Poder Judicial Bajo extorsión o mirando el sudeste             “A la calle por ser justicia”

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Por Jorge Bernabé Lobo Aragón.

 

 

Opinión

Siguiendo con la propuesta de mis amigos los Dres.  Enrique Guillermo Avogadro ; Francisco Benard  y muchos otros de denunciar a los jueces y fiscales que incurran en faltas graves en el ejercicio de sus magistraturas, es que también me sumo a la necesidad  masiva  de salir a la calle a pedir por una justicia independiente en la argentina. Manifestación pacifica que debiera ser  replicada en todo el país, demostrando nuestro hartazgo. Es que mi provincia después de las últimas  elecciones del 23 de Agosto estuvo bajo la lupa de todo un país y de un mundo que miraba  de reojo un sistema electoral perverso practicado con todas las mañas posibles. En ese entonces se desató una  represión inusitada del estado ante una convocatoria espontánea.  Una junta electoral provincial compuesta por integrantes del poder y el colegio de abogados nunca pudo mantener la mínima credibilidad. Una resolución judicial independiente  que tuvo que resolver  ante una acción de amparo desató la ira del poder de turno. Concordantemente los intereses y candidatos presidenciables en ese entonces a nivel nacional pusieron sus esfuerzos mediáticos en busca de alguna ventaja. Mientras tanto  la mirada de politólogos y encuestadores se hacían escuchar todos los días. El gobierno de Cristina lejos de poner paños fríos ante posibilidad de una intervención y sin ley de acefalía se desplegó bajo el famoso lema “Vamos por todo”. Paralelamente en nuestra provincia  la plaza independencia se veía acorralada por la protesta justa de los ruralistas o la gente del campo. Ante la finalización de los escrutinios practicados, el gobierno se autoproclamo vencedor   ocupando el parque con una multitud movilizada bajo su propio sistema prebendario. Después del fallo judicial de la cámara contenciosa competente que anulara  las elecciones el  Gobierno de ese entonces se desató sin medir consecuencias con la absoluta impunidad que impone el poder. La justicia resolvió con jueces de distintas instancias. Pero ante esos sucesos que repican en la mente de muchos, gran parte  de la sociedad se pregunta ante nuevas elecciones: Se debe o puede  hacer algo más  para que la prepotencia, los vándalos, no cunda lo más campantes, seguras de que la sociedad carece de medios adecuados para defenderse. Algo hay que  pueda hacerse, menos quedarse gozando de la tranquilidad de los que aún no les ha tocado ser víctimas, consolándose con el argumento de que libertinaje y despotismo hubo  siempre y esperando que las cosas algún día solas se han de arreglar. Actualmente eso es imposible en la práctica – sin entrar a polemizar-, culpa de quien o de quienes. Como abogado y hombre público entiendo que una “justicia bajo extorsión o mirando el sudeste no es justicia”.  Lamentablemente actualmente, pasados los años, los argentinos no contamos con una administración de justicia que resulte satisfactoria. Pareciera que al organizar un estado independiente los argentinos hubiéramos fracasado en lo más elemental; que en vez de mantener el buen funcionamiento de instituciones fundamentales, las fuéramos deteriorando cada vez más. Como si los argentinos nos hubiéramos amansado, llegando a comprender que es inevitable que la sociedad sea manejada por mafias, por la transgresión, por organizaciones que tienen poder y que son impunes, pues escapan a las sanciones, y frente a ellas la justicia parece carecer de los instrumentos necesarios para investigarlas y para controlarlas. Parecería muy desesperada, muy desalentada y patética la situación. Pero estoy convencido que argentinos y especialmente los Tucumanos si podemos reaccionar, tenemos energías para reclamar justicia, somos capaces de interesarnos por los problemas públicos no sólo los días de comicios sino también cuando se afectan los grandes valores de la sociedad, como son la seguridad pública y la administración de justicia. Si de las movilizaciones practicadas en su momento gran parte de la comunidad ha respondido en forma vigorosa y con ánimo alentado se vendría a demostrar que aquellos congresales de 1816 no estaban tan errados. Habrá libertades e independencias inalcanzables, o que no atraen ni interesan a una sociedad moderna, pero no se habrán equivocado al pensar que podíamos organizar el Estado; un Estado con una justicia tan capaz, independiente y eficaz, por lo menos, como la que teníamos en 1816. Lo que un lejano 9 de julio nos propusimos, ser libres e independientes, ahora parece exceder la medida de una ilusión. Ahora podemos hacer dos cosas: Darnos por satisfechos interpretando que los anhelos que entonces se plantearon ya están conseguidos, o que, con las vueltas que ha dado la historia se trata ya de afanes inútiles, ridículos frente a una nueva realidad, inválidos, estériles, arcaicos. O aceptar que el fracaso de nuestra empresa nacional se debe a la cantidad de defectos, de vicios, de errores, de pecados que nos caracterizan a los argentinos y tucumanos  y que conocemos bastante. Pero entiendo que no es suficiente con conocer: hay que hacer un sincero propósito de enmienda y ponernos a la tarea de corregirnos, de ser mejores para que la patria de nuestros nietos pueda ser mejor.  Que aquel 9 de julio en Tucumán debe servir de recuerdo de que tenemos la obligación de curarnos de las tristes deficiencias que nos caracterizan. No se puede aceptar sin protestar que uno de los poderes esenciales para garantizar a  cada uno lo que le corresponda sea maniatado y extorsionado de manera inusitada e incomprensible. Como dice mi gran amigo y maestro Avogrado no permitamos más que cuatro o cinco cretinos, hijos de mala madre, hipotequen nuestro futuro y el de nuestros descendientes. Salgamos a gritar, bien fuerte y remedando a Gabriel Celaya, “¡A la calle!, que ya es hora de pasearnos a cuerpo y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo”.
Dr Jorge B. Lobo Aragón

San Miguel de Tucumán

Argentina

 

Avogadro

 

 


Cristina

 

 

Bénard

 

 

Celaya

 

 


PrisioneroEnArgentina.com

Junio 10, 2017


 

El dietazo…

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 Por JORGE BERNABE LOBO ARAGON

Opinión:

 

Ha causado conmoción en la sociedad el aumento de la dieta de los legisladores nacionales y Provinciales y así se han manifestado numerosos ciudadanos y lectores en numerosos matutinos, especialmente en nuestra provincia. Algunos hablan de falta de ética, inmoralidad y atropello, otros se mofan de la Crisis económica en el Congreso y en definitiva en los poderes del estado, cuando la economía del pueblo no arrima a cubrir la canasta familiar básica. En ese sentido “San Pablo dice que el que vive para el altar viva del altar”. Si uno ha de dedicar su vida a una tarea o a una función, conveniente o necesaria, bueno es que de ella misma se sustente. De acuerdo a esta enseñanza, y siendo la política imprescindible en la sociedad, es lícito que el que vive para la política, viva de la política. Está muy bien que las funciones de gobierno se compensen con una paga que permita subsistir. Pero a través de los tiempos esto se ha prestado a abusos. Como los que gobiernan establecen el monto de sus propias asignaciones, se cae en la fijación de cifras exageradas, pareciendo que el objetivo no fuera el de posibilitar su ejercicio sino que la política se constituyera en empresa lucrativa. Por eso resaltan como excepciones los políticos que, teniendo un legítimo derecho a recibir un estipendio, renuncian a él como demostración de que su actuación se debe a un generoso propósito de favorecer a los demás, no de verse remunerado. Es el caso de Arturo Umberto Illia.

Fue un médico y político argentino elegido presidente de la Nación Argentina, cargo en el que se desempeñó entre el 12 de octubre de 1963 y el 28 de junio de 1966, cuando fue derrocado por un militar. Vivió casi toda su vida en su humilde casa de Cruz del Eje, donde se dedicaba a la medicina, y que nunca utilizó su influencia a su favor, a punto tal de tener que vender su auto estando en el ejercicio del mando y de negarse a utilizar fondos públicos para financiar sus tratamientos médicos. Luego de su gobierno, mantuvo su activa militancia política, rechazó la jubilación y se ganó la vida trabajando en la panadería de un amigo. Siente que la función política es tarea de docencia cívica, no camino hacia los honores. Ya ha cumplido con la patria. Ha ocupado altísimos cargos con recato, con humildad y con una total lealtad a su jefe que es la sociedad, su Patria. El Dr. Illía además de haber sido leal al semejante su pueblo fue un gran amigo de la verdad. ¿Fue un gran estadista? No lo sé. Si creo que fue un gran presidente y un enorme Señor. El ejemplo de su desinterés, de haber ingresado a la política para dar, no para recibir, enriquece la emoción colectiva de los argentinos y lo constituye en ejemplo necesario, sobre todo en los tiempos actuales en donde se necesitan ejemplos a imitar.

PrisioneroEnArgentina.com

Junio 9, 2017


 

El Nunca Más en el Día del Periodista…

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Por Jorge B. Lobo Aragón.

 

 

Hecho tenebroso que los ciudadanos

y especialmente los periodistas

en su día no deben olvidar.

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Opinión:

 

Tito Livio dice que funciones del Estado son hacer la guerra, construir caminos y administrar justicia. Exacta concisión clásica. La dirección y el monopolio de la fuerza, los caminos como síntesis de las obras públicas que exceden a las posibilidades de los particulares o que escapan a sus propósitos de lucro, y el fundamental cuidado de dar a cada uno lo suyo. Compendio de lo que el estado es, de lo que el estado debe ser para poder considerarse estado y merecer respeto; de lo que el estado debe cumplir para satisfacer a los ciudadanos que aspiran a vivir conforme al derecho. Síntesis de un orden civilizado. Hoy la justicia aparece en grave peligro de escapar a las posibilidades del Estado. Se ha cometido hace ya tiempo, el aterrante crimen – entre otros -, del que ha resultado víctima el señor José Luis Cabezas, fotógrafo de “Noticias”, y el estado es su momento mostró que no sólo ha sido incapaz de impedir el hecho mediante una buena vigilancia del orden público, sino que evidenció ser incompetente para investigar a sus autores, pues pidió auxilios a otros Estados, extranacionales, para averiguar los hechos, para individualizar a los criminales; que vengan otros -ajenos a él, de otras órbitas estatales, a investigar qué es lo que aquí pasa.

El Estado -por medio de sus autoridades- ofreció un soborno a los posibles cómplices o encubridores del crimen; sus informes se galardonarán con dinero, mostrando que el estado -en vez de ejercer el poder de investigar para sancionar- recurrió a procedimientos propios de la corrupción, de los ámbitos turbios, de la delincuencia, negociando amnistías; toma y daca. Y por último, el Estado nos informó suelto de cuerpo que en el país no hay mafias, lo que nos pareció en su momento un chiste de pésimo gusto, pues ¿la viuda y los hijos de Cabezas creerán que es cierto que no hay mafias en el país? ¿Entonces no existió un crimen aleve y organizado con las características con que los mafiosos ponen su sello de terror? ¿O esa mafia no actuó en este país? Lo que ha pasado en su momento – no hace mucho tiempo- fue espantoso. Impone espanto pues demuestra que ciudadanos honestamente dedicados a un quehacer lícito, en nuestro país están expuestos a que tenebrosos y secretos poderes ajusten desconocidas cuentas en forma brutal. Lo que ha pasado ha sido un hito en nuestro país y no debemos olvidarnos del horror. Los periodistas, por derecho propio, deben publicar y dar cuenta periódicamente de este repugnante suceso, compartiendo el dolor que los familiares de cabeza y de muchos otros colegas y amigos que sufrieron. Es indispensable e imperioso; que este caso, como muchos otros nunca debe olvidarse –, para que no vuelva a repetirse. Feliz día a los periodistas
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PrisioneroEnArgentina.com

Junio 7, 2017


Día del Periodista…

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Escribe Jorge Bernabé Lobo Aragón.

Opinión:

Las escuelas de periodismo tienen como norma fundamental enseñar tres principios básicos: decir la verdad, ser claros, ser instructivos. Tres principios que a primera vista se los puede ver como elementales y muy valiosos. Así tiene que ser. El periodismo está para eso, para decir la verdad, para decirla de tal manera que se la entienda y, de paso, para aportar datos que puedan ser útiles. Lo malo es la forma que muchas veces estas enseñanzas se aplican. Decir la verdad, la verdad objetiva, la verdad evidente, es, en muchos casos, una forma de traición o de oposición destituyente. Es por eso que los argentinos tenemos la curiosa y buena costumbre de confiar en el periodismo libre. Al periodismo independiente, al periodismo que expresa sus propias opiniones, el estado no puede ni debe de manera alguna limitar ni obstaculizar esa independencia que es imprescindible para la vida en democracia. Y ya haciendo historia hay quienes interpretan que el periodismo nace en seguida y como consecuencia de la creación de la imprenta, a fines del siglo XV, en tiempos en que se descubre América y los americanos comenzamos a ser parte del imperio en que nunca se ponía el sol. La necesidad de poner en comunicación a las diversas partes de tan dilatada entidad política, y las ansias de establecer contactos con los ciudadanos de un mismo origen desperdigados en distintos y lejanos reinos, habrían sido los grandes impulsores que darían origen a esta nueva forma de establecer vínculos entre los seres humanos. Pero otros niegan esta interpretación. En especial Don Francisco Silbela, académico español del siglo XIX que magistralmente afirma: “Dondequiera que un pueblo ha tenido conciencia de su fuerza, medios para realizarla y desenvolverla, conciencia, por lo tanto, de su personalidad, un pueblo tiene siempre su periódico, en el sentido de que ese pueblo consagra siempre una parte considerable de su inteligencia, de su vida, al examen de los hechos diarios que forman su existencia misma, al conocimiento y al juicio de sus hombres y crítica de sus actos, a la noción, en fin, de todo lo que es su vida, de lo que es la dirección de sus destinos y de su espíritu, y esto y no otra cosa es el periodismo, antes y después de la invención de la imprenta”.

Notable interpretación que, a pesar del tiempo transcurrido, sigue teniendo vigencia. Este año 2017 el periodismo argentino y en especial el tucumano, merece un especial saludo por el vigor con que ha sabido condenar el ataque a sus colaboradores, y a la libertad de prensa y expresión. Es que las sociedades tienen esencias que es necesario mantener para su vida, para su permanencia, para que siga siendo satisfactorio pertenecer a ellas. Características relacionadas con sus costumbres, con sus tradiciones y, sobre todo, con la moral. A la pérdida y al falseamiento de estas conductas y libertades que se han visto como sanas, deseables, estimables, ejemplos a exponer para ser imitados, es a lo que en general llamamos corrupción. Pero eso. Quienes vivimos en sociedad esperamos que esos principios elementales no desaparezcan, que sigan latentes, para bien de nuestros hijos, de nuestra patria y del futuro. En este año 2017 y en el día del periodismo agradezco nuevamente al Club Gente de Prensa, a todos sus integrantes y a los incontables y entrañables amigos que me dan la posibilidad día a día de publicar mis ideas a través de sus portales nacionales e internacionales a pesar de ser un ignoto en la materia y solamente un simple abogado. Gracias prensa libre. Me congratulo con ustedes y con todos aquellos que de los distintos medios de manera libre e independiente luchan contra el flagelo de la impunidad, la inmoralidad y la corrupción. Muchas gracias a todos los medios locales y en especial al Diario La gaceta a través de su espacio en Cartas al lector. Feliz día. Pero es necesario una vez más recalcar que nunca debemos dejar de invocar a San Francisco de Sales, declarado celestial patrono de los periodistas por Su Santidad Pío XI en 1923, y completamente olvidado por el gremio en las sucesivas celebraciones anuales de su fiesta. Feliz día.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Junio 6, 2017


 

La mentira e hipocresia…

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Por JORGE BERNABE LOBO ARAGON·

 

El pan nuestro de cada día

 

Opinión

Mentimos a cada rato. –Señorita: me muero de amor por usted– y no me muero nada; sigo vivo. Este frio es insoportable – y sin embargo lo soporto. Aquel es un cobarde que no tiene sangre en las venas – aunque sepamos que a todas y cada una de sus venas las tenga completamente llenas de sangre. Mentiras que no molestan porque se dicen sin el fin de ser creído. Hasta podría decirse que no son mentiras ya que no tienen el propósito de engañar. Y las mentiras galantes y caritativas. No sólo que no molestan sino que también agradan. –Qué bien se la ve, señora, a usted no le pasan los años-. -Siga con el tratamiento y en quince días va a estar hecho un toro- le dice el médico a un moribundo. No son mentiras. Antes no había que decir mentiras debido a un mandamiento: “No dar falso testimonio ni mentir”. Pero ese es un mandato de Dios, por lo tanto una cuestión religiosa que en democracia lamentablemente en estos tiempos aciagos nadie está obligado a acatar. Es más. En los tiempos actuales presumo que a la mentira se la ve bien, ya que es útil para favorecer el consumo, y por lo tanto la producción y los votos. Que un hombre se vendiera era antes una horrible acusación, más horrible si el vendido era un político.

Un político siendo gobernador de Tucumán, defendiéndose ante los militares, dijo yo miento como político pero no he mentido como militar.

En el lenguaje actual el político parecería que está obligado a venderse, que equivale a mostrarse de un modo tan atrayente como para conseguir que afluyan los votos. Las Técnicas gráficas han acompañado este progreso y hoy se pueden pasar fotografías y videos perfectamente truchados. . Pero vamos a lo nuestro. La primera obligación del que miente es hacer que le crean. Si va a mentir para que no le creamos entonces simplemente desvaría. Si un político dijera “voy a terminar con la inseguridad”, no se le creería, porque es una mentira ya gastada. Entonces deberá buscar otra que ante las próximas elecciones la podremos observar todos los días. Pero el político tiene que hacerse creer, ya que se lo vota esperando lo que él va a hacer. La gran mayoría sacaron muchos votos a pesar de que no le creen y públicamente han confesado que han tenido que mentir para que se lo vote. Un político siendo gobernador de Tucumán, defendiéndose ante los militares, dijo yo miento como político pero no he mentido como militar. Sabemos que los políticos mienten, pero no puede alegarse que su condición de político lo habilite para mentir. Sí, sí puede hacerlo; la prueba de que puede es que lo ha hecho. Pero es una barbaridad, no porque se reconozca mentiroso sino porque reconoce que la mentira está aceptada por él como arma política. Entonces cualquier cosa que diga, que prometa, que jure, merecerá ser analizada: lo asegura como político; entonces debo pensar que miente. Y los políticos, ¿estarán obligados a sujetarse a cierta cuota o tendrán piedra libre? La mentira es una traición y una inmoralidad cuyos resultados han sido la causa de la mayoría de los males de nuestra patria. Es por lo tanto un delito (Engaño) cuyos efectos claman al cielo.- Estamos cerca de una nueva elección. Cuidado con las mentiras que son muchas…

Opinión de un tucumano hastiado…

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Por JORGE BERNABE LOBO ARAGON

Siguen los exabruptos y groserías de una ex – senadora

 

Las palabras no son buenas ni malas. Sólo significan cosas y, esas cosas, sí, a veces son buenas, a veces malas y muchas veces ni una cosa ni la otra sino según cómo se la vea. Negro o indio en Tucumán es una palabra que puede estar cargada de ternura, o ser denigrante o despreciativa cuando se la pronuncia para ofender. Así lo hizo públicamente la señora Beatriz Rojkés de Alperovich con un comprovinciano al tratarlo de manera peyorativa de negro o “indígena. Sus desatinos y dislates se han convertido en las llamadas “celebres frases” que se reproducen en los distintos diarios de nuestra provincia. La actual presidente del partido Justicialista hinchada en su momento por un prurito de blancos europeos, con su continuo desparpajo no solamente ha ofendido a todo el norte argentino sino a la sociedad en general. En su despropósito de afirmar ligeramente que se volvió a resucitar al Fiscal Nisman porque ven que Cristina Fernández de Kirchner está avasallando en las encuestas, ha menospreciado, ofendiendo y subestimando una vez más, no solo a sus comprovincianos que supo alguna vez representar sino a nuestro País. Pero en verdad, señora de Alperovich, usted formó parte de un gobierno que hizo gala durante mucho tiempo de una enorme impunidad que volvió valientes a los cobardes y osados a los pusilánimes, y lamentablemente el día en que cobardes y pusilánimes alcanzan el poder sus sucias babas lo aniquilan todo. Fue parte la decisión abominable de constitucionalidad del pacto con Irán y su relación con el atentado de la AMIA. Fue integrante del gobierno de los innombrables López, Jaime, Báez, Boudou, de Vido, Echegaray y Aníbal Fernández entre otros cuyas investigaciones todavía están en saco roto y que en muchos casos duermen el sueño de los justos, pero que seguramente algún día se reavivaran o resucitaran pese a su resentimiento y contrariedad. Es cierto que estamos en argentina. Vivimos en el país de la justicia lenta y tortuosa. Acostumbrados a la mediocridad o anestesiados con él no te metas. Nadie sabe a ciencia cierta ni conoce que pasa en el laberinto del infierno. El silencio de muchos y las miradas al sudeste como la de Ud., se mofan de los sentimientos más puros. Pero estoy seguro que la verdad del Fiscal Nisman revivirá y sus logros resucitaran para que se pueda combatir abiertamente el flagelo de la corrup­ción, acreditarla, esclarecer­la y hacerle frente a la delincuencia. De una vez por toda debemos formar parte de una sociedad que no se resigne a la impunidad como si se tratase de una fuerza de la naturaleza. Ante el mal que todos vemos y lamentamos, es necesario reaccionar buscando la forma de purificar la sociedad. Por favor señora basta de impunidad…

 

Dr. Jorge B. Lobo Aragón

 


PeisioneroEnArgentina.com

Junio 1, 2017


 

La alteracion de los valores en los poderes del estado…

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Por JORGE BERNABE LOBO ARAGON

Opinión

Generalmente las unimos, las confundimos, hacemos de la ética y de la moral una misma cosa, y eso está bien si con estas palabras queremos señalar una buena conducta, un comportamiento acorde con lo que se espera de una persona honorable. Sin embargo conviene adentrarnos en qué es la ética y qué es la moral para que analicemos mejor sus alcances, sus implicancias. La ética se trata de las obligaciones del hombre, de cómo debe comportarse de acuerdo a la razón y con el objeto de construir y mantener una sociedad armónica, en la que todos puedan cumplir con sus deberes y obligaciones. La moral, en cambio, no es ciencia sino su aplicación, el ejercicio de las buenas costumbres, de las prácticas de quienes son considerados virtuosos en una sociedad. Veamos: la ética nos señala la virtud de los jueces cuando deben aplicar la justicia. Muchos hoy en día se han apartado de esa virtud al tener conductas que se llaman impropias; correspondería llamarles inmorales, ya que transgreden los principios sustentados por la sociedad. Los principios de la ética son obligatorios para todos y en todas las circunstancias. Es que las obligaciones son generales. Sin embargo el político, el Magistrado, los legisladores en suma quienes pertenecer a los tres poderes del estado, ante la moral, debe ser juzgado con muchísima mayor severidad que los que se dedican a otras actividades. Pero hay una razón más fuerte que los obliga con mayor rigor que a los demás prójimos: y es que la vida pública se suele tomar como ejemplo, como modelo de las conductas privadas. El que se siente inclinado a largarse por un mal camino puede razonar: ¿por qué no voy a hacer esto yo, si legisladores, gobernadores, presidentes, ministros, jueces hacen cosas peores? Y más aún: si la moral se funda en las conductas que son bien vistas, aceptadas, valoradas por un medio social, ¿ese medio no se expone a que su moral decline, se corrompa, se pervierta, por culpa de los malos ejemplos que desde arriba dan los indecorosos? El individuo de cualquier oficio que falte a la moral, que no siga los dictados de la ética, corre el riesgo de que a su alma se la lleve el diablo si es creyente. El político o magistrado indecoroso que tenga una conducta igualmente mala, además de ser llevado por el diablo bien se merece la condena, la reprobación, el vituperio, la censura de toda la sociedad. Las sociedades tienen esencias que es necesario mantener para su vida, para su permanencia, para que siga siendo satisfactorio pertenecer a ellas. Características relacionadas con sus costumbres, con sus tradiciones y, sobre todo, con la moral. A la pérdida y al falseamiento de estas conductas que se han visto como sanas, deseables, estimables, ejemplos a exponer para ser imitados, es lo que se debe evitar y sancionar. Hoy en nuestra Provincia los medios públicos reflejan de manera lamentable una puja o lucha de poder entre las autoridades máximas de quienes debe impartir justicia, soslayándose o burlándose de los graves problemas relacionados con la crisis en la justicia y con el pan nuestro de cada día que merecen su preocupación. A las autoridades que no vienen de otro planeta se las elegido o designado, para que hagan respetar el orden, o administrar justicia. Si ese monopolio no se ejerce entonces imperará el caos y tendremos que olvidarnos del Derecho alterándose drásticamente la moral y la ética.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Mayo 31, 2017


 

Violencia y su  Prevención

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Si queremos el fin, también deberemos aceptar los medios idóneos, la prevención del delito.

Opinión:

Los argentinos aspiramos a una vida tranquila en la que impere la justicia, que se refleja en que cada cual tenga lo que le corresponde. Los tucumanos ansiamos el orden. Pero al mismo tiempo la ciudadanía tiene la sospecha -y en algunos casos, hasta la certeza- de que hay organizaciones poderosas que violan normas fundamentales en la vida civilizada.  Pero es lamentable en los tiempos actuales que bandas delictivas que obedecen a una cierta organización -las mafias- para cumplir sus fines apelan a cualquier procedimiento al margen de la moral. La sociedad y todos los tucumanos estamos de acuerdo en que queremos en que no existan mafias y el repudio a todo tipo de violencia.   Entonces si queremos el fin, también deberemos aceptar los medios idóneos, la prevención del delito. Muchos años atrás, siendo legislador a mi instancia se ha creado una comisión antimafia-  no Integrada-.   La comisión antimafia  consultaría  a organismos especializados en la tarea de la no violencia  y averiguaría qué requieren ellos para el cabal cumplimiento de sus funciones. Pensamos seriamente en su momento que esta comisión ha de ser útil, no para eliminar el crimen y la violencia, pero sí para que no prolifere en la forma que lo ha hecho ultimamente. No íbamos a proponer cambios fundamentales, de fondo, porque el crimen cae bajo la competencia de la legislación nacional. La provincia sólo puede legislar sobre los procedimientos de aplicación de las normas de fondo. Pero que la provincia no pueda dictar normas en materia criminal no significa que deba quedarse de brazos cruzados ante el crimen,  la violencia y la inseguridad. La policía, su organización, sus instrumentos, sus equipos, y la Justicia, la cantidad de Juzgados, el ordenamiento de su personal, su selección y capacitación, están en la esfera de las atribuciones provinciales. Estos habían de ser los aspectos que la comisión antimafia  iba a someter a su análisis con vista a mejorar la eficiencia. Una convención de la Organización de los Estados Americanos, aprobada por ley del Congreso argentino, recuerda que combatir la corrupción y la violencia  y quitar de raíz la impunidad son responsabilidades estatales. La misma convención propone normas para aplicarse en el ámbito internacional y nacional, pero que también pueden ser aplicadas en la provincia. Una de ellas puede ser la disposición de sistemas  para permitir el anonimato de las denuncias contra las corrupciones, medidas que impidan el soborno de funcionarios, mecanismos para estimular la participación de los ciudadanos en las tareas preventivas, un control del patrimonio de los funcionarios públicos. En fin, a pesar de que el código penal le competa a la Nación, también la provincia podría tomar medidas que ayuden a la fuerzas del orden, de la seguridad, de la Justicia, en contra del crimen, de la corrupción, de las mafias, de la impunidad en definitiva de la violencia .Queríamos que una comisión pequeña, de corto número, pero integrada por especialista en la materia, asesore al cuerpo sobre las medidas legislativas que podrían ayudar a mantener la seguridad pública, la tranquilidad, el orden y el respeto, mediante la más eficaz penalización de los criminales y la vigilancia sobre los organismos de las mafias.

 

 

 

 

 

Dr. Jorge B. Lobo Aragón

 


PrisioneroEnArgentina.com

Mayo 26, 2017


 

25 de Mayo de 1810

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Por JORGE BERNABE LOBO ARAGON·
Opinión:
Las características de los pueblos son discutibles y sujetas a interpretaciones; no somos todos iguales ni siempre actuamos de la misma manera. Por eso, con la aclaración de que los seres humanos tenemos matices variables y conductas cambiantes, en general coincidimos en que los argentinos tenemos una serie de desgraciados defectos que nos caracterizan. Nos falta autenticidad; más que ser nos interesa parecer, más que aprender nos preocupa obtener un título, la fachada, la apariencia. . Nos molesta pensar en cómo somos y rebosamos de gusto y de soberbia cuando algo nos sale bien, aunque fuera por carambola. Cuando las cosas no salen tan bien la culpa es de algún otro, de alguien, del gobierno quizás, o de este país en general. Hablamos de este país como liberándonos de nuestra responsabilidad personal, como si este país no fuéramos nosotros mismos sino un mal del que no tenemos la culpa. Los extranjeros dicen que somos tristes, y quizás más que tristes seamos escépticos, descreídos, faltos de solidaridad, amantes del acomodo, de la cuña, de recibir gauchadas que compensen nuestras faltas de méritos. Hay una soledad que cultivan los espíritus fuertes y que templa el carácter, pero los argentinos más que solitarios somos incomunicados, incomunicación que debemos al egoísmo, al tan famoso no te metas. En vez de respetarlo al prójimo tratando de apreciar sus valores, nos encanta cacharlo, disminuirlo, desvalorarlo. Todo esto, bastante conocido y que muchos pueden ampliar apelando a sus experiencias y mejores conocimientos de la vida y del medio, nos ha conducido a que carezcamos de conciencia nacional. No siempre ha sido así. En otros tiempos los argentinos supimos actuar no sólo con dignidad sino incluso con notable hidalguía y valor. Así se explica que en 1816 cuando la revolución iniciada seis años antes pasaba por peripecias críticas, cuando otros países americanos sufrían fracasos y la revolución era rechazada por las más ricas y populosas provincias argentinas, los representantes congregados en Tucumán tuvieron coraje y espíritu elevado para afirmar nuestra vocación por la libertad y la independencia de los reyes de España, de sus sucesores, de su metrópoli y de toda dominación extranjera. Más que realidad era una aspiración, una aspiración tan noble y deseable que nos disponíamos a morir y a matar en los campos de batalla por tras de conseguirla. Un magnífico proyecto. Pasando los años muchas veces vimos que, aunque nos costara esfuerzos y sangre, era una realidad casi palpable, un ideal accesible, una posibilidad cierta y venturosa, no un sueño ni una utopía. Y, en las vueltas que da la historia, aquel magnífico anhelo se va diluyendo, se va alejando, se desdibuja. Lo que un lejano 25 de mayo nos propusimos, ser libres e independientes, ahora parece exceder la medida de una ilusión. ¿Y la culpa de quién es? Por supuesto que la culpa no es de este país; la culpa es, simplemente, de nosotros, que no supimos mantener el esfuerzo necesario ni la elevación de miras. Ahora podemos hacer dos cosas: darnos por satisfechos interpretando que los anhelos que entonces se plantearon ya están conseguidos, o que, con las vueltas que ha dado la historia se trata ya de afanes inútiles, ridículos frente a una nueva realidad, inválidos, estériles, arcaicos. O aceptar que el fracaso de nuestra empresa nacional se debe a la cantidad de defectos, de vicios, de errores, de pecados que nos caracterizan a los argentinos y que conocemos bastante. Pero no es suficiente con conocer: hay que hacer un sincero propósito de enmienda y ponernos a la tarea de corregirnos, de ser mejores para que la patria de nuestros nietos pueda ser mejor. El 25 de mayo debe ser día de festejo, pero debe servir de recuerdo de que tenemos la obligación de curarnos de las tristes deficiencias que nos caracterizan.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Mayo 25, 2017


 

La Indefensión de la Víctima y sus Familiares…

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Otro cado de indefensión por ser el imputado menor de edad.

REALES, MARÍA CECILIA

Dr. Jorge B. Lobo Aragón, habiéndose escrito en su oportunidad una carta abierta sobre el penoso y trágico suceso ocurrido a la Dra. María Cecilia Reales (médica pediatra), con fecha 03/02/2009 en donde la misma fue embestida salvajemente en ese entonces por el menor Agustín Troncoso, quien circulaba alcoholizado y a una enorme velocidad en su automóvil marca Ford Fiesta provocando la muerte instantánea de la misma. Que en su momento se acusó al menor por Homicidio con dolo eventual calificación que fue rechazada por la Fiscal interviniente. Que después de más de Ocho años de proceso, al no poder ser parte la familia ofendida, por ser menor de edad en ese entonces el imputado y pudiendo prescribirse la causa, se solicitó al Juzgado Correccional de la Primera Nominación en lo Penal; al Ministerio Público y a la Excma. Corte Suprema de Justicia, su intervención inmediata a efectos de que se interrumpa el plazo de prescripción y se pueda juzgar al inculpado en un debate oral y público. Con enorme satisfacción recibimos en esa circunstancia la notificación a este apoderado y a Roberto Ariel Mamani Luzcubir, de la interrupción de la prescripción. Pero a los meses recibimos con fecha 18/05/2017, una lamentable resolución por parte del Juzgado Correccional de la Primera Nominación a cargo del Dr. Marcelo Mindilaharzu, DECLARANDO I) la responsabilidad penal del imputado Agustín Troncoso (h), por el delito de Homicidio Culposo, perjuicio de María Cecilia Reales, hecho ocurrido el 03/02/2009, artículo 84 segundo párrafo y segundo supuesto (C.P.) – y artículo 453 del C.P.P. (Juicio Abreviado). II) Imponiendo las costas del presente juicio al responsable penalmente Agustín Troncoso y III) Disponiendo que una vez firme la presente, se remitan los autos al Sr. Juez de Menores de la Primera Nominación, conforme artículo 67 de la LOT y Artículo 4 de la Ley 22.268 a los fines de la aplicación de la pena acordada y las reglas de conducta por el término que dure la condena. Es que se aplicó el Juicio Abreviado – con prescindencia del debate oral – el que supuestamente ha sido procedente bajo las reglas de que I) el imputado reconozca, circunstanciada y llanamente, su culpabilidad en el hecho que se le atribuye 2) Que la prueba haga evidente la existencia del hecho delictivo y la participación del imputado en él, conforme a la calificación legal dada en el requerimiento de elevación a juicio (Arts. 84 segundo apartado del Cód. Penal) 3) que exista un acuerdo sobre la adopción del trámite abreviado entre el Fiscal, el imputado y su defensor , expresado mediante acta labrada al efecto en un mismo acto , el que deberá ser presentado ante el Tribunal (Juez) hasta el momento de la apertura del debate oral.
En este caso el cónyuge de la víctima ni este apoderado fueron oídos al no ser considerado parte por la minoridad en ese entonces del inculpado (No se hizo lugar en su oportunidad al rol de querellante y actor civil). El tribunal (Aquo) acepto el acuerdo y declaró la responsabilidad penal al considerar que no era necesaria la prueba en el debate oral y público. No se nos notificó ni de la pena ni tampoco de la inhabilitación acordada. Solamente que la Resolución será remitida al Juez de Menores de la Primera Nominación a los fines de la aplicación de la pena acordada y de las reglas de conducta a asumir por el condenado. Otro caso en donde al igual que la muerte o asesinato de Matías Albornoz Piccinetti, y muchos más, se pactó, sin intervención de los familiares de la víctima por ser el autor un menor de edad al momento del hecho, un juicio abreviado (acuerdo de partes), dejándose sin efecto el juicio oral y público en donde la pena podría ser desde dos hasta cinco años y efectiva, con inhabilitación de diez años si se hubiera posibilitado el debate oral. Otro caso de indefensión que debe ser modificado de manera urgente escuchando a los familiares de la víctima como si fuera querellante y que su opinión sea vinculante. La víctima y sus familiares deben ser oídos. En este caso ni siquiera se puede apelar la resolución.

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Mayo 22, 2017

 

La Libertad y el Mes de Mayo …

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 Por JORGE BERNABE LOBO ARAGÓN.

Opinión

Indudablemente, todos los años, el 25 de mayo nos renueva alegres re­cuerdos infantiles. Es, por excelencia, la fiesta de la escuela, la ce­lebración que nos brinda el primer contacto con las grandes ideas repu­blicanas: patria, libertad, participación del pueblo, gobierno propio, defensa de los intereses comunes. Cuando a nuestras inteligencias todavía les cuesta abrirse hacia la comprensión de lo que es la patria, de lo que es la libertad, la celebración de la fiesta, la escarapela en el pecho, el paso marcialmente marcado al ritmo de una marcha o de un tambor, nos hacen comprender -más clara y vívidamente que el discurso de la “señora directora”- que se trata de conceptos venerables que para toda la vida nos comprometen en su sostén y en su defensa, en la adhesión a la patria amada, en el enaltecimiento de la libertad. Pasa el tiempo; estudiamos. Y un día – no sin cierto asombro – venimos a descubrir que antes del 25 de mayo también había patria; que la patria preexistía desde siempre, desde que fundamos ciudades y defendimos ins­tituciones; que no se puede vivir dignamente sin patria. Advertimos que el 24 de mayo ni Saavedra, ni Moreno, ni el benemérito general Belgrano eran ningunos “apátridas”, sino que fueron patriotas toda la vida. Sigue pasando el tiempo. Hasta que un día vimos -la realidad nos lo mues­tra con dureza- que después del 25 de Mayo, y como dejando de lado los nobles ideales que la escuela nos inculcara, no todo es defensa de la patria y de la libertad, porque desgraciadamente se ha renunciado a ellas. Así es que el poeta – Almafuerte ve la “sombra de la patria” con los cabellos sueltos, como velo de angustia”, “desencajado el rostro: la derro­ta no tiene pupila más opaca ni la faz de Jesús al beso infame se contrajo más rígida”. “La voraz invasión de lo pequeño no hiere como el rayo, pero amansa. Cuando el alma inmortal cae de rodillas la belleza mortal cae deshojada”. La patria puede ser vilipendiada por sus enemigos si sus hijos no la de­fienden. ¿Y la libertad? para saber lo que puede pasar con la libertad no hay más que mirar el poder tomado en la política interna de la Argen­tina por las fuerzas internacionales de la usura y de la explotación. Pero estos son temas de todos los días. Ahora, por ser Mayo, recordemos los 25 de mayo de nuestros días infantiles y, sobre todo, renovemos los nobles anhelos de seguir teniendo siempre – pero siempre, siempre vivos, siempre vigentes, siempre actuales, siempre enhiestos – la patria y la libertad.

 


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Mayo 21, 2017


 

Violencia sin límite….

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Por JORGE BERNABE LOBO ARAGÓN

 

Se mata por matar; se ataca por dañar. Feliz es el que es asaltado sin agresión.

 

Opinión:

 

Es necesario que los poderes que conforman el Estado propicien en conjunto el necesario análisis de la permanente violencia que se pone de manifiesto en hechos cotidianos, que tal vez tienen entre sus principales la situación socio- económica de muchos desocupados cuyas fuerzas morales están debilitadas o directamente no existen. La violencia actual por otra parte supera el promedio de irracionalidad que caracterizaron estos hechos en épocas pasadas. Anteriormente se perpetraba en casos psicopáticos puntuales o por reacción violenta del afectado. El robo como ejemplo, consistía simplemente en apoderarse de lo ajeno sin más trámite. Hoy estas acciones están vinculadas estrechamente a la agresión violenta sin motivo aparente y la mayoría de las veces totalmente injustificadas, luego de consumado el hecho. Se mata por matar; se ataca por dañar. Feliz es el que es asaltado sin agresión. Por otra parte los delincuentes son cada vez más jóvenes. En la mayoría de los casos las drogas y el alcohol sirven de incentivo para cometer el delito. A nivel popular se ha tomado conciencia de no ofrecer resistencia al ladrón; no protestar; entregar todas las pertenencias; no mirarlo fijamente; tomando las prevenciones y cuidados que forma parte de la “nueva cultura” en cuanto al trato que hay que dispensar al delincuente. Sin embargo a pesar de ello los hechos que se suceden son cada vez más cruentos, feroces y sanguinarios. En nuestra provincia los días viernes o fines de semana las peleas entre jóvenes son una angustiosa costumbre sin la debida prevención. Contiendas o batallas campal que tienen como protagonistas en su mayoría a adolescentes con portación de armas que saben de antemano su situación de impunidad ante la ley por ser menor de edad. Familias desamparadas, destrozadas y victimas indefensas ante la impunidad del agresor. Estos hechos pueden prevenirse. No son consecuencia de la prensa ni de los medios de comunicación como lo manifestó recientemente un Secretario de Seguridad. Es que desdichadamente ante estos sucesos que son casa vez más frecuentes y seguidos el gobierno carece de autoridad y de principios de justicia. El poder judicial mira al sudeste porque jueces y fiscales en gran parte piensan más en su carrera que en servir a la justicia. Hoy estamos ante modalidades desconocidas, con bandidos que -sin motivos para odios ni furias- matan a sus víctimas, gratuitamente, porque sí, pareciera que llevados por su insensible desenfado o por la inconsciencia de la droga. Estos neófitos en el delito resultan los más peligrosos. Sencillamente se debe renovarse – de una vez por todo – el código de fondo y de forma para que la delincuencia sea castigada como se debe. Para que cometer un delito sea motivo de una pena severa y para que el rigor de la ley proteja al inocente y conmine al malhechor.

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Mayo 20, 2017


 

CORRUPCIÓN

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Por Jorge B. Lobo Aragón.

 

 
Del Jardín y Edén al Infierno

Opinión:

 

No se sabe el origen exacto de la expresión “Jardín de la República” que se le atribuye a Tucumán. El historiador Carlos Páez de la Torre (h) apunta en una de sus columnas que en “la torrencial producción de escritor” de Domingo Faustino Sarmiento no se encuentra la frase textual como algunos señalan. Pero en su “Facundo”, Sarmiento describe a Tucumán como “Edén de América”. En la actualidad el Jardín y el Edén de otrora se  va trasmutando en el infierno de la impunidad y la corrupción. Al respecto vale una anécdota. Un día pedro ordimán y el gigante se encontraron, en el bosque. El gigante lo desafió, cuál tenía más fuerzas, y para demostrar las suyas abrazó un árbol grande y lo levantó, sacándolo de raíz, –  ¿a ver, qué vas a hacer pedrito? y pedro sin inmutarse sacó del bolsillo un largo piolín, ató su extremo en un árbol y se lar­gó a caminar. – ¿qué estás haciendo pedrito? ¡Voy a rodear el bosque, así de un solo tirón saco todos los  árboles en vez de arrancarlos de a uno en uno-.¡No, pedrito!- se quejó el gigante. -¡cómo vas a hacer eso¡ el bosque es mi hábitat, mi cazadero, mi guarida. Déjalo como está y me doy por vencido y así fue como pedro salió triunfanteNo nos debemos seguir engañando  como el pobre gigante que creyó que con un piolín pedrito podría arrancar de un solo tirón todo el bosque.Como lo dijo en una nota excelente nota el Dr. Rafael Bulario (h), el Tucumán de hoy es el paraíso de los corruptos.  La impunidad, es caldo de cultivo para la corrupción. Es que corrupción es la podre, la podredumbre, la descomposición de los cuerpos. Todo es factible de corromperse. Pero en términos políticos reservamos la corrupción y las corruptelas para aplicarlas a las conductas de quienes, usando poderes del estado, se benefician personalmente en desmedro de los intereses generales, con perjuicio de la sociedad o del mismo estado. Si bien no toda conducta, errada es corrupta. En política, en administración pública, una conducta corrupta es la que con mala fe, no procura el bien general sino el propio o el de allegados o benefactores. Alarma al pueblo argentino y en especial a Tucumán, ver la enorme corrupción generalizada, y que queda impune debido a falta de pruebas fehacientes o de investigaciones acertadas. La justicia penal con una crisis sin precedentes y morosidad vergonzosa – a pesar de las famosas auditorias -, se deja salir presos con crímenes aberrantes a sus espaldas o con  detención domiciliaria por el cumplimiento de los dos años de prisión sin que se realice el debate oral y público  por falta de integración de las salas. El archivo  de la causa es una mecánica cotidiana y la prescripción de  las mismas se produce a diario por la inacción de las fiscalías que ni siquiera citan a los imputados inculpados para la interrupción e iniciación de la litis. La legislatura provincial sigue siendo la escribanía de siempre con hombres con brazos enyesados para votar como resortes leyes enviados por el poder mandamás. Todavía se encuentra esperando el sueño de los justos con dilaciones y postergaciones tipo “De Vido”  las investigaciones sobre los gastos sociales que sumaron en el año 2015, la frívola suma de 615 millones de pesos.  Nada se sabe sobre los $ 1.200 millones destinados al plan de Obras Públicas  –“Más Cerca” – programa que fue supuestamente preconcebido como un artilugio y engranaje para el desvío de fondos, malversación y pago de sobreprecios. Tampoco se encuentra en la agenda pública ni sobre los escritores de quienes deben dar cuenta los dineros del Fondo Federal Solidario de la Soja. Proyecto, destinado a financiar un sinnúmero de obras para necesidades imperiosas de  Doña Rosa el Pueblo que mira incrédulo y casi anestesiado. Se ha declarado a Tucumán dentro de las provincias con “emergencias” por inundaciones  sin que se conozca en que se invirtieron o despilfarraron los fondos para impedir los desbordes de ríos, y arroyos. El estado sabe con anticipación de un relojero que las  tormentas propias de la época causaran los derrumbes de puentes y múltiples siniestros afectando a gran parte de la sociedad. La imprevisión es una costumbre invertebrada en la comarca y nada se hace y se malversa.  Ante tanta impunidad se debe buscar la imposición de un castigo a los corruptos, a los verdaderos co­rruptos. Lograr algo en este sentido constituiría un triunfo muy deseado por la gente de bien, y hay que esmerarse en encontrar, el modo. Pero no mezclemos los tantos: a lo que apuntamos, lo que está en la mira de la ciudadanía honesta y preocupada, es la corrupción de ciertos funcionarios. No nos dejemos engañar una vez más como el pobre gigante que creyó que con un piolín pedrito podría arrancar de un solo tirón todo el bosque.

 

 
Dr. Jorge B. Lobo Aragón
jorgeloboaragon@gmail.com

 


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Mayo 18, 2017


 

La Policía – La práctica del baile y la milonga como tortura cotidiana…

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 Por Jorge B. Lobo Aragón

La práctica del baile y la milonga como tortura cotidiana “La vida de policía se aprende en el cuerpo”. “Lo que no entra por la cabeza entra por los pies.” La frase de la mentalidad de extremo sufrimiento físico para construir “el cuerpo de un policía”.

 

Opinión

 

Hemos de hablar de policía… Entonces pongámonos de acuerdo. Policía:(A) es la persona que – con o sin uniforme – presta servicios en determinada institución. (B) es el edificio, el ámbito en que ese personal se desempeña y los medios con que cuenta. (C) es la repartición estatal, la institución, el organismo público que tiene a su cargo velar por la seguridad de las personas sobre todo y en primer lugar. (D) es el buen orden que se observa cuando se cumplen las leyes y ordenanzas establecidas por el Estado para el mejor gobierno de la sociedad. Vale la pena aclararlo para saber a qué estamos refiriéndonos. Se mantiene muchas veces una protesta generalizada en contra de la policía, entendiendo a su personal, al que se lo califica muchas veces de corrupto, de extorsionador, de prepotente, de escasamente preparado para cumplir las funciones que se le encomiendan. Y, al mismo tiempo, todos conocemos a policías que son excelentes personas, honestos, dedicados con abnegación a su labor a la que la toman con auténtica vocación. Así, como esos que conocemos y que nos honran con ser nuestros amigos, debieran ser todos. Pero hay quienes escapan a la regla. La deshonestidad, la corrupción, la prepotencia resultan muy visibles a causa de sus funciones. Es prepotente un pobre diablo y nadie se da cuenta, pero es extorsionador un policía y a su actitud a todos nos inflama de indignación. Para evitar este mal no se ha hecho mucho. Contamos en nuestra provincia – Tucumán – con una escuela de policía que debe dar una instrucción adecuada. Pero lo denunciado, documentado y expuesto directa, publica y espontáneamente por los aspirantes a cadete Luis Reales (18 años) y Luis Serra (28 años) fueron “Bailes – Torturas – ejercicios castigos hasta llegar a un agotamiento que los dejó al borde de la muerte o con secuelas físicas y psíquicas tal vez permanentes. Ahora bien, pareciera que nadie sabe bien cómo es la vida en esa institución aislada y sujeta a un verticalismo abusivo y desproporcionado. No sólo solo se habla de entrenamiento brutal. Los casos de abusos físicos – que salieron a la luz -, entre cadetes son comunes desde hace años; es más, internamente se ve como una costumbre honrada y acatada por la institución hasta las últimas consecuencias. Un hecho gravísimo – Gravedad institucional -, que únicamente es indagado desde la Legislatura por un solo diputado y desde la Justicia por la única fiscal que desde hace tiempo se hace cargo de los abusos policiales y que a raíz de su accionar fue públicamente amenazada. Lo revelado por un cadete aspirante en un video que se virilizó, desde el diario tucumano, y que repercutió a nivel nacional fue estudiado y constatado por la antropóloga Mariana Sirimarco, que recorrió por ocho años las escuelas policiales para su tesis de licenciatura y explica y sintetiza su hipótesis de que policía y sociedad civil son términos construidos como irreconciliables. Sirimarco sostiene que el proceso que viven los cadetes apunta a “dejar la vida civil, esa vida de mierda”, para hacer “vida de policía’”. Sus datos hacen presumir que los métodos siguen siendo similares y que se fundamentan en que “los policías tienen que ser duros, viriles, mientras que los que vienen de la sociedad civil son débiles o directamente maricones o mantequitas”. Es lo que rememora el aspirante Luis Reales en el video publicado por el Diario la Gaceta de mi provincia durante su internación en terapia intensiva. La antropóloga e investigadora del Conicet consideró que esas prácticas “son habituales en los contextos de formación”. Los castigos mediante el esfuerzo físico son llamados “bailes” y “milongas”. Rutina física extenuante que consiste en “correr, saltar, agacharse, tirarse al suelo, arrastrarse y volver a correr”. Existen actualmente policías, que están “prestos a defender esas prácticas”. En la tesis, titulada “Milongas: pedagogía del sufrimiento”, se cita una frase que sirve de paradigma “una escuela sin milonga no es una escuela”. El “baile, entre milonga y obediencia”, resulta un dispositivo sumamente eficaz para apuntar hacia la docilidad de los cuerpos, hacia la construcción de ese sujeto policial inclinado a la obediencia. Adiestrarlos es disciplinarlos, es potenciar su sumisión, ya que como bien señala Foucault, es “dócil un cuerpo que puede ser sometido. En todos los casos, “el error, o la falta antes que ser subsanado por una explicación o una demostración, es “corregido” en el cuerpo”. Lo que no entra por la cabeza, entra por los pies”. En el nuevo método de las enseñanzas “por los pies”, en donde los instructores maltratan al aspirante no son sino rastros de un discurso donde lo que se busca es doblegar al otro, y donde la denigración y el padecimiento son las metodologías puestas en práctica” con un objetivo que “se esconde en palabras rutinarias. “…Acá se abrió la puerta de la jaula, ustedes entraron, nadie los llamó… El cuerpo lábil de la civilidad debe ser templado mediante el dolor para poder emerger como el duro cuerpo policial, siempre asociado “a lo recio y lo duro”. El hecho de que “el sujeto policial deba ser forjado a partir del sufrimiento (Baile y Milonga) habla a las claras del discurso institucional que se alienta peligrosamente no sólo sobre lo que debe ser el cuerpo policial, sino sobre lo que debe ser, también, su labor. Un cuerpo y una labor asociados a lo resistente, tanto como al ejercicio de la violencia y del poder con que se pretende templar a los futuros oficiales es inconcebible e inadmisible. Te torturan, pero es un entrenamiento. El caso de Reales y Serra en Tucumán y seguramente de muchos otros condensan, una visión idealizada y extremadamente peligrosa de la instrucción y formación policial que busca a que se magnifique a tal extremo el papel del sufrimiento físico como instancia de formación, donde el dolor es el umbral que hay que traspasar para adquirir la resistencia y la dureza que requiere la función”. Lo explicado y vivenciado por la licenciada es el tormento que pasaron Reales y Serra en la escuela de policía de Tucumán. Por eso mismo las autoridades, en todos sus niveles, deben redoblar los esfuerzos para esclarecer el caso y evitar que la sombra de la sospecha y el temor siga extendiéndose sobre la sociedad. Es la a única forma de hacer justicia, y de revalidar los títulos de las instituciones que vienen desprestigiadas desde la época de la dictadura. Sin embargo podemos constatar que existe una enorme pasividad con la que se acepta la administración de la violencia, con la misma quietud de una bomba ya instalada, dibujando en el tic-tac de su temporizador una sonrisa dirigida hacia el poder. Esta crítica al proceso endemoniado de la tortura la que debe ser profundamente investigado y desarticulado, lo hizo días atrás el periodista y columnista Roberto Delgado en el Diario La gaceta bajo el título del “El sofisma de la violencia pacificadora”. Lamentablemente y en forma paralela, el mundo del delito avanza – estimulado por cuantiosos beneficios económicos – a mayor velocidad de lo que la preparación de las fuerzas policiales pueden alcanzar. Los tres poderes miran al sudeste. Y la policía como buen orden que debe surgir del cabal funcionamiento de las leyes, ordenanzas y reglamentos que la sociedad adopta no despliega o exhibe un comportamiento acorde a los momentos de inseguridad y desasosiego que vive la sociedad ante la proliferación del delito.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Mayo 16, 2017


 

 Dr. CARLOS FIORI, HOMENAJE  A UN TUCUMANO ILUSTRE

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                        “BREGÓ como nadie por la Discapacidad”

 

Hoy debo rendir homenaje al Dr. Carlos Fiori, quien fue y  seguirá siendo un altísimo ejemplo para la sociedad tucumana, ejemplo de cultura, ejemplo de capacidad intelectual, ejemplo de nobles inclinaciones, y, sobre todo, ejemplo de una tremenda capacidad de volcarse en obras de bien hacia cuántos lo rodeamos en todo el ámbito de Tucumán. Como sostuvo el lector  Damián José Paz en su carta al lector “Despedida” y el homenaje del Diario la Gaceta bajo el título “Adiós a un defensor de derechos en la Discapacidad”, la patria esta triste porque pierde una parte de humanismo hecha carne.  Es que primó  siempre en el espíritu y empeño  de quien fue sin duda  el abogado de los derechos de los discapacitados, con su libro “Al amparo de la discapacidad”, y toda su enorme obra dedicada a los más desvalidos, su pregunta de siempre ¿Por qué las personas con discapacidad no acceden a la justicia. Pocos discapacitados conocen sus derechos. Su magnífica y desinteresada inclinación fue la de volcarse a atenuar los inconvenientes, carencias y privaciones de los desvalidos. A  esta noble empresa le dedicaría para siempre los conocimientos de su ciencia, el impulso de su corazón generoso, los afanes de sus inquietudes políticas, y por fin le entregaría hasta su vida, para tratar los temas que a él lo apasionaban: las discapacidades físicas y los prójimos que sufren sus consecuencias. Tucumán todavía mucho podía esperar de él. Porque mucho habían recibido ya. Su vida quedó entronizada  porque dejó plasmados logros rotundos concretados en sus iniciativas, sus proyectos, sus realizaciones. Dejó constituida en Celia Gerardi una pareja ejemplar sus deseos  de que se perpetúe  su  simiente.  Carlos supo labrar un sólido prestigio profesional y humano. El Dr. Fiori había sabido conquistar la amistad, el cariño y el respeto de cuantos lo trataron. Por eso, en medio de ese  dolor que nos produjo su desaparición,  los que admiramos su fecunda personalidad reconocemos que no ha vivido en vano, sino que  su vida la ha llenado de los elevados valores que merecieron el agradecimiento en su momento de la sociedad toda, de la ciudadanía y del gobierno, de la comunidad que integró y, sobre todo, de aquellos a quienes las vicisitudes de la vida los ha privado de las capacidades que son normales para a la categoría. Hoy su mujer y quienes lo rodearon en su fecunda tarea  continuaran con esa empresa recordando las enseñanza de Platón, una de las lumbreras de nuestra civilización: “la buena educación da al cuerpo y al alma toda la belleza y la perfección de que son capaces”, fue el Dr. Carlos quien con su tiempo esfuerzo  y saber posibilito, educando cuerpos y  almas, que esa perfección,  se concrete  y resplandezca en bien de muchísimos discapacitados, en seres que son imagen y semejanza de Dios, y en  beneficio de la sociedad toda. Fue Carlos con su amor el que enalteció a seres con altísima capacidad para percibirlo, ese amor que es la mejor medicina que pueda impartírseles. Ese amor que es afecto, es cariño, es suavidad en el trato, y al derramarse sobre los seres queridos se eleva como una plegaria. Ese amor que a muchos les posibilita dar pasos adelante en su capacitación para colaborar con los demás. Pero la más trascendente de sus obras ha sido la de volcarse hacia los demás. Con la muerte del Dr. Carlos Fiori es todo Tucumán quien pierde uno de los más claros valores de su sociedad. Al rendir este homenaje  hago votos  a que haya muchos tucumanos dispuestos a seguir la clara senda que  él, con afabilidad y humildad, marcara a su paso..

 

Dr. Jorge  B Lobo Aragón.

jorgeloboaragon@gmail.com

 

 


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Mayo 16, 2017


 

Cura Viroche – Cual es el estado actual de la investigacion penal….

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Por JORGE BERNABE LOBO ARAGON

TUCUMAN – ARGENTINA
“Tenemos que tener el corazón libre, que pueda hacer lo que piensa y lo que siente. ¡Ese es un corazón libre!”,
“No hay que ser como Poncio Pilato, no hay que lavarse las manos”

Opinión

El periodismo alcanza un poder dentro de la sociedad por su influjo sobre los ciudadanos. El periodismo tiene la virtud de interesar a todos en los problemas generales, y por eso es natural que algunos gobiernos pretendan silenciarlo. Para mantener intangible su libertad la Constitución asegura la libertad de prensa, aunque algunos atropellen esa libertad al sentirse tocados. De ese atropello fui víctima, como consecuencia de mi predica desde hace más de veinte años en contra de las mafias, el juego clandestino, el narcotráfico y la corrupción en general. Siendo fiscal y juez le dicte la prisión preventiva de oficio a personas que vinculados al llamado “Comando Atila” ahora gozan de un incremento patrimonial incomprensible. Personas, que se encuentran relacionados a la causa del religioso asesinado. Pero también es verdad que cuando se publica el tema sobre la mafia reinante, son pocos los diarios en mi provincia los que se hacen ecos de una realidad. Generalmente miran hacia el sudeste. Que decir de aquellos que tienen el deber de denunciar y que representan a los abogados. Como me siento íntimamente partidario del señor Don Quijote, enderezador de entuertos y protector de viudas y huérfanos, no puedo mantenerse indiferente ante este “delicado asunto” que está en manos de un fiscal al que respeto y conozco pero que desde un principio me pareció imprudente en manifestar el caso se trataba de un suicidio liso y llano, manteniendo la caratula de la causa en muerte dudosa. Me parece atinado – aunque haya sido duramente criticado – las manifestaciones del Fiscal General de la Justicia Federal Gustavo Gómez quien insiste en que la muerte del sacerdote representa un mensaje mafioso. Que el curita, “no tenía un perfil de personalidad acorde a la de un suicida” y que otros elementos revelan su presunción. Entiendo que el caso es y ha sido alarmante y debe encender una inquietud social. Los tucumanos y el país están cansados de tanta impunidad. No son pocas las vicisitudes sufridas por luchas contra el flagelo de la corrupción. Ni tampoco los desencantos experimentados. Ni los esfuerzos malogrados. Creo que el “éxito y jalón” es la de sembrar como abogado o tal vez hombre publica la verdad objetiva al servicio de los intereses a que estamos consagrados“. La de defender la verdad. La muerte del Curita nos a todos los tucumanos nuevamente en tapa de todos los diarios. Actualmente a raíz de la vigorosa actualidad de los acontecimientos nada se sabe. Tampoco se pregunta. Creo que para luchar contra la delincuencia se precisa de una base moral. Entonces hay que comenzar por combatir la corrupción, acreditarla, esclarecerla, y recién estaremos en condiciones de hacerle frente a la delincuencia. Es por eso que la sociedad necesita de una respuesta concreta sobre un hombre religioso que supo combatir el narcotráfico

 

DR. JORGE B. LOBO ARAGÓN.

 


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Mayo 13, 2017


 

Escuela de Cadetes de Policía de Tucumán  

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 Escibe Jorge B. Lobo Aragón.

 

 

Si  hubiera denuncias contra el poder administrador debiera ser éste el que se apure a poner la uña para que baile el trompo.  Si ante las irregularidades el poder administrador va a esquivar el bulto, pretendiendo que sólo se han de corregir delitos verificados por el Poder Judicial, no las simples corrupciones, entonces, por supuesto, la inmoralidad ha de proliferar al amparo de esta protección oficial.

 

 Opinión:

 

Que delitos, inmoralidades e irregularidades (Denuncias por torturas en la Escuela de Policía de Tucumán), se denuncien, se verifiquen, y que el Estado dé vuelta la cara como diciendo “Nada tengo que ver con esto”, es en la práctica, lo mismo que patrocinar, promover, apadrinar la inmoralidad, que queda expuesta ante la  sociedad sin que nada la evite, la corrija ni, menos aún, la castigue. Encontrar el modo de afianzar la moral, difundirla, prestigiarla, seguramente es difícil. Y aceptar, que el mal es general, no lleva a la solución de nada. Pero para luchar contra la delincuencia se precisa de una base moral. Entonces hay que comenzar por combatir la corrupción de la moral, acreditarla, esclarecerla, y recién estaremos en condiciones de encararnos con la delincuencia. Y justamente es en el Instituto de enseñanza superior donde se forman los cadetes de policía donde se debe plasmar y acentuar la lucha contra la delincuencia y la inmoralidad. El Estado no sólo ha de investigar y sancionar conductas desviadas, procedimientos antijurídicos, prácticas delictivas. Si no también la inmoralidad.   Más aun creo que de manera imperiosa, si  hubiera denuncias contra el poder administrador debiera ser éste el que se apure a poner la uña para que baile el trompo, y no esperar que le acumulen pruebas de delitos graves  para indagar, sino que él mismo, con las herramientas que tiene en la propia administración (Policía), averigüe, corrija y escarmiente toda inmoralidad. Y entonces, si de la investigación surgiese, además, la comisión de delitos, se dé intervención, por supuesto, a la justicia para que haga lo que deba hacer. El Estado debe aceptar su deber de comportarse con moralidad. Si ante  graves denuncias de torturas y apremios el poder administrador va a esquivar el bulto, pretendiendo que sólo se han de corregir delitos verificados por el Poder Judicial, por supuesto, la inmoralidad ha de proliferar al amparo de esta protección oficial. Hoy es imprescindible y vital que  las autoridades – Poder Ejecutivo – a través de su Ministro, Jefe de policía o autoridades que correspondan ante hechos de tormentos y amenazas en una Escuela de formación de futuros oficiales de policía  nada digan es extraño e inaceptable.

 

Dr. Jorge B. Lobo Aragón


PrisioneroEnArgentina.com

Mayo 10, 2017


Emilio Guillermo Nani, Teniente Coronel (R)

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 Escribe Jorge B. Lobo Aragón.

 

Los héroes de guerra, los que han jugado su vida por la patria se merecen todos los honores, todos los privilegios, todas las atenciones, todas las desigualdades a su favor y obviamente en caso de ser juzgado todas las garantías del debido proceso y la igualdad ante la ley.

 

Opinión:

 

En todas los países que alguna vez tuvieron que lamentablemente enfrentarse y trenzarse en una guerra con distintos ideales pero con abnegación, haciendo gala de amor a sus patrias. Siempre al volver la paz o cuando reinó la paz, cada nación rindió homenaje a sus héroes, a sus queridos muertos, a los venerables veteranos. Al concepto general de que los ciudadanos son iguales, bien vale la pena modificarlo separando dos clases: el ciudadano común y los héroes de guerra. Los que han jugado su vida por la patria y se merecen todos los honores, todos los privilegios, todas las atenciones, todas las desigualdades a su favor. En casi todos los países no solamente los cercanos al nuestro sino también los del primer mundo los héroes sobrevivientes aún hoy son tratados con reverencia. Eso, que la comunidad ofrende su respeto a los que han perdido la vida por defenderla y a los que no ha sido voluntad de Dios llevarlos, pero igualmente la expusieron ante el enemigo, es una obligación nacida de la más elemental decencia. Seríamos unos canallas despreciables regateando ese homenaje. Pero, además, honrar a los que nos defendieron es la mínima política de conservación, de defensa. Ver que a los que han expuesto su vida por la patria se los aplaude los 2 de abril y que los demás días tienen que andar buscando un trabajito, gestionado por ellos – cuando debiera ser la sociedad la que espontáneamente se ofrezca – y que se les conceda algún beneficio de los que los burócratas usufructúan como merecidas conquistas sociales, es una burla. ¿No es acaso esto una vergüenza que está proclamando que somos una sociedad que no se merece el esfuerzo de sus hijos? Muchos héroes de tierra mar y aire murieron, y son igualmente respetables los que pusieron su pecho al peligro y no murieron. Que se haya llegado a la derrota significa que a la nación hay que defenderla mejor, no que no deba defendérsela. Aquel gobierno militar inmediatamente después -lo mismo que los gobiernos civiles que lo sucedieron- se impuso la tarea de “desmalvinizar”, o “endemoniarlos”. Y para desmalvinizar o vaya saber que propósito infame se considera a los respetables veteranos como a simples “chicos” a los que es preciso tirarles alguna propina. Y no es así. Ellos, se merecen el homenaje permanente de la patria. Lo que está pasando en la actualidad con, Emilio Guillermo Nani, Teniente Coronel (R) que pidió asilo político y quedó detenido este viernes en Mar del Plata, acusado por supuestos delitos de lesa humanidad es propio de una grieta absolutamente injusta en muchos casos, exacerbada por un gobierno populista y totalmente sectarista. El militar se negó a declarar ante el juez titular del Juzgado Federal N° 3 y subrogante del N° 1, doctor Santiago Inchausti. El ex militar está acusado, por un lado, de haber participado en la privación ilegal de la libertad y la tortura de unas 60 personas, y por otro de ser parte de una asociación ilícita. Pero es inconcebible que a los 71 años, un militar que cuenta con un alto perfil entre sus pares ya que fue condecorado dos veces: primero por su actuación en la guerra de Malvinas, donde fue herido gravemente en dos oportunidades; y luego por su participación en la recuperación del Regimiento de La Tablada, en 1989, en donde sufrió la pérdida de un ojo, en combate. Militar que durante los años 70 fue parte del Grupo de Artillería de Defensa Aérea 601 con asiento en Mar del Plata, sin prueba alguna o sin garantía de un debido proceso sea vituperado y humillado de una manera inimaginable. Decía sarmiento y debemos recordarlos “desgraciados los pueblos a los que se les agote ese instinto por mantener la salud colectiva. Los ciudadanos de tales pueblos serán tratados como presidiarios.” No debemos bajar los brazos en este empeño que, para todo hombre, debe ser primordial que las personas y especialmente nuestros héroes sean juzgados conforme las reglas de la sana crítica y con argumentos legales válidos y pruebas que demuestres certeza. Que en caso de duda debe prevalecer como a todo hombre sometido a un proceso valido el principio indubio pro reo. En la duda a favor del reo. El principio de inocencia que es la garantía por excelencia de que son las pruebas no los jueces lo que condenan. La Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación ha reconocido de alguna manera una garantía. Muchos todavía están enceguecidos por el odio y la venganza que debe acabar sin olvidar las causas injustas y con pruebas que deben ser condenadas.

 

Dr. Jorge B. Lobo Aragón

San Miguel de Tucumán
jorgeloboaragon@gmail.com

Se puede…Siempre se puede…

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Opinión:

Leyendo y conmoviéndome con La historia de la joven Lucrecia Jordanoff, publicada en el diario la Gaceta el 04/05/2017. Heroína tucumana que a pesar de haber nacido sin brazos, hace lo imposible para que las barreras físicas no se conviertan en un obstáculo para su futuro. La adalid que debe ser una referente y aliciente de muchos , es paciente de un gran amigo personal el Dr. Carlos Juárez, una gran persona y mejor profesional – Médico Traumatólogo de Tucumán – que con su gran sentido de la solidaridad y Fe cristina exhorta y clama por ayuda para su paciente que solamente necesita y pide trabajar. Es por eso que haciéndome eco de su reclamo vuelvo a reiterar lo que vengo sosteniendo desde hace muchos años de “que no existe la discapacidad”. Reitero no existe la discapacidad, el hombre nace y es siempre entero, completo, capaz, por que es hecho a imagen y semejanza de Dios; si estamos vivos es para vivir del todo, con todo. Se puede decir y no le tengamos miedo a las palabras que somos rengos, ciegos, mudos, paralíticos, que tenemos uno o varios problemas físicos y psíquicos, pero que no somos capaces, eso sí que no. Podemos tener enormes dificultades, pero todos sabemos que algo maravilloso, misterioso e innegable, yo diría que La Mano de Dios nos ayuda a pelear, a vencer, a no flaquear. Tenemos que estar siempre preparados, alertas para luchar más o más. “… No te sientas vencido aún vencido…”, dice el poeta y tiene razón. Debo decir que en la mayoría de los casos no estamos solos, nuestros hijos, mujeres, padres, hermanos y amigos nos rodean y nos ayudan al considerarnos uno más del grupo familiar, y se nos convierte en personas iguales a los demás. El orgullo o la dignidad de ser persona, hace que antes que aceptar una expresión de lástima, seamos capaces de mordernos y no pedir ayuda. “…La mano del piadoso nos quita siempre honor…” dice el poeta (“Machado”), y lo comprendo. No puedo hablar por el ciego, que estudia en Braille y se gana la vida, ni por el sordo, que lee los labios y se integra así al mundo; o por el paralítico, que por andar en sus muletas y en su silla de rueda, desarrolla un tórax de campeón. No puedo hablar por ellos, pero los comprendo y valoro todo el esfuerzo, las garras y el sudor que necesitan para hacerlo. Discapacidad? NO, eso es supercapacidad, es heroísmo. Siempre es posible enfrentar a las adversidades y ganarle. Siempre es posible mejorar. Se puede…Siempre se puede mi querida Lucrecia…

Dr. Jorge B. Lobo Aragón

Discapacidad, Un hijo diferente

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 Escribe Jorge B. Lobo Aragón.

 

“No te des por vencido ni aún vencido”

 

Opinión

 

Reflexionando acerca del nacimiento de un hijo, imaginaba un poderoso barco a vela lanzado al mar de la vida. El hijo podría capitanear esta nave bella y contundente, hecha de sus propias esperanzas y sueños. Sordamente navegando las inmensas velas blancas que cogen los vientos de oportunidades. Viajaríamos juntos por un rato, mientras le mostraría lugares donde el podría ir y ayudarlo cuando la necesidad surja. Un día, dejaría el barco y lo dejaría navegar solo. Pero después de su nacimiento notamos que no estaba haciendo cosas que la mayoría de niños de su edad realizaban. Los médicos comenzaron a hacer pruebas y comenzó con terapias física, ocupacional y de lenguaje. Al principio pensaba que todos se equivocaban, ya que todavía podía ver mi hijo sobre su nave poderosa. Después me di cuenta que los médicos tenían razón, y que algo no estaba bien. Una tormenta de emociones corrió en  mi interior, envolviendo la nave de mi hijo. Lluvias de la tristeza terrible que yo sentía, lo golpeaban. Truenos sacudían en ira por tener un niño anormal. Vientos furiosos de duelo dirigían la nave poderosa de mi hijo, rompiéndolo contra las rocas. Lo  injusto e insoportable, sentía que “perdía el hijo que quería y esperaba”. Con el tiempo la tormenta despejó, y las nubes se abrieron. Yo vi que la nave sobrevivía. Pero se había transformado de una maquina contundente de competición que fácilmente corta el agua, en un lanchón rezagado navegando laboriosamente por corrientes difíciles. Las velas gigantes habían sido reemplazadas por unas pequeñas, andrajosas, con agujeros en su frente. Me maraville que la nave pudiera aun flotar. Me imaginé que mi hijo todavía estaba al frente del timón, sin darme cuenta que algo esta mal. Me pregunto una y mil veces si algún día el va a comprender que su nave no es como las otras. Mirando a la nave ahora, veo mucha otra gente trabajando. Algunos están remendando los agujeros masivos que todo el mundo sabe que nunca se podrán reparar completamente. Otras solamente están pintando pequeños lugares u ofreciendo apoyo donde pueden. Todavía muchos  piensan que todo este trabajo es excesivo. Las esperanzas vienen y van, como lo hacen los sentimientos de culpa por no hacer más. Me doy cuenta que mi trabajo como Padre,  guía y maestro va a ser difícil. Una y otra vez continuamente, le enseño como hacer cosas que otros chicos adquieren naturalmente. Siento tanta angustia cuando veo niños de la mitad de su edad que hacen cosas que solo espero que el va a poder hacer algún día. Pero existe la esperanza, porque hay mejoras, aunque lentas. Todavía tengo el mismo orgullo que todo padre siente cuando su hijo finalmente completa una tarea que no ha podido  terminar antes. Recién he comenzado  a preguntarme lo que el futuro devendrá para mi hijo, y las preguntas se multiplican. Vivirá independientemente? Tendrá un trabajo? Tendrá amigos? Se hace claro que yo no podría nunca dejar a mi hijo navegar su nave solo. Con pánico, me doy cuenta que yo hasta podría morir antes de que el complete su viaje, y entonces comienzo a preocuparme por testamentos especiales que tendrán que ser creados. Me obsesiono por la pregunta de quien cuidara de mi hijo cuando yo no pueda más. Se me hace difícil solo el imaginarme pedir a alguien que tome esta tarea, y aun mas imaginarme que alguien lo aceptaría. Entonces miro a mi hijo, y veo a un niño feliz y contento. No entiende que es diferente y por eso estoy seguro que él tiene una sensibilidad superior, indescriptible, sobrenatural. Creo que la mano de Dios me  ha enseñado con la experiencia de los años  algunas lecciones importantes.Considero que todos los niños nacen con un tipo de inocencia que se despedaza rápidamente mientras crecen y aprenden de la vida. La vida con la que mi hijo se enfrenta se vuelve una bendición, porque el va a esparcir su inocencia por un tiempo mas largo.De muchas maneras es ejemplo de cómo el mundo deberían conducirse. Cuando el está feliz, sonríe o se ríe; cuando esta triste, llora. No entiende las reglas de la sociedad que enmascaran con caretas ficticias tantos pensamientos y sentimientos, no exhibe ningún rasgo de avaricia, deshonestidad, racismo o amargura, que son tan prevalentes en el mundo de hoy. También mi hijo da al mundo sin esperar nada a cambio. Caminando con él, lo he observado mirar a la gente, intercambiar miradas y alegremente decir hola. Invariablemente la persona sonríe de vuelta y el les ha brindado, un enorme regalo de amabilidad inocente. El me ha ayudado también a cuestionar lo que es importante en la vida. Tener un hijo con necesidades especiales es un regalo milagroso, nunca renunciaría a tenerlo. Tomados individualmente, los desafíos adicionales parecen pequeños, pero en su totalidad parecen inmensos a veces. Las tormentas de ira y emoción todavía soplan, pero ahora puedo esperar para ver donde terminaremos, sabiendo que la nave de mi hijo, en efecto, sobrevivirá, y que viajaremos a puertos imprevistos pero fascinantes. Un regalo de Tata Dios.

 

Dr. Jorge B. Lobo Aragón

jorgeloboaragon@gmail.com

 

 


PrisioneroEnArgentina.com

Abril 25, 2017


 

Ramón Leoni Pinto, Solido Investigador, Esclarecido Intérprete y  Maestro Divulgador

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Memoria.

Hoy 21 de Abril, Tucumán debe recordar uno de sus hombres próceres. Digo prócer por la eminencia de su persona, por la elevación de su saber, por la altura de sus estudios, por su consagración a una tarea que tiene como fin el mejoramiento de la sociedad. Me refiero a Ramón Leoni Pinto, que hizo del estudio de la historia -de su análisis sistemático, minucioso, documentado, al margen de las pasiones- el centro de sus inquietudes intelectuales. Tarea que tiene como fin el mejoramiento de la sociedad ya que a la historia no se la desmenuza como a un tejido biológico o a un compuesto de la química por la simple curiosidad de saber qué es lo que tiene adentro, sino buscando en sus entrañas las guías que explican la grandeza y la decadencia de los pueblos, los afanes que llevan a afianzar una patria y su cultura y las renuncias que separan a los pueblos de sus grandes destinos. La historia es una ciencia útil, puesto que al explicar lo que somos señala lo que debiéramos ser. Ramón Leoni, santiagueño de nacimiento, maestro mayor de obras por sus estudios juveniles orientados a una forma práctica de la construcción material, en la universidad tucumana cursó los estudios que lo llevaron a ser un profesor de la historia, que es también otra forma de construir quizás más valiosa y perdurable, pues construyó en la conciencia de las jóvenes generaciones estableciendo criterios científicos para el análisis de lo que a la patria le viene sucediendo en el transcurso de los tiempos. En el ámbito universitario supo ganar la confianza y la amistad de ilustres maestros, como Manuel Lizondo Borda y Orlando Lázaro, junto a quienes se formó, y de otros cuyas enseñanzas abrevó a través de meticulosas lecturas, como Bernardo Canal Feijoo, e incluso de relevantes colegas historiadores, como Luis Alén Lascano y Ventura Murga, cuyas amistades cultivó y quienes supieron de sus inquietudes por quitar el velo con que el tiempo cubre los nobles afanes de quienes nos precedieron en la tarea de construir una nación. Y en ese mismo ámbito universitario con total desprendimiento y generosidad se empeñó en volcar conocimientos sobre sus alumnos y cuántos a él llegaran formulándole consultas. Al rendirle homenaje a su labor podríamos recordar también el éxito que tuvo como organizador del archivo de “La Gaceta”, modelo de ajustado ordenamiento que tanta ayuda presta a periodistas, historiadores y estudiantes y mencionar sus artículos periodísticos, su actuación como cordial compañero de tareas en el diario, compañero que siempre estaba brindando la enseñanza de una sólida experiencia. Pero permítaseme que, al margen de los altos méritos de la labor historiográfica de Leoni Pinto, profesor y académico de la historia, labor que muchos detallarán con mejores precisiones que yo, exponga como merecedora de un homenaje de sus conciudadanos sus calidades personales que le ganaron aprecio y muchísimas amistades, su carácter afable, su estilo cordial, su ánimo siempre dispuesto al servicio, su amabilidad que le llevaba a interesarse siempre -con verdadero interés- por su interlocutor. Cuando Ramón -y ahora ya hablamos de Ramón, no del ilustre profesor- a su interlocutor le preguntaba simplemente “cómo te va”, era porque realmente estaba interesado por su persona, curioso de saber qué problemas lo afligían y cómo él podría brindarle su solidaridad, su colaboración y, aunque más no fuera, el apoyo de su entrañable afecto. Su oficio lo llevaba a interesarse por el pasado, que fue de aquello que los años pretenden ocultar; su alma grande y generosa lo conducía a interesarse de los prójimos y de sus cuitas, de sus preocupaciones y sus angustias, de lo que a cada cual lo aflige y lo acongoja, evitando siempre la maledicencia y los comentarios que inútilmente agravian a los ausentes. Con la desaparición del profesor Leoni Pinto las ciencias históricas -y con ellas la cultura- de Tucumán y de Santiago pierden a un sólido investigador, a un esclarecido intérprete y a un maestro divulgador. Con la muerte de Ramón, sus amigos, que son también toda la sociedad de Tucumán y de Santiago, ganan en la Gloria un abogado que seguirá interesado en cómo nos va, para alentarnos con ánimo noble y desprendido. Un día como hoy falleció en el año 1998.

Dr. Jorge B. Lobo Aragón

 


PrisioneroEnArgentina.com

Abril 21, 2017


 

El Himno Mundial del Tango – “La Cumparsita” – Cumple 100 años (Un siglo)…

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 Escribe Jorge B. Lobo Aragón.

 

Reflexión:

 

La cumparsita” cumple 100 años: Un clásico más allá del tiempo y del espacio. La obra compuesta por el uruguayo Matos Rodríguez fue grabada por orquestas y formaciones de todas las épocas, y se transformó en el himno mundial del tango. El más famoso del mundo. El más tocado. La Cumparsita, “el tango de los tangos”. Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad hoy cumple cien años.

No hay orquesta, bandoneonista, o cantor del mundo del 2×4 que no haya interpretado alguna vez esos compases marcados a fuego en la memoria criolla.
Las orquestas de Osvaldo Pugliese y Juan D’Arienzo; los fueyes de Aníbal Troilo y Astor Piazzolla, Horacio Salgán y Mariano Mores en sus pianos; cuanta voz profesional o amateur se animara a entonarla; hasta proyectos contemporáneos como Gotan Project y Bajofondo, ejecutaron su propia versión. Al respecto con este gran aniversario para la música Argentina, es que debo contarle que desde hace tiempo sobrinos y parientes se reúnen periódicamente asegurando que el bailar tango es como una nueva filosofía de vida con beneficios insospechados. Me aseguran que para nada es trivial, intrascendente o fútil. Por supuesto, Sí. Ya sé! No soy un soberbio mi querido lector. No tengo idea de tango y menos de bailar si apenas me sostengo con un bastón. Es verdad, de tangos usted sabe mucho más que yo. Pero no es que esté pensando en silbarle uno, o bailar, sino sólo recordarle cosas de antes. Justamente teniendo en cuenta este aniversario del Himno al Tango. Como: ¿de dónde viene su nombre? Sabiendo que cada cual es dueño de tener su teoría, pero le aseguro que ninguna es muy satisfactoria que digamos. Hay quienes dicen que así se llama porque en latín tango significa toco (del verbo “tangere”, tocar); otros recuerdan que la palabra primero se conoció en Méjico y en Cuba, pero que su origen podría ser africano, del idioma de los esclavos. No ha de faltar el gallego que pretenda un origen español, pues el flamenco tiene tangos y tanguillos. Pero la verdad sería que estos proceden del tango argentino. Parece haber acuerdo en que la música es una variedad de la habanera, avivado un poco su compás de 2 x 4. Pero es curiosa una teoría que lo supone francés. Según las memorias de Flechier, en el siglo XVIII, con la base de la “goignade”, tomando la soltura de la “bourrée”, surgió en la Auvernia una danza, que fue prohibida, que se complace en tomar las figuras más indecorosas, tanto que puede decirse que es la danza de la gente libertina. Los danzantes se aproximan uno al otro, se tocan, se abrazan de un modo tan descarado que no cabe duda que se trata de una imitación de las danzas de las bacantes o descocadas…”. ¿Que usted no lo nota indecoroso? Mejor no lo digamos, porque alguien que nos oyera podría atribuirlo a no tener en claro qué es el decoro. Ni lo sigamos tampoco a este memorioso Flechier, pues si le hacemos caso en que el tango viene de las bacantes o libertinas griegas, con un pasito más nos llegaríamos a Adán y Eva. Pero viniendo al tango argentino que es lo que nos importa podemos ver que tuvo la suerte de triunfar, popularizarse y difundirse justo en el momento oportuno, cuando se habían inventado el grafófono, la victrola y luego la radio, que lo llevaron a todo el mundo. Su música encarnaría en la melodiosa voz del zorzal. Carlitos Gardel, que no se limitó a cantarlo sino que afianzó su triunfo aportando su bien porteña pinta de galán. Para la conjunción de música, danza, voz armoniosa y pinta gardeliana se precisó inventar el cine sonoro. Siete películas filmó Carlitos con libros de Le Pera en el extranjero. Y la primera película sonora que se realizó en el país, estrenada el 27 de abril de 1933, se llamó “Tango”. Con libreto de artistas admiradas a través del tiempo como Carlos de la Púa, Azucena Maizani, Libertad Lemarque, Tita Merello, Mercedes Simone, Juan de Dios Filiberto, Pedro Maffia, Osvaldo Fresedo, Juan D’Arienzo. También debemos recordar a Osvaldo Pugliese como uno de los grandes representantes del “Tango milonguero popular” y otros que ya no tengo espacio para poner. En mi compulsa sobre el tango me entero, con María Kodama que a Jorge Luis Borges, también le gustaba el tango originario. El tango relacionado con la milonga, que tiene poca letra y mucha música, que viene de los suburbios, de la mala vida…” Es que desde Carlos Gardel; el tango de la guardia vieja; la milonga; los gauchos, pero también Homero o Mark Twain discurren por el genio de Jorge Luis Borges. Un documento inédito que ahora ve la luz. Pero al igual que yo con mi bastón pareciera que el genio de la literatura del siglo XX, nunca bailó un tango a pesar de no tener impedimento para hacerlo. Y termino mi garabato y mi introito por el fascinante mundo del tango, con “La cumparcita” el tango de los tangos”. Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en la celebración de los 100 años.TODO UN SIGLO.

 

 


PrisioneroEnArgentina.com

Abril 19, 2017


 

“Volando y Cabalgando con mi Madre” – En los Cerros de Tafí- (Segunda Parte)

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 Escribe Jorge B. Lobo Aragón.

 

En este mi Tafí del Valle, que no es del pasado ni del futuro sino que es perenne, que es eterno y que se mantiene vivo. Que separa las elevadas cordilleras de la Sierra del Aconquija al sur y las Cumbres Calchaquíes al norte. Este valle que es el más importante paso que conecta los Valles Calchaquíes al oeste, con la gran Llanura Chacopampeana al este, me ha regalado la posibilidad; el milagro y la quimera de volar, soñar y cabalgar otra vez con mi Madre gracias a mis facultades de bilocación. Es que como centinela y custodio de un gran tesoro, vengo revoloteando y batiendo mis alas aurígeras por las sendas del Aconquija acompañando a mi estrella radiante y estandarte inmortal, mi Madre. Es que con nuestra madre “Maisú” Aragón que en su magnanimidad, espíritu y fortaleza dejó a toda su descendencia el estigma de que “nunca es tarde para realizar un esfuerzo”, disfruto una vez más a través de mi transformación extraordinaria de su especial distinción y sentido del humor el paseo a la que ella la rotuló como inolvidable. Emocionado y conmovido por el paseo imborrable con mi abogada jineta, suplique a Tata Dios que me diera la posibilidad de observarla nuevamente desde mi experiencia extracorporal. Como antesala de Semana Santa la gracia del Eterno me vuelve a sorprender y emocionar. De nuevo estaba en otro plano. Lo primero que vi al despertarme en mi visión astral, fue un pedazo de cielo azul por entre las mechas del techo de la casa en donde dormía mi madre en su primera parada en la Mula Muerta cerca de la Ollada. Distingo que el grupo se despierta bajo el manto azulado de un cielo teñido por pequeñas nubecillas que hacían presagiar un viaje despejado. Percibo una alegría afectiva y profunda que domina al grupo que se mueve excitante ante la posibilidad de seguir adelante. Observo a mi madre gritar a viva voz ¡El viaje está salvado! Presiento al verla con su emoción a flor de piel que lo que más temía era volver por esa senda mojada sin lograr su cumbre y su objetivo. Reparo en mis primeros aleteos de transformación que todavía el grupo sigue en esa casa de alta montaña, donde pasaron la noche con una precariedad notable pero en un avanzado confort humano. Tenían un solo baño; un excusado limpio y adecuado a las circunstancias. Observo que desayunan con notable apetito pese al asadito de la noche anterior a su llegada. Preparan los caballos juntados y traído por los muchachos de la casa. Finalmente salen rumbo a Piedras Blancas a las diez de la mañana con el sol recién salido porque a las seis de la mañana todavía lloviznaba. Toman la senda que parte de una loma verde donde hay unos perfectos, redondos carapuncos, los últimos de la región. Bajan y suben por laderas muy sombrías, algunas resguardadas por altísimos árboles, en su mayoría alisos. La futura bióloga hacía notar que las arboledas crecen sobre todo en las laderas que dan al sur y al este. Cruzan las sonoras corrientes de los arroyos que corren por las quebradas, entre dos montañas. Pedregosos, ruidosos, con señas de haber traído hace poco tiempo gran correntada, a juzgar por los árboles caídos junto a su cauce. Acomodan varias veces las monturas en ese bajar y subir. Por tramos, oteo que los caballos se enterraban bastante en el barro, y hacían ese ruido como de ventosa, que es el sonido de un placer inigualable que siempre tenía mi madre a todo cambio de la naturaleza. Entreveo cómo desde su caballo, saluda, al pasar, a su querida y vieja queñua, con la que se fotografiara ya en una subida anterior y plantó un retoño de la misma en su casa de Tafí. Vislumbro que antes de salir, a las Piedras Blancas, se acaba la arboleda. Estaba despejado. Observo que desde esa zona elegida por la mano del Altísimo tuvieron la visión completa del Cabra Horco, de Chaquivil, de San José, y de todo el lado oriental del Mala Mala. Allí no hay casi pastos, solo piedras, blancas, casi transparentes, con incrustaciones negras en su interior. Se apean y almuerzan, no muy cómodos en los asientos de piedra, pero eso sí, disfrutando a pleno de la maravilla del paisaje, no por conocido menos admirable. Cuando salen del pico, bajan a San José sobre piedras chicas y filosas. Sondeo de tanto en tanto, que un hilo de agua serpenteaba montaña abajo, hacia el naciente. Siempre fresca y cantarina. Al bajar, reconozco que cambia otra vez el paisaje. Ahora advierto el verde en sus distintos matices con algunos grupos de árboles que conforman un cuadro. Pasan frente a algunas casas, prolijas limpias, que parecían no estar habitadas más que por los perros que aprovechaban su paso para despabilarse y mostrar sus habilidades. Llegan a la casa de doña Adelina, en San José. Es una señora mayor, con edad indefinida, como suele ser esta gente. Doña Adela, vive con su yerno Daniel Rasgido y los tres hijos de éste. El hombre estaba en el patio, cargando leña en una mula. Los chicos se divertían contemplando la escena. La casa está bien cercada, con postes y alambres. Construida con piedra y adobe, ostentaba en su parte superior tan prolijo trabajo artesanal que el grupo se detuvo atónito a contemplarlo. Mi madre toma nota de la casa y de sus moradores para después contar minuciosamente los detalles. Intuyo que tiempo atrás en un viaje anterior fueron sus huéspedes. Contemplo que en la subida en un descampado desmontan un rato y toman mate con bollo. Descansan un poco. También los caballos. Noto que como gentileza propia de la gente de la zona los acompaña un largo trecho para indicarle el camino, el nieto mayor de la familia anfitriona. Se llamaba Walter. Bajan por altos matorrales, y por sendas flanqueadas por piedras monumentales, increíbles. En lo alto de una loma, se alza una casa almacén, con palenque en el patio, al que estaban atados varios caballos de parroquianos. En una pequeña galería delantera, colgaban, como ristras de colores, las lanas, que después de teñidas son puestas a secar. Una casa distinta, de varios cuerpos, con aspecto de pertenecer a gente más acomodada. Había flores en el patio, eso sí, siempre cercadas por murallas de cañas, para protegerlas de las cabras y de las ovejas. Dos chicas jóvenes, de negro pelo largo trajinaban en un dormitorio. Percibo que el grupo se da el lujo de tomar una naranjada en el almacén. Es que cuando uno se pregunta – aún en estado de turbación astral – cómo se aprovisiona ese almacén, se recuerda de inmediato a los turcos trashumantes que con sus paquetes al hombro recorrían todos nuestros cerros. Los de hoy, por lo menos, tienen mulas cargueras. El sol de la tarde ponía su oro sobre las laderas, e iluminaba la cumbre del Cabra Horco. A esa hora mágica en la que se esfuman las aristas y todo parece de terciopelo, baja, el grupo con mi madre a la cabeza rumbo a Chaquivil. Divisan, río abajo, la casa. Dan un gran rodeo, por pastizales, apremiados por el crepúsculo, que enfriaba rápidamente el ambiente, y convertía a las montañas, en enormes moles azules. Cruzan el río que da en ese lugar una amplia curva alrededor de la morada, y entran al patio por una tranquera de grandes troncos, pasados por el ojal del poste que la protege. Es una antigua y hermosa edificación, la Sala de San José, de Chaquivil. Pertenece, desde hace muchos años, a Catáneo Wilde, quien se aventura, junto a su familia, año tras año, siete horas a caballo, desde Raco para disfrutar del verano allí. Al grupo lo recibe don Bustos, un albañil de Yerba Buena que está viviendo en la casa mientras hace arreglos en la misma. Distingo en él al hombre que tiempo atrás trajo a la casera que cuida mi casa de veraneo. La casa- sala en sí, son dos cuerpos enfrentados, con sendas galerías. La cocina cierra el espacio hacia un lado. El comedor, y dos cuartos, que serían living y dormitorio están hacia el oeste. La posada está en obra. En el comedor, existe una enorme abertura sin ventana. Veo a cada uno proveerse de jarros, platos y cacerolas la que estaban prolijamente guardados para ser usada por el huésped de tránsito. El cuarto del lado oeste con chimenea, era más acogedor. Observo al grupo deleitarse al ver apiladas, como esperándolos una docena de camas, con sus colchones y frazadas de gran colorido. Encienden la chimenea. Por el ventanal, diviso como enormes rocas poderosas, temibles, parecían custodiar o amenazar la casa. En el bloque de enfrente estaban dos baños instalados. No obstante percibo que había que traer el agua desde el río que corre y zigzaguea cerca. Para cortar camino, es característico subirse a una gran piedra que se asemeja a un tobogán enjabonado y una vez que se cruza la misma se desmonta en una cerca de palos rústicos junto a la construcción. Las vacas, desde la orilla, contemplan mansamente la operación. Aprecio que entre todos hacen el arreglo para la noche. Sacan las camas y las alinean con la cabecera para el lado de la chimenea. Calientan sopa de sobre y la toman con queso. Abren unas latas que acompañan con pan. Presiento que no estaban como para hacer mucha sobremesa. A la luz de la vela el grupo charla un rato. Arrullados por el rio cansados se fueron a dormir. Puedo ver como desde la ventana, mi madre semidormida contempla las rocas del jardín que con el resplandor de la luna parecían agigantarse. De pronto en mi vuelo exaltado por la compañía de mi madre se me nublan los ojos y empiezo con la trasformación mística de vuelta hacia mi cuerpo físico. El grupo se me aleja como si entrara en un túnel sin final en una picada hacia el más allá. Puedo percibir levemente la silueta de mi madre que me saluda con su gesto típico de asentimiento hacia una nueva cabalgata, tal vez la última por las sendas del Aconquija, y de aquel Tafí que fuera centro de comunicaciones entre los Valles que llevan al altiplano y las quebradas que se vuelcan sobre la llanura tucumana. El Tafí transitado por Diego de Rojas y por Juan Núñez De Prado los días en que nuestra patria nacía. El Tafí que fuera la “Tambería del Inca” cuando dos pueblos se acoplaban aquí, transfiriendo sus culturas, de aquellos Diaguitas cuya estirpe ha encontrado nuevas venas para seguir manteniéndose en el tiempo. En el período de transición y vuelto a mi normalidad me vuelco embelesado a la computadora a narrarle el viaje encantador en esta Semana Santa de Abril del 2017. Felices Pascuas.

 


PrisioneroEnArgentina.com

Abril 12, 2017


 

La Huelga y el Tránsito

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Escribe Jorge B. Lobo Aragón.

 

 

Opinión:

 

Con motivo de la actual huelga se ha obstruido el tránsito en las más importantes calles y en los accesos de la ciudad y de otras provincias. No han sido obstrucciones anónimas, sino que los autores hasta se han identificado con manifestaciones y folletos que mencionaban a que sector pertenecían.

El artículo 194 del Código Penal establece la prisión que se merece “quien impidiere, estorbare o entorpeciere el normal funcionamiento de los transportes”. Pero hay que reconocer que para aplicar esta pena se requiere una denuncia, y que los acusados sean condenados por la justicia luego de un largo proceso. (Un imposible en nuestro País).  Pero hay, además, otra sanción aplicable a los culpables que esla caducidad de la licencia habilitante a los conductores,  cuando deliberadamente obstruyesen la vía pública, “cualquiera fuese la causa invocada”. Lo mismo en el orden Nacional.

De modo que las autoridades y loa fiscales y Jueces Provinciales y Federales, debieran, sencillamente,cumplir lo ordenado. La norma no dice que podrían caducar sus habilitaciones, ni que el municipio estaría habilitado a hacerlas caducar si ese fuera su criterio, sino que imperiosamente dispone: “se producirá la caducidad de la licencia habilitante”, sin dejar ningún lugar a dudas ni margen para que se elija aplicar esa pena u otra distinta. También aclara: cualquiera fuese la causa invocada, así que de tratarse de una huelga lícita, de un paro legal, de una manifestación pacífica, igual debe caducar la licencia por imperio de la ley.

Paralelamente el entorpecimiento a la libre circulación atenta contra principios elementales, previstos en la Constitución Nacional y en nuestra Carta Magna Provincial.

Asusta la impunidad. Quienes violan las normas deben recibir las sanciones previstas. ¿O las sanciones deben aplicarse sólo a las faltas menores y cuando no implican una pena grave?

 

Dr. Jorge B. Lobo Aragón

 


PrisioneroEnArgentina.com

Abril 6, 201