Cuatro astronautas regresaron a la Tierra tras una estancia de ocho meses en la Estación Espacial Internacional (ISS), amerizando en el Pacífico, frente a las costas de Los Ángeles.
La tripulación —Jessica Meir y Jack Hathaway de la NASA, Sophie Adenot de Francia y Andrey Fedyaev de Rusia— abandonó la estación después de que la tripulación de relevo se retrasara por reparaciones en la cápsula, poniendo fin a una larga misión que incluyó la evacuación médica de un miembro de la tripulación anterior, 65 años después del inicio de los vuelos espaciales.
Durante su estancia a bordo, observaron la órbita lunar de la misión Artemis II y celebraron hitos para Estados Unidos, además de participar en tareas de mantenimiento, investigación científica y momentos de distensión.
Este regreso cierra un capítulo de cooperación internacional a bordo de la estación, que aún cuenta con siete astronautas a bordo y recibe visitantes de diversos países.
Los próximos pasos consisten en continuar las operaciones en la ISS y esperar nuevas rotaciones de tripulación.
Meir y Hathaway, junto con Adenot y Fedyaev, abandonaron la ISS un miércoles y completaron su misión de ocho meses con un amerizaje en el Pacífico, regresando a la Tierra.
Su tripulación de relevo llegó con tres semanas de retraso debido a reparaciones en la cápsula, lo que retrasó el regreso y prolongó la estancia de la tripulación permanente a bordo de la estación.
La misión se produjo tras la primera evacuación médica de la NASA en 65 años de vuelos espaciales tripulados, después de que uno de los ocupantes anteriores enfermara y tuviera que ser repatriado antes de tiempo.
Durante su tiempo en órbita, la tripulación observó la misión Artemis II orbitando la Luna, lo que subraya la continua colaboración en iniciativas de exploración lunar.
Las actividades a bordo incluyeron eventos para el público, como una celebración del 4 de julio con un concierto de la Boston Pops y demostraciones de cocina regulares, además de varias caminatas espaciales y tareas de mantenimiento.
Meir realizó cuatro caminatas espaciales, Adenot tres, y Hathaway lució un distintivo bigote al estilo de los aviadores navales, lo que provocó algunas bromas entre los controladores terrestres.
Siete astronautas permanecen a bordo de la ISS, y un total de 298 visitantes de 26 países la han visitado desde el año 2000, lo que demuestra la continua utilización internacional de la estación.
Bahía Blanca es una de esas ciudades argentinas que pueden resultar difíciles de definir. No tiene el tamaño de Buenos Aires, Córdoba o Rosario, pero tampoco posee las características de una ciudad pequeña. Es un importante centro industrial, portuario, universitario, comercial y militar, situado en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires. Su ubicación y su particular combinación de actividades económicas le han dado una personalidad diferente dentro de la Argentina.
Una de las primeras cosas que llama la atención es su relación con el mar. Aunque el centro urbano no está directamente frente a una playa tradicional, Bahía Blanca se encuentra vinculada a un enorme estuario que desemboca en el océano Atlántico. Allí se encuentra uno de los complejos portuarios más importantes de Argentina.
El Puerto de Bahía Blanca constituye uno de los grandes motores económicos de la región. A través de sus instalaciones se movilizan productos agrícolas, combustibles, productos petroquímicos y otras mercancías. Esta actividad convierte a la ciudad en una pieza importante de la economía argentina, especialmente para la producción del sur bonaerense.
Pero ahí aparece una de las contradicciones de Bahía Blanca: es una ciudad industrial que no siempre parece una ciudad industrial. Tiene barrios tranquilos, amplios espacios verdes, universidades, comercios y una vida cotidiana bastante tradicional. Al mismo tiempo, a pocos kilómetros se encuentra uno de los polos petroquímicos más importantes del país.
Una ciudad marcada por la industria
El complejo industrial de Bahía Blanca es probablemente su característica económica más singular.
Empresas vinculadas con la petroquímica, los combustibles y la producción industrial tienen una presencia importante en la zona de Ingeniero White, localidad portuaria integrada funcionalmente con Bahía Blanca.
La presencia de grandes instalaciones industriales genera empleo y actividad económica, pero también plantea interrogantes ambientales y urbanos. Una ciudad que alberga industrias de gran escala debe convivir con cuestiones relacionadas con emisiones, transporte pesado, seguridad industrial y planificación territorial.
Esa coexistencia entre una ciudad residencial y un enorme polo industrial es una de las razones por las que Bahía Blanca puede parecer extraña a quien la visita por primera vez.
Una ciudad universitaria
Otro aspecto menos conocido es su importancia educativa.
La Universidad Nacional del Sur convirtió a Bahía Blanca en uno de los principales centros universitarios del interior argentino. A ella se suman otras instituciones educativas y centros de investigación.
La presencia universitaria produce una población estudiantil importante y contribuye al desarrollo de profesionales en áreas como ingeniería, ciencias económicas, ciencias exactas y tecnología.
Esta combinación de industria y universidad tiene una consecuencia interesante: Bahía Blanca posee condiciones para desarrollar una economía basada no solamente en recursos naturales, sino también en conocimiento y tecnología.
El puerto y Vaca Muerta
El futuro de Bahía Blanca también está relacionado con la energía.
La expansión de Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén, puede aumentar la importancia estratégica del sistema portuario y energético bahiense. La infraestructura existente, su conexión ferroviaria y su ubicación geográfica convierten a Bahía Blanca en un punto potencialmente importante para el procesamiento y la exportación de hidrocarburos.
Esto ha generado proyectos relacionados con gas natural licuado y nuevas inversiones energéticas. Si algunos de estos proyectos se concretan a gran escala, la ciudad podría experimentar una transformación económica importante.
Pero precisamente allí aparece otra característica de Bahía Blanca: su futuro puede cambiar radicalmente dependiendo de decisiones nacionales y de inversiones internacionales que se encuentran fuera del control directo de la ciudad.
Una ciudad de extremos
Bahía Blanca también tiene una geografía y un clima particulares.
El paisaje alrededor de la ciudad es mucho más seco que el de otras zonas de la provincia de Buenos Aires. Los fuertes vientos son habituales y las temperaturas pueden presentar contrastes importantes.
Además, la ciudad está relativamente cerca de las sierras de Ventania, una de las principales regiones montañosas de la provincia. Esto le proporciona una conexión con paisajes muy diferentes a los que normalmente se asocian con la llanura bonaerense.
En marzo de 2025, Bahía Blanca sufrió además una de las peores inundaciones de su historia reciente. Una lluvia extraordinaria provocó graves daños, numerosas víctimas y enormes pérdidas materiales. El desastre obligó a replantear cuestiones relacionadas con infraestructura, drenaje, planificación urbana y respuesta ante emergencias.
Ese episodio mostró otra cara de la ciudad: su vulnerabilidad frente a fenómenos climáticos extremos.
Una ciudad que busca reinventarse
Bahía Blanca tiene una característica que puede convertirse en una ventaja: no depende de una sola actividad.
Tiene puerto, industria, agricultura en su área de influencia, universidades, comercio, servicios, actividad militar y un creciente interés por las nuevas tecnologías y la energía.
Sin embargo, esa diversidad también genera desafíos. La ciudad necesita mejorar su infraestructura, modernizar el transporte, fortalecer sus conexiones ferroviarias y resolver problemas urbanos que se acumularon durante décadas.
También debe encontrar un equilibrio entre crecimiento industrial y calidad de vida.
¿Por qué “extraña”?
Llamar a Bahía Blanca una ciudad “extraña” no significa necesariamente que sea negativa o desagradable. Es una ciudad difícil de clasificar.
Es bonaerense, pero su paisaje recuerda parcialmente al sur argentino. Es industrial, pero conserva barrios tranquilos. Es portuaria, aunque el centro urbano no está junto a una playa. Es universitaria, pero también tiene una fuerte tradición comercial y militar. Está conectada con el campo y, al mismo tiempo, con grandes industrias y proyectos energéticos.
Esa mezcla le proporciona una identidad particular.
Bahía Blanca quizá no tenga la fama turística de otras ciudades argentinas, pero posee algo que puede resultar más importante: una posición estratégica para el futuro económico del país.
Si Argentina logra desarrollar Vaca Muerta, aumentar sus exportaciones, modernizar sus ferrocarriles y ampliar su infraestructura energética y portuaria, Bahía Blanca podría convertirse en uno de los grandes centros logísticos e industriales del país.
Por eso, detrás de su apariencia de ciudad relativamente tranquila, existe una Bahía Blanca mucho más compleja: una ciudad industrial, portuaria, universitaria y energética que todavía está buscando definir cuál será su lugar en la Argentina del futuro.
Javier Milei enfrenta problemas judiciales y políticos de naturaleza legal, pero es importante distinguir entre una persona que está siendo investigada y alguien que ha sido condenado: no encontré una condena penal contra Milei por estos hechos.
El caso más importante es el de la criptomoneda $LIBRA, promocionada por Milei en febrero de 2025. La Justicia argentina investiga si alrededor del lanzamiento existió un esquema delictivo o fraudulento. En marzo de 2026, Chequeado señaló que la causa todavía no tenía personas formalmente imputadas ni procesadas, incluido Milei.
La investigación se reactivó después de analizar información obtenida de dispositivos y comunicaciones de personas vinculadas al proyecto. En junio de 2026, El País informó que una unidad fiscal especializada todavía no había podido realizar un análisis clave de transferencias por aproximadamente US$5 millones, debido a problemas tecnológicos y de recursos.
Además, una de las querellas pidió que Milei fuera llamado a declaración indagatoria, junto con Karina Milei, Manuel Adorni y otras personas. Esa petición fue presentada ante el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi; una solicitud de indagatoria, sin embargo, no significa que el juez haya determinado que esas personas sean culpables.
La situación procesal ha tenido movimientos posteriores. En julio, el juez apartó a cinco querellantes del expediente, decisión que podía ser apelada. En septiembre, la Cámara Federal confirmó esa decisión y sostuvo que el avance de la investigación había debilitado la hipótesis del engaño, aunque existen interpretaciones contrapuestas sobre lo que significa la evidencia reunida.
¿Qué otros problemas legales existen?
El gobierno de Milei también ha enfrentado otras investigaciones relacionadas con funcionarios y organismos estatales. Por ejemplo, Chequeado señaló que una de las causas que más había avanzado era la relacionada con presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS); su exdirector Diego Spagnuolo fue procesado en febrero de 2026. Eso, sin embargo, no equivale a un procesamiento de Milei.
Hay además una dimensión institucional. En 2026 el Gobierno aceleró fuertemente el nombramiento de jueces, fiscales y defensores públicos: El País informó que Milei había designado 166 magistrados y funcionarios judiciales durante el año. El medio también señaló que algunas organizaciones cuestionaron el proceso y que el Gobierno recibió fallos favorables en causas sensibles. Es un asunto político-institucional diferente de una acusación penal contra el presidente.
En resumen: sí, Milei tiene problemas judiciales, especialmente por el caso $LIBRA. Pero a septiembre de 2026, hay que distinguir cuidadosamente entre investigación, pedidos de indagatoria, imputación, procesamiento y condena. En el caso $LIBRA, las fuentes consultadas no muestran una condena penal contra Milei ni un procesamiento suyo.
La explicación principal es que la enorme superioridad militar estadounidense no se tradujo en una rendición iraní. La guerra comenzó el 28 de febrero de 2026 y, seis meses después, seguía sin una solución definitiva.
¿Por qué Estados Unidos no logró una victoria decisiva?
1. Destruir infraestructura no equivale a derrotar a un Estado
Estados Unidos obtuvo importantes resultados militares: dañó instalaciones nucleares y militares, destruyó buena parte de las capacidades navales y aéreas iraníes y logró superioridad aérea. Pero esos ataques no provocaron el colapso del gobierno iraní. Chatham House señaló que Washington demostró una capacidad muy superior para infligir daños, pero no consiguió convertir esa ventaja en un cambio de régimen o en una rápida capitulación política.
2. Irán no necesitaba ganar militarmente para impedir una derrota política
La estrategia iraní podía consistir simplemente en sobrevivir. Si Teherán conservaba suficientes misiles, fuerzas regionales y capacidad para interrumpir el comercio, podía mantener un precio elevado para Estados Unidos.
El ejemplo más importante fue el estrecho de Ormuz. Irán utilizó su posición geográfica para restringir el tráfico marítimo, afectando un corredor por donde normalmente pasa alrededor de una quinta parte del petróleo y gas mundial. Eso produjo presión sobre los mercados energéticos y convirtió a Ormuz en una pieza central de las negociaciones.
3. Una invasión terrestre habría sido otra guerra
Para eliminar completamente la capacidad militar y política iraní habría sido necesario considerar una operación terrestre de dimensiones enormes. Irán es un país de aproximadamente 1,6 millones de kilómetros cuadrados, con una población muy grande, terreno montañoso y numerosas ciudades.
La campaña aérea podía destruir objetivos, pero ocupar y controlar el país requeriría un compromiso militar completamente diferente.
4. El objetivo de Washington fue cambiando
Este es uno de los aspectos fundamentales. Al comienzo, Trump presentó objetivos muy ambiciosos: destruir las capacidades misilísticas iraníes, su marina, impedir que obtuviera armas nucleares y reducir su capacidad para armas apoyar fuerzas regionales. Posteriormente, la reapertura de Ormuz se convirtió en una prioridad central y, después del fracaso de las negociaciones, Washington pasó a enfatizar cada vez más la presión económica.
En otras palabras, la definición de lo que constituía “ganar” fue cambiando durante el conflicto.
5. Irán conservó capacidad de represalia
Aunque sufrió enormes daños, Irán continuó atacando objetivos estadounidenses y aliados regionales. Además, fuerzas vinculadas con Irán, especialmente los hutíes en Yemen, continuarán generando problemas en las rutas marítimas del mar Rojo. Reuters informó el 18 de septiembre que el conflicto llevaba más de seis meses y que Irán seguía utilizando esas capacidades para ejercer presión.
6. La presión económica también tiene límites
Trump pasó de la campaña militar a una estrategia de presión económica mucho más intensa. Sin embargo, las sanciones pueden debilitar una economía sin necesariamente producir la rendición política de un gobierno.
La Arms Control Association señaló en septiembre que las negociaciones habían fracasado y que Washington estaba aumentando la presión económica, mientras Teherán mantenía posiciones propias respecto de Ormuz y su programa nuclear.
Entonces, ¿quién ganó?
No es correcto describir el resultado simplemente como una victoria iraní o estadounidense. Militarmente, Estados Unidos infligió muchísimo más daño que el que recibió. Políticamente, sin embargo, no consiguió todos los objetivos que había planteado inicialmente. Chatham House describió el resultado del acuerdo de junio como una situación en la que ambos lados obtuvieron concesiones, sin que ninguno pudiera reclamar una victoria decisiva.
Y a fecha del 18 de septiembre de 2026, la guerra todavía no tiene una resolución definitiva. Trump dijo esta semana que esperaba estar “hacia el final de la guerra” y afirmó que había hablado directamente con funcionarios iraníes, pero Teherán no confirmó públicamente que se hubieran reanudado esas negociaciones.
La paradoja de esta guerra es, por tanto, bastante clara: Estados Unidos pudo superar ampliamente a Irán en poder militar, pero eso no significó que pudiera imponer rápidamente su voluntad política sobre Irán.
La desaparición de Dennis Lloyd Martin es uno de los grandes misterios sin resolver de los parques nacionales de Estados Unidos. El 14 de junio de 1969, el pequeño Dennis, de apenas seis años y a pocos días de cumplir siete, desapareció en Spence Field, dentro del Parque Nacional Great Smoky Mountains, en la zona de los Montes Apalaches. Más de medio siglo después, nunca se encontró una explicación definitiva sobre qué ocurrió con él. El Servicio de Parques Nacionales todavía lo mantiene registrado como un caso sin resolver.
Dennis se encontraba de excursión con su padre, William Martin; su abuelo; su hermano mayor Douglas y otros familiares. El grupo había pasado la noche en un refugio de montaña y posteriormente llegó a Spence Field, una zona abierta situada aproximadamente a 1.500 metros de altitud y atravesada por el Appalachian Trail.
Aquella tarde, Dennis y otros tres niños decidieron realizar un pequeño juego. Los niños se separarían y tratarían de acercarse a los adultos desde diferentes direcciones para sorprenderlos. Era un juego aparentemente inocente.
Dennis fue visto caminando hacia unos arbustos. Los otros niños regresaron al lugar donde estaban los adultos, pero Dennis no apareció.
Su padre comenzó a llamarlo y a buscarlo prácticamente de inmediato. De acuerdo con el estudio utilizado posteriormente para capacitar equipos de búsqueda y rescate, William Martin calculó que habían transcurrido solamente entre tres y cinco minutos desde la última vez que había visto a su hijo hasta que comenzó a buscarlo.
Al principio, los familiares pensaron que Dennis simplemente se había alejado unos metros. Sin embargo, rápidamente comprendieron que algo no estaba bien.
La noche llegó acompañada de una fuerte tormenta. Aproximadamente 2,5 pulgadas de lluvia cayeron en la zona, haciendo que los arroyos aumentaran considerablemente su caudal y complicando todavía más cualquier búsqueda.
Una búsqueda gigantesca
Las autoridades organizaron una de las operaciones de búsqueda más grandes de la historia del Servicio de Parques Nacionales.
Participaron cientos de personas y posteriormente llegaron efectivos militares, incluidos integrantes de las fuerzas especiales conocidas como Green Berets. Helicópteros fueron utilizados para explorar el terreno desde el aire.
El operativo llegó a involucrar aproximadamente 1.400 personas. El área general cubierta por la búsqueda llegó a unas 56¾ millas cuadradas, mientras que aproximadamente 12½ millas cuadradas fueron sometidas a una búsqueda intensiva.
Los investigadores utilizaron perros, helicópteros, patrullas terrestres y grupos de voluntarios. Se revisaron senderos, arroyos, zonas boscosas y lugares donde un niño podía haberse refugiado.
Pero apareció un problema enorme: no había prácticamente ninguna pista sólida.
No apareció la ropa de Dennis. No apareció su cuerpo. Tampoco se encontró un objeto personal que permitiera determinar hacia dónde había ido.
La búsqueda continuó durante aproximadamente dos semanas y terminó oficialmente el 29 de junio. Incluso después de finalizar la enorme operación, el parque mantuvo durante un tiempo a experimentados hombres de montaña para continuar revisando la zona.
¿Se perdió o alguien se lo llevó?
La desaparición provocó diferentes teorías.
Una de ellas era que Dennis simplemente se había perdido en el bosque. Los Great Smoky Mountains son una región extremadamente accidentada, con bosques densos, pendientes, barrancos y numerosos cursos de agua.
Otra posibilidad que comenzó a generar preocupación fue el secuestro.
El expediente oficial señala que surgieron rumores de un posible secuestro, pero los investigadores no encontraron inicialmente evidencia suficiente para respaldar esa teoría. El FBI participó en la evaluación del caso, pero la ausencia de pruebas concretas dificultó determinar qué había ocurrido.
También se produjeron informes sobre huellas que podrían haber pertenecido a un niño. Sin embargo, los investigadores no pudieron establecer definitivamente que fueran de Dennis. La cuestión de las huellas continúa siendo uno de los elementos discutidos del caso.
Un misterio que permanece
Lo extraordinario del caso Dennis Martin no es solamente que un niño desapareciera en una enorme zona montañosa. Es que una operación de búsqueda de dimensiones extraordinarias no consiguió encontrar una evidencia concluyente sobre su destino.
Dennis llevaba un camiseta roja, pantalones cortos verdes, medias blancas y zapatos Oxford negros de corte bajo. El National Center for Missing & Exploited Children continúa mostrando su fotografía y una progresión de edad para ayudar a identificarlo si todavía estuviera vivo.
Actualmente, Dennis tendría 64 años.
Su caso permanece en la lista oficial de casos fríos del National Park Service.
Con el paso de las décadas surgieron numerosos rumores y teorías alrededor de la desaparición. Algunas son razonables y otras pertenecen más al terreno de la leyenda. Es importante separar ambas cosas: no existe evidencia pública que permita afirmar que Dennis fue secuestrado, atacado por un animal o víctima de algún fenómeno inexplicable.
Lo que sí está documentado es mucho más inquietante: un niño desapareció a plena luz del día, su familia reaccionó rápidamente y una enorme operación de búsqueda recorrió una extensa región de los Apalaches sin conseguir determinar qué ocurrió.
Más de cincuenta años después, la fotografía de Dennis continúa apareciendo en las bases de datos de personas desaparecidas. Su familia nunca obtuvo una respuesta definitiva.
Dennis Martin simplemente desapareció entre las montañas, y hasta hoy, nadie ha podido explicar dónde terminó su camino.
La relación entre Argentina y Chile atraviesa un nuevo momento de tensión diplomática por un proyecto comercial que conecta a Punta Arenas, en el extremo austral chileno, con las Islas Malvinas. La iniciativa busca establecer una ruta marítima directa para abastecer al archipiélago, pero en Buenos Aires existe preocupación por las posibles consecuencias políticas y estratégicas de esa conexión.
onflicto adquiere especial relevancia porque los gobiernos de Javier Milei y José Antonio Kast reafirmaron recientemente el respaldo chileno al reclamo argentino de soberanía sobre las Malvinas. Sin embargo, Santiago sostiene que ese apoyo diplomático no impide desarrollar actividades comerciales que considere legales.
La discusión plantea una pregunta delicada para ambos países: ¿hasta dónde puede llegar el comercio sin afectar una disputa de soberanía que Argentina mantiene con el Reino Unido desde hace décadas?
Una ruta que puede cambiar el abastecimiento de las islas
El proyecto contempla establecer una conexión marítima entre Punta Arenas y Puerto Argentino, conocido internacionalmente como Stanley. La iniciativa fue acordada entre la naviera chilena Easter Island Naviera y representantes comerciales de las islas. El primer viaje se proyectó para noviembre de 2026.
Actualmente, Montevideo constituye un importante punto de abastecimiento marítimo para las Malvinas. La distancia desde la capital uruguaya ronda los 2.000 kilómetros, mientras que la conexión con Punta Arenas permitiría reducir aproximadamente a la mitad ese trayecto.
Para los comerciantes chilenos, la oportunidad es evidente. El transporte de alimentos, verduras, productos congelados, madera, repuestos y otros bienes podría abrir un mercado para las empresas de la región de Magallanes.
Punta Arenas, una ciudad cuya actividad económica está vinculada con los servicios portuarios, el turismo y la logística austral, podría beneficiarse de nuevos contratos y empleos. Sus promotores consideran que el comercio con las islas permitiría recuperar oportunidades económicas que, según argumentan, se han visto limitadas durante años por las restricciones relacionadas con la cuestión Malvinas.
Sin embargo, lo que para el sector comercial chileno representa una oportunidad económica, para determinados sectores argentinos constituye un riesgo político.
El compromiso entre Milei y Kast
El problema se volvió especialmente sensible después de la reunión del 3 de septiembre de 2026 entre Milei y Kast. En el comunicado conjunto, Chile reafirmó su respaldo a los derechos de soberanía argentinos sobre las Malvinas y se destacó la necesidad de evitar actividades logísticas unilaterales vinculadas con la explotación de recursos naturales en la zona disputada.
El canciller argentino, Pablo Quirno, procuró evitar una escalada diplomática. Afirmó que su gobierno esperaba que Chile respetara los compromisos asumidos y distinguió entre el comercio ordinario y el apoyo logístico a la explotación de hidrocarburos.
La diferencia es importante: Buenos Aires no considera necesariamente equivalentes la venta de alimentos a los habitantes de las islas y el suministro de equipos o servicios destinados a facilitar la explotación petrolera que Argentina cuestiona.
El petróleo, detrás de la disputa
El trasfondo más delicado es el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por empresas vinculadas a la exploración de hidrocarburos en aguas próximas a las Malvinas.
Argentina sostiene que las actividades de exploración y explotación de recursos naturales en la zona disputada vulneran sus derechos soberanos. Por eso, el Gobierno de Milei anunció medidas diplomáticas y jurídicas para intentar frenar el proyecto, incluido el inicio de un procedimiento de arbitraje internacional. También anunció acciones contra la empresa británica Thales UK Limited por vuelos que calificó como no autorizados entre Punta Arenas y las islas. Estas son acusaciones y medidas anunciadas por el Gobierno argentino, no una sentencia internacional que haya resuelto el fondo de la controversia.
Para los sectores argentinos más críticos de la nueva ruta, el riesgo es que una conexión comercial concebida para transportar bienes básicos termine facilitando también actividades económicas vinculadas con el petróleo. Esa preocupación ha sido expresada, entre otros, por organizaciones de excombatientes.
Chile, por su parte, sostiene que el comercio legal puede desarrollarse sin abandonar su posición diplomática sobre la soberanía. El Gobierno chileno también debe considerar los intereses económicos de la región de Magallanes y la autonomía de los actores privados que impulsan la iniciativa.
¿Puede la ruta violar las normas argentinas?
Argentina mantiene vigente el Decreto 256/2010, que establece requisitos de autorización para determinados buques que navegan desde o hacia las Malvinas por aguas sujetas a su jurisdicción. Sin embargo, la aplicación concreta de esa norma depende de la ruta, las aguas utilizadas, la operación realizada y las circunstancias jurídicas de cada caso. No corresponde afirmar automáticamente que toda conexión marítima entre Punta Arenas y las islas sea ilegal.
La discusión jurídica se entrecruza con otra cuestión: el régimen de navegación del Estrecho de Magallanes y los tratados que regulan las relaciones territoriales entre Argentina y Chile. Ambos países han reconocido la vigencia de sus acuerdos bilaterales, aunque han surgido desacuerdos sobre su interpretación y aplicación.
Por eso, una eventual controversia necesitaría ser analizada a partir de las características concretas de las operaciones, no solamente de las declaraciones políticas de sus protagonistas.
¿Qué puede ocurrir ahora?
Existen tres escenarios principales:
Un acuerdo diplomático: Chile y Argentina podrían establecer mecanismos para distinguir el comercio ordinario de cualquier asistencia logística destinada a la explotación de recursos naturales disputados.
Una disputa jurídica: Buenos Aires podría cuestionar determinadas operaciones mediante notas diplomáticas, procedimientos administrativos o los mecanismos internacionales que considere aplicables.
Una tensión bilateral prolongada: si las actividades comerciales avanzan y Argentina considera que contradicen los compromisos asumidos, el conflicto podría extenderse a otros ámbitos de la relación bilateral.
Por ahora, el Gobierno argentino ha buscado evitar una ruptura con Santiago y ha insistido en la vía diplomática. El desarrollo efectivo de la ruta, previsto para noviembre de 2026, será un elemento importante para determinar cómo evoluciona la controversia.
Una disputa que supera el comercio
La ruta Punta Arenas–Malvinas enfrenta intereses económicos regionales, compromisos diplomáticos y una disputa de soberanía que continúa abierta. Para Chile, el proyecto representa una posible oportunidad comercial. Para Argentina, el desafío consiste en evitar que las operaciones de abastecimiento se conviertan en un apoyo material a actividades que considera contrarias a sus derechos sobre las islas.
La clave estará en determinar qué servicios se prestan, con qué finalidad y bajo qué marco jurídico. La venta de alimentos no equivale automáticamente a colaborar con la explotación petrolera, pero tampoco puede descartarse sin examinar las operaciones concretas que una conexión logística pueda facilitar.
El principal desafío para Milei y Kast será sostener la cooperación entre dos países vecinos sin ocultar sus diferencias. Una controversia comercial no tiene por qué convertirse en una crisis estratégica, pero requerirá transparencia, cumplimiento de los compromisos y canales diplomáticos abiertos.
La controversia alrededor de los archivos de Jeffrey Epstein volvió a ocupar un lugar destacado en la política estadounidense durante 2026. En el centro de la discusión aparece el representante republicano Thomas Massie, de Kentucky, quien ha reclamado durante meses que el Departamento de Justicia publique más documentos relacionados con el financiero condenado por delitos sexuales.
En mayo de 2026, Massie hizo una afirmación particularmente llamativa durante una entrevista con NBC: sostuvo que Melania Trump sabía que Jeffrey Epstein “no actuó solo”. La declaración generó inmediatamente preguntas sobre qué información poseía realmente la primera dama y sobre qué evidencia sustentaba la afirmación del congresista.
Es importante separar la afirmación de Massie de los hechos comprobados. El congresista estaba argumentando que todavía existían personas vinculadas al círculo de Epstein que debían ser investigadas y que las autoridades federales no habían revelado toda la información disponible. Pero su comentario sobre lo que Melania Trump “sabe” constituye una afirmación de Massie, no una prueba independiente de que ella conozca información secreta sobre los delitos de Epstein.
La posición de Melania Trump
La propia Melania Trump habló públicamente sobre Epstein en abril de 2026. En esa declaración rechazó las acusaciones que la vinculaban con las actividades criminales del financiero.
La primera dama explicó que ella y Donald Trump coincidieron ocasionalmente con Epstein en eventos sociales de Nueva York y Palm Beach, pero negó haber sido amiga de Epstein. También afirmó que nunca había tenido una relación con él o con Ghislaine Maxwell. Dijo además que nunca había viajado en el avión de Epstein ni visitado su isla privada.
Sin embargo, su declaración contenía una frase que adquirió especial importancia en el debate posterior. Melania Trump afirmó que “Epstein was not alone”, es decir, que Epstein no estaba solo. Pero el contexto de sus palabras es fundamental.
Ella no dijo que tuviera conocimiento personal de una determinada conspiración ni identificó a personas que hubieran participado en los delitos. En cambio, pidió al Congreso que investigara y que las sobrevivientes de Epstein pudieran declarar públicamente bajo juramento. Según su declaración, solamente mediante testimonios y una investigación abierta podría conocerse toda la verdad.
Por lo tanto, existe una diferencia importante entre las dos afirmaciones: Melania Trump dijo públicamente que Epstein no actuó solo; Massie fue más allá y afirmó que ella “sabe” que no actuó solo. Esa segunda afirmación pertenece a Massie y no demuestra por sí misma qué conocimiento personal tiene la primera dama.
La batalla de Thomas Massie
Massie se convirtió en uno de los principales legisladores republicanos que presionan para que se publiquen más documentos relacionados con Epstein. Su posición también lo ha colocado en conflicto con sectores de su propio partido.
En septiembre de 2026, Massie continúa intentando conseguir suficientes votos en la Cámara de Representantes para obligar al Departamento de Justicia a entregar más documentación. Una nueva iniciativa permitiría, entre otras cosas, acciones legales contra el Departamento de Justicia si no cumple determinadas obligaciones de divulgación.
Massie sostiene que todavía existen millones de documentos que no han sido divulgados públicamente o que contienen importantes partes censuradas. También ha señalado públicamente nombres de personas que, según él, deberían ser investigadas. Pero aquí también es necesario establecer una diferencia fundamental: aparecer mencionado en documentos relacionados con Epstein no demuestra que una persona haya cometido un delito. Roll Call señaló expresamente esa distinción al informar sobre la iniciativa de Massie.
¿Qué significa que Epstein “no actuó solo”?
La expresión puede tener diferentes significados. Está ampliamente documentado que Epstein contó con personas de su entorno y que Ghislaine Maxwell fue condenada en Estados Unidos por delitos relacionados con el reclutamiento y abuso de menores.
La pregunta política actual es mucho más amplia: si hubo otras personas que participaron deliberadamente en los delitos, quiénes fueron, qué hicieron y qué pruebas existen contra ellas.
Precisamente por eso Massie reclama la publicación de más documentos y nuevas investigaciones. En septiembre volvió a insistir en que algunas personas deberían ser investigadas y procesadas.
Pero los documentos deben analizarse cuidadosamente. Una agenda, un correo electrónico, una fotografía, un vuelo o una referencia en los archivos pueden demostrar una relación o contacto, pero no constituyen automáticamente evidencia de participación criminal.
La dimensión política
El caso Epstein se ha convertido también en un problema político para el Partido Republicano. Massie ha cuestionado públicamente a funcionarios del gobierno de Donald Trump y ha acusado al Departamento de Justicia de no revelar toda la información que, según él, debería hacerse pública.
En septiembre de 2026, la disputa volvió a intensificarse. Axios informó que Massie está intentando reunir apoyo republicano para una nueva votación sobre los archivos de Epstein, mientras que la Cámara enfrenta un calendario reducido antes de las elecciones legislativas de noviembre.
El asunto también ha generado una inusual alianza entre Massie y el demócrata Ro Khanna. Ambos han defendido una mayor transparencia y han presentado iniciativas relacionadas con los archivos.
Una cuestión todavía abierta
La frase de Thomas Massie sobre Melania Trump es, sin duda, políticamente llamativa, pero debe entenderse dentro de este contexto. No existe en las fuentes consultadas una prueba pública que permita concluir que Melania Trump conoce información secreta sobre una supuesta red criminal de Epstein. Lo que sí existe es una declaración pública de la primera dama en la que afirma que Epstein no actuó solo y pide una investigación transparente centrada en las sobrevivientes.
La controversia plantea una cuestión mayor: ¿hasta dónde debe llegar la transparencia gubernamental cuando existen archivos relacionados con una investigación criminal de enorme importancia pública?
Para Massie, la respuesta es publicar más documentos y permitir nuevas investigaciones. Para quienes aparecen mencionados en esos archivos, sin embargo, existe otra consideración fundamental: la publicación de un nombre no puede confundirse con una acusación criminal demostrada.
El debate sobre Epstein, por lo tanto, continúa siendo una combinación de transparencia, justicia para las víctimas, protección de posibles testigos y presunción de inocencia. La verdadera dimensión de la participación de otras personas solamente podrá establecerse mediante documentos auténticos, testimonios verificables y, cuando corresponda, investigaciones y procedimientos judiciales.
Argentina suele ser analizada desde Buenos Aires, desde sus crisis económicas o desde las grandes discusiones políticas nacionales. Sin embargo, una transformación menos visible está ocurriendo en muchas ciudades del interior. La tecnología, la innovación, las nuevas industrias, la energía, la infraestructura y la planificación urbana están modificando la manera en que algunas ciudades argentinas piensan su futuro.
El concepto de “ciudad inteligente” ya no se limita a tener más computadoras o trámites digitales. Según el Gobierno argentino, implica utilizar tecnología, información e innovación para mejorar los servicios, la competitividad, la sostenibilidad y la calidad de vida.
Entre las ciudades que muestran iniciativas particularmente interesantes aparecen Córdoba, Mendoza, Rosario, Neuquén y Buenos Aires, aunque el fenómeno alcanza a muchas otras localidades.
Córdoba: tecnología y economía del conocimiento
Córdoba está intentando convertirse en uno de los principales polos tecnológicos y emprendedores de Argentina. En 2026, el índice Global Startup Ecosystem Index de StartupBlink ubicó a Córdoba como la segunda ciudad argentina en importancia para el desarrollo de startups, detrás de Buenos Aires, con un crecimiento anual de su ecosistema del 9,4%. También apareció dentro de los 100 principales ecosistemas mundiales relacionados con Agtech.
La transformación no se limita al sector privado. La Municipalidad está incorporando herramientas digitales, inteligencia artificial, análisis de datos y sistemas tecnológicos para mejorar la administración.
Córdoba también participa en la Coalición de Ciudades por la Inteligencia Artificial en Argentina, junto con ciudades como Mendoza, Rosario, Neuquén, Salta y otras. Allí se estudian aplicaciones de IA para movilidad, seguridad, atención ciudadana, administración y gestión ambiental.
Además, el área metropolitana cordobesa está intentando superar las fronteras administrativas tradicionales. El Ente Metropolitano reúne actualmente a 27 gobiernos locales y trabaja en infraestructura, servicios y proyectos regionales, incluyendo un parque solar metropolitano proyectado para reducir costos eléctricos.
Mendoza: innovación y planificación
Mendoza representa otro modelo interesante. Su combinación de producción agrícola, turismo, servicios, energía y tecnología le proporciona una base económica diversificada.
La ciudad participa activamente en iniciativas de inteligencia artificial y ciudades inteligentes. En 2025 fue sede de un encuentro de la coalición CIIAR, donde municipios argentinos presentaron experiencias relacionadas con movilidad inteligente, automatización administrativa, análisis de datos y aplicaciones de inteligencia artificial.
Mendoza también aparece muy bien posicionada en el Índice de Gestión Estratégica de Ciudades elaborado por la UBA. En la edición correspondiente a 2025, quedó segunda entre los diez grandes conglomerados urbanos analizados, detrás de Buenos Aires.
Rosario: industria, agro y tecnología
Rosario tiene una ventaja estratégica difícil de ignorar: está ubicada en el corazón de una de las principales regiones agroindustriales del país.
Su futuro puede estar relacionado con la combinación entre producción agropecuaria, industria, logística, servicios tecnológicos y economía del conocimiento. La ciudad también integra la coalición nacional de municipios que trabajan con inteligencia artificial.
El desafío de Rosario consiste en transformar sus ventajas productivas y geográficas en mayor infraestructura, empleo calificado y calidad urbana.
Neuquén: la energía como motor
Neuquén tiene una característica diferente. Su futuro está fuertemente relacionado con Vaca Muerta, uno de los principales recursos energéticos de Argentina.
La expansión de la producción de petróleo y gas está modificando la economía regional y generando una fuerte demanda de infraestructura, viviendas, transporte, servicios y trabajadores especializados.
Pero el verdadero desafío será convertir esa riqueza energética en un desarrollo urbano sostenible y diversificado. Una ciudad moderna necesita mucho más que crecimiento económico: necesita planificación, servicios públicos eficientes, educación, conectividad y calidad de vida.
Neuquén también participa en iniciativas de inteligencia artificial y transformación digital junto con otras ciudades argentinas.
Buenos Aires: una metrópolis gigantesca
Buenos Aires continúa siendo el principal centro económico, financiero, tecnológico y cultural del país. Su enorme tamaño también significa enormes desafíos.
La transformación de Buenos Aires pasa por la digitalización de servicios, movilidad, infraestructura, tratamiento de residuos, eficiencia energética y utilización de datos para administrar una metrópolis compleja.
El Índice de Gestión Estratégica de Ciudades de la UBA ubicó a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el primer lugar entre los diez conglomerados estudiados en 2025.
El desafío argentino
Estas experiencias muestran que el futuro argentino no necesariamente dependerá exclusivamente de lo que ocurra en la Casa Rosada. También dependerá de lo que hagan las provincias y los municipios.
Una ciudad del futuro necesita internet rápido, transporte eficiente, energía confiable, agua, viviendas, espacios verdes, seguridad, educación y empleos de calidad. La inteligencia artificial puede ayudar a administrar esos sistemas, pero no puede reemplazar las inversiones básicas ni la planificación.
Argentina ya cuenta con una red de más de 60 municipios vinculados a la agenda de ciudades inteligentes y transformación digital.
El gran desafío será lograr que esta transformación no quede limitada a unas pocas grandes ciudades. Si la innovación, la infraestructura y las nuevas industrias consiguen extenderse por todo el territorio, las ciudades argentinas podrían convertirse en motores de una nueva etapa de desarrollo.
Córdoba, Mendoza, Rosario, Neuquén y Buenos Aires muestran diferentes caminos hacia ese futuro. Una apuesta por la tecnología; otra por la planificación y el conocimiento; otra por la agroindustria y la logística; otra por la energía; y otra por la transformación de una enorme metrópolis.
El futuro argentino, en definitiva, podría estar construyéndose mucho más cerca de las ciudades de lo que suele percibirse desde Buenos Aires.
La Constitución de la Nación Argentina no nació de un solo acontecimiento ni fue producto de una decisión tomada de un día para otro. Su formación fue el resultado de décadas de guerras civiles, enfrentamientos políticos, debates sobre el federalismo y el centralismo y distintos intentos de organizar institucionalmente un territorio que había dejado de ser parte del Imperio español.
La historia constitucional argentina comenzó a tomar forma con la Revolución de Mayo de 1810, cuando el proceso revolucionario iniciado en Buenos Aires produjo la formación de un gobierno propio. Sin embargo, la ruptura con España no significó inmediatamente la creación de un Estado argentino organizado. Durante muchos años existieron distintas autoridades, provincias con considerable autonomía y fuertes disputas sobre cómo debía estructurarse el nuevo país.
De la Revolución a la independencia
En 1810 comenzó un proceso político que llevó a la independencia. El 9 de julio de 1816, el Congreso reunido en Tucumán declaró la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Pero declarar la independencia y establecer una Constitución eran cuestiones diferentes. El nuevo país necesitaba definir quién ejercería el poder, cómo se relacionarían las provincias, qué derechos tendrían los ciudadanos y cuáles serían las instituciones nacionales.
El primer gran intento fue la Constitución de 1819. Fue sancionada por el Congreso de las Provincias Unidas, reunido en Buenos Aires. Establecía un gobierno nacional fuerte y tenía características centralistas.
Las provincias federales rechazaron ese modelo. La situación desembocó en la batalla de Cepeda de 1820, donde las fuerzas de Santa Fe y Entre Ríos derrotaron al ejército porteño. El resultado produjo la caída del gobierno central y abrió un largo período de autonomía provincial.
En 1826 se realizó otro intento de organización nacional. El Congreso sancionó una nueva Constitución y creó nuevamente una presidencia nacional, que ocupó Bernardino Rivadavia.
Sin embargo, las tensiones entre Buenos Aires y las provincias continuaron. La Constitución de 1826 tampoco consiguió establecer un sistema político aceptado por todos.
Unitarios y federales
Durante buena parte de la primera mitad del siglo XIX, uno de los grandes conflictos políticos argentinos estuvo relacionado con la organización territorial del país.
Los unitarios defendían un Estado centralizado, mientras que los federales sostenían que las provincias debían conservar importantes poderes y participar en un sistema federal.
La disputa no fue solamente constitucional. También estaba relacionada con cuestiones económicas, militares y comerciales, especialmente con el papel de Buenos Aires y el control de los recursos provenientes de la aduana.
Durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas, Buenos Aires adquirió una posición dominante en las relaciones exteriores de la Confederación. Rosas gobernó la provincia de Buenos Aires y ejerció una enorme influencia sobre el resto de la Confederación, aunque no existía todavía una Constitución nacional como la que conocemos actualmente.
La situación cambió en 1852.
Caseros y el camino hacia la Constitución
El 3 de febrero de 1852, el Ejército Grande comandado por Justo José de Urquiza derrotó a Rosas en la batalla de Caseros.
La caída de Rosas abrió la posibilidad de organizar definitivamente el país.
Urquiza convocó a los gobernadores provinciales y promovió el Acuerdo de San Nicolás, firmado el 31 de mayo de 1852. El acuerdo establecía las bases para reunir un Congreso Constituyente.
Cada provincia enviaría representantes a la ciudad de Santa Fe para discutir y aprobar una Constitución nacional.
Pero Buenos Aires rechazó el Acuerdo de San Nicolás y se separó políticamente de la Confederación. Por esa razón, la Constitución fue elaborada sin la participación de Buenos Aires.
La Convención de Santa Fe
El Congreso Constituyente comenzó sus sesiones en Santa Fe en 1852. Los representantes provinciales discutieron durante meses cómo debía organizarse el nuevo Estado.
Uno de los principales antecedentes utilizados fue la obra Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina, escrita por Juan Bautista Alberdi.
Alberdi había propuesto un sistema republicano, representativo y federal, con un gobierno nacional capaz de garantizar la unidad del territorio, pero respetando la autonomía de las provincias.
También tuvieron influencia las experiencias constitucionales de otros países, particularmente Estados Unidos, además de antecedentes jurídicos europeos y las tradiciones políticas surgidas durante el proceso revolucionario.
El resultado fue la Constitución sancionada el 1.º de mayo de 1853.
¿Qué estableció la Constitución?
La Constitución de 1853 estableció una estructura institucional que continúa siendo fundamental para la Argentina actual.
El artículo 1 estableció que la Nación adoptaría para su gobierno la forma representativa, republicana y federal.
Esto significaba que el pueblo elegiría representantes; que el poder estaría dividido entre diferentes instituciones; y que las provincias conservarían determinados poderes propios dentro de una federación.
La Constitución estableció tres grandes poderes:
Poder Ejecutivo, encabezado por un presidente.
Poder Legislativo, compuesto por el Congreso.
Poder Judicial, encabezado por la Corte Suprema y los tribunales inferiores.
El Congreso quedó dividido en dos cámaras: Diputados y Senado. El sistema buscaba combinar la representación de la población con la representación igualitaria de las provincias en el Senado.
También se establecieron derechos y garantías fundamentales. Entre ellos se encontraban la igualdad ante la ley, la libertad de expresión, la libertad de trabajar y ejercer industria lícita, la propiedad privada y diversas garantías judiciales.
La Constitución también incorporó una importante dimensión económica. Buscaba fomentar la inmigración, el comercio y el desarrollo del país.
Buenos Aires y la reforma de 1860
La Constitución de 1853 no resolvió inmediatamente la cuestión de Buenos Aires.
La provincia permaneció separada de la Confederación durante varios años. En 1859, las fuerzas de la Confederación derrotaron a Buenos Aires en la batalla de Cepeda.
Posteriormente se firmó el Pacto de San José de Flores, que permitió iniciar el proceso para reincorporar Buenos Aires.
Buenos Aires propuso modificaciones al texto constitucional. Esas reformas fueron aceptadas y en 1860 se produjo una reforma constitucional que permitió la incorporación de la provincia al orden constitucional nacional.
Por eso, cuando se habla de la Constitución argentina, es importante recordar que el proceso de 1853 y la reforma de 1860 forman parte de la construcción del sistema constitucional que terminó consolidándose.
Las reformas posteriores
La Constitución no quedó congelada en 1860. Fue modificada varias veces.
En 1866 se realizaron cambios relacionados principalmente con recursos fiscales.
En 1898 se modificaron aspectos relacionados con la composición de la Cámara de Diputados y la estructura administrativa.
En 1949, durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón, se aprobó una nueva Constitución con importantes modificaciones sociales, económicas y políticas. Sin embargo, después del golpe de Estado de 1955, esa reforma fue dejada sin efecto y se volvió al texto constitucional anterior.
En 1957 se incorporó el artículo 14 bis, que reconoció derechos laborales y de seguridad social.
Finalmente, la reforma más importante de la etapa contemporánea ocurrió en 1994.
La Constitución de 1994
La reforma de 1994 modificó numerosos aspectos del sistema político argentino.
Entre sus cambios estuvieron la reducción del mandato presidencial de seis a cuatro años y la posibilidad de una reelección inmediata. También se creó la figura del jefe de Gabinete de Ministros, se otorgó jerarquía constitucional a determinados tratados internacionales de derechos humanos y se incorporaron nuevos derechos y garantías.
También se estableció la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires y se incorporaron instrumentos como la acción de amparo, el hábeas data y el reconocimiento de derechos relacionados con el ambiente y los consumidores.
La reforma fue producto del acuerdo político conocido como Pacto de Olivos, alcanzado entre Carlos Menem y Raúl Alfonsín.
Una Constitución nacida de conflictos
La formación de la Constitución argentina puede entenderse, por lo tanto, como un proceso de varias décadas.
La Revolución de 1810 inició la transformación política. La independencia de 1816 creó un nuevo desafío: organizar un Estado soberano. Las constituciones de 1819 y 1826 fracasaron en conseguir un consenso nacional. Las guerras entre unitarios y federales profundizaron las divisiones. La caída de Rosas en 1852 abrió finalmente el camino hacia una solución institucional.
La Constitución de 1853, complementada por la reforma de 1860, creó las bases del Estado argentino moderno.
Más de un siglo y medio después, sus principios centrales continúan estructurando la República Argentina. Su historia demuestra que una Constitución no es solamente un documento jurídico: también es el resultado de negociaciones, conflictos, acuerdos y compromisos destinados a establecer reglas comunes para una sociedad políticamente dividida.
Puerto Rico es parte de Estados Unidos porque este país los invadió durante la Guerra Hispano-Estadounidense de 1898, junto con Filipinas. No solicitan formar parte de Estados Unidos ni fueron consultados.
Preguntas por qué siguen siendo parte de Estados Unidos y qué podrían obtener ustedes a cambio.
Bueno, eso es interesante. Estados Unidos ya ha obtenido mucho. Para empezar, devaluaron la moneda y obligaron a cambiarla por dólares estadounidenses, reduciendo inmediatamente la riqueza a la mitad y empobreciéndolos.
La Ley Jones impuso la marina mercante estadounidense, la más cara del mundo. Se estima que costará 1.800 millones de dólares al año durante más de 100 años, lo que suma más de 180.000 millones. Más del doble de la deuda externa.
Les impusieron la ciudadanía estadounidense en 1917 sin dar opción. ¡Qué coincidencia que Estados Unidos entrara en la Primera Guerra Mundial un año después! Europa ya estaba en guerra. Como ciudadanos, tenían la obligación de defender a Estados Unidos, y desde entonces, más puertorriqueños han servido y muerto en todas las guerras que cualquier otro estado, en términos per cápita.
La mayoría de los puertorriqueños no hablaban inglés, recibieron un curso rápido y fueron enviados a servir como infantes. Carne de cañón, para ser sinceros.
Actualmente contamos con un alto nivel educativo y una fuerza laboral muy calificada. La mayoría de sus medicamentos se fabrican aquí. Tienen un representante mediocre en la Cámara de Representantes, pero no puede votar. El Congreso tiene poder absoluto sobre los puertorriqueños, pero no podemos votar.
La mayoría de sus cadenas de tiendas tienen sus tiendas insignia aquí. Tiene 3.4 millones de consumidores leales que les generan miles de millones en ganancias.
Pagan la Seguridad Social y Medicare, pero no recibimos la misma cobertura que los estados.
Ha sido una colonia estadounidense y han sido explotados lo suficiente durante más de 100 años. Ahora preguntan: “¿Por qué deberían mantenerlos aquí?”. ¿De verdad creen tener la autoridad moral para abandonar a 3.4 millones de ciudadanos estadounidenses? Incluso si la respuesta fuera afirmativa, no existe una vía legal para privar a un ciudadano de su ciudadanía a menos que cometa un acto de traición.
En resumen: pueden simplemente subir a un avión e ir al continente, donde, como ciudadanos, tendrían plenos derechos y podrían votar por funcionarios estatales y federales.
Imaginen 3,4 millones de votantes (con una participación electoral superior al 60%). Podríamos cambiar el resultado de cualquier elección.
Entonces, ¿qué pueden obtener de Puerto Rico? Un país diferente, políticamente hablando, si continúan explotándonos.
Que una conversación también nos puede cambiar el rumbo es entender que, a veces, bastan unos minutos de honestidad para cambiarlo todo. Porque hay momentos clave en donde las palabras alteran el mapa de lo que creíamos seguro, tienen el poder de transformar el destino de una situación, una relación o incluso una vida. La gastrónoma mexicana GISELA CORTEZ (Cruz Gisela Cortez Constantino), con su cuando una conversación también cambia el rumbo, nos demuestra que hablar con propósito tiene la fuerza invisible de transformar nuestra realidad, porque nos saca de la rutina, nos impulsa a tomar decisiones diferentes y a desafiar las certezas personales para que nos cuestionemos… las palabras no son solo herramientas de transmisión de información; tienen el poder de alterar el destino de las personas porque, cuando se cargan de intención y significado, son efectivos vehículos de cambio.
CUANDO UNA CONVERSACIÓN TAMBIÉN CAMBIA EL RUMBO
Antes de viajar a Argentina ya conocía parte de su trabajo y tenía muchas ganas de coincidir con él. Finalmente, en Noetinger tuvimos algunos momentos para conversar y descubrir una faceta mucho más sencilla detrás del investigador, escritor y juez.
En una de esas caminatas entre las estaciones de los competidores me contó una historia que se me quedó grabada. Según me platicó, su camino hacia la escritura comenzó casi por accidente: un correo electrónico enviado por equivocación terminó llegando a una mujer mexicana. Ella respondió destacando su manera de escribir y lo animó a continuar. Con el tiempo descubrió que precisamente ella tenía experiencia revisando y trabajando textos.
Y me pareció una historia hermosa.
Porque a veces un camino importante no comienza con una decisión enorme, sino con un mensaje enviado al lugar equivocado, una conversación inesperada o alguien capaz de reconocer una habilidad que quizá nosotros todavía no habíamos visto.
Eso también me hizo pensar en todo lo que existe detrás de una trayectoria.
Cuando vemos libros, investigaciones, reconocimientos o años de experiencia, pocas veces conocemos esos pequeños momentos que hicieron que alguien decidiera continuar.
Durante el torneo, Claudio formó parte del jurado internacional y compartió espacio con profesionales de diferentes países y generaciones alrededor de una misma tradición.
Y hay algo que valoro especialmente de quienes investigan y escriben sobre gastronomía: ayudan a conservar historias que muchas veces permanecen únicamente en la memoria de quienes las vivieron.
Las recetas cambian.
Las técnicas evolucionan.
Las costumbres se transforman.
Pero cuando alguien pregunta, investiga, recopila testimonios y finalmente escribe, deja una huella para quienes vienen después.
Pero cuando alguien pregunta, investiga, recopila testimonios y finalmente escribe, deja una huella para quienes vienen después.
Desde México y desde Hagamos “Humo Terapia”, mi reconocimiento para Claudio Valerio por dedicar parte de su camino a investigar y documentar.
¡Gracias Gisela Cortez por su escrito!Las palabras tienen el poder de alterar el destino de las personas y no son solo herramientas de transmisión de información; ellas, cuando se cargan de intención y significado, son efectivos vehículos de cambio… Que de una vez por todas nuestras conversaciones dejen de ser inercia y se conviertan en el puente hacia el destino que conscientemente decidimos elegir. Recordemos que, cuando crucemos palabras con alguien, no solo les estamos hablando; estamos construyendo una realidad.
El asado de tira, el famoso asado de tira, es un corte de carne de clásica preparación; es muy sencilla y que requiere paciencia. Se trata del corte de res que se obtiene cuando se secciona transversalmente el costillar del animal; de esta forma, cada tira pedazos de hueso y de carne la que, como característica, tiene grasa infiltrada.
Clásico de las parrillas argentinas, de una gran parte de América y en varios países del resto del mundo, el asado de tira se destaca por ser un corte de preparación simple, pausada y tradicional… El asado de tira tuvo su origen en la ciudad bonaerense de Campana (Argentina), lugar en donde en 1882 se instaló el primer frigorífico de Sudamérica, el River Plate Fresh Meat & Co.
“Mi mayor orgullo es llevar un pedazo de México en el alma: una llama viva que viaja conmigo y afianza mis raíces hacia donde el fuego me encamine, guiando mis pasos hacia cualquier destino.”
Cruz Gisela Cortez Constantino, conocida como Gisela Cortez, es gastrónoma mexicana, emprendedora desde los 19 años y creadora de Hagamos Humo Terapia. Su camino dentro del mundo del fuego se ha construido a través de cursos, certificaciones y experiencias internacionales, entre ellas su certificación ante la Confederación Internacional de Asadores y Parrilleros Ancestrales (CONFIAPA). Participó en el Torneo Panamericano realizado posteriormente en Brasil. Allí comenzó también una etapa de aprendizaje sobre organización, evaluación y dinámica de competencias internacionales, acompañada por maestros y colegas de distintos países. Continuó su formación en el Mundial de Asadores Ancestrales en México e integró el jurado internacional del Primer Torneo Internacional de Asadores Ancestrales realizado en Noetinger, Argentina. Para Gisela, su trabajo parte de una convicción sencilla: reconocer, preservar y compartir con orgullo la gastronomía, la tradición y la identidad cultural de México.
“Mi mayor orgullo es llevar un pedazo de México en el alma: una llama viva que viaja conmigo y afianza mis raíces hacia donde el fuego me encamine, guiando mis pasos hacia cualquier destino.”
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires) recibe un saludo, y mi deseo que Dios te Bendiga y prospere en todo lo que emprendas, y derrame sobre ti, Salud, Paz, Amor, y mucha Prosperidad.
Hollywood ha producido algunas de las historias de amor más famosas del mundo, pero también ha demostrado que la fama, el dinero y la belleza no garantizan necesariamente un matrimonio duradero. Actores, directores y estrellas de la música han tenido relaciones muy conocidas, divorcios espectaculares y romances que terminaron rápidamente. Otros, simplemente, han decidido permanecer solteros.
La vida sentimental de las celebridades despierta una enorme curiosidad porque sus romances se convierten rápidamente en noticia. Algunos famosos han construido verdaderas leyendas alrededor de su condición de solteros.
Leonardo DiCaprio
Uno de los nombres más conocidos es Leonardo DiCaprio. El protagonista de Titanic ha mantenido numerosas relaciones con modelos y figuras conocidas, pero nunca se ha casado.
DiCaprio ha tenido romances muy publicitados y durante años la prensa ha seguido cuidadosamente sus relaciones. Sin embargo, hasta ahora ha evitado convertir el matrimonio en una parte permanente de su vida.
Su situación demuestra que una de las mayores estrellas cinematográficas del mundo puede tener una vida sentimental intensa sin necesariamente terminar frente a un altar.
Brad Pitt
Brad Pitt tuvo dos matrimonios muy conocidos: primero con Jennifer Aniston y posteriormente con Angelina Jolie. Ambos terminaron en divorcio y su segunda relación estuvo acompañada durante años por una enorme atención mediática.
Después de su separación de Jolie, Pitt mantuvo otras relaciones sentimentales, pero durante un largo período volvió a vivir como soltero.
Su vida amorosa ha sido prácticamente una segunda carrera profesional para los medios de entretenimiento.
Johnny Depp
Johnny Depp también pertenece a la categoría de grandes estrellas cuya vida sentimental ha sido objeto permanente de atención.
Estuvo casado con Amber Heard y anteriormente mantuvo relaciones con varias mujeres famosas. Su matrimonio terminó en una batalla legal extraordinariamente mediática que convirtió su vida privada en noticia internacional.
Actualmente, su situación sentimental continúa despertando interés entre sus millones de seguidores.
Jared Leto
Otro famoso que durante años ha mantenido una vida sentimental relativamente reservada es Jared Leto.
El actor y músico ha tenido romances con varias mujeres conocidas, pero nunca ha convertido el matrimonio en una prioridad pública.
Leto ha construido una carrera marcada por la independencia y una personalidad poco convencional, características que también parecen reflejarse en su vida privada.
Al Pacino
El caso de Al Pacino es todavía más particular.
El legendario actor nunca se casó, pese a haber mantenido relaciones con algunas de las mujeres más conocidas del mundo del espectáculo. Ha tenido hijos y relaciones de larga duración, demostrando que matrimonio y familia no necesariamente van de la mano.
Pacino es un ejemplo perfecto de una figura que construyó una familia sin seguir necesariamente el modelo tradicional.
¿Por qué algunos nunca se casan?
Existen muchas razones posibles. Algunos temen perder su independencia. Otros han tenido malas experiencias matrimoniales. Para algunos, simplemente no existe una necesidad de formalizar una relación.
Además, Hollywood puede complicar enormemente las relaciones personales. Los actores viven bajo constante observación, viajan durante meses, trabajan con personas diferentes y frecuentemente deben soportar rumores sobre su vida privada.
El matrimonio tampoco garantiza estabilidad. Las propias historias de las celebridades demuestran que una boda puede ser el comienzo de una gran historia de amor, pero también el principio de una separación.
El altar puede esperar
Quizás la mayor lección de estos famosos sea bastante sencilla: estar soltero no significa necesariamente estar solo.
Algunos tienen parejas, otros tienen hijos y otros prefieren concentrarse en sus carreras. Hay quienes se casaron después de décadas de soltería y quienes probablemente nunca lo hagan.
En Hollywood, donde todo parece estar diseñado para las cámaras, todavía existe una decisión que pertenece exclusivamente a cada persona: elegir con quién compartir la vida, o decidir no compartirla mediante un matrimonio.
Y para algunas de las estrellas más famosas del mundo, el altar puede esperar indefinidamente.
La situación política de Honduras en septiembre de 2026 está marcada por un cambio importante de rumbo. Después de cuatro años de gobierno de Xiomara Castro y de su partido Libertad y Refundación (LIBRE), el país volvió a quedar bajo la conducción del Partido Nacional. Nasry Asfura asumió la presidencia el 27 de enero de 2026, después de unas elecciones extremadamente ajustadas y controvertidas.
Las elecciones de noviembre de 2025 dejaron una sociedad políticamente dividida. Asfura obtuvo aproximadamente el 40,3% de los votos, mientras que el candidato liberal Salvador Nasralla alcanzó alrededor del 39,6%. La candidata de LIBRE, Rixi Moncada, quedó en tercer lugar. La diferencia mínima provocó semanas de incertidumbre y cuestionamientos sobre el proceso de conteo.
La Organización de Estados Americanos (OEA), sin embargo, informó que sus observadores no encontraron evidencia que justificara poner en duda los resultados. También señaló que los retrasos en la publicación de los resultados y el recuento especial debían resolverse rápidamente.
Uno de los elementos más importantes de la nueva etapa política es la relación con Estados Unidos. Donald Trump apoyó públicamente a Asfura durante la campaña y vinculó la cooperación estadounidense con el resultado electoral. Washington considera a Honduras un país estratégico por razones migratorias, de seguridad y de lucha contra el narcotráfico.
La figura de Juan Orlando Hernández también continúa influyendo en el debate político. El expresidente, que gobernó Honduras entre 2014 y 2022 y fue condenado en Estados Unidos por delitos relacionados con narcotráfico, recibió un indulto de Trump en 2025. Después regresó a Honduras. En septiembre de 2026, un tribunal hondureño desestimó cargos de fraude y lavado de dinero que enfrentaba en su país, decisión que todavía puede ser apelada.
Este episodio ha reavivado el debate sobre la independencia de las instituciones hondureñas, la corrupción y la influencia de las grandes fuerzas políticas sobre la justicia.
La seguridad continúa siendo otro de los grandes problemas nacionales. Honduras ha sufrido durante décadas la influencia del narcotráfico, las pandillas y la violencia. Aunque algunos indicadores habían mejorado durante el gobierno de Castro, el país continuaba enfrentando importantes problemas de seguridad.
También persisten conflictos relacionados con corrupción, derechos humanos y defensa ambiental. En mayo de 2026 fueron detenidas varias personas, entre ellas un exalcalde, por su presunta participación en el asesinato del dirigente ambientalista Juan López, ocurrido en 2024.
En definitiva, Honduras atraviesa una nueva etapa política. El gobierno de Asfura debe administrar una sociedad profundamente dividida después de una elección muy estrecha, mientras enfrenta problemas históricos de seguridad, corrupción, pobreza e institucionalidad. Al mismo tiempo, la relación con Estados Unidos tendrá un peso considerable en la política exterior y económica del país.
El desafío central será convertir el cambio de gobierno en estabilidad institucional. Para Honduras, la credibilidad de las elecciones, la independencia de la justicia y la capacidad del Estado para combatir la corrupción serán factores fundamentales para recuperar la confianza de una población acostumbrada a crisis políticas recurrentes.
Los candidatos republicanos evitan mencionar a Donald Trump.
Los republicanos parecen estar escuchando más a la Casa Blanca que al presidente.
Los conservadores parecen haber ignorado por completo los consejos de Donald Trump para las elecciones de mitad de mandato desde la Convención Republicana de la semana pasada, durante la cual el presidente instó a su partido a prometer ayudas gubernamentales de 5000 dólares y actuar como si él mismo fuera candidato.
Un análisis de más de un millón de mensajes en redes sociales realizado por The Washington Post reveló que los candidatos conservadores de todo el país han optado por mantener sus propios mensajes en lugar de congraciarse aún más con Trump.
Las menciones de Trump por parte de los candidatos republicanos en línea se han reducido casi a la mitad desde enero, pasando del 15 % de las publicaciones a solo el 9 % en septiembre. Algunos aspirantes a cargos públicos incluso han eliminado el nombre de Trump de sus sitios web y materiales de campaña, intentando desvincularse de la menguante reputación del presidente.
Ese fue el consejo que ofreció la Casa Blanca en julio, cuando sus asesores animaron explícitamente a los republicanos que se enfrentaban a las elecciones de mitad de mandato a distanciarse de Trump para salvar sus posibilidades electorales.
Los republicanos ya tenían pocos argumentos para su campaña de cara a las elecciones de noviembre, pero un senador de derecha declaró el miércoles a Punchbowl que Trump estaba “poniendo una soga al cuello a todos” al seguir intensificando sus guerras comerciales tan cerca del día de las elecciones.
Una encuesta de Reuters/Ipsos publicada a finales del mes pasado sugiere que la influencia del presidente está disminuyendo: solo el 13% de los estadounidenses lo aprueba firmemente, en comparación con el 23% en una encuesta de YouGov de 2025 realizada por estas fechas el año pasado.
Entre los principales problemas que afectan la popularidad de Trump se encuentran la aparentemente interminable guerra con Irán, el aumento del costo de vida, una economía y una cadena de suministro desestabilizadas por los aranceles imprudentes del presidente, el costo de la atención médica y la creciente presencia de la inteligencia artificial y sus centros de datos en las comunidades estadounidenses —un tema que Trump ha respaldado sin reservas—.
Según la encuesta de Reuters/Ipsos, la actitud de los republicanos hacia Trump también ha cambiado. Tan solo el 35% de los conservadores encuestados afirmó aprobar plenamente la gestión de Trump durante su segundo mandato. En la misma encuesta, el 41% de los votantes registrados declaró que votaría por un candidato demócrata si las elecciones presidenciales se celebraran hoy.
Cuando se habla de los asesinos seriales más conocidos de Australia, pocos nombres aparecen con tanta frecuencia como Ivan Milat, responsable de los llamados “Backpacker Murders”, una serie de asesinatos que conmocionó a Australia y tuvo repercusión internacional. Milat fue condenado por el asesinato de siete jóvenes entre 1989 y 1992.
Su caso comenzó a descubrirse en 1992, cuando fueron encontrados los cuerpos de dos jóvenes excursionistas en Belanglo State Forest, una zona boscosa ubicada al suroeste de Sídney, en Nueva Gales del Sur. Posteriormente aparecieron otros cadáveres en el mismo sector. En total, siete jóvenes fueron identificados como víctimas: cinco eran extranjeros y dos australianos.
Las víctimas tenían entre 19 y 22 años. Entre ellas estaban los británicos Caroline Clarke y Joanne Walters, los alemanes Simone Schmidl, Gabor Neugebauer y Anja Habschied, y los australianos Deborah Everist y James Gibson. Sus desapariciones habían ocurrido en diferentes momentos, pero la aparición de sus cuerpos en la misma zona llevó a los investigadores a buscar un vínculo común.
El superviviente que cambió la investigación
Una pieza fundamental de la investigación fue Paul Onions, un joven británico que había sido atacado en enero de 1990.
Onions había aceptado viajar con un hombre que le ofreció transporte. Durante el trayecto comenzó a sospechar que algo no estaba bien. Cuando el conductor se detuvo y regresó hacia el vehículo con un arma, Onions escapó y consiguió pedir ayuda. Posteriormente proporcionó una descripción del atacante.
Años después, cuando la policía investigaba los asesinatos de Belanglo, Onions reconoció a Milat entre fotografías que le mostraron los investigadores. Su testimonio resultó decisivo para conectar a Milat con los asesinatos.
La evidencia contra Milat
La policía comenzó a registrar la vivienda de Milat y encontró numerosos objetos relacionados con los mochileros asesinados. Entre ellos había pertenencias que habían desaparecido junto con las víctimas. La cantidad y variedad de objetos encontrados ayudó a construir el caso de la fiscalía.
Los investigadores también descubrieron que Milat tenía experiencia con armas, conocía zonas rurales y frecuentaba áreas boscosas. La investigación oficial describió posteriormente una combinación de evidencias físicas y testimoniales que relacionaban al acusado con los crímenes.
Milat fue arrestado en mayo de 1994 y acusado de los siete asesinatos. Durante todo el proceso sostuvo su inocencia.
El juicio
El juicio comenzó en 1996 y se convirtió en uno de los procesos criminales más importantes de Australia. La fiscalía presentó una extensa cantidad de pruebas y testimonios.
El 27 de julio de 1996, Milat fue declarado culpable de siete asesinatos y condenado a cadena perpetua por cada uno de ellos. También recibió una condena adicional por el delito relacionado con la privación de libertad de Onions.
Milat apeló sus condenas, pero la justicia australiana rechazó posteriormente sus recursos. En 2004, el Tribunal Superior de Australia rechazó una solicitud para recurrir sus siete condenas por asesinato.
¿Tuvo otras víctimas?
Esta es una de las grandes incógnitas del caso.
Aunque Milat fue condenado por siete asesinatos, investigadores y periodistas sospecharon durante años que podía haber estado relacionado con otras desapariciones y homicidios no resueltos.
En 2026, una investigación parlamentaria de Nueva Gales del Sur informó que la policía había revisado 11 casos de homicidios y personas desaparecidas por posibles vínculos con Milat, además de otras investigaciones consideradas durante los años anteriores. Sin embargo, estas investigaciones no significan que Milat haya sido judicialmente declarado responsable de esos casos.
La propia policía de Nueva Gales del Sur también lo incluyó como persona de interés en la desaparición de Deborah Balken y Gillian Jamieson, dos jóvenes desaparecidas en 1980 cuyo destino continúa sin resolverse.
El final
Ivan Milat permaneció encarcelado hasta su muerte. Murió el 27 de octubre de 2019, a los 74 años, después de padecer cáncer. Nunca realizó una confesión definitiva que aclarara si estuvo involucrado en otros asesinatos.
Su muerte dejó sin respuesta algunas de las preguntas que habían acompañado al caso durante décadas.
Los asesinatos de Belanglo tuvieron además un impacto enorme sobre la imagen internacional de Australia. La idea de que jóvenes viajeros pudieran desaparecer mientras recorrían el país produjo temor entre mochileros y viajeros extranjeros.
Hoy, Ivan Milat continúa siendo uno de los criminales más notorios de la historia australiana, pero su caso también representa una advertencia sobre la diferencia entre lo que fue demostrado ante un tribunal y aquello que solamente permanece como sospecha. Siete asesinatos fueron probados judicialmente. La posibilidad de otras víctimas, aunque investigada nuevamente, continúa siendo una cuestión abierta.
Abraham Lincoln fue uno de los presidentes más importantes de la historia de Estados Unidos y, aunque hoy pueda resultar sorprendente para algunas personas, Lincoln era republicano. Fue elegido en 1860 como candidato del Partido Republicano y asumió la presidencia en marzo de 1861, pocas semanas antes del comienzo de la Guerra Civil.
Pero existe una pregunta mucho más interesante: ¿el Partido Republicano de Lincoln se parecía al Partido Demócrata actual?
La respuesta requiere bastante contexto. Los partidos estadounidenses de 1860 no pueden trasladarse directamente al mapa político de 2026. Aunque existen algunas semejanzas en determinadas políticas, el Partido Republicano de Lincoln no era simplemente el Partido Demócrata actual con otro nombre.
El nacimiento del Partido Republicano
El Partido Republicano era relativamente nuevo cuando Lincoln llegó a la Casa Blanca. Fue creado durante la década de 1850, principalmente a partir de la oposición a la expansión de la esclavitud hacia los territorios occidentales.
La cuestión de la esclavitud estaba dividiendo profundamente a Estados Unidos. El país tenía estados donde la esclavitud era legal y estados donde estaba prohibida. El gran conflicto político consistía, entre otras cosas, en determinar si la esclavitud podía extenderse a los nuevos territorios que Estados Unidos estaba incorporando.
Los republicanos se opusieron a esa expansión.
Lincoln compartía esa posición. Sin embargo, es importante comprender exactamente qué decía. Lincoln no llegó a la presidencia prometiendo abolir inmediatamente la esclavitud en todos los estados donde ya existía. Su posición política era principalmente impedir que la esclavitud se extendiera a los territorios.
La abolición nacional llegó posteriormente, durante la Guerra Civil, y culminó constitucionalmente con la Decimotercera Enmienda, ratificada en 1865.
¿Y los demócratas?
El Partido Demócrata también era muy diferente del actual.
Durante la época de Lincoln, los demócratas constituían una coalición amplia que incluía tanto políticos del Norte como del Sur. Pero la cuestión de la esclavitud provocó una división cada vez más profunda.
Los demócratas sureños defendían generalmente la esclavitud y sus derechos de expansión, mientras que los demócratas del Norte tenían posiciones más variadas.
En las elecciones de 1860, la división llegó a tal extremo que los demócratas presentaron candidatos diferentes.
El resultado fue extraordinario: Lincoln ganó la presidencia sin conseguir prácticamente apoyo electoral en el Sur, mientras que el candidato demócrata sureño John C. Breckinridge obtuvo numerosos votos en los estados esclavistas.
Poco después de la victoria de Lincoln, Carolina del Sur se separó de la Unión. Otros estados sureños siguieron el mismo camino.
Entonces, ¿Lincoln sería demócrata actualmente?
Esta es una pregunta interesante, pero no tiene una respuesta histórica definitiva.
Es posible encontrar determinadas posiciones de Lincoln que hoy podrían asociarse con uno u otro partido. Pero eso no significa que podamos convertirlo artificialmente en un político moderno.
Por ejemplo, los republicanos de Lincoln defendían una utilización relativamente fuerte del gobierno federal para impulsar determinadas políticas económicas. El partido apoyaba proyectos de infraestructura, un banco nacional y medidas destinadas a desarrollar la economía del país.
En 1862, durante la presidencia de Lincoln, el Congreso aprobó el Homestead Act, que facilitó la adquisición de tierras federales para determinados colonos. También se creó el sistema de universidades beneficiadas por concesiones de tierras mediante el Morrill Act.
Estas políticas muestran que el republicanismo de Lincoln no era idéntico al conservadurismo estadounidense contemporáneo.
Pero también sería incorrecto decir que Lincoln era simplemente un demócrata moderno.
La sociedad estadounidense de 1860 era radicalmente diferente. No existían el Estado de bienestar moderno, Medicare, Medicaid, la legislación laboral contemporánea ni las enormes instituciones federales actuales.
Los partidos cambiaron
Una de las mayores dificultades para entender la política estadounidense consiste en asumir que los nombres de los partidos representan exactamente las mismas ideas durante toda su historia.
No es así.
Los partidos estadounidenses experimentaron enormes transformaciones durante los siglos XIX y XX.
Después de la Guerra Civil, el Partido Republicano quedó asociado durante un período importante con la Unión, la Reconstrucción y los derechos de los antiguos esclavos.
Décadas después, la política estadounidense comenzó a cambiar.
Durante la Gran Depresión de los años treinta, el presidente Franklin D. Roosevelt y el Partido Demócrata impulsaron el New Deal, que amplió considerablemente el papel del gobierno federal en la economía y la protección social.
El Partido Demócrata comenzó a convertirse progresivamente en la principal fuerza política asociada con el liberalismo estadounidense moderno.
Mientras tanto, el Partido Republicano fue desarrollando una identidad más conservadora.
El proceso fue especialmente importante durante las décadas de 1950, 1960 y 1970, cuando los conflictos sobre los derechos civiles, la segregación racial y el papel del gobierno transformaron las coaliciones electorales.
El movimiento por los derechos civiles
La transformación de los partidos no ocurrió de un día para otro.
En las décadas de 1950 y 1960, numerosos demócratas sureños todavía defendían la segregación racial, mientras que otros demócratas nacionales apoyaban el movimiento por los derechos civiles.
El presidente demócrata Lyndon B.Johnson desempeñó un papel fundamental en la aprobación de la Civil Rights Act de 1964 y la Voting Rights Act de 1965.
Al mismo tiempo, el Partido Republicano también tenía políticos que apoyaban los derechos civiles. Por ejemplo, el senador republicano Everett Dirksen desempeñó un papel importante en la aprobación de la legislación de 1964.
Con el paso de las décadas, las bases electorales de ambos partidos cambiaron significativamente.
Por qué la comparación puede resultar engañosa
Decir que “Lincoln era republicano, por lo tanto Lincoln era conservador como los republicanos actuales” es una simplificación histórica.
Pero decir lo contrario —”Lincoln era republicano, por lo tanto era realmente un demócrata moderno”— también es incorrecto.
Lincoln pertenecía a una época política diferente.
Sus grandes cuestiones fueron la esclavitud, la Unión, la expansión territorial, el federalismo, la guerra y la reconstrucción del país.
Los grandes debates políticos de 2026 son diferentes.
Por eso, comparar directamente a Lincoln con Donald Trump, Barack Obama, Joe Biden o cualquier otro político contemporáneo puede resultar útil solamente si se especifica qué política concreta se está comparando.
Una transformación extraordinaria
Quizás la mejor manera de comprender la historia de los partidos estadounidenses sea imaginar que son como grandes coaliciones que han cambiado de composición durante generaciones.
El nombre “Republican Party” sobrevivió desde Lincoln hasta el siglo XXI, pero la coalición política que representa actualmente no es la misma que llevó a Lincoln a la presidencia.
Lo mismo ocurre con los demócratas.
El Partido Demócrata de Andrew Jackson, el de Franklin Roosevelt y el de los demócratas actuales pertenecen a diferentes momentos históricos y tienen importantes diferencias ideológicas.
La verdadera paradoja de Lincoln
La paradoja es que Lincoln fue republicano, pero no debemos utilizar su etiqueta partidaria para determinar automáticamente dónde estaría situado en la política actual.
Lo que sí sabemos históricamente es que Lincoln encabezó un Partido Republicano creado fundamentalmente para impedir la expansión de la esclavitud y preservar una determinada concepción de la Unión estadounidense.
Su presidencia transformó al país.
La Guerra Civil terminó con la abolición constitucional de la esclavitud, la preservación de la Unión y una expansión extraordinaria del poder federal.
Por eso, más que preguntarnos si Lincoln sería “demócrata” o “republicano” en 2026, la comparación históricamente más útil consiste en estudiar qué defendía Lincoln en su propio tiempo y cómo evolucionaron posteriormente los dos grandes partidos estadounidenses.
La conclusión fundamental es sencilla: sí, Abraham Lincoln fue republicano; pero el Partido Republicano de Lincoln y el Partido Republicano actual no son políticamente equivalentes, del mismo modo que el Partido Demócrata de la época de Lincoln tampoco es equivalente al Partido Demócrata actual.
Donald Trump retiró su demanda fraudulenta contra el gobierno federal. A cambio, el Departamento de Justicia, bajo su control, creará un fondo de 1.800 millones de dólares para las “víctimas de la guerra jurídica”, como lo expresó el fiscal general interino Todd Blanche. Este será un fondo discrecional para los aliados de Trump, presumiblemente los insurgentes del 6 de enero y otros que ya recibieron un indulto.
Existe una zona de impunidad alrededor del Despacho Oval, erigida por la Corte Suprema al otorgar inmunidad efectiva a presidentes actuales y anteriores si sus delitos involucraban “actos oficiales”. Saquear a los contribuyentes, abusar del poder gubernamental para la corrupción, y quedará impune.
La semana pasada, el presidente presentó un informe ante la Oficina de Ética Gubernamental detallando las transacciones bursátiles que realizó este año. Es una historia digna de novela sobre enriquecimiento ilícito, reconocible como uso de información privilegiada en todos los sentidos, excepto, quizás, bajo la ley.
La exfiscal federal de indultos, Liz Oyer, ofrece una guía útil.
En los últimos meses, mientras Paramount y Netflix competían por adquirir Warner Brothers, Trump compró acciones de las tres compañías. Ahora, el Departamento de Justicia está considerando si aprueba la compra de Warner Brothers por parte de Paramount.
Según informó CNBC, Trump adquirió acciones de la empresa de datos Palantir. Poco después, elogió efusivamente a la compañía. «Palantir Technologies (PLTR) ha demostrado tener grandes capacidades y equipos para la guerra», publicó Trump, incluso destacando su símbolo bursátil. «¡Pregúntenles a nuestros enemigos!». Todo esto mientras Palantir ganaba importantes contratos federales.
Invirtió en Oracle mientras intermediaba en la compra de TikTok.
Esta misma semana, desfiló en el Air Force One en China, flanqueado por los directores ejecutivos de Nvidia y Boeing. Trump compró millones de dólares en acciones de Boeing antes del viaje, lo que derivó en la venta de 200 aviones Boeing al gobierno chino. Entre sus mayores adquisiciones se encuentran las acciones de Nvidia, que han experimentado fuertes aumentos después de que el gobierno estadounidense autorizara a 10 empresas chinas a comprar sus chips avanzados, lo que representa un giro radical respecto a las anteriores preocupaciones de seguridad nacional.
En definitiva, escribe Oyer, «resulta difícil evitar la conclusión de que, para Donald Trump, gobernar es sinónimo de lucro».
Este presidente está sujeto a las normas legales más débiles de la historia.
Comencemos con el fallo sobre inmunidad, Trump contra Estados Unidos. Antes de eso, los presidentes sabían que podían ser procesados penalmente si saqueaban el gobierno. El fallo del presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, prácticamente paraliza cualquier procesamiento por soborno antes de que comience, al impedir cualquier investigación sobre las motivaciones del presidente, incluso cuando el acto tiene toda la apariencia de un soborno. La jueza Amy Coney Barrett señaló que el fallo «obstaculizaría la labor de la fiscalía» en un caso como el de soborno. (Tras criticar a la mayoría equivocada, Barrett, inexplicablemente, votó a favor de ella).
Las leyes sobre uso de información privilegiada son débiles, en cualquier caso. La Ley de Intercambio de Valores de 1934 prohíbe el uso de información no pública para influir en las operaciones bursátiles, pero su aplicación a los funcionarios electos sigue siendo ambigua. En 2012, el Congreso aprobó la Ley de Acciones para prevenir el uso de información privilegiada entre los miembros del Congreso, pero el presidente y el vicepresidente siguen exentos.
Es una corrupción flagrante a plena vista. La historia demuestra que tras el escándalo llega la reforma, a menudo, pero no siempre.
En enero, el Centro Brennan publicó Nueve Soluciones para la Corrupción Política. En ellas, abogamos por una ley que obligue al presidente a desinvertir en todas las acciones y otros activos que puedan generar un conflicto de intereses. Esa era la norma, y ahora debe ser ley. Las normas éticas también deberían aplicarse a presidentes y vicepresidentes.
Parte de Imagen Dinero en la política Corrupción en Estados Unidos Más sobre Influencia del gran capital Y exigimos una enmienda constitucional para acabar con el poder unilateral del presidente de conceder indultos por corrupción.
¿Qué hay del fallo Trump contra Estados Unidos? En el pasado, tras errores tan graves de la Corte Suprema, hemos modificado la Constitución. La 14.ª Enmienda, por ejemplo, anuló la decisión del caso Dred Scott. Se necesita otra enmienda para solucionar el problema de la inmunidad.
La protección más sólida contra la corrupción sería la indignación de los contribuyentes estafados. Hace unos meses, al ser preguntado sobre sus conflictos de intereses, Trump dijo: «Descubrí que a nadie le importaba, y a mí sí me importa».
Resulta que a los estadounidenses sí les importa. En enero, una encuesta de YouGov reveló que «una gran parte de demócratas y republicanos cree que su partido presta muy poca atención a la corrupción».
Hagamos de esto un tema central en la campaña electoral y presionemos a los políticos de ambos partidos para que ofrezcan soluciones, no solo frases hechas. De lo contrario, como escribió Oyer, corremos el riesgo de tener futuros presidentes que “saqueen y pillen nuestro país sin el menor pudor”.
Pocos criminales han conseguido convertirse en un misterio tan duradero como el Asesino del Zodiaco. Durante 1968 y 1969, un hombre que utilizaba ese nombre sembró el terror en el norte de California, asesinó al menos a cinco personas y desafió públicamente a la policía mediante cartas y mensajes cifrados enviados a los periódicos. Décadas después, su identidad continúa sin confirmarse.
El caso comenzó el 20 de diciembre de 1968, cuando dos adolescentes fueron atacados mientras estaban sentados en un automóvil cerca de Vallejo, California. David Faraday, de 17 años, murió y Betty Lou Jensen, de 16, también fue asesinada. El crimen parecía inicialmente un homicidio sin explicación especial.
Meses después, otro ataque cambiaría completamente la investigación.
El 4 de julio de 1969, Darlene Ferrin y Michael Mageau fueron atacados mientras se encontraban dentro de un automóvil. Ferrin murió y Mageau sobrevivió gravemente herido. Poco después, un hombre llamó a la policía y se atribuyó la responsabilidad tanto de ese ataque como del ocurrido en diciembre de 1968.
Pero lo más extraño todavía estaba por llegar.
El nacimiento del “Zodiaco”
En agosto de 1969, varios periódicos del área de San Francisco recibieron cartas de un individuo que se identificaba como “Zodiac”. Exigía que los periódicos publicaran sus mensajes y amenazaba con continuar matando si no lo hacían.
Las cartas contenían símbolos y códigos. Uno de ellos, conocido posteriormente como el “340 Cipher”, permaneció sin resolver durante más de medio siglo. En diciembre de 2020, un equipo de aficionados a la criptografía consiguió descifrarlo. El FBI confirmó entonces que el mensaje había sido resuelto, aunque el texto no reveló la identidad del asesino.
El escritor parecía disfrutar del enfrentamiento con las autoridades. No solamente hablaba de sus crímenes: también enviaba información que, según los investigadores, demostraba que conocía detalles de los ataques.
Más víctimas
El 27 de septiembre de 1969, Bryan Hartnell y Cecelia Shepard fueron atacados en la zona del lago Berryessa. Hartnell sobrevivió, pero Shepard murió dos días después.
El último asesinato generalmente atribuido al Zodiaco ocurrió el 11 de octubre de 1969, cuando el taxista Paul Stine fue asesinado en San Francisco.
Después de ese crimen, el misterio se hizo todavía mayor.
El Zodiaco continuó enviando cartas durante años y llegó a atribuirse otros asesinatos y delitos. Sin embargo, no todos esos casos fueron confirmados por las autoridades como obra del mismo individuo. Por eso, el número de cinco víctimas mortales es el utilizado habitualmente al hablar de los asesinatos confirmados vinculados al Zodiaco.
¿Cómo pudo escapar?
Una de las características más sorprendentes del caso es que el asesino estuvo cerca de ser detenido.
En una de las escenas, varios testigos proporcionaron descripciones del sospechoso. Incluso hubo momentos en los que la policía tuvo contacto indirecto con personas que podían haberlo visto. Sin embargo, la tecnología forense de finales de los años sesenta era muy diferente de la actual.
No existían las enormes bases de datos de ADN, cámaras de vigilancia generalizadas ni las herramientas digitales que hoy permiten reconstruir movimientos y conexiones.
Además, el Zodiaco parecía comprender que la publicidad podía convertirse en una especie de escudo. Cada carta provocaba nuevos titulares y mantenía el caso en la atención pública.
Los sospechosos
Con el paso de las décadas aparecieron numerosos sospechosos. El más conocido fue Arthur Leigh Allen, investigado durante años por las autoridades y señalado por investigadores privados. Sin embargo, nunca fue acusado ni condenado por los asesinatos del Zodiaco.
Otros nombres aparecieron posteriormente, pero ninguno produjo una prueba definitiva capaz de cerrar el caso.
En internet también surgieron investigadores aficionados que aseguran haber identificado al asesino. Algunas teorías son extremadamente detalladas; otras carecen de pruebas sólidas. Ninguna ha conseguido establecer oficialmente quién era el hombre detrás del nombre Zodiac.
Un misterio que sobrevivió medio siglo
El caso adquirió una dimensión cultural enorme. Libros, documentales, podcasts y películas volvieron repetidamente sobre la investigación. La película “Zodiac”, dirigida por David Fincher y estrenada en 2007, llevó nuevamente el misterio a millones de espectadores.
Pero la realidad sigue siendo mucho más desconcertante que la ficción.
El FBI conserva documentación sobre el caso, y la investigación se convirtió en uno de los ejemplos más famosos de un asesino que consiguió permanecer sin identificar.
Más de medio siglo después, el hombre que firmaba sus cartas con el símbolo de una cruz dentro de un círculo continúa sin nombre confirmado.
El Zodiaco murió, desapareció o simplemente envejeció en algún lugar de Estados Unidos. Nadie sabe con certeza cuál fue su destino.
Lo que sí permanece es el expediente policial, las víctimas y una pregunta que continúa fascinando a investigadores y aficionados al true crime:
¿Quién era realmente el hombre que se llamó a sí mismo el Zodiaco?
Hasta septiembre de 2026, esa pregunta sigue sin una respuesta oficial.
En octubre de 1995, Nicole van den Hurk, de 15 años, salió de casa de su abuela en los Países Bajos para ir a trabajar en bicicleta.
Nunca llegó.
Semanas después, su cuerpo fue encontrado escondido en un bosque cercano. Había sido violada y golpeada hasta la muerte.
Pasaron dieciséis años sin que nadie fuera condenado.
Entonces, en 2011, su hermanastro Andy se presentó en una comisaría e hizo una declaración impactante. Confesó el asesinato.
La policía lo arrestó de inmediato. Para confirmar su versión, las autoridades exhumaron el cuerpo de Nicole para analizar las pruebas con tecnología de ADN moderna.
Pero el ADN no coincidía con el de Andy. Confesó falsamente porque sabía que era la única manera de obligar a la policía a reabrir el caso y analizar las pruebas.
Su plan funcionó. El ADN del asesino coincidía con el de un violador convicto, quien fue arrestado y sentenciado a 12 años de prisión.
Andy había resuelto el asesinato de su hermana haciéndose pasar por el asesino. Nunca se recuperó del todo. Luchando contra la adicción y la depresión, se quitó la vida en 2021. Tenía 46 años.
La madrugada del 3 de diciembre de 1999, Montecarlo fue escenario de uno de los casos criminales más extraños de su historia. Edmond Safra, multimillonario banquero y filántropo de origen libanés, murió asfixiado por el humo dentro de su lujoso apartamento en Mónaco. También murió una de sus enfermeras, Viviane Torrente.
Al principio, todo parecía indicar que Safra había sido víctima de un ataque cuidadosamente organizado. Sin embargo, la investigación terminó conduciendo hacia una persona que se encontraba dentro de su círculo más cercano: Ted Maher, un enfermero estadounidense que trabajaba para el banquero.
El incendio
Safra, de 67 años, sufría Parkinson y vivía en un lujoso ático de Montecarlo. Extremadamente preocupado por su seguridad, contaba con importantes sistemas de vigilancia y protección.
Poco antes de las cinco de la mañana, Maher apareció herido y afirmó que dos hombres encapuchados habían entrado en el edificio y atacado al personal. Según su primera versión, los intrusos habían provocado el incendio y él había conseguido escapar.
Los bomberos llegaron rápidamente, pero Safra y Torrente quedaron atrapados. Safra se refugió en un cuarto de baño, aparentemente convencido de que los atacantes seguían en el edificio. Cuando los equipos de emergencia lograron llegar hasta ellos, ambos habían muerto por inhalación de humo.
Durante las primeras horas, la posibilidad de un atentado relacionado con el mundo financiero provocó numerosas especulaciones. Safra había construido un enorme imperio bancario y estaba a punto de completar la venta de Republic New York Corporation a HSBC, una operación multimillonaria. También se llegó a especular con posibles conexiones criminales internacionales.
Pero las pruebas comenzaron a contradecir la historia de Maher.
Una historia que se derrumbó
Los investigadores revisaron las cámaras de seguridad y no encontraron evidencia que confirmara la presencia de los supuestos intrusos. Además, Maher modificó varias veces su relato.
La policía también encontró un cuchillo que pertenecía al propio enfermero. Sus heridas, inicialmente presentadas como consecuencia del ataque, fueron consideradas posteriormente autoinfligidas por los investigadores.
Finalmente, Maher confesó.
Reconoció que había inventado la historia de los atacantes y que él mismo había iniciado el incendio. Según las autoridades de Mónaco, su intención no había sido matar a Safra. Maher explicó que quería llamar la atención sobre un conflicto que mantenía con otra integrante del personal médico y, según la versión presentada por los fiscales, esperaba aparecer como un héroe después de rescatar a su empleador.
La explicación resultaba difícil de comprender: un incendio provocado como parte de una puesta en escena terminó convirtiéndose en una tragedia mortal.
¿Quería matar a Safra?
Esta fue una de las grandes cuestiones durante el proceso judicial.
Maher sostuvo que nunca quiso matar a Safra y que el incendio se salió de control. Durante el juicio insistió en que había cometido un acto extremadamente imprudente, pero no un asesinato premeditado.
Los fiscales, sin embargo, sostuvieron que su comportamiento había provocado directamente la muerte de dos personas.
El tribunal criminal de Mónaco finalmente condenó a Ted Maher a diez años de prisión en diciembre de 2002 por haber provocado el incendio que causó las muertes de Edmond Safra y Viviane Torrente.
Un crimen sin la explicación que muchos esperaban
La muerte de Safra produjo inicialmente teorías sobre conspiraciones financieras, mafias y posibles enemigos internacionales. Pero la investigación oficial terminó presentando una explicación mucho más doméstica y desconcertante: un conflicto laboral y el deseo de llamar la atención desencadenaron una cadena de decisiones que terminó con dos personas muertas.
Edmond Safra había sido una de las figuras más importantes de las finanzas internacionales. Había construido una fortuna gigantesca y era conocido por sus actividades filantrópicas. Su muerte, ocurrida apenas días antes de una operación bancaria de enorme magnitud, provocó conmoción internacional.
El caso de Ted Maher quedó así registrado como uno de los episodios criminales más insólitos de la historia moderna de Mónaco. No fue el asesinato de un millonario ejecutado por una organización secreta, como inicialmente se temió, sino una tragedia provocada desde el interior de su propia residencia.
La historia también dejó una lección inquietante: en ocasiones, una mentira aparentemente diseñada para convertir a una persona en héroe puede terminar produciendo exactamente lo contrario.
Maher había llegado a Montecarlo como enfermero de uno de los hombres más ricos del mundo. Terminó en una prisión de Mónaco y condenado por un incendio que costó la vida de su empleador y de una compañera.
El misterio de Montecarlo no terminó con el descubrimiento de un gran complot. Terminó con una confesión y con una tragedia que nadie parecía haber previsto.
Allá por el mes de diciembre del 2017 participé de la creación de un espacio político que reunió a nacionalistas, conservadores y liberales que aspiraban a construir un gran proyecto de país, alejados de los movimientos de izquierda populistas y pseudo progresistas que en ese momento proliferaban en Argentina.
A la hora de elegir el nombre se propuso llamarlo Encuentro de Centro pero personalmente abogué por denominarlo Encuentro de Centro Derecha. Los más experimentados políticamente argumentaron que la palabra “derecha”, muy desprestigiada en esos tiempos, nos haría de inmediato susceptibles de ser objeto del rechazo y del ataque de los numerosos grupos de activa militancia populista de izquierda y de amplios sectores de la prensa. Mi punto fue que cuando expusiéramos nuestras ideas de defensa de la vida y la familia tradicional, nuestra firme oposición al aborto, nuestras ideas de dureza ante la delincuencia, nuestra defensa de la soberanía territorial y financiera y nuestras propuestas para exigir la memoria completa, entre otras de similar tenor, pronto nos señalarían diciendo que éramos de derecha como si eso fuera una culpa. Si ante el señalamiento lo admitíamos, parecería que hubieran descubierto una cuestión que deseábamos ocultar. Si lo negábamos, sería como admitir que ser de “derecha” era algo vergonzante. En cambio, si lo proclamábamos desde el vamos nadie se molestaría en señalar algo que era evidente desde nuestro mismo nombre.
Esta postura fue determinante y el espacio pasó a llamarse Encuentro de Centro Derecha con el beneficio de permitir una sigla impactante tal cual fue ENCENDER. Por cierto, nadie pretendió señalar ni descubrir que el Encuentro de Centro Derecha era un espacio de derecha y así avanzamos.
Con el tiempo y el impulso de la primera presidencia de Donald Trump en Estados Unidos, el triunfo de Jair Bolsonaro en Brasil y los avances de la derecha en Europa, la palabra derecha pasó de ser una suerte de estigma a constituirse en una presea que muchos quisieron colgarse en su pecho. De hecho, nuestra disruptiva postura de manifestarnos de centro derecha pasó a ser casi tibia ante los furibundos derechistas conversos que surgieron por doquier.
Entre esos nuevos derechosos, en Argentina tuvimos y aún tenemos el caso de Javier Gerardo Milei. De ser un progresista que se paseaba por los canales de televisión explicando, acompañado de su pareja, los beneficios del amor “tántrico” se convirtió de buenas a primeras en un ícono de la derecha, capaz de dar la batalla cultural, insultando a cuanto líder socialista se le cruzaba y fustigando al mismísimo Papa.
Alcanzada la presidencia, el nuevo ultraderechista vernáculo no se privó de declarar públicamente que era un infiltrado que venía a destruir al Estado, virando a un anarquismo asombroso para un presidente constitucional y Jefe de Estado.
Aunque su ideología nada tiene en común con la verdadera derecha su actitud mueve a que buena parte de la sociedad identifique a la derecha como una ideología cruel y perversa, que ignora las necesidades humanas y que carece de un mínimo de empatía y conmiseración con ancianos, discapacitados y todo aquel necesitado de ayuda.
Esta situación no es exclusiva de los libertarios argentinos de Milei. En nombre de la derecha florecen en Europa movimientos extremistas más próximos al nacional socialismo xenófobo que a una recuperación de los valores occidentales más identificados con la caridad cristiana y la defensa de la libertad. Lo que podría ser una saludable reacción a la imposición de la cultura islámica de la mano de una inmigración descontrolada, se transforma en formas radicalizadas que terminan demonizando a las justas causas que dicen defender. Tampoco ayudan las posturas del presidente republicano de Estados Unidos, en su segundo mandato, que no solo inicia guerras poco justificables sino que habla con total desenfado de destruir naciones y culturas a pura bomba y violencia.
Nada de eso contribuye a consolidar los valores que buena parte de los que nos declaramos de derecha queremos contraponer ante el desafío del comunismo, las políticas totalitarias y las dictaduras que proliferan en los Estados controlados por gobiernos de izquierda tales como Corea del Norte, Cuba, Nicaragua y la misma Venezuela, a quien los Estados Unidos libraron de Maduro solo para mantener la continuidad del régimen después de haber asegurado el acceso al petróleo por parte de sus compañías.
No podemos dejar de mencionar el hiper control social que existe en China sin perjuicio de su éxito económico o las elecciones carentes de credibilidad que se realizan en la Rusia de Putín, quien también inicia guerras por su sola voluntad de poder y sus delirios geopolíticos.
Por todas estas razones reivindicamos nuestra postura de centro derecha porque hay una vasta tarea a realizar de recuperación de valores y principios morales y políticos que no debe llevarnos a posturas radicalizadas y violentas que en nada contribuyen al crecimiento humano. ¿Es ello posible? En su Etica a Nicómaco el filósofo Aristóteles pontificaba que la virtud se encontraba en el justo medio entre dos extremos igualmente viciosos. Eso no se refería a un punto medio matemático sino a un equilibrio necesario para no caer en los extremismos que son tan peligrosos como nocivos.
Es una idea seductora en tanto nos permite sostener nuestros valores y nuestras ideas sin poner como objetivo la destrucción de quienes piensan distinto. El uso de la fuerza es necesario y aun imprescindible cuando nuestras creencias y nuestra soberanía es atacada en forma física pero la batalla por las ideas nos desafía a prevalecer en el campo cultural por la fuerza de las ideas, la contundencia de nuestros razonamientos y la evidencia de los buenos resultados para una sociedad que debe avanzar tratando de no dejar a los más débiles en el camino.
Los advenedizos que se dicen de derecha y se solazan con su crueldad y su indiferencia por el sufrimiento humano, devastan a la causa que dicen defender. Los valores de la caridad cristiana, la defensa del bien común y la búsqueda de la paz, son los objetivos de la centroderecha que sostenemos y reivindicamos para la Argentina y el mundo entero.
JUAN CARLOS NEVES
Presidente del partido Nueva Unión Ciudadana
Buenos Aires – ARGENTINA
JUAN CARLOS NEVES es un político argentino, profesor universitario y contraalmirante retirado de la Armada Argentina. Nacido el 7 de junio de 1948, es reconocido principalmente por ser veterano de la Guerra de Malvinas y por desempeñarse como presidente del partido político de centroderecha Nueva Unión Ciudadana (NUC) desde el año 2005.
A lo largo de su trayectoria se destacan los siguientes hitos:
Carrera Militar: Prestó servicio en la Armada Argentina durante 36 años. Durante el conflicto de las Malvinas en 1982, estuvo destinado en el destructor ARA Seguí. Se retiró de forma efectiva de la fuerza en el año 2002 con el rango de contraalmirante.
Trayectoria Política: Tras su retiro, volcó su actividad a la arena política fundando el partido Nueva Unión Ciudadana.Ha sido candidato a diputado nacional en reiteradas ocasiones (2005, 2007, 2009 y 2013) y en 2021 participó dentro de una coalición en las elecciones primarias bonaerenses junto a otros sectores conservadores y de excombatientes. En 2023 se presentó como precandidato a la Presidencia de la Nación por su espacio político.
Ideología: Su plataforma política se autodefine como un espacio de centroderecha tradicional, fuertemente enfocado en los valores de la familia, la seguridad nacional, el orden y la difusión de la causa de Malvinas.
Durante gran parte del siglo XX, hablar de las grandes potencias mundiales significaba pensar principalmente en Estados Unidos, la Unión Soviética, Europa Occidental, Japón y, posteriormente, China. Ese mapa ya no es suficiente para explicar el mundo actual.
El poder internacional se está distribuyendo entre más países. La economía, la tecnología, los recursos naturales, la población, las fuerzas armadas, el control de rutas comerciales y la capacidad de influir diplomáticamente están creando una nueva generación de potencias.
El mundo que viene será probablemente menos dominado por un pequeño grupo de países y más parecido a un sistema de múltiples centros de poder.
China: la potencia que ya llegó
China no puede considerarse simplemente una “nueva” potencia. Es ya uno de los principales actores mundiales. Su enorme capacidad industrial, sus exportaciones, sus inversiones en infraestructura, su desarrollo tecnológico y su creciente influencia militar la colocan en una categoría diferente.
La competencia entre Washington y Pekín se ha convertido en uno de los principales ejes de la política internacional. La rivalidad ya no se limita al comercio. También incluye inteligencia artificial, semiconductores, tecnología, energía, espacio, industria naval y cadenas de suministro.
Un análisis reciente del Financial Times describe esta competencia como una nueva rivalidad estratégica que se extiende desde la infraestructura y los puertos hasta la inteligencia artificial y los sistemas financieros.
China, sin embargo, enfrenta problemas importantes: envejecimiento demográfico, dificultades en el sector inmobiliario, endeudamiento y una economía que ya no crece al ritmo extraordinario de décadas anteriores. El FMI proyectaba para China un crecimiento de 4,6% en 2026.
India: el gigante que despierta
Si existe un país que podría transformar profundamente el equilibrio mundial durante las próximas décadas, ese país es India.
Su población, su enorme mercado interno, su sector tecnológico, su capacidad científica y su creciente importancia industrial le proporcionan una combinación extraordinaria.
El FMI proyectaba un crecimiento de 6,4% para India en 2026, muy por encima del crecimiento previsto para muchas economías desarrolladas.
Pero India aspira a mucho más que crecer económicamente. Nueva Delhi busca aumentar su producción industrial, desarrollar tecnología propia, fortalecer sus fuerzas armadas y desempeñar un papel independiente entre Estados Unidos, China, Rusia y Europa.
Su posición geográfica también es estratégica. India domina una parte fundamental del océano Índico y tiene capacidad para influir sobre algunas de las principales rutas marítimas del planeta.
Indonesia: el gigante desconocido
Indonesia suele recibir mucha menos atención que China o India, pero podría convertirse en una de las grandes potencias del siglo XXI.
Con una enorme población, abundantes recursos naturales y una posición estratégica entre los océanos Índico y Pacífico, el país tiene condiciones para incrementar considerablemente su influencia.
Además, Indonesia desempeña un papel importante dentro de ASEAN y procura mantener una política exterior relativamente independiente.
Un estudio publicado en 2026 sobre las potencias regionales del Indo-Pacífico destaca precisamente la creciente importancia estratégica de Indonesia e India.
Indonesia posee además recursos fundamentales para las industrias del futuro, incluyendo minerales utilizados en baterías y tecnología. Si consigue desarrollar una industria de mayor valor agregado, podría pasar de ser simplemente un gran productor de materias primas a convertirse en un importante centro industrial asiático.
Brasil: el gigante latinoamericano
Brasil es otro candidato evidente.
Es la mayor economía de América Latina, tiene una población superior a 200 millones de habitantes, enormes reservas de agua dulce, tierras agrícolas, minerales, petróleo y una posición estratégica en el Atlántico Sur.
Su problema histórico ha sido transformar ese enorme potencial en poder económico y tecnológico sostenido.
El FMI proyecta para Brasil un crecimiento real de 2,4% en 2026.
Brasil también tiene una ventaja que pocos países poseen: puede desempeñar un papel importante en seguridad alimentaria, energía y recursos naturales. En un mundo preocupado por alimentos, agua, minerales críticos y energía, esas características pueden convertirse en una enorme fuente de influencia.
Pero para convertirse en una superpotencia necesitaría mejorar productividad, infraestructura, educación, innovación y estabilidad institucional.
Turquía: entre dos mundos
Turquía ocupa una posición excepcional. Se encuentra entre Europa, Asia y Oriente Medio y controla los estrechos del Bósforo y los Dardanelos, una de las zonas geográficas más estratégicas del planeta.
Posee una importante industria militar y ha desarrollado drones y otros sistemas de defensa que aumentaron su influencia internacional.
Su capacidad para relacionarse simultáneamente con Europa, Rusia, Oriente Medio y Asia le proporciona un margen diplomático considerable.
Turquía no tiene el tamaño económico de China o Estados Unidos, pero su posición geográfica le permite ejercer una influencia mucho mayor que la que sugerirían sus cifras económicas.
Arabia Saudita: petróleo, dinero y transformación
Durante décadas, Arabia Saudita fue considerada principalmente una potencia energética. Ahora intenta convertirse en algo mucho más amplio.
El reino está utilizando sus enormes recursos financieros para diversificar su economía, desarrollar infraestructura, turismo, tecnología y nuevas industrias.
Su importancia energética continúa siendo enorme, pero su influencia también procede de su posición en Oriente Medio, su relación con Estados Unidos y su creciente relación económica con China.
El FMI proyectaba un crecimiento de 1,7% para Arabia Saudita en 2026, aunque esperaba una aceleración significativa posteriormente.
África también entra en el juego
Nigeria merece especial atención.
Su enorme población, sus recursos energéticos y su posición como uno de los principales países africanos le proporcionan un potencial considerable. El gran interrogante es si podrá transformar ese potencial demográfico en productividad, industria y estabilidad.
Sudáfrica continúa siendo una potencia regional, mientras que otros países africanos podrían ganar importancia gracias a minerales críticos indispensables para las nuevas tecnologías.
El continente africano posee recursos que serán cada vez más importantes para baterías, vehículos eléctricos, electrónica y transición energética.
¿Y Rusia?
Rusia continúa siendo una potencia militar, energética y nuclear, pero su futuro económico presenta mayores interrogantes.
La guerra en Ucrania, las sanciones occidentales, su dependencia de determinadas materias primas y las dificultades demográficas complican su transformación en una potencia económica comparable con China o Estados Unidos.
El FMI proyectaba solamente 1,1% de crecimiento para Rusia en 2026.
Eso no significa que Rusia vaya a desaparecer del escenario mundial. Su arsenal nuclear, sus recursos naturales, su territorio y su capacidad militar garantizan que seguirá siendo un actor fundamental.
Un mundo de muchas potencias
El aspecto más importante de esta transformación es que quizá no exista una única “nueva superpotencia”.
Estados Unidos continuará siendo extraordinariamente poderoso. China es su principal competidor estratégico. India puede convertirse en el gran gigante demográfico y económico del siglo. Indonesia puede consolidarse como potencia asiática. Brasil puede transformarse en el principal polo latinoamericano. Turquía y Arabia Saudita pueden aumentar su influencia regional y global.
Un estudio de 2026 sobre las potencias medias emergentes encontró que especialistas de Brasil, India, Indonesia y Sudáfrica esperan un orden internacional cada vez más basado en múltiples agrupaciones y acuerdos regionales, en lugar de un sistema dominado por un solo centro de poder.
La gran batalla del siglo XXI, por lo tanto, no será solamente militar. Será una competencia por tecnología, inteligencia artificial, energía, alimentos, minerales, rutas marítimas, mercados y talento humano.
El país que consiga combinar esos elementos tendrá una enorme ventaja.
El mundo está dejando atrás la época en que unas pocas capitales decidían prácticamente todo. Las nuevas potencias están apareciendo desde Asia hasta América Latina y África.
La gran pregunta ya no es quién dominará el mundo.
La pregunta es cuántos países tendrán suficiente poder para impedir que uno solo pueda dominarlo.
Cuatro astronautas regresan a la Tierra tras ocho meses en el espacio
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Cuatro astronautas regresaron a la Tierra tras una estancia de ocho meses en la Estación Espacial Internacional (ISS), amerizando en el Pacífico, frente a las costas de Los Ángeles.
La tripulación —Jessica Meir y Jack Hathaway de la NASA, Sophie Adenot de Francia y Andrey Fedyaev de Rusia— abandonó la estación después de que la tripulación de relevo se retrasara por reparaciones en la cápsula, poniendo fin a una larga misión que incluyó la evacuación médica de un miembro de la tripulación anterior, 65 años después del inicio de los vuelos espaciales.
Durante su estancia a bordo, observaron la órbita lunar de la misión Artemis II y celebraron hitos para Estados Unidos, además de participar en tareas de mantenimiento, investigación científica y momentos de distensión.
Este regreso cierra un capítulo de cooperación internacional a bordo de la estación, que aún cuenta con siete astronautas a bordo y recibe visitantes de diversos países.
Los próximos pasos consisten en continuar las operaciones en la ISS y esperar nuevas rotaciones de tripulación.
Meir y Hathaway, junto con Adenot y Fedyaev, abandonaron la ISS un miércoles y completaron su misión de ocho meses con un amerizaje en el Pacífico, regresando a la Tierra.
Su tripulación de relevo llegó con tres semanas de retraso debido a reparaciones en la cápsula, lo que retrasó el regreso y prolongó la estancia de la tripulación permanente a bordo de la estación.
Durante su tiempo en órbita, la tripulación observó la misión Artemis II orbitando la Luna, lo que subraya la continua colaboración en iniciativas de exploración lunar.
Las actividades a bordo incluyeron eventos para el público, como una celebración del 4 de julio con un concierto de la Boston Pops y demostraciones de cocina regulares, además de varias caminatas espaciales y tareas de mantenimiento.
Meir realizó cuatro caminatas espaciales, Adenot tres, y Hathaway lució un distintivo bigote al estilo de los aviadores navales, lo que provocó algunas bromas entre los controladores terrestres.
Siete astronautas permanecen a bordo de la ISS, y un total de 298 visitantes de 26 países la han visitado desde el año 2000, lo que demuestra la continua utilización internacional de la estación.
Bahía Blanca, una extraña ciudad argentina
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Bahía Blanca es una de esas ciudades argentinas que pueden resultar difíciles de definir. No tiene el tamaño de Buenos Aires, Córdoba o Rosario, pero tampoco posee las características de una ciudad pequeña. Es un importante centro industrial, portuario, universitario, comercial y militar, situado en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires. Su ubicación y su particular combinación de actividades económicas le han dado una personalidad diferente dentro de la Argentina.
Una de las primeras cosas que llama la atención es su relación con el mar. Aunque el centro urbano no está directamente frente a una playa tradicional, Bahía Blanca se encuentra vinculada a un enorme estuario que desemboca en el océano Atlántico. Allí se encuentra uno de los complejos portuarios más importantes de Argentina.
El Puerto de Bahía Blanca constituye uno de los grandes motores económicos de la región. A través de sus instalaciones se movilizan productos agrícolas, combustibles, productos petroquímicos y otras mercancías. Esta actividad convierte a la ciudad en una pieza importante de la economía argentina, especialmente para la producción del sur bonaerense.
Pero ahí aparece una de las contradicciones de Bahía Blanca: es una ciudad industrial que no siempre parece una ciudad industrial. Tiene barrios tranquilos, amplios espacios verdes, universidades, comercios y una vida cotidiana bastante tradicional. Al mismo tiempo, a pocos kilómetros se encuentra uno de los polos petroquímicos más importantes del país.
Una ciudad marcada por la industria
El complejo industrial de Bahía Blanca es probablemente su característica económica más singular.
Empresas vinculadas con la petroquímica, los combustibles y la producción industrial tienen una presencia importante en la zona de Ingeniero White, localidad portuaria integrada funcionalmente con Bahía Blanca.
La presencia de grandes instalaciones industriales genera empleo y actividad económica, pero también plantea interrogantes ambientales y urbanos. Una ciudad que alberga industrias de gran escala debe convivir con cuestiones relacionadas con emisiones, transporte pesado, seguridad industrial y planificación territorial.
Esa coexistencia entre una ciudad residencial y un enorme polo industrial es una de las razones por las que Bahía Blanca puede parecer extraña a quien la visita por primera vez.
Una ciudad universitaria
Otro aspecto menos conocido es su importancia educativa.
La Universidad Nacional del Sur convirtió a Bahía Blanca en uno de los principales centros universitarios del interior argentino. A ella se suman otras instituciones educativas y centros de investigación.
La presencia universitaria produce una población estudiantil importante y contribuye al desarrollo de profesionales en áreas como ingeniería, ciencias económicas, ciencias exactas y tecnología.
Esta combinación de industria y universidad tiene una consecuencia interesante: Bahía Blanca posee condiciones para desarrollar una economía basada no solamente en recursos naturales, sino también en conocimiento y tecnología.
El puerto y Vaca Muerta
El futuro de Bahía Blanca también está relacionado con la energía.
La expansión de Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén, puede aumentar la importancia estratégica del sistema portuario y energético bahiense. La infraestructura existente, su conexión ferroviaria y su ubicación geográfica convierten a Bahía Blanca en un punto potencialmente importante para el procesamiento y la exportación de hidrocarburos.
Esto ha generado proyectos relacionados con gas natural licuado y nuevas inversiones energéticas. Si algunos de estos proyectos se concretan a gran escala, la ciudad podría experimentar una transformación económica importante.
Pero precisamente allí aparece otra característica de Bahía Blanca: su futuro puede cambiar radicalmente dependiendo de decisiones nacionales y de inversiones internacionales que se encuentran fuera del control directo de la ciudad.
Una ciudad de extremos
Bahía Blanca también tiene una geografía y un clima particulares.
El paisaje alrededor de la ciudad es mucho más seco que el de otras zonas de la provincia de Buenos Aires. Los fuertes vientos son habituales y las temperaturas pueden presentar contrastes importantes.
Además, la ciudad está relativamente cerca de las sierras de Ventania, una de las principales regiones montañosas de la provincia. Esto le proporciona una conexión con paisajes muy diferentes a los que normalmente se asocian con la llanura bonaerense.
En marzo de 2025, Bahía Blanca sufrió además una de las peores inundaciones de su historia reciente. Una lluvia extraordinaria provocó graves daños, numerosas víctimas y enormes pérdidas materiales. El desastre obligó a replantear cuestiones relacionadas con infraestructura, drenaje, planificación urbana y respuesta ante emergencias.
Ese episodio mostró otra cara de la ciudad: su vulnerabilidad frente a fenómenos climáticos extremos.
Una ciudad que busca reinventarse
Bahía Blanca tiene una característica que puede convertirse en una ventaja: no depende de una sola actividad.
Tiene puerto, industria, agricultura en su área de influencia, universidades, comercio, servicios, actividad militar y un creciente interés por las nuevas tecnologías y la energía.
Sin embargo, esa diversidad también genera desafíos. La ciudad necesita mejorar su infraestructura, modernizar el transporte, fortalecer sus conexiones ferroviarias y resolver problemas urbanos que se acumularon durante décadas.
También debe encontrar un equilibrio entre crecimiento industrial y calidad de vida.
¿Por qué “extraña”?
Llamar a Bahía Blanca una ciudad “extraña” no significa necesariamente que sea negativa o desagradable. Es una ciudad difícil de clasificar.
Es bonaerense, pero su paisaje recuerda parcialmente al sur argentino. Es industrial, pero conserva barrios tranquilos. Es portuaria, aunque el centro urbano no está junto a una playa. Es universitaria, pero también tiene una fuerte tradición comercial y militar. Está conectada con el campo y, al mismo tiempo, con grandes industrias y proyectos energéticos.
Esa mezcla le proporciona una identidad particular.
Bahía Blanca quizá no tenga la fama turística de otras ciudades argentinas, pero posee algo que puede resultar más importante: una posición estratégica para el futuro económico del país.
Si Argentina logra desarrollar Vaca Muerta, aumentar sus exportaciones, modernizar sus ferrocarriles y ampliar su infraestructura energética y portuaria, Bahía Blanca podría convertirse en uno de los grandes centros logísticos e industriales del país.
Por eso, detrás de su apariencia de ciudad relativamente tranquila, existe una Bahía Blanca mucho más compleja: una ciudad industrial, portuaria, universitaria y energética que todavía está buscando definir cuál será su lugar en la Argentina del futuro.
Legalidad
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Javier Milei enfrenta problemas judiciales y políticos de naturaleza legal, pero es importante distinguir entre una persona que está siendo investigada y alguien que ha sido condenado: no encontré una condena penal contra Milei por estos hechos.
El caso más importante es el de la criptomoneda $LIBRA, promocionada por Milei en febrero de 2025. La Justicia argentina investiga si alrededor del lanzamiento existió un esquema delictivo o fraudulento. En marzo de 2026, Chequeado señaló que la causa todavía no tenía personas formalmente imputadas ni procesadas, incluido Milei.
La investigación se reactivó después de analizar información obtenida de dispositivos y comunicaciones de personas vinculadas al proyecto. En junio de 2026, El País informó que una unidad fiscal especializada todavía no había podido realizar un análisis clave de transferencias por aproximadamente US$5 millones, debido a problemas tecnológicos y de recursos.
La situación procesal ha tenido movimientos posteriores. En julio, el juez apartó a cinco querellantes del expediente, decisión que podía ser apelada. En septiembre, la Cámara Federal confirmó esa decisión y sostuvo que el avance de la investigación había debilitado la hipótesis del engaño, aunque existen interpretaciones contrapuestas sobre lo que significa la evidencia reunida.
¿Qué otros problemas legales existen?
El gobierno de Milei también ha enfrentado otras investigaciones relacionadas con funcionarios y organismos estatales. Por ejemplo, Chequeado señaló que una de las causas que más había avanzado era la relacionada con presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS); su exdirector Diego Spagnuolo fue procesado en febrero de 2026. Eso, sin embargo, no equivale a un procesamiento de Milei.
Hay además una dimensión institucional. En 2026 el Gobierno aceleró fuertemente el nombramiento de jueces, fiscales y defensores públicos: El País informó que Milei había designado 166 magistrados y funcionarios judiciales durante el año. El medio también señaló que algunas organizaciones cuestionaron el proceso y que el Gobierno recibió fallos favorables en causas sensibles. Es un asunto político-institucional diferente de una acusación penal contra el presidente.
En resumen: sí, Milei tiene problemas judiciales, especialmente por el caso $LIBRA. Pero a septiembre de 2026, hay que distinguir cuidadosamente entre investigación, pedidos de indagatoria, imputación, procesamiento y condena. En el caso $LIBRA, las fuentes consultadas no muestran una condena penal contra Milei ni un procesamiento suyo.
La Guerra de Trump
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La explicación principal es que la enorme superioridad militar estadounidense no se tradujo en una rendición iraní. La guerra comenzó el 28 de febrero de 2026 y, seis meses después, seguía sin una solución definitiva.
¿Por qué Estados Unidos no logró una victoria decisiva?
1. Destruir infraestructura no equivale a derrotar a un Estado
Estados Unidos obtuvo importantes resultados militares: dañó instalaciones nucleares y militares, destruyó buena parte de las capacidades navales y aéreas iraníes y logró superioridad aérea. Pero esos ataques no provocaron el colapso del gobierno iraní. Chatham House señaló que Washington demostró una capacidad muy superior para infligir daños, pero no consiguió convertir esa ventaja en un cambio de régimen o en una rápida capitulación política.
2. Irán no necesitaba ganar militarmente para impedir una derrota política
La estrategia iraní podía consistir simplemente en sobrevivir. Si Teherán conservaba suficientes misiles, fuerzas regionales y capacidad para interrumpir el comercio, podía mantener un precio elevado para Estados Unidos.
El ejemplo más importante fue el estrecho de Ormuz. Irán utilizó su posición geográfica para restringir el tráfico marítimo, afectando un corredor por donde normalmente pasa alrededor de una quinta parte del petróleo y gas mundial. Eso produjo presión sobre los mercados energéticos y convirtió a Ormuz en una pieza central de las negociaciones.
Para eliminar completamente la capacidad militar y política iraní habría sido necesario considerar una operación terrestre de dimensiones enormes. Irán es un país de aproximadamente 1,6 millones de kilómetros cuadrados, con una población muy grande, terreno montañoso y numerosas ciudades.
La campaña aérea podía destruir objetivos, pero ocupar y controlar el país requeriría un compromiso militar completamente diferente.
4. El objetivo de Washington fue cambiando
Este es uno de los aspectos fundamentales. Al comienzo, Trump presentó objetivos muy ambiciosos: destruir las capacidades misilísticas iraníes, su marina, impedir que obtuviera armas nucleares y reducir su capacidad para armas apoyar fuerzas regionales. Posteriormente, la reapertura de Ormuz se convirtió en una prioridad central y, después del fracaso de las negociaciones, Washington pasó a enfatizar cada vez más la presión económica.
En otras palabras, la definición de lo que constituía “ganar” fue cambiando durante el conflicto.
5. Irán conservó capacidad de represalia
Aunque sufrió enormes daños, Irán continuó atacando objetivos estadounidenses y aliados regionales. Además, fuerzas vinculadas con Irán, especialmente los hutíes en Yemen, continuarán generando problemas en las rutas marítimas del mar Rojo. Reuters informó el 18 de septiembre que el conflicto llevaba más de seis meses y que Irán seguía utilizando esas capacidades para ejercer presión.
6. La presión económica también tiene límites
Trump pasó de la campaña militar a una estrategia de presión económica mucho más intensa. Sin embargo, las sanciones pueden debilitar una economía sin necesariamente producir la rendición política de un gobierno.
La Arms Control Association señaló en septiembre que las negociaciones habían fracasado y que Washington estaba aumentando la presión económica, mientras Teherán mantenía posiciones propias respecto de Ormuz y su programa nuclear.
Entonces, ¿quién ganó?
No es correcto describir el resultado simplemente como una victoria iraní o estadounidense. Militarmente, Estados Unidos infligió muchísimo más daño que el que recibió. Políticamente, sin embargo, no consiguió todos los objetivos que había planteado inicialmente. Chatham House describió el resultado del acuerdo de junio como una situación en la que ambos lados obtuvieron concesiones, sin que ninguno pudiera reclamar una victoria decisiva.
Y a fecha del 18 de septiembre de 2026, la guerra todavía no tiene una resolución definitiva. Trump dijo esta semana que esperaba estar “hacia el final de la guerra” y afirmó que había hablado directamente con funcionarios iraníes, pero Teherán no confirmó públicamente que se hubieran reanudado esas negociaciones.
La paradoja de esta guerra es, por tanto, bastante clara: Estados Unidos pudo superar ampliamente a Irán en poder militar, pero eso no significó que pudiera imponer rápidamente su voluntad política sobre Irán.
El niño que se perdió en los Apalaches
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La desaparición de Dennis Lloyd Martin es uno de los grandes misterios sin resolver de los parques nacionales de Estados Unidos. El 14 de junio de 1969, el pequeño Dennis, de apenas seis años y a pocos días de cumplir siete, desapareció en Spence Field, dentro del Parque Nacional Great Smoky Mountains, en la zona de los Montes Apalaches. Más de medio siglo después, nunca se encontró una explicación definitiva sobre qué ocurrió con él. El Servicio de Parques Nacionales todavía lo mantiene registrado como un caso sin resolver.
Dennis se encontraba de excursión con su padre, William Martin; su abuelo; su hermano mayor Douglas y otros familiares. El grupo había pasado la noche en un refugio de montaña y posteriormente llegó a Spence Field, una zona abierta situada aproximadamente a 1.500 metros de altitud y atravesada por el Appalachian Trail.
Aquella tarde, Dennis y otros tres niños decidieron realizar un pequeño juego. Los niños se separarían y tratarían de acercarse a los adultos desde diferentes direcciones para sorprenderlos. Era un juego aparentemente inocente.
Dennis fue visto caminando hacia unos arbustos. Los otros niños regresaron al lugar donde estaban los adultos, pero Dennis no apareció.
Su padre comenzó a llamarlo y a buscarlo prácticamente de inmediato. De acuerdo con el estudio utilizado posteriormente para capacitar equipos de búsqueda y rescate, William Martin calculó que habían transcurrido solamente entre tres y cinco minutos desde la última vez que había visto a su hijo hasta que comenzó a buscarlo.
Al principio, los familiares pensaron que Dennis simplemente se había alejado unos metros. Sin embargo, rápidamente comprendieron que algo no estaba bien.
La noche llegó acompañada de una fuerte tormenta. Aproximadamente 2,5 pulgadas de lluvia cayeron en la zona, haciendo que los arroyos aumentaran considerablemente su caudal y complicando todavía más cualquier búsqueda.
Una búsqueda gigantesca
Participaron cientos de personas y posteriormente llegaron efectivos militares, incluidos integrantes de las fuerzas especiales conocidas como Green Berets. Helicópteros fueron utilizados para explorar el terreno desde el aire.
El operativo llegó a involucrar aproximadamente 1.400 personas. El área general cubierta por la búsqueda llegó a unas 56¾ millas cuadradas, mientras que aproximadamente 12½ millas cuadradas fueron sometidas a una búsqueda intensiva.
Los investigadores utilizaron perros, helicópteros, patrullas terrestres y grupos de voluntarios. Se revisaron senderos, arroyos, zonas boscosas y lugares donde un niño podía haberse refugiado.
Pero apareció un problema enorme: no había prácticamente ninguna pista sólida.
No apareció la ropa de Dennis. No apareció su cuerpo. Tampoco se encontró un objeto personal que permitiera determinar hacia dónde había ido.
La búsqueda continuó durante aproximadamente dos semanas y terminó oficialmente el 29 de junio. Incluso después de finalizar la enorme operación, el parque mantuvo durante un tiempo a experimentados hombres de montaña para continuar revisando la zona.
¿Se perdió o alguien se lo llevó?
Una de ellas era que Dennis simplemente se había perdido en el bosque. Los Great Smoky Mountains son una región extremadamente accidentada, con bosques densos, pendientes, barrancos y numerosos cursos de agua.
Otra posibilidad que comenzó a generar preocupación fue el secuestro.
El expediente oficial señala que surgieron rumores de un posible secuestro, pero los investigadores no encontraron inicialmente evidencia suficiente para respaldar esa teoría. El FBI participó en la evaluación del caso, pero la ausencia de pruebas concretas dificultó determinar qué había ocurrido.
También se produjeron informes sobre huellas que podrían haber pertenecido a un niño. Sin embargo, los investigadores no pudieron establecer definitivamente que fueran de Dennis. La cuestión de las huellas continúa siendo uno de los elementos discutidos del caso.
Un misterio que permanece
Lo extraordinario del caso Dennis Martin no es solamente que un niño desapareciera en una enorme zona montañosa. Es que una operación de búsqueda de dimensiones extraordinarias no consiguió encontrar una evidencia concluyente sobre su destino.
Dennis llevaba un camiseta roja, pantalones cortos verdes, medias blancas y zapatos Oxford negros de corte bajo. El National Center for Missing & Exploited Children continúa mostrando su fotografía y una progresión de edad para ayudar a identificarlo si todavía estuviera vivo.
Actualmente, Dennis tendría 64 años.
Su caso permanece en la lista oficial de casos fríos del National Park Service.
Con el paso de las décadas surgieron numerosos rumores y teorías alrededor de la desaparición. Algunas son razonables y otras pertenecen más al terreno de la leyenda. Es importante separar ambas cosas: no existe evidencia pública que permita afirmar que Dennis fue secuestrado, atacado por un animal o víctima de algún fenómeno inexplicable.
Lo que sí está documentado es mucho más inquietante: un niño desapareció a plena luz del día, su familia reaccionó rápidamente y una enorme operación de búsqueda recorrió una extensa región de los Apalaches sin conseguir determinar qué ocurrió.
Más de cincuenta años después, la fotografía de Dennis continúa apareciendo en las bases de datos de personas desaparecidas. Su familia nunca obtuvo una respuesta definitiva.
Dennis Martin simplemente desapareció entre las montañas, y hasta hoy, nadie ha podido explicar dónde terminó su camino.
Lo Mas Leido ♣ Octubre 9 2026
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Tensión por la nueva ruta comercial entre Punta Arenas y las Malvinas
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La relación entre Argentina y Chile atraviesa un nuevo momento de tensión diplomática por un proyecto comercial que conecta a Punta Arenas, en el extremo austral chileno, con las Islas Malvinas. La iniciativa busca establecer una ruta marítima directa para abastecer al archipiélago, pero en Buenos Aires existe preocupación por las posibles consecuencias políticas y estratégicas de esa conexión.
onflicto adquiere especial relevancia porque los gobiernos de Javier Milei y José Antonio Kast reafirmaron recientemente el respaldo chileno al reclamo argentino de soberanía sobre las Malvinas. Sin embargo, Santiago sostiene que ese apoyo diplomático no impide desarrollar actividades comerciales que considere legales.
La discusión plantea una pregunta delicada para ambos países: ¿hasta dónde puede llegar el comercio sin afectar una disputa de soberanía que Argentina mantiene con el Reino Unido desde hace décadas?
Una ruta que puede cambiar el abastecimiento de las islas
El proyecto contempla establecer una conexión marítima entre Punta Arenas y Puerto Argentino, conocido internacionalmente como Stanley. La iniciativa fue acordada entre la naviera chilena Easter Island Naviera y representantes comerciales de las islas. El primer viaje se proyectó para noviembre de 2026.
Actualmente, Montevideo constituye un importante punto de abastecimiento marítimo para las Malvinas. La distancia desde la capital uruguaya ronda los 2.000 kilómetros, mientras que la conexión con Punta Arenas permitiría reducir aproximadamente a la mitad ese trayecto.
Para los comerciantes chilenos, la oportunidad es evidente. El transporte de alimentos, verduras, productos congelados, madera, repuestos y otros bienes podría abrir un mercado para las empresas de la región de Magallanes.
Punta Arenas, una ciudad cuya actividad económica está vinculada con los servicios portuarios, el turismo y la logística austral, podría beneficiarse de nuevos contratos y empleos. Sus promotores consideran que el comercio con las islas permitiría recuperar oportunidades económicas que, según argumentan, se han visto limitadas durante años por las restricciones relacionadas con la cuestión Malvinas.
Sin embargo, lo que para el sector comercial chileno representa una oportunidad económica, para determinados sectores argentinos constituye un riesgo político.
El compromiso entre Milei y Kast
El problema se volvió especialmente sensible después de la reunión del 3 de septiembre de 2026 entre Milei y Kast. En el comunicado conjunto, Chile reafirmó su respaldo a los derechos de soberanía argentinos sobre las Malvinas y se destacó la necesidad de evitar actividades logísticas unilaterales vinculadas con la explotación de recursos naturales en la zona disputada.
El canciller argentino, Pablo Quirno, procuró evitar una escalada diplomática. Afirmó que su gobierno esperaba que Chile respetara los compromisos asumidos y distinguió entre el comercio ordinario y el apoyo logístico a la explotación de hidrocarburos.
La diferencia es importante: Buenos Aires no considera necesariamente equivalentes la venta de alimentos a los habitantes de las islas y el suministro de equipos o servicios destinados a facilitar la explotación petrolera que Argentina cuestiona.
El petróleo, detrás de la disputa
El trasfondo más delicado es el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por empresas vinculadas a la exploración de hidrocarburos en aguas próximas a las Malvinas.
Argentina sostiene que las actividades de exploración y explotación de recursos naturales en la zona disputada vulneran sus derechos soberanos. Por eso, el Gobierno de Milei anunció medidas diplomáticas y jurídicas para intentar frenar el proyecto, incluido el inicio de un procedimiento de arbitraje internacional. También anunció acciones contra la empresa británica Thales UK Limited por vuelos que calificó como no autorizados entre Punta Arenas y las islas. Estas son acusaciones y medidas anunciadas por el Gobierno argentino, no una sentencia internacional que haya resuelto el fondo de la controversia.
Para los sectores argentinos más críticos de la nueva ruta, el riesgo es que una conexión comercial concebida para transportar bienes básicos termine facilitando también actividades económicas vinculadas con el petróleo. Esa preocupación ha sido expresada, entre otros, por organizaciones de excombatientes.
Chile, por su parte, sostiene que el comercio legal puede desarrollarse sin abandonar su posición diplomática sobre la soberanía. El Gobierno chileno también debe considerar los intereses económicos de la región de Magallanes y la autonomía de los actores privados que impulsan la iniciativa.
¿Puede la ruta violar las normas argentinas?
Argentina mantiene vigente el Decreto 256/2010, que establece requisitos de autorización para determinados buques que navegan desde o hacia las Malvinas por aguas sujetas a su jurisdicción. Sin embargo, la aplicación concreta de esa norma depende de la ruta, las aguas utilizadas, la operación realizada y las circunstancias jurídicas de cada caso. No corresponde afirmar automáticamente que toda conexión marítima entre Punta Arenas y las islas sea ilegal.
La discusión jurídica se entrecruza con otra cuestión: el régimen de navegación del Estrecho de Magallanes y los tratados que regulan las relaciones territoriales entre Argentina y Chile. Ambos países han reconocido la vigencia de sus acuerdos bilaterales, aunque han surgido desacuerdos sobre su interpretación y aplicación.
Por eso, una eventual controversia necesitaría ser analizada a partir de las características concretas de las operaciones, no solamente de las declaraciones políticas de sus protagonistas.
¿Qué puede ocurrir ahora?
Existen tres escenarios principales:
Un acuerdo diplomático: Chile y Argentina podrían establecer mecanismos para distinguir el comercio ordinario de cualquier asistencia logística destinada a la explotación de recursos naturales disputados.
Una disputa jurídica: Buenos Aires podría cuestionar determinadas operaciones mediante notas diplomáticas, procedimientos administrativos o los mecanismos internacionales que considere aplicables.
Una tensión bilateral prolongada: si las actividades comerciales avanzan y Argentina considera que contradicen los compromisos asumidos, el conflicto podría extenderse a otros ámbitos de la relación bilateral.
Por ahora, el Gobierno argentino ha buscado evitar una ruptura con Santiago y ha insistido en la vía diplomática. El desarrollo efectivo de la ruta, previsto para noviembre de 2026, será un elemento importante para determinar cómo evoluciona la controversia.
Una disputa que supera el comercio
La ruta Punta Arenas–Malvinas enfrenta intereses económicos regionales, compromisos diplomáticos y una disputa de soberanía que continúa abierta. Para Chile, el proyecto representa una posible oportunidad comercial. Para Argentina, el desafío consiste en evitar que las operaciones de abastecimiento se conviertan en un apoyo material a actividades que considera contrarias a sus derechos sobre las islas.
La clave estará en determinar qué servicios se prestan, con qué finalidad y bajo qué marco jurídico. La venta de alimentos no equivale automáticamente a colaborar con la explotación petrolera, pero tampoco puede descartarse sin examinar las operaciones concretas que una conexión logística pueda facilitar.
El principal desafío para Milei y Kast será sostener la cooperación entre dos países vecinos sin ocultar sus diferencias. Una controversia comercial no tiene por qué convertirse en una crisis estratégica, pero requerirá transparencia, cumplimiento de los compromisos y canales diplomáticos abiertos.
Thomas Massie y Melania Trump: qué dijo realmente sobre Epstein y qué se sabe
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La controversia alrededor de los archivos de Jeffrey Epstein volvió a ocupar un lugar destacado en la política estadounidense durante 2026. En el centro de la discusión aparece el representante republicano Thomas Massie, de Kentucky, quien ha reclamado durante meses que el Departamento de Justicia publique más documentos relacionados con el financiero condenado por delitos sexuales.
En mayo de 2026, Massie hizo una afirmación particularmente llamativa durante una entrevista con NBC: sostuvo que Melania Trump sabía que Jeffrey Epstein “no actuó solo”. La declaración generó inmediatamente preguntas sobre qué información poseía realmente la primera dama y sobre qué evidencia sustentaba la afirmación del congresista.
Es importante separar la afirmación de Massie de los hechos comprobados. El congresista estaba argumentando que todavía existían personas vinculadas al círculo de Epstein que debían ser investigadas y que las autoridades federales no habían revelado toda la información disponible. Pero su comentario sobre lo que Melania Trump “sabe” constituye una afirmación de Massie, no una prueba independiente de que ella conozca información secreta sobre los delitos de Epstein.
La posición de Melania Trump
La primera dama explicó que ella y Donald Trump coincidieron ocasionalmente con Epstein en eventos sociales de Nueva York y Palm Beach, pero negó haber sido amiga de Epstein. También afirmó que nunca había tenido una relación con él o con Ghislaine Maxwell. Dijo además que nunca había viajado en el avión de Epstein ni visitado su isla privada.
Sin embargo, su declaración contenía una frase que adquirió especial importancia en el debate posterior. Melania Trump afirmó que “Epstein was not alone”, es decir, que Epstein no estaba solo. Pero el contexto de sus palabras es fundamental.
Ella no dijo que tuviera conocimiento personal de una determinada conspiración ni identificó a personas que hubieran participado en los delitos. En cambio, pidió al Congreso que investigara y que las sobrevivientes de Epstein pudieran declarar públicamente bajo juramento. Según su declaración, solamente mediante testimonios y una investigación abierta podría conocerse toda la verdad.
Por lo tanto, existe una diferencia importante entre las dos afirmaciones: Melania Trump dijo públicamente que Epstein no actuó solo; Massie fue más allá y afirmó que ella “sabe” que no actuó solo. Esa segunda afirmación pertenece a Massie y no demuestra por sí misma qué conocimiento personal tiene la primera dama.
La batalla de Thomas Massie
En septiembre de 2026, Massie continúa intentando conseguir suficientes votos en la Cámara de Representantes para obligar al Departamento de Justicia a entregar más documentación. Una nueva iniciativa permitiría, entre otras cosas, acciones legales contra el Departamento de Justicia si no cumple determinadas obligaciones de divulgación.
Massie sostiene que todavía existen millones de documentos que no han sido divulgados públicamente o que contienen importantes partes censuradas. También ha señalado públicamente nombres de personas que, según él, deberían ser investigadas. Pero aquí también es necesario establecer una diferencia fundamental: aparecer mencionado en documentos relacionados con Epstein no demuestra que una persona haya cometido un delito. Roll Call señaló expresamente esa distinción al informar sobre la iniciativa de Massie.
¿Qué significa que Epstein “no actuó solo”?
La expresión puede tener diferentes significados. Está ampliamente documentado que Epstein contó con personas de su entorno y que Ghislaine Maxwell fue condenada en Estados Unidos por delitos relacionados con el reclutamiento y abuso de menores.
La pregunta política actual es mucho más amplia: si hubo otras personas que participaron deliberadamente en los delitos, quiénes fueron, qué hicieron y qué pruebas existen contra ellas.
Precisamente por eso Massie reclama la publicación de más documentos y nuevas investigaciones. En septiembre volvió a insistir en que algunas personas deberían ser investigadas y procesadas.
Pero los documentos deben analizarse cuidadosamente. Una agenda, un correo electrónico, una fotografía, un vuelo o una referencia en los archivos pueden demostrar una relación o contacto, pero no constituyen automáticamente evidencia de participación criminal.
La dimensión política
El caso Epstein se ha convertido también en un problema político para el Partido Republicano. Massie ha cuestionado públicamente a funcionarios del gobierno de Donald Trump y ha acusado al Departamento de Justicia de no revelar toda la información que, según él, debería hacerse pública.
En septiembre de 2026, la disputa volvió a intensificarse. Axios informó que Massie está intentando reunir apoyo republicano para una nueva votación sobre los archivos de Epstein, mientras que la Cámara enfrenta un calendario reducido antes de las elecciones legislativas de noviembre.
El asunto también ha generado una inusual alianza entre Massie y el demócrata Ro Khanna. Ambos han defendido una mayor transparencia y han presentado iniciativas relacionadas con los archivos.
Una cuestión todavía abierta
La frase de Thomas Massie sobre Melania Trump es, sin duda, políticamente llamativa, pero debe entenderse dentro de este contexto. No existe en las fuentes consultadas una prueba pública que permita concluir que Melania Trump conoce información secreta sobre una supuesta red criminal de Epstein. Lo que sí existe es una declaración pública de la primera dama en la que afirma que Epstein no actuó solo y pide una investigación transparente centrada en las sobrevivientes.
La controversia plantea una cuestión mayor: ¿hasta dónde debe llegar la transparencia gubernamental cuando existen archivos relacionados con una investigación criminal de enorme importancia pública?
Para Massie, la respuesta es publicar más documentos y permitir nuevas investigaciones. Para quienes aparecen mencionados en esos archivos, sin embargo, existe otra consideración fundamental: la publicación de un nombre no puede confundirse con una acusación criminal demostrada.
El debate sobre Epstein, por lo tanto, continúa siendo una combinación de transparencia, justicia para las víctimas, protección de posibles testigos y presunción de inocencia. La verdadera dimensión de la participación de otras personas solamente podrá establecerse mediante documentos auténticos, testimonios verificables y, cuando corresponda, investigaciones y procedimientos judiciales.
Argentina: ciudades que avanzan hacia el futuro
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Argentina suele ser analizada desde Buenos Aires, desde sus crisis económicas o desde las grandes discusiones políticas nacionales. Sin embargo, una transformación menos visible está ocurriendo en muchas ciudades del interior. La tecnología, la innovación, las nuevas industrias, la energía, la infraestructura y la planificación urbana están modificando la manera en que algunas ciudades argentinas piensan su futuro.
El concepto de “ciudad inteligente” ya no se limita a tener más computadoras o trámites digitales. Según el Gobierno argentino, implica utilizar tecnología, información e innovación para mejorar los servicios, la competitividad, la sostenibilidad y la calidad de vida.
Entre las ciudades que muestran iniciativas particularmente interesantes aparecen Córdoba, Mendoza, Rosario, Neuquén y Buenos Aires, aunque el fenómeno alcanza a muchas otras localidades.
Córdoba: tecnología y economía del conocimiento
Córdoba está intentando convertirse en uno de los principales polos tecnológicos y emprendedores de Argentina. En 2026, el índice Global Startup Ecosystem Index de StartupBlink ubicó a Córdoba como la segunda ciudad argentina en importancia para el desarrollo de startups, detrás de Buenos Aires, con un crecimiento anual de su ecosistema del 9,4%. También apareció dentro de los 100 principales ecosistemas mundiales relacionados con Agtech.
La transformación no se limita al sector privado. La Municipalidad está incorporando herramientas digitales, inteligencia artificial, análisis de datos y sistemas tecnológicos para mejorar la administración.
Córdoba también participa en la Coalición de Ciudades por la Inteligencia Artificial en Argentina, junto con ciudades como Mendoza, Rosario, Neuquén, Salta y otras. Allí se estudian aplicaciones de IA para movilidad, seguridad, atención ciudadana, administración y gestión ambiental.
Además, el área metropolitana cordobesa está intentando superar las fronteras administrativas tradicionales. El Ente Metropolitano reúne actualmente a 27 gobiernos locales y trabaja en infraestructura, servicios y proyectos regionales, incluyendo un parque solar metropolitano proyectado para reducir costos eléctricos.
Mendoza: innovación y planificación
Mendoza representa otro modelo interesante. Su combinación de producción agrícola, turismo, servicios, energía y tecnología le proporciona una base económica diversificada.
La ciudad participa activamente en iniciativas de inteligencia artificial y ciudades inteligentes. En 2025 fue sede de un encuentro de la coalición CIIAR, donde municipios argentinos presentaron experiencias relacionadas con movilidad inteligente, automatización administrativa, análisis de datos y aplicaciones de inteligencia artificial.
Mendoza también aparece muy bien posicionada en el Índice de Gestión Estratégica de Ciudades elaborado por la UBA. En la edición correspondiente a 2025, quedó segunda entre los diez grandes conglomerados urbanos analizados, detrás de Buenos Aires.
Rosario: industria, agro y tecnología
Rosario tiene una ventaja estratégica difícil de ignorar: está ubicada en el corazón de una de las principales regiones agroindustriales del país.
Su futuro puede estar relacionado con la combinación entre producción agropecuaria, industria, logística, servicios tecnológicos y economía del conocimiento. La ciudad también integra la coalición nacional de municipios que trabajan con inteligencia artificial.
El desafío de Rosario consiste en transformar sus ventajas productivas y geográficas en mayor infraestructura, empleo calificado y calidad urbana.
Neuquén: la energía como motor
Neuquén tiene una característica diferente. Su futuro está fuertemente relacionado con Vaca Muerta, uno de los principales recursos energéticos de Argentina.
La expansión de la producción de petróleo y gas está modificando la economía regional y generando una fuerte demanda de infraestructura, viviendas, transporte, servicios y trabajadores especializados.
Pero el verdadero desafío será convertir esa riqueza energética en un desarrollo urbano sostenible y diversificado. Una ciudad moderna necesita mucho más que crecimiento económico: necesita planificación, servicios públicos eficientes, educación, conectividad y calidad de vida.
Neuquén también participa en iniciativas de inteligencia artificial y transformación digital junto con otras ciudades argentinas.
Buenos Aires: una metrópolis gigantesca
Buenos Aires continúa siendo el principal centro económico, financiero, tecnológico y cultural del país. Su enorme tamaño también significa enormes desafíos.
La transformación de Buenos Aires pasa por la digitalización de servicios, movilidad, infraestructura, tratamiento de residuos, eficiencia energética y utilización de datos para administrar una metrópolis compleja.
El Índice de Gestión Estratégica de Ciudades de la UBA ubicó a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en el primer lugar entre los diez conglomerados estudiados en 2025.
El desafío argentino
Estas experiencias muestran que el futuro argentino no necesariamente dependerá exclusivamente de lo que ocurra en la Casa Rosada. También dependerá de lo que hagan las provincias y los municipios.
Una ciudad del futuro necesita internet rápido, transporte eficiente, energía confiable, agua, viviendas, espacios verdes, seguridad, educación y empleos de calidad. La inteligencia artificial puede ayudar a administrar esos sistemas, pero no puede reemplazar las inversiones básicas ni la planificación.
Argentina ya cuenta con una red de más de 60 municipios vinculados a la agenda de ciudades inteligentes y transformación digital.
El gran desafío será lograr que esta transformación no quede limitada a unas pocas grandes ciudades. Si la innovación, la infraestructura y las nuevas industrias consiguen extenderse por todo el territorio, las ciudades argentinas podrían convertirse en motores de una nueva etapa de desarrollo.
Córdoba, Mendoza, Rosario, Neuquén y Buenos Aires muestran diferentes caminos hacia ese futuro. Una apuesta por la tecnología; otra por la planificación y el conocimiento; otra por la agroindustria y la logística; otra por la energía; y otra por la transformación de una enorme metrópolis.
El futuro argentino, en definitiva, podría estar construyéndose mucho más cerca de las ciudades de lo que suele percibirse desde Buenos Aires.
Cómo se formó la Constitución Argentina
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La Constitución de la Nación Argentina no nació de un solo acontecimiento ni fue producto de una decisión tomada de un día para otro. Su formación fue el resultado de décadas de guerras civiles, enfrentamientos políticos, debates sobre el federalismo y el centralismo y distintos intentos de organizar institucionalmente un territorio que había dejado de ser parte del Imperio español.
La historia constitucional argentina comenzó a tomar forma con la Revolución de Mayo de 1810, cuando el proceso revolucionario iniciado en Buenos Aires produjo la formación de un gobierno propio. Sin embargo, la ruptura con España no significó inmediatamente la creación de un Estado argentino organizado. Durante muchos años existieron distintas autoridades, provincias con considerable autonomía y fuertes disputas sobre cómo debía estructurarse el nuevo país.
De la Revolución a la independencia
En 1810 comenzó un proceso político que llevó a la independencia. El 9 de julio de 1816, el Congreso reunido en Tucumán declaró la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
Pero declarar la independencia y establecer una Constitución eran cuestiones diferentes. El nuevo país necesitaba definir quién ejercería el poder, cómo se relacionarían las provincias, qué derechos tendrían los ciudadanos y cuáles serían las instituciones nacionales.
El primer gran intento fue la Constitución de 1819. Fue sancionada por el Congreso de las Provincias Unidas, reunido en Buenos Aires. Establecía un gobierno nacional fuerte y tenía características centralistas.
Las provincias federales rechazaron ese modelo. La situación desembocó en la batalla de Cepeda de 1820, donde las fuerzas de Santa Fe y Entre Ríos derrotaron al ejército porteño. El resultado produjo la caída del gobierno central y abrió un largo período de autonomía provincial.
En 1826 se realizó otro intento de organización nacional. El Congreso sancionó una nueva Constitución y creó nuevamente una presidencia nacional, que ocupó Bernardino Rivadavia.
Sin embargo, las tensiones entre Buenos Aires y las provincias continuaron. La Constitución de 1826 tampoco consiguió establecer un sistema político aceptado por todos.
Unitarios y federales
Durante buena parte de la primera mitad del siglo XIX, uno de los grandes conflictos políticos argentinos estuvo relacionado con la organización territorial del país.
Los unitarios defendían un Estado centralizado, mientras que los federales sostenían que las provincias debían conservar importantes poderes y participar en un sistema federal.
La disputa no fue solamente constitucional. También estaba relacionada con cuestiones económicas, militares y comerciales, especialmente con el papel de Buenos Aires y el control de los recursos provenientes de la aduana.
Durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas, Buenos Aires adquirió una posición dominante en las relaciones exteriores de la Confederación. Rosas gobernó la provincia de Buenos Aires y ejerció una enorme influencia sobre el resto de la Confederación, aunque no existía todavía una Constitución nacional como la que conocemos actualmente.
La situación cambió en 1852.
Caseros y el camino hacia la Constitución
El 3 de febrero de 1852, el Ejército Grande comandado por Justo José de Urquiza derrotó a Rosas en la batalla de Caseros.
La caída de Rosas abrió la posibilidad de organizar definitivamente el país.
Urquiza convocó a los gobernadores provinciales y promovió el Acuerdo de San Nicolás, firmado el 31 de mayo de 1852. El acuerdo establecía las bases para reunir un Congreso Constituyente.
Cada provincia enviaría representantes a la ciudad de Santa Fe para discutir y aprobar una Constitución nacional.
Pero Buenos Aires rechazó el Acuerdo de San Nicolás y se separó políticamente de la Confederación. Por esa razón, la Constitución fue elaborada sin la participación de Buenos Aires.
La Convención de Santa Fe
El Congreso Constituyente comenzó sus sesiones en Santa Fe en 1852. Los representantes provinciales discutieron durante meses cómo debía organizarse el nuevo Estado.
Uno de los principales antecedentes utilizados fue la obra Bases y puntos de partida para la organización política de la República Argentina, escrita por Juan Bautista Alberdi.
Alberdi había propuesto un sistema republicano, representativo y federal, con un gobierno nacional capaz de garantizar la unidad del territorio, pero respetando la autonomía de las provincias.
También tuvieron influencia las experiencias constitucionales de otros países, particularmente Estados Unidos, además de antecedentes jurídicos europeos y las tradiciones políticas surgidas durante el proceso revolucionario.
El resultado fue la Constitución sancionada el 1.º de mayo de 1853.
¿Qué estableció la Constitución?
El artículo 1 estableció que la Nación adoptaría para su gobierno la forma representativa, republicana y federal.
Esto significaba que el pueblo elegiría representantes; que el poder estaría dividido entre diferentes instituciones; y que las provincias conservarían determinados poderes propios dentro de una federación.
La Constitución estableció tres grandes poderes:
El Congreso quedó dividido en dos cámaras: Diputados y Senado. El sistema buscaba combinar la representación de la población con la representación igualitaria de las provincias en el Senado.
También se establecieron derechos y garantías fundamentales. Entre ellos se encontraban la igualdad ante la ley, la libertad de expresión, la libertad de trabajar y ejercer industria lícita, la propiedad privada y diversas garantías judiciales.
La Constitución también incorporó una importante dimensión económica. Buscaba fomentar la inmigración, el comercio y el desarrollo del país.
Buenos Aires y la reforma de 1860
La Constitución de 1853 no resolvió inmediatamente la cuestión de Buenos Aires.
La provincia permaneció separada de la Confederación durante varios años. En 1859, las fuerzas de la Confederación derrotaron a Buenos Aires en la batalla de Cepeda.
Posteriormente se firmó el Pacto de San José de Flores, que permitió iniciar el proceso para reincorporar Buenos Aires.
Buenos Aires propuso modificaciones al texto constitucional. Esas reformas fueron aceptadas y en 1860 se produjo una reforma constitucional que permitió la incorporación de la provincia al orden constitucional nacional.
Por eso, cuando se habla de la Constitución argentina, es importante recordar que el proceso de 1853 y la reforma de 1860 forman parte de la construcción del sistema constitucional que terminó consolidándose.
Las reformas posteriores
La Constitución no quedó congelada en 1860. Fue modificada varias veces.
En 1866 se realizaron cambios relacionados principalmente con recursos fiscales.
En 1898 se modificaron aspectos relacionados con la composición de la Cámara de Diputados y la estructura administrativa.
En 1949, durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón, se aprobó una nueva Constitución con importantes modificaciones sociales, económicas y políticas. Sin embargo, después del golpe de Estado de 1955, esa reforma fue dejada sin efecto y se volvió al texto constitucional anterior.
En 1957 se incorporó el artículo 14 bis, que reconoció derechos laborales y de seguridad social.
Finalmente, la reforma más importante de la etapa contemporánea ocurrió en 1994.
La Constitución de 1994
La reforma de 1994 modificó numerosos aspectos del sistema político argentino.
Entre sus cambios estuvieron la reducción del mandato presidencial de seis a cuatro años y la posibilidad de una reelección inmediata. También se creó la figura del jefe de Gabinete de Ministros, se otorgó jerarquía constitucional a determinados tratados internacionales de derechos humanos y se incorporaron nuevos derechos y garantías.
También se estableció la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires y se incorporaron instrumentos como la acción de amparo, el hábeas data y el reconocimiento de derechos relacionados con el ambiente y los consumidores.
La reforma fue producto del acuerdo político conocido como Pacto de Olivos, alcanzado entre Carlos Menem y Raúl Alfonsín.
Una Constitución nacida de conflictos
La formación de la Constitución argentina puede entenderse, por lo tanto, como un proceso de varias décadas.
La Revolución de 1810 inició la transformación política. La independencia de 1816 creó un nuevo desafío: organizar un Estado soberano. Las constituciones de 1819 y 1826 fracasaron en conseguir un consenso nacional. Las guerras entre unitarios y federales profundizaron las divisiones. La caída de Rosas en 1852 abrió finalmente el camino hacia una solución institucional.
La Constitución de 1853, complementada por la reforma de 1860, creó las bases del Estado argentino moderno.
Más de un siglo y medio después, sus principios centrales continúan estructurando la República Argentina. Su historia demuestra que una Constitución no es solamente un documento jurídico: también es el resultado de negociaciones, conflictos, acuerdos y compromisos destinados a establecer reglas comunes para una sociedad políticamente dividida.
¿Por qué Puerto Rico sigue siendo parte de Estados Unidos?
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Puerto Rico es parte de Estados Unidos porque este país los invadió durante la Guerra Hispano-Estadounidense de 1898, junto con Filipinas. No solicitan formar parte de Estados Unidos ni fueron consultados.
Preguntas por qué siguen siendo parte de Estados Unidos y qué podrían obtener ustedes a cambio.
Bueno, eso es interesante. Estados Unidos ya ha obtenido mucho. Para empezar, devaluaron la moneda y obligaron a cambiarla por dólares estadounidenses, reduciendo inmediatamente la riqueza a la mitad y empobreciéndolos.
La Ley Jones impuso la marina mercante estadounidense, la más cara del mundo. Se estima que costará 1.800 millones de dólares al año durante más de 100 años, lo que suma más de 180.000 millones. Más del doble de la deuda externa.
Les impusieron la ciudadanía estadounidense en 1917 sin dar opción.
¡Qué coincidencia que Estados Unidos entrara en la Primera Guerra Mundial un año después! Europa ya estaba en guerra. Como ciudadanos, tenían la obligación de defender a Estados Unidos, y desde entonces, más puertorriqueños han servido y muerto en todas las guerras que cualquier otro estado, en términos per cápita.
La mayoría de los puertorriqueños no hablaban inglés, recibieron un curso rápido y fueron enviados a servir como infantes. Carne de cañón, para ser sinceros.
Actualmente contamos con un alto nivel educativo y una fuerza laboral muy calificada. La mayoría de sus medicamentos se fabrican aquí. Tienen un representante mediocre en la Cámara de Representantes, pero no puede votar. El Congreso tiene poder absoluto sobre los puertorriqueños, pero no podemos votar.
La mayoría de sus cadenas de tiendas tienen sus tiendas insignia aquí. Tiene 3.4 millones de consumidores leales que les generan miles de millones en ganancias.
Pagan la Seguridad Social y Medicare, pero no recibimos la misma cobertura que los estados.
Ha sido una colonia estadounidense y han sido explotados lo suficiente durante más de 100 años. Ahora preguntan: “¿Por qué deberían mantenerlos aquí?”. ¿De verdad creen tener la autoridad moral para abandonar a 3.4 millones de ciudadanos estadounidenses? Incluso si la respuesta fuera afirmativa, no existe una vía legal para privar a un ciudadano de su ciudadanía a menos que cometa un acto de traición.
En resumen: pueden simplemente subir a un avión e ir al continente, donde, como ciudadanos, tendrían plenos derechos y podrían votar por funcionarios estatales y federales.
Imaginen 3,4 millones de votantes (con una participación electoral superior al 60%). Podríamos cambiar el resultado de cualquier elección.
Entonces, ¿qué pueden obtener de Puerto Rico? Un país diferente, políticamente hablando, si continúan explotándonos.
CUANDO EL HILO DE LA CONVERSACIÓN SE DESVÍA HACIA OTRO HORIZONTE
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Que una conversación también nos puede cambiar el rumbo es entender que, a veces, bastan unos minutos de honestidad para cambiarlo todo. Porque hay momentos clave en donde las palabras alteran el mapa de lo que creíamos seguro, tienen el poder de transformar el destino de una situación, una relación o incluso una vida. La gastrónoma mexicana GISELA CORTEZ (Cruz Gisela Cortez Constantino), con su cuando una conversación también cambia el rumbo, nos demuestra que hablar con propósito tiene la fuerza invisible de transformar nuestra realidad, porque nos saca de la rutina, nos impulsa a tomar decisiones diferentes y a desafiar las certezas personales para que nos cuestionemos… las palabras no son solo herramientas de transmisión de información; tienen el poder de alterar el destino de las personas porque, cuando se cargan de intención y significado, son efectivos vehículos de cambio.
CUANDO UNA CONVERSACIÓN TAMBIÉN CAMBIA EL RUMBO
Antes de viajar a Argentina ya conocía parte de su trabajo y tenía muchas ganas de coincidir con él. Finalmente, en Noetinger tuvimos algunos momentos para conversar y descubrir una faceta mucho más sencilla detrás del investigador, escritor y juez.
En una de esas caminatas entre las estaciones de los competidores me contó una historia que se me quedó grabada. Según me platicó, su camino hacia la escritura comenzó casi por accidente: un correo electrónico enviado por equivocación terminó llegando a una mujer mexicana. Ella respondió destacando su manera de escribir y lo animó a continuar. Con el tiempo descubrió que precisamente ella tenía experiencia revisando y trabajando textos.
Y me pareció una historia hermosa.
Porque a veces un camino importante no comienza con una decisión enorme, sino con un mensaje enviado al lugar equivocado, una conversación inesperada o alguien capaz de reconocer una habilidad que quizá nosotros todavía no habíamos visto.
Eso también me hizo pensar en todo lo que existe detrás de una trayectoria.
Cuando vemos libros, investigaciones, reconocimientos o años de experiencia, pocas veces conocemos esos pequeños momentos que hicieron que alguien decidiera continuar.
Durante el torneo, Claudio formó parte del jurado internacional y compartió espacio con profesionales de diferentes países y generaciones alrededor de una misma tradición.
Y hay algo que valoro especialmente de quienes investigan y escriben sobre gastronomía: ayudan a conservar historias que muchas veces permanecen únicamente en la memoria de quienes las vivieron.
Las recetas cambian.
Las técnicas evolucionan.
Las costumbres se transforman.
Pero cuando alguien pregunta, investiga, recopila testimonios y finalmente escribe, deja una huella para quienes vienen después.
Pero cuando alguien pregunta, investiga, recopila testimonios y finalmente escribe, deja una huella para quienes vienen después.
Desde México y desde Hagamos “Humo Terapia”, mi reconocimiento para Claudio Valerio por dedicar parte de su camino a investigar y documentar.
¡Gracias Gisela Cortez por su escrito! Las palabras tienen el poder de alterar el destino de las personas y no son solo herramientas de transmisión de información; ellas, cuando se cargan de intención y significado, son efectivos vehículos de cambio… Que de una vez por todas nuestras conversaciones dejen de ser inercia y se conviertan en el puente hacia el destino que conscientemente decidimos elegir. Recordemos que, cuando crucemos palabras con alguien, no solo les estamos hablando; estamos construyendo una realidad.
El asado de tira, el famoso asado de tira, es un corte de carne de clásica preparación; es muy sencilla y que requiere paciencia. Se trata del corte de res que se obtiene cuando se secciona transversalmente el costillar del animal; de esta forma, cada tira pedazos de hueso y de carne la que, como característica, tiene grasa infiltrada.
Clásico de las parrillas argentinas, de una gran parte de América y en varios países del resto del mundo, el asado de tira se destaca por ser un corte de preparación simple, pausada y tradicional… El asado de tira tuvo su origen en la ciudad bonaerense de Campana (Argentina), lugar en donde en 1882 se instaló el primer frigorífico de Sudamérica, el River Plate Fresh Meat & Co.
“Mi mayor orgullo es llevar un pedazo de México en el alma: una llama viva que viaja conmigo y afianza mis raíces hacia donde el fuego me encamine, guiando mis pasos hacia cualquier destino.”
“Mi mayor orgullo es llevar un pedazo de México en el alma: una llama viva que viaja conmigo y afianza mis raíces hacia donde el fuego me encamine, guiando mis pasos hacia cualquier destino.”
Desde la ciudad de Campana (Buenos Aires) recibe un saludo, y mi deseo que Dios te Bendiga y prospere en todo lo que emprendas, y derrame sobre ti, Salud, Paz, Amor, y mucha Prosperidad.
Claudio Valerio
©Valerius
Los solteros más famosos de Hollywood
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Hollywood ha producido algunas de las historias de amor más famosas del mundo, pero también ha demostrado que la fama, el dinero y la belleza no garantizan necesariamente un matrimonio duradero. Actores, directores y estrellas de la música han tenido relaciones muy conocidas, divorcios espectaculares y romances que terminaron rápidamente. Otros, simplemente, han decidido permanecer solteros.
La vida sentimental de las celebridades despierta una enorme curiosidad porque sus romances se convierten rápidamente en noticia. Algunos famosos han construido verdaderas leyendas alrededor de su condición de solteros.
Uno de los nombres más conocidos es Leonardo DiCaprio. El protagonista de Titanic ha mantenido numerosas relaciones con modelos y figuras conocidas, pero nunca se ha casado.
DiCaprio ha tenido romances muy publicitados y durante años la prensa ha seguido cuidadosamente sus relaciones. Sin embargo, hasta ahora ha evitado convertir el matrimonio en una parte permanente de su vida.
Su situación demuestra que una de las mayores estrellas cinematográficas del mundo puede tener una vida sentimental intensa sin necesariamente terminar frente a un altar.
Brad Pitt tuvo dos matrimonios muy conocidos: primero con Jennifer Aniston y posteriormente con Angelina Jolie. Ambos terminaron en divorcio y su segunda relación estuvo acompañada durante años por una enorme atención mediática.
Después de su separación de Jolie, Pitt mantuvo otras relaciones sentimentales, pero durante un largo período volvió a vivir como soltero.
Su vida amorosa ha sido prácticamente una segunda carrera profesional para los medios de entretenimiento.
Johnny Depp
Estuvo casado con Amber Heard y anteriormente mantuvo relaciones con varias mujeres famosas. Su matrimonio terminó en una batalla legal extraordinariamente mediática que convirtió su vida privada en noticia internacional.
Actualmente, su situación sentimental continúa despertando interés entre sus millones de seguidores.
Jared Leto
El actor y músico ha tenido romances con varias mujeres conocidas, pero nunca ha convertido el matrimonio en una prioridad pública.
Leto ha construido una carrera marcada por la independencia y una personalidad poco convencional, características que también parecen reflejarse en su vida privada.
Al Pacino
El legendario actor nunca se casó, pese a haber mantenido relaciones con algunas de las mujeres más conocidas del mundo del espectáculo. Ha tenido hijos y relaciones de larga duración, demostrando que matrimonio y familia no necesariamente van de la mano.
Pacino es un ejemplo perfecto de una figura que construyó una familia sin seguir necesariamente el modelo tradicional.
¿Por qué algunos nunca se casan?
Existen muchas razones posibles. Algunos temen perder su independencia. Otros han tenido malas experiencias matrimoniales. Para algunos, simplemente no existe una necesidad de formalizar una relación.
Además, Hollywood puede complicar enormemente las relaciones personales. Los actores viven bajo constante observación, viajan durante meses, trabajan con personas diferentes y frecuentemente deben soportar rumores sobre su vida privada.
El matrimonio tampoco garantiza estabilidad. Las propias historias de las celebridades demuestran que una boda puede ser el comienzo de una gran historia de amor, pero también el principio de una separación.
El altar puede esperar
Quizás la mayor lección de estos famosos sea bastante sencilla: estar soltero no significa necesariamente estar solo.
Algunos tienen parejas, otros tienen hijos y otros prefieren concentrarse en sus carreras. Hay quienes se casaron después de décadas de soltería y quienes probablemente nunca lo hagan.
En Hollywood, donde todo parece estar diseñado para las cámaras, todavía existe una decisión que pertenece exclusivamente a cada persona: elegir con quién compartir la vida, o decidir no compartirla mediante un matrimonio.
Y para algunas de las estrellas más famosas del mundo, el altar puede esperar indefinidamente.
Honduras: una política marcada por la tensión y el cambio de poder
Los republicanos afirman que Trump les está atando una soga al cuello
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Los candidatos republicanos evitan mencionar a Donald Trump.
Los republicanos parecen estar escuchando más a la Casa Blanca que al presidente.
Los conservadores parecen haber ignorado por completo los consejos de Donald Trump para las elecciones de mitad de mandato desde la Convención Republicana de la semana pasada, durante la cual el presidente instó a su partido a prometer ayudas gubernamentales de 5000 dólares y actuar como si él mismo fuera candidato.
Un análisis de más de un millón de mensajes en redes sociales realizado por The Washington Post reveló que los candidatos conservadores de todo el país han optado por mantener sus propios mensajes en lugar de congraciarse aún más con Trump.
Ese fue el consejo que ofreció la Casa Blanca en julio, cuando sus asesores animaron explícitamente a los republicanos que se enfrentaban a las elecciones de mitad de mandato a distanciarse de Trump para salvar sus posibilidades electorales.
Los republicanos ya tenían pocos argumentos para su campaña de cara a las elecciones de noviembre, pero un senador de derecha declaró el miércoles a Punchbowl que Trump estaba “poniendo una soga al cuello a todos” al seguir intensificando sus guerras comerciales tan cerca del día de las elecciones.
Una encuesta de Reuters/Ipsos publicada a finales del mes pasado sugiere que la influencia del presidente está disminuyendo: solo el 13% de los estadounidenses lo aprueba firmemente, en comparación con el 23% en una encuesta de YouGov de 2025 realizada por estas fechas el año pasado.
Entre los principales problemas que afectan la popularidad de Trump se encuentran la aparentemente interminable guerra con Irán, el aumento del costo de vida, una economía y una cadena de suministro desestabilizadas por los aranceles imprudentes del presidente, el costo de la atención médica y la creciente presencia de la inteligencia artificial y sus centros de datos en las comunidades estadounidenses —un tema que Trump ha respaldado sin reservas—.
Según la encuesta de Reuters/Ipsos, la actitud de los republicanos hacia Trump también ha cambiado. Tan solo el 35% de los conservadores encuestados afirmó aprobar plenamente la gestión de Trump durante su segundo mandato. En la misma encuesta, el 41% de los votantes registrados declaró que votaría por un candidato demócrata si las elecciones presidenciales se celebraran hoy.
El asesino serial más famoso de Australia
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Cuando se habla de los asesinos seriales más conocidos de Australia, pocos nombres aparecen con tanta frecuencia como Ivan Milat, responsable de los llamados “Backpacker Murders”, una serie de asesinatos que conmocionó a Australia y tuvo repercusión internacional. Milat fue condenado por el asesinato de siete jóvenes entre 1989 y 1992.
Su caso comenzó a descubrirse en 1992, cuando fueron encontrados los cuerpos de dos jóvenes excursionistas en Belanglo State Forest, una zona boscosa ubicada al suroeste de Sídney, en Nueva Gales del Sur. Posteriormente aparecieron otros cadáveres en el mismo sector. En total, siete jóvenes fueron identificados como víctimas: cinco eran extranjeros y dos australianos.
Las víctimas tenían entre 19 y 22 años. Entre ellas estaban los británicos Caroline Clarke y Joanne Walters, los alemanes Simone Schmidl, Gabor Neugebauer y Anja Habschied, y los australianos Deborah Everist y James Gibson. Sus desapariciones habían ocurrido en diferentes momentos, pero la aparición de sus cuerpos en la misma zona llevó a los investigadores a buscar un vínculo común.
El superviviente que cambió la investigación
Una pieza fundamental de la investigación fue Paul Onions, un joven británico que había sido atacado en enero de 1990.
Onions había aceptado viajar con un hombre que le ofreció transporte. Durante el trayecto comenzó a sospechar que algo no estaba bien. Cuando el conductor se detuvo y regresó hacia el vehículo con un arma, Onions escapó y consiguió pedir ayuda. Posteriormente proporcionó una descripción del atacante.
Años después, cuando la policía investigaba los asesinatos de Belanglo, Onions reconoció a Milat entre fotografías que le mostraron los investigadores. Su testimonio resultó decisivo para conectar a Milat con los asesinatos.
La evidencia contra Milat
Los investigadores también descubrieron que Milat tenía experiencia con armas, conocía zonas rurales y frecuentaba áreas boscosas. La investigación oficial describió posteriormente una combinación de evidencias físicas y testimoniales que relacionaban al acusado con los crímenes.
Milat fue arrestado en mayo de 1994 y acusado de los siete asesinatos. Durante todo el proceso sostuvo su inocencia.
El juicio
El juicio comenzó en 1996 y se convirtió en uno de los procesos criminales más importantes de Australia. La fiscalía presentó una extensa cantidad de pruebas y testimonios.
El 27 de julio de 1996, Milat fue declarado culpable de siete asesinatos y condenado a cadena perpetua por cada uno de ellos. También recibió una condena adicional por el delito relacionado con la privación de libertad de Onions.
Milat apeló sus condenas, pero la justicia australiana rechazó posteriormente sus recursos. En 2004, el Tribunal Superior de Australia rechazó una solicitud para recurrir sus siete condenas por asesinato.
¿Tuvo otras víctimas?
Esta es una de las grandes incógnitas del caso.
Aunque Milat fue condenado por siete asesinatos, investigadores y periodistas sospecharon durante años que podía haber estado relacionado con otras desapariciones y homicidios no resueltos.
En 2026, una investigación parlamentaria de Nueva Gales del Sur informó que la policía había revisado 11 casos de homicidios y personas desaparecidas por posibles vínculos con Milat, además de otras investigaciones consideradas durante los años anteriores. Sin embargo, estas investigaciones no significan que Milat haya sido judicialmente declarado responsable de esos casos.
La propia policía de Nueva Gales del Sur también lo incluyó como persona de interés en la desaparición de Deborah Balken y Gillian Jamieson, dos jóvenes desaparecidas en 1980 cuyo destino continúa sin resolverse.
El final
Ivan Milat permaneció encarcelado hasta su muerte. Murió el 27 de octubre de 2019, a los 74 años, después de padecer cáncer. Nunca realizó una confesión definitiva que aclarara si estuvo involucrado en otros asesinatos.
Su muerte dejó sin respuesta algunas de las preguntas que habían acompañado al caso durante décadas.
Los asesinatos de Belanglo tuvieron además un impacto enorme sobre la imagen internacional de Australia. La idea de que jóvenes viajeros pudieran desaparecer mientras recorrían el país produjo temor entre mochileros y viajeros extranjeros.
Hoy, Ivan Milat continúa siendo uno de los criminales más notorios de la historia australiana, pero su caso también representa una advertencia sobre la diferencia entre lo que fue demostrado ante un tribunal y aquello que solamente permanece como sospecha. Siete asesinatos fueron probados judicialmente. La posibilidad de otras víctimas, aunque investigada nuevamente, continúa siendo una cuestión abierta.
Abraham Lincoln fue republicano, pero ¿los republicanos de su época eran como los demócratas de hoy?
lo mas leido ♣ Octubre 8, 2026
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Corrupción
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Donald Trump retiró su demanda fraudulenta contra el gobierno federal. A cambio, el Departamento de Justicia, bajo su control, creará un fondo de 1.800 millones de dólares para las “víctimas de la guerra jurídica”, como lo expresó el fiscal general interino Todd Blanche. Este será un fondo discrecional para los aliados de Trump, presumiblemente los insurgentes del 6 de enero y otros que ya recibieron un indulto.
Existe una zona de impunidad alrededor del Despacho Oval, erigida por la Corte Suprema al otorgar inmunidad efectiva a presidentes actuales y anteriores si sus delitos involucraban “actos oficiales”. Saquear a los contribuyentes, abusar del poder gubernamental para la corrupción, y quedará impune.
La semana pasada, el presidente presentó un informe ante la Oficina de Ética Gubernamental detallando las transacciones bursátiles que realizó este año. Es una historia digna de novela sobre enriquecimiento ilícito, reconocible como uso de información privilegiada en todos los sentidos, excepto, quizás, bajo la ley.
La exfiscal federal de indultos, Liz Oyer, ofrece una guía útil.
En los últimos meses, mientras Paramount y Netflix competían por adquirir Warner Brothers, Trump compró acciones de las tres compañías. Ahora, el Departamento de Justicia está considerando si aprueba la compra de Warner Brothers por parte de Paramount.
Según informó CNBC, Trump adquirió acciones de la empresa de datos Palantir. Poco después, elogió efusivamente a la compañía. «Palantir Technologies (PLTR) ha demostrado tener grandes capacidades y equipos para la guerra», publicó Trump, incluso destacando su símbolo bursátil. «¡Pregúntenles a nuestros enemigos!». Todo esto mientras Palantir ganaba importantes contratos federales.
Invirtió en Oracle mientras intermediaba en la compra de TikTok.
Esta misma semana, desfiló en el Air Force One en China, flanqueado por los directores ejecutivos de Nvidia y Boeing. Trump compró millones de dólares en acciones de Boeing antes del viaje, lo que derivó en la venta de 200 aviones Boeing al gobierno chino. Entre sus mayores adquisiciones se encuentran las acciones de Nvidia, que han experimentado fuertes aumentos después de que el gobierno estadounidense autorizara a 10 empresas chinas a comprar sus chips avanzados, lo que representa un giro radical respecto a las anteriores preocupaciones de seguridad nacional.
Este presidente está sujeto a las normas legales más débiles de la historia.
Comencemos con el fallo sobre inmunidad, Trump contra Estados Unidos. Antes de eso, los presidentes sabían que podían ser procesados penalmente si saqueaban el gobierno. El fallo del presidente del Tribunal Supremo, John Roberts, prácticamente paraliza cualquier procesamiento por soborno antes de que comience, al impedir cualquier investigación sobre las motivaciones del presidente, incluso cuando el acto tiene toda la apariencia de un soborno. La jueza Amy Coney Barrett señaló que el fallo «obstaculizaría la labor de la fiscalía» en un caso como el de soborno. (Tras criticar a la mayoría equivocada, Barrett, inexplicablemente, votó a favor de ella).
Las leyes sobre uso de información privilegiada son débiles, en cualquier caso. La Ley de Intercambio de Valores de 1934 prohíbe el uso de información no pública para influir en las operaciones bursátiles, pero su aplicación a los funcionarios electos sigue siendo ambigua. En 2012, el Congreso aprobó la Ley de Acciones para prevenir el uso de información privilegiada entre los miembros del Congreso, pero el presidente y el vicepresidente siguen exentos.
Es una corrupción flagrante a plena vista. La historia demuestra que tras el escándalo llega la reforma, a menudo, pero no siempre.
En enero, el Centro Brennan publicó Nueve Soluciones para la Corrupción Política. En ellas, abogamos por una ley que obligue al presidente a desinvertir en todas las acciones y otros activos que puedan generar un conflicto de intereses. Esa era la norma, y ahora debe ser ley. Las normas éticas también deberían aplicarse a presidentes y vicepresidentes.
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Dinero en la política
Corrupción en Estados Unidos
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Influencia del gran capital
Y exigimos una enmienda constitucional para acabar con el poder unilateral del presidente de conceder indultos por corrupción.
¿Qué hay del fallo Trump contra Estados Unidos? En el pasado, tras errores tan graves de la Corte Suprema, hemos modificado la Constitución. La 14.ª Enmienda, por ejemplo, anuló la decisión del caso Dred Scott. Se necesita otra enmienda para solucionar el problema de la inmunidad.
La protección más sólida contra la corrupción sería la indignación de los contribuyentes estafados. Hace unos meses, al ser preguntado sobre sus conflictos de intereses, Trump dijo: «Descubrí que a nadie le importaba, y a mí sí me importa».
Resulta que a los estadounidenses sí les importa. En enero, una encuesta de YouGov reveló que «una gran parte de demócratas y republicanos cree que su partido presta muy poca atención a la corrupción».
Hagamos de esto un tema central en la campaña electoral y presionemos a los políticos de ambos partidos para que ofrezcan soluciones, no solo frases hechas. De lo contrario, como escribió Oyer, corremos el riesgo de tener futuros presidentes que “saqueen y pillen nuestro país sin el menor pudor”.
El asesino serial que nunca pudo ser atrapado
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Pocos criminales han conseguido convertirse en un misterio tan duradero como el Asesino del Zodiaco. Durante 1968 y 1969, un hombre que utilizaba ese nombre sembró el terror en el norte de California, asesinó al menos a cinco personas y desafió públicamente a la policía mediante cartas y mensajes cifrados enviados a los periódicos. Décadas después, su identidad continúa sin confirmarse.
El caso comenzó el 20 de diciembre de 1968, cuando dos adolescentes fueron atacados mientras estaban sentados en un automóvil cerca de Vallejo, California. David Faraday, de 17 años, murió y Betty Lou Jensen, de 16, también fue asesinada. El crimen parecía inicialmente un homicidio sin explicación especial.
Meses después, otro ataque cambiaría completamente la investigación.
El 4 de julio de 1969, Darlene Ferrin y Michael Mageau fueron atacados mientras se encontraban dentro de un automóvil. Ferrin murió y Mageau sobrevivió gravemente herido. Poco después, un hombre llamó a la policía y se atribuyó la responsabilidad tanto de ese ataque como del ocurrido en diciembre de 1968.
Pero lo más extraño todavía estaba por llegar.
El nacimiento del “Zodiaco”
Las cartas contenían símbolos y códigos. Uno de ellos, conocido posteriormente como el “340 Cipher”, permaneció sin resolver durante más de medio siglo. En diciembre de 2020, un equipo de aficionados a la criptografía consiguió descifrarlo. El FBI confirmó entonces que el mensaje había sido resuelto, aunque el texto no reveló la identidad del asesino.
El escritor parecía disfrutar del enfrentamiento con las autoridades. No solamente hablaba de sus crímenes: también enviaba información que, según los investigadores, demostraba que conocía detalles de los ataques.
Más víctimas
El 27 de septiembre de 1969, Bryan Hartnell y Cecelia Shepard fueron atacados en la zona del lago Berryessa. Hartnell sobrevivió, pero Shepard murió dos días después.
El último asesinato generalmente atribuido al Zodiaco ocurrió el 11 de octubre de 1969, cuando el taxista Paul Stine fue asesinado en San Francisco.
Después de ese crimen, el misterio se hizo todavía mayor.
El Zodiaco continuó enviando cartas durante años y llegó a atribuirse otros asesinatos y delitos. Sin embargo, no todos esos casos fueron confirmados por las autoridades como obra del mismo individuo. Por eso, el número de cinco víctimas mortales es el utilizado habitualmente al hablar de los asesinatos confirmados vinculados al Zodiaco.
¿Cómo pudo escapar?
Una de las características más sorprendentes del caso es que el asesino estuvo cerca de ser detenido.
En una de las escenas, varios testigos proporcionaron descripciones del sospechoso. Incluso hubo momentos en los que la policía tuvo contacto indirecto con personas que podían haberlo visto. Sin embargo, la tecnología forense de finales de los años sesenta era muy diferente de la actual.
No existían las enormes bases de datos de ADN, cámaras de vigilancia generalizadas ni las herramientas digitales que hoy permiten reconstruir movimientos y conexiones.
Además, el Zodiaco parecía comprender que la publicidad podía convertirse en una especie de escudo. Cada carta provocaba nuevos titulares y mantenía el caso en la atención pública.
Los sospechosos
Con el paso de las décadas aparecieron numerosos sospechosos. El más conocido fue Arthur Leigh Allen, investigado durante años por las autoridades y señalado por investigadores privados. Sin embargo, nunca fue acusado ni condenado por los asesinatos del Zodiaco.
Otros nombres aparecieron posteriormente, pero ninguno produjo una prueba definitiva capaz de cerrar el caso.
En internet también surgieron investigadores aficionados que aseguran haber identificado al asesino. Algunas teorías son extremadamente detalladas; otras carecen de pruebas sólidas. Ninguna ha conseguido establecer oficialmente quién era el hombre detrás del nombre Zodiac.
Un misterio que sobrevivió medio siglo
El caso adquirió una dimensión cultural enorme. Libros, documentales, podcasts y películas volvieron repetidamente sobre la investigación. La película “Zodiac”, dirigida por David Fincher y estrenada en 2007, llevó nuevamente el misterio a millones de espectadores.
Pero la realidad sigue siendo mucho más desconcertante que la ficción.
El FBI conserva documentación sobre el caso, y la investigación se convirtió en uno de los ejemplos más famosos de un asesino que consiguió permanecer sin identificar.
Más de medio siglo después, el hombre que firmaba sus cartas con el símbolo de una cruz dentro de un círculo continúa sin nombre confirmado.
El Zodiaco murió, desapareció o simplemente envejeció en algún lugar de Estados Unidos. Nadie sabe con certeza cuál fue su destino.
Lo que sí permanece es el expediente policial, las víctimas y una pregunta que continúa fascinando a investigadores y aficionados al true crime:
¿Quién era realmente el hombre que se llamó a sí mismo el Zodiaco?
Hasta septiembre de 2026, esa pregunta sigue sin una respuesta oficial.
Vida
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En octubre de 1995, Nicole van den Hurk, de 15 años, salió de casa de su abuela en los Países Bajos para ir a trabajar en bicicleta.
Nunca llegó.
Semanas después, su cuerpo fue encontrado escondido en un bosque cercano. Había sido violada y golpeada hasta la muerte.
Pasaron dieciséis años sin que nadie fuera condenado.
Entonces, en 2011, su hermanastro Andy se presentó en una comisaría e hizo una declaración impactante. Confesó el asesinato.
La policía lo arrestó de inmediato. Para confirmar su versión, las autoridades exhumaron el cuerpo de Nicole para analizar las pruebas con tecnología de ADN moderna.
Pero el ADN no coincidía con el de Andy. Confesó falsamente porque sabía que era la única manera de obligar a la policía a reabrir el caso y analizar las pruebas.
Su plan funcionó. El ADN del asesino coincidía con el de un violador convicto, quien fue arrestado y sentenciado a 12 años de prisión.
Andy había resuelto el asesinato de su hermana haciéndose pasar por el asesino. Nunca se recuperó del todo. Luchando contra la adicción y la depresión, se quitó la vida en 2021. Tenía 46 años.
Ted Maher y la muerte de Edmond Safra: el extraño crimen que conmocionó a Montecarlo
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La madrugada del 3 de diciembre de 1999, Montecarlo fue escenario de uno de los casos criminales más extraños de su historia. Edmond Safra, multimillonario banquero y filántropo de origen libanés, murió asfixiado por el humo dentro de su lujoso apartamento en Mónaco. También murió una de sus enfermeras, Viviane Torrente.
Al principio, todo parecía indicar que Safra había sido víctima de un ataque cuidadosamente organizado. Sin embargo, la investigación terminó conduciendo hacia una persona que se encontraba dentro de su círculo más cercano: Ted Maher, un enfermero estadounidense que trabajaba para el banquero.
El incendio
Safra, de 67 años, sufría Parkinson y vivía en un lujoso ático de Montecarlo. Extremadamente preocupado por su seguridad, contaba con importantes sistemas de vigilancia y protección.
Poco antes de las cinco de la mañana, Maher apareció herido y afirmó que dos hombres encapuchados habían entrado en el edificio y atacado al personal. Según su primera versión, los intrusos habían provocado el incendio y él había conseguido escapar.
Los bomberos llegaron rápidamente, pero Safra y Torrente quedaron atrapados. Safra se refugió en un cuarto de baño, aparentemente convencido de que los atacantes seguían en el edificio. Cuando los equipos de emergencia lograron llegar hasta ellos, ambos habían muerto por inhalación de humo.
Durante las primeras horas, la posibilidad de un atentado relacionado con el mundo financiero provocó numerosas especulaciones. Safra había construido un enorme imperio bancario y estaba a punto de completar la venta de Republic New York Corporation a HSBC, una operación multimillonaria. También se llegó a especular con posibles conexiones criminales internacionales.
Pero las pruebas comenzaron a contradecir la historia de Maher.
Una historia que se derrumbó
Los investigadores revisaron las cámaras de seguridad y no encontraron evidencia que confirmara la presencia de los supuestos intrusos. Además, Maher modificó varias veces su relato.
Finalmente, Maher confesó.
Reconoció que había inventado la historia de los atacantes y que él mismo había iniciado el incendio. Según las autoridades de Mónaco, su intención no había sido matar a Safra. Maher explicó que quería llamar la atención sobre un conflicto que mantenía con otra integrante del personal médico y, según la versión presentada por los fiscales, esperaba aparecer como un héroe después de rescatar a su empleador.
La explicación resultaba difícil de comprender: un incendio provocado como parte de una puesta en escena terminó convirtiéndose en una tragedia mortal.
¿Quería matar a Safra?
Esta fue una de las grandes cuestiones durante el proceso judicial.
Maher sostuvo que nunca quiso matar a Safra y que el incendio se salió de control. Durante el juicio insistió en que había cometido un acto extremadamente imprudente, pero no un asesinato premeditado.
Los fiscales, sin embargo, sostuvieron que su comportamiento había provocado directamente la muerte de dos personas.
El tribunal criminal de Mónaco finalmente condenó a Ted Maher a diez años de prisión en diciembre de 2002 por haber provocado el incendio que causó las muertes de Edmond Safra y Viviane Torrente.
Un crimen sin la explicación que muchos esperaban
La muerte de Safra produjo inicialmente teorías sobre conspiraciones financieras, mafias y posibles enemigos internacionales. Pero la investigación oficial terminó presentando una explicación mucho más doméstica y desconcertante: un conflicto laboral y el deseo de llamar la atención desencadenaron una cadena de decisiones que terminó con dos personas muertas.
Edmond Safra había sido una de las figuras más importantes de las finanzas internacionales. Había construido una fortuna gigantesca y era conocido por sus actividades filantrópicas. Su muerte, ocurrida apenas días antes de una operación bancaria de enorme magnitud, provocó conmoción internacional.
El caso de Ted Maher quedó así registrado como uno de los episodios criminales más insólitos de la historia moderna de Mónaco. No fue el asesinato de un millonario ejecutado por una organización secreta, como inicialmente se temió, sino una tragedia provocada desde el interior de su propia residencia.
La historia también dejó una lección inquietante: en ocasiones, una mentira aparentemente diseñada para convertir a una persona en héroe puede terminar produciendo exactamente lo contrario.
Maher había llegado a Montecarlo como enfermero de uno de los hombres más ricos del mundo. Terminó en una prisión de Mónaco y condenado por un incendio que costó la vida de su empleador y de una compañera.
El misterio de Montecarlo no terminó con el descubrimiento de un gran complot. Terminó con una confesión y con una tragedia que nadie parecía haber previsto.
ACERCA DE LOS QUE DEVASTAN LAS CAUSAS QUE DICEN DEFENDER
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Allá por el mes de diciembre del 2017 participé de la creación de un espacio político que reunió a nacionalistas, conservadores y liberales que aspiraban a construir un gran proyecto de país, alejados de los movimientos de izquierda populistas y pseudo progresistas que en ese momento proliferaban en Argentina.
A la hora de elegir el nombre se propuso llamarlo Encuentro de Centro pero personalmente abogué por denominarlo Encuentro de Centro Derecha. Los más experimentados políticamente argumentaron que la palabra “derecha”, muy desprestigiada en esos tiempos, nos haría de inmediato susceptibles de ser objeto del rechazo y del ataque de los numerosos grupos de activa militancia populista de izquierda y de amplios sectores de la prensa. Mi punto fue que cuando expusiéramos nuestras ideas de defensa de la vida y la familia tradicional, nuestra firme oposición al aborto, nuestras ideas de dureza ante la delincuencia, nuestra defensa de la soberanía territorial y financiera y nuestras propuestas para exigir la memoria completa, entre otras de similar tenor, pronto nos señalarían diciendo que éramos de derecha como si eso fuera una culpa. Si ante el señalamiento lo admitíamos, parecería que hubieran descubierto una cuestión que deseábamos ocultar. Si lo negábamos, sería como admitir que ser de “derecha” era algo vergonzante. En cambio, si lo proclamábamos desde el vamos nadie se molestaría en señalar algo que era evidente desde nuestro mismo nombre.
Esta postura fue determinante y el espacio pasó a llamarse Encuentro de Centro Derecha con el beneficio de permitir una sigla impactante tal cual fue ENCENDER. Por cierto, nadie pretendió señalar ni descubrir que el Encuentro de Centro Derecha era un espacio de derecha y así avanzamos.
Con el tiempo y el impulso de la primera presidencia de Donald Trump en Estados Unidos, el triunfo de Jair Bolsonaro en Brasil y los avances de la derecha en Europa, la palabra derecha pasó de ser una suerte de estigma a constituirse en una presea que muchos quisieron colgarse en su pecho. De hecho, nuestra disruptiva postura de manifestarnos de centro derecha pasó a ser casi tibia ante los furibundos derechistas conversos que surgieron por doquier.
Entre esos nuevos derechosos, en Argentina tuvimos y aún tenemos el caso de Javier Gerardo Milei. De ser un progresista que se paseaba por los canales de televisión explicando, acompañado de su pareja, los beneficios del amor “tántrico” se convirtió de buenas a primeras en un ícono de la derecha, capaz de dar la batalla cultural, insultando a cuanto líder socialista se le cruzaba y fustigando al mismísimo Papa.
Alcanzada la presidencia, el nuevo ultraderechista vernáculo no se privó de declarar públicamente que era un infiltrado que venía a destruir al Estado, virando a un anarquismo asombroso para un presidente constitucional y Jefe de Estado.
Aunque su ideología nada tiene en común con la verdadera derecha su actitud mueve a que buena parte de la sociedad identifique a la derecha como una ideología cruel y perversa, que ignora las necesidades humanas y que carece de un mínimo de empatía y conmiseración con ancianos, discapacitados y todo aquel necesitado de ayuda.
Nada de eso contribuye a consolidar los valores que buena parte de los que nos declaramos de derecha queremos contraponer ante el desafío del comunismo, las políticas totalitarias y las dictaduras que proliferan en los Estados controlados por gobiernos de izquierda tales como Corea del Norte, Cuba, Nicaragua y la misma Venezuela, a quien los Estados Unidos libraron de Maduro solo para mantener la continuidad del régimen después de haber asegurado el acceso al petróleo por parte de sus compañías.
No podemos dejar de mencionar el hiper control social que existe en China sin perjuicio de su éxito económico o las elecciones carentes de credibilidad que se realizan en la Rusia de Putín, quien también inicia guerras por su sola voluntad de poder y sus delirios geopolíticos.
Por todas estas razones reivindicamos nuestra postura de centro derecha porque hay una vasta tarea a realizar de recuperación de valores y principios morales y políticos que no debe llevarnos a posturas radicalizadas y violentas que en nada contribuyen al crecimiento humano. ¿Es ello posible? En su Etica a Nicómaco el filósofo Aristóteles pontificaba que la virtud se encontraba en el justo medio entre dos extremos igualmente viciosos. Eso no se refería a un punto medio matemático sino a un equilibrio necesario para no caer en los extremismos que son tan peligrosos como nocivos.
Es una idea seductora en tanto nos permite sostener nuestros valores y nuestras ideas sin poner como objetivo la destrucción de quienes piensan distinto. El uso de la fuerza es necesario y aun imprescindible cuando nuestras creencias y nuestra soberanía es atacada en forma física pero la batalla por las ideas nos desafía a prevalecer en el campo cultural por la fuerza de las ideas, la contundencia de nuestros razonamientos y la evidencia de los buenos resultados para una sociedad que debe avanzar tratando de no dejar a los más débiles en el camino.
Los advenedizos que se dicen de derecha y se solazan con su crueldad y su indiferencia por el sufrimiento humano, devastan a la causa que dicen defender. Los valores de la caridad cristiana, la defensa del bien común y la búsqueda de la paz, son los objetivos de la centroderecha que sostenemos y reivindicamos para la Argentina y el mundo entero.
JUAN CARLOS NEVES
Presidente del partido Nueva Unión Ciudadana
Buenos Aires – ARGENTINA
Las nuevas potencias mundiales
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Durante gran parte del siglo XX, hablar de las grandes potencias mundiales significaba pensar principalmente en Estados Unidos, la Unión Soviética, Europa Occidental, Japón y, posteriormente, China. Ese mapa ya no es suficiente para explicar el mundo actual.
El poder internacional se está distribuyendo entre más países. La economía, la tecnología, los recursos naturales, la población, las fuerzas armadas, el control de rutas comerciales y la capacidad de influir diplomáticamente están creando una nueva generación de potencias.
El mundo que viene será probablemente menos dominado por un pequeño grupo de países y más parecido a un sistema de múltiples centros de poder.
China: la potencia que ya llegó
China no puede considerarse simplemente una “nueva” potencia. Es ya uno de los principales actores mundiales. Su enorme capacidad industrial, sus exportaciones, sus inversiones en infraestructura, su desarrollo tecnológico y su creciente influencia militar la colocan en una categoría diferente.
La competencia entre Washington y Pekín se ha convertido en uno de los principales ejes de la política internacional. La rivalidad ya no se limita al comercio. También incluye inteligencia artificial, semiconductores, tecnología, energía, espacio, industria naval y cadenas de suministro.
Un análisis reciente del Financial Times describe esta competencia como una nueva rivalidad estratégica que se extiende desde la infraestructura y los puertos hasta la inteligencia artificial y los sistemas financieros.
China, sin embargo, enfrenta problemas importantes: envejecimiento demográfico, dificultades en el sector inmobiliario, endeudamiento y una economía que ya no crece al ritmo extraordinario de décadas anteriores. El FMI proyectaba para China un crecimiento de 4,6% en 2026.
India: el gigante que despierta
Si existe un país que podría transformar profundamente el equilibrio mundial durante las próximas décadas, ese país es India.
Su población, su enorme mercado interno, su sector tecnológico, su capacidad científica y su creciente importancia industrial le proporcionan una combinación extraordinaria.
El FMI proyectaba un crecimiento de 6,4% para India en 2026, muy por encima del crecimiento previsto para muchas economías desarrolladas.
Pero India aspira a mucho más que crecer económicamente. Nueva Delhi busca aumentar su producción industrial, desarrollar tecnología propia, fortalecer sus fuerzas armadas y desempeñar un papel independiente entre Estados Unidos, China, Rusia y Europa.
Su posición geográfica también es estratégica. India domina una parte fundamental del océano Índico y tiene capacidad para influir sobre algunas de las principales rutas marítimas del planeta.
Indonesia: el gigante desconocido
Indonesia suele recibir mucha menos atención que China o India, pero podría convertirse en una de las grandes potencias del siglo XXI.
Con una enorme población, abundantes recursos naturales y una posición estratégica entre los océanos Índico y Pacífico, el país tiene condiciones para incrementar considerablemente su influencia.
Además, Indonesia desempeña un papel importante dentro de ASEAN y procura mantener una política exterior relativamente independiente.
Un estudio publicado en 2026 sobre las potencias regionales del Indo-Pacífico destaca precisamente la creciente importancia estratégica de Indonesia e India.
Indonesia posee además recursos fundamentales para las industrias del futuro, incluyendo minerales utilizados en baterías y tecnología. Si consigue desarrollar una industria de mayor valor agregado, podría pasar de ser simplemente un gran productor de materias primas a convertirse en un importante centro industrial asiático.
Brasil: el gigante latinoamericano
Brasil es otro candidato evidente.
Es la mayor economía de América Latina, tiene una población superior a 200 millones de habitantes, enormes reservas de agua dulce, tierras agrícolas, minerales, petróleo y una posición estratégica en el Atlántico Sur.
Su problema histórico ha sido transformar ese enorme potencial en poder económico y tecnológico sostenido.
El FMI proyecta para Brasil un crecimiento real de 2,4% en 2026.
Brasil también tiene una ventaja que pocos países poseen: puede desempeñar un papel importante en seguridad alimentaria, energía y recursos naturales. En un mundo preocupado por alimentos, agua, minerales críticos y energía, esas características pueden convertirse en una enorme fuente de influencia.
Pero para convertirse en una superpotencia necesitaría mejorar productividad, infraestructura, educación, innovación y estabilidad institucional.
Turquía: entre dos mundos
Turquía ocupa una posición excepcional. Se encuentra entre Europa, Asia y Oriente Medio y controla los estrechos del Bósforo y los Dardanelos, una de las zonas geográficas más estratégicas del planeta.
Posee una importante industria militar y ha desarrollado drones y otros sistemas de defensa que aumentaron su influencia internacional.
Su capacidad para relacionarse simultáneamente con Europa, Rusia, Oriente Medio y Asia le proporciona un margen diplomático considerable.
Turquía no tiene el tamaño económico de China o Estados Unidos, pero su posición geográfica le permite ejercer una influencia mucho mayor que la que sugerirían sus cifras económicas.
Arabia Saudita: petróleo, dinero y transformación
Durante décadas, Arabia Saudita fue considerada principalmente una potencia energética. Ahora intenta convertirse en algo mucho más amplio.
El reino está utilizando sus enormes recursos financieros para diversificar su economía, desarrollar infraestructura, turismo, tecnología y nuevas industrias.
Su importancia energética continúa siendo enorme, pero su influencia también procede de su posición en Oriente Medio, su relación con Estados Unidos y su creciente relación económica con China.
El FMI proyectaba un crecimiento de 1,7% para Arabia Saudita en 2026, aunque esperaba una aceleración significativa posteriormente.
África también entra en el juego
Nigeria merece especial atención.
Su enorme población, sus recursos energéticos y su posición como uno de los principales países africanos le proporcionan un potencial considerable. El gran interrogante es si podrá transformar ese potencial demográfico en productividad, industria y estabilidad.
Sudáfrica continúa siendo una potencia regional, mientras que otros países africanos podrían ganar importancia gracias a minerales críticos indispensables para las nuevas tecnologías.
El continente africano posee recursos que serán cada vez más importantes para baterías, vehículos eléctricos, electrónica y transición energética.
¿Y Rusia?
Rusia continúa siendo una potencia militar, energética y nuclear, pero su futuro económico presenta mayores interrogantes.
La guerra en Ucrania, las sanciones occidentales, su dependencia de determinadas materias primas y las dificultades demográficas complican su transformación en una potencia económica comparable con China o Estados Unidos.
El FMI proyectaba solamente 1,1% de crecimiento para Rusia en 2026.
Eso no significa que Rusia vaya a desaparecer del escenario mundial. Su arsenal nuclear, sus recursos naturales, su territorio y su capacidad militar garantizan que seguirá siendo un actor fundamental.
Un mundo de muchas potencias
El aspecto más importante de esta transformación es que quizá no exista una única “nueva superpotencia”.
Estados Unidos continuará siendo extraordinariamente poderoso. China es su principal competidor estratégico. India puede convertirse en el gran gigante demográfico y económico del siglo. Indonesia puede consolidarse como potencia asiática. Brasil puede transformarse en el principal polo latinoamericano. Turquía y Arabia Saudita pueden aumentar su influencia regional y global.
Un estudio de 2026 sobre las potencias medias emergentes encontró que especialistas de Brasil, India, Indonesia y Sudáfrica esperan un orden internacional cada vez más basado en múltiples agrupaciones y acuerdos regionales, en lugar de un sistema dominado por un solo centro de poder.
La gran batalla del siglo XXI, por lo tanto, no será solamente militar. Será una competencia por tecnología, inteligencia artificial, energía, alimentos, minerales, rutas marítimas, mercados y talento humano.
El país que consiga combinar esos elementos tendrá una enorme ventaja.
El mundo está dejando atrás la época en que unas pocas capitales decidían prácticamente todo. Las nuevas potencias están apareciendo desde Asia hasta América Latina y África.
La gran pregunta ya no es quién dominará el mundo.
La pregunta es cuántos países tendrán suficiente poder para impedir que uno solo pueda dominarlo.