “El Niño del Terror”. Las fuentes difieren sobre el número exacto de víctimas que se le atribuyeron, pero las investigaciones y procesos judiciales llegaron a involucrarlo en alrededor de 22 homicidios.
Una adolescencia complicada
Su familia tenía una situación particular. Su madre padecía sordera y artritis y, según las crónicas del caso, quedaba frecuentemente a cargo del adolescente mientras su padre viajaba por cuestiones relacionadas con sus propiedades.
Durante su adolescencia comenzó a frecuentar las salas de videojuegos y otros lugares de reunión juvenil en Quito. Allí entró en contacto con otros jóvenes que posteriormente integrarían la denominada “Pandilla del Terror”.
El comienzo de los asesinatos
El 22 de noviembre de 1991 comenzó la serie de crímenes que transformaría su nombre en uno de los más temidos de Quito.
Un taxista fue asesinado durante un viaje. Posteriormente aparecieron otros homicidios que involucraban principalmente a taxistas, camioneros y hombres homosexuales. Las investigaciones terminaron apuntando hacia un grupo juvenil dirigido por Hermosa.
La violencia provocó miedo especialmente entre los taxistas. Muchos conductores comenzaron a modificar sus horarios y evitaban trabajar durante determinadas horas de la noche. La ciudad empezó a vivir con la sensación de que un grupo de jóvenes podía atacar en cualquier momento.
Las fuentes no coinciden completamente en las cifras. Algunas hablan de 22 víctimas atribuidas a Hermosa y su grupo, mientras otras investigaciones académicas presentan cantidades diferentes según la responsabilidad individual que se atribuya a cada integrante de la banda. Por eso, el número debe manejarse con cautela.
Un adolescente al frente de una banda
Lo más perturbador del caso era precisamente su edad.
Hermosa no era un hombre adulto con décadas de experiencia criminal. Era un adolescente que, según las investigaciones, había conseguido convertirse en líder de otros jóvenes.
El grupo obtenía dinero mediante robos y seleccionaba determinadas víctimas. Los taxistas eran especialmente vulnerables porque transportaban dinero y se encontraban solos con pasajeros desconocidos.
La violencia se convirtió en una característica central de la banda.
La captura
La Policía finalmente consiguió información que permitió localizar a Hermosa.
El operativo para detenerlo, realizado en enero de 1992, terminó en un enfrentamiento armado. Su madre murió durante la intervención policial y Hermosa fue detenido después de una intensa balacera.
Una de las sorpresas para las autoridades llegó después de la captura: el supuesto peligroso jefe criminal era todavía menor de edad.
Hermosa declaró que cumpliría 16 años el 28 de febrero de 1992. Esa condición tendría consecuencias enormes para el proceso judicial.
Una condena que sorprendió al país
Hermosa terminó condenado a cuatro años de prisión, la pena máxima que podía aplicarse a un menor bajo las normas entonces vigentes. La sentencia provocó controversia porque se le atribuían numerosos homicidios.
Durante su internamiento, Hermosa continuó ejerciendo influencia sobre otros jóvenes.
En junio de 1993 protagonizó una fuga del Instituto Virgilio Guerrero junto con otros menores. Durante aquella fuga murió el cabo de Policía Neptalí Sailema Hurtado, quien intentaba impedir la evasión. Las investigaciones posteriores atribuyeron a Hermosa los disparos que terminaron con la vida del agente.
También consiguió escapar hasta Colombia, donde finalmente fue localizado y posteriormente regresó a Ecuador.
La libertad
Después de cumplir la condena, Hermosa recuperó la libertad en enero de 1996.
Tenía apenas 19 años.
Regresó a la provincia de Sucumbíos para vivir con su padre. Pero su libertad duraría muy poco.
El 27 de febrero de 1996, un día antes de cumplir 20 años, fue encontrado muerto a orillas del río Aguarico. Su cuerpo presentaba múltiples heridas y disparos, además de signos de haber sido atado y golpeado. Las autoridades consideraron que podía tratarse de una venganza personal, aunque las circunstancias exactas de su asesinato quedaron rodeadas de interrogantes.
Una historia que terminó demasiado pronto
La vida de Juan Fernando Hermosa duró solamente 19 años.
En ese corto período pasó de ser un adolescente de Quito a convertirse en líder de una banda criminal, fue acusado de numerosos asesinatos, encarcelado, protagonizó fugas, estuvo en Colombia y finalmente murió violentamente.
Su historia también abrió un debate que continúa siendo relevante: ¿qué debe hacer una sociedad cuando un adolescente comete delitos extraordinariamente graves?
El caso mostró las dificultades de un sistema judicial diseñado para menores frente a una criminalidad que podía alcanzar niveles extremos de violencia.
Hermosa murió, pero el debate permaneció.
“El Niño del Terror” quedó convertido en uno de los nombres más inquietantes de la historia criminal ecuatoriana. Su historia no es solamente la de un joven asesino: también es la historia de una sociedad que tuvo que enfrentarse a una pregunta difícil de responder: ¿hasta dónde puede llegar la responsabilidad de un menor cuando sus actos tienen consecuencias irreparables?
SIN OBRA SOCIAL, SIN SALARIOS DIGNOS, PERO CON JUICIOS DE LESA.
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Por Dr. Gonzalo P.
Miño para PrisioneroEnArgentina.com
Si algo extraordinario consiguió este gobierno libertario, es que las Fuerzas Armadas cobren sueldos de hambre (como la gran mayoría de los argentinos) y encima no tengan obra social pero que sus retirados sigan sometidos a los denominados juicios “de lesa”. Dicho de otro modo, las arcas anarco-capitalistas no tienen recursos para sanear el déficit de la Obra Social de las Fuerzas Armadas ni para abonar sueldos dignos para los hombres de armas, pero si tienen recursos para seguir financiando el ejército de personal y fiscales dedicados exclusivamente a tramitar causas contra militares y policías por hechos ocurridos hace 50 años atrás, como a los “abogades” que continúan querellante en nombre del Estado Argentino en esas causas.
Y es que mientras los integrantes de las Fuerzas Armadas siguen sin poder contar con una (aunque sea) mínima cobertura médica para sus problemas de salud, salvo claro los que tienen la bendición de vivir cerca de un Hospital Militar, cuya atención deja bastante que desear, dicho sea de paso; las Unidades Fiscales de los Derechos Humanos están superpobladas de fiscales y empleados con considerables recursos.
Por ejemplo, la Unidad Fiscal de Derechos Humanos de Rosario ocupa todo un piso en el edificio del Ministerio Publico Fiscal de la calle Entre Ríos de esa ciudad, contado con tres fiscales, un titular y dos auxiliares, y casi más de una docena de empleados, todos enfocados únicamente a tramitar estas causas denominadas de “lesa”, las que, tras 23 años de ello, “siguen” apareciendo nuevas.
Lo mismos sucede con la Unidad Fiscal de Derechos Humanos de La Plata, la que cuenta con tres fiscales para tramitar estas causas “de lesa”, dos titulares y una auxiliar. Y así sucesivamente, con las diferentes Unidades Fiscales de Derechos Humanos de las diferentes jurisdicciones del país.
Va de suyo que todo este ejército de fiscales y empleados judiciales, que tan solo dedican su tiempo a perseguir militares y policías por hechos ocurridos hace 50 años atrás, cobran “buenos” sueldos, en comparación con el trabajador promedio de este país, y disponen de “caja chica” para los gastos que deban afrontar en sus laborales. Como los “abogades” que siguen querellando por la Subsecretaria de Derechos Humanos de la Nación de este gobierno, quienes gratis no trabajan. PARA ESTO SI “HAY PLATA”, PUES LA MOTOSIERRA LIBERTARIA AQUÍ, NO LLEGA.
En este sentido, resulta disparatado que el gobierno vocifere su intención de combatir al narco-terrorismo, cuando las Unidades Fiscales que deben enfrentar esas bandas criminales, carecen de la infraestructura y de personal para esa tarea, siendo a su vez dirigidas por Fiscales nombrados como consecuencia de espurios acuerdos políticos y no por su idoneidad en el cargo; a la par que se pretenda involucrar a las Fuerzas Armadas en esa misión, cuando, volvemos a decir, su personal percibe miseros sueldos y ni obra social tienen.
Sobre esto último, ya es harto conocido, que muchos integrantes de las Fuerzas Armadas son soldados por la mañana y remiseros o rotiseros por la tarde, por lo que podría darse la paradoja de que un soldado enfrente a un narco por la mañana, lo lleve en remis por la tarde y le venda una milanesa con fritas a la noche. El absurdo, al que nos está llevando este gobierno libertario, habla por sí solo.
Al respecto, no puede dejar de mencionarse que uno de los pilotos que debía ser entrenado para conducir uno de los aviones F16 que comprara este gobierno (de lo cual aún no se sabe a ciencia cierta el valor preciso de esa compra), decidió armar sus valijas e irse a conducir un avión de pasajeros en una línea comercial, sencillamente porque su sueldo se cuatriplicó a la par de los notables beneficios que le otorgan, en contraposición al magro salario que ganaba en la Fuerza Área y encima sin obra social.
Obvio que toda esta oprobiosa situación, cuenta con la complacencia de los Altos Mandos de las Fuerzas Armadas, cuyos soles y estrellas más que una muestra de dignidad de un soldado de la Patria son la muestra de la obsecuencia al gobierno de turno. Reconociendo, en rigor de verdad, que esta degradación no es monopolio de la actualidad, sino que tristemente se viene produciendo desde hace largos años.
Similar situación viven las fuerzas de seguridad. La Policía Federal con un Hospital Churruca que cada vez tiene menos atención y una Prefectura y Gendarmería que ahora tienen una de las mejores medicinas privadas del país, sino fuera porque el plan que les asignaron (de dos pesos con cincuenta) les cubre media curita, un cuarto de Bayaspirina y una fugaz atención en la puerta del Sanatorio, pues entrar al mismo ya requiere del pago de un oneroso plus o coseguro.
Al respecto, no puede dejarse de señalar que, tanto, desde el Ministerio de Defensa de la Nación como desde el Comando en Jefe del Ejército, siguen poniendo insólitos obstáculos a los oficios judiciales que ordenan la restitución de los haberes y el uso de la obra social a los dados de bajo o que informan que no les corresponde esta sanción por su particular situación procesal.
En este maravilloso mundo libertario, la motosierra pasa “a lo loco” por todos lados, menos en el “mundo lesa”, llegando al absurdo de pretender involucrar en el combate contra el narco-terrorismo a unas Fuerzas Armadas que cobran sueldos de hambre y no tienen obra social; con Unidades Fiscales que no tienen personal ni infraestructura y encima con Fiscales nombrados producto del contubernio político, no por sus capacidades técnicas. Las únicas privilegiadas son las Unidades Fiscales de Derechos Humanos, las que continúan con su labor normalmente, pues el brutal recorte de gastos libertarios, ni los roza.
El actual Ministro de Justicia de la Nación, debería ocuparse de este problema y ver como esas Unidades Fiscales de Derechos Humanos se reconfiguran en verdaderas Unidades Fiscales que investiguen el narco-terrorismo o la ciber delincuencia, que son los problemas actuales de la sociedad y no hechos que pasaron hace 50 años y encima no queda ya casi nadie sin condenar; en vez de ocuparse solamente de “acomodar” jueces amigos, de la familia judicial o por oscuros arreglos con la principal oposición.
Por ello, ante las continuas bravuconadas de “zurdos de mierda” o “zurdos van a correr”, habría que contestar: LOS MUERTOS QUE VOS MATAIAS, DE QUE BUENA SALUD GOZAN.
EL FISCAL-SEMIDIOS DE LA PAVADA MARTIN NOGUEIRA ¿LE TEME AL SACERDOTE VON WERNICH?
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Como publicaran diferentes medios, el día 23 de septiembre pasado el sacerdote CRISTIAN VON WERNICH de 89 años de edad, condenado a como dé lugar en el año 2007 por los bien o mal llamados delitos de lesa humanidad, cursó desde la Unidad Penitenciaria Federal 34 de Campo de Mayo donde está alojado un escrito dirigido al Obispo de 9 de Julio, ARIEL TORRADO MOSCONI. En él le solicitaba que intercediera ante las autoridades judiciales para ser incluido entre los más de 100 presos imputados de delitos varios, que podrán estar cerca del Papa León XIV cuando visite algún penal como siempre acostumbran a hacer los Papas en sus giras mundiales. Según parece y de acuerdo con lo que consta en el expediente judicial, el Obispo MOSCONI hasta el día de hoy hizo…NADA. Además, según trascendió en algún medio como Infobae, los “ricachones” miembros de la Conferencia Episcopal Argentina habrían deslizado que consideraban sumamente improbable acceder a la solicitud del casi nonagenario sacerdote. Quien rauda y “valientemente” salió al cruce como un verdadero semidios de la pavada, fue el fiscal auxiliar de la Unidad Fiscal de “Derechos Humanos” (para unos sí, para otros no) de La Plata JUAN MARTÍN NOGUEIRA, quien consideró que ese pedido era IMPROCEDENTE. Que no estaba confirmada la visita de Sumo Pontífice, que los prisioneros de la cárcel de Devoto estaban siendo reubicados, rechazando además que el pedido fuera por razones humanitarias. Así, entre otras cosas, queda a la vista que las 3 virtudes teologales (difundidas por Dios) FE, ESPERANZA, CARIDAD y las 4 virtudes cardinales (humanas y morales) PRUDENCIA, JUSTICIA, FORTALEZA Y TEMPLANZA que tanto pregona la Iglesia Católica Apostólica Romana, no le corresponden al sacerdote VON WERNICH. Por supuesto, igual que al resto de cautivos tampoco merece los derechos constitucionales, legales ni humanos, y mucho menos figurar en la agenda del León que según dice hace temblar a los “zurdos” de no sé dónde. En una palabra, se puede afirmar rotundamente que en el paralelo mundo “lesa” en el cual estamos sumergidos, somos simples y desechables IDENTIDADES SINTÉTICAS (rostros y perfiles humanos creados por IA). ¿VIVA LA LIBERTAD CARAJO?
Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832)
CLAUDIO KUSSMAN
Comisario Mayor (RAV)
Policía Prov. Buenos Aires
claudio@PrisioneroEnArgentina.com
www.PrisioneroEnArgentina.com