LA JUSTICIA EN ACCIÓN… 2 JUECES COIMEANDO EN VIVO Y DIRECTO

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 Por CLAUDIO KUSSMAN

POR UNOS POCOS DÓLARES

De siempre  habíamos escuchado que los togados para hacerse de unos pesos extra, con los cuales engrosaban su jubilación, recibían el dinero a través del  estudio de un abogado amigo, que generalmente podía haber sido algún ex socio. Este era el que trataba, fijaba la tarifa, cobraba y compartía “las ganancias”. En el ambiente se sabía quién tenía “la llave” de tal o cual juzgado pero su titular nunca daban la cara. Es evidente que los tiempos han cambiado, que el dinero ha perdido valor y entonces ahora podremos ver a través de una cámara espía como los jueces  RAÚL DA PRA  y JUAN PABLO MORALES  de la Cámara de Apelaciones en lo Penal  de la Provincia de Catamarca, reciben en mano propias y sobre tablas los billetes entregados por un abogado, no muy amigo. A cambio de 820.000 pesos (6.800 dólares) estos leguleyos debían hacer    lugar a una apelación solicitando el levantamiento de la prisión preventiva de un imputado. Digno de mención es que el juez MORALES fue Ministro de seguridad durante la gestión de la Gobernadora LUCÍA CORPACCI (10 de diciembre de 2011-9 de diciembre de 2019). Jueces similares a estos son los que nos juzgan a quienes estamos imputados por los bien o mal llamados delitos de lesa humanidad y en razón a sus “pecados” se prestan a actuar como actúan con nosotros.  Sabiendo de los latrocinios gubernamentales por miles de millones de dólares que gobierno tras gobierno se llevan a cabo en la Argentina, el caso de estos dos  togados podríamos decir que… “casi es una picardía de niños”.

Claudio Kussman

Comisario Mayor (R) 

Policía Pcia. Buenos Aires

Julio 01, 2020

claudio@PrisioneroEnArgentina.com

www.PrisioneroEnArgentina.com

“Muchos jueces son incorruptibles, nadie puede inducirlos a hacer justicia”

Bertolt Brecht (1898-1956)

 


 


PrisioneroEnArgentina.com

Julio 1, 2020


 

Grandes Debates: Bertrand Russell vs. Padre Frederick Copleston

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El 28 de enero de 1948, los filósofos británicos F.C. Copleston y Bertrand Russell se enfrentaron en la radio de la BBC para un debate sobre la existencia de Dios. Copleston era un sacerdote jesuita que creía en Dios. Russell sostuvo que si bien era técnicamente agnóstico sobre la existencia del Dios judeocristiano, al igual que era técnicamente agnóstico sobre la existencia de los dioses griegos Zeus y Poseidón, era ateo a todos los efectos.


Bertrand Arthur William Russell fue un político británico, filósofo, lógico, matemático, historiador, escritor, crítico social, activista político y premio Nobel. Nacido: 18 de mayo de 1872, Trelleck, Reino Unido Murió: 2 de febrero de 1970, Penrhyndeudraeth, Reino Unido
Frederick Charles Copleston fue un sacerdote jesuita, filósofo e historiador de la filosofía, mejor conocido por su influyente Historia de la filosofía, trabajo de varios volúmenes. Nacido: 10 de abril de 1907, Taunton, Reino Unido Fallecido: 3 de febrero de 1994, Londres, Reino Unido

COPLESTON: Como vamos a discutir aquí la existencia de Dios, quizás sería conveniente llegar a un acuerdo provisional en cuanto a lo que entendemos por el término «Dios». Presumo que entendemos un ser personal supremo, distinto del mundo y creador del mundo. ¿Está de acuerdo, al menos provisionalmente, en aceptar esta declaración como significado de la palabra «Dios»?

RUSSELL: Sí, acepto esa definición.

COPLESTON: Bien, mi posición es la posición afirmativa de que tal ser existe realmente y que Su existencia puede ser probada filosóficamente. Quizás podría decirme si su posición es la del agnosticismo o el ateísmo. Quiero decir, ¿cree que puede probarse la no existencia de Dios?

RUSSELL: No, yo no digo eso: mi posición es agnóstica.

COPLESTON: ¿Está de acuerdo conmigo en que el problema de Dios es un problema de gran importancia? Por ejemplo, ¿está de acuerdo en que si Dios no existe, los seres humanos y la historia humana pueden no tener otra finalidad que la finalidad que ellos decidan elegir, lo cual, en la práctica, significaría la finalidad que impusieran los que tienen poder para imponerla?

RUSSELL: Hablando en términos generales, si, aunque tendría que poner alguna limitación a su última cláusula.

COPLESTON: ¿Cree que si no hay Dios, si no hay un Ser absoluto, puede haber valores absolutos? Quiero decir, ¿cree que, si no hay un bien absoluto, el resultado es la relatividad de los valores?

RUSSELL: No, creo que esas cuestiones son lógicamente distintas. Tome, por ejemplo, la obra de G. E. Moore, Principia Ethica, donde él sostiene que hay una diferencia entre bien y mal, que ambas cosas son conceptos definidos. Pero no saca a relucir la idea de Dios en apoyo de su afirmación.

COPLESTON: Bueno, dejemos para más tarde la cuestión del bien, hasta que lleguemos al argumento moral, y antes daré un argumento metafísico. Querría destacar principalmente el argumento metafísico basado en el argumento de Leibniz de la «contingencia», y luego discutiremos el argumento moral. ¿Quiere que haga una breve exposición sobre el argumento metafísico, y luego pasemos a discutirlo?

RUSSELL: Ése me parece un buen plan.

El argumento de la contingencia

COPLESTON: Bien, para aclarar, dividiré el argumento en distintas fases. En primer lugar, diría, sabemos que hay, al menos, ciertos seres en el mundo que no contienen en sí mismos la razón de su existencia. Por ejemplo, yo dependo de mis padres, y ahora del aire, del alimento, etc. Segundo, el mundo es simplemente la totalidad o el conjunto real o imaginado de objetos individuales, ninguno de los cuales contiene sólo en sí mismo la razón de su existencia. No hay ningún mundo distinto de los objetos que lo forman, así como la raza humana no es algo aparte de sus miembros. Por lo tanto, diría pues que existen objetos y acontecimientos, y como ningún objeto de experiencia contiene dentro de sí mismo la razón de su existencia, esta razón, la totalidad de los objetos, tiene que tener una razón fuera de sí misma. Esa razón tiene que ser un ser existente. Bien, ese ser es la razón de su propia existencia o no lo es. Si lo es, enhorabuena. Si no lo es, tenemos que seguir adelante. Pero si procedemos en este sentido hasta el infinito, entonces no hay explicación de la existencia. Así, diría, con el fin de explicar la existencia, tenemos que llegar a un ser que contiene en sí mismo la razón de su existencia, es decir que no puede no existir.

RUSSELL: Eso plantea muchas cuestiones y no es del todo fácil saber por dónde empezar, pero creo que, quizás, respondiendo a su argumento, el mejor modo de empezar es la cuestión del ser necesario. La palabra «necesario», a mi entender, sólo puede aplicarse significativamente a las proposiciones. Y, en realidad, sólo a las analíticas, es decir, a las proposiciones cuya negación supone una contradicción manifiesta. Yo sólo podría admitir un ser necesario si hubiera un ser cuya existencia sólo pudiere negarse mediante una contradicción manifiesta. Querría saber si usted acepta la división de Leibniz de las proposiciones en verdades de razón y verdades de hecho. Si acepta las primeras, las verdades de razón, como necesarias.

COPLESTON: Bien, yo, desde luego, no suscribo lo que parece ser la idea de Leibniz sobre las verdades de razón y las verdades de hecho, ya que al parecer, para él, a la larga, sólo hay proposiciones analíticas. Al parecer, para Leibniz, las verdades de hecho se pueden reducir en último término a verdades de razón. Es decir, a proposiciones analíticas, al menos para la mente omnisciente. Yo no estoy de acuerdo con eso. Por un lado, no se corresponde con los requisitos de la experiencia de la libertad. Yo no deseo apoyar toda la filosofía de Leibniz. Me he valido de su argumento de la contingencia para el ser necesario, basando el argumento en el principio de la razón suficiente, simplemente porque me parece una formulación breve y clara de lo que es, en mi opinión, el argumento metafísico fundamental de la existencia de Dios.

RUSSELL: Pero, a mi entender, «una proposición necesaria» tiene que ser analítica. No veo qué otra cosa puede significar. Y las proposiciones analíticas son siempre complejas y lógicamente algo lentas. «Los animales irracionales son animales» es una proposición analítica; pero una proposición como «Esto es un animal» no puede ser nunca analítica. En realidad, todas las proposiciones que pueden ser analíticas son un poco lentas en la construcción de proposiciones.

COPLESTON: Tomemos la proposición «Si hay un ser contingente, entonces hay un ser necesario». Considero que esa proposición, hipotéticamente expresada, es una proposición necesaria. Si va a llamar proposición analítica a toda proposición necesaria, entonces, para evitar una discusión sobre terminología, convendré en llamarla analítica, aunque no la considero una proposición tautológica. Pero la proposición es sólo una proposición necesaria en el supuesto de que exista un ser contingente. El que exista realmente un ser contingente tiene que ser descubierto por experiencia, y la proposición de que existe un ser contingente no es ciertamente una proposición analítica, aunque, como usted sabe, yo una vez sostuve que, si hay un ser contingente, necesariamente hay un ser necesario.

RUSSELL: La dificultad de esta discusión estriba en que yo no admito la idea de un ser necesario, y no admito que tenga ningún significado particular el llamar «contingentes» a otros seres. Estas frases no tienen para mí significado más que dentro de una lógica que yo rechazo.

COPLESTON: ¿Quiere decir que rechaza usted estos términos porque no encajan en lo que se denomina «lógica moderna»?

RUSSELL: Bien, no les encuentro significación. La palabra «necesario» me parece una palabra inútil, excepto cuando se aplica a proposiciones analíticas, no a cosas.

COPLESTON: En primer lugar, ¿qué entiende por «lógica moderna»? Que yo sepa, hay sistemas un poco diferentes. En segundo lugar, no todos los lógicos modernos reconocen seguramente la falta de sentido de la metafísica. De todos modos, ambos sabemos que había un pensador moderno muy eminente, cuyos conocimientos de lógica moderna eran bien profundos, que no pensaba ciertamente que la metafísica carece de sentido o, en particular, que el problema de Dios carece de sentido. De nuevo, aunque todos los lógicos modernos sostuvieran que los términos metafísicos carecen de sentido, eso no significaría que tuviesen razón. La proposición de que los términos metafísicos carecen de sentido me parece una proposición basada en una supuesta filosofía. La proposición dogmática que hay detrás de ella parece ser ésta: lo que no cabe dentro de mi máquina no existe, o carece de sentido; es la expresión de la emoción. Sencillamente, estoy tratando de destacar que cualquiera que afirma que un sistema particular de lógica moderna es el único criterio sensato, afirma algo superdogmático; insiste dogmáticamente en que una parte de la filosofía es toda la filosofía. Después de todo, un ser «contingente» es un ser que no tiene en sí mismo la completa razón de su existencia, que es lo que yo entiendo por ser contingente. Usted sabe, tan bien corno yo, que no puede ser explicada la existencia de ninguno de nosotros sin referencia a algo o alguien fuera de nosotros, nuestros padres, por ejemplo. Por el contrario, un ser «necesario» significa un ser que tiene que existir y no puede dejar de existir. Puede decir que no existe tal ser, pero le va a ser difícil convencerme de que no entiende los términos que uso. Si no los entiende, ¿qué motivos tiene entonces para decir que no existe ese ser, si es eso lo que dice?

RUSSELL: Bien, aquí hay puntos en los que no quiero profundizar. No sostengo en absoluto que la metafísica carezca de sentido en general. Sostengo la falta de sentido de ciertos términos particulares, no basándome en alguna razón general, sino simplemente porque no he sido capaz de ver una interpretación de esos términos particulares. No es un dogma general; es una cosa particular. Pero, por el momento, dejo esos puntos. Y diré que lo que ha dicho nos lleva, a mi entender, al argumento ontológico de que hay un ser cuya esencia implica existencia, de forma que Su existencia es analítica. A mí eso me parece imposible, y plantea, claro está, la cuestión de lo que uno entiende por existencia, y, en cuanto a esto, pienso que no puede decirse nunca que un sujeto nombrado existe significativamente, sino sólo un sujeto descrito. Y que la existencia, en realidad, no es, definitivamente, un predicado.

COPLESTON: Bien, usted dice, me parece, que es mala gramática o, mejor dicho, mala sintaxis el decir, por ejemplo, «T. S. Eliot existe»; debería decirse, por ejemplo, «El autor de Asesinato en la Catedral existe». ¿Va usted a decirme que la proposición «La causa del mundo existe» carece de significado? Puede decir que el mundo no tiene causa; pero yo no veo cómo puede decir que la proposición «La causa del mundo existe» no tiene sentido. Póngalo en forma de pregunta: «¿Tiene el mundo una causa?» «¿Existe la causa del mundo?» La mayoría de la gente entendería seguramente la pregunta, aun cuando no estén de acuerdo sobre la respuesta.

RUSSELL: Bien; realmente la pregunta «¿Existe la causa del mundo?» es una pregunta con significado. Pero si dice «Sí, Dios es la causa del mundo», emplea a Dios como nombre propio; luego «Dios existe» no será una afirmación con significado; ésa es la postura que yo defiendo. Porque, por lo tanto, se deduce que no puede nunca ser una proposición analítica decir que esto o aquello existe. Por ejemplo, supongamos que toma como tema «el círculo cuadrado existente»; parecería una proposición analítica decir «el círculo cuadrado existente existe», pero no existe.

COPLESTON: No, no existe, pero no se puede decir que no existe hasta que se tenga un concepto de lo que es la existencia. En cuanto a la frase «círculo cuadrado existente» yo diría que carece absolutamente de significado.

RUSSELL: Completamente dé acuerdo. Entonces yo diría lo mismo en otro contexto en lo que respecta a un «ser necesario».

COPLESTON: Bien, parece que hemos llegado a un callejón sin salida. El decir que un ser necesario es un ser que tiene que existir y no puede dejar de existir tiene para mí un significado definido. Para usted carece de significado.

RUSSELL: Bien, podemos llevar el asunto un poco más lejos, me parece. Un ser que tiene que existir y que no puede dejar de existir sería, según usted, un ser cuya esencia supone existencia.

COPLESTON: Sí, un ser que es la esencia de lo que ha de existir. Pero yo no querría discutir la existencia de Dios simplemente partiendo de la idea de Su esencia, porque no creo que hasta ahora tengamos una clara intuición de la esencia de Dios. Creo que tenemos que discutir partiendo de la experiencia del mundo hasta llegar Dios.

RUSSELL: Sí, veo claramente la diferencia. Pero, al mismo tiempo, un ser con el conocimiento suficiente podría decir: «¡Aquí está este ser cuya esencia supone existencia!»

COPLESTON: Sí, ciertamente, si alguien viera a Dios, vería que Dios tiene que existir.

RUSSELL: Por eso digo que hay un ser cuya esencia supone existencia aunque no conozcamos esa esencia. Sólo sabemos que ese ser existe.

COPLESTON: Sí, yo añadiría que no conocemos la esencia a priori. Sólo a posteriori, a través de nuestra experiencia del mundo, llegamos a un conocimiento de la existencia de ese ser. Y entonces, uno se dice, la esencia y la existencia tienen que ser idénticas. Porque si la esencia de Dios y la existencia de Dios no son idénticas, entonces habría que buscar más allá de Dios alguna razón suficiente de esta existencia.

RUSSELL: Luego, todo gira en torno a la cuestión de la razón suficiente y tengo que declarar que no me ha definido aún la «razón suficiente» de un modo que yo pueda comprenderla. ¿Qué entiende por razón suficiente? ¿No quiere decir causal?

COPLESTON: No necesariamente. La causa es una especie de razón suficiente. Sólo un ser contingente puede tener una causa. Dios es Su propia razón suficiente; y Él no es la causa de Sí. Por razón suficiente, en sentido absoluto, entiendo una explicación adecuada de la existencia de algún ser particular.

RUSSELL: Pero ¿cuándo es adecuada una explicación? Supongamos que yo me dispongo a encender una cerilla. Usted puede decir que una explicación suficiente es que la frote contra la caja.

COPLESTON: Bien, en lo que respecta a la práctica, sí, pero teóricamente esa es sólo una explicación parcial. Una explicación adecuada tiene que ser en último término una explicación total, a la cual no se puede añadir nada más.

RUSSELL: Entonces sólo puedo decir que usted busca algo que no se puede conseguir, y que no debemos esperar conseguir.

COPLESTON: El decir que no se ha encontrado es una cosa; el decir que no debe buscarse me parece demasiado dogmático.

RUSSELL: Bien, no lo sé. Quiero decir que la explicación de una cosa es otra cosa que hace la otra cosa dependiente de otra cosa aún, y que hay que captar todo este lamentable sistema de cosas para hacer lo que usted quiere, y eso no lo podemos hacer.

COPLESTON: ¿Pero me va a decir que no podemos o que no deberíamos siquiera plantear la cuestión de la existencia de esta lamentable serie de cosas… de todo el universo?

RUSSELL: Sí. No creo que tenga ningún sentido. Creo que la palabra «universo» es una palabra útil con relación a algo, pero no creo que represente algo que tenga un significado.

COPLESTON: Si la palabra carece de significado, no puede ser tan útil. De todas maneras, no digo que el universo sea algo distinto de los objetos que lo componen (ya lo indiqué en mi breve resumen de la prueba); lo que hago es buscar la razón, en este caso la causa, de los objetos, cuya totalidad real o imaginada constituye lo que llamamos universo. ¿Usted dice: yo creo que el universo -o mi existencia si lo prefiere, o cualquier otra existencia- es ininteligible?

RUSSELL: Primero voy a rebatir el punto de que si una palabra carece de sentido no puede ser útil. Eso suena bien, pero no es verdad. Tomemos, por ejemplo, la palabra «el» o «que». Usted no puede indicarme ningún objeto con esos significados, pero son muy útiles; yo diría lo mismo de «universo». Pero dejando eso aparte, usted pregunta si creo que el universo es ininteligible. Yo no diría ininteligible; creo que no tiene explicación. Inteligible para mí es una cosa diferente. Se refiere a la cosa en sí, intrínsecamente, y no a sus relaciones.

COPLESTON: Bien, mi criterio es que lo que denominamos mundo es intrínsecamente ininteligible, aparte de la existencia de Dios. Verá, yo no creo que el carácter infinito de una serie de acontecimientos -me refiero a una serie horizontal, por así decirlo-, si ese carácter infinito pudiera ser probado, tenga alguna relevancia. Si usted suma chocolates, obtendrá chocolates y no una oveja. Si suma chocolates hasta el infinito, es presumible que obtendrá un número infinito de chocolates. Así, si suma seres contingentes hasta el infinito, seguirá obteniendo seres contingentes, no un ser necesario. Una serie infinita de seres contingentes será, de acuerdo con mi modo de pensar, igualmente incapaz de ser su causa, como un solo ser contingente. Sin embargo, usted dice, según creo, que no se puede plantear la cuestión de lo que explicaría la existencia de cualquier objeto particular, ¿no es así?

RUSSELL: Sí, si entiende que explicarla es simplemente hallar su causa.

COPLESTON: Bien, ¿por qué detenernos en un objeto particular? ¿Por qué no presentar la cuestión de la causa de la existencia de todos los objetos particulares?

RUSSELL: Porque no encuentro la razón para pensar que la hay. Todo concepto de causa está derivado de nuestra observación de cosas particulares; no encuentro ninguna razón para suponer que el total tenga una causa, cualquiera que sea.

COPLESTON: Bien, el decir que no hay causa no es lo mismo que decir que no debemos buscar una causa. La afirmación de que no hay causa debería venir, si viene, al final de la indagación, no al principio. En cualquier caso, si el total carece de causa, entonces, a mi manera de ver, tiene que ser su propia causa, lo que me parece imposible. Además, la afirmación de que el mundo existe, aunque sólo sea como respuesta a una pregunta, presupone que la pregunta tiene sentido.

RUSSELL: No, no necesita ser su propia causa; lo que digo es que el concepto de causa no es aplicable al total.

COPLESTON: Entonces, ¿está de acuerdo con Sartre en que el universo es lo que él lama «gratuito»?

RUSSEU: Bien, la palabra «gratuito» sugiere que podría haber algo más; yo digo que el universo simplemente existe, eso es todo.

COPLESTON: Bien, no comprendo cómo suprime la legitimidad de preguntar cómo el total, o cualquiera de las partes, ha adquirido existencia. ¿Por qué algo,mejor que nada? El hecho de que sostengamos nuestra noción de casualidad empíricamente de causas particulares no excluye la posibilidad de preguntar cuál es la causa de la serie. Si la palabra «causa» careciera de sentido, o si pudiera demostrarse que el criterio de Kant sobre la materia era el verdadero, la pregunta sería ilegítima; pero usted no parece sostener que la palabra «causa» carezca de sentido, ni creo que sea kantiano.

RUSSELL: Puedo ilustrar lo que me parece su falacia por excelencia. Todo hombre existente tiene una madre y me parece que su argumento es que, por lo tanto, la raza humana tiene una madre, pero evidentemente la raza humana no tiene una madre: ésa es una esfera lógica diferente.

COPLESTON: Bien, realmente no veo ninguna similitud. Si dijera «todo objeto tiene una causa fenoménica; por lo tanto, toda la serie tiene una causa fenoménica», habría una similitud; pero no digo eso; digo: todo objeto tiene una causa fenoménica si insiste en la infinidad de la serie, pero la serie de causas fenoménicas es una explicación insuficiente de la serie. Por lo tanto, la serie tiene, no una causa fenoménica, sino una causa trascendente.

RUSSELL: Eso, presuponiendo siempre que no sólo cada cosa particular del mundo sino el mundo globalmente tiene que tener una causa. No encuentro la razón para esa suposición. Si usted me la da, le escucharé.

COPLESTON: Bien, la serie de acontecimientos tiene causa o no tiene causa. Si la tiene, debe haber, evidentemente, una causa fuera de la serie. Si no tiene causa, entonces es suficiente por sí misma, y si lo es, es lo que yo llamo necesaria. Pero no puede ser necesaria ya que cada miembro es contingente, y hemos convenido en que el total no tiene realidad aparte de sus miembros, y por lo tanto no puede ser necesario. Por lo tanto, no puede carecer de causa, y tiene que tener una causa. Y me gustaría anotar, de pasada, que la afirmación «el mundo existe sencillamente y es inexplicable» no puede ser producto del análisis lógico.

RUSSELL: No quiero parecer arrogante, pero me parece que puedo concebir cosas que usted dice que la mente humana no puede concebir. En cuanto a que las cosas no tengan causa, los físicos nos aseguran que la transición del cuántum individual de los átomos carece de causa.

COPLESTON: Bien, yo me pregunto si eso no es simplemente una inferencia transitoria.

RUSSELL: Puede ser, pero demuestra que las mentes de los físicos pueden concebirlo.

COPLESTON: Sí, convengo en que algunos científicos -los físicos- están dispuestos a permitir la indeterminación dentro de un campo restringido. Pero hay muchos científicos que no están tan dispuestos. Creo que el profesor Dingle, de la Universidad de Londres, sostiene que el principio de incertidumbre de Heisenberg nos dice algo sobre el éxito (o la falta de él) de la presente teoría atómica basada en observaciones correlativas, pero no sobre la naturaleza en sí, y muchos físicos comparten este criterio. Sea como sea, no comprendo cómo los físicos pueden no aceptar la teoría en la práctica, aunque no la acepten en teoría. No comprendo cómo puede hacerse ciencia, si no es basándose en la suposición del orden y la inteligibilidad de la naturaleza. El físico presupone, al menos tácitamente, que tiene cierto sentido investigar la naturaleza y buscar las causas de los acontecimientos, como el detective presupone que tiene un sentido el buscar la causa de un asesinato. El metafísico supone que tiene sentido buscar la razón o la causa de los fenómenos y, como no soy kantiano, considero que el metafísico está tan justificado en su suposición como el físico. Cuando Sartre, por ejemplo, dice que el mundo es gratuito, creo que no ha considerado suficientemente lo que implica «gratuito».

RUSSELL: Creo… me parece que de eso no podemos hablar por extensión; un físico busca causas; eso no significa necesariamente que haya causas por todas partes. Un hombre puede buscar oro sin suponer que haya oro en todas partes; si encuentra oro, enhorabuena; si no lo encuentra mala suerte. Lo mismo ocurre cuando los físicos buscan causas. En cuanto a Sartre, no sé exactamente lo que quiere decir, y no querría que pensasen que lo interpreto, pero, por mi parte, creo que la noción de que el mundo tiene una explicación es un error. No veo por qué uno debe esperar que la tenga, y creo que lo que dice sobre la justificación de la suposición del científico es una afirmación excesiva.

COPLESTON: Bien, me parece que el científico hace ciertas suposiciones. Cuando experimenta para averiguar alguna verdad particular, detrás del experimento se esconde la suposición de que el universo no es simplemente discontinuo. Existe la posibilidad de averiguar una verdad mediante el experimento. El experimento puede ser malo, puede no tener resultado, o no el resultado deseado, pero, de todas maneras existe la posibilidad de hallar la verdad que supone mediante el experimento. Y esto me parece que presupone un universo ordenado e inteligible.

RUSSELL: Creo que está generalizando más de lo necesario. Sin duda el científico supone que probablemente la hallará y con frecuencia es así. No da por supuesto que la hallará seguro y ése es un asunto muy importante en la física moderna.

COPLESTON: Bien, creo que lo da por supuesto, o está obligado a darlo tácitamente, en la práctica. Puede ocurrir, citando al profesor Haldane que «cuando encienda un gas bajo la marmita, parte de las moléculas de agua se evaporarán, y no habrá modo de averiguar cuáles serán», pero no hay que pensar necesariamente que la idea de la casualidad tenga que ser introducida excepto en relación con nuestros propios conocimientos.

RUSSELL: No, no es así, al menos si puedo creer en lo que él mismo dice. Descubre muchas cosas el científico; descubre muchas cosas que están sucediendo en el mundo, que son, al principio, comienzos de cadenas causales, primeras causas que no tienen causa en sí mismas. No supone que todo tiene una causa.

COPLESTON: Seguramente hay una primera causa dentro de un cierto campo elegido. Es una primera causa relativa.

RUSSELL: No creo que diga eso. Si existe un mundo en el cual la mayoría de los acontecimientos, pero no todos, tienen causas, el científico podrá describir las probabilidades e incertidumbres suponiendo que este acontecimiento particular en que uno está interesado, probablemente tiene una causa. Y como, en cualquier caso, no se tiene más que la probabilidad, con eso basta.

COPLESTON: Puede ocurrir que el científico no espere obtener más que la probabilidad, pero, al plantear la cuestión, supone que la cuestión de la explicación tiene un significado. Pero su criterio general es, entonces, Lord Russell, que no es siquiera legítimo plantear la cuestión de la causa del mundo, ¿no es así?

RuSSELL: Sí, ésa es mi postura.

COPLESTON: Si esa cuestión carece para usted de significado, es, claro está, muy difícil discutirla, ¿no es cierto?

RUSSELL: Sí, es muy difícil. ¿Qué le parece si pasamos a otros problemas?

La experiencia religiosa

COPLESTON: Muy bien. Voy a decir unas palabras sobre la experiencia religiosa, y luego pasaremos a la experiencia moral. Yo no considero la experiencia religiosa como una prueba estricta de la existencia de Dios, por lo que el carácter de la discusión cambia un poco, pero creo que puede decirse que su mejor aplicación es la existencia de Dios. Por experiencia religiosa no entiendo simplemente sentirse a gusto. Entiendo una apasionada, aunque oscura, conciencia de un objeto que irresistiblemente parece al sujeto de la experiencia algo que le trasciende, algo que trasciende todos los objetos normales de experiencia, algo que no puede ser imaginado, ni conceptualizado, pero cuya realidad es indudable, al menos durante la experiencia. Yo afirmaría que no puede explicarse adecuadamente y sin dejarse cosas en el tintero; sólo subjetivamente. La experiencia básica real, de todos modos, se explica fácilmente mediante la hipótesis de que existe realmente alguna causa objetiva de esa experiencia.

RUSSELL: Yo respondería a esa argumentación que todo el argumento que se derive de nuestros estados de conciencia con respecto a algo fuera de nosotros es un asunto muy peligroso. Aun cuando todos admitimos su validez, sólo nos sentimos justificados al hacerlo, me parece a mí, en virtud del consenso de la humanidad. Si hay una multitud en una habitación y en la habitación hay un reloj, todos pueden ver el reloj. El hecho de que todos puedan verlo tiende a hacerles pensar que no se trata de una alucinación: mientras que esas experiencias religiosas tienden a ser muy particulares.

COPLESTON: Sí, así es. Hablo estrictamente de la experiencia mística pura, y ciertamente no incluyo lo que se llaman visiones. Me refiero sencillamente a la experiencia, y admito plenamente que es inefable, del objeto trascendente o de lo que parece ser un objeto trascendente. Recuerdo que Julian Huxley dijo en una conferencia que la experiencia religiosa, o la experiencia mística, es una experiencia tan real como el enamorarse o el apreciar la poesía y el arte. Bien, yo creo que cuando apreciamos la poesía y el arte apreciamos poemas concretos o una obra de arte en concreto. Si nos enamoramos, nos enamoramos de alguien, no de nadie.

RUSSELL: Permítame interrumpirle un momento. Eso no sucede siempre así. Los novelistas japoneses nunca creen que han conseguido su objetivo hasta que gran cantidad de seres reales se han suicidado por amor a la heroína imaginaria.

COPLESTON: Bien, le creo lo que dice que sucede en el Japón. No me he suicidado, gracias a Dios, pero me vi fuertemente influido, al tomar dos importantes decisiones en mi vida, por dos biografías. Sin embargo, debo aclarar que encuentro poca semejanza entre la influencia real de esos libros sobre mí, y la experiencia mística pura, hasta el punto, entiéndase, en que alguien ajeno a ella puede tener una idea de tal experiencia.

RUSSELL: Bien, yo quiero decir que no debemos considerar a Dios al mismo nivel que los personajes de una obra de ficción. ¿Reconocerá que aquí hay una diferencia?

COPLESTON: Desde luego. Pero lo que yo diría es que la mejor explicación parece ser la explicación que no es puramente subjetiva. Claro que una explicación subjetiva es posible en el caso de cierta gente, en la que hay escasa relación entre la experiencia y la vida, como en el caso de los alucinados, etc. Pero cuando se llega al tipo puro, como por ejemplo San Francisco de Asís, cuando se obtiene una experiencia cuyo resultado es un desbordamiento de amor creativo y dinámico, la mejor explicación, a mi entender, es la existencia real de una causa objetiva de la experiencia.

RUSSELL: Bien, yo no afirmo dogmáticamente que no hay Dios. Lo que sostengo es que no sabemos que lo haya. Yo sólo puedo tener en cuenta lo que se registra, y encuentro que se registran muchas cosas, pero estoy seguro de que usted no acepta lo que se dice sobre los demonios, etc., aunque todas esas cosas se afirman exactamente con el mismo tono de voz y con la misma convicción. Y el místico, si su visión es verdadera, puede decir que él sabe que existen los demonios. Pero yo no sé que los haya.

COPLESTON: Seguramente en el caso de los demonios ha habido gente que ha hablado principalmente de visiones, apariciones, ángeles o diablos, etcétera. Yo excluiría las apariciones porque pueden ser explicadas con independencia de la existencia del sujeto supuestamente visto.

RUSSELL: Pero ¿no cree que hay suficientes casos registrados de personas que creen que han oído cómo Satán les hablaba dentro de su corazón, del mismo modo que los místicos afirman a Dios? Y ahora no hablo de una visión exterior, hablo de una experiencia puramente mental. Ésa parece ser una experiencia de la misma clase que la experiencia de Dios de los místicos, y no veo por qué, por lo que nos dicen los místicos, no se puede sostener el mismo argumento en favor de Satán.

COPLESTON: Estoy completamente de acuerdo en que hay gente que ha imaginado o pensado que ha visto u oído a Satán. Y de pasada, yo no tengo el menor deseo de negar la existencia de Satán. Pero no creo que la gente haya afirmado haber experimentado a Satán, del modo preciso en que los místicos afirman haber experimentado a Dios. Tomemos el caso de Plotino, que no era cristiano. Éste admite la experiencia de algo inexpresable, el objeto es un objeto de amor, y por lo tanto no un objeto que causa horror y disgusto. Y el efecto de esa experiencia está, diría, refrendado o, mejor dicho, la validez de la experiencia está refrendada por las crónicas de la vida de Plotino. De todas maneras, es más razonable suponer que tuvo esa experiencia, si hemos de aceptar el relato de Porfirio sobre la bondad y benevolencia de Plotino.

RUSSELL: El hecho de que una creencia tenga un buen efecto moral sobre un hombre no constituye ninguna evidencia en favor de su verdad.

COPLESTON: No, pero si pudiera probarse de verdad que la creencia era realmente la causa de un buen efecto en la vida de ese hombre, la consideraría una presunción en favor de alguna verdad; en todo caso, de la parte positiva de la creencia, no de su entera validez. Pero, sea como sea, utilizo el carácter de su vida como prueba en favor de la veracidad y la cordura del místico más que como prueba de la verdad de sus creencias.

RUSSELL: Pero incluso eso no lo considero como prueba. Yo he tenido experiencias que han alterado mi carácter profundamente. Y de todas maneras, en aquel momento pensé que fue alterado para bien. Aquellas experiencias eran importantes, pero no suponían la existencia de algo fuera de mí, y no creo que, si yo hubiere pensado que la suponían, el hecho de que tuvieran un efecto saludable constituiría una prueba de que yo tenía razón.

COPLESTON: No, pero creo que el buen efecto atestiguaría su veracidad en la descripción de la experiencia. Por favor, recuerde que no estoy diciendo que la mediación de un místico o la interpretación de su experiencia deban ser inmunes a la crítica o discusión.

RUSSELL: Evidentemente, el carácter de un joven puede verse, y con frecuencia se ve, inmensamente afectado para bien por las lecturas sobre un gran hombre de la historia, y puede ocurrir que el gran hombre sea un mito y no exista, pero el muchacho queda tan afectado para bien como si existiera. Ha habido gente así. En las Vidas de Plutarco encontramos el ejemplo de Licurgo, que no existió de verdad, pero se puede uno ver muy influido leyendo cosas sobre Licurgo, teniendo incluso la impresión de que ha existido. Entonces uno habrá recibido la influencia de un objeto que ha amado, pero no habrá objeto existente.

COPLESTON: En eso estoy de acuerdo con usted; un hombre puede sufrir la influencia de un personaje de ficción. Sin profundizar en la cuestión de qué es lo que precisamente le afecta (yo diría que un valor real), creo que la situación de ese hombre y del místico son diferentes. Después de todo, el hombre influido por Licurgo no ha tenido la irresistible impresión de que ha experimentado, en alguna forma, la última realidad.

RUSSELL: No creo que haya captado bien mi criterio sobre estos personajes históricos, estos personajes no históricos de la historia. No supongo lo que usted llama un efecto sobre la persona. Supongo que el joven, al leer sobre esa persona y creerla real, la ama, cosa que ocurre con mucha facilidad, pero, sin embargo, ama a un fantasma.

COPLESTON: En un sentido ama a un fantasma, eso es perfectamente cierto; en el sentido, quiero decir, que ama a X o Y que no existen. Pero, al mismo tiempo, creo que el muchacho no ama al fantasma como tal; percibe el valor real, una idea que reconoce como objetivamente válida, y eso es lo que despierta su amor.

RUSSELL: Sí, en el mismo sentido en que hablábamos antes de los personajes de ficción.

COPLESTON: Sí, en un sentido el hombre ama a un fantasma; perfectamente cierto. Pero, en otro, ama lo que percibe como un valor.

El argumento moral

RUSSELL: Pero ¿ahora no está diciendo, en efecto, que entiende por Dios todo cuanto es bueno, o la suma total de lo que es bueno, el sistema de lo que es bueno, y, por lo tanto, cuando un joven ama algo bueno, ama a Dios? ¿Es eso lo que dice? Porque, si lo es, hay que discutirlo.

COPLESTON: No digo, claro está, que Dios sea la suma total o el sistema de lo bueno en el sentido panteísta; no soy panteísta, pero sí creo que toda bondad refleja a Dios de alguna forma y procede de Él, de modo que el hombre que ama lo que es realmente bueno, ama a Dios, aun cuando no advierta a Dios. Pero convengo en que la validez de esta interpretación de la conducta de un hombre depende del reconocimiento de la existencia de Dios, evidentemente.

RUSSELL: Sí, pero ése es un punto que hay que probar.

COPLESTON: De acuerdo, pero yo considero que lo prueba el argumento metafísico y ahí diferimos.

RUSSELL: Verá, yo entiendo que hay cosas buenas y cosas malas. Yo amo las cosas que son buenas, que yo creo que son buenas, y odio las cosas que creo malas. No digo que las cosas buenas lo son porque participan de la divina bondad.

COPLESTON: Sí, pero ¿cuál es su justificación para distinguir entre lo bueno y lo malo, o cómo se las arregla para distinguir ambas cosas?

RUSSELL: No necesito justificación alguna, como no la necesito cuando distingo entre el azul y el amarillo. ¿Cuál es mi justificación para distinguir entre el azul y el amarillo? Veo que son diferentes.

COPLESTON: Estoy de acuerdo en que ésa es una excelente justificación. Usted distingue el amarillo del azul porque los ve, pero ¿cómo distingue lo bueno de lo malo?

RUSSELL: Por mis sentimientos.

COPLESTON: Por sus sentimientos. Bien, eso era lo que yo preguntaba. ¿Usted cree que el bien y el mal hacen referencia simplemente al sentimiento?

RUSSELL: Bien, ¿por qué un tipo de objeto parece amarillo y otro azul? Puedo darle una respuesta a eso gracias a los físicos, y en cuanto a que yo considere mala una cosa y otra buena, probablemente la respuesta es de la misma clase, pero no ha sido estudiada del mismo modo y no se la puedo dar.

COPLESTON: Bien, tomemos por ejemplo el comportamiento del comandante de Belsen. A usted le parece malo e indeseable, y a mí también. Para Adolfo Hitler, me figuro que sería algo bueno y deseable. Supongo que usted reconocerá que para Hitler era bueno y para usted malo.

RUSSELL: No, no voy a ir tan lejos. Quiero decir que hay gente que comete errores en eso, como puede cometerlos en otras cosas. Si tiene ictericia verá las cosas amarillas aun cuando no lo sean. En eso comete un error.

COPLESTON: Sí, uno puede cometer errores, pero ¿se puede cometer un error cuando se trata simplemente de una cuestión referida a un sentimiento o a una emoción? Seguramente Hitler sería el único juez posible en lo relativo a sus propias emociones.

RUSSELL: Tiene razón al decir eso, pero puede decir también varias cosas sobre los demás; por ejemplo, que si eso afectaba de tal manera las emociones de Hitler, entonces Hitler afecta de un modo totalmente distinto a mis emociones.

COPLESTON: Concedido. Pero ¿no hay criterio objetivo, aparte del sentimiento, para condenar la conducta del comandante de Belsen, según usted?

RUSSELL: No más que para una persona daltónica que se encuentra exactamente en la misma posición. ¿Por qué condenamos intelectualmente al daltónico? ¿Porque se trata de una minoría?

COPLESTON: Yo diría que es porque le falta algo que normalmente pertenece a la naturaleza humana.

RUSSELL: Sí, pero si se tratara de una mayoría, no diríamos eso.

COPLESTON: Entonces, usted diría que no hay criterio aparte del sentimiento que nos permita distinguir entre la conducta del comandante de Belsen y la conducta, por ejemplo, de Sir Strafford Cripps, o del Arzobispo de Canterbury.

RUSSELL: Lo del sentimiento es demasiado simple. Hay que tener en cuenta los efectos de los actos y los sentimientos hacia ésos efectos. Como verá, puede provocar una discusión, si usted dice que cierta clase de sucesos le agradan y que otros no le agradan. Entonces, tendría que tener en cuenta los efectos de las acciones. Puede decir muy bien que los efectos de las acciones del comandante de Belsen fueron dolorosos y desagradables.

COPLESTON: Indudablemente lo fueron, de acuerdo, para toda la gente del campo.

RUSSELL: Sí, pero no sólo para la gente del campo, sino también para los extraños que los contemplaban.

COPLESTON: Sí, completamente cierto. Pero ése es mi criterio. No apruebo esos actos, y sé que usted no los aprueba, pero no veo razón alguna para no aprobarlos, porque, después de todo, para el comandante de Belsen esos actos era agradables.

RUSSELL: Sí, pero ve que en este caso no necesito más razones que en el caso de la percepción de los colores. Hay personas que piensan que todo es amarillo, hay gentes que sufren de ictericia, y yo no estoy de acuerdo con ellas. No puedo probar que las cosas no son amarillas, no hay prueba de ello, pero la mayoría de la gente está de acuerdo conmigo en que el comandante de Belsen
estaba cometiendo errores.

COPLESTON: Bien, ¿acepta alguna obligación moral?

RUSSELL: El responder a eso me obligaría a extenderme mucho. Hablando en términos prácticos, sí. Hablando teóricamente, tendría que definir la obligación moral muy cuidadosamente.

COPLESTON: Bien, ¿cree que la palabra «debo» tiene simplemente una connotación emocional?

RUSSELL: No, no lo creo, porque, como decía hace un momento, uno tiene que tener en cuenta los efectos, y yo opino que la buena conducta es la que probablemente produciría el mayor saldo posible en valor intrínseco de todos los actos posibles de acuerdo con las circunstancias, y hay que tener en cuenta los efectos probables de una acción al considerar lo que es bueno.

COPLESTON: Bien, yo traje a colación la obligación moral porque pienso que uno puede acercarse por ese camino a la cuestión de la existencia de Dios. La gran mayoría de la raza humana hará, y siempre ha hecho, alguna distinción entre el bien y el mal. La gran mayoría, a mi entender, tiene alguna conciencia de una obligación en la esfera moral. Yo opino que la percepción de valores y la conciencia de una ley y una obligación morales tienen su mejor aplicación en la hipótesis de una razón trascendente del valor y de un autor de la ley moral. No entiendo por «autor de la ley moral» un autor arbitrario de la ley moral. Creo, en realidad, que esos ateos modernos que han sostenido, a la inversa, «no hay Dios; por lo tanto, no hay valores absolutos ni ley absoluta» son completamente lógicos.

RUSSELL: No me gusta la palabra «absoluto». No creo que haya nada absoluto. La ley moral, por ejemplo, cambia constantemente. En un período del desarrollo de la raza humana casi todo el mundo pensaba que el canibalismo era un deber.

COPLESTON: Bien, no veo que las diferencias entre juicios morales particulares constituyan ningún argumento concluyente contra la universidad de la ley moral. Supongamos por el momento que hay valores morales absolutos; incluso manejando esta hipótesis sólo se puede esperar que diferentes individuos y diferentes grupos posean diversos grados de percepción de esos valores.

RUSSELL: Me siento inclinado a pensar que «debo», el sentimiento que uno tiene acerca de «debo», es un eco de lo que nos han dicho nuestros padres y nuestras ayas.

COPLESTON: Bien, yo me pregunto si se puede acabar con la idea del «debo» solamente en términos de ayas y de padres. Realmente no sé cómo puede ser transmitida a nadie en otros términos que los propios. Me parece que, si hay un orden moral que pesa sobre la conciencia humana, entonces ese orden moral es ininteligible sin la existencia de Dios.

RUSSELL: Entonces, tiene que elegir una de las dos cosas. O Dios sólo habla a un pequeño porcentaje de la humanidad -que da la casualidad que le comprende a usted-, o deliberadamente dice cosas que no son ciertas, cuando se dirige a la conciencia de los salvajes.

COPLESTON: Bien, yo no estoy sugiriendo que Dios dicte realmente los preceptos morales a la conciencia. Las ideas humanas del contenido de la ley moral dependen, desde luego, en gran parte de la educación y del medio, y un hombre tiene que usar su razón al estimar la validez de las ideas morales reales de su grupo social. Pero la posibilidad de criticar el código moral aceptado presupone que hay un patrón objetivo, que hay un orden moral ideal, que se impone (quiero decir, cuyo carácter obligatorio puede ser reconocido). Creo que el reconocimiento de este orden moral ideal es parte del reconocimiento de la contingencia. Implica la existencia de un fundamento real de Dios.

RUSSELL: Pero el legislador siempre ha sido, a mi parecer, los padres o alguien semejante. Hay muchos legisladores terrestres, lo que explica por qué las conciencias de la gente son tan extraordinariamente distintas en diferentes tiempos y lugares.

COPLESTON: Eso ayuda a explicar las diferencias de percepción de los valores morales particulares, diferencias que de lo contrario son inexplicables. Ayudará también a explicar los cambios en materia de ley moral, en el contenido de los preceptos aceptados por esta o aquella nación, o este o aquel individuo. Pero su forma, lo que Kant llama el imperativo categórico, el «debo», yo realmente no sé cómo puede ser inculcado a nadie por los padres o las ayas, porque no hay términos posibles, que yo sepa, con que se pueda explicar. No puede definirse con otros términos que los suyos propios, porque una vez que se le ha definido en otros términos que ésos, se ha terminado con él. Ya no es un deber moral. Ya es otra cosa.

RUSSsELL: Bien, yo creo que el sentimiento del deber es la consecuencia de la imaginaria reprobación de alguien; puede ser la imaginaria reprobación de Dios, pero es la reprobación imaginaria de alguien. Y eso es lo que yo entiendo por «deber».

COPLESTON: A mí me parece que todas las cosas externas, las costumbres y tabús, son las que pueden ser explicadas en base al medio y la educación, mas todo eso pertenece, a mi entender, a lo que llamo la materia de la ley, al contenido. La idea de «deber» es tal que no puede ser inculcada a un hombre por un jefe de tribu ni por nadie, porque no hay términos para ello. Me parece perfectamente… (Russell interrumpe).

RUSSELL: Pero no encuentro ninguna razón para decir eso. Todos sabemos algo sobre reflejos condicionados. Sabemos que un animal, si se le castiga habitualmente por un determinado acto, a1 cabo de un tiempo dejará de hacerlo. No creo que el animal deje de hacerlo porque se ha dicho «mi amo se enfadará si hago esto». Tiene la sensación de que no debe hacer aquello. Eso es lo que ocurre con nosotros y nada más.

COPLESTON: No veo ninguna razón que nos haga suponer que un animal tiene conciencia de la obligación moral; y la verdad es que no consideramos a un animal moralmente responsable por sus actos de desobediencia. Pero el hombre tiene conciencia de la obligación y de los valores morales. No creo que se pueda condicionar a los hombres, como se puede «condicionar» a un animal, ni supongo que usted quisiera hacerlo realmente, aun cuando se pudiera. Si el conductismo fuera cierto, no habría distinción moral objetiva entre el emperador Nerón y San Francisco de Asís. No puedo menos que pensar, Lord Russell, que usted considera la conducta del comandante de Belsen como moralmente reprensible, y que usted jamás, bajo la circunstancia que fuese, actuaría de ese modo, aun cuando pensase, o tuviera razones para pensar, que posiblemente el saldo de felicidad de la raza humana podría aumentarse si se tratase a algunas personas de esa manera abominable.

RUSSELL: No. Yo no imitaría la conducta de un perro rabioso. Pero el que no lo hiciera no incumbe a la cuestión que estamos discutiendo.

COPLESTON: No, pero si usted estuviera dando una explicación utilitaria del bien y del mal en términos de consecuencias, podría sostenerse, y yo supongo que algunos de los mejores nazis lo habrán sostenido, que, aunque es lamentable proceder de este modo, sin embargo, a la larga el saldo de felicidad es mayor. No creo que usted afirme eso, ¿verdad? Yo creo que usted dirá que esa acción es mala, en sí, aparte de que aumente o no la felicidad general. Entonces, si está dispuesto a decir esto, creo que debe de tener cierto criterio del bien y del mal, al margen del criterio del sentimiento. Para mí, ese reconocimiento tendría como último resultado el reconocimiento de Dios, como suprema razón de los valores existentes.

RUSSELL: Creo que nos estamos confundiendo. No es el sentimiento directo hacia el acto el que me sirve de juicio, sino más bien el sentimiento hacia sus efectos. Y no puedo reconocer circunstancia alguna en la cual ciertas clases de conducta como las que ha estado poniendo como ejemplo podrían causar un bien. No concibo circunstancias en las cuales pudieran tener un efecto beneficioso. Creo que las personas que lo creen se engañan. Pero si hubiera circunstancias en las que produjesen un efecto beneficioso, entonces podría verme obligado a decir, aunque de mala gana, «No me gustan esas cosas, pero las aceptaré», como acepto el Código Penal, aunque el castigo me molesta profundamente.

COPLESTON: Bien, quizás ha llegado el momento de que yo haga un resumen de mi postura. He discutido dos cosas. Primero, que la existencia de Dios puede ser probada filosóficamente, mediante un argumento metafísico; segundo, que sólo la existencia de Dios da sentido a la experiencia moral y a la experiencia religiosa del hombre. Personalmente, opino que su modo de explicar los juicios morales del hombre lleva inevitablemente a una contradicción entre lo que exige su teoría y sus juicios espontáneos. Además, su teoría da de lado a la obligación moral, y eso no es una explicación. Con respecto al argumento metafísico, aparentemente estamos de acuerdo en que lo que llamamos mundo consiste sencillamente en seres contingentes. Es decir, en seres carentes de razón para su propia existencia. Usted dice que la serie de acontecimientos no necesita explicación: yo digo que, si no hubiera un ser necesario, un ser que tuviera que existir y no pudiera dejar de existir, no existiría nada. El carácter infinito de la serie de seres contingentes, aun probado, no conduciría a nada. Hay algo que existe; por lo tanto tiene que haber algo que explique este hecho, un ser que esté al margen de la serie de seres contingentes. Si usted hubiera admitido esto, podríamos haber discutido si ese ser es personal, bueno, etc. En el punto sobre el que hemos realmente discutido, si hay o no un ser necesario, yo estoy de acuerdo con la gran mayoría de los filósofos clásicos. Usted sostiene, según creo, que los seres existentes existen sencillamente, y que no hay justificación para plantear la cuestión de la explicación de su existencia. Pero yo querría indicar que esta posición no puede fundamentarse mediante el análisis lógico; expresa una filosofía que necesita pruebas. Creo que hemos llegado a un callejón sin salida porque nuestras ideas filosóficas son radicalmente diferentes; me parece que a lo que yo llamo una parte de la filosofía, usted lo llama el total, al menos en lo que tiene de racional la filosofía. Me parece, si me perdona que se lo diga, que además de su sistema lógico, que llama «moderno» por oposición a la lógica anticuada (un adjetivo tendencioso), defiende una filosofía que no puede ser verificada mediante el análisis lógico. Después de todo, el problema de la existencia de Dios es un problema existencial mientras que el análisis lógico no trata directamente los problemas de la existencia. Luego, a mi modo de ver, declarar que los términos que suponen una serie de problemas carecen de sentido, porque no son necesarios para tratar otra serie de problemas, es establecer desde un principio la naturaleza y la extensión de la filosofía, y esto en sí mismo es un acto filosófico que necesita justificación.

RUSSELL: Bien, también yo diré unas cuantas palabras como resumen. Primero, en cuanto al argumento metafísico: no admito las connotaciones del término «contingente» o la posibilidad de explicación en el sentido del padre Copleston. Creo que la palabra «contingente» inevitablemente sugiere la posibilidad de algo que no tendría lo que llamaría usted el carácter accidental de existir simplemente, y no creo que esto sea verdad excepto en el sentido puramente causal. A veces se puede dar una explicación causal de algo diciendo que es el efecto de otra cosa, pero esto es sólo referir una cosa a otra y no hay -a mi entender- explicación alguna en el sentido del padre Copleston, ni tiene sentido tampoco llamar «contingentes» a las cosas, porque no podrían ser de otra manera. Esto es lo que yo diría acerca de eso, pero querría decir unas palabras sobre la acusación del padre Copleston acerca de que considero la lógica como el total de la filosofía, lo que no es así. No considero en absoluto la lógica como el total de la filosofía. Creo que la lógica es una parte esencial de la filosofía y que la lógica tiene que ser usada en filosofía, y creo que en eso él y yo estamos de acuerdo. Cuando la lógica que él usa era nueva, a saber, en la época de Aristóteles, hubo que darle una gran importancia; Aristóteles le dio pues una gran importancia a la lógica. Ahora se ha hecho vieja y respetable y no hay que darle tanta importancia. La lógica en que yo creo es relativamente nueva y, por lo tanto, tengo que imitar a Aristóteles dándole mucha importancia; pero no es que yo crea que representa toda la filosofía, no lo creo. Creo que es una parte importante de la filosofía y, cuando digo eso, que no encuentro un significado para esta o la otra palabra, se trata de una apreciación basada en lo que he averiguado sobre esa palabra en particular, al pensar acerca de ella. No se trata de una postura general que implique que todas las palabras usadas en metafísica carezcan de sentido, o cosa semejante, que realmente yo no creo. Con respecto al argumento moral advierto que cuando uno estudia antropología o historia se da cuenta de que hay personas que piensan que su deber consiste en realizar actos que yo considero abominables y, por lo tanto, no puedo atribuir origen divino a la materia de la obligación moral, cosa que el padre Copleston no me pide; pero creo que incluso la forma que toma la obligación moral, cuando se trata de ordenarle a uno que se coma a su padre, por ejemplo, no me parece una cosa muy noble y bella; y, por lo tanto, no puedo atribuir origen divino a la obligación moral en este sentido que creo que puede explicarse fácilmente de otras muchas maneras.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Julio 1, 2020


 

MUTANTES SIGLO XXI: MERCEDES BENZ, ERP, MONTONEROS, EMPRESARIOS Y UNIFORMADOS

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 Por CLAUDIO KUSSMAN

LOS QUE COMBATIERON POR LA DEMOCRACIA

MERCEDES BENZ – Más que evidente que este siglo es el de los grandes cambios o si se quiere mutaciones, eso permite a una prestigiosa empresa como MERCEDES BENZ bajo el lema “END RACISM (Fin al Racismo)” repintar sus autos de Fórmula Uno y llevarlos del clásico plateado al color negro, como forma de unirse al movimiento “Black Lives Matter”. Atrás quedaron los tiempos en que durante la segunda guerra mundial se nutriera de mano de obra judía esclava, como así también de otras minorías gracias a las redadas y capturas que efectuaban los nazis. Ellos llegaron a tener hasta 40.000 de esos esclavos, si bien no fueron los únicos ya que BMW utilizó 50.000, Auto Unión, actual Audi 20.000 y Volkswagen 12.000. O sea que “a rio revuelto ganancia de pescadores”. Sin querer imagina cual sería el presente de esas empresas si hubiera ganado la guerra ADOLF HITLER, podemos decir que es positiva la nueva política de estas marcas mundiales, con respecto al racismo y la discriminación…dejando toda hipocresía de lado.

Marzo 24, 2016, los ex presidentes Barack Obama y Mauricio Macri en el Parque de la Memoria. Pese a ello los uniformados votaron masivamente a este último, en los comicios por la reelección que perdiera en el año 2019.

ERP – MONTONEROS – Los miembros de estas dos agrupaciones terroristas de Argentina, sí que supieron mutar a más y mejor, pasando de ser sanguinarios asesinos de hombres, mujeres y niños, a “jóvenes idealistas del presente que lucharon por la democracia”. Cuando se dio por terminado el enfrentamiento armado en la década de los 70 del siglo pasado, ellos continuaron con “su lucha” y cambiaron la historia. Hoy hablan de democracia, ocupan cargos en el gobierno, en los medios o son exitosos empresarios, al tiempo que van captando mentes y ganando nuevos militantes. Lo hacen a través de diversos planes de enseñanza que comienzan en la educación primaria, siguen en la secundaria, universitaria e inclusive penetran los programas de estudio para todos los uniformados, sean estos de las fuerzas armadas, de seguridad, policiales o penitenciarias. Han sido tan inmorales que nunca hicieron una autocrítica por el daño causado al país. Por el contrario, a sus depredadores le han levantado monumentos, museos de la memoria y un fastuoso “Parque de la Memoria” al que llegan los presidentes y autoridades gubernamentales, autóctonas y del extranjero con ofrendas florales.

EMPRESARIOS – En el siglo pasado nuestros empresarios fueron grandes “amigos” de los militares cuando estos detentaban el poder. Todos tenían en su empresa como personal jerarquizado uno ya retirado, para que oficiara de “abre puertas” con los gobernantes. Asistían en masa a los actos de estos y los alentaban al combate contra los terroristas que asolaban el país. Colaboraban y marcaban a los mismos cuando estaban dentro del plantel en las fábricas. Con los años llegó el olvido y resulta que ninguno de esos empresarios conoció ni fue amigo de un militar y tampoco se benefició con ellos a través de contratos y condonaciones de deudas. Digno ejemplo, fue la familia MACRI, la que a través de FRANCO (f), padre del ex presidente MAURICIO, pasó de tener una decena de empresas en el año 1973, a más de 40, 10 años después. Según el gobierno, fueron contratistas, privatistas o lo que fuera necesario ser, con tal de estar siempre en la cresta de la ola, con el poder de turno. No fueron presos por los bien o mal llamados delitos de lesa humanidad gracias a su camaleónica habilidad. Sin la complicidad y participación de ellos los funcionarios no podrían ser tan corruptos como lo son en Argentina.

UNIFORMADOS – En este caso la mutación fue la más vil y extrema por lo que sería muy extensa de describir. Solo mencionaré, que, a través del tiempo, sucesivos Generales del Ejército se abrazaron y fotografiaron con los terroristas mientras sus camaradas y quienes no lo somos, nos pudrimos en la cárcel. En algún momento, TODOS, mientras frente a una bandera celeste y blanca, cantaban el Himno Nacional Argentino sin pudor, le rindieron públicos honores a una terrorista como NILDA GARRÉ o PATRICIA BULRICH. De ser rugientes leones en el pasado, se volvieron mudos gatitos del presente y así hoy terminaron orgullosos, al igual que punteros barriales, repartiendo guiso a un pueblo empobrecido por el mismo poder político que nos mata a nosotros. Mientras, aclaran que ellos ingresaron a la fuerza luego que finalizara la “dictadura militar” y en consecuencia, son distintos. Entre tantos generales y coroneles retirados no se logra que masiva, ni individualmente, emitan opinión alguna. Su camuflaje no se los permite y por eso todos moriremos indignamente en prisión. El tiempo, al que se le suma la cobardía y el deshonor, por sí solo, no sacará a la superficie toda la verdad de las tragedias argentinas del siglo pasado, para ello dando la cara se debe luchar  políticamente, día tras día como hicieron y hacen aquellos asesinos que hoy falazmente ganaron ser considerados: “los jóvenes idealistas que combatieron por la democracia”.

Uno de los super Mercedes Benz de Adolfo Hitler
Hugo Chávez (f) y Franco Macri (f)

El éxtasis de una ex terrorista llamada Nidal Garré, agasajada por obsecuentes reptantes, de uniforme. Imágenes que causan profundo dolor y vergüenza. 

Patricia Bullrich, Ministra de Seguridad, con miembros de Gendarmería Nacional, una de las fuerzas de seguridad, que rastrea y captura a los adultos mayores, imputados por los bien o mal llamados delitos de lesa humanidad, que deciden darse a la fuga
26/04/2018 – Martín María Bourdieu, excombatiente de Malvinas, Mayor Médico del Ejército Argentino, recibe de MARIO MONTOTO, quien fuera nada menos que “secretario” y luego apoderado de Mario Firmenich jefe del ejército terrorista Montoneros, una distinción. Junto a él, CLAUDIO PASCUALINI, Jefe del Estado Mayor General del Ejército y BARI DEL VALLE SOSA, Jefe Estado Mayor Conjunto. Adiós a la dignidad y el honor a cambio de un trozo de hojalata y madera que proviene de manos manchadas con sangre. A esa fecha, 431 prisioneros adultos mayores habían muerto en cautiverio. Al día de hoy se sumaron de 135 más.

 

Claudio Kussman

Comisario Mayor (R) 

Policía Pcia. Buenos Aires

Julio 01, 2020

claudio@PrisioneroEnArgentina.com

www.PrisioneroEnArgentina.com

La mutación es la clave para nuestra evolución, nos ha permitido evolucionar

del organismo de una sola célula hasta ser la especie dominante en el planeta.

Patrick Stewart – Profesor X – (1940-      )


SE RECUERDA QUE PRISIONEROENARGENTINA.COM, SIN CENSURA ALGUNA Y SIN LÍMETE DE ESPACIO, ESTÁ ABIERTO A TODO AQUÉL QUE QUIERA EXPRESAR SU PARECER Y SENTIR SOBRE ESTE TEMA O CUALQUIER OTRO QUE RESULTE DE SU INTERÉS.  


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Ju;io 1, 2020


 

Hermanos de Guerra

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En un sorprendente acto de solidaridad, el gobierno de Corea del Sur envió 10.000 máscaras faciales y 3.9 toneladas de otros suministros, incluyendo desinfectante para manos, a la Nación Navajo para honrar a los veteranos que sirvieron durante la Guerra de Corea.

El envío de suministros destinados a prevenir las infecciones por COVID-19 entre la comunidad de la tribu Navajo se entregó en el 70 aniversario de la Guerra de Corea.

Los Navajo Code Talkers tuvieron éxito porque proporcionaron una línea de comunicación rápida, segura y sin errores por teléfono y radio durante la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico. Los 29 reclutas iniciales desarrollaron un código indescifrable, y fueron entrenados con éxito para transmitir el código en condiciones intensas.

En un comunicado emitido por el Ministerio de Asuntos de Patriotas y Veteranos de Corea del Sur, el gobierno confirmó que envió “artículos protectores, entre ellos 10.000 máscaras a los héroes ocultos de la Guerra de Corea en la Nación Navajo para las personas que fueron golpeadas especialmente por COVID- 19. 

La Nación Navajo ha sufrido una gran cantidad de casos de COVID-19 en su reserva que se extiende entre Utah, Arizona y Nuevo México. Entre la población nacional de 175,000 personas, ha habido al menos 6,020 casos positivos y 277 muertes reportadas por el Departamento de Salud Navajo.

Los veteranos navajos estadounidenses tienen una relación única con Corea del Sur. Durante la Segunda Guerra Mundial, el Cuerpo de Marines de los EE. UU. comenzó a reclutar miembros de la tribu Navajo para que sirvieran como lingüistas especializados, ahora conocidos como Code Talkers, utilizando el complejo sistema del idioma nativo Navajo.

Según el ministerio de Corea del Sur, aproximadamente 800 hombres navajos sirvieron en la Guerra de Corea, muchos de los cuales arriesgan sus vidas como personas que hablan códigos para entregar inteligencia sensible durante el conflicto. Hasta el día de hoy, el lenguaje Navajo Code Talkers ‘sigue siendo el único código irrompible utilizado por el Cuerpo de Marines.

Todos los combatientes de la Segunda Guerra Mundial apreciaron la necesidad de un código indescifrable que los ayudaría a comunicarse mientras protegían sus planes operativos. Los marines estadounidenses sabían dónde encontrar uno: la Nación Navajo. Los líderes del Cuerpo de Marines seleccionaron a 29 hombres Navajo, los Habladores de Código Navajo, quienes crearon un código basado en el complejo lenguaje Navajo no escrito.

El código usó principalmente la asociación de palabras al asignar una palabra Navajo a frases clave y tácticas militares. Este sistema permitió a los Code Talkers traducir tres líneas de inglés en 20 segundos, no 30 minutos, como era común con las máquinas de descifrado de códigos existentes. Los Code Talkers participaron en todas las operaciones importantes de la Marina en el teatro del Pacífico, lo que le dio a los Marines una ventaja crítica durante la guerra. Durante la batalla de casi un mes por Iwo Jima, por ejemplo, seis infantes de marina de código navajo transmitieron con éxito más de 800 mensajes sin error. Los líderes marinos notaron después de la batalla que los Code Talkers fueron indispensables para la victoria en Iwo Jima. Al final de la guerra, el Código Navajo permaneció intacto.

 


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Julio 1, 2020


 

Asesinos al por mayor

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¿Quién mató más seres humanos, Hitler o Stalin? en esta pregunta debe ser incluido un tercer tirano del siglo XX, el presidente Mao. Y no solo eso, sino que Mao debería haber sido el ganador indiscutible, fácilmente superando a los dictadores europeos “.

Si bien esta pregunta puede sonar como un concurso mórbido, planteaa cuestiones morales que merecen una nueva mirada, especialmente porque el 2020 marca el sexagésimo segundo aniversario del lanzamiento del experimento más infame de Mao en ingeniería social, el Gran salto hacia adelante. Fue esta campaña la que causó la muerte de decenas de millones y catapultó a Mao Zedong a la gran liga de asesinos del siglo XX.

Pero los errores de Mao son más que una oportunidad para reflexionar sobre el pasado. Ahora también forman parte de un debate central en la China de Xi Jinping, donde el Partido Comunista está renovando una batalla de larga data para proteger su legitimidad limitando las discusiones sobre Mao.

El catalizador inmediato para el Gran Salto Adelante tuvo lugar a fines de 1957 cuando Mao visitó Moscú para la gran celebración del cuadragésimo aniversario de la Revolución de Octubre (otro contraste interesante con los últimos meses, con la discusión de su centenario sofocado en Moscú e ignorado en gran medida en Beijing )

Las críticas del líder soviético Nikita Khrushchev contra Stalin, molestaron a Mao quien consideraba al georgiano una de las grandes figuras de la historia comunista. Además, la Unión Soviética acababa de lanzar el primer satélite del mundo, el Sputnik, ante lo cual Mao sintió eclipsado sus logros. Regresó a Beijing ansioso por afirmar la posición de China como la principal nación comunista del mundo. Esto, junto con su impaciencia general, provocó una serie de decisiones cada vez más imprudentes que llevaron a la peor hambruna de la historia.

Los primeros signos de los diseños de Mao llegaron el 1 de enero de 1958, cuando el portavoz del Partido Comunista, People’s Daily, publicó un artículo que llamaba a “hacer todo lo posible” y “apuntar más alto”: frases de código para dejar a un lado el desarrollo económico paciente a favor de los radicales Políticas orientadas al rápido crecimiento.

Mao llevó a casa sus planes en una serie de reuniones durante los próximos meses, incluida una crucial, del 11 al 20 de enero en la ciudad de Nanning, en el sur de China, que cambió la cultura política del Partido Comunista. Hasta ese momento, Mao había sido el primero entre iguales, pero los moderados a menudo habían sido capaces de controlarlo. Luego, en varios arrebatos extraordinarios, acusó a cualquier líder que se opusiera al “avance precipitado” de ser contrarrevolucionario. Como se convirtió en el patrón de su reinado, nadie lo enfrentó con éxito.

Después de silenciar la oposición del partido, Mao presionó para la creación de comunas, nacionalizando efectivamente la propiedad de los agricultores. Las personas debían alimentarse en comedores y compartir equipos agrícolas, ganado y producción, con alimentos asignados por el estado. Se ordenó a los líderes locales del partido que obedecieran ideas fantasiosas para aumentar los rendimientos de los cultivos, como plantar cultivos más juntos y aproechar terreno y no desperdiciar agua. La idea era crear el propio Sputnik de China, cosechas astronómicamente mayores que ninguna en la historia humana.

Esto podría haber resultado más dañino que las estadísticas falsificadas de los funcionarios locales para “cumplir” con las cuotas, excepto que el estado se basó en estos números para calcular los impuestos a los agricultores. Para cumplir con sus impuestos, los agricultores se vieron obligados a enviar cualquier grano que tenían al estado como si estuvieran produciendo estos rendimientos increíblemente altos. Ominosamente, los funcionarios también confiscaron semillas de grano para cumplir sus objetivos. Entonces, mientras los almacenes estaban repletos de granos, los granjeros no tenían nada para comer, ni nada para plantar la próxima primavera.

Para agravar esta crisis había planes igualmente fraudulentos para impulsar la producción de acero mediante la creación de pequeños hornos de carbón o de leña que de alguna manera se suponía que creaban acero a partir de mineral de hierro. Incapaces de producir acero real, los funcionarios locales del partido ordenaron a los agricultores que derritieran sus maquinarias agrícolas para satisfacer los objetivos nacionales de Mao. El resultado fue que los agricultores no tenían grano, semillas ni herramientasy llegó la Hambruna.

Cuando, en 1959, Mao fue desafiado por estos eventos en una conferencia del partido, purgó a sus enemigos. Envueltos por una atmósfera de terror, los funcionarios regresaron a las provincias de China para duplicar las políticas de Mao. Decenas de millones murieron.

Ningún historiador independiente duda de que decenas de millones murieron durante el Gran Salto Adelante, pero los números exactos, y cómo uno los reconcilia, han sido objeto de debate. Sin embargo, la tendencia general ha sido revisar las cifras, a pesar del rechazo de los revisionistas del Partido Comunista y algunos simpatizantes occidentales.

En el lado chino, esto implica una industria artesanal de apologistas de Mao dispuestos a hacer lo que sea necesario para mantener sagrado su nombre: historiadores que trabajan en instituciones chinas que argumentan que los números han sido inflados por un mal trabajo estadístico. Su portavoz más destacado es Sun Jingxian, matemático de la Universidad de Shandong y la Universidad Normal de Jiangsu. Él atribuye los cambios en la población de China durante este período debido a estadísticas defectuosas, cambios en la forma en que se registraron los hogares y una serie de otros factores ofuscadores. Su conclusión: la hambruna mató solo a 3,66 millones de personas. Esto contradice casi cualquier otro esfuerzo serio para dar cuenta de los efectos de los cambios de Mao.

Las primeras estimaciones académicas confiables derivaron del trabajo pionero de la demógrafa Judith Banister, quien en 1987 utilizó las estadísticas demográficas chinas para llegar a una estimación notablemente duradera de 30 millones, y el periodista Jasper Becker, quien en su trabajo de 1996 Hungry Ghosts (Fantasmas Hambrientos) dio a estos numeros una dimensión humana y ofrece un análisis claro e histórico de los eventos. En el nivel más básico, los primeros trabajos tomaron la disminución neta de la población de China durante este período y se sumaron a la disminución de la tasa de natalidad, un efecto clásico de la hambruna. Los estudiosos posteriores refinaron esta metodología al observar las historias locales compiladas por las oficinas gubernamentales que daban cuentas muy detalladas de las condiciones de hambruna. La triangulación de estas dos fuentes de información da como resultado estimaciones que comienzan a mediados de los 20 millones y alcanzan los 45 millones.

Dos cuentas más recientes dan lo que son ampliamente considerados como los números más creíbles. Uno, en 2008, es del periodista chino Yang Jisheng, quien estima que murieron 35 millones. Frank Dikötter, de la Universidad de Hong Kong, tiene una estimación más alta pero igualmente plausible de 45 millones. Además de ajustar los números hacia arriba, Dikötter y otros han hecho otro punto importante: muchas muertes fueron violentas. Los funcionarios del Partido Comunista mataron a golpes a cualquiera sospechoso de atesorar granos, o personas que intentaron escapar de las granjas de la muerte.

Independientemente de cómo se vean estas revisiones, la Gran Hambruna fue, con mucho, fue la mayor de la historia. También fue hecho por el hombre, y no por guerra o enfermedad, sino por políticas gubernamentales que fueron defectuosas y reconocidas como tales en ese momento por personas razonables en el gobierno chino.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Julio 1, 2020


 

Las paredes están frías

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 Por Truman Capote


-…así que Grant les ha dicho que vinieran a una fiesta fantástica y, bueno, ha sido así de fácil. La verdad, creo que ha sido una genialidad recogerlos, solo Dios sabe que podrían resucitarnos de la tumba.

La chica que estaba hablando dio unos golpecitos a su cigarrillo para que la ceniza cayera a la alfombrilla persa y miró con aire contrito a su anfitriona.

Esta enderezó su traje negro y elegante y frunció los labios, nerviosa. Era muy joven, menuda y perfecta. Un lustroso pelo negro enmarcaba su cara pálida, y su barra de labios era una pizca demasiado oscura. Eran más de las dos y estaba cansada y quería que se largasen todos, pero no era pan comido deshacerse de treinta personas, sobre todo cuando la mayoría estaba empapuzada del whisky escocés de su padre. El ascensorista había subido dos veces para quejarse del ruido y ella, entonces, le había dado un whisky, que era lo que él quería, a fin de cuentas. Y ahora los marineros… oh, al diablo todo.

-Está bien, Mildred, de verdad. ¿Qué son unos marinos de más o de menos? Dios, espero que no rompan nada. ¿Quieres volver a la cocina y ocuparte del hielo, por favor? Veré lo que puedo hacer con tus nuevos amigos.

-La verdad, querida, no creo que sea necesario. Por lo que he visto, se aclimatan con gran facilidad.

La anfitriona se encaminó hacia sus invitados repentinos.

Apiñados en un rincón de la sala, no hacían más que mirar y no tenían aspecto de sentirse muy a gusto.

El más guapo del sexteto giró su gorra, nervioso, y dijo:

-No sabíamos que había una fiesta así, señorita. Quiero decir que sobramos, ¿no?

-Pues claro que son bien recibidos. ¿Qué demonios pintarían aquí si yo no quisiera que se quedaran?

El marino estaba azorado.

-Esa chica, la tal Mildred y su amiga, nos han ligado en alguno de los bares y no teníamos la menor idea de que veníamos a una casa así.

-Qué ridiculez, qué ridiculez más absoluta -dijo la anfitriona-. Son del Sur, ¿verdad?

Él se encajó la gorra debajo del brazo y pareció más tranquilo.

-Yo soy de Misisipí. Supongo que nunca ha estado allí, ¿verdad, señorita?

Ella apartó la mirada hacia la ventana y se pasó la lengua por los labios. Estaba cansada, cansadísima de aquello.

-Oh, sí -mintió-. Un estado precioso.

Él sonrió.

-Debe de confundirlo con algún otro sitio, señorita. No hay gran cosa que ver en Misisipí, excepto quizás en la zona de Natchez.

-Claro, Natchez. Fui a la escuela con una chica de Natchez. Elizabeth Kimberly, ¿la conoces?

-No, no puedo decir que la conozca.

De repente ella se percató de que se había quedado sola con el marinero; todos sus compañeros se habían acercado al piano donde Les estaba tocando algo de Porten. Mildred tenía razón en lo de aclimatarse.

-Ven -dijo ella-. Te pondré una copa. Ellos saben apañárselas. Me llamo Louise, así que por favor no me llames señorita.

-Mi hermana también se llama Louise. Yo soy Jake.

-Vaya, ¿no es encantador? Me refiero a la coincidencia.

Se alisó el pelo y sonrió con los labios pintados de un tono demasiado oscuro.

Entraron en el tugurio y supo que el marinero estaba observando cómo se balanceaba su vestido alrededor de las caderas. Se agachó para pasar por la puerta que llevaba al otro lado del mostrador.

-Bueno -dijo-, ¿qué va a ser? Me olvidaba, tenemos escocés, whisky de centeno y ron; ¿qué te parece una copa de ron y Coca-Cola?

-Si tú lo dices -sonrió él, deslizando la mano a lo largo de la superficie del mostrador, que se reflejaba en el espejo-. ¿Sabes?, nunca había visto un sitio como este. Parece salido de una película.

Ella revolvió rápidamente con un bastoncillo el hielo dentro de un vaso.

-Si quieres, te lo enseño entero por cuarenta centavos. Es bastante grande; para ser un apartamento, me refiero. Tenemos una casa de campo que es mucho, mucho más grande.

No sonó bien. Era demasiado altanero. Se volvió y repuso en su hueco la botella de ron. Veía en el espejo que él la miraba, a ella o quizás a través de ella.

-¿Qué edad tienes? -preguntó él.

Ella tuvo que pensarlo un minuto, pensarlo de verdad. Mentía tan continuamente sobre su edad que a veces ella misma olvidaba la verdadera. ¿En qué cambiaba las cosas que él supiera o no su edad? Así que se la dijo.

-Dieciséis.

-¿Y nunca te han besado…?

Ella se rió, no del tópico sino de su propia respuesta.

-O sea, violado.

Ella estaba frente a él y vio en su cara sobresalto y después diversión y después algo distinto.

-Oh, por lo que más quieras, no me mires así. No soy mala chica.

Él se sonrojó y ella volvió a cruzar la puerta y le tomó de la mano.

-Ven, te enseñaré todo esto.

Le llevó por un largo pasillo flanqueado de espejos a intervalos y le mostró una habitación tras otra. Él admiró las alfombras mullidas, de color pastel, y la discreta mezcla de mobiliario modernista con muebles de época.

-Esta es mi habitación -dijo ella, manteniendo la puerta abierta para que él la viera-. No mires el desorden, no todo lo he hecho yo, casi todas las chicas se han arreglado aquí.

Para él no había nada fuera de su sitio, la habitación estaba en perfecto orden. La cama, las mesas, la lámpara eran blancas, pero las paredes y la alfombra eran de un verde oscuro y frío.

-Bueno, Jake… ¿qué te parece, me va bien este cuarto?

-No he visto nunca uno igual, mi hermana no me creería si se lo contara… pero no me gustan las paredes, si me disculpas que te lo diga… ese verde… parece tan frío…

Ella pareció perpleja y, sin saber del todo por qué, extendió la mano y tocó la pared al lado de su tocador.

-Tienes razón en lo de las paredes: están frías.

Levantó la vista hacia él y por un momento su cara compuso una expresión tal que él no supo con certeza si iba a reírse o a llorar.

-No quería decir eso. Mierda, ¡no sé muy bien qué quiero decir!

-¿No lo sabes o solo estamos empleando un eufemismo?

Como no obtuvo respuesta, ella se sentó en el lado de su cama blanca.

-Siéntate aquí y fuma un cigarrillo -dijo ella-. ¿Qué ha sido de tu bebida?

Él se sentó a su lado.

-La he dejado en el mostrador. Aquí detrás se está muy tranquilo, después de todo ese jaleo de ahí delante.

-¿Cuánto tiempo llevas en la marina?

-Ocho meses.

-¿Te gusta?

-No importa mucho si me gusta o no… He visto muchos sitios que de otro modo no habría visto.

-¿Por qué te alistaste, entonces?

-Oh, iban a reclutarme y la marina era más de mi gusto.

-¿Lo es?

-Bueno, te diré, no me acostumbro a este tipo de vida, no me gusta que me mandoneen otros. ¿Y a ti?

En lugar de responder, ella se metió un cigarrillo en la boca. Él le sostuvo la cerilla y ella dejó que su mano rozara la de él. La mano de él temblaba y la luz no era muy firme. Ella inhaló y dijo:

-Quieres besarme, ¿verdad?

Ella le miró atentamente y vio cómo se extendía lentamente el rubor por su cara.

-¿Por qué no lo haces?

-No eres de esa clase de chicas. Me daría miedo besar a una chica como tú. Además, solo me estás tomando el pelo.

Ella se rió y expulsó una nube de humo hacia el techo.

-Ya basta, lo que dices suena a melodrama barato. De todos modos, ¿qué significa «esa clase de chicas»? Solo una idea. Que me beses o no es intrascendente. Lo podría explicar, pero ¿para qué? Seguramente acabarás pensando que soy una ninfómana.

-Ni siquiera sé lo que es eso.

-Mierda, a eso me refiero. Eres un hombre, un hombre de verdad, y yo estoy harta de chicos afeminados y débiles como Les. Solo quería saber qué se siente, eso es todo.

Él se inclinó hacia ella.

-Eres una niña rara -dijo, y ella se le echó en los brazos. Él la besó y deslizó la mano por su hombro y le apretó un seno.

Ella se volvió y le asestó un empujón violento, y él cayó despatarrado sobre la alfombra verde y fría.

Ella se levantó, se puso a su lado y los dos se miraron de frente.

-Eres una basura -dijo ella. Y le abofeteó en la cara desconcertada.

Abrió la puerta, se detuvo, se alisó el vestido y volvió a la fiesta. Él se quedó sentado en el suelo un momento y luego se levantó y encontró el camino hasta el vestíbulo y entonces se acordó de que se había dejado la gorra en la habitación blanca, pero le dio igual, porque lo único que quería era marcharse de allí.

La anfitriona miró dentro de la sala e hizo una seña a Mildred de que saliera.

-Por el amor de Dios, Mildred, saca a esa gente de aquí; esos marineros, ¿qué se piensan que es esto… la función para la tropa?

-¿Qué pasa, te estaba molestando ese chico?

-No, no, no es más que un campesino ignorante que nunca ha visto nada como esto y al que le ha hecho un efecto raro en la sesera. Es solo un pelmazo insoportable y me duele la cabeza. ¿Quieres sacarlos de aquí, por favor… a todos?

Ella asintió y la anfitriona desanduvo el pasillo y entró en la habitación de su madre. Estaba tendida en la chaise longue de terciopelo y miraba al Picasso abstracto. Cogió una diminuta almohada de encaje y la apretó contra su cara lo más fuerte que pudo. Iba a dormir allí aquella noche, donde las paredes eran de un rosa pálido y estaban calientes.

 


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Julio 1, 2020


 

Fallació otro preso político

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La Unión de Promociones expresa su más profundo pesar por fallecimiento el día Miércoles 24 dJunio de 2020, del Coronel (R) JORGE RAÚL CRESPI (Infantería – Promoción 83 – CMN), Preso Político en cautiverio de 86 años de edad.

Consecuentemente, ya son 567 (quinientos sesenta y siete) los fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad, Fuerzas Policiales, Fuerzas Penitenciarias y Civiles; en el marco de este proceso de persecución, venganza y exterminio, donde SE CONTINÚAN REPITIENDO en forma sistemática infinidad de irregularidades jurídicas, instrumentadas en el ámbito de una justicia prevaricadora.

El grave cuadro de situación, obliga a destacar y considerar los siguientes aspectos:

Edad promedio a nivel nacional

  • En Penales70 años.
  • En Prisión Domiciliaria78 años.

Períodos donde se produjeron los 567 fallecimientos}

  • Fallecidos entre el 10 Dic 83 / 25 May 0320.
  •  Fallecidos entre el 25 May 03 / 10 Dic 0755.
  •  Fallecidos entre el 10 Dic 07 / 10 Dic 15274.
  •  Fallecidos entre el 10 Dic 15 / 10 Dic 19201.
  • Fallecidos desde el 10 Dic 1917 (diecisiete) decesos se han producido desde el día 10 de Diciembre de 2019.

Solicitamos a todos los integrantes de las FFAA, Fuerzas de Seguridad, Fuerzas Policiales y Fuerzas Penitenciarias, a las distintas ONG e Instituciones, a familiares, amigos y allegados en general, a continuar sumándose en apoyo de todos quienes deben enfrentar esta injusta situación, a fin de afirmar, fortalecer e incrementar el planteo de los justos reclamos por acceder a una justicia verdaderamente independiente, imparcial y objetiva, a través del irrestricto respeto por la Constitución Nacional. La continuación de la ardua lucha en su apoyo, por la recuperación plena del estado de derecho y por la reparación del respeto y la credibilidad de las Instituciones de la República, así lo exige.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, compañeros de Promoción, camaradas y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación.

Coronel (R) Guillermo César Viola.

Unión de Promociones


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Junio 30, 2020


 

LAS NOTICIAS MÁS VISTAS ♠ Junio 30, 2020

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Las noticias más leídas en PrisioneroEnArgentina.com. Las más comentadas, las más polémicas. De que está la gente hablando…

REINICIO Junio 29, 2020 00.00 HORAS 
HORA DE CONTROL Junio 30, 2020 23.23 HORAS

 


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Junio 30, 2020


 

¿Suecia es socialista?

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Los días de gloria para Suecia tuvieron lugar económicamente antes de la década de 1960, cuando tenían una economía libre, baja regulación y mucha riqueza. Entre 1870 y 1950, Suecia tuvo el mayor crecimiento del ingreso per cápita en el mundo y se convirtió en uno de los países más ricos, solo por detrás de Suiza, Estados Unidos y Dinamarca.

En la década de 1960, Suecia comenzó a redistribuir la riqueza, lo que detuvo la creación de riqueza. A mediados de la década de 1990, el país tenía crecientes problemas económicos porque continuaba redistribuyendo una riqueza que no estaba creando. Fue en esta coyuntura que muchos de los ricos (incluidos los miembros de la banda ABBA) y los empresarios se iban de Suecia. En 1994, Suecia comenzó a implementar las siguientes medidas diseñadas para revertir esta tendencia:

Reducir regulación
Reducir el gasto del gobierno
Reformar sus programas de bienestar
Encoger a su gobierno

Suecia ha seguido este camino durante los últimos 24 años, lo que les ha traído una tasa de crecimiento modesta, pero no tan robusta como los niveles anteriores a los 60 debido a que los impuestos del gobierno siguen siendo altos.

Muchos ven a Suecia como socialista. Sin embargo, el país es, de hecho, muy procapitalista, pero lo hace con redistribución a través de impuestos. El ingreso personal se grava a una tasa del 61.85 por ciento, más una tasa del impuesto a la seguridad social del 7 por ciento para los empleados. Además de estos impuestos, Suecia también tiene un impuesto al consumo del 25 por ciento. Para estos sacrificios de libertad financiera, esto es lo que Suecia ofrece a sus ciudadanos en beneficios:

Pensión
Cuidado de la salud
Seguro de desempleo
Educación a través de doctorados
Guardería infantil

Ausencias muy generosas en el trabajo, con beneficios que incluyen: educación hasta 6 meses, inicio de su propia empresa hasta 6 meses de ausencia paga, licencia parental hasta 16 meses con 80 por ciento de su salario durante el tiempo libre, 16 días festivos (10 de estos días festivos son de base cristiana, a pesar de que solo el cinco por ciento de la población asiste regularmente a la iglesia).
Cuidado de la salud en el Reino de Suecia
Naturalmente, casi todos aprovechan al máximo estos beneficios. Si bien Suecia es uno de los países más saludables, también tiene una de las tasas más altas de baja por enfermedad en Europa, sin duda en gran parte porque los suecos reciben el 80 por ciento de su salario mientras se quedan en casa .

¿De dónde provienen las tecnologías y los medicamentos de atención médica? Casi todo se inventa e implementa en Estados Unidos en un mercado competitivo de atención médica.

Sin embargo, los economistas sugieren precaución a aquellos países que desearan implementar un sistema de atención médica “gratuito” similar al programa sueco.

En Suecia, el gobierno intenta fijar el precio de la atención médica en casi cero, por lo que la demanda es ilimitada. Sin embargo, los recursos son limitados, lo que resulta en una atención médica racionada. Las largas colas de espera son la norma. Abundan las historias de personas con una enfermedad como cáncer de cerebro que les dicen que tendrán que esperar el tratamiento hasta que tengan equipos y médicos listos para ellos.

Al igual que los canadienses (donde existe esta modalidad de seguro de salid universal), muchos irán a otros países para recibir un tratamiento antes que sea demasiado tarde. El economista Andreas Bergh explica que los suecos son saludables no por el sistema de atención médica sino porque comen alimentos saludables y son físicamente activos.

Impuestos e Inmigración
Un aspecto de los impuestos en Suecia que no se conoce bien si los impuestos sobre el trabajo son altos, son relativamente bajos para las corporaciones (22 por ciento) y el capital. Mantener los impuestos bajos evita que las corporaciones y el capital vayan con sus emresas a establecesre a otros países. Los cambios de 1994 en el gobierno desregularon todo, desde taxis, servicios aéreos, ferrocarriles, electricidad, telecomunicaciones y elección de escuelas.

El modelo de elección de escuela de competencia abierta en Suecia provocaría que los sindicatos de docentes de EE. UU. los padres y los alumnos decidieran a qué escuela quieren asistir, y todo es pago con impuestos. Las corporaciones, ciudades, organizaciones benéficas, religiones, casi cualquier persona y cualquier cosa pueden comenzar una escuela, pero depende de padres y alumnos si quieren asistir. Cuantas más personas elijan una escuela en particular, determinarán si esa escuela obtendrá más fondos del gobierno.

La parte fiscal de Suecia se ha convertido cada vez más en un mercado pro-libre, ocupando el puesto 15 a nivel mundial, mientras que Estados Unidos ocupa el puesto 18. Estas características capitalistas han ayudado a mantener el nivel de vida de Suecia, pero las nubes oscuras están en el horizonte. La nación tiene una fuerza laboral envejecida junto con una tasa de natalidad más lenta (1.67 por mujer, muy por debajo de los 2.1 necesarios para que al menos mantenga su población). Décadas sin una construcción significativa en las ciudades ha resultado en un aumento vertiginoso de los precios de la vivienda, mientras que los altos salarios dejan a muchos trabajadores no calificados, tanto suecos como nacidos en el extranjero, al margen del mercado laboral.

Estos desafíos fiscales han sido exacerbados por la inmigración.

Suecia, que tiene una población similar a la de Michigan, trajo a más de 163,000 solicitantes de asilo en 2015 y 28,939 en 2016, más per cápita que cualquier otra nación.

Casi una quinta parte de su población (10,1 millones) está compuesta por residentes nacidos en el extranjero (1,7 millones), muchos de los cuales califican para vivienda gratuita y beneficios mensuales en efectivo. El problema principal con esta nueva cosecha de inmigrantes es que pocos tienen habilidades o conexiones comercializables para ingresar al rígido mercado laboral de Suecia.

Yaron Brook, del Instituto Ayn ​​Rand, comenta que debatir los beneficios sociales que ofrece Suecia frente a los programas de asistencia social y derecho en los Estados Unidos son discutibles porque ambos modelos son insostenibles y se dirigen a resultados similares al esquema Ponzi a menos que haya una intervención significativa del gasto público. Al igual que Estados Unidos, Suecia está experimentando un crecimiento económico mediocre y poco progreso en comparación con los niveles anteriores a 1960.

Valores y libertad
Para Bernie Sanders y sus seguidores, una pregunta que se debe hacer es: “¿Quieres ser maduro y tener la responsabilidad personal de administrar tu propia vida o renunciar a las libertades financieras y ser atendido como se describe en la Vida de Julia de Obama?” La narración fue una presentación de diapositivas que siguió a Julia, un personaje de dibujos animados de madre soltera de 3 a 67 años que explicaba cómo las políticas de Obama, desde Head Start hasta Obamacare hasta la cobertura de anticoncepción obligatoria hasta la reforma de Medicare, le proporcionarían a Julia una vida mejor.

Los valores estadounidenses han sido históricamente sobre la autosuficiencia, la responsabilidad personal y la libertad. Pero la sociedad está cambiando, y la estructura familiar nuclear que una vez permitió que los individuos crecieran y prosperasen está cediendo.

Si esta tendencia continúa, los estadounidenses pronto se encontrarán en un sistema como el de Julia, en el que el gobierno se ocupa de ellos, desde el nacimiento hasta la tumba.

 


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Junio 30, 2020


 

GASSMAN

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El 30 de junio del año 2000, dejaba de existir Vittorio Gassman, uno de los mejores actores de la historia italiana. Gassman comenzó a actuar en los años de la Segunda Guerra Mundial y continuó hasta los noventa: comenzó como un actor dramático, haciéndose muy apreciado por Bitter Rice, pero con I Soliti ignoti demostró que también podía interpretar papeles de un tipo completamente diferente, y continuó hacerlos, entre muchos otros, en películas como Il sorpasso y La grande guerra, en la que protagonizó junto a Alberto Sordi. Pero también hizo mucha televisión: se burló de sí mismo y mostró, sin embargo, lo bueno que era.

Vittorio Gassman nació el 1 de septiembre de 1922 cerca de Génova, hijo de un ingeniero alemán, Heinrich Gassmann. Su nombre era Gassmann. Fue entonces Vittorio quien eligió quitarse uno (mientras que su hijo Alessandro, también actor, lo agregó nuevamente). Junto con su familia, Gassman se mudó primero a Calabria y luego a Roma, donde estudió en la escuela secundaria clásica y en la Academia Nacional de Arte Dramático. Entre uno y otro también se había matriculado en Derecho, sin ir muy lejos en esta rama.

A principios de la década de 1940, Gassman se convirtió en actor de teatro en Milán y en 1949, después de haber protagonizado una docena de películas, tuvo su primer gran éxito cinematográfico con un papel muy difícil en Bitter Rice, una de las mejores películas de Giuseppe De Santis, del neorrealismo.

Con Dustin Hoffman en Sleepers

Fue bastante difícil iafinarlo en otros roles después de verlo interpretar al fugitivo Walter Granata en Bitter Rice o después de verlo en el papel de Anatole Kuragin en la Guerra y la paz del famoso director King Vidor, pero gracias a Mario Monicelli, Gassman también abrió un gran camino hacia la comedia italiana, interpretando al boxeador (pobre) que se convirtió en ladrón (igualmente pobre) Peppe el Pantera, tartamudo.

En el cine, Gassman probablemente hizo lo mejor entre los años cincuenta y sesenta. Ya en 1965, la revista New York Times escribió sobre él: “Probablemente no haya otro actor en Europa capaz de representar tan bien a un hombre que pierde toda su dignidad y al mismo tiempo se aferre a las migajas de respeto. Actúa con sensibilidad y tensión internas; a pesar de sus rasgos clásicos, su rostro es infinitamente móvil y expresivo”.

Pero también tuvo papeles notables más adelante: en Profumo di donna (Perfume de Mujer, dirigido por Risi) y en C’eravano tanto amati (Nos habiamos amado tanto, por Ettore Scola) y en el extranjero, actuando por ejemplo en La vida es una novela de Alain Resnais.

Gassman continuó actuando hasta finales de la década de 1990, y con excelentes resultados: en Italia para La Cena, dirigida por Scola, y en Estados Unidos en Sleepers, dirigida por Barry Levinson. En esta película, con su personaje King Benny, ensombreció a actores como Robert De Niro, Dustin Hoffman y Brad Pitt, quienes tenían papeles mayores. 

A pesar de todo lo que hizo en teatro y cine, el apodo más conocido de Gassman proviene de la televisión y el programa que protagonizó a fines de la década de 1950: El Matador (que más tarde se convirtió en una película).

En la prensa, Masolino D’Amico, un crítico de cine que era amigo de Gassman, recomendó la visión de El Matador, que está disponible en video, “al joven que quería tener una idea de quién era Vittorio Gassman”, porque ahí es donde “El rey Gassman del teatro clásico se está preparando para dar cabida al protagonista cinematográfico de treinta años de comedias realistas y a veces desconsoladas”, y es allí donde demostró por primera vez que era un “showman completo e incontenible, cantando, bailando, haciendo acrobacias, y luego exhibiendo una nueva vena farsa ».

También en televisión, Gassman, ya “venerado maestro” de la cultura italiana, también sabía cómo burlarse de sí mismo en los años noventa, leyendo cosas, cualquier cosa: desde el menú del restaurante hasta la factura del gas, como si fueran grandes textos teatrales.

 


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Junio 30, 2020


 

Estos Malditos Yankees…

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 Por Michael R. Pompeo, Secretario de Estado de los Estados Unidos de América

En la cuarta Conferencia de Bruselas de hoy sobre “Apoyar el futuro de Siria y la región”, organizada por la Unión Europea, el Representante Especial para el Embajador de Compromiso de Siria, James Jeffrey, anunció más de $ 696 millones en asistencia humanitaria adicional para el pueblo de Siria en respuesta a la situación en curso. crisis causada por el régimen de Assad, las fuerzas rusas e iraníes. Esto lleva la respuesta humanitaria total de los EE. UU. a más de $ 11.3 mil millones desde el comienzo de la crisis de Siria.

Jeffrey

Estados Unidos sigue siendo el mayor donante individual de asistencia humanitaria, tanto en Siria como en todo el mundo. Esta asistencia es un componente de nuestra Estrategia de Seguridad Nacional, que nos dirige a seguir liderando el mundo en asistencia humanitaria, al tiempo que se garantiza un mayor reparto global de la carga, y a apoyar a las personas desplazadas cerca de sus hogares para ayudarles a satisfacer sus necesidades hasta que puedan y voluntariamente regresa a casa. Apreciamos el apoyo de la Unión Europea en la organización de la conferencia y felicitamos a todos los donantes que hicieron contribuciones hoy, al tiempo que alentamos a otros a hacer más. La comunidad internacional, tanto los donantes tradicionales como los nuevos, deben seguir comprometidos a satisfacer las crecientes necesidades del pueblo sirio, una responsabilidad que el régimen de Assad ha demostrado no estar dispuesto a defender. En cambio, ha priorizado financiar su campaña militar temeraria y destructiva, pagos a los leales al régimen y la detención arbitraria en curso de hasta 130,000 civiles sirios, incluidas mujeres y niños.

El anuncio de hoy de asistencia adicional a través del Departamento de Estado y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) es parte de los esfuerzos continuos de los Estados Unidos para proporcionar alimentos, nutrición, vivienda, educación, atención médica, medios de subsistencia, agua potable, suministros de higiene que salvan vidas. y mejor saneamiento, así como salud mental y apoyo psicosocial para ayudar a millones de sirios que lo necesitan, incluidos aquellos que huyen de los devastadores bombardeos del régimen de Assad y sus aliados en el noroeste de Siria. También apoya el asesoramiento muy necesario y otros programas de protección para los grupos más vulnerables, incluidos los niños, las mujeres, las personas con discapacidad y los ancianos. Esta ayuda para salvar vidas se proporcionará a través del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), organizaciones no gubernamentales y otros.

La comunidad internacional depende del acceso transfronterizo y transfronterizo para prestar asistencia humanitaria, y los sirios dependen de esta ayuda para sobrevivir. En total, 6,5 millones de sirios siguen desplazados dentro de Siria y 5,6 millones adicionales han huido a países vecinos. De diciembre a marzo, en respuesta a los bombardeos del régimen de Assad, las fuerzas rusas e iraníes, casi un millón de personas en el noroeste de Siria, más del 80 por ciento de las cuales eran mujeres y niños, huyeron temiendo por sus vidas. Después de un alto el fuego a principios de marzo, más de 270,000 personas regresaron a las áreas de origen en el noroeste de Siria, pero aproximadamente 700,000 permanecen desplazadas por la fuerza.

Estados Unidos apoya firmemente la recomendación del Secretario General de la ONU, Guterres, de restablecer el acceso transfronterizo entre el noreste de Siria e Irak para entregar ayuda y medicamentos. Rusia y China conspiraron cínicamente para obstaculizar la capacidad de la comunidad internacional de entregar ayuda humanitaria a áreas vulnerables en Siria a través de la Resolución 2504 del Consejo de Seguridad de la ONU, que redujo los cruces fronterizos humanitarios a Siria de cuatro a dos, disminuyó el proceso de autorización durante seis meses y detuvo 40 por ciento de la ayuda médica al noreste de Siria, lo que aumenta una brecha ya significativa en la satisfacción de las necesidades humanitarias en un momento de pandemia mundial.

Estados Unidos apoya la libertad de movimiento para todos, incluidas las personas desplazadas por la fuerza y ​​los sirios afectados por conflictos, así como el retorno seguro, voluntario y digno o el reasentamiento y la reintegración de los refugiados y las personas internamente desplazadas en un proceso libre de coerción. Reafirmamos nuestro compromiso con una solución política creíble e inclusiva liderada por Siria y facilitada por la ONU de conformidad con la Resolución 2254 del Consejo de Seguridad de la ONU.

 


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Junio 30, 2020


 

Carta al Jefe de Estado Mayor General Agustín H. Cejas

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 Escribe JUAN GIOVARRUSCIO

Señor                                                                                                                          “Seamos libres, lo demás

Jefe de Estado Mayor General del Ejército                                                    no importa nada”

General de Brigada D. AGUSTIN HUMBERTO CEJAS                                   Grl José de San Martín

S____________________/__________________D

De mi consideración:

Me dirijo al señor jefe del Estado Mayor General del Ejército con consideración y respeto. El interés que impulsa estas líneas está relacionado con el artículo publicado por el diario digital INFOBAE de fecha 29 de mayo de 2020, titulado “La pandemia es una oportunidad que tenemos para revalorizar a los militares”.

Tal artículo está organizado y redactado en formato de preguntas y respuestas. Ello, permite apreciar, en cierta medida, su pensamiento en cuanto al componente militar que conduce.

Lo allí reflejado por Ud., provocó la necesidad de hacerle conocer mi reflexión, esencialmente, lo referido a la institución, dado que me siento aludido por haber pertenecido “aquel ejército”.

Por ello, antes de continuar, debo comentarle que fui condenado en un ilegítimo juicio autodenominado de “lesa humanidad” y me encuentro bajo arresto domiciliario. Llevo en esta injusta y miserable condición más de siete años, junto a mi familia.

Realizada esta escueta introducción, iré al contenido del artículo analizado, especialmente, lo que refiere al ejército.

Al iniciar la nota, se sostiene que, “para romper el estereotipo del militar de la época de la dictadura, depende en gran medida de nosotros ya que, debemos mostrar nuestras aspiraciones y que podemos hacer por la sociedad”.

Reflexión: Debo decir que aquel ejército, al cual se lo denomina “de la dictadura”, fue un ejército QUE SOSTUVO CON HONOR LA GLORIA DE SU HISTORIA. Que, no solo mostró sus “aspiraciones”, sino, que la materializó en los hechos, al derrotar a fuerzas irregulares, entrenadas, adiestradas y apoyadas por potencias extranjeras (ex URSS, CUBA, LIBIA, entre otras y elementos periféricos locales de reclutamiento, adoctrinamiento y logística), que venían por “UN MILLON DE MUERTOS”, para instaurar, luego un gobierno tiránico y totalitario de ideología marxista.

 Venció en el monte, en el llano, en la montaña y en las ciudades. Fue un ejército que, por las pésimas decisiones de políticos fracasados, el desgobierno y la anarquía reinante, (subversión, terrorismo, guerrilla), se vio obligado a asumir la responsabilidad institucional del país, para impedir el objetivo de aquel enemigo, dado que el poder político, “manifestó que no tenía la solución (ver periódicos de la época y declaraciones de Balbín, Luder, Ruckauf, Robledo o, los diarios de sesiones del Congreso de la Nación)   

Balbin
Luder

Se puede agregar, además, que la totalidad de los integrantes del ejército, especialmente los cuadros subalternos, “JAMAS FUERON CONSULTADOS” por cuestiones que no fueran otras que, las estrictamente castrenses.

A partir de tal acontecimiento se operó profesionalmente, sin especulaciones, tal el juramento: “HASTA PERDER LA VIDA”. No debe quedar dudas, que, aquella actuación militar, “permitió, no sólo caminar seguro por las calles, sino, más importante aún: “DEFENDIO LA LIBERTAD.

Libertad que hoy, tambalea.

También, es bueno resaltar, que aquel ejército, no sólo se mostró en acciones comunitarias, sino que lo hizo en “combate”. Combate donde “dejaron la vida cientos de soldados, suboficiales y oficiales. Otros fueron “secuestrados, torturados y asesinados”. Varios juntos a sus seres queridos. Podemos decir que aún hoy se encuentra su sangre fresca y esparcida en los distintos escenarios donde, traicioneramente fueron ejecutados.

Ruckauf
Robledo

Por esto y, mucho más, que, el “mentiroso relato” esconde, es que, no se entiende y, además, suena a desprecio el ejemplo utilizado al decir que; “la edad promedio de los actuales integrantes de la fuerza es de 32 años. Este aspecto, los hace diferentes de “aquellos otros”.  Pareciera ser, que esta condición otorgaría una categoría superlativa y distinta a los héroes que cayeron, en los montes tucumanos, en nuestras ciudades o en las gélidas Islas Malvinas.

Como observamos aquel ejército, combatió en TRES GUERRAS. Una, no convencional e irregular, como fue la subversión y la guerrilla. Otra, en un ambiente insular para el cual no estaba convenientemente entrenado, como lo fue el Conflicto del Atlántico Sur. Enfrentando a la primera potencia militar de Europa, apoyada por la OTAN. Por último, una guerra, que no fue, como el Conflicto por las islas australes, Lennox, Picton y Nueva con CHILE. (movilización y despliegue en trincheras, listos para el combate). Reitero, a los cuadros subalternos, no se nos se les daba explicaciones de tales decisiones, tampoco se pedían. No correspondía. (Reglamento de Servicio Interno y Código de justicia Militar).

Es bueno recordar esta historia, pues, muestra que, “el ejército no se manchó”. Lo mancharon reescribiendo y manipulando los acontecimientosEn muchos casos han sido los propios que por cuestiones mezquinas han llegado a la “traición”, al decir que lo que ocurrió fue: “por culpa de una mini organización de inteligencia del ejército”. (Grl Martín Balza, repudiado por sus pares y separado del Círculo Militar)

¿Que hubo errores?… ¡SI, … SI… LOS HUBO! …En que conflicto armado no reina la tragedia y los excesos? Nadie los niega, pero esto, no empalidece el triunfo sobre el enemigo artero al cual derrotó y, con ello preservó la LIBERTAD. Es importante resaltar que, “no ocurrió” tal lo “construido por el relato”, “que dirigentes políticos, gremiales y sociales, recuperaron la democracia”. A mí no me lo contaron, yo lo viví. También mis contemporáneos lo vivieron, lo recuerdan y lo saben.

Por otro lado, hay que recordar que, por todos aquellos errores, los comandantes, fueron procesados, juzgados y condenados.  En tal sentido, valga una aclaración. Fueron juzgados por un “Consejo de Guerra”, con el Código de Justicia Militar, como corresponde. Luego, por cuestiones políticas, los condenó la Cámara Federal, causa 13. Sólo a los integrantes de la primera junta se los condenó a perpetua. Al resto penas menores y otros, fueron absueltos.

Resalto esto y, hago un comentario al margen, dado que, en mi caso, junto a otros 26 hombres, fui procesado, enjuiciado y condenado, (perpetua) por un tribunal compuesto por “JUECES NO NATURALES” avasallando los mecanismos legales para sus designaciones. Todos vinculados familiarmente con ex convictos que pertenecieron a bandas terroristas y organizaciones de ddhh. Es interesante aclarar, que, en dicho juicio, testificaron más de trescientas personas y, duró más de tres años, “ni uno me señaló, acusó y/o manifestó nada en absoluto sobre mi persona”. (¡qué extraño!).

Por ello, reflexiono: “si no se defiende aquel sacrificado pasado, mal se podrá defender este comprometido presente”.

Aliverti
Alberto Fernández

Digo esto, dado que, en el transcurso de la entrevista, se trasluce un sutil “negacionismo” de aquel pasado y, llama poderosamente la atención que no se mencione palabra alguna, referida a informar, de manera clara, a la ciudadanía, “como se desarrollan los mal llamados juicios de lesa humanidad”. Es decir, como, cuadros de la fuerza, retirados y ancianos ya, son sometidos a juicios ilegítimos, sin pruebas, por “conjeturas”, donde se le violan los derechos constitucionales como, por ejemplo, el art 18 de la CN o, tratados internacionales, como el Tratado de Roma en su art. 7mo (prohibición de la aplicación retroactiva del mismo). Estos aspectos son muy claros. Al respecto, vale recordar que quien mejor lo expresa en un reportaje, en mayo del año 2009, por Radio La Red al periodista EDUARDO ALIVERTI, es el actual señor presidente de la nación Dr. ALBERTO FERNANDEZ. Allí, le comenta y reconoce como “tuvieron que remover políticamente los obstáculos jurídicos para llevar adelante los juicios a los militares, dado que era un caso cerrado, (recordar leyes de obediencia debida y punto final sancionadas por el Congreso de la Nación e indulto, tanto para los miembros de las FFAA, FFSS, CIVILES, etc. y dirigentes terroristas presos). Esta “ilegalidad ha sido denunciada por la Academia Nacional de Derecho como, asimismo, por destacados constitucionalistas de nuestro país, como es el caso de, los doctores Carlos Fayt (fallecido) y Adolfo Vázquez, ex integrantes de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Rescato este tema, dado que sería conveniente, en aras de la “historia, memoria, verdad y justicia”, se dé a conocer institucionalmente los nombres de los más de 565 integrantes de la fuerza, muertos en cautiverio, en condiciones denigrantes. Algunos, sin juicios, otros procesados. Vencidos todos los plazos legales de las prisiones preventivas y, otros sin condena firme. Es decir, INOCENTES. Se puede agregar, sin temor, que el 90 % de las causas son “armadas”, dado que se acusa sin pruebas, por el sólo hecho de “haber estado” en un determinado destino o pertenecer a las FFAA y FFSS. Hacerlo, no viola mandato constitucional alguno.

Es digno resaltar que detrás de cada prisionero muerto, en cautiverio, (en mazmorras inmundas), o desterrados en distintos países, existen esposas, hijos, nietos, madres e infinidad de seres queridos que son injustamente estigmatizados con el mote de: “genocida y torturador”, sin que jurídicamente, se haya podido probar tal brutal acusación.

A modo de síntesis, sin temor a equívocos, se puede concluir que, aquellos hombres, hace cuarenta años, dando fe y fidelidad a la constitución, las leyes y reglamentos militares, se entregaron con valentía y coraje a defender la libertad, sin condicionamientos. Hace tiempo, “LOS DEJARON SOLOS”.

Así también, al remarcar que los actuales integrantes que nacieron después del año 1976, rompen el estereotipo de la dictadura, suena a traición, olvido y, queda claro que, con “la entrega de más de 3.000 hombres INOCENTES, la institución y el estado argentino, pretenden lavar culpas y errores de sus cuadros políticos y, a la vez, intenta cerrar la página más negra del siglo pasado de la sociedad argentina”.

Atrás queda la sangre, con nombre y apellido de los muertos en combate o, prisioneros de aquel enemigo, no hace mucho tiempo, derrotado.  Muchos de aquellos “jóvenes idealistas”, hoy, convertidos en honorables funcionarios, cultivan sus conocimientos en las aciagas páginas de los manuales del “Foro de Sao Paulo”, “Grupo de Puebla” y/o “Instituto Patria” y, desde allí, diseñan el incierto futuro de nuestra amada patria. Así también, gestan el nuevo “ejército nacional y popular”. Por lo expresado y, como reflexión final, preguntaría: … ¿Qué dirían los Generales SAN MARTIN Y BELGRANO, entre otros?

Sin otro particular, saludo al señor jefe del Estado Mayor General del Ejército, con mi mayor consideración y respeto.

                                                                                  MENDOZA, 06 de junio de 2020

                                                                                             

                                                                                                      FIRMADO

                                                                                   JUAN ARMANDO GIOVARRUSCIO

                                                                                                   SUBF MY (RE)

 


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Junio 30, 2020


 

LAS MONTAÑAS DE LA VIDA

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 Por CLAUDIO VALERIO

Cierto hombre empezó a subir una montaña juntamente con su hija pequeña. Le dijo a ella de ir adelante y que el la seguiría luego atrás. La niña, con gran entusiasmo, quiso mostrar que era capaz de subir sola y presentó mucha disposición  en su caminata. Después de un cierto tiempo, ya cansada, empezó a tener dificultades. En cierto momento ella cayó, lastimándose de forma leve las rodillas y también enseguida tuvo el brazo arañado por algunas espinas de un arbusto. Un poco más adelante ella  cayó y no consiguió más levantarse. Comenzó a llorar y, volviéndose para el padre, pidió que la ayudase. El padre con cariño la tomó en  los brazos y la llevó hasta la cumbre de la montaña. Desde el principio, él no esperaba que ella subiese sola. Según y cómo, Dios no desea que subamos las montañas de la vida solos. Él no espera que atravesemos los áridos desiertos con nuestras propias fuerzas. Sabe que, en determinados momentos, los caminos no serán fáciles para nosotros. En todas las situaciones Él camina junto a nosotros, presto a extendernos  la mano y conducirnos con mucho amor al lugar que deseamos ir. Necesitamos  comprender que  somos flacos y con fallas. Que necesitamos la ayuda del Señor para realizar nuestros sueños y alcanzar  nuestros objetivos. Solos, tendremos muchas dificultades y difícilmente alcanzaremos nuestros propósitos.

Desde la ciudad de Campana, Buenos Aires, envío un abrazo y mi deseo que Dios te Bendiga y prospere en todo lo que emprendas;  y derrame sobre ti Salud, Paz, Amor y mucha Prosperidad.

Claudio Valerio

** Valerius **

 


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Junio 30, 2020


 

¿Conejillos de la China?

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China aprobó este lunes el uso interno en el Ejército de la nueva vacuna de coronavirus desarrollada por el Instituto Científico Militar y la compañía biofarmacéutica china CanSino Biologics, anunció la empresa.

La compañía, con sede en la ciudad nororiental de Tianjin, indicó que su nueva vacuna recombinante de coronavirus (vector de adenovirus Ad5-nCoV) fue aprobada por el Ejército el pasado 25 de junio para “uso por los militares” en el marco de las “medicinas para necesidades especiales”, según los medios locales.

La empresa informó de que los ensayos clínicos de Fase I y Fase de II de la vacuna se llevaron a cabo en China y que la fase II se completó el pasado 11 de junio. Además, señaló que las pruebas confirmaron la “buena seguridad de la vacuna” así como su “alta inmunidad” y un adecuado nivel de respuesta inmune celular.

“Los resultados continuos de las pruebas muestran que la vacuna Ad5-nCoV tiene el potencial de prevenir enfermedades causadas por el SARS-CoV-2”, aseguró CanSino Biologics, citada por el portal de noticias Finance Sina.

El uso de la vacuna ha sido aprobado únicamente para su “uso interno en el Ejército” y su alcance “no puede ampliarse” sin la aprobación del departamento de Apoyo Logístico de la Comisión Militar Central.

Hace cinco días la Academia de Ciencias Militares dijo que los científicos chinos habían “logrado un gran avance en el estudio de los nuevos anticuerpos contra el coronavirus”.

 


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Junio 30, 2020


 

Cuando Baryshnikov huyó de la Unión Soviética

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Considerado uno de los mejores bailarines de ballet del mundo de todos los tiempos, el virtuoso soviético Mikhail Baryshnikov coreografió su propia deserción de la URSS después de cuatro años de planificación.

Conocido como “Misha” por sus admiradores, Baryshnikov, que entonces tenía 26 años, terminó una actuación con el Kirov Ballet con sede en Leningrado en Toronto durante una gira canadiense, y luego evadió a sus celosos vigilantes de la KGB, desapareciendo entre la multitud fuera del teatro, subiéndose a un auto que aguardaba en la calle y escondiéndose hasta que se le concedió oficialmente asilo político en Canadá.

Poco después, recibió asilo político en los Estados Unidos, donde se convirtió en bailarín principal del American Ballet Theatre y el New York City Ballet. Se convirtió en ciudadano estadounidense el 3 de julio de 1986. Baryshnikov calificó la deserción como una opción artística más que política.

“Cuando estaba en Toronto, finalmente decidí que si dejaba pasar la oportunidad de expandir mi arte en Occidente, siempre me lo reprocharía”, dijo en su primera entrevista posterior a la deserción. “Lo que he hecho se llama crimen en Rusia … Pero mi vida es mi arte y me di cuenta de que sería un crimen mayor destruir eso. Quiero trabajar con algunos de los grandes coreógrafos de Occidente si creen que soy digno de sus creaciones ”.

Baryshnikov le dijo a la prensa que la deserción se desarrolló como un thriller.

“Fue organizado en secreto a través de amigos”, dijo. “Estaba corriendo, el auto de escape estaba esperando a unas pocas cuadras de distancia mientras estábamos abordando el autobús del grupo, la KGB nos estaba mirando. En realidad fue divertido.

Los fanáticos me esperan afuera de la puerta del escenario, y salgo y empiezo a correr, y comienzan a correr detrás de mí para obtener un autógrafo. Se reían, yo corría por mi vida. Fue un momento muy emotivo, desde luego”.

 


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Junio 30, 2020


 

Los siete mensajeros

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 Por Dino Buzzati


Habiendo salido a explorar el reino de mi padre, día a día voy alejándome de la ciudad y las noticias que me llegan son cada vez más raras.

Comencé el viaje cuando tenía poco más de treinta años y han pasado ya más de ocho años, seis meses y quince días de ininterrumpido camino.

Creía, en el momento de partir, que en pocas semanas habría alcanzado los confines del reino; por el contrario, seguí encontrando nuevas gentes y países y en todas partes hombres que hablaban mi mismo idioma y que decían ser mis súbditos. A veces pienso que la brújula de mi geógrafo se ha enloquecido y que, creyendo avanzar siempre hacia el sur, en realidad damos vueltas sobre nuestros propios pasos sin aumentar jamás la distancia que nos separa de la capital; esto podría explicar por qué no estamos ahora junto a la extrema frontera.

Pero más frecuentemente me atormenta la duda de que este confín no existía, que el reino se extienda sin límite alguno y que, por más que yo avance, jamás podré arribar a la frontera. Empecé el viaje cuando tenía más de treinta años, demasiado tarde, quizás. Los amigos, los mismos familiares, se burlaban de mi proyecto, opinando que iba a despilfarrar los mejores años de mi vida. Pocos de mis leales, en realidad, aceptaron partir.

Si bien era algo descuidado -mucho más que ahora- me preocupé de poder comunicarme, durante el viaje, con mis seres queridos; entre los caballeros de la escolta elegí los siete mejores para que me sirvieran de mensajeros. Creí, ignorante de mí, que tener siete mensajeros era una verdadera exageración.

Con el transcurso del tiempo advertí, por el contrario, que eran ridículamente pocos, a pesar de que ninguno de ellos fue asaltado por los bandidos ni malogró su cabalgadura. Los siete me han servido con una tenacidad y una devoción que difícilmente podré recompensar.

Para distinguirlos con facilidad les puse nombres cuyas iniciales eran alfabéticamente progresivas: Alejandro, Benito, Carlos, Daniel, Eduardo, Federico, Gregorio.

Poco acostumbrado a estar lejos de mi casa, envié al primero, Alejandro, al caer la noche del segundo día de viaje, cuando habíamos recorrido ya unas ochenta leguas. A la noche siguiente, para asegurarme la continuidad de las comunicaciones, envié al segundo, después al tercero, después al cuarto, consecutivamente, hasta la octava tarde del viaje en que partió Gregorio. El primero todavía no había regresado.

Llegó la décima noche mientras acampábamos en un valle deshabitado. Supe por Alejandro que su rapidez había sido menor a la prevista; había pensado que, yendo separado y en un corcel inmejorable, podría recorrer en el mismo tiempo el doble de distancia que nosotros, pero no había recorrido el doble, sino sólo una vez y media; en unas jornadas, mientras nosotros avanzábamos cuarenta leguas, él avanzaba sesenta, pero no más.

Lo mismo pasó con los otros. Benito, que partió la tercera noche del viaje, retornó recién a la décima quinta; Carlos, que partió a la cuarta noche, nos alcanzó en la vigésima. Muy pronto comprendí que bastaba multiplicar por cinco los días que llevábamos viajando para saber cuándo volvería el mensajero.

Al alejarnos constantemente de la capital, el itinerario de los mensajeros se hacía cada vez más largo. Después de cincuenta días de camino el intervalo entre un arribo u otro comenzó a espaciarse sensiblemente; mientras antes veía llegar al campamento un mensajero cada cinco días, el intervalo llegó a hacerse de veinticinco días; la voz de mi ciudad, de esa manera, se volvía cada vez más apagada: pasábamos semanas enteras sin tener ninguna noticia.

Una vez que transcurrieron seis meses -ya habíamos atravesado los montes Fasani- el intervalo entre uno y otro arribo de los mensajeros aumentó a cuatro meses. Ahora ellos me traían noticias lejanas; el sobre me llegaba ajado, muchas veces con manchas de humedad, debido a las noches que el portador se había visto obligado a pasar al sereno.

Avanzábamos aún. En vano buscaba persuadirme de que las nubes que se deslizaban rápidamente sobre mí eran iguales a las de mi niñez, que el cielo de la ciudad lejana no era diferente de la cúpula azul que tenía sobre mí, que el aire era el mismo, igual el soplo del viento, idénticas las voces de los pájaros. Las nubes, el cielo, el aire, los vientos, los pájaros se me aparecían en verdad, como cosas nuevas y diversas; y yo me sentía extranjero.

¡Adelante! ¡Adelante! Vagabundos encontrados por la llanura me decían que los confines no estaban lejos. Yo incitaba a mis hombres a no descansar, borraba las palabras descorazonadoras que se formaban sobre sus labios.

Ya habían pasado cuatro años de mi partida. ¡Qué larga fatiga! La capital, mi casa, mi padre, se habían vuelto extrañamente remotos, casi no me parecían reales. Ahora pasaban fácilmente veinte meses entre las sucesivas apariciones de los mensajeros. Me traían curiosas misivas amarillentas por el tiempo y en ella encontraba nombres olvidados, modos de decir insólitos para mí, sentimientos que no lograba comprender. A la mañana siguiente, después de una sola noche de reposo, mientras nosotros nos poníamos en camino, el mensajero partía en dirección opuesta, llevando a la ciudad las cartas que yo había preparado en ese mismo tiempo.

Pero ya han transcurrido ocho años y medio. Esta noche cenaba solo en mi tienda cuando entró Daniel, que aún lograba sonreír, aunque estaba muerto de cansancio. Hace casi siete años que no lo veía. Durante todo este período larguísimo no ha hecho más que correr, atravesando praderas, bosques y desiertos, cambiando quién sabe cuántas veces de cabalgadura, para traerme el paquete de sobres que hasta ahora no he tenido deseos de abrir. Ya se fue a dormir y volverá a partir mañana mismo, al amanecer.

Partirá por última vez. Consultando el calendario calculé que, aunque todo salga bien, yo continuando mi camino como lo he hecho hasta ahora y él el suyo, no podré volver a ver a Daniel hasta dentro de treinta y cuatro años. Entonces tendré setenta y dos.

Pero comienzo a sentirme cansado y es probable que me muera antes. No lo volveré a ver. Dentro de treinta y cuatro años (quizás antes, mucho antes) Daniel descubrirá, inesperadamente, los fuegos de mi campamento y se preguntará por qué nunca antes le resultó el trayecto tan corto.

Como esta noche, el buen mensajero entrará en mi tienda con las cartas amarillas, llenas de absurdas noticias de un tiempo ya sepultado; pero se detendrá en el umbral y me verá inmóvil tendido sobre el camastro, flanqueado por dos soldados con antorchas, muerto.

¡Anda, pues, Daniel, y no me digas que soy cruel! Lleva mi último saludo a la ciudad donde nací. Tú eres la última ligazón con el mundo que en un tiempo fue también mío. Los mensajes recientes me han hecho saber que han cambiado muchas cosas, que mi padre ha muerto, que la corona pasó a mi hermano mayor, que me consideran perdido, que han construido altos palacios de piedra, allá, donde estaban las encinas a cuya sombra solíamos jugar. De cualquier manera, siempre seguirá siendo mi vieja patria. Tú eres la última atadura con ella, Daniel.

El quinto mensajero, Eduardo, que me alcanzará, si dios quiere, dentro de un año y ocho meses, no podrá volver a partir porque no tendrá tiempo de regresar. Después de ti, el silencio, ¡oh, dios mío!, a menos que encuentre los anhelados confines. Pero cuanto más avanzo, más me convenzo de que no existe frontera. No existe, sospecho, frontera alguna, por lo menos en el sentido que habitualmente le damos. No hay muralla de separación, ni ríos divisorios, ni montañas que cierran el paso. Probablemente atravesaré el límite sin ni siquiera advertirlo e, ignorante de mí, continuaré mi camino. Por eso he decidido que cuando Eduardo y los demás mensajeros, después de él, me alcancen nuevamente, en vez de volver a tomar el camino de la capital, se me adelante, para que yo pueda saber con anterioridad lo que me espera.

Desde hace un tiempo una ansiedad inusitada se apodera de mí por las noches y ya no se trata de la añoranza de las alegrías pasadas, como en los primeros tiempos del viaje; más bien es la impaciencia de conocer la tierra ignota a la que me dirijo.

Advierto -y no se lo he confiado hasta ahora a nadie- cómo de día en día, a medida que avanzo hacia la improbable meta, el cielo irradia una luz insólita como jamás había visto, ni siquiera en sueños. Ha quedado definitivamente atrás el último cielo azul.

Las plantas, los montes, los ríos que atravesamos, parecen hechos de una esencia diferente de lo ya conocido y el aire me acerca presagios que no sé transmitir.

Una nueva esperanza me llevará mañana por la mañana aun más adelante, en dirección a aquella montaña inexplorada que ahora ocultan las sombras de la noche. Una vez más levantaré el campamento, y Daniel desaparecerá en el horizonte en dirección opuesta, para llevar a la ciudad remota mi inútil mensaje.

 


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Junio 30, 2020


 

LO MÁS LEÍDO ♣ Junio 29, 2020

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Las noticias más leídas en PrisioneroEnArgentina.com. Las más comentadas, las más polémicas. De que está la gente hablando…

REINICIO Junio 29, 2020 00.00 HORAS 
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Junio 29, 2020


 

ABIMAEL

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Perder la vida persiguiendo delirios es bastante malo. Sacrificar vidas inocentes sin remordimiento mientras se persigue esas fantasías es francamente criminal. Es la definición de un sociópata y un maníaco homicida.

Abimael Guzmán, o Camarada Gonzalo, es todo eso y peor. A los 85 años, actualmente reside en una prisión de máxima seguridad en una base naval peruana cerca de Lima. Sin arrepentirse ni lamentarse, pero para un puñado de aduladores radicales, está viviendo el calvario de ser una víctima. Hace treinta años, era el hombre más buscado de Perú.

“El socialismo en general tiene un historial de fracaso tan evidente que solo un intelectual podría ignorarlo o evadirlo”. El hecho más fundamental sobre las ideas de la izquierda política es que no funcionan. Por lo tanto, no debería sorprendernos encontrar a la izquierda concentrada en instituciones donde las ideas no tienen que funcionar para sobrevivir”.

Thomas Sowell

En las décadas de 1960 y 1970, Guzmán enseñó filosofía en una universidad en Ayacucho, Perú. Desde sus primeros días en el aula, empapó a sus alumnos de marxismo y se volvió cada vez más radical al hacerlo. Fue arrestado más de una vez por participar en violentas protestas callejeras. Le gustaba denunciar a otros miembros de la facultad y oradores visitantes que no compartían su punto de vista (la integridad intelectual y la objetividad no eran sus puntos fuertes). Formó la organización terrorista clandestina llamada Sendero Luminoso y en 1980, él y su alegre grupo de senderistas declararon la guerra a Perú, su gobierno y cualquier campesino prescindible que se interpusiera en su camino. El resultado fueron dos décadas de caos devastador que se cobró la vida de 70,000 peruanos.

Marx
Lenin
Mao
Guzmán

Las Cuatro Espadas del Comunismo

También murió un estadounidense de 25 años llamado Gus Gregory de Torrance, California. Estaba en Perú para enseñar técnicas superiores de cría de ovejas y alpacas a campesinos. El jeep que él y un amigo veterinario peruano conducían fue emboscado por los hombres del camarada Guzmán. Gregory recibió un disparo en la parte posterior de la cabeza como una advertencia a cualquiera que aún no se haya inscrito en la revolución del “pueblo”. Irónicamente, Gregory se consideraba un hombre de izquierda, pero no lo suficiente para Sendero Luminoso.

Abimael Guzmán se convirtió en el enemigo número uno de Perú. Aunque su revolución marxista prometió un cambio para favorecer a los pobres, la violencia de Sendero Luminoso fue despiadada contra las comunidades más empobrecidas. Guzmán tenía un desdén por los arreglos locales del campesinado. Creía que los pobres se adherirían a su causa sin dudar. Sin embargo, fueron los más pobres de los pobres quienes rechazaron sus reglas e iniciaron el movimiento masivo de autodefensa que lo derrotó.

La Asociación para la Educación Económica de los Andes  informó que la Comisión de Verdad y Reconciliación de 2001 acusó a Sendero Luminoso de asesinato en masa deliberado contra cualquier persona que considerara enemiga de su plan de poder. Esto se tradujo en lemas como “golpear la tierra”, que implicaba el asesinato de autoridades, especialmente locales: alcaldes, gobernadores, jueces. Las características diabólicas de Sendero Luminoso se describen en sus propios documentos de partidos políticos y en las directivas a sus militantes, para “pagar la tarifa de sangre” e “inducir el genocidio”, ya que habían calculado que “el triunfo de la revolución costará un millón de muertos”.

El rastro de muerte y destrucción de Guzmán incluyó la explosión de las mesas de votación, el bombardeo de edificios e intersecciones, la tortura por el bien de la revolución y otras diversiones de “vanguardia del proletariado”. Karl Marx fue una de las inspiraciones intelectuales del ex profesor de filosofía para estos crímenes, pero su Dios fue el chino Mao Zedong. Guzmán visitó China en 1965. Realizó la gira oficial y se fue con admiración por las brutales políticas de Mao que mataron a millones de personas en nombre de la creación de un paraíso socialista. En 1988, durante una rara entrevista en medio de la guerra, Guzmán dijo:

Con respecto a la violencia, partimos del principio establecido por el presidente Mao Zedong: la violencia, que es la necesidad de la violencia revolucionaria, es una ley universal sin excepción. La violencia revolucionaria es lo que nos permite resolver contradicciones fundamentales por medio de un ejército, a través de la guerra popular.

Corresponsales de guerra presenciaban un posible ascenso al poder. Todos coincidían que, de haberlo conseguido, sus masacres habrían empequeñecido a las de los Khmer Rojos.

Donde los medios justifican el fin, el vale todo, como lo hacen para la mayoría de las ideologías, el asesinato en masa se vuelve más probable, tal vez incluso inevitable en los estados ideologizados.                           www.PrisioneroEnArgentina.com

El extraño sueño de Guzmán se derrumbó cuando fue arrestado en septiembre de 1992 en la casa de un profesor de baile de Lima. Manuel Rubén Abimael Guzmán Reynoso fue sentenciado a cadena perpetua por su ola de asesinatos; En 2018, fue juzgado nuevamente y sentenciado a una segunda condena de por vida.

 


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Junio 29, 2020


 

JUAN POMARES, ES INOCENTE…PERO  SI NO LES GUSTA LO DECLARAMOS CULPABLE.

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 Por CLAUDIO KUSSMAN

A DONDE VAYAN LOS IREMOS A BUSCAR

A fines de noviembre del año 2014 por obra, gracia, e inferencias de un delincuente secretario de la justicia federal de Bahía Blanca, que oficiaba de juez subrogante y hoy es fiscal, llamado ULPIANO MARTINEZ, terminé en la cárcel, imputado por los bien o mal llamados delitos de lesa humanidad. Así fui alojado en la Unidad Penitenciaria 31 y más precisamente en el pabellón 19, conocido como “Barrio Chino” (hoy no existe, en su lugar se construyeron oficinas). En sí era un galpón de 22 (72 pies) por 12 (39 pies) por 8 metros (26 pies), con pretensión de salón, en el que había unas 20 o más camas, acorde al ingreso de cautivos, las duchas, letrinas y cocina comedor, todo en un solo ambiente en el que faltaba ventilación y privacidad y sobraban cucarachas. En un rincón al final de todo y a dos camas de por medio de la mía, se encontraba alojado un señor, llamado JUAN POMARES con quien solía intercambiar libros y películas.  De conducta correcta, callado y profunda fe cristiana, estaba con prisión preventiva desde el año 2011, siempre predispuesto a ayudar a los prisioneros que se descompensaban.

Luego de irme de ese lugar indigno, en marzo del año 2016, él fue a juicio en el 2017 y a fines de noviembre de ese año el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata lo absolvió, en medio de la protesta de representantes de organizaciones radicalizadas de derechos humanos para quienes los miembros del poder judicial tienen que ser esbirros a su servicio.  

Lo destacable que muchos togados por ideología o cobardía lo son. Tras remover cielo y tierra en abril del año 2018 la Cámara de Casación Penal 4 por sentencia de los jueces GUSTAVO HORNOS, MARIANO BORINSKY y JUAN CARBAJO, anuló la absolución de POMARES diciendo que: “no hace falta la realización de un nuevo juicio, puesto que el mismo resultó válido en todos sus términos, sino solamente el dictado de una nueva sentencia al respecto de los hechos que los acusadores le endilgan”. Días pasados y para ser más precisos el 9 del corriente, el Tribunal Oral por segunda vez lo volvió a absolver a POMARES. Hace pocas horas, los fiscales generales HERNÁN SCHAPIRO y GONZALO MIRANDA, y el auxiliar fiscal JUAN MARTÍN NOGUEIRA, recurrieron la medida y solicitaron la anulación de la sentencia y el dictado de un fallo condenatorio para el acusado. De lograrse esto, se habrá impuesto una vez más la “política de estado”, equivalente a “para el enemigo ni justicia” cumpliéndose lo de: “A DONDE VAYAN LOS IREMOS A BUSCAR”. Remanida frase utilizada por los indemnizados asesinos terroristas del pasado, devenidos en “jóvenes idealistas del presente  y sus seguidores.

Vista parcial del Pabellón 19 de la Unidad Penitenciaria Federal 31, Ezeiza, Argentina

Año 2016, Pomares en el Pabellón 19. (Imagen almacenada fuera de Argentina)

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Claudio Kussman

Comisario Mayor (R) 

Policía Pcia. Buenos Aires

Junio 29 , 2020

claudio@PrisioneroEnArgentina.com

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“Damas y caballeros, estos son mis principios.

Si no les gustan tengo otros”

 

Groucho Marx (1890-1977)

 


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Junio 29, 2020


 

Cambalache

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  Por JORGE B. LOBO ARAGÓN

Desde hace bastante tiempo sobrinos, parientes y amigos se reúnen periódicamente asegurando que el bailar tango es como una nueva filosofía de vida con beneficios insospechados. Dicen que es la nueva moda. Que para nada es trivial intrascendente o fútil. Debe ser verdad. Me gusta el tango arrabalero sus compas y música. Pero de esta fascinante danza de cuerpo entrelazados, diálogos y seducción en movimiento poco conozco ya que “Soy / el tango milongón /nacido en los suburbios / malevos y turbios. / Hoy / que estoy en el salón, /me saben amansado, /dulzón y cansado. / Pa’ qué creer, / pa’ qué mentir / que estoy cambiado, / si soy el mismo de ayer”.  Es verdad mi querido lector de tangos usted sabe mucho más que yo. Pero no crea que estoy pensando en bailar o silbarle uno, sino recordarle que sobre su origen. Cada cual es dueño de tener su teoría, pero para mí ninguna es muy satisfactoria que digamos. Hay quienes dicen que así se llama porque en latín tango significa toco (del verbo “tangere”, tocar). Otros recuerdan que la palabra primero se conoció en México y en Cuba, pero que su origen podría ser africano del idioma de los esclavos. No ha de faltar el gallego que pretenda un origen español, pues el flamenco tiene tangos y tanguillos. Pero la verdad para mi es Argentino. También es curiosa una teoría que lo supone francés, que surgió en la Auvernia una danza que fue prohibida. Que se complace en tomar las figuras, más indecorosas, tanto que puede decirse que es la danza de la gente libertina. 

 

Los danzantes se aproximan uno al otro, se tocan, se abrazan de un modo tan descarado que no cabe duda que se trata de una imitación de las danzas de las bacantes o descocadas. ¿Que usted no lo nota indecoroso? Mejor no lo digamos, porque alguien que nos oyera podría atribuirlo a no tener en claro qué es el decoro. Y  si le hacemos caso que el tango viene de las bacantes o libertinas griegas, con un pasito más nos llegaríamos a Adán y Eva. Pero viniendo al tango argentino podemos ver que tuvo la suerte de triunfar, popularizarse y difundirse justo en el momento oportuno, cuando se habían inventado el grafófono, la victrola y luego la radio, que lo llevaron a todo el mundo. Su música encarnaría en la melodiosa voz del zorzal, Carlitos Gardel, que no se limitó a cantarlo sino que afianzó su triunfo aportando su bien porteña pinta de galán. El tango  relacionado con la milonga que tiene poca letra y mucha música, que viene de los suburbios, de la mala vida, Escuchen mi compas…yo soy el viejo tango que nació en el arrabal… Desde  el zorzal criollo, el tango de la guardia vieja, la milonga, los gauchos Homero o Mark Twain, danzaron también por el genio de la música hasta Jorge Luis Borges“Te acordás, hermano; ¡qué tiempos aquellos!/ Veinticinco abriles que no volverán, / veinticinco abriles, volver a tenerlos, / ¡si cuando me acuerdo me pongo a llorar!  Y termino mi garabato  sobre el fascinante mundo del tango , con “cambalache que es la imagen vívida y cruda de lo que nos sucede en la actualidad: “El mundo fue y será una porquería ya lo sé/  En el quinientos seis y en el dos mil también/ Que siempre ha habido chorros maquiavelos y estafaos contentos y amargaos valores y duble/ Pero que el siglo veinte es un despliegue de maldad insolente ya no hay quien lo niegue/ Vivimos revolcaos en un merengue y en un mismo lodo todos manoseados /Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor/ Ignorante sabio o chorro generoso o estafador /Todo es igual nada es mejor lo mismo un burro que un gran profesor/ No hay aplazaos ni escalafón los inmorales nos han igualao /Si uno vive en la impostura y otro roba en su ambición da lo mismo que sea cura colchonero rey de bastos caradura o polizón/ Que falta de respeto que atropellaba la razón cualquiera es un señor cualquiera es un ladrón/ Mezclao con Stavisky va Don Bosco y “La Mignon” Don Chicho y Napoleón Carnera y San Martín /Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida /Y herida por un sable sin remaches ves llorar la Biblia contra un bandoneón/ Siglo veinte cambalache problemático y febril el que no llora no mama y el que no roba es un gil /Dale que va dale nomas que allá en el horno nos vamo a encontrar/ No pienses más sentate a un lao que a nadie importa si naciste honrao/ Es lo mismo el que trabaja noche y día como un buey que el que vive de los otros que el que mata que el que cura o está fuera de la ley. Cambalache fue escrito en 1934 y sigue siendo la radiografía más nítida del mundo y la Argentina del siglo XXI. Todo es Igual nada es mejor…

 

Dr. Jorge Bernabé Lobo Aragón

 


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Junio 29, 2020


 

LOS PRINCIPIOS DEL ESTADO DE DERECHO QUE VIOLA LA ARGENTINA

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Por MARIO SANDOVAL

Los políticos, los jueces, los periodistas, los académicos, los defensores de los derechos humanos mencionan, hacen referencia al principio del Estado de derecho, pero ¿ellos mismo lo respectan, lo garantizan, lo protejan?

Afirmando que el principio del Estado de derecho, llamado también preeminencia del derecho, tiene valor universal, consagrado y respetado por todos a nivel nacional, internacional, como esta mencionado en la cumbre mundial de la ONU de 2005, en la declaración de la reunión de alto nivel de la asamblea general relativa al estado de derecho a nivel nacional e internacional de 2012 de la ONU como también la carta democrática interamericana de la OEA de 2001, los indicadores del Estado de derecho de 2011 y el programa de desarrollo sostenible de septiembre de 2015, y que junto con la democracia (libertad política) y los derechos humanos (libertad individual) son los principios fundadores de la verdadera democracia.

Reconociendo que, para la Comisión de Venecia, de la Comisión europea para la democracia por el derecho, la noción del Estado de derecho se basa sobre los principios garantía de un derecho seguro y previsible, en el cual toda persona tiene el derecho de ser tratada por los que deciden de manera digna, igual, racional, en el respecto del derecho existente, y de disponer de vías de recursos para contestar las decisiones ante las jurisdicciones independientes e imparciales, según un debido proceso. Es garantizar la dignidad humana. 

El Estado de derecho es un envase vacío sin la protección de los derechos humanos e inversamente la protección y la promoción de los derechos humanos son realizadas únicamente por el respecto del Estado de derecho, una sólida garantía del Estado de derecho vital por la protección de los derechos humanos. El Estado de derecho es un medio de circunscribir el poder del Estado, (del gobierno) y reconoce las obligaciones positivas del Estado de garantizar la protección jurídica efectiva de los derechos humanos también fronte a los actores privado. 

Observando los criterios del Estado de derecho que se debe respectar fijados por la Comisión de Venecia en la cual Argentina es país observador, esta comisión fija criterios e indicadores: 

  •  la legalidad, con procedimientos de adopción del aspecto de ley, fundadas, en la transparencia, la obligación de rendir cuentas de los actos, y la democracia,
  •  la seguridad jurídica,
  •  la prevención del abuso del poder, interdicción de lo arbitrario,
  •  igualdad ante la ley, y no discriminación,
  •  acceso a la justicia ante jurisdicciones independientes, imparciales control jurisdiccional de los actos administrativos,
  •  el respecto de los derechos humanos.

Estos criterios tienen determinados indicadores; algunos de ellos son, por ejemplo:

  1. a)La legalidad está constituida por la preminencia del derecho, el respecto del derecho, la relación entre derecho internacional y derecho interno, excepciones en situaciones de urgencia, competencias legislativas del ejecutivo.
  2. b)La seguridad jurídica está constituida por la estabilidad y coherencia del derecho, la no retroactividad, el principio que no hay infracción ni sanción sin ley, fuerza de cosa juzgada, la previsibilidad de la ley.
  3. c)Prevención del abuso de poder, por ejemplo, prevista en las resoluciones de las Naciones unidad respectivas.

d)      Igualdad ante la ley y no discriminación, constituida por la no discriminación, igualdad en la ley, igualdad ante la ley.

  1. e)Acceso a la justicia constituida por la independencia y la imparcialidad, es decir la independencia del poder judicial, de los jueces ellos mismos, imparcialidad de la justicia.
  2. f)Un debido proceso con acceso a la justicia y el respecto de la presunción de inocencia.

Es decir que Argentina argumentando normas internas con decisiones de justicia viola esos criterios.

Constatando que, en los ilegales juicios de lesa humanidad, la justicia argentina: 

1) Los magistrados del fuero federal y los fiscales respectivos que intervienen en esas causas, así como los organismos e instituciones del Estado, violan de manera planificada, sistemática e impunemente los principios generales de la declaración universal de los derechos humanos de 1948 y otras convenciones imperativas de aplicación. 

2) Tribunal europeo de derechos humanos (TEDH) y sus diversas jurisprudencias define el principio de preminencia de derecho, determinando obligaciones suplementarias al Estado, como vía de recurso eficaz, permitiendo proteger derechos humanos, ofrecer criterios de apreciación de la calidad de los textos de protección de los derechos humanos, con disposiciones claras, previsibles (esenciales en derecho penal), no discriminatorias, aplicadas por jurisdicciones independientes (TEDH : centro europeo 7i Di Stefano c/ Italia del 7/06/2012 ; Barbulescu c/Romania del 2/01/2016 ; Silvelster c/Austria del 24/04/2003).

3) Un poder que se ejerce por decisiones injustas, irrazonables, irracionales, o abusivas, es incompatible con Estado de derecho. Esa situación es la que se aplica en los procesos de lesa humanidad. Se debe respetar la estabilidad y coherencia del derecho, la no retroactividad penal menos favorable, el principio de que no hay infracción ni sanción sin ley previa (TEDH: Scoppola c/ Italia del 15/09/2009); la protección contra el arbitrario (TEDH: Hassan c/Reyno Unido del 16/09/2014; Giorgi c/Rusia del 3/07/2014 como también la resolución n°40/34 del 29/11/1995 de la ONU).

4) Los principios de igualdad ante la ley y no discriminación no son respectados en estos juicios ilegales de lesa humanidad pese a lo previsto en el artículo 24 CADH; 2, 26 del PIDCIP; 14 CEDH; 1.4,  2.2 y 5 de la Convención sobre la eliminación de todas formas de discriminación racial de la ONU de 1969. Recordando que en caso de urgencia el procedimiento judicial de excepción está limitado por los artículos 4 del PIDCIP, 27 CADH, 15 CEDH y regulado por los principios de Siracusa del 28 de septiembre de 1984 (E/CN.4/1985/4). Particularmente y de manera permanente las víctimas de esos hechos de criminalización ilegales son discriminada por no tener en cuenta la garantía de igualdad ante la ley.

5) La imparcialidad, la independencia de los jueces, de la justicia son inexistentes, no están garantizados en las diversas resoluciones de los tribunales inferiores como la cámara de apelación, casación, y hasta la Corte suprema de Justicia violándose así el articulo 6.1 CEDH, 14.1 PIDCIP, 8.1 CADH y los principios de Bangalore de 2012 sobre la deontología judicial. Recordando que la imparcialidad del poder judicial debe ser garantizada en la práctica como en derecho (TEDH : D. CUBBER c/ Bélgica del 26/10/1984, O. Volkof c/ Ucrania del 9/01/2013, Micallef c/Malta del 15/10/2009, como también la resolución 40/146 de 1985 de la ONU sobre los principios fundamentales relativo a la independencia de la magistratura, observando para ello la resolución 25/4 de 2014 del Consejo de Derechos humanos de la ONU sobre la integridad del poder judicial y la resolución 23/6/2013 sobre la independencia, la imparcialidad del poder judicial.

6) El acceso a la justicia, el debido proceso, el derecho a la defensa, no son solo principios inexistentes en esas farsas de procesos de lesa humanidad, sino que los mismos se violan de manera sistemática e impunemente, tanto en el ámbito penal como en otros ámbitos de organismos solicitados al respecto. Con estas conductas, se violan los artículos del punto 6.3 CEDH, 14.3 PIDCIP, 8 CADH, reconocidos por el tribunal de la justicia europeo (Países Bajos y Van der Wol c/ Comisión del 11/1/2000). Además, no se respeta la presunción de inocencia (prevista en los artículos 6.2 CEDH, 15 PIDCIP, 8.2 CADH que es un elemento esencial en la protección del derecho al debido proceso).

Para que ello esté garantizado, la carga de la prueba debe aportar la acusación con reglas claras. El debido proceso debe ser sin interferencias, ni influenza exterior o politización de la justicia, como ocurren en los casos de lesa humanidad (comité de los derechos humanos de la ONU observaciones generales n°32 del 2007.

Finalmente, se observa en los juicios federales, verdadera amenaza a la democracia y los derechos humanos en Argentina, violan los criterios e indicadores del Estado de derecho con la anuencia del gobierno de turno. Los expertos, militantes en derechos humanos, los periodistas, guardan un silencio cómplice, salvo si para estos personajes como en el caso de los derechos humanos, hay un Estado de derecho para unos y no para otros. Los autores de esos ilícitos, magistrados y funcionarios no pueden protegerse en la impunidad funcional porque cometen infracciones intencionales.

Prof. Mario Sandoval

 


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Junio 29, 2020


 

EL VALOR SENTIMENTAL DE LOS HUESOS.(2015)

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Estas palabras fueron escritas por mí al inicio del gobierno de Cambiemos, esperando, sin éxito que algo cambiara. Hoy, viendo que continúa el saqueo del Estado en nombre de la “Revolución”, cobran actualidad. 

 

Andrea Palomas Alarcón 

 

EL VALOR SENTIMENTAL DE LOS HUESOS.(2015)

(o la nueva forma de hacer la Revolución)

En los años 70 aseguraban que venían construir un mundo mejor. A sangre y fuego querían imponer su visión de mundo mejor en el que todos seríamos iguales, todos tendríamos los mismos derechos y obligaciones. Todos.

Amén de los medios inaceptables con el correr de los años vimos que la única Revolución que pelearon era la del progreso económico personal. De igualdad nada. Revolver el statu quo para quedar en el lugar de los burgueses que querían destituir.

Nos hartaron las indemnizaciones fraudulentas a familiares de terroristas con  lágrimas de cocodrilo: “la sangre derramada no será negociada” dijeron alguna vez.

El imperialismo yanqui, sus gendarmes locales y la odiosa cara de Franklin en los billetes de cien dólares eran el enemigo. Sin embargo, por atacar a la Nación, sus deudos fueron indemnizados con bonos de deuda pública en dólares. “La deuda externa no se pagará con el hambre del pueblo” también nos decían.

El problema no son ellos, somos nosotros que pagamos con deuda pública una paz de utilería que nunca sirvió para nada. En las cárceles de la Nación languidecen los que nos defendieron del genocidio que querían ejecutar tanto el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) como Montoneros, en distinta escala, ambos igualmente genocidas.

Y llaman a nuestros presos genocidas.                                          www.PrisioneroEnArgentina.com

Los que odiaban a Benjamín Franklin cobraron en dólares indemnizaciones que pagaron los desnutridos del Chaco, los jubilados, los descalzos del conurbano.

Les dimos indemnizaciones como los antiguos ofrendaban víctimas humanas a los dioses paganos para apaciguar su ira.

EL NUEVO DESPOJO.

Pero como la bestia que prueba sangre humana nunca se sacia, han vuelto por más, con un nuevo despojo al erario público.

Roberto Mario Santucho

Desde el año 2010  la familia del terrorista Mario Roberto SANTUCHO (NG: Roby) jefe y cabeza del ERP, ha iniciado una demanda contra el Estado por el valor sentimental de sus huesos.

Y no es que no hayan cobrado todo de todo y que no les haya quedado por cobrar nada de nada. Desde la “desaparición” de Santucho, pasando por el exilio de algunos de los integrantes de esa familia, tanto como por la pesificación asimétrica de los bonos de deuda pública que cobraron por todo lo anterior, dólar sobre dólar, Franklin sobre Franklin, el Estado argentino los indemnizó durante años. Expedientes 56581/2015; 57094/2015; 014771/1996 entre otros (todos del contencioso administrativo federal).

¿Alguien pensaba que la Revolución era algo distinto que la mejora social y económica de los “revolucionarios” y sus familias?

Pues ahora la familia Santucho ha iniciado un nuevo juicio contra el Estado por la pérdida de su cadáver. Entiéndase bien, no por la “desaparición” de Santucho, que por eso ya cobraron (pese a que murió con un fusil en la mano): por la pérdida de su cadáver, por el VALOR SENTIMENTAL DE LOS HUESOS DE SANTUCHO.

LA DEMANDA.

La demanda de la familia Santucho contra el Estado Nacional es por diez millones de pesos más intereses contados desde el día en que cayó abatido (19/07/76). Tramita en el juzgado en lo Contencioso Administrativo Federal N° 11- Secretaría Nº 21, a cargo de la Dra. María José Sarmiento. Lleva el número de expediente N° 005945/2010. Los demandantes son Ana Cristina SANTUCHO, Gabriela Inés SANTUCHO y Marcela Eva SANTUCHO hijas del Jefe del ERP. El objeto de la causa es “daños y perjuicios” y el motivo es la pérdida del cadáver por el valor sentimental que tiene para sus deudos, daños psicológicos y morales.

Juan Arnol Kremer Balugano

Los demandados son el Estado Nacional a través del Ministerio de Justicia y DDHH, el Gral. Santiago Omar Riveros,  el Gral. Jorge Rafael Videla (ejecutado en cautiverio) y el fallecido Gral. Fernando Verplaatsen.

Uno de los testigos más pintorescos de la “desaparición” de los huesos de Santucho ha sido su segundo al mando, actual jefe del ERP, Juan Arnol Kremer Balugano (NG Luis Mattini). Este guerrillero, hoy ataviado de “militante” o, mejor aún, de  ancianito simpático que cuenta sus “escaramuzas” en el Canal Encuentro, es otro de los tantos indemnizados por el Estado argentino. Estado que al no dejarse destruir nos protegió a todos.

El testigo Juan Arnol Kremer pese a quedar al mando de la organización terrorista más cruel que tuvo la Argentina en los 70 también fue indemnizado por el Estado. Mediante la Res. Del Min de Justicia  1531/13 se le abonaron más de 300 mil  pesos por haber estado exiliado durante el Proceso aunque también en la causa  (CAF 040226/2013 KREMER, JUAN ARNOL C/ EN-M JUSTICIA Y DDHH- S/INDEMNIZACIONES – LEY 24043 – ART 3)  reclamó un resarcimiento económico por haber estado “exiliado” durante el gobierno de Raúl Alfonsín, sin éxito en este caso. También (justicia poética) fue alcanzado por la ley 25.561 (pesificación asimétrica de sus bonos en dólares) por lo que hizo un amparo (015842/2003 KREMER JUAN ARNOL C/ PEN-LEY 25561-DTOS 1570/01 214/02 471/02 (BONOS) S/AMPARO SOBRE LEY 25.561) ya que quería su indemnización en dólares y no en pesos argentinos.

LOS OTROS JUICIOS.

Mientras este juicio se desarrolla, un accidente procesal hizo que tomáramos conocimiento de otro juicio similar emprendido por el hijo de la Madre de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor: Pedro Vincenti. En su caso no demanda por los huesos de Azucena como sí hizo su hermana Cecilia porque para cuando comenzó el juicio, ya esos huesos habían sido encontrados en un cementerio de Gral Lavalle y regados sobre la Plaza de Mayo en una emotiva ceremonia. Demandó (y ya cobró) al Estado por el daño moral y psicológico que le produjo la “desaparición” de su madre pese a que había sido beneficiario de las leyes de reparación integral (24043 y 24011) en lo que es una inaceptable doble indemnización por los mismos rubros.

Juan Abal Medina
Azucena Villaflor

Por el momento, la información que nos llega es que sólo los familiares de los cabecillas guerrilleros y dirigentes de organizaciones de superficie están demandando por la “desaparición de los huesos” y otros daños.

Así como en la huida de Trelew los jerarcas se preservaron dejando atrás a la tropa, que peleando por su vida cubrió la retirada, hoy sólo los familiares de los jefes máximos están demandando indemnizaciones por huesos de manera de no levantar demasiado la perdiz  y que puedan cobrar antes de que la sociedad indignada cierre el grifo. La tropa, como siempre, se quedará en la retaguardia. De todas maneras no descartamos que existan muchos otros juicios de los que no tenemos conocimiento, convenientemente favorecidos y ocultados por el gobierno anterior.

¿Se entiende realmente el alcance de este latrocinio? Ya los familiares de los “desaparecidos” -aunque fueran guerrilleros abatidos en combate-  cobraron por la “desaparición” de sus familiares pero ahora, en una doble indemnización ilegítima e ilegal, también pretenden cobrar por la “desaparición” de sus huesos. La ley 24411 es una ley de reparación integral, una indemnización tabulada que permite a familiares de alegados “desaparecidos” cobrar sin necesidad de hacer juicio. Ellos ya cobraron por todo daño que pudieran reclamar, no se puede desdoblar el daño en un millón de rubros impensados porque terminaríamos con juicios por la desaparición del riñón de Santucho o del hígado de Abal Medina.

SIN CAMBIO.                                                                                                         www.PrisioneroEnArgentina.com

Quien escribe estas líneas solicitó por nota al nuevo gobierno conocer la lista de quienes habían cobrado las leyes “reparatorias” (24.321; 24411; 24,043; 25914; 26564 y 26.913)  por “desaparición” de personas y otras indemnizaciones similares. El gobierno de Cambiemos  se negó a hacerla pública alegando excusas sin sustento.

Espero que la sociedad ponga las cosas en su lugar porque las necesidades son muchas; el Estado no puede seguir distrayendo fondos para esta “revolución” personal. Argentina alguna vez fue un gran país de gente buena y honesta, orgullosa de vivir de su trabajo. Ignoro en qué momento nos inundó esta pestilencia de odio, codicia y “revolucionarios” de pacotilla pero ya no podemos seguir financiando su estilo de vida.

Mientras tanto, ya han muerto en cautiverio 357 presos políticos que nos liberaron de genocidas como Santucho, a los que no se les hace justicia, ni se les respetan los derechos que tiene cualquier otro preso. Algunos de ellos también víctimas de ataques terroristas; ninguno indemnizado nunca, por nada. 

 


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Junio 29, 2020


 

Cuando el dinero falso salvó a Brasil

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Esta es la historia sobre cómo un economista y sus amigos engañaron al pueblo de Brasil para salvar al país de la inflación desenfrenada. Tenían un plan loco e improbable, pero funcionó.

Hace veinte años, la tasa de inflación de Brasil alcanzó el 80 por ciento mensual. A ese ritmo, si los huevos cuestan $ 1 un día, costarán $ 2 un mes después. Si continúa durante un año, costarán $ 1,000.

En la práctica, esto significaba que las tiendas tenían que cambiar sus precios todos los días. El tipo de la tienda de comestibles caminaba por los pasillos cambiando y aumentando los precios de los productos constantemente. Los compradores corrían por delante de él, para poder comprar sus alimentos al precio anterior.

El problema se remonta a la década de 1950, cuando el gobierno imprimió dinero para construir una nueva capital en Brasilia. En la década de 1980, el patrón de inflación estaba en su lugar.

Fue algo así:

1. Nuevo presidente entra con un nuevo plan.
2. El presidente congela precios y / o cuentas bancarias.
3. El presidente falla.
4. El presidente es votado o destituido.
5. La historia vuelve a repetirse.

Todos los planes para detener el desastre financiero tuvieron éxito en una sola cosa: convencer a todos los brasileños de que el gobierno era incapaz de controlar la inflación.

Había una opción más que nadie conocía. Fue soñado por cuatro chicos de la Universidad Católica de Río. La única razón por la que entran en escena ahora, o alguna vez, es porque en 1992, hubo un nuevo ministro de finanzas que no sabía nada de economía. Entonces el ministro llamó a Edmar Bacha, el economista que es el héroe de la película.

“Bueno, acabo de ser nombrado ministro de finanzas. Sabes que no sé economía, así que ven a conocerme a Brasilia mañana'”, recuerda Bacha. “Estaba aterrado.”

Bacha había estado esperando durante décadas esta llamada.

Bacha

Él y tres amigos habían estado examinando la inflación brasileña desde que eran estudiantes de posgrado: cuatro muchachos en el bar del campus universitario que se quejaban entre sí sobre cómo nadie más sabía cómo solucionar esto. Y ahora se les decía “Bien, hazlo a tu manera”.

Bacha fue invitado a reunirse con el presidente.

“Pedí un autógrafo para mis hijos”, dice Bacha. Entonces, el presidente le escribió a los niños de Bacha una nota que decía: “Por favor, díganle a su padre que trabaje rápido en beneficio del país”.

Los cuatro amigos comenzaron a explicar su idea. Deben ralentizar la creación de dinero, explicaron. Pero, igual de importante, debe estabilizar la fe de las personas en el dinero mismo. Hay que engañar a la gente para que piense que el dinero tendrá su valor.

Los cuatro economistas querían crear una nueva moneda que fuera estable, confiable y confiable. El único inconveniente: esta moneda no sería real. Sin monedas, sin billetes. Fue falso

“Lo llamamos una Unidad de Valor Real – URV”, dice Bacha. “Era virtual; de hecho, no existía”.

La gente todavía tendría y usaría la moneda existente, el cruzeiro. Pero todo estaría listado en URV, la moneda falsa. Sus salarios estarían listados en las URV. Los impuestos estaban en URV. Todos los precios estaban listados en URV. Y los URV se mantuvieron estables; lo que cambió fue cuántos cruzeiros valía cada URV.

Digamos, por ejemplo, que la leche cuesta 1 URV. En un día determinado, 1 URV podría valer 10 cruzeiros. Un mes después, la leche aún costaría 1 URV. Pero ese 1 URV podría valer 20 cruzeiros.

La idea era que la gente comenzara a pensar en los URV y dejara de esperar que los precios subieran siempre.

“No entendimos qué era”, decían los ciudadanos “Solía ​​decir que era una fantasía, porque no era real”.

Aún así, la gente usaba URV. Y después de unos meses, comenzaron a ver que los precios en los URV eran estables. Una vez que eso sucediera, Bacha y sus amigos podrían declarar que la moneda virtual se convertiría en la moneda real del país. Se llamaría Real.

“Todos recibirán de ahora en adelante sus salarios y pagarán todos los precios, en la nueva moneda, que es la real”, dice Bacha. “Ese es el truco”.

El día que lanzaron el Real, dice Bacha, un amigo periodista le preguntó: “Profesor, ¿jura que la inflación terminará mañana?”

“Sí, lo juro.” Dijo Bacha.

Y, básicamente, la inflación terminó y la economía del país cambió. En los años que siguieron, Brasil se convirtió en un importante exportador y 20 millones de personas salieron de la pobreza.

Brasil, hoy: La tasa de inflación anual de Brasil se desaceleró a 1.88 por ciento en mayo de 2020 desde 2.4 por ciento en el mes anterior, pero ligeramente por encima de las expectativas del mercado de 1.8 por ciento. Esa fue la tasa de inflación más baja desde enero de 1999, muy por debajo del objetivo de 4 por ciento del punto medio del gobierno, principalmente debido a una caída en los precios del combustible en medio de la pandemia de coronavirus. Sobre una base mensual, los precios al consumidor disminuyeron un 0,38 por ciento en mayo, la mayor caída desde agosto de 1998.

 


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Junio 29, 2020


 

Hace 46 años Isabel Perón asumía el cargo de presidente argentina

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Con el presidente argentino, Juan Domingo Perón, en su lecho de muerte, María Estela Martínez de Perón, su esposa y vicepresidenta, juró ser la líder del país sudamericano. La presidenta “Isabelita” Perón, ex bailarina y tercera esposa de Perón, fue la primera mujer jefe de gobierno del hemisferio occidental. Dos días después, Juan Perón murió de una enfermedad cardíaca e Isabel se quedó sola como líder de una nación que sufría graves conflictos económicos y políticos.

En 1943, como oficial del ejército, Juan Domingo Perón se unió a un golpe militar contra el ineficaz gobierno civil de Argentina. Nombrado secretario de trabajo, su influencia creció, y en 1944 también se convirtió en vicepresidente y ministro de guerra. En octubre de 1945, Perón fue expulsado de sus cargos por un golpe de estado civil y oficiales con mentalidad constitucional, y fue encarcelado, pero los llamamientos de su amante carismática, Eva Duarte, pronto obligaron a su liberación.

Eva Perón
Juan Perón
“Isabelita” Perón

La noche de su liberación, el 17 de octubre, se dirigió a una multitud de unas 300,000 personas desde el balcón del palacio presidencial y prometió llevar a la gente a la victoria en las próximas elecciones presidenciales. Cuatro días después, Perón, viudo, se casó con Eva Duarte, o “Evita”, como se la conocía cariñosamente.

Como presidente, Perón construyó una impresionante alianza populista, y su visión de la autosuficiencia para Argentina le valió un amplio apoyo. Sin embargo, también se volvió cada vez más autoritario, encarceló a opositores políticos y restringió la libertad de prensa. En 1952, su mayor recurso político, Evita, murió y su apoyo se disolvió. Tres años después, fue derrocado en un golpe militar. En 1973, después de 18 años de exilio, regresó a Argentina y ganó la presidencia nuevamente. Su tercera esposa, “Isabel” Martínez de Perón, fue elegida vicepresidenta y en 1974 lo sucedió a su muerte.

La inexperimentada (y casi ignorante) presidente Isabel Perón no pudo obtener el apoyo de ningún grupo poderoso, y mucho menos construir una coalición necesaria, y la situación política y económica en Argentina empeoró. El 24 de marzo de 1976, tras un fuerte aumento del terrorismo político y la actividad guerrillera, los militares depusieron a Isabel Perón. Isabel Perón fue encarcelada durante cinco años bajo la acusación de abuso de propiedad y tras su liberación en 1981 se instaló en Madrid. En 2007, fue arrestada en España en relación con la desaparición de un activista argentino en 1976, pero el caso fue desestimado más tarde.

 


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Junio 29, 2020


 

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